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- Las amistades peligrosas de Alvaro Uribe Vélez
Por: Redacción Pares El expresidente Uribe coincidió con César Augusto Giraldo Montoya, supuesto alias Calzones, en un evento del Centro Democrático en Armenia (Quindío). (Crédito: @CentrodemocraticoOficial / X) Alvaro Uribe viajó este fin de semana a Armenia acompañado de algunos de sus alfiles políticos. La razón de su visita al eje cafetero fue asistir al “Foro por el futuro de Colombia” realizado por la colectividad uribista en esa ciudad. Desde Bogotá viajó en una comitiva conformada por congresistas como María Fernanda Cabal, Daniel Briceño, Miguel Uribe Turbay, Paola Holguín y otros políticos pertenecientes a su círculo de confianza. El foro tuvo mayor difusión mediática del esperado debido a una foto, la del expresidente sentado al lado de César Augusto Giraldo Montoya, quien ha sido señalado de ser el supuesto “Calzones”, quien, según una investigación de noviembre del 2013 de la revista Raya, es cercano a la banda La Cordillera. El expresidente públicamente ha afirmado guardarle “profundo cariño” a Giraldo Montoya. En la investigación que la revista Raya publicó con fuentes de la Fiscalía muestra a este reconocido empresario como uno de los principales aliados de Diego Fernando Ruiz Quintero, alias Diego Pereira, jefe máximo de la Cordillera. Este grupo es un remanente de las viejas AUC y sus orígenes datan de hace dos décadas cuando la creo el temible Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco”. El presidente Petro denunció en su momento a Calzones y a la Cordillera de estar detrás de un supuesto atentado que le harían en uno de sus recorridos por el eje cafetero. Calzones tiene decenas de fotos con el expresidente Uribe quien nunca ha ocultado el afecto que le tiene. Las relaciones de Uribe con personas de reputación oscuras no son nuevas. Su familia, terratenientes de Córdoba y Antioquia, eran muy cercanos a la familia Ochoa, una de las cabezas financieras y militares del Cartel de Medellín. Para nadie era un secreto que su papá, Alberto Uribe Sierra era íntimo de don Fabio Ochoa, reconocido caballista y padre de Juan David, Jorge Luis y Fabio, socios de Pablo Escobar. Alberto Uribe Sierra fue asesinado en la finca de las Guacharacas en extrañas circunstancias en los años ochenta. Según el relato de paramilitares como el Tuso Sierra y Juan Guillermo Monsalve fue en esa finca donde se formó el Bloque Metro de las AUC. Uribe le vendió las Guacharacas a los hermanos Gallón Henao quienes han sido procesados por narcotráfico y además estuvieron detrás del asesinato de Andrés Escobar: el chofer de ellos le disparó ocho veces al ídolo de la selección colombia en el parqueadero de una discoteca en Medellín, así le cobraban el error que terminó con el autogol de Colombia contra Estados Unidos en el mundial de 1994. Uribe no ha disimulado la simpatía que siente por Rito Alejo del Rio, general que ha sido condenado por sus nexos con el paramilitarismo. En el 2008 Uribe hizo una ceremonia de desagrabio para levantarle el ánimo al autoproclamado “Pacificador de Urabá”. Además hay que recordar que una de sus cuñadas, Dolly Cifuentes, apodada “La Meno” y su sobrina, Ana María Uribe Cifuentes, fueron detenidas en el 2013 por ser socias del Chapo Guzmán. Ellas son la esposa y la hija de uno de sus hermanos, Jaime Alberto Uribe Vélez. En el 2015 Dolly Cifuentes fue liberada de manera “sorpresiva” como lo calificó en su momento la BBC. Su jefe de seguridad mientras fue presidente, el general Mauricio Santoyo, fue extraditado a los Estados Unidos donde confesó haber recibido cinco millones de dólares por parte de grupos paramilitares a cambio de ayudarlo. Santoyo era uno de los protegidos de Uribe. Aún la justicia no determina nada con respecto a la relación de “Calzones” con el grupo de La Cordillera pero, si llega a suceder, no sería la primera vez que Uribe aparece al lado en una foto o sostiene una relación con un irregular. El album de fotos ya es bastante grueso.
- Su suegra, Adelina Covo, es la mujer que le habla al oído a Armando Benedetti
Por: Redacción Pares El nombre de Adelina Covo ha sido tendencia durante el pasado fin de semana debido a una conversación de wasap que circula en redes sociales en donde se lee como ella le solicita a Luis Carlos Reyes, en la época en la que era director de la DIAN, una cita a la que irían Nicolás Petro y el senador Pedro Flórez. Esto sería una de las evidencias con las que Reyes busca probar las gestiones de Armando Benedetti para poner en las direcciones regionales de la DIAN a sus recomendados. Pero, ¿quién es Adelina Covo? El 7 de junio del 2019 Gustavo Petro, entonces senador, dio un cimbronazo desde su cuenta de Twitter. Anunciaba, con este mensaje, que una mujer, perteneciente a la clase política tradicional de Bolívar, podía contar con el aval de la Colombia Humana para buscar la alcaldía de Cartagena: “Adelina Covo ha sido una gran colaboradora de la Colombia Humana y es una mujer costeña de experiencia administrativa y alto nivel intelectual”. Inmediatamente el sector del petrismo puro y duro de “La heróica” puso el grito en el cielo. Tal y como lo documentó en su momento el portal La Silla Vacía el líder petrista Rafael Escallón, quien buscaría la posibilidad de ser candidato, escribió esto a través de sus redes sociales: ¿Qué le pasó a Gustavo Petro?, desconoció todos los procesos que se estaban haciendo en Cartagena, es una falta de respeto que elija a la candidata de la Colombia Humana a través de Twitter sin antes venir a la ciudad”. El apoyo de Petro a Covo no era nuevo. Hay que recordar que en el 2011 la ex magistrada respaldó la campaña de Petro a la alcaldía de Bogotá. Pero Covo tenía un pasado que no iba en sintonía con lo que promulgaba un partido como la Colombia Humana. En su círculo se movían exsenadores como Javier Cáceres, quien fue condenado en el 2013 por sus nexos con grupos paramilitares. Su entrada como magistrada del CNE fue en el 2006, en pleno reinado de Uribe y se dio por el apoyo que recibió de Germán Vargas Lleras, alguien que está en las antípodas del pensamiento petrista. Su nombre también se asocia al ex alcalde Manolo Duque a quien apoyó a pesar de que en el 2023 un fiscal de la Unidad de Administración Pública y el CTI lo imputó por una serie de irregularidades cometidas durante la suscripción de un contrato de un megacolegio en el barrio Olaya Herrera de Cartagena. Pero, además, era la suegra de Armando Benedetti, alguien que, en el año 2019, era miembro del partido de la U. Aunque ya había cambiado de bando varias veces, y había pasado de ser un furibundo uribista a convertirse en aliado incondicional de Santos, nadie pensaba que podía dar un salto tan abrupto como para abrazar la causa petrista. Porque un año después de ese apoyo Benedetti, quien sería expulsado junto a Roy Barreras del partido de la U por no seguir sus directrices en el congreso, anunciaba que estaría en las toldas de Petro. Con esto el candidato progresiva esperaba romper el muro de los 8 millones de votos, tope que había conseguido en las elecciones del 2018 y que no le alcanzó para derrotar a Iván Duque. Benedetti lleva más de 10 años casado con Adelina Guerrero, hija de Covo y es públicamente conocido la ascendencia que tiene su suegra en algunas de sus decisiones políticas. Tal y como lo reseñó el portal Las 2 orillas, Adelina Covo fue fundamental para conseguir 500 mil votos a Petro en la campaña presidencial del 2022 en el departamento de Bolívar, un número que si se tiene en cuenta el estrecho margen con el que derrotó a su rival Rodolfo Hernández en segunda vuelta, sería decisivo. Adelina Covo sigue siendo una figura política importante en Cartagena y en Bolívar. Para el analista de la línea de Democracia de la fundación Paz y Reconciliación Alejandro Chalá “Adelina intentó acercar a las bases petristas a la alcaldía de Dau, es una figura importante porque es el puente entre los sectores tradicionales y los alternativos, en las elecciones regionales Covo le ganó el pulso a gente de origen más populares del Pacto en Cartagena, ella tiene un enlace con los empresarios a través de fundaciones y en una red de contactos que lleva décadas, desde los noventa, cuando era samperista. Hasta cierto punto Covo ha tenido incidencia en las elecciones del congreso y de la alcaldía en Cartagena y Bolívar”. En las últimas horas, a raíz del escándalo del chat mostrado por Reyes, Adelina Covo ha respondido con este mensaje “Yo no soy mandadera de Benedetti, ni el nunca ha sido mandadero mío”. Lo único cierto es que el actual ministro del interior se deja asesorar y respeta los consejos de quien ha sido su suegra en los últimos diez años.
- Senado citará a cuatro ministros para evaluar impacto de la conmoción interior en Catatumbo
Por; Katerin Erazo, Periodista El Senado de la República ha convocado a un debate de control político en el que cuatro ministros del gabinete de Gustavo Petro deberán responder por los avances en la implementación de los decretos derivados de la declaratoria de conmoción interior en el Catatumbo, Norte de Santander. La sesión está programada para este martes a las 3:00 p.m. en la plenaria de la corporación. Las ministras de Agricultura, Martha Carvajalino, y de Justicia, Ángela María Buitrago, junto con los ministros de Defensa, Pedro Sánchez, y de Hacienda, Diego Guevara, estarán en el centro del debate. Además, se citó a Alexander López en su condición de director del Departamento Nacional de Planeación (DNP). No obstante, su presencia es incierta debido a que su renuncia ya fue aceptada por el presidente Petro y aún no se ha oficializado un reemplazo. Extraoficialmente, se ha mencionado el posible nombramiento de Susana Muhamad, exministra de Ambiente, en la dirección de la entidad. La citación surge a petición de los miembros de la Comisión Accidental encargada de hacer seguimiento a la declaratoria de conmoción interior. Según el documento oficial, se busca que los funcionarios expliquen la motivación de la medida, el destino de los recursos asignados, las estrategias para garantizar la seguridad y el apoyo brindado a las autoridades locales y a la población desplazada. El debate cobra relevancia tras la reciente masacre ocurrida en Ocaña, Norte de Santander, donde cinco personas fueron asesinadas y tres resultaron heridas en un ataque armado en el barrio Los Sauces. Entre las víctimas fatales se encuentra una joven de 17 años, mientras que un adolescente de 15 años está entre los heridos. Se investiga si algunos de los fallecidos eran desplazados forzados que habían huido de la violencia generada por los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC. El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares, advirtió sobre el riesgo de una urbanización del conflicto, similar a lo ocurrido en municipios cercanos como Tibú. "No podemos permitir que Ocaña se convierta en un nuevo campo de batalla", señaló, instando al Gobierno Nacional a reforzar la presencia de la fuerza pública en la región. La sesión en el Senado también se enmarca en el reciente consejo de ministros televisado, en el que el presidente Petro solicitó a los jefes de cartera un balance detallado de la aplicación de los decretos emitidos bajo la conmoción interior. Además, el mandatario y su gabinete visitaron Tibú el pasado jueves para evaluar de primera mano la situación en la región. La crisis humanitaria en el Catatumbo sigue intensificándose. Desde inicios de 2024, los enfrentamientos entre grupos armados han dejado más de 76 muertos y provocado el desplazamiento de más de 55.000 personas, según cifras oficiales. Organizaciones defensoras de derechos humanos han alertado sobre la falta de garantías para los desplazados, quienes continúan expuestos a nuevos episodios de violencia en los lugares donde buscan refugio. Los líderes sociales han reiterado su llamado al Gobierno Nacional para que implemente medidas de protección efectivas. "No basta con declaraciones y consejos de seguridad; necesitamos acciones concretas para frenar esta tragedia", expresó un vocero de una organización humanitaria en la región. Mientras el país espera respuestas concretas sobre la efectividad de las medidas adoptadas, la población del Catatumbo sigue viviendo en un clima de incertidumbre y miedo. El debate en el Senado será determinante para conocer el nivel de respuesta del Gobierno y las estrategias futuras para contener la crisis en la región.
- Reforma laboral volverá a la agenda del Congreso en medio de expectativas y tensiones
Por: Katerin Erazo, Periodista La reforma laboral del Gobierno de Gustavo Petro regresa al Congreso como una de las prioridades legislativas del Ejecutivo. La senadora del Pacto Histórico, Martha Peralta, lidera la convocatoria de una mesa técnica que servirá como preparación para el tercer debate del proyecto en la Comisión Séptima del Senado, recinto donde se han desarrollado discusiones clave para la agenda gubernamental. El encuentro, que fue programado para este lunes en el recinto legislativo, marca el reinicio del trámite de la reforma, luego de que el año pasado la Comisión Séptima viera caer el debate de la reforma a la salud. Sin embargo, el panorama ha cambiado, pues la composición del Congreso ha variado y el nuevo ministro del Interior, Armando Benedetti, ha logrado destrabar debates como el de la reforma a la salud, dejando expectativas sobre el futuro de la reforma laboral. La mesa técnica convocada por Peralta abordará especialmente el impacto de la reforma en el sector energético. La senadora ha subrayado la necesidad de promover prácticas laborales sostenibles en las empresas del sector para minimizar el impacto ambiental. A la convocatoria asistirán representantes de los ministerios de Trabajo, Minas y Energía, y Ambiente y Desarrollo Sostenible, además de entidades como el SENA, la UPME, el IPSE, la Agencia Nacional de Minería y la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Asimismo, participarán académicos, centros de pensamiento, sindicatos y líderes sociales, además de empresas del sector privado que han sido invitadas a la discusión. El futuro de la reforma laboral sigue siendo incierto. Aunque en la Cámara de Representantes el proyecto avanzó en octubre de 2024, su debate en el Senado presenta nuevos desafíos. La Comisión Séptima, presidida por la senadora Nadia Blel, será el escenario donde se definirá su avance antes de llegar a la plenaria. El nuevo ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, ha expresado optimismo respecto a la acogida del proyecto y ha resaltado que el diálogo con las distintas bancadas ha sido constructivo. Sin embargo, evitó confirmar si ya cuentan con los votos necesarios para su aprobación. Desde el Pacto Histórico y el Partido Comunes, principales aliados del Gobierno, han manifestado confianza en que el proyecto prospere. Varios puntos eliminados en la Cámara han sido reincorporados para este tercer debate, como el jornal campesino y una cláusula de compensación en los contratos de aprendizaje del SENA. El senador Ferney Silva destacó que la reforma tiene grandes posibilidades de ser aprobada en la Comisión Séptima y avanzar hacia su cuarto debate. No obstante, sectores de oposición e independientes han expresado preocupación. El senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, reafirmó la postura de su partido de archivar la reforma, argumentando que podría generar la pérdida de más de 500.000 empleos, según estimaciones del Banco de la República. La senadora Esperanza Andrade, del Partido Conservador, aunque reconoció la necesidad de actualizar el marco laboral del país, aseguró que su bancada no respaldará la iniciativa tal como está concebida. Por su parte, desde el Partido Mira, la senadora Ana Paola Agudelo indicó que su colectividad está realizando encuestas entre trabajadores y empleadores para definir su postura, mientras que la senadora Norma Hurtado, del Partido de la U, planteó la posibilidad de una propuesta alternativa que contemple el impacto fiscal de la reforma. A su vez, el senador Fabián Díaz, de la Alianza Verde, enfatizó la importancia de un proyecto que equilibre los derechos laborales y la generación de empleo. El debate en la Comisión Séptima del Senado será determinante para el futuro de la reforma laboral. Aunque la llegada de los ministros Sanguino y Benedetti ha generado expectativas de mayor concertación, el panorama político sigue dividido. Con audiencias y mesas técnicas en curso, el Gobierno busca consolidar apoyos, mientras la oposición se mantiene firme en sus reparos. En las próximas semanas, el Congreso definirá si este proyecto avanza o si, como en otros intentos anteriores, enfrenta obstáculos insalvables en su camino hacia la aprobación final.
- Las maravillas que se pueden hacer con la hoja de coca
Por: Redacción Pares El gobierno abrió un debate sobre las posibilidades que podría dar la hoja de coca fuera del narcotráfico. Así lo hizo saber Laura Sarabia en su intervención en el 68 periodo de sesiones de la Comisión de Estupefacientes que se llevó a cabo en Suiza. Los ecos de su intervención llegaron al país. Para políticos de derecha como Federico Gutiérrez esto es un anatema que no quiere ni siquiera escuchar. Para el alcalde de Medellín la única posición que se debe asumir con la droga es la de combatirla. No hay término medio. La guerra de las drogas alcanzó toda su firmeza y crueldad en la década del ochenta por designio de Ronald Reagan desconociendo la historia. Cuando los españoles llegaron a América se encontraron con civilizaciones que habían construido ciudades más bellas. Muchas de esas historias se cocinaron bajo los efluvios de las plantas sagradas. La hoja de coca es una de ellas. En Colombia empezó a plantarse en algunas culturas desde hace siglos pero fue durante los años ochenta, en pleno auge del narcotráfico, Pablo Escobar la trajo desde Bolivia. La trajo para procesarla. Pero lo que propone la canciller Sarabia no es nuevo. Hace un año Felipe Tascón Recio, como director del programa nacional de cultivos dio una conferencia en Viena invitado por Naciones Unidas y le recordó a la humanidad que la cocaína es el último de los productos que se podría aprovechar de la hoja de coca. Que esta planta, por supuesto, tiene otras posibilidades así a Fico le parezca un atentado contra la moral. En ese discurso de Tascón, que fue la piedra angular del que dio la Canciller Sarabia este 10 de marzo, el funcionario afirma lo siguiente: “La planta de coca está documentada como un recurso biótico de primera línea, fuente de vitaminas, minerales y proteínas; alimento, medicina benéfica, un universo de virtudes para la humanidad y de oportunidades de generación de empleo en su cultivo y procesamiento. Todo esto contenido en el posible desarrollo de los activos diferentes a la cocaína que, sin embargo, —en las últimas décadas, desde esta inquisición moderna— han sido estigmatizados y negados, y subyacen bajo la condena al principio activo 14”. En ese discurso Tascón habla de los estudios de uno de los hombres que más ha estudiado las plantas sagradas, Wade Davis, quien, después de una larga estadía en Bolivia dictaminó que la coca, como planta, era inofensiva. Estos estudios son de 1974, cuando Richard Nixon, precursor de la guerra contra las drogas y se han venido ignorando a pesar que Davis era un reputado profesor de Harvard. El tema de la hoja de coca no sólo se tocó en Suiza sino que fue uno de los temas de conversación del Gabinete de ministros televisado del pasado 10 de marzo. Incluso ya hay una parte de la población en el Cauca, sobre todo líderes sociales que comenzaron a trabajar con industrias extranjeras las bondades que puede traer la coca como planta. Es que esta se puede usar como energizante -una costumbre que llevan milenios usándolo los indígenas en forma de mambeo- como fertilizantes y bebidas. Lo que expuso la canciller en Europa no fue producto de unas ideas sueltas sino que se ha basado en estudios serios. Vale la pena aclarar que, a pesar de estas alternativas que está dando el gobierno con la hoja de coca, viene de la mano de una arrinconada a los productores del narcotráfico. Desde que se posesionó como presidente, el 7 de agosto del 2022 se ha incautado más de 1.9 millones de kilográmos de clorhidrato de cocaína, más de 215 mil kilos de coca y se han destruído 454 laboratorios clandestinos.
- No importa lo que llueva en Bogotá los embalses siguen bajos: continuá el racionamiento
Por: Redacción Pares Desde principios de febrero las lluvias empezaron a arreciar en Bogotá. Vías inundadas, desbordamientos de río, esta ha sido la constante en las últimas semanas. Se tenía la esperanza de que estas precipitaciones ayudarían al alcalde Carlos Fernando Galán a tomar la decisión de ponerle fin al racionamiento de agua que se impone en la capital desde hace un año pero este lunes 10 de marzo llegaron las peores noticias. Las reservas de los embalses siguen siendo insuficientes. Así lo informó la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, la CAR. Pero ¿Qué está pasando? ¿Por qué a pesar de las precipitaciones apenas los embalses están en un 48.44%? ¿Quién le está haciendo control a esto? ¿Es cierto que no llueve? A pesar de que Bogotá viva su proceso de racionamiento de agua más largo y angustioso de su historia los medios de comunicación siguen respaldando la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán a pesar de los números rojos que ha traído la delincuencia, los problemas viales derivados del metro y, sobre todo, los desesperantes cortes de agua. Entre los embalses el de Neusa es el que mejor panorama tiene. Las nubes se han posado sobre él y ya llega al 79.65% mientras que el de Sisga y Tominé llegan al 59,32% y 42.38% respectivamente. En el sector Sur los embalses de Usme tienen otra perspectiva con un 87.45%. Sin embargo la alcaldía ha recomendado a los bogotanos a mantener sus políticas de ahorro y aseguró que aunque no se llegará a un racionamiento extremo si no se bajará la guardia. Se esperaba que para abril del 2025 el levantamiento que afecta a Bogotá llegara por fin a levantarse. Lo que se preguntan los bogotanos es, ¿qué tanto se puede resistir? La alcaldía espera que las lluvias sigan sobre la capital pero esto sucede casi a diario, a veces durante días enteros pero nada parece bastar. El principal embalse que le quita la sed a Bogotá es Chingaza que proporciona más del 70% del agua que se consume en la capital. Hasta el momento, a pesar de algunas incipientes protestas a través de redes sociales, no ha habido una acción concreta de protestas contra Galán. En la última encuesta del 26 de febrero Galán muestra una imágen negativa del 47%. Su popularidad se desvanece a pesar de que los medios están bastante ocupados criticando las decisiones que toma Gustavo Petro quien tiene una imágen negativa del 67%. Por ahora seguiremos padeciendo una situación inédita y de la que esta alcaldía tiene buena parte de la responsabilidad.
- La extraña desaparición de alias “Cadena”, el carnicero de los Montes de María
Por: Redacción Pares Nadie tiene tanta sangre en las manos que Rodrigo Mercado Peluffo. Piensen en dos de la masacres más terribles que se dieron en los Montes de María. La del Salado, en donde los paramilitares, siguiendo ordenes suyas, sacaron las gaitas de la casa de la cultura y literalmente armaron una fiesta mientras despedazaban personas en la cancha de fútbol del pueblo o la de Mampuján, ocurrida el 10 de marzo del año 2000. Hace 25 años sucedió. Llegaron al lugar y amenazaron a la población con asesinarla, como había sucedido en el Salado si no se iban. Trescientas personas dejaron todo lo que tenía esa misma noche. Las pocas mujeres que quedaron las violaron. Luego degollaron a once campesinos. Rodrigo Mercado Peluffo tenía la misión de recuperar Mampujan, que, según el portal Rutas del Conflicto, “e s un punto de estratégico en las vías que comunican a los Montes de María con el mar, y entre Cartagena y Sincelejo, por donde el frente 35 de las Farc trasladaba secuestrados. Los ‘paras’ estaban interesados en aumentar su influencia en esta región para circular armas, drogas, y personal”. Los paras confiaban en alias Cadena por que sabía muy bien difundir el mensaje de horror que ellos querían impregnar en los pueblos que alguna vez fueron ocupados por las guerrillas. Nacido en Macayepo, en 1965, era un campesino más de los Montes de María que estudió hasta séptimo bachillerato al que le gustaban las armas y las peleas de gallo desde que era un niño. Cuando se hizo más grande adoptó dos profesiones, la de matarife de ganado y la de informante de la armada. La guerrilla lo supo y en represalia le asesinó a toda su familia. Esto explica un todo el nivel de violencia y sicopatía con la que actuaba. Fue sicario y de ahí pasó a ser miembro del Bloque Héroes de Montes de María. Y empezaron las masacres. Desde 1996 empezaron las masacres. Incluso en su pueblo, Macayepo, dirigió una. Era avaro con las balas. Casi no le gustaba usar armas de fuego, ¿para qué? Causaban ruido y salían caras. Lo mejor era reventar cabezas a garrotazos. Así asesinó a 15 campesinos en el pueblo donde nació. Tenía el diablo en el cuerpo. Su guarida era una finca llamada El Palmar. Allí enterró a un número indeterminado de víctimas, a las que torturaba antes de pegarles su tiro de gracia. Allí recibía a la clase política. Allí iban senadores como Alvaro “El gordo” García, condenado a 50 años de cárcel por la masacre de Macayepo a pedirles favores. Era más fácil ganar las elecciones regionales si se contaba con el apoyo del aparato de muerte que manejaba “Cadena”. En el 2005, mientras vivía en Santa Fe de Rialito, como recuerda Verdad Abierta, y cuando los paras ya pensaban en desmovilizarse, desapareció. La versión que circuló con mayor insistencia fue la de que fue interceptado por un grupo de desconocidos que lo bajó del jepp donde iba. El vehículo lo quemaron y luego lo asesinaron a él y a los hombres que lo acompañaban. Pero veinte años de lo que sucedió no se ha encontrado rastro alguno. De “Cadena” se sigue hablando en los Montes de María con el terror que puede despertar un monstruo. Su fantasma sigue vivo.
- Plan de concentración: ¿una buena estrategia en medio del conflicto en el Catatumbo?
Por: Katerin Erazo, Periodista El Gobierno y el frente 33 de las disidencias de las FARC han puesto en marcha un plan estratégico para la concentración de los miembros de esta estructura ilegal, en un esfuerzo por avanzar en el proceso de paz en medio de la grave crisis de seguridad que afecta a la región del Catatumbo, en Norte de Santander. La iniciativa surge en un contexto de fuertes enfrentamientos entre este grupo armado y la guerrilla del ELN, que ya superan los 50 días de hostilidades. Según fuentes oficiales, el plan contempla una fase inicial de preconcentración, en la que los combatientes del frente 33 mantendrán sus armas debido a la necesidad de garantizar su seguridad ante los ataques del ELN. Posteriormente, cuando se establezca un espacio seguro protegido por las Fuerzas Militares, se procederá a la concentración definitiva sin armas, marcando así el primer paso hacia la desmovilización y reincorporación de los integrantes de este grupo insurgente a la vida civil. El presidente Gustavo Petro hizo referencia a este proceso durante un Consejo de Ministros transmitido el pasado 3 de marzo, en el que destacó la importancia del diálogo con este grupo armado. Según el mandatario, el frente 33 ha sido una de las principales víctimas de la incursión del ELN en la zona, pero ha mantenido su voluntad de avanzar en un acuerdo de paz con el Estado. La ejecución del plan estará a cargo de Otty Patiño, jefe negociador del Gobierno en los diálogos con grupos armados. La crisis humanitaria en el Catatumbo ha sido un factor determinante en la puesta en marcha de esta estrategia. Los enfrentamientos entre disidencias y ELN han dejado un saldo alarmante de más de 55.000 personas desplazadas y 25.000 confinadas en sus viviendas, además de al menos 70 muertos en las últimas semanas. La escalada de violencia ha obligado al Ejecutivo a priorizar la seguridad de los combatientes y de la población civil como una condición indispensable para la implementación del proceso de paz. El plan diseñado por el Gobierno también busca evitar errores de procesos anteriores, donde la falta de garantías de seguridad derivó en el rearme de grupos desmovilizados. Como parte de la estrategia, se prevé la entrega progresiva de las armas y la incorporación de los excombatientes en proyectos de transformación territorial, incluyendo la sustitución de cultivos de uso ilícito. Hasta la fecha, 126 miembros del frente 33 han iniciado voluntariamente su proceso de reincorporación a la legalidad. Según Paola Marín de la Línea Paz, Seguridad y Derechos Humanos de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), la estrategia planteada parece favorecer en gran medida al Gobierno Nacional, considerando la actual situación del Frente 33. Este grupo se encuentra prácticamente derrotado por el ELN, con varios de sus miembros desmovilizados, entregados al Ejército o incluso con la rendición de algunos de sus comandantes. En este escenario, según Marín, resulta evidente que no están en condiciones de enfrentar a su principal adversario, que en este momento es el ELN. Desde otra perspectiva, esta estrategia puede ser favorable para el Gobierno en la medida en que existen ciertos condicionantes en el proceso o plan de concentración. El más relevante de ellos es la entrega de armas, un punto que históricamente había sido ambiguo y confuso, especialmente porque en varias ocasiones este grupo había manifestado su negativa a desarmarse. En este sentido, la balanza parece inclinarse a favor del Gobierno Nacional, ya que este proceso podría derivar en una desmovilización efectiva de este frente o de una parte del Estado Mayor de los bloques. Sin embargo, desde una perspectiva de largo plazo, surgen serios interrogantes sobre el proceso de reinserción o reincorporación de estas personas. En el contexto actual, marcado por el avance territorial del ELN, se han registrado situaciones preocupantes, como la persecución y el asesinato de integrantes de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR). Esta situación ha generado estigmatización y represalias, lo que plantea la necesidad de evaluar cuáles serán las garantías de seguridad para quienes se acojan a esta fase de desmovilización. Además, un aspecto clave que señala la investigadora de Pares es el arraigo territorial de los integrantes del Frente 33. Lo ideal sería que su proceso de reinserción se desarrollara en su territorio de origen, pero la presencia y expansión del ELN en la zona representa un desafío considerable. Ante un eventual éxito en la desmovilización, el Gobierno Nacional deberá definir mecanismos concretos para garantizar la seguridad de estos excombatientes y evitar que el país caiga nuevamente en un ciclo de violencia y reciclaje de conflictos.
- El ajedrez político detrás de la crisis del Partido Verde
Por: Oscar A. Chala, investigador de la Línea de Democracia y Gobernabilidad Fuente: Revista Cambio. Tras varias horas de reunión, ni los sectores oficialistas ni el grupo disidente dentro del Partido Alianza Verde lograron un acuerdo para permitir la escisión de estos últimos de la colectividad, luego de que el 19 de febrero de 2025, en medio de una rueda de prensa y rodeada de las principales cabezas de este grupo, llamado “sector independiente”, pidieran romper las toldas de su partido. Aunque en un principio los rumores que corrían por la prensa indicaban que era posible la escisión, pues había potenciales mayorías, la realidad salió a la luz, luego de que se revelara que Olga Lucía Velásquez, Liliana Rodríguez y Andrea Padilla se negaran a permitir la escisión . De aquí han surgido diferentes versiones que han buscado dejar bien parado a cada grupo en disputa, pues por el lado de los verdes que apoyan la ruptura, se habla de que en realidad la reunión de hoy buscaba solo poner en contexto las diferentes opiniones dentro de la Dirección Nacional y dar base a la construcción de un documento formal que pusiera de manifiesto las condiciones de esa escisión. No obstante, por otro lado, Iván Name aseguró que el aplazamiento respondió a una estrategia dilatoria para lograr los votos que garanticen la ruptura, razón por la cual demandará legalmente la sesión. Sea lo uno o lo otro, lo que sí es verdad es que la división al interior de los verdes no es reciente, viene de antaño y se configura entre los intereses políticos de un bloque que ha hecho acuerdos pragmáticos con el gobierno y tiene representación burocrática y recursos por lo mismo, un sector que es heredero del grupo Progresistas —el movimiento con el que Gustavo Petro llegó a la Alcaldía de Bogotá— que llegó al verde en 2014, y un bloque que se reivindica como heredero de Antanas Mockus y que busca armar toldas aparte para rearmar un experimento similar al de la Centro-Esperanza de 2022. Así es como se ha configurado la ruptura del Verde, y lo que se juega con la escisión. El Partido Verde: paradigma de la fragmentación política de los partidos en Colombia Desde mediados de 2023, con el segundo remezón ministerial, la crisis política desatada por el conflicto entre Laura Sarabia y Armando Benedetti y el fracaso de las primeras estrategias del gobierno por pasar sus reformas sociales, la fractura interna dentro del Partido Alianza Verde comenzó a profundizarse, manifestado esto en las elecciones a las presidencias de Senado (julio de 2023) y Cámara de Representantes (2024), en la que los verdes independientes perdieron y no pudieron colocar ni a Angélica Lozano ni a Katherine Miranda en esos cargos. Estas rupturas, según lo comentaba Ariel Ávila en agosto de 2024 , siempre han existido, solo que el nuevo panorama de reacomodación ideológica y política que ha puesto de manifiesto el gobierno las ha hecho mucho más visibles y notables para la opinión pública. Incluso, es posible rastrearlas desde 2018, cuando la llegada de Petro a la segunda vuelta presidencial puso de manifiesto que había un sector del partido que se decantaba por apoyar su candidatura y otro sector que quería votar en blanco. Al final, la mayor parte del Verde terminó declinándose hacia Petro, con la famosa firma de 10 compromisos en mármol que comprometían al gobierno a no incumplir ninguna de sus promesas de gobierno más radicales, como la posibilidad de convocar una nueva Asamblea Nacional Constituyente o no expropiar. En 2022 se volvió a presentar un escenario similar, luego de que Fajardo no lograra superar el margen del 4% de los votos en la primera vuelta y Petro arrasara en la misma con el 40%, lo que llevó, de nuevo, a que la mayoría del partido se decantara por apoyar al presidente por encima de Rodolfo Hernández, a pesar de los constantes roces y choques entre la entonces alcaldesa Claudia López y el candidato Petro . Por esto es por lo que la escisión de la Alianza Verde no es en sí una novedad, sino que ha sido un proceso que ha venido tomando forma conforme las decisiones del gobierno y la coyuntura política, y que ha tenido diferentes escenarios en los que ha emergido. Caso puntual el de la elección a la presidencia de Senado en la segunda legislatura (2023-2024) , donde, a pesar del acuerdo inicial de apoyar la candidatura de Angélica Lozano y atajar la de Jhonatan Ferney Pulido (JP Hernández), surgió la candidatura de Iván Name, que terminó por aglutinar el voto de los congresistas independientes lejanos al gobierno y de la oposición, lo que le llevó a la dirección del Congreso. En su momento, Lozano culpó parcialmente al Pacto Histórico de incumplir los acuerdos pactados, y al sector oficialista de su partido de propiciar el triunfo de Name. De igual modo, en Cámara para la elección de presidente en la tercera legislatura (2024-2025), el gobierno retó la candidatura de Katherine Miranda con la nominación de Jaime Raúl Salamanca, figura cercana a Carlos Amaya, quien terminó aglutinando el voto mayoritario del gobierno y terminó por sellar la cercanía de Petro con ese sector de los verdes, como lo analizamos en este artículo . Como respuesta ante estos fracasos y ante la renuncia de Claudia López y Antanas Mockus en mayo de 2024, tras la denuncia de corrupción contra Iván Name, Sandra Ortiz y Carlos Ramón González en el caso de la UNGRD, el sector independiente del partido, liderado por Angélica Lozano y seguido por los representantes Miranda, Cathy Juvinao, Cristian Avendaño, Alejandro García y Carolina Giraldo, buscó en un primer momento, a inicios de 2024, una convención nacional para enviar al partido a la independencia. No obstante, ante la cercanía de Amaya con Petro y la posibilidad de que como codirector pudiera voltear los votos en esa convención, la idea de la escisión tomó fuerza. Es en este escenario donde se convocó a la Dirección Nacional Verde tras las declaraciones de Angélica y del grupo disidente en medios, a finales de febrero de 2025. El dilema de las curules: principal punto en disputa entre los verdes Fuente: RCN Radio. El punto en disputa que sostiene la incertidumbre frente a la decisión de la Dirección Nacional del Partido Alianza Verde radica en la presencia del sector disidente en el Congreso. Si el partido decide no fragmentarse ni permitir la escisión, los independientes tendrían que renunciar a sus curules para formar su propio partido, quedando inhabilitados para presentarse a las próximas elecciones, pues incurrirían en doble militancia. Esto fue precisamente lo que ocurrió con Roy Barreras, cuya anulación de su elección por parte del Consejo de Estado se basó en que renunció a su partido fuera de los plazos legales, es decir, un año antes de las elecciones. Por ello, el juego político detrás de la aceptación o negación de la escisión está determinado por los costos políticos y la presión para forzar mejores condiciones de negociación. La imposibilidad de la escisión afectaría directamente los intereses de Claudia López y su sector en la carrera por la presidencia y la conformación de listas al Senado y la Cámara de Representantes. Esto le impediría aprovechar la estructura que ya tiene en el Congreso y a nivel departamental para llegar con fuerza a la potencial consulta del centro. Además, la obligaría a participar en los comicios sin sus principales figuras políticas, poniéndola en desventaja frente a partidos con crecimiento regional, como el Nuevo Liberalismo, que ya está preparando sus listas al Congreso. Ante este panorama, López se vería forzada a ubicar a sus candidatos en otros partidos o en listas conjuntas con otros partidos (como Dignidad y Compromiso, aliado suyo), aun sabiendo que en esas circunstancias partirían con desventaja. Por otro lado, los congresistas verdes independientes no estarían dispuestos a renunciar a sus curules si no se concreta la escisión. Basta recordar las declaraciones de Cathy Juvinao a la Línea de Democracia y Gobernabilidad de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) en agosto de 2024 : "Yo ya estoy representando a mis electores, le estoy haciendo control político a Petro, y si el partido está en un absoluto desbarajuste y colapso, no puedo pagar entregando mi curul. Al revés, ahora es cuando más la abrazo, porque me permite hacerle control al gobierno. Me gané mi curul en una lista abierta con el sudor de mi frente, voto a voto, en las calles." Por ello, el sector independiente ha buscado llevar la ruptura de la mejor forma posible. Sin embargo, la decisión del lunes no solo girará en torno a la votación sobre la escisión, sino también sobre el documento que la respalda, el cual, según El Espectador, aún no está totalmente construido ni cuenta con los votos asegurados para ser aprobado, y que será fundamental para entender las condiciones con las que el sector independiente se va de la colectividad. Los independientes apuestan por un discurso antipetrista. Los verdes oficialistas apuntan a ingresar con fuerza al Frente Amplio
- Juancho Prada, el paramilitar al que el gobierno Petro le está quitando las tierras que despojó
Por: Redacción Pares La restitución de tierras era otro de los objetivos del gobierno de Gustavo Petro. Según Gerardo Vega, ex director de la ANT y cabeza de la ONG Forjando Futuros, el 83% de los casos de despojo de tierra en Colombia los responsables fueron los paramilitares. Muchas de estas tierras fueron recompradas después por grandes empresas nacionales. Pero la idea es devolverle la tierra a los que alguna vez la perdieron. El pasado 26 de febrero se entregó el predio La Floresta, ubicado en el corregimiento de Torcoroma, en el municipio de San Martín, 399 hectáreas a 36 familias del Cesar. Este predio pertenecía a Juan Francisco Prada, mejor conocido como Juancho Prada, quien fue llamado por el portal Verdad Abierta como “El para invisible” por su bajo perfil, su capacidad probada de mimetizarse. En su prontuario figuran masacres, desplazamientos, desapariciones y asesinatos a políticos y líderes sociales. Se movía en Norte de Santander y Cesar. El fue el jefe paramilitar de las autodefensas campesinas del sur del Cesar. Se le atribuyen 5.370 crímenes de los cuales 4.479 son asesinatos, 565 desapariciones y 434 son desplazamientos. Nació en Galán Santander, en 1953 y es hijo de terratenientes. Su familia fue golpeada por la guerrilla durante las décadas de los setenta y ochenta y como tantos otros paramilitares esta fue la excusa para ser uno de los jefes de la antinsurgencia armada. Se armó en 1995 con uno de sus primos y pronto sería una de las fichas claves de los hermanos Castaño en su expansión paramilitar. Prada además contó con emisora propia. Creía en el poder de las comunicaciones a la hora de enviar mensajes que sirvieran para poner en contra de la guerrilla a la población y por eso creó la emisora Colombia Libre, en donde los Castaño se desgañitaban con sus discursos. La entrega de la Floresta a finales de febrero significó el final de una larga lucha de los líderes sociales que buscaban la ansiada restitución. Dos de estos líderes fueron asesinados mientras se hacía el proceso de restitución, se trata de Teófilo Acuña y Jorge Tafur, voceros de la Comisión de Interlocución del Sur de Bolívar. Mientras se entrega este predio hay otras víctimas de Juancho Prada que esperan justicia, como sucede con los familiares de las víctimas de las masacres de Puerto Patiño y Puerto Marqués. Cada vez que se conmemoran las fechas de estas masacres las familias le recuerdan al estado un olvido que en este enero cumplió 30 años. Se necesitan que todas las víctimas del conflicto colombiano, sin importar el grupo armado que haya ejercido la violencia, sean reparadas.
- “Caliche”el testigo ultrauribista que busca ayudar a Alvaro Uribe en su juicio
Por: Redacción Pares El pasado 11 de marzo se vivió otro día del juicio que se le sigue al expresidente Alvaro Uribe Vélez por supuesta manipulación de testigos. Esta vez le tocó el turno de dar testimonio a Carlos Eduardo López Callejas, conocido por su alias de “Caliche”. Sin esconderlo este hombre que afirma que se dedica a actividades derivadas del comercio y que sigue con fervor las políticas de Uribe. En el estrado “Caliche” afirmó que viene ayudando a Uribe por iniciativa propia, incluso “por patriotismo” desde el año 2011. Fue él quien hizo todo lo posible por contactarse con la defensa el ex mandatario y por intermedio de un ganadero llamado Rodrigo Vidal Perdomo consiguió contactarse con uno de los alfiles más incondicionales de Uribe, el entonces congresista Alvaro Hernán Prada. Esto sería por el año 2018. En la audiencia de ayer “Caliche” afirmó que Juan Guillermo Monsalve, considerado testigo estrella en este caso que se sigue contra el expresidente, estaba dispuesto a cambiar su versión si lograba algunos privilegios. Según la declaración de López Callejas, Monsalve le habría dicho “si me pueden meter en la JEP yo me retracto” Esta sería la razón que la habría enviado a Prada. “Caliche” duda que Monsalve haya sido paramilitar, miembro del Bloque Metro. Hay que recordar que el testimonio de Monsalve ha sido fundamental para que cayera sobre el expresidente la acusación de que había formado en la finca de su familia, Las Guacharacas, el Bloque Metro de las AUC. “No creo que sea ningún testigo estrella” afirmó Callejas. Qué testigo estrella, ni qué nada, hombre, aquí ese man no es testigo de nada”. Después de que se bajó del estrado Callejas, el ex mandatario, acusado de manipulación de testigos, le dijo lo siguiente a la juez: “Yo creo que lo que ha dicho el señor Callejas es muy grave y me parece que la Fiscalía General de la Nación que está presente en este juicio no puede asumir una actitud como que ignorar el tema. A esto hay que prestarle atención. Me dirijo a la señora fiscal que es fiscal para cualquier evento, no solamente para este caso”. El expresidente además le advirtió a la juez que sigue el caso que supuestamente afuera, en la calle, Monsalve tendría personas que podrían hacerle daño a Callejas, sobre todo después de lo que reveló este 11 de marzo. Por eso pidió expresamente que se garantizara la protección a Callejas de las supuestas represalias que podría asumir contra él Monsalve. El juicio proseguirá este 12 de marzo.
- De lo público a lo privado
Por: Deborah von Nacher Foto: freepik Nunca pensé extrañar esa etapa. Recuerdo mi molestia al ver tanta polarización, especialmente en redes sociales en 2012, 2016 o 2018; años en los que directa o indirectamente estuve al tanto de elecciones presidenciales. Me molestaba el nivel de agresividad de las partes, pero agradecía que la experiencia se concentrara solamente durante las campañas políticas; unas cuantas semanas para luego volver a la «normalidad». Años más tarde —febrero del 2025— esa negatividad y esa polarización, ya son « la normalidad». Todos los días, en todas las redes sociales, en nuestras interacciones cara a cara y ya no solo sobre política, sino sobre cualquier tema o evento. Todo, absolutamente todo, es motivo de polarización, tanto que hasta las ciencias duras no han logrado escapar de esto. Aunque siempre me pareció una tontería tanto odio en las redes sociales hacia personas que ni siquiera conocíamos en la vida real, estaba convencida de que atacar a extraños detrás de la seguridad de un teclado solo era una válvula de escape de nuestra frustración y enojo. Poco a poco empecé a ver que ya no solamente era un escape, sino que las interacciones empezaron a mostrar nuestras creencias y sentimientos más oscuros; odio, intolerancia, sexismo y racismo y, además, ¡en público! Podemos achacar esta nueva etapa de la humanidad a muchos factores: tal vez ya no se ve tan mal hacer comentarios machistas o racistas en público; tal vez estos comentarios son producto de la desigualdad que siempre ha estado presente y que, ahora que es más notoria, esos productos también se notan más; tal vez nunca dejamos de ser racistas y/o machistas, solo que aprendimos a esconderlo mejor durante esos años en que se veía mal expresarlo… No lo sé. Es un tema muy extenso que podemos analizar en otra ocasión. Lo que me preocupa en este momento no es tanto el porqué, sino que esa polarización ya pasó del aspecto público y político al aspecto privado y doméstico. Nuestras relaciones personales se han visto afectadas como nunca por nuestra ideología política y ahora, en vez de solo pelearnos con extraños e insultarlos exclusivamente a través de un teclado, hacemos lo mismo con familias, pareja, amigos (o examigos, en este momento) y lo hacemos de forma directa, rompiendo relaciones que, antes de estos años, creíamos sólidas. Los que nos quieren dividir lograron infectar hasta nuestro círculo más cercano y querido. Los abuelos nos decían que no se debe platicar ni de religión, ni de política ni de fútbol «en la mesa» para no tener conflictos. Era un consejo bueno, pero ya ni eso nos salva; ahora no podemos ni siquiera platicar del clima sin que se polarice la conversación. ¿Nos debería importar la polarización si el tema de política no es parte de nuestro repertorio de conversación o si ni siquiera tenemos redes sociales? La repuesta corta es: sí. En cuestión de gobernabilidad y de bienestar ¿cómo podría un gobierno aplicar políticas públicas que nos beneficien si, solo por el mero hecho de que la idea «viene del otro lado», las criticamos (o en el caso de los Senadores y de los Diputados, las bloquean)? ¿Cómo nos podemos poner de acuerdo para resolver problemas que nos afectan a todos para tener una mejor vida, si estamos muy ocupados insultándonos o, en el mejor de los casos, desestimándonos? La polarización afecta el proceso democrático, debilita nuestras instituciones y baja nuestra calidad de vida. ¿Qué podemos hacer para evitar la trampa de la polarización y —si es que ya caímos en ella— para recuperar estas relaciones personales que se vieron dañadas por diferencias políticas? No es fácil, pero tampoco es imposible si seguimos tres pasos: abrir la mente, cerrar las redes y acercarnos a las personas . En el primer paso debemos ponernos filosóficos y entender que nuestra experiencia como seres humanos hace que sea imposible que sepamos la verdad absoluta. En Nein. A Manifesto , Eric Jarosinski [1] da en el clavo con esta definición: «Ideología: La creencia equivocada de que tus creencias ni son creencias ni están equivocadas». Nuestra realidad está sujeta a nuestras percepciones y a nuestras experiencias de vida. De entrada, tener la madurez de pensar: «Yo creo que esto es bueno porque mi experiencia fue de esta manera y yo percibo el mundo a través de anteojos construidos por mi género, nacionalidad, religión, etc., pero, seguramente, la perspectiva de alguien con experiencias muy diversas de las mías no va a ser igual». En pocas palabras, «cada uno habla de cómo le fue en la feria». Una vez que entendamos que nuestra realidad es producto de nuestras experiencias, podemos estar un poco más abiertos a escuchar la experiencia de otros, para poder entender su realidad. El segundo paso —estrechamente relacionado con el primero— es reconocer que el algoritmo de las redes sociales analiza nuestros gustos y preferencias y nos alimentan información basada en éstos. Esto nos da una especie de ilusión de que todo el mundo piensa igual que nosotros y hace a un lado información que sea diferente a nuestro pensamiento: información crucial que nos obliga a analizar nuestras creencias y cuestionarlas. Cuestionar nuestras creencias no significa dejar de creer en ellas. Al contrario; si hacemos un análisis profundo de éstas —con sus pros y contras— y al final decidimos que siguen siendo la mejor opción, tendremos argumentos sólidos para seguir creyendo en ellas. Ahora bien, si después de dicho análisis nos damos cuenta de que nuestra ideología no es tan sólida como pensábamos, debemos ser lo suficientemente maduros para aceptarlo y estar dispuestos a cambiar de forma de pensar. Como último paso, creo que sería importante volver a conectarnos con la forma que tenían nuestras relaciones antes de este fenómeno. Una buena estrategia es recordar a las amistades que hicimos de pequeños o en nuestra adolescencia; personas con quienes nos reuníamos por el placer de estar en su compañía y disfrutar sus pláticas sin importar credo o postura política. Busquemos a nuestras actuales relaciones como buscábamos a nuestros amigos en el colegio: con ganas de compartir sin juzgar. Hagamos un esfuerzo por relacionarnos con el individuo que tenemos enfrente, no con el grupo al cual pertenece. Aceptemos su historia, su experiencia, su perspectiva; intentemos no querer tener la razón, sino entender por qué esa persona es como es y piensa como piensa. En lugar de ver qué tan diferentes somos, busquemos los puntos en los que somos iguales y entendamos que, en el fondo, todos tenemos los mismos miedos y sueños. Permitámonos descubrir que, al final de cuentas, «nosotros» y «los otros» solo queremos bienestar. Tal vez de esta manera volvamos a conectar con lo que todos tenemos en común: nuestra humanidad. [1] Jarosinski, E., & Solar, J. J. (2016). Nein. Editorial Anagrama.












