La mujer que ha levantado su voz contra Netanyahu y su genocidio en Gaza
- Redacción Pares

- 18 jul 2025
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Por: Redacción Pares

Hasta el momento la única fuente de cifras mortales en Gaza ha sido el ministerio de salud local. Israel siempre se horrorizó con el número. Creyó que era una exageración. A comienzos de julio una fuente independiente llamada el Royal Holloway College de la Universidad de Londres afirma que la catástrofe, que empezó en octubre del 2023 después de la desproporcionada respuesta de Israel ante un ataque injustificado de Hamas, puede ser mayor a la esperado. El estudio, dirigido por Michael Spagat, afirma que entre el 7 de octubre del 2023 y el 5 de enero del 2025 la cifra de palestinos muertos por la guerra es de 75.200 personas, la gran mayoría niños y mujeres que estaban lejos de ser considerados como terroristas.
Francesca Albanese, Relatora especial de la ONU para Palestina, estuvo en Colombia en la inauguración esta semana de un encuentro del grupo de la Haya. Fue clara y precisa: se le recomendaba a los países del mundo cortar todo lazo con Israel. No usó palabras que no fueran las indicadas, había que condenar la ocupación con la misma firmeza como se debe condenar una ocupación de un país sobre otro. Francesca Albanese nació en 1977 en Ariano Irpino en Campania, Italia y desde 2022 fue la primera mujer designada para ese cargo. Es licenciada en derecho de la universidad de Pisa y tiene una maestría en derechos humanos de la Universidad de Roma pero estos solo serían datos mudos, casi muertos, en una estéril hoja de vida si no hubiera sido acompañada de acciones contundentes, una de ellas es decirle al mundo que lo que ocurre en Palestina por parte de Israel es una “limpieza étnica” y la otra es decirlo sin cortapisas como lo determinó en el 2024, esto es un genocidio.
La conferencia ocurrió en Bogotá este 15 de julio y fue gracias a la coordinación de los gobiernos sudafricanos y colombianos. La reunión ministerial del grupo de la Haya se hizo intentando poner freno a lo que vemos todos los días a través de las pantallas de los celulares desde hace dos años y que hemos aceptado con la resignación con la que se acepta un paisaje. Es como si agacháramos los hombros y nos dijéramos que el sino de los niños en Palestina, de las mujeres, de los inocentes, es morir aplastados por una ofensiva de la artillería israelita. Por eso la voz de Albanese, que tanto moleta a machotes como Trump, suena como un aguacero en una lámina de acero: "Que cada Estado revise y suspenda inmediatamente sus vínculos con el Estado de Israel, sus relaciones militares, estratégicas, políticas, diplomáticas y económicas, tanto de importaciones como exportaciones".
Porque si cada estado no toma este tipo de medidas es mancharse las manos de sangre, es aceptar la ocupación como el estado normal de las cosas. En enero del 2025 se creó, como bien nos recuerda la DW el grupo de la Haya por iniciativa de los gobiernos de Colombia, Bolivia, Cuba, Honduras, Malasia, Senegal, Sudáfrica y Namibia. En la reunión organizada en Bogotá y que duró dos días participaron delegados de 30 países. La invitada más importante fue Albanese. La determinación con la que ha calificado lo que sucede en Gaza como “Holocausto” le ha traído problemas. El ministerio de asuntos exteriores de Israel la calificó como “Antisemita”. Le sacaron a colación una frase que dio en el 2014 sobre Estados Unidos a quien calificó de súbditos del lobby judío. Sin embargo ocho años después, en el 2022, cinco estudios salidos de universidades judíos la sacaron del ostracismo en el que intentaban meter tanto Washington como Netanyahu. Ellos calificaron las afirmaciones de Albanese como lo siguiente: Es evidente que la campaña contra [Albanese] no se trata de combatir el antisemitismo actual. Se trata esencialmente de esfuerzos por silenciarla y socavar su mandato como una alta funcionaria de la ONU que informa sobre las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional por parte de Israel. A esta declaración se sumó una en el 2023 en donde 116 organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil la defendieron a ultranza y destacaron sus esfuerzos para intentar proteger al pueblo palestino. Ese año empezó la matanza y Albanese, ya convertida en una figura indiscutible, se convirtió en una de las voces más duras e importantes a la hora de condenar lo que no tiene nombre.
O bueno, si tiene, y sirve para describir otro tipo de matanzas a través de la historia. Lo que está ocurriendo en Gaza también es un genocidio.




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