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  • Los temores de la coalición “Ahora Colombia” para no repetir el experimento de la Centro-Esperanza

    Por: Natalia Reina y Oscar A. Chala, investigadores de la Línea de Democracia y Gobernabilidad El pasado 24 de junio, los partidos Nuevo Liberalismo, MIRA y Dignidad y Compromiso oficializaron en un evento la creación de la Coalición “Ahora Colombia” , con la que buscan presentar listas conjuntas al Senado y a la Cámara de Representantes para las próximas elecciones de 2026. En este evento, en el que estuvieron los precandidatos presidenciales Sergio Fajardo y Juan Manuel Galán, junto con Jorge Enrique Robledo —quien confirmó que volvería a lanzarse al Senado— y la senadora del MIRA, Ana Paola Agudelo, se establecieron los principales criterios de unidad, centrado en el reconocimiento de las diferencias ideológicas entre los tres partidos en la búsqueda por un proyecto que unifique a los sectores independientes al gobierno de Gustavo Petro. Aunque la apuesta es ocupar el escenario que deja libre la fragmentación de la Alianza Verde y disputarle a Claudia López la candidatura de los partidos de centro, existen temores en algunas de las figuras cercanas a este proyecto porque el experimento de esta nueva coalición termine igual que la Coalición de la Centro-Esperanza, que fue la gran apuesta que impulsó el centro en 2022 y que terminó con una modesta votación en primera vuelta, con Sergio Fajardo como candidato. Las tendencias parecen indicar que el talón de Aquiles de la coalición, igual que en 2022, estará en la falta de identidad ideológica y en el reto de construir estructuras políticas para tener votos en un escenario político cada vez más concentrado entre el progresismo y las nuevas derechas. —El fallido experimento de la Centro-Esperanza Fuente: Radio Nacional de Colombia El 28 de noviembre de 2021, varias figuras políticas del centro político lanzaron una alianza que prometía ser la consolidación de propuesta mesurada para las elecciones presidenciales de 2022, y que estaría lejos de los “radicalismos ideológicos” de la izquierda o la derecha, en aquel momento representada entre la Colombia Humana de Gustavo Petro y la coalición Equipo por Colombia, en la que estaba encabezando las encuestas Federico Gutiérrez. Ese mismo día, la excandidata presidencial Ingrid Betancourt anunció que el “ centro estaba unido ” , y con ello, hizo pública la creación de la llamada Coalición Centro Esperanza , la misma a la cual Betancourt renunciaría en los meses siguientes, bajo el argumento de permitir alianzas con “maquinarias políticas”. La coalición estaba compuesta por figuras como el ex ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el exnegociador de paz, Humberto de la Calle; el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo; el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya; los hermanos Galán, del Partido Nuevo Liberalismo; el exministro de Salud, Alejandro Gaviria; el congresista Jorge Enrique Robledo del Partido Político Dignidad; y un sector de la Alianza Verde, liderado por Angélica Lozano y Antanas Mockus. Sin embargo, lejos de convertirse en una plataforma cohesionada y sólida, con el paso de los días fue quedando claro que un escenario electoral positivo era cada vez más complicado. El primer gran revés ocurrió el 13 de marzo de 2022, cuando Fajardo, Galán, Amaya, Gaviria y Robledo se dieron cita en las urnas para la consulta interpartidista de la Centro Esperanza, obteniendo un total de 2.287.603 sufragios , siendo esta la consulta con menor cantidad de votantes. En contraste con, Equipo Colombia (derecha) y el Pacto Histórico (Izquierda), que alcanzaron 4.145.691 y 5.818.375 votos, respectivamente. El fracaso de la llamada “Centro Esperanza” se pudo deber a tres grandes razones:  1) Los revanchismos personales y la disputa de egos entre los miembros de la coalición; 2) La ausencia de un proyecto político con una apuesta programática clara y contundente; 3) Las dificultades para conectar con nuevos nichos electorales e interpretar el momento político del país. El afán de protagonismos por parte de algunos miembros de la coalición dio vía libre a una serie de confrontaciones personales. Las acusaciones de participar en redes clientelistas  fue una constante entre Juan Manuel Galán y Carlos Amaya; al mismo tiempo, Ingrid Betancourt cuestionaba los apoyos de German Vargas Lleras y Cesar Gaviria a Alejandro Gaviria . El compromiso por un trato fraterno y leal se quedó en el papel, mientras tanto, la Centro Esperanza se hacía cada vez más disfuncional, con fracturas internas y dejando en evidencia la ausencia de un liderazgo político claro, con capacidad de negociación y de tender puentes. En medio de tales disputas, la construcción de un proyecto político unificado, innovador y con propuestas concretas paso a un segundo plano. Si bien es cierto que la creación de la coalición estableció banderas  como la lucha contra la corrupción, la defensa de la educación pública, la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, una nueva política de drogas y la igualdad de género; el programa careció de una estrategia de acción contundente. Sumado a ello, el país venia del estallido social del año 2021, el cual puso sobre la mesa la urgencia de la ciudadanía por transformaciones estructurales, que priorizaran agendas políticas alrededor de resolver la desigualdad social en el país. No obstante, la Centro Esperanza no logró hacer una lectura aterrizada al escenario del momento y no estuvo a la altura de las exigencias que habían inundado las calles meses atrás. Además, las precandidaturas de dicha coalición eran hombres, blancos, con trayectorias políticas vinculadas al centro del país y con posturas políticas poco arriesgadas —en su mayoría—, que generaban más frenos que puentes con nuevos nichos electorales, como sectores de mujeres, campesinos, jóvenes, poblaciones racializadas, entre otros. En consecuencia, la coalición no logró amplificar su capital electoral. Ahora bien, la coalición Centro Esperanza no solo fue una apuesta para las elecciones presidenciales de 2022, también se asumió como una alianza para las legislativas de ese mismo año. No obstante, el desenlace no fue muy diferente. Si bien es cierto que alcanzaron un importante número de curules en el Senado, la relación entre los congresistas avalados por la coalición se ha caracterizado por muchas tensiones y pocos acuerdos. De hecho, algunos de estos congresistas rompieron sabanas con sus partidos, tal es el caso de Jennifer Pedraza, que inició su carrera electoral de la mano del senador Jorge Enrique Robledo, pero en febrero de 2023 tomó distancia de él.  Del mismo modo, ocurrió con Humberto de la Calle, quien renunció  a su curul por diferencias con Ingrid Betancourt, presidenta de Verde Oxígeno, partido que lo avaló. En ese sentido, los factores por los cuales fracasó la Centro Esperanza en las presidenciales de 2022 se han replicado a lo largo de los últimos tres años en el legislativo, haciendo evidente la inexistencia de acuerdos programáticos e ideológicos rigurosos y delimitados en los cuales converjan todas las fuerzas políticas de la coalición.  —Los cálculos electorales que motivaron esta nueva alianza Fuente: Infobae Esta vez, el experimento de una nueva coalición comenzó mucho más temprano, en medio de la inusitada carrera electoral que se adelantó con el hundimiento de la reforma laboral, la Consulta Popular promovida por el gobierno de Gustavo Petro y las semanas agitadas tras el último remezón ministerial, los Consejos de Ministros televisados y el discurso de una nueva Asamblea Nacional Constituyente. Aquí, los acercamientos comenzaron entre Dignidad y Compromiso y Nuevo Liberalismo, que ya desde antes del inicio del calendario electoral habían tenido algunas reuniones exploratorias para la composición de listas regionales a la Cámara de Representantes.  La urgencia es manifiesta especialmente en la estructura de Dignidad y Compromiso, que como partido joven tiene el reto de asegurar el umbral para seguir conservando su personería jurídica . Todos se juntaron para tratar de conservar sus personerías, como lo hizo el Pacto Histórico en 2022. Según los datos del grupo de análisis electoral DEMOS-UR, de la Universidad del Rosario , Dignidad y Compromiso solo tiene 2 alcaldías propias y 11 en coalición, así como 32 concejales municipales y 2 diputados a nivel departamental. Del mismo modo, tienen solo una representación parlamentaria en Cámara, con la curul que tiene Jennifer Pedraza. Por su parte, Nuevo Liberalismo, en esa misma indagación sobre los partidos de centro, la logrado consolidar una base regional mucho más estable, partiendo tanto de alianzas con los partidos tradicionales como de aprovechar figuras y estructuras políticas territoriales que salieron de partidos cercanos ideológicamente, como el Partido Liberal o Cambio Radical. En ese sentido, los datos del grupo de análisis electoral DEMOS-UR indican que, en las elecciones territoriales de 2023, Nuevo Liberalismo tuvo 60 alcaldías, 9 de ellas con candidato propio, llegando a ganar en 1 de cada 5 alcaldías a las que se presentaron de manera independiente o en coalición con otros partidos. Por lo que, en este caso, la estructura política que tiene el partido de los hermanos Galán es fundamental para los intereses de crecimiento de Dignidad y Compromiso, que sigue conservando algunas de sus bases urbanas en Bogotá y en otras ciudades, pero que no ha tenido mayor capacidad de crecimiento en los últimos 3 años. Frente a la inclusión del partido MIRA, la lógica no se ha regido por lo electoral, sino por la capacidad de los partidos cristianos de mantener una presencia constante en la política nacional, a pesar de ser fuerzas políticas marginales con militancias cerradas y un voto cautivo que no tiende a crecer . No obstante, lo irresistible de estos partidos radica en su disciplina en el trabajo legislativo y la posibilidad de mantener la apertura ideológica a la que esta coalición le estaría apostando. —Los temores de una nueva coalición que no termina de convencer Fuente: Infobae De hecho, el principal problema que tiene esta nueva coalición está en el mismo argumento en el que se sustentó en su momento la Centro-Esperanza en 2022 de mantener una amplitud ideológica que, en un país que está tendiendo hacia la polarización política en dos grandes bloques entre el progresismo y las nuevas derechas, puede costarles políticamente. No es para menos. Ya desde que se dio la fusión entre Dignidad y Compromiso Ciudadano a inicios de 2023 existieron cuestionamientos sobre la dispersión ideológica a la que se vería sometida la colectividad. Frente a esa crítica, Jennifer Pedraza nos contestó en esta entrevista en octubre de 2024 , que la apuesta de la fusión había sido buscar la amplitud política desde la diferencia. En palabras de la representante Pedraza: “Sabes que la izquierda siempre ha intentado ser monolítica —como posturas desde el centralismo democrático de Lenin— y yo creo que esa es una herramienta valiosa. Sin embargo, en un partido que es una amalgama de sectores diferentes que nos unimos porque compartimos unos principios —que yo diría que son muy escasos en política— decidimos permitirnos tener esos matices, y que esos matices hagan también atractivo el partido”. Sin embargo, con el acercamiento al Nuevo Liberalismo y al partido MIRA, está claro que la coalición se ha volcado hacia la centroderecha, y los cuestionamientos se han centrado en si esa amplitud política no pasa por encima de los principios de varios de los partidos allí presentes , especialmente por la agenda política conservadora del partido MIRA. Frente a ello, el mismo Sergio Fajardo respondió en su momento que la coalición garantizaba la autonomía ideológica de cada movimiento y que en ningún momento se había discutido sobre temas programáticos más profundos, porque la coalición tenía solo un sentido electoral en tanto los 3 movimientos no perdieran sus personerías en las próximas elecciones. Existe otro problema, y es ¿qué tanto espacio tiene esta coalición para crecer en las próximas elecciones? Los resultados presidenciales de 2022 en primera vuelta y los de Congreso indicarían que existe un espacio de crecimiento que podría dejar el Partido Alianza Verde, que ahora mismo está fragmentado y cuyo sector mayoritario está inclinado a volcarse hacia la centroizquierda en 2026. Esto, en tanto la Centro-Esperanza con los Verdes obtuvieron más de 1,9 millones de votos al Senado en 2022. No obstante, en Cámara de Representantes, la coalición se presentó con su propia lista, que terminó por acumular solo 445.549 votos, frente al 1.093.836 que tuvo la lista de los verdes en esa misma corporación. En ese momento, la Centro-Esperanza había decidido no enviar listas conjuntas , puesto que en ese momento las tensiones al interior de la colectividad impidieron lograr acuerdos para construirlas. Del mismo modo, ni los votos en Senado ni los votos totales por los precandidatos de la consulta interpartidista de este bloque (2.159.465) se pudieron canalizar en la candidatura de Sergio Fajardo, que solo obtuvo 885.291 votos en primera vuelta. Con el anuncio de que, por ahora, la coalición “Ahora Colombia” no tiene intención de lanzar una candidatura única a la presidencia, de respetar las diferencias ideológicas y de que es plausible que de esa misma coalición salgan dos precandidatos presidenciales, la posibilidad de fragmentación que llevó a que la Centro-Esperanza se dinamitara en 2022 vuelve a rondar la cabeza de sus principales figuras.

  • Hasta en el Pacífico Francia Márquez comienza a desdibujarse

    Por: Iván Gallo- Linda Posso A finales de mayo de 2022, después de la primera vuelta presidencial, mientras el petrismo lamentaba no haber obtenido la victoria absoluta y la derecha aún no entendía qué era Rodolfo Hernández, la única ganadora era Francia Márquez. Ella era la hija más ilustre de su tierra, compuesta en su mayoría por pequeños mineros que habían sido desplazados debido a la construcción de la represa de la Salvajina, en Suárez Cauca. Cuando parecía que David volvía a vencer a Goliath, ella se rebeló ante el destino de un país que ha sido condenado a la desigualdad y puso a pensar políticamente a más de tres mil personas. Lo que hizo en 2014 solo tiene un adjetivo, el de apoteósico. Desde la vereda La Toma setenta mujeres encabezadas por Francia Márquez empezaron a caminar hasta Bogotá. Su objetivo era hablar con el entonces ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y con la encarga de asuntos étnicos Carmen Vásquez, a quien Francia señalaba de no haber atendido sus requerimientos con la seriedad que estos ameritaban. Lo que pedían era sencillo y también imposible, para una comunidad que había estado allí desde hacía siglos: la titulación colectiva de sus tierras. El gobierno Santos había pisoteado a la comunidad, otorgándole una licencia a Héctor Sarria para que él y su empresa sacaran oro de su vereda. Ella, como presidente del consejo comunitario del municipio de La Toma, no lo iba a permitir. Primero presentó demandas ante el Ministerio de Minas y del Interior, del gobierno Santos, y como no fue escuchada, decidió caminar con sus mujeres hasta Bogotá. Francia tenía 32 años y las ganas de comerse el mundo con tal de salvar de la devastación ecológica a su tierra, la única que conocía. Esa determinación le costó amenazas, atentados y ella no se movió un ápice. Al principio, el ministro Cristo ni las recibía. Pocas personas en Bogotá habían escuchado su nombre. Así que, decidida, no aceptó un no como respuesta. Durante tres meses acampó en la sede del Ministerio del interior, incluso construyeron un altar para honrar a la diosa orisha Urula a quien le servían cada noche un vaso de ron para honrarla. Fue tanta su persistencia que, al final, a regañadientes, al presidente Santos y a su ministro Cristo no les quedó de otra que darle la titulación de la tierra a Francia Márquez y a su gente. La Toma se había salvado. Esta hazaña, olvidada por buena parte del país, aún se recuerda en el Pacífico donde está la base popular de Francia Márquez. Sobre todo, en las organizaciones de mujeres que continúan pronunciándose para apoyarla. Hay acciones que marcan la historia y que jamás se olvidan. En el 2018 en Timbiquí fue asesinada una lideresa del grupo Rompiendo el silencio. Las mujeres no olvidaron jamás este hecho y por eso fue en ese municipio donde se creó el grupo de WhatsApp Francia Márquez mujeres poderosas , desde donde se movilizó a la gente para que votara en la consulta del 2022 en donde Francia Márquez obtuvo 900.000 votos. Esto sería decisivo para que Gustavo Petro la eligiera como su fórmula vicepresidencial. Han pasado casi tres años desde esto y, aunque en el resto del país la figura de Francia parece completamente borrada del panorama político y tan sólo aparece puntualmente en escándalos como el de la falta de ejecución del ministerio de la igualdad, su sueño dorado, que lo llevó a la desaparición y el supuesto complot de Alvaro Leyva para derrocar a Petro, en el Pacífico todavía hay algunas voces que la defienden. Su figura sigue siendo la de una mujer negra que viene del movimiento social y que ha obtenido victorias eternas como la que contamos al principio de este artículo. Para muchos, el racismo que se vive en el país es una las principales razones por las cuales Francia se le ha considerado el eslabón más débil, y se le encomendaron tareas destinadas a fracasar, como sucedió con el ministerio de la igualdad. Lo que aún creen sus bases en el Pacífico colombiano es que Francia llegó a “hacer milagro” en un ministerio que estaba deliberadamente muerto. Francia representar para muchos un liderazgo no grato. Ser una mujer negra en un país con altos niveles de racismo siempre será complejo. Se crea una lógica, una narrativa para desligitimar su liderazgo y su rol. Cambiar eso es un proceso largo en donde Francia definitivamente no tuvo tiempo. Eso piensan los que no olvidan la importancia simbólica de Francia. Pero en el Pacífico, son cada vez más las voces que expresan la decepción de su gestión. Ya se empieza a afirmar que no solo se trata de llegar al poder sino que hay que tomarse el aparato estatal, hay que asumirlo y eso le ha faltado a Francia, sobre todo porque no se ha sabido rodear ni darle protagonismo a sus bases militantes, le hizo falta tener un equipo político técnico que le ayude a tomar decisiones. En el Pacífico escuchan a Francia todavía, como si estuviera en el otro lado del espectro político, como si todavía fuera oposición olvidando que ella ya es gobierno. Le quedó grande esa victoria. Para algunos, se quedó en la lógica de la vicepresidenta de la región del Pacífico y no pudo expandir eso a otras regiones del país para poder interlocutar en otros escenarios. Está claro históricamente que ella es una mujer que abre los caminos pero en su papel como vicepresidente no ha podido ejercer esto. Se encontró con los muros históricos de la política colombiana, los que han excluido a través de las décadas y no supo cómo saltarlos. Hay que decir que tres años después de haber realizado su sueño de ser la primera mujer negra en ser vicepresidenta del país, Francia se ha venido quedando sola en este proceso. Mucho de su capital estaba en el proceso de comunidades negras, pero para ella cada vez la desazón es más onda, y su salida de este movimiento generó más dudas que certezas. Francia está en el peor escenario, no pudo captar la atención y la fe en el resto del país y en el Pacífico, muchos de los que la vieron dejar todo por las comunidades que ella apoyó, han dejado de creer en su legado. Esto no solo es una tragedia para ella, también es una tragedia para el Pacífico.

  • Las virtudes que extrañará Petro de Laura Sarabia

    Por: Redacción Pares En una carta llena de agradecimiento y sin especificar razones más hondas, Laura Sarabia renunció a su cargo como canciller. La noticia sorprendió al mundo político y se dio en medio de un nuevo problema con los pasaportes. Horas después de este anuncio, el presidente Gustavo Petro reaccionó a través de su cuenta de X con el siguiente mensaje: “Deseo a Laura Sarabia la mejor de las suertes. Creo que fue vital en la campaña por su orden y disciplina; estuvo siempre firme en el equipo de acción al que pertenecía: yo como orador y candidato, ella como hormiguita organizadora”. Sin embargo, en la puntualización del mensaje se deja ver una crítica muy clara del presidente a la que fue hasta hoy 3 de julio su mano derecha: “Y luego, en el gobierno, descubrí —si escoge ese camino— que tiene la inteligencia que capta con rapidez. La mente rápida que se enriquece con mucho estudio. Hay que poner el corazón en los más pobres, en lo justo, nunca dejarse conquistar por la codicia. La codicia es la enemiga de la revolución y de la vida”. La oposición al gobierno ha aprovechado esta súbita renuncia para tejer suposiciones y armar complots. Lo cierto es que Petro encontró en Laura Sarabia su complemento perfecto, y no cabe duda de que extrañará sus funciones. Repasemos un poco las virtudes de quien, hasta hoy, fue la canciller del país. Laura Sarabia es todo lo contrario a lo que es el presidente Gustavo Petro. Se levanta todos los días a las cuatro de la mañana, trota 8 kilómetros y luego, a las cinco, con método probado, empieza a tomar todas las pitas que su jefe puede dejar sueltas. Hija de un oficial de la Fuerza Aérea y de una funcionaria, Sarabia, a sus 29 años, sabe lo que es la disciplina. Como jefa de gabinete era de una eficiencia probada. Petro le dio toda la cuerda que necesitaba. Confió tanto en ella que la nombró en ese cargo el 9 de agosto, dos días después de haberse posesionado como presidente. La primera gran crisis de este gobierno ocurrió el 27 de febrero del 2023. Petro, en cadena televisiva, anunciaba la intempestiva salida de tres de sus ministros. El más mediático de ellos era Alejandro Gaviria. El ministro de Educación reconocería, días más tarde, que la persona que lo llamó a notificarle que ya no seguía más en el Gobierno del Cambio era la propia Laura Sarabia, ungida ya como todopoderosa jefe de gabinete. Incluso, fue ella la que llamó a Gaviria para quejarse sobre una carta que él había firmado donde se le hacían reparos a la propuesta de Reforma a la Salud, y que se filtró a la prensa. A pesar de lo mucho que se le ha criticado a Sarabia su poder sobre Petro, no era la primera vez que una jefe de gabinete atesoraba tanta importancia. Como recuerda el coordinador de la línea de Democracia de la Fundación Paz y Reconciliación, durante sus ocho años de gobiernos, Juan Manuel Santos confió el día a día en María Lorena Gutiérrez. “Su llamada era temida por los ministros”, recuerda Alvarado quien, además, hace énfasis en que un secretario de gabinete debe ser el mazo que sacude a los ministros y es el encargado de hacerle ver al gabinete si las cosas van mal o no. Los medios tradicionales, en su afán de desarmar cualquier iniciativa del nuevo presidente, sobredimensionaron el poder que podría tener Sarabia.   Encasillar a Laura Sarabia en un solo cargo es difícil. Desde que Petro la nombró su jefe de gabinete, ella fue mucho más que eso, en el DPS, o en el DAPRE, era la persona que intentaba organizarle la agenda -y a veces la vida- a Petro, un hombre incapaz de ser pragmático. Lo técnico, las llamadas, los entresijos molestos del poder, estuvieron a cargo de alguien tan organizado como ella. En el Dapre, una de las primeras acciones después de haber sido anunciada  fue reunirse con Katherine Miranda, una de las congresistas más críticas del presidente.   Mientras Petro cree en los grandes economistas y piensa en reformas que abarquen no solo a Colombia, sino también al mundo, Laura Sarabia se crio en una base militar en Tres Esquinas, se graduó en la Universidad Militar Nueva Granada y llegó a la UTL del senador Armando Benedetti después de haber asistido a una ceremonia religiosa en el templo cristiano de Su presencia, en el barrio La Castellana de Bogotá. No conocía a Petro hasta la campaña. Benedetti se la recomendó al candidato y, a medida que Sarabia se acercaba a Petro, se alejaba de su antiguo mentor. La relación terminó en la lluvia de insultos de parte del flamante nuevo embajador ante la FAO a la entonces directora del Dapre, tras estallar el escándalo que involucró a la niñera Marelbys Mesa. Los gritos fueron ensordecedores.   En los viajes, en las reuniones con ministros, con senadores, Laura Sarabia se convirtió en una presencia absoluta y constante. Nada, ni el peor escándalo que ha tenido que soportar este gobierno, hizo que Petro desdijera de su confianza, de su fe. En septiembre, tras haber sido apartada del gobierno reapareció como directora del Departamento de Prosperidad Social. El nombramiento fue ampliamente criticado.   Con su nombramiento en el Dapre, la suspicacia estuvo a flor de piel. Se hicieron exhaustivos análisis sobre los supuestos secretos que debe tenerle al presidente para tanta deferencia. En su podcast, María Jimena Duzán, recordó que Sarabia tendría, además, el control de la inteligencia de este país. Para alguien con sospechas de haber participado en chuzadas, esto podría ser demasiado. Lo único cierto es que nadie ha sabido interpretar mejor al indescifrable Petro que esta joven cristiana. Anticipa los movimientos, es sigilosa y sabe que cometió un error que pagó caro: haber caído en la tentación de aparecer en medios, de ser consentida por los titulares, cuando su papel siempre debió haber estado cubierto por los entretelones del poder. Con Petro y de manera sorprendente —a pesar de su juventud — ocupó durante su gobierno los cargos de más altos kilates. Se metió también en unos buenos líos, pero, llegar a ser canciller podría ser solo el abrebocas de una carrera que podría tener un inesperado brillo, todo gracias a la disciplina, su principal virtud.

  • Los caminos de la coca de Nariño: entre la producción y la sustitución

    Por: Línea de Paz, Seguridad y Derechos Humanos El avance de la política de paz total en Colombia, que busca la negociación con diversos actores armados ilegales y la transformación integral de los territorios, contrasta de manera contundente con el repunte histórico de los cultivos de coca y la producción de cocaína en el país. Mientras el Gobierno intenta avanzar en la sustitución de cultivos ilícitos, el informe más reciente de la ONU revela un aumento del 53 % en la producción de cocaína, consolidando a Colombia como el principal productor mundial. Este crecimiento refleja una paradoja estructural: la economía cocalera sigue siendo el sustento financiero para los grupos armados organizados ilegales y la configuración de los territorios alrededor de las economías ilegales son factores que inciden en la posibilidad de superar el actual ciclo de la guerra en Colombia. Así, aunque las negociaciones buscan transitar hacia escenarios de reconciliación y justicia territorial, la persistencia —e incluso expansión— del narcotráfico socava los avances, alimenta nuevas disputas por el control de rutas y territorios, y pone en evidencia la necesidad de que la paz total esté acompañada de transformaciones económicas profundas en las regiones rurales históricamente abandonadas. El Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la UNODC reveló que en 2023 Colombia alcanzó récords alarmantes: concentra el 67 % de los cultivos globales de hoja de coca (cerca de 253.000 hectáreas) y aumentó su producción de cocaína en un 53 % respecto al año anterior, alcanzando aproximadamente 3.708 toneladas. Ante las cifras de la ONU, las autoridades colombianas respondieron con cifras récord de incautaciones: 960 toneladas en 2024, un crecimiento del 14 % versus 2023, además, el presidente Gustavo Petro, atribuyó la responsabilidad final a los consumidores externos, especialmente en países del Norte, y calificó la situación de “calvario” histórico para Colombia. Criticó el enfoque punitivo exclusivo y demandó mayor compromiso de los países consumidores, proponiendo incluso la creación de un comité científico internacional para estudiar usos alternativos de la coca. La paz total en el Pacífico nariñense En paralelo, el Gobierno avanza en la política de paz total. En Nariño, y durante el quinto ciclo de diálogos, el 25 de mayo de 2025, el Gobierno colombiano y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) firmaron un acuerdo que representa un paso clave dentro de la política de paz total, específicamente en lo relacionado con los cultivos ilícitos. En términos concretos, el acuerdo establece el compromiso de sustituir voluntariamente 7.500 hectáreas de cultivos de hoja de coca en este departamento, uno de los más afectados por esta economía ilegal. Esta sustitución no será forzada ni erradicada de manera unilateral, sino que se implementará con el consentimiento y participación activa de las comunidades campesinas, quienes recibirán apoyo técnico, inversiones productivas y garantías económicas para transitar hacia alternativas legales como el cultivo de cacao, palma o proyectos agroindustriales. El enfoque del acuerdo es integral y gradual, reconociendo que la coca ha sido durante décadas el principal sustento económico en estas regiones excluidas del desarrollo estatal. Por ello, el Gobierno se comprometió a acompañar el proceso con inversiones en infraestructura básica (salud, educación, vías, electrificación), además de ofrecer seguridad jurídica a los campesinos y excombatientes que se acojan al proceso. La participación de líderes comunitarios será esencial para legitimar y supervisar la implementación. El acuerdo busca romper el vínculo entre economía cocalera y grupos armados ilegales, reemplazando paulatinamente la coca como motor económico en los territorios mediante un enfoque de desarrollo rural, diálogo territorial y garantías para la población. En una primera fase el Gobierno Nacional destinará 8.000 millones de pesos para la sustitución de 1.000 hectáreas de sembradíos de hoja de coca por cultivos de cacao en Tumaco y Roberto Payán, mientras que la CNEB se comprometió a la sustitución voluntaria de 7.500 hectáreas a partir de la firma del acuerdo y se ha puesto como meta final 15.000 hectáreas sustituidas en el marco del proceso de diálogo con este grupo armado. Las cifras son reveladoras: según el Observatorio de Drogas de Colombia, en Nariño había 30.751 hectáreas de coca sembradas en 2020, cifra que aumentó a 64.989 en 2023. Solamente en Tumaco [1] , se registraron 22.999 para ese año, por lo que la expectativa de 15.000 hectáreas sustituidas representa aproximadamente el 24% de las hectáreas registradas en el departamento según las últimas cifras oficiales. El reciente acuerdo entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) demuestra que es posible avanzar en soluciones negociadas, que prioricen la participación de las comunidades y el abandono voluntario de los cultivos ilícitos, en lugar de recurrir a medidas punitivas o represivas. El acuerdo ofrece motivos para la esperanza, aunque, evidentemente, está rodeado de desafíos. Se plantea una sustitución de cultivos que no solo busca erradicar la coca, sino garantizar que las comunidades campesinas cuenten con alternativas productivas reales, acompañadas por inversiones en salud, educación, infraestructura vial, electrificación y seguridad jurídica. Este enfoque reconoce que la coca no es simplemente una planta, sino el reflejo de décadas de exclusión estatal, desigualdad económica y abandono institucional. Además, la activa participación de líderes comunitarios y campesinos en la supervisión del proceso permite que este sea no solo más legítimo, sino más viable y duradero. Por otra parte, el cambio de narrativa propuesto por el Gobierno colombiano —al señalar la responsabilidad global del fenómeno de las drogas— abre la posibilidad de pensar en políticas menos punitivas y más integrales, que reconozcan la complejidad del problema y la necesidad de corresponsabilidad entre países productores y consumidores. La no estigmatización de los campesinos cocaleros es fundamental para avanzar en la sustitución de las economías ilícitas, la reconciliación y la comprensión de la profunda problemática que es la violencia en Colombia y los diálogos de paz, hechos a partir de acuerdos colectivos, con enfoque territorial, son una posibilidad de transformación de la realidad de miles de familias en los territorios más golpeados por la guerra.     REFERENCIAS El Espectador. (2025, 27 de junio). Gobierno Petro y disidencia Farc de “Mendoza” pactan proceso de sustitución de coca por $8000 millones . Colombia+20. https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/gobierno-petro-y-disidencia-farc-de-mendoza-pactan-proceso-de-sustitucion-de-coca-por-8000-millones-noticias-hoy/ El País. (2025, 26 de junio). La ONU pone el foco en Colombia ante un aumento del 53% en su producción de cocaína . https://elpais.com/america-colombia/2025-06-26/la-onu-pone-el-foco-en-colombia-ante-un-aumento-del-53-en-su-produccion-de-cocaina.html El País. (2025, junio). Gobierno y Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano firman acta para sustituir 7.500 hectáreas de cultivos de coca en Nariño . https://www.elpais.com.co/colombia/gobierno-y-coordinadora-nacional-ejercito-bolivariano-firman-acta-para-sustituir-7500-hectareas-de-cultivos-de-coca-en-narino-3032.html Fundación Paz & Reconciliación. (2024, 13 de junio). Así se consolidó la ZUT con Comuneros del Sur . PARES. https://www.pares.com.co/post/as%C3%AD-se-consolido-la-zut-con-comuneros-del-sur Infobae. (2025, 25 de mayo). Gobierno y la Coordinadora Nacional, disidencias de las Farc, acordaron zona de ubicación temporal en Nariño: así será la implementación . https://www.infobae.com/colombia/2025/05/25/gobierno-y-la-coordinadora-nacional-disidencias-de-las-farc-acordaron-zona-de-ubicacion-temporal-en-narino-asi-sera-la-implementacion/   [1] Este municipio de la costa pacífica nariñense es el segundo con más hectáreas de coca sembradas en Colombia, luego de Tibú en Norte de Santander.

  • UNA OPOSICIÓN NEGACIONISTA

    Por: Juan Manuel Velandia, investigador de la línea de Democracia y Gobernabilidad de Fundación Paz y Reconciliación La reciente investigación  publicada por el diario El País  de España, que reveló cómo el excanciller y político de origen conservador, Álvaro Leyva, habría buscado el apoyo de actores políticos del Partido Republicano, en Estados Unidos, para orquestar un “golpe de Estado” contra el Gobierno de Gustavo Petro, y en la que se menciona a múltiples personajes de la política nacional, no es un hecho menor, como han intentado sugerir algunos líderes de la oposición y medios de comunicación. Según el medio español, las grabaciones a las que tuvo acceso dan cuenta de conversaciones en las que Leyva expresa sus intenciones “golpistas”, a través de un gran acuerdo nacional que incluye en un mismo escenario a actores armados ilegales como el ELN y el Clan del Golfo, así como actores políticos relevantes de distintas orillas, como la vicepresidenta Francia Márquez, quien, mediante dos comunicados oficiales publicados en su cuenta personal de x,   rechazó  cualquier implicación en estos hechos y solicitó  a la Fiscalía General de la Nación una investigación formal; hasta la precandidata presidencial Vicky Dávila, que, de una manera inusual, y como si dictara la verdad por su propia cuenta, se comunicó con Leyva para que este negara su participación en el asunto. En los audios se puede escuchar una conversación con una persona no identificada, en la que Leyva afirma:  “ Hay que sacar ese tipo. Ese tipo presidiendo las elecciones [las presidenciales que están por celebrarse en 2026]... es que, además, el orden público se desbordó. Eso no puede suceder, sino con un gran acuerdo nacional, en donde tiene que estar, ELN, los del Clan del Golfo . (...) Yo he hablado con los gremios más importantes (...). Es que aquí han venido los del Clan del Golfo, una vaina muy jodida. Este país va al despeñadero”. Las conversaciones también revelan, una reunión entre el excanciller y el congresista republicano Mario Díaz-Balart, representante por Florida. Según se escucha en otra grabación: “Estuve en Estados Unidos y con un tipo de primera fila: Mario Díaz-Balart. Los Díaz-Balart son los que están detrás del secretario de Estado” El objetivo de esta reunión, según lo revelado, habría sido conseguir un acercamiento con el secretario de Estado, Marco Rubio, con el fin de recabar apoyos para ejercer “presión internacional”. Las grabaciones a las que tuvo acceso el medio, que también habrían estado en poder del servicio secreto de Colombia y de las cuales el presidente ya conocía, fueron utilizadas por el mandatario, para denunciar meses atrás,  lo que calificó como una “conspiración de carácter internacional en su contra”, durante un discurso en un encuentro con los aprendices del SENA, en Bogotá. “No son locuras de un viejo loco, decrépito, que está sacando la herida de que no pudo seguir siendo canciller, o su hijo. Lo que ha salido hoy no es chisme, es un complot y es un complot internacional” Estas declaraciones fueron hechas luego de que el excanciller Álvaro Leyva, publicara su segunda carta abierta contra el mandatario en la cual lo acusaba nuevamente —sin presentar pruebas— de tener problemas con el consumo de drogas y de ausentarse dentro de las comisiones internacionales. Más allá de la contundencia y del impacto político, las relevaciones sirvieron de alguna u otra manera a seguir reforzando las narrativas del Gobierno: la existencia de bloqueos institucionales, administrativas y cooptaciones desde el mismo Estado que impiden el desarrollo de cualquier propuesta, programa o proyecto que resuelva la desigualdad social y así poder seguir manteniendo la movilización permanente de la sociedad y un constante ejercicio de veeduría, control y vigilancia. Una oposición incapaz de interpretar el momento político Aunque las intenciones de Leyva de fraguar un “golpe de Estado”, — las cuales iniciaron con la publicación de dos cartas en las que exponía la vida personal y privada del presidente Gustavo Petro, y que se intensificaron con sus movimientos políticos posteriores— no hayan generado eco e interés por parte de la Casa Blanca, es un asunto que no puede pasar desapercibido. El solo hecho de que un excanciller, con una amplia trayectoria y experiencia política, haya intentado de alguna u otra manera desestabilizar la institucionalidad, sí representó una amenaza directa a la democracia, que requiere el profundo rechazo de todos los sectores políticos y la realización de una investigación exhaustiva, que ya se viene adelantando por parte de la Fiscalía. No obstante, para diversos sectores de la oposición, y con el respaldo de algunos medios, el asunto se ha querido presentar como un hecho aislado, protagonizado ya por una persona de la tercera edad a la que se le resta importancia, bajo el argumento de que ya no tiene capacidad de incidir ni de gestionar políticamente. Este tipo de acciones refleja la profunda desconexión entre la oposición y la coyuntura política del país. Lejos de debilitar a un mandatario que enfrenta serias dificultades al interior de su gobierno, la oposición, gracias a su incapacidad, ha terminado —sin proponérselo   — de contribuir al fortalecimiento de esas narrativas idóneas, a las cuales el oficialismo buscará apuntarle, como estrategia de cara a los comicios de 2026.

  • “Una de la más conmovedoras y valientes de la narrativa colombiana” la nueva novela de León Valencia desata emociones

    Por: Redacción Pares Hace cinco años la humanidad se enfrentaba a un nuevo reto, la pandemia. Desde su balcón, León Valencia veía la quietud del barrio de La Candelaria. Solo los viejos fantasmas se atrevían a pasear por sus calles de piedra. Entonces, reestableció una conversación epistolar con el negro Apolinar. Al borde de los temores de una presunta extinción humana, Mosquera le cuenta a su amigo sus últimas décadas, la tristeza de un amor perdido, el fracaso de los ideales, el cansancio de los años.   Acaba de salir en las librerías de todo el país La vida infausta del negro apolinar, y ya tiene sus primeros lectores. Algunos la califican de un drama colosal, una historia de amor pasada por ron, canciones de salsa, versos de Jorge Artel y peleas de Mohammad Alí. Es, además, la historia jamás contada de los sindicatos de caña, del sufrimiento de los negros en los ingenios, dando todo, hasta literalmente sus brazos en cada trapiche.   Algunos lectores han afirmado que a la literatura colombiana le hacía falta una historia de amor de estos quilates. En medio de nuestra violencia cotidiana, las historias de amor han sido un antídoto para nuestro dolor. Por eso, se escribieron  María, El amor en los tiempos del cólera, y, en épocas tan turbias, volver a leer sobre los amores imposibles, sobre mujeres valientes, inspira, incita a que se vuelvan a regalar libros entre los amantes.   Uno de los primeros lectores fue Federico Díaz Granados quien, a raíz de los setenta años recién cumplidos de León Valencia, escribió estas palabras: Apolinar es su reverso y su reflejo porque, al igual que Apolinar, León ha caminado los bordes de la historia: el filo del amor y la pérdida, de la lucha y la escritura, de la vida clandestina y el deseo y sueño permanente de la paz. Como Apolinar, él ha conocido la violencia de cerca, la tentación del olvido, la redención de la palabra. También ambos escriben no solo para que el mundo se entere, sino para no dejar morir lo que alguna vez lo sostuvo. Apolinar, en su “vida infausta”, ha sido un boxeador de los días, un cantor de los suyos, un hombre que carga con su negrura como quien carga con una herencia orgullosa. Y León ha sabido narrar como los grandes juglares del Caribe nuestro destino y nuestro desastre. Es por eso que la novela, como la vida misma de León Valencia, es en el fondo, una historia de amor, de amor total por la literatura, por la vida contada en voz alta, por la memoria que no se resigna a desaparecer. Y en cada línea de esa novela, uno siente que está leyendo al mismo tiempo el corazón de su autor y sus noches de ron con los amigos con sus dolores que aún arden y sus batallas que todavía cantan y la esperanza y entusiasmo que también escriben.   Cambio , consciente de este suceso literario, está ofreciendo la novela por 119.000 pesos mas un año de suscripción a la revista. Después de La sombra del presidente, que fue un completo hit en ventas, regresa a la ficción Valencia, recordándonos que es uno de los grandes de la literatura colombiana.

  • Termina el calvario para Carlos Caicedo: la JEP lo reconoce como víctima

    Por: Redacción Pares A comienzos de este siglo la Universidad del Magdalena sufrió como pocas el acoso violento por parte de los grupos paramilitares que querían apoderarse de ella. Por eso asesinaron a docentes y estudiantes de ese centro educativo cercanos a Carlos Caicedo quien era el rector en esa época. Como si no bastara con eso la justicia le abrió cargos de responsabilidad por estos hechos. Sólo hasta hace unos pocos meses a Caicedo lo absolvieron de lo que era obvio: él no tenía nada que ver con esas muertes, al contrario, era víctima del señalamiento de sus poderosos enemigos políticos. Uno de ellos es el ex gobernador Trino Luna quien fue condenado por parapolítica y quien se acogió a la JEP en el 2022. Pues bien la sala de reconocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz reconoció como víctima al ex gobernador de Magdalena quien venía quejándose desde hace años del continuo hostigamiento por parte de Luna y sus seguidores. Caicedo luchó durante años para que lo reconocieran como tal y sólo hasta ahora la JEP tomó en cuenta esa petición. En el auto expedido por la JEP se lee lo siguiente: “El solicitante manifestó ser víctima directa de amenazas, estigmatización, calumnia e injuria en hechos ocurridos de 1996 a 2016 en Santa Marta (Magdalena),  identificando como presuntos responsables a miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia – AUC, bandas criminales posdesmovilizados (Los Urabeños) y a Trino Luna Correa , exgobernador de Magdalena sometido a la JEP”. En su cuenta de X el exgobernador recordó la ordalía que ha sufrido durante más de venite años “ Durante más de dos décadas he sufrido una persecución sistemática que ha dejado cicatrices imborrables en mi vida pública y personal . Calumnias, procesos judiciales sin fundamentos y privación injusta de la libertad por años”. Bastante le ha costado a Caicedo y a su movimiento, Fuerza Ciudadana, el abrirse paso con éxito dentro de la política del Magdalena que venía siendo secuestrada por clanes y grupos políticos, algunos de ellos ayudados incluso por grupos armados. El movimiento ha sido víctima de persecución hasta el punto que, aunque ganaron en franca lid las elecciones a la gobernación del Magdalena y a la alcaldía de Santa Marta, estas decisiones populares fueron revocadas desde el escritorio. Es en los tribunales donde Caicedo ha sabido dar pelea y demostrar que la verdad está de su lado.

  • Se le viene la noche a Álvaro Leyva: arrancó investigación de la Fiscalía

    Por: Redacción Pares Desde  que el diario El País  de España, uno de los más integrales y respetables del mundo, denunció los audios en los que el excanciller Álvaro Leyva le pedía al congresista republicano Mario Díaz-Balart ayuda para tumbar al presidente. En uno de los apartes el líder conservador afirma lo siguiente: Hay que sacar a ese tipo. Ese tipo presidiendo las elecciones (las de 2026)... es que, además, el orden público se desbordó. Eso no puede suceder, sino con un gran acuerdo nacional, en donde tiene que estar, Eln, los del 'clan del Golfo' (...)  Yo he hablado con los gremios más importantes ". En los audios aparecen nombres pesados de la política nacional, como la candidata presidencial Vicky Dávila o la misma vicepresidenta Francia Márquez. Ella misma interpuso una demanda en la Fiscalía para que se aclare su presunta participación en este complot. Leyva no ha presentado prueba de los supuestos chats que habría sostenido con Márquez. Carlos Hernán Vásquez, abogado de la vicepresidente, afirmó: "Hay que decir que se rechazan de manera categórica todas las menciones que se han hecho en nombre de la vicepresidenta en estas conversaciones, lo cual ella desautoriza.  Espera que la Fiscalía, de manera pronta, aclare que la vicepresidenta no tuvo nada que ver en los planes  que, se ha conocido, fueron desplegados por el excanciller". La Fiscalía ya empezó una investigación contra el excanciller, por el delito de conspiración. Los audios revelados por el diario El País  son de tal magnitud de gravedad que Leyva salió del país el pasado fin de semana y está refugiado ahora en España. Uno de los cargos que estarían descartados sería el de traición diplomática ya que, en el momento en el que se dio la supuesta reunión con Diaz-Balart, Leyva ya no era canciller de la república. Esto tampoco lo afectaría con alguna sanción por parte de la Procuraduría, ya que la reunión con el congresista norteamericano se dio después de la salida de su cargo. Una estrategia que habría usado Leyva en este plan desestabilizador, son las cartas que viene publicando desde hace dos meses en las que denuncia un presunto comportamiento indebido por parte del presidente, en algunas giras que hizo cuando Leyva era canciller. El nivel de intromisión en la vida personal de Petro, las afirmaciones, los graves atropellos a la integridad moral, han hecho que el presidente tome cartas en el asunto y se encuentre listo para demandarlo por injuria. Sin embargo, estas revelaciones de El País, que han sacudido la vida nacional, le dan otro cariz al problema y el propio Leyva podría enfrentarse a un delito más grave que el de la calumnia, que podría ser el de la sedición. El círculo cerrado del presidente afirma que este se encuentra bastante afectado al conocer las intenciones de uno de los políticos en quien más confió, y con quien esperaba no solo reestablecer las relaciones con Venezuela, sino también conseguir la paz total.

  • Donald Trump amenaza con deportar a su examigo Elon Musk

    Por: Redacción Pares El pasado 20 de enero, durante la celebración de la posesión de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos, había una verdad indiscutible: el magnate Elon Musk sería su amigo para siempre. Fue su principal aportante y se estima que 300 millones de dólares fue la cifra que alcanzó a rozar en donaciones.  Sin embargo, la confrontación entre monstruos siempre será inevitable. La excesiva injerencia del dueño de Tesla en el gabinete del presidente terminó por desgastar tanto al entorno de Trump como a él mismo. La pelea lleva más de un mes y, aunque ha intentado encontrar la reconciliación, Musk ha visto cómo Trump sigue inflexible y le ha cerrado la puerta en la cara. Las acusaciones del sudafricano han sido durísimas contra el anaranjado presidente, incluso ha dicho que está en la lista de las fiestas de Jeffrey Epstein. El nuevo round empezó con una declaración del magnate de Tesla criticando duramente la ley de presupuesto federal del actual gobierno. Además, acusó a la bancada republicana de no apoyar la revolución que él estaba proponiendo, la de apostarle a las energías limpias y a los autos eléctricos. El actual gobierno le ha dado la espalda a cualquier tipo de medida ambiental, incluso está pensando en intervenir un bosque virgen que en tamaño dobla el territorio de Panamá. Trump, imprevisible, ripostó con un recto a la mandíbula. Amenazó con deportarlo. Hay que recordar que Musk es sudafricano, pero vive hace más de cuarenta años en los Estados Unidos. Cuando un periodista le preguntó al presidente si pensaba deportar a Musk, respondió “No lo sé, tendremos que examinarlo”. El magnate estuvo a cargo de la agencia DOGE que se enfocó en el recorte del presupuesto público, lo que derivó en una catarata de despidos que afectaron seriamente la popularidad del presidente, quien en esa rueda de prensa añadió: "Quizás tengamos que imponerle DOGE a Elon. ¿Saben qué es DOGE? DOGE es el monstruo que podría tener que volver y devorar a Elon". A través de la plataforma Truth social el presidente norteamericano afirmó sobre los subsidios que recibe Musk por parte del gobierno y que le ayudan en la creación de sus autos eléctricos; una de las principales fuentes de ingreso del sudafricano: "Sin subsidios, Elon probablemente tendría que cerrar y regresar a Sudáfrica". Por supuesto, esto no lo hará el presidente, pero aleja todavía más cualquier viso de reconciliación entre la pareja de amigos que llegó a ser la más influyente y peligrosa del mundo.

  • Alcalde de Cúcuta y gobernador de Norte de Santander estarían detrás del asesinato del periodista Jaime Vásquez

    Por: Redacción Pares Jaime Vásquez más que un político, era un veedor ciudadano. Desde sus redes sociales denunciaba el poder corrupto de Cúcuta y Norte de Santander. Las amenazas le llovían encima. El domingo 14 de abril del 2024, mientras se encontraba desayunando en el sitio llamado Pastelucho, en el barrio La Riviera, un hombre se bajó de una moto, sacó el arma de un maletín y empezó a disparar contra Vásquez. Las imágenes recorrieron el mundo entero, ya que quedaron grabadas en la cámara de seguridad del local. Fue trasladado de inmediato a la clínica Santa Ana, que se encuentra a pocos metros de este lugar. A partir de allí, el ambiente se enrareció. Familiares y amigos del popular comunicador denunciaron que la policía se había quedado con el celular de la víctima quien, a pesar de los esfuerzos de los médicos, perdió la vida. Han pasado 15 meses desde este asesinato y se saben más detalles, gracias al explosivo Reporte Coronell, que se hizo público este miércoles 2 de julio. Tal y como lo dijo el reconocido periodista, antes de morir, Jaime Vásquez dejó unos papeles en donde involucraba al gobernador William Villamizar y a su familia en un proceso de extinción de dominio, por unos predios cuyo valor superaban los varios miles de millones de pesos. Villamizar ha sido gobernador ya de Norte de Santander y su gestión ha sido ampliamente criticada y cuestionada. En una grabación a la que tuvo acceso Coronell, descubrió que el sicario que mató a Vásquez llamado José Alejandro Arias Alejos o, mejor conocido como el Chueco, se está quejando ante su abogado que los seiscientos millones que le prometieron por ejecutar el asesinato no se los han pagado. Además, el sicario no tuvo empacho en señalar quiénes habría ordenado el asesinato del periodista, según la grabación hecha pública en El Reporte Coronell, se trataría del actual alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo y del gobernador William Villamizar. Según información suministrada por la policía, alias el Cojo pertenecería al grupo Ak-47, quienes trabajan en la frontera y forman parte de la transnacional El tren de Aragua. Hasta el momento, son siete los miembros de esta organización que tendrían relación con el asesinato de Jaime Vásquez y que han sido capturados. Otro de los que fueron salpicados en las grabaciones fue un comerciante llamado Julio César Casas, quien es dueño de una agencia de seguridad en Cúcuta llamada American Eagle y cuyo poder en la Cárcel Modelo de la capital nortesantandereana es incuestionable. Hasta el momento, tanto el acalde Jorge Acevedo como el gobernador William Villamizar guardan silencio ante estas acusaciones tan graves. El crimen del periodista Vásquez suscitó una indignación mundial y el repudio de la sociedad vinculada con el periodismo. Su crimen se suma a otros hechos atroces cometidos contra comunicadores en el país, en los últimos cuarenta años, entre los que se suman el asesinato de Guillermo Cano, director de El Espectador  y el del humorista Jaime Garzón.

  • Gabriel Boric, sabe ahora que la opinión pública es una novia muy esquiva

    Por: León Valencia La coalición de gobierno en Chile ya tiene su candidata a las elecciones presidenciales que se realizarán en noviembre del año en curso. Se trata de Jeannette Jara, líder del partido comunista, quien este domingo 28 de junio ganó las primarias, algo parecido a las consultas interpartidarias de Colombia. En este certamen electoral participaron grupos y partidos que van de la izquierda al centro del espectro político. Algo de sorpresa hubo en esta elección porque la mayoría de las encuestas, al principio de la campaña, daban ganadora a Carolina Tohá quien representa una opción socialdemócrata.   Jannette Jara deberá enfrentar a una derecha que hasta ahora arrasa en las encuestas con dos candidatos particularmente fuertes, Evelyn Matthei y José Antonio Kast. Matthei, hija de un general muy activo en la dictadura de Pinochet, funge moderada frente a un Kast que hace parte de la corriente de la ultraderecha que bien representan Javier Milei y Bolsonaro en la región.   A estas alturas parece difícil que la coalición Unidos por Chile que respalda al actual presidente Gabriel Boric pueda equilibrar la competencia con la derecha y ganar las próximas elecciones, la diferencia en las encuestas es bastante abultada y la afluencia de votantes a las urnas este domingo estuvo cerca de un millón quinientos mil electores, menos que en anteriores consultas y muy lejos de lo que se necesita para darle la pelea a la derecha.   Pero Chile ha sido una caja de sorpresas políticas en los últimos años. En 2017 acudió fervoroso a votar por la derecha y le dio un segundo mandato a Sebastián Piñera, un super rico que poco tenía que decir frente a las crecientes demandas sociales que agitaban al país.   En 2019 se produce un gran estallido social que pone contra las cuerdas a Piñera y lo obliga a desatar un proceso constituyente. En 2020 se instala la más audaz de las constituyentes del mundo, paridad de género, inusitada representación étnica, gran alcance social, agenda abierta para refundar el país.   Allí se dieron cita una amalgama de sectores sociales y minorías, cada uno alzando sus propias banderas e insistiendo en su particular identidad, nada que los hermanara en un proyecto común de sociedad. Algunos proponían enterrarlo todo hasta el himno y el escudo de la patria y con esto afrentaban a los grupos tradicionales que no son pocos en un chile atravesado por atavismos a la largo de su territorio.   En 2021 Chile vuelve a las urnas y elige el presidente más joven de la historia, hijo del movimiento estudiantil de 2010, crítico implacable tanto de los gobiernos de derecha como de los gobiernos de la concertación. Nada de lo que había ocurrido después de la caída de la dictadura le agradaba, todo le olía a rancio, tenía la empecinada idea de que todas las fuerzas de la vieja política debían cederles el campo a las nuevas generaciones surgidas de las protestas sociales y del desencanto político.   Todo parecía indicar que el ánimo de cambio se había instalado definitivamente en el corazón del pueblo chileno y que las aspiraciones no eran menores, que el grueso de la población aspiraba a grandes transformaciones, no a simples remiendos, no a cambios cosméticos.   Pero lo que siguió después fue extrañamente desconcertante. La constitución cocinada en las entrañas de la audaz asamblea fue negada por votación popular. Boric acuso el golpe y sintió que el deseo de renovación no era tan profundo y entonces, en un rapto de realismo, convocó a un acuerdo nacional entre los partidos y le dio vida a nuevo espacio constituyente para producir un texto constitucional más concertado, más acotado.  Pero esa carta también fue rechazada en las urnas el 17 de diciembre de 2023.   Había ocurrido, en todo caso, un hecho de gran trascendencia se había establecido el voto obligatorio mediante una reforma constitucional y esto había provocado un aumento del 85% en la participación electoral. La masa de votantes recién incorporada el juego político transformó el escenario electoral un territorio incierto y volátil.   Gabriel Boric estaba ya entrando en el tercer año de gobierno y el entusiasmo con la nueva generación de izquierdas había decaído. Por otro lado, la seguridad y la ola migratoria habían saltado al primer lugar en la preocupación de los chilenos. La derecha explota estos temas y aprovecha los errores de la camada de jóvenes que ocupa puestos claves en el gobierno.   Boric debió contentarse con pasar algunas reformas, entre ellas mejoras salariales y avances en la seguridad social, nada más, nada extraordinario, pero ni las encuestas, ni la aguda polarización, le han dado margen de maniobra para intentar ir al fondo de la problemática que reveló el estallido social.   Este es el ambiente en el que se moverá Jeannette Jara y la coalición que gobierna a Chile en estos cinco meses que restan para llegar a las elecciones presidenciales. Tienen pocas cosas a su favor; una de ellas, la unidad de la izquierda y el centro; otra, la raigambre popular de la candidata, que bien parece una madre chilena de barrio medio amigable para el nuevo electorado; otra, la prevención que despiertan en algunos sectores los candidatos Kast y Matthei por su origen social y la irritación que provocan algunas de las propuestas ultras de José Antonio Kast; y por último está la capacidad que ha mostrado Jeannette Jara, de la mano de Boric, para correrse un poco hacia el centro del arco político y plantarle cara desde allí a la derecha y la ultraderecha que por lo pronto acuden divididas a la primera vuelta.

  • Mario Díaz-Balart, íntimo de Álvaro Uribe

    Por: Redacción Pares A finales de abril del 2025, Álvaro Uribe posó en una foto con su amigo Mario Díaz-Balart. Era un día completamente azul en Washington, así queda estipulado en la foto que se tomaron ambos después de una larga reunión a puerta cerrada, en la que supuestamente se trataron los desafíos que debe enfrentar Colombia con otros gobiernos regionales, y los intereses de los Estados Unidos con Petro. Ellos no estuvieron solos, los acompañaba Fabio Andrade, comisionado de la ciudad de Weston, Florida. Díaz-Balart ha hecho política en Estados Unidos reafirmando su odio hacia Fidel Castro y su gobierno en Cuba. En esa reunión, que ha sido la última que ha tenido con Uribe, dejó claro que el mejor momento que tuvieron las relaciones entre Estados Unidos y Colombia, fue cuando Uribe era presidente. En ese momento, Uribe era el enclave norteamericano en un continente en donde estaban en auge los gobiernos socialistas como el de Chávez, Correa o Evo. Durante la rueda de prensa posterior al encuentro, llovían los elogios entre ellos; el más rimbombante de todos fue este: “Él es un valiente defensor de la libertad y la democracia”. Esa alta estima que le tiene a Uribe, por supuesto, contrasta con lo que siente por Petro. A él lo ha acusado de ser un cómplice de los regímenes de Díaz-Canel en Cuba y Nicolás Maduro en Venezuela. El que desafortunadamente le está haciendo daño a esta relación tan importante entre Colombia y Estados Unidos es el presidente Petro. Él ha decidido, por alguna razón, aliarse o acercarse a las dictaduras de Maduro, de Castro y a otros regímenes autoritarios en el mundo”. Petro ha tenido que recibir andanadas de Díaz-Balart, en las que lo asociaban con grupos guerrilleros: “ Petro sigue respaldando al ELN y sabemos el dolor que ha causado ese grupo, algo que hace pública y privadamente” Diaz-Balart ha calificado a Petro como “drogadicto” en más de una ocasión. Díaz-Balart ha negado las revelaciones que publicó el diario El País  de haber escuchado a Álvaro Leyva, excanciller de Colombia, planear un golpe de Estado contra Petro. Ante estas declaraciones, Díaz-Balart afirmó que se tiene que reír. Y calificó estas versiones como “imbéciles y ridículas”. Mientras tanto, el presidente Petro ha tenido que salir a los micrófonos a afirmar que todas las personas que salen relacionadas en los audios revelados por El País,  deben responder con la justicia. Por ahora, el principal protagonista del escándalo: Álvaro Leyva, salió del país a refugiarse en España para evitar un evidente lío jurídico

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