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  • Segundo Informe de Violencia Político—Electoral en Venezuela

    No para la violencia de Maduro contra sus opositores Por: Redacción Pares Durante el mes de junio se presentaron 14 hechos victimizantes, que dejaron un saldo de 25 víctimas únicas. Esta cifra supera a la del mes de marzo, que con 9 hechos y 14 víctimas se había convertido en el más violento reseñado en este informe. El 95% de los hechos victimizantes fueron realizados por las fuerzas armadas y de seguridad del Estado venezolano. Al igual que vimos en el primer periodo abordado, no se han presentado víctimas que hagan parte de estructuras políticas o militen en alguno de los partidos del bloque oficialista de gobierno. Durante los 3 meses y 21 días cubiertos en este segundo informe (5 de marzo – 26 de junio de 2024), Pares y ARI registraron 39 hechos violentos que han dejado un saldo de 63 víctimas únicas. Cabe aclarar que varias de estas víctimas pueden sufrir hechos victimizantes más de una vez, aunque por el momento y para efectos de este informe, no se han registrado casos de revictimización. Los hechos victimizantes se registran en 18 de los 24 Estados que conforman la entidad federal de Venezuela (75%), lo que implica que en junio hubo 5 nuevos Estados en los que se presentaron acciones de violencia político-electoral. En los últimos 3 meses y 21 días, la mayoría de los hechos sigue concentrándose en el Distrito Capital de Caracas (7); Estado La Guaira (5); Estado Monagas (3); Estado Delta Amacuro (3); Estado Miranda (3); Estado Portuguesa (3); Estado Aragua (2); Estado Táchira (2) y Estado Falcón (2). En 9 Estados se presentó solo un (1) hecho de violencia político-electoral, mientras que sólo en 6 siguen sin existir reportes de algún caso. De las 63 víctimas registradas hasta el momento, no se ha registrado ninguna a causa de homicidio y/o asesinato. La mayor parte de la violencia ha sido ejercida por acciones institucionales en las que se han registrado dieciocho (18) capturas, dieciséis (16) órdenes de inhabilitación, ocho (8) ejercicios de sanción fiscal, siete (7) órdenes de aprehensión, dos (2) allanamientos y dos (2) víctimas procesadas jurídicamente. Frente a hechos de índole irregular se han presentado ocho (8) amenazas. Frente a las candidaturas, no se ha presentado en el momento ningún ataque directo que victimice a quienes se registraron en el tarjetón electoral. Que la mayoría de los hechos victimizantes se concentren en los miembros de su comando de campaña y en los militantes de los partidos que los acompañan implica que la violencia se ejerce como método de amedrentamiento y debilitamiento contra las candidaturas sin tocarlos directamente, buscando ejercer presión sobre ellos. Para efectos de este informe, no se registró ningún hecho de violencia político - electoral contra algún candidato, miembro de partido, miembro de comando de campaña o miembro de cargos de elección popular oficialista. Como veremos en esta segunda parte del informe, periodistas, comerciantes y ciudadanos de a pie, que están en las campañas que no son oficialistas, han sido víctimas de persecución política.

  • El talón de Aquiles de Kamala Harris que pisará Donald Trump

    Por: Redacción Pares Tres días después de que Ellon Musk sugirió que lo mejor para Joe Biden era irse a pescar efectivamente lo mandaron a pescar. Biden dio un paso al costado. El rumor era ensordecedor y arrancó con más fuerza después del último debate presidencial en donde el actual mandatario se veía errático, acaso enfermo. A pesar de la presión hasta de los mismos donantes demócratas, el presidente se veía decidido a continuar su camino a la reelección. Pero este domingo escuchó por fin lo que le pedían a gritos. "Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo". Harris lo aceptó inmediatamente. Los Clinton apoyaron la decisión pero aún la casa Obama no celebra oficial y públicamente la decisión histórica de Biden quien, durante su mandato, fue su vicepresidente. Aún falta decidir oficialmente a Kamala Harris. Tendrán que esperar los votos de una convención demócrata que se llevará a cabo dentro de tres semanas. Los delegados serán elegidos por Biden. Técnicamente la decisión está en mano de los delegados de la convención. Ahí se verá si sale una contrincante de peso para Harris. Sin embargo las encuestas para Harris no lo acompañan. Le critican el tema de la inmigración y la frontera. Pero ella nunca se ocupó realmente de la frontera sur, esta fue una mentira que supieron instalar los repúblicanos. Ella necesitaba trabajar era sobre el norte de centro américa, estudiar las causas de migración y estuvo al frente de los derechos de la libertad de las mujeres de respetar sus propios cuerpos. Ese talón de Aquiles lo sabrá explotar Trump. Uno de los últimos rumores también que han salido en las últimas horas es que Michelle Obama sería fórmula vicepresidencial de Harris. Sobre esto los demócratas han sido enfáticos: se trata de un rumor sin fundamentos ya que a Michelle Obama no le interesaría ese cargo político.  Mientras tanto Donald Trump, después del fallido atentado en donde pretendían acabar con su vida, está cabalgando en las encuestas. La llegada de Harris -previsiblemente además- no despeluca al Republicano. No hay manera en que Trump no deje de pisar un talón de Aquiles que no existe de Kamala: la migración. La paradójico es que millones de inmigrantes, en una falta absoluta de empatía, votarán a favor de Trump cuando lo único que ha hecho Kamala es tratar de ayudar a un problema que preocupa cada vez más a los norteamericanos. Los índices de aprobación de Harris como vicepresidenta no han sido los mejores. El 51% de estadounidenses desaprueba su actuación y sólo un 37% la aprueban, según los promedios de las encuestas recopilados por FiveThirtyEight. Hija de una madre india y de un padre jamaiquino en la universidad Howard, donde estudió, el tema del apartheid y de los problemas raciales que azotan al país estuvieron en su agenda. Sus opciones se podrían reflejar en la última encuesta realizada por CNN el 2 de julio. Si Harris fuera candidata presidencial el 45% de los norteamericanos la apoyarían mientras que a Trump lo haría un 47%. No está fácil el camino para que Kamala Harris sea la primera mujer presidente de los Estados Unidos de América.

  • Lo que se juega Colombia en las elecciones en Venezuela

    Por: Redacción Pares En diciembre de 1998 Venezuela quiso abrazar un cambio. Agotados por los segundos periodos de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera, el país hermano se consumía en una crisis económica profunda. Poco quedaba de la bonanza petrolera de mediados de los años de setenta que convirtió a Venezuela en una copia de los Estados Unidos, con unos niveles de despilfarro inauditos. El Bolívar, en 1983, valía 17 pesos. Cúcuta se transformó para muchos colombianos en una posibilidad de hacer negocios. A través de puertos comerciales como San Antonio y Ureña el contrabando enriqueció a más de uno. Desde 1983 hasta la fecha Venezuela ha descendido en un tobogán que, en los últimos años y gracias al chavismo, se ha transformado en un abismo. Las relaciones con Colombia, en los últimos veinte años, han tenido el comportamiento de un electrocardiograma. Un sube y baja constante que llegó a la máxima fricción en marzo del 2008, poco después de que el gobierno de Álvaro Uribe ordenara el bombardeo. Sin embargo, en ese momento, al menos un año antes, el comercio entre Colombia y Venezuela, a pesar de sus diferencias ideológicas, era de 10 mil millones de dólares. Un error histórico de Uribe fue haber llevado al escenario comercial sus guerras contra las guerrillas. Se ha sabido que históricamente las guerrillas se han asentado en Venezuela, pero le costó caro a la economía colombiana el cierre de la frontera con Venezuela. Aún, en los peores momentos de la relación Chávez-Uribe, Venezuela fue un facilitador de conversaciones de paz con las FARC. Maduro ha dicho una frase que ha resultado cierta “No habrá paz en Colombia si no hay paz con Venezuela”. En agosto del 2010, contraviniendo lo que había dicho en campaña, Juan Manuel Santos llamó su “nuevo mejor amigo” a Chávez quien terminó siendo un puente con la guerrilla de las FARC y el principal motivo por el que los uribistas llamaron traidor a Santos. Chávez muere en el 2013, Maduro lo reemplaza y empieza una relación tirante con Colombia. El flujo migratorio aumenta en el 2015, Maduro decide cerrar fronteras en agosto del 2015 y, por trochas, debajo del rio, y siempre a pie, han salido en los últimos nueve años de Venezuela por lo menos 7 millones de personas, de ellas la mitad se ha quedado en Colombia. En el 2021 el intercambio comercial entre los dos países le dejó a Colombia unos magros US$ 222.624.143 millones. Con la llegada de Petro se intentó reavivar el comercio con ese país pero los resultados han sido lentos. Es difícil apostar capital a la incertidumbre que vive Venezuela. Para el coordinador de la línea de Democracia, Alejandro Alvarado, esto es lo que está en juego para nuestro país en las elecciones del próximo domingo: “Colombia se juega al principal aliado de procesos de paz. La mitad de la guerrilla está allí. Se mueve el tema de un socio comercial que ha sido muy importante en la historia del país, durante muchos años fue el socio comercial más importante desde EEUU, la relación con el chavismo acabó con esa relación, Petro abrió la frontera y reestableció procesos comerciales. Con reticencia se ha abierto el comercio porque es difícil meter plata en Venezuela por los problemas de expropiación. Colombia se juega su propia política de seguridad urbana por la incidencia del crimen organizado transnacional con el Tren de Aragua, que ya está acá en Bogotá. Se juega el tema migratorio. Venezuela ha expulsado a por lo menos 7 millones de personas en los últimos cinco años y más de la mitad se ha quedado en el país, un cambio en el gobierno podría frenar el proceso migratorio. La gente no quiere quedarse en Bogotá, le toca. Colombia se juega la alineación de izquierda, Petro perdería uno de sus aliados históricos. Eso se alinea con Lula, y se alinea con las derechas de Argentina. Hay una apuesta común latinoamericana que se junta con México que con sus diferencias se parecen a Petro. Al final es Unasur. Si la economía de Venezuela se recupera sería muy bueno para la economía”. El clima está caldeado. Sea quien sea el ganador habrá polémica. El oficialismo cree que van a ganar. Las multitudes han acompañado a la candidata opositora María Corina Machado a pesar de la evidente violencia política que se vive contra la oposición en ese país desde el oficialismo. Es evidente que el gobierno nacional, buscando consenso regional y a pesar de lo que digan, tienen las fichas puestas en la reelección de Maduro. Sólo hasta el domingo se sabrá la verdad.

  • El grupo político de Vladimir Padrino: la unión cívico-militar en acción

    Por: Alejandro Chalá línea de democracia de Pares En abril del 2002 Fedecamaras, el gremio de empresarios venezolanos aglutinados en Fedecamaras, unido a la antigua junta directiva de PDVSA, lideraron un golpe que terminaría sacando por 72 horas a Hugo Chávez Frías de Miraflores. Las Fuerzas Armadas parecían apoyar la caída del presidente que en ese momento completaba 3 años en el poder. Hubo fiesta en el Palacio de Miraflores, incluso alcanzaron a nombrar por escasas horas al empresario Pedro Carmona como presidente de la República. La historia lo conocería como Pedro el Breve. En ese momento Vladimir Padrino López era el comandante 311 del batallón de infantería Simón Bolívar ubicado en Fuerte Tiuna. Ellos fueron uno de los pocos reductos del ejército que decidió pararse ante lo que llamaron “El golpe petrolero” y obligaron a que Carmona se fuera de Miraflores. Chávez, aclamado por la gente que bajaba de los cerros y que consideraban que él debía seguir siendo presidente, se volvió a instalar en Miraflores. Desde entonces el ascenso de Padrino fue absoluto y se convirtió en el militar ideal para depurar de contradictores del chavismo a las Fuerzas Armadas. En este informe de la línea de democracia de la Fundación Paz y Reconciliación, se muestra el recorrido de Padrino no sólo en el ejército sino como, al estar tan cerca primero de Chávez y luego de Nicolás Maduro, a logrado hacerse a empresas que han consolidado un patrimonio personal. El haber devuelto a Chávez al poder le hizo dueño de una llave que abre todas las puertas. Este es el informe:

  • El grupo político de Tarek El Aissami: Crónica de una purga

    Por: Alejandro Chalá línea de democracia de Pares En los pasillos del poder en Venezuela, una red intrincada de políticos, militares y empresarios tejió durante años una trama de corrupción que sacudió los cimientos de la industria petrolera del país. Con Tareck El Aissami como figura central, este grupo aprovechó su influencia en PDVSA y el gobierno para desviar millones de dólares en un esquema que involucró criptomonedas, ventas irregulares de petróleo y lavado de dinero. La caída de este grupo político, quizá el tercero más importante del país —detrás de la estructura política de Diosdado Cabello y de todo el entramado burocrático y empresarial que controlan Cilia Flóres y Nicolás Maduro—, reveló no solo la magnitud del saqueo, sino también la fragilidad que rodea a las complejas relaciones de poder y lealtad que sostuvieron al régimen chavista durante más de dos décadas y que parecen estar transformándose en estos últimos años, con el viraje que Nicolás Maduro ha querido dar hacia un modelo económico y político similar al chino. En este informe veremos la caída de quien fue uno de los duros del chavismo, de los indiscutibles: Este es el informe:

  • Qué ha sido de los chávez tras más de una década de nicolás maduro en el poder

    Por: Alejandro Chalá  línea de democracia de Pares Once años después de la muerte de Hugo Chávez su legado familiar poco a poco se ha ido deshaciendo. El último en ocupar un alto cargo dentro del Estado fue su primo Asdrúbal, quien fue presidente de PDVSA hasta 2023, cuando estalló la crisis de corrupción del entramado PDVSA-Crypto. Los demás han estado en cargos menores o han salido poco a poco de la vida pública, especialmente los más cercanos en el círculo de su familia nuclear, como sus hijas. Respecto a sus hijos, sólo María Gabriela y Rosa Virginia han tenido algún tipo de incidencia dentro de la vida pública en Venezuela. Rosa fue nombrada por Nicolás Maduro en abril de 2013 como presidenta de la Fundación Misión Milagros, que ha sido desde 2004 un proyecto del gobierno bolivariano para atender a personas con problemas oftalmológicos, pero desde su separación con el hoy secretario general de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) Jorge Arreaza, ha desaparecido de la vida pública. Por otro lado, María Gabriela Chávez fuge como embajadora alterna de Venezuela ante las Naciones Unidas.  Apartada de los escenarios del poder, ha aparecido en algunos eventos públicos ligados al nombramiento de mandatarios cercanos al gobierno oficialista, como la posesión de la presidente de Honduras, Xiomara Castro. En el siguiente informe de la línea de Democracia de la fundación Paz y Reconciliación repasamos en que está la familia del presidente que murió en el 2013:

  • Venezuela seguirá amarrada a Maduro por seis años más ¿Le conviene a Petro?

    Por: Redacción Pares Sobre la medianoche del 29 de julio el Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció la victoria de Nicolás Maduro después de seis horas de tensión y de no tener reportes desde las mesas. El margen no pudo ser más estrecho: con un 80% de las mesas escrutadas Maduro obtuvo 5.120.092 votos con un 51.20% de los votos. El líder opositor Edmundo González logró el 44.2% con 4.445.978 votos. Nunca, en 25 años de chavismo, unas votaciones fueron ganadas por el oficialismo por un margen tan estrecho. En diferentes ciudades de Colombia, desde Cúcuta a Bogotá, los venezolanos residentes en el país, que, desde el 2015, se han contado poco más de tres millones, salieron a las calles a festejar lo que ellos llamaban un posible regreso a la libertad. Nicolás Maduro Moros es presidente desde el 2013. La posta la recibió de Hugo Chávez quien sucumbió a un cáncer ese año. Chávez obtuvo su triunfo desde 1999. Con esto el chavismo cumplirá 25 años en el poder y se extendería seis años más. La oposición se ha quejado de falta de transparencia por parte del gobierno a la hora de entregar resultados y se está pidiendo reconteo de votos. Sobre la demora para obtener los resultados el presidente del CNE anunció que se trataría de “un ataque terrorista”. Maduro se basó en esa frase para decir lo siguiente rozando la medianoche: “Venezuela sufrió un ataque en la noche. Un hackeo masivo. Ya sabemos de qué país viene. No lo voy a decir. Ya la huella quedó. Un hackeo masivo al sistema de transmisión del Consejo Nacional Electoral porque los demonios no querían que se totalizara y se diera el boletín oficial". Quien fuera el ganador tendría dificultades para legitimar ese triunfo. El clima en Venezuela era caldeado a pesar de que la jornada electora se llevó a cabo con relativa tranquilidad. Las quejas de la oposición son claras y se basan en el mismo sistema de votación en donde el gobierno tiene el control absoluto de cada máquina de votación. Las quejas también apuntan a la inhabilidad que tuvieron candidatos como María Corina Machado, quien fue inhabilitada y en su lugar tuvo que nombrar al empresario Edmundo González de 74 años. A pesar de que la diáspora venezolana ha crecido en 8 millones desde el 2015, el número de los que pudieron votar fue mínimo. En Colombia han recaído tres millones de venezolanos, de ellos sólo estaban habilitados para votar 7.000 personas. Al final, por ejemplo, en Cúcuta, terminaron votando poco menos por doscientos. Cambios en última hora impidieron que los venezolanos ejercieran su derecho al voto. No son claros cuales son los caminos que le quedarían a la oposición a la hora de reclamar. Se apela a la comunidad internacional quien están exigiendo reconteos. Las encuestas mostraban un amplio ganador en González. Fueron más de 11 millones de votos los que se efectuaron para la elección de un nuevo periodo presidencial de Maduro. Según analistas las consecuencias de un nuevo periodo podrían derivar, incluso, en la salida en las próximas semanas de cerca de un millón de venezolanos. El presidente Petro ha mantenido una posición de ambigüedad con respecto al sistema democrático venezolano. Colombia está amarrada con Venezuela por que es garante de paz con el ELN y por el intercambio comercial que ha intentado reestablecer Petro desde su llegada a la presidencia en agosto del 2022. La cooperación con Venezuela es fundamental para controlar a los grupos armados que han ubicado sus campamentos detrás de una frontera cada vez más espesa y difícil de monitorear.  Un mes después realizó un acto en la frontera con Cúcuta en donde se volvió a habilitar el puente Simón Bolívar, que une a Cúcuta con San Antonio, camiones con mercancías que llegaban desde Venezuela. El flujo comercial está muy lejos de parecerse a la última época de bonanza en el comercio entre los dos países que fue en el 2007 y que llegó a los 10 mil millones de dólares. En Cúcuta había una ilusión de que un cambio pudiera reconfigurar el comercio de la ciudad. Aún se desconoce si los millones de venezolanos que votaron contra el oficialismo saldrán a las calles a hacer presión. Lo que si queda claro es que el gobierno venezolano cada vez tiene menos respaldo popular y su margen de maniobra es cada vez más estrecho.

  • Los obstáculos que le impuso Maduro a María Corina Machado en su carrera a la presidencia

    Por: Redacción Pares En el tarjetón que marcaron 11 millones de venezolanos en las elecciones del pasado domingo 28 de julio la foto de Maduro aparecía 10 veces. Por ningún lado lo hacía la figura más reconocida de la oposición, María Corina Machado. A pesar de encabezar manifestaciones, caravanas y discursos y de ser la cabeza máxima del movimiento Vente Venezuela, Machado fue inhabilitada por el gobierno de Maduro para ejercer su derecho a ser candidata presidencial. El 22 de octubre del 2023 Machado resultó vencedora de las elecciones internas que organizó la Plataforma Unitaria Democrática en las que obtuvo el 93% de los votos. Pero pocas semanas después la Contraloría inhabilitó durante 15 para aspirar a cargo público a Machado basándose en presunta participación en hechos relacionados con corrupción durante el gobierno interino de Juan Guaidó. Así la descalificó la Contraloría: “La ciudadana MARÍA CORINA MACHADO PARISCA está INHABILITADA para ejercer funciones públicas por un periodo de quince (15) años, de acuerdo a la Resolución número 01-00-000285, de fecha 16 de septiembre de 2021, emanada de la CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA”. La oposición, en las elecciones presidenciales del 2019, bajaron los brazos y decidieron no participar en el proceso electoral. Seis años después decidieron luchar. Ante este camino intrincado Machado nombró sucesora, era la profesora Corina Yoris. Filósofa con maestría en Literatura Latinoamericana de la Universidad Simón Bolívar, también fue inhabilitada por el gobierno. Así el último candidato que recibió la posta de la oposición fue Edmundo González de 74 años. Ahí no pararon las restricciones para Machado y González. Los enviados especiales de todas partes del mundo que llegaron a cubrir las elecciones se sorprendieron de que en Caracas no habían pasacalles ni afiches en los muros con la imagen de Edmundo González. Toda la publicidad política estaba concentrada en Nicolás Maduro. Además, según denunció la Fundación Paz y Reconciliación en varios de sus informes, la violencia política contra la oposición fue constante. Se estima que 102 personas fueron detenidas por cometer un “crimen”: apoyar activa y abiertamente la candidatura opositora. Cerca de 20 hoteles, posadas y restaurantes fueron cerrados por orden del régimen por albergar concentraciones de la Plataforma Unitaria Democrática. A pesar de estar inhabilitada María Corina se reconocía como la figura más carismática que tenía la Plataforma, por eso se desplazaba por toda Venezuela impulsando la campaña. Fueron innumerables las trabas, bloqueos y sabotajes que se sufrieron en muchos de sus mítines. Durante las votaciones realizadas este domingo 28 de julio se vivieron trabas a la hora de votar. En la ciudad de San Cristóbal, por ejemplo, las colas para ejercer el derecho se extendían por cuadras kilométricas y vivieron un retraso de más de seis horas. A nivel internacional es normal que Javier Milei, el presidente de Argentina, que está en las antípodas de las ideología socialista que cobija al gobierno venezolano, condene esta elección, pero sorprende que presidentes como Gabriel Boric haya puesto directamente en duda los resultados en Venezuela y que él mismo Lula Da Silva haya puesto en entredicho las garantías democráticas en Venezuela. Machado, en la madrugada del 29 de julio afirmó que la oposición había ganado y eso “todo el mundo lo sabe” Incluso dio un dato, que Edmundo González había ganado con un 70%. Las próximas horas serán cruciales si la oposición quiere impugnar los resultados. El clima se enrarecerá aún más. Los obstáculos que ha vivido Machado y la Plataforma Unitaria Democrática ya tienen crispados los nervios. El estrecho margen con el que habría ganado el oficialismo, exasperará los ánimos aún más.

  • La venganza de Maduro con los venezolanos que se fueron: no los dejó votar

    Por: Redacción Pares Según el diario El País de España cerca de cinco millones de venezolanos que viven fuera de sus fronteras tienen derecho al voto. Lamentablemente para ellos una serie de trabas, leguleyadas y hasta la imposición de medidas un poco extremas como exigir la residencia en los países donde viven impidieron que buena parte de ellos pudieran participar en las elecciones del pasado domingo 28 de julio. Tan sólo un 1% de este número pudo votar, esto equivale a 69 mil personas. En lugares como Cúcuta, en donde según los últimos datos hay 218.678 venezolanos viviendo en la ciudad, apenas pudieron votar 120 personas. Después de una demora que se volvió exasperante sobre la medianoche del 29 de julio el Consejo Nacional Electoral, sobre el que Maduro tiene una ascendencia directa, anunció que Nicolás Maduro mandaría sobre Venezuela durante seis años más. Después de ser escrutadas el 80% de las mesas de votación los resultados quedaron así: Maduro obtuvo un 5.150.092 votos, un 51,20%. Desde la muerte del presidente Hugo Chávez en marzo del 2013, manda sobre Venezuela. El chavismo cumplirá, de cumplirse el próximo periodo presidencial 31 años en el poder. Mientras que Edmundo González, el candidato que fue elegido por la oposición después de que María Corina Machado fuera inhabilitada por 15 años, sacó .445.978 votos, un 44,2%. A diferencia de otras jornadas electorales en Venezuela en donde la abstención superaba al 70%, la participación esta vez estuvo en un 59% Buena parte de la diáspora que está en Colombia se había reunido en ciudades como Cúcuta, Bogotá y Barranquilla para celebrar una probable derrota oficialista. Algo que al final no se terminó dando. La demora en la entrega de actas ha impedido que gobiernos vecinos como el de Gustavo Petro, Lula Da Silva emitan un comunicado oficial. El CNE hizo lo posible para entorpecer el voto de la diáspora. Primero redujo apenas a 30 días el plazo de inscripción para venezolanos en el exterior. En lugares como Miami, donde reside una buena cantidad de ellos, no existe consulado. Se contaron por cientos los venezolanos que intentaron regresar a su país para poder votar pero el trámite de ingreso al país impidió que esto sucediera. Una de las pocas posibilidad era hacerlo de manera ilegal. En Cúcuta esas trochas que hay desde La Parada hasta San Antonio, cruzando el río Táchira, están controladas por grupos ilegales como el Tren de Aragua o el mismo ELN lo que hace extremadamente riesgoso el paso. En Colombia están registradas 2.883.997 personas que han cruzado la frontera desde una crisis que arrancó en agosto del 2015 cuando el presidente Nicolás Maduro decidió cerrar la frontera. Perú es otro país que alberga una cantidad importante de ciudadanos de ese país. Se estima que habían cerca de 900 mil personas mayores de edad que podrían haber votado en ese país. A ellos le exigieron permiso de residencia. Pero acceder a esta condición es difícil. Ya que los requisitos que piden son imposibles para muchos de esos migrantes. Les exigen, por ejemplo, ingresos anuales por 16 mil dólares. En Buenos Aires las filas fueron kilométricas y en diferentes lugares de Colombia movieron arbitrariamente los puestos de votación. Se estima que una buena cantidad de personas que podrían votar en el exterior lo harían por el candidato opositor. La posición de Maduro sobre la migración ha sido primero la de negarla, luego condenarla y después intentar que los venezolanos regresen al país. Especialistas afirman que la discutida victoria de Maduro puede disparar aún más la salida de venezolanos en ese país.

  • La ‘larga marcha’ del oficialismo para conservar el poder en venezuela

    Por: Oscar A. Chala Padilla y Diego Alejandro Pedraza, investigadores de la Línea de Democracia y Gobernabilidad Con el triunfo de Nicolás Maduro en la jornada el 28 de julio, el oficialismo alcanzaría a estar más de 30 años en el poder. Lo que comenzó como un proyecto alternativo que solventó la crisis política y económica en la que se encontraba sumida Venezuela desde finales de los años 80 terminó degradándose en un proyecto de Estado que hoy busca legitimarse por los votos y por la fuerza. Este es el camino que ha seguido el oficialismo para llegar a donde se encuentra hoy día. El conocido “golpe del 92” fue la primera andanada de Hugo Chávez en contra del poder presidencial tradicional. A partir de una estrategia concertada de comandos atacó simultáneamente Maracaibo, Valencia, Caracas y Maracay. El intento de golpe contra el gobierno del entonces presidente, Carlos Andrés Pérez. El fracaso del golpe terminó con Chávez preso en San Francisco de Yare junto con los máximos lideres del movimiento. Tras dos años presos fue puesto en libertad e indultado por el mismo presidente Caldera en 1994 ante el crecimiento exponencial que tenía tanto la idea bolivariana como la popularidad del mismo Chávez. Después de salir de la cárcel y con la amnistía entregada, Chávez comenzó a moverse por todo el país para llevar a las regiones la idea de una revolución bolivariana. Con su popularidad en laza y con unas cifras económicas que no favorecían al gobierno de Caldera, Chávez se alza como uno de los principales favoritos a la presidencia. Hugo Chávez ascendió al poder en Venezuela en 1998, ganando las elecciones presidenciales con la promesa de una reforma constitucional para combatir la corrupción y el desgaste político. En 1999, impulsó la creación de una nueva Constitución a través de un referendo, que fue aprobada en diciembre del mismo año. Esta nueva carta magna restructuró el poder público en cinco ramas (ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y ciudadano) y estableció la Asamblea Nacional como órgano legislativo unicameral. En el año 2000, Chávez se reeligió bajo la nueva Constitución, consolidando su control sobre la Asamblea, las gobernaciones y los poderes regionales. Este período marcó el inicio del control de Chávez en Venezuela, refundando la república bajo su visión política: el socialismo bolivariano. El golpe de Estado en Venezuela de 2002, que tuvo lugar del 11 al 13 de abril, resultó en la breve destitución del presidente Hugo Chávez por un gobierno de facto encabezado por Pedro Carmona, pero Chávez fue restituido al poder dos días después gracias al apoyo militar y popular. Este evento se produjo en un contexto de crisis económica y descontento social, exacerbado por la promulgación de 49 leyes que generaron protestas y un paro cívico. Posteriormente, como efecto del aumento de la popularidad de Chávez tras el golpe, las elecciones regionales de 2004, celebradas el 31 de octubre, fueron dominadas por el oficialismo, que ganó 20 de las 22 gobernaciones y la mayoría de las alcaldías, a pesar de una alta abstención del 54.27%. Finalmente, en las elecciones presidenciales de 2006, realizadas el 3 de diciembre, Chávez fue reelegido con un 62.84% de los votos, superando a Manuel Rosales, el candidato opositor, en la mayor victoria electoral desde 1947, lo que consolidó su apoyo popular y su control sobre el país. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue fundado en 2008 como una consolidación de diversas organizaciones políticas y movimientos sociales que apoyaban la revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez. Este surgimiento se produjo tras la fallida reforma constitucional de 2007, que buscaba ampliar los derechos políticos y establecer un modelo socialista, pero fue rechazada en un referéndum. En 2008, Chávez impulsó elecciones regionales donde el PSUV obtuvo una victoria significativa, consolidando su control sobre varias gobernaciones. Posteriormente, en 2009, se llevó a cabo un referéndum que aprobó la enmienda constitucional que permitía la reelección indefinida de los funcionarios electos, incluyendo al presidente, lo que fue visto como un intento de perpetuarse en el poder. En las elecciones presidenciales de 2012, Chávez, a pesar de su grave estado de salud debido al cáncer, logró ser reelecto, pero su enfermedad se agravó, y falleció el 5 de marzo de 2013, dejando el poder a Nicolás Maduro como su heredero. Nicolás Maduro fue elegido presidente de Venezuela en 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, en unas elecciones marcadas por acusaciones de fraude y descontento popular. Su gobierno enfrentó desde el inicio una crisis económica severa, exacerbada por la caída de los precios del petróleo y políticas económicas ineficaces, lo que llevó a una hiperinflación y escasez de productos básicos. En respuesta a las violentas represiones, varios países impusieron sanciones al régimen, lo que intensificó el descontento social. Las protestas de 2014, motivadas por la inflación y la inseguridad, resultaron en 43 muertes y miles de detenciones. En 2015, la oposición logró una victoria histórica en las elecciones parlamentarias, obteniendo el control de la Asamblea Nacional, lo que provocó una escalada del autoritarismo de Maduro, quien desconoció al legislativo y lo ilegalizó. Desde entonces, se intensificaron las inhabilitaciones y capturas de líderes opositores, llevando a una crisis institucional que culminó en las protestas de 2017. Las elecciones de 2018, consideradas ilegítimas por la oposición y la comunidad internacional, consolidaron el poder de Maduro, quien enfrentó una crisis institucional en 2019, marcada por el intento de Juan Guaidó de asumir la presidencia interina, lo que llevó a un conflicto político prolongado. Entre 2021 y 2023, las negociaciones entre la oposición y el oficialismo en Venezuela se centraron en buscar condiciones para unas elecciones más justas, culminando en el Acuerdo de Barbados en octubre de 2023 entre el oficialismo y la oposición, que prometía garantizar derechos políticos y permitir la participación de observadores internacionales para las elecciones presidenciales próximas a suceder. Sin embargo, la inhabilitación de María Corina Machado, quien había ganado las primarias opositoras de octubre de 2023 con un 93% de los votos, complicó el panorama. Su inhabilitación, confirmada por el Tribunal Supremo, fue interpretada como un intento del régimen de evitar que una figura popular se enfrentara a Nicolás Maduro. Ante esta situación, Corina Yoris fue designada como su sustituta, pero enfrentó problemas para inscribirse como candidata debido a restricciones impuestas por el gobierno. En marzo de 2024, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) finalmente confirmó a Edmundo González como candidato de unidad, aunque su inscripción fue considerada provisional, hasta que fue ratificada el 23 de abril de 2023 por todos los partidos opositores. En julio de 2024, la campaña política en Venezuela se centró en el debate entre la posibilidad de que el gobierno oficialista abandonara el poder o se afianzara en el mismo. Tanto Edmundo González como Nicolás Maduro cerraron sus campañas con eventos masivos, donde Maduro se mostró optimista sobre su reelección, mientras que González prometió un cambio tras 25 años de gobierno chavista. La jornada electoral del 28 de julio estuvo marcada por acusaciones de irregularidades, incluyendo la falta de entrega de actas de escrutinio a los testigos de la oposición, lo que generó desconfianza en el proceso. A pesar de que la MUD y la Plataforma Unitaria proclamaron de manera soterrada su victoria, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció a Maduro como ganador con el 51,2% de los votos, mientras que González obtuvo el 44,2%. No obstante, la oposición y varios gobiernos internacionales cuestionaron la legitimidad de los resultados, alegando que los datos no reflejaban la realidad del voto, dado que solo se había transmitido un porcentaje limitado de actas. Venezuela se abre a un panorama incierto. Si bien el triunfo de Nicolás Maduro ha generado una respuesta popular, que se ha abocado a las calles y ha derrumbado estatuas de Hugo Chávez como signo de descontento frente al desgaste oficialista, sí es verdad que con este triunfo se consolida un nuevo proyecto político diferente al del chavismo original. El madurismo ha implementado políticas que rompen con la dinámica del socialismo del siglo XXI impulsado por Chávez, centralizando el poder en torno a Maduro y su esposa, Cilia Flores en detrimento de sus viejos aliados. Esta consolidación del poder se ha logrado a través de nuevas leyes (como la ley contra el odio y el fascismo, junto con el proyecto de ley que prohibe la presencia de ONGs), la profundización de viejas herramientas e instrumentos de inhabilitación y retención arbitraria, y dinámicas institucionales que han desplazado a otros líderes políticos oficialistas que han salido de la burocracia o han sido purgados, como Tareck El Aissami, transformando el sistema de una democracia cerrada y un autoritarismo electoral a un autoritarismo pleno que busca legitimarse internamente para consolidar su proyecto de transformación, que busca derrumbar la mirada de Chávez y reemplazarla por un modelo político y económico similar al chino.

  • “Un ataque cibernético” la excusa que da Maduro por no entregar las actas

    Por: Redacción Pares La presión internacional está sobre Maduro. Cada vez son más los gobiernos del mundo los que reconocen a Edmundo González como presidente legítimo, como gran ganador de las elecciones del pasado domingo. Era tal la presión que el gobierno tuvo que llamar a una rueda de prensa con los periodistas internacionales apostados en el palacio presidencial. En Miraflores se dio la primera rueda de prensa desde noviembre del 2022, tuvo un inicio tenso, Maduro empezó a repartir calificativos, insultos, acusaciones, incluso los señaló de poder provocar algo terrible durante las manifestaciones que ya dejan 11 muertos. Maduro señaló que el CNE no ha podido entregar las actas porque libra una batalla cibernética. Presidentes como Gustavo Petro, quien se pronunció sobre las elecciones venezolanas el pasado 31 de julio. El presidente venezolano dijo que mantiene un diálogo constante con Petro a pesar de que Colombia es el “epicentro de la conspiración” afirmó que acá se odia a Bolívar y a Chávez. Sobre Petro, en la rueda de prensa que dio, afirmó que Petro “es un hombre muy inteligente” sobre el que afirmó recibir muchos consejos. El gobierno Petro se abstuvo de votar una resolución contra el régimen de Maduro instándolo a mostrar en la mayor brevedad para que muestre las actas. A cuatro días de haberse cerrado las elecciones en Venezuela, el régimen no ha podido mostrar las actas que demostrarían la victoria del chavismo. En la OEA no se sumaron los suficientes votos para obtener esa resolución. En la rueda de prensa los periodistas internacionales le preguntaron por las actas, que siguen sin conocerse, aseguró que las que están mostrando la oposición son falsas y pertenecen a una “fábrica de actas” Lanzó críticas al centro Carter luego de que afirmara que las elecciones de Venezuela no podrían llamarse democráticas, afirmó además que Niño Guerrero, líder del Tren de Aragua, es quien está detrás de las protestas de la oposición y ha sido una de las razones por las que estas han sido tan violentas. Mientras tanto el senador Marco Rubio afirmó que en las próximas horas podría haber un baño de sangre en las calles de Caracas y se pronunció directamente hacia los policías venezolanos y le pidió que no disparara contra su propio pueblo. En Estados Unidos dan como un hecho que Edmundo González habría ganado por millones de votos esas elecciones. Esta es la razón por la que el Consejo Nacional Electoral no habría presentado las actas, porque incluso, según ellos, Maduro las estaría “falsificando”. Brasil será uno de los países claves en las próximas horas. Dentro de la Embajada de Argentina, que ya no tiene relaciones diplomáticas con Venezuela, están simpatizantes de la líder opositora María Corina Machado que quedaran completamente desprotegidos cuando el personal diplomático se vaya. Brasil se encargará de albergarlos. El papel de Brasil será tan importante como Petro a la hora de brindar esta protección. En Venezuela lo que hay es incertidumbre y miedo en las calles que ya no quieren seguir tiñéndose de rojo.

  • Las exigencias de Nicolás Maduro a los Estados Unidos para retomar los diálogos con Venezuela

    Por: Redacción Pares Parece que Nicolás Maduro vive en un mundo paralelo. Mientras Anthony Blinken, secretario de Estado, afirmó este 1 de agosto que Edmundo González era el legítimo ganador de las elecciones en Venezuela, y pidió que las partes venezolanas comiencen urgentemente discusiones sobre una transición política, el presidente sacó una lista de exigencias si Estados Unidos pretende reanudar diálogos con él. Estados Unidos rompió relaciones con Venezuela desde el año 2019. En el 2023 ambas partes se reunieron en Catar y habían llegado a unos acuerdos que hasta el momento, según Maduro, no se han cumplido. Por eso se exige que EEUU “respete la soberanía y dejar de amenazar a Venezuela” podría reanudarse el diálogo. El pasado 17 de abril del 2024 el gobierno Biden decidió no renovar el alivio al petróleo y gas venezolanos ante los incumplimientos de Caracas a sus compromisos electorales con la oposición. Esto se originó a raíz de la inhabilitación que sufrió la candidata María Corina Machado. En ese momento Venezuela se había beneficiado durante seis meses de un levantamiento de las sanciones que sofocaban la economía venezolana. A partir de ese momento, las compañías que quieran hacer negocios con la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) deberán solicitar al Tesoro estadounidense autorizaciones individuales que serán evaluadas caso por caso. Washington podrá denegar estos permisos cuando considere que violan la seguridad nacional y los intereses de política exterior de Estados Unidos. Sobre Maduro pesa la presión de mostrar las actas que constaten que ganó en buena lid las elecciones del pasado domingo. El Centro Carter, que había sido uno de los veedores internacionales sobre los que Maduro respetaba su ecuanimidad afirmó que fueron unas elecciones viciadas, y que el proceso “no se adecuó” a los parámetros internacionales. Incluso en un comunicado conjunto entre Petro, Lula Da Silva y AMLO, quien, en teoría, deberían ser cercanos ideológicamente a Maduro, también se pidió la publicación de las actas para demostrar la transparencia de los comicios. Sordo a esto el presidente venezolano, que está en sus horas más bajas con Estados Unidos, exigió que se levantara el bloqueo contra Venezuela y que se deberían “revocar todas las órdenes ejecutivas”. Mientras tanto en la madrugada de este 2 de agosto María Corina Machado denunció que seis hombres encapuchados entraron a la fuerza a la sede de la dirigente opositora y se llevaron computadoras. Para los hechos que vendrán en los próximos días la postura de Estados Unidos será fundamental a la hora de legitimar el discutido triunfo de Maduro.

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