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  • O hacemos la Transición Energética o desapareceremos como especie

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: La Noticia económica Antes de las seis de la mañana el sol ya brilla sobre Bogotá. El sol siempre ha sido un símbolo de esperanza. Pero en un cielo sin nubes desde hace semanas el sol también puede ser un factor destructivo. Los incendios ya se han comido en Colombia, en las últimas dos semanas, 11 mil hectáreas. Lugares como Leticia están aislados por culpa de la sequía. En la capital se habla de racionamiento de agua e incluso el fantasma de los apagones ha aparecido después de 30 años. Mientras tanto la selva amazónica en Brasil y Bolivia arde, se estima que ya son 12 millones de hectáreas que han sido devoradas por el furgo.  Todo tiene que ver por el cambio climático, por la desforestación en el Amazonas, en los bosques, por el desvío de los ríos para hacer hidroeléctricas, por el fracking, por la sed de petróleo.   La Transición Energética ha sido una de las banderas del gobierno Petro. La necesitamos para reducir las emisiones contaminantes, para garantizar la seguridad del suministro y para mantener la competitividad del mercado global. La Fundación Paz y Reconciliación, comprometida con el cambio que necesita dar la humanidad para sobrevivir como especie, y con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía, la Gobernación del Magdalena, y la Cámara de Comercio Colombo-Alemana, realizarán en Santa Marta, entre el 7 y el 9 de noviembre la Primera Cumbre de Gobernanza para la Transición Energética y la Paz.   El gran objetivo de la cumbre será un ejercicio plural y diverso que reunirá experiencias del sector público, empresas del sector, la academia, y especialmente de las comunidades en búsqueda de mejores modelos energéticos que puedan impulsar en forma justa su desarrollo local.   De la mano de diferentes aliados nacionales e internacionales como AHK, WWF, WWB, Trajects, el Fondo Emeger, el Ministerio de Minas y Energía, el SENA (Centro CEET), el Programa de Desarrollo y Paz, Isópolis, la Universidad del Magdalena, La Universidad de los Andes, Willamette University, Argensul y la Cátedra Global de la Universidad de Buenos Aires, entre otros, se desarrollará una agenda de 3 días para compartir experiencias y debatir asuntos de relevancia para la gestión de la gobernanza en el marco del auge de la transición energética en Colombia.   El titular de esta nota no es una exageración. Se necesita dar un timotazo ya. No es el capricho de un gobierno progresista sino la necesidad de la humanidad. La de buscar nuevos combustibles que ayuden a frenar fenómenos que parecen imparables como el calentamiento global. Desde Pares estaremos informando de manera periódica sobre el desarrollo de esta trascendental cumbre.

  • “¿Para qué sirve la reunión de la ONU si nadie es capaz de parar la carnicería de Israel en Oriente?”

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: W Radio Hasta el 15 de agosto del 2024, después de 10 meses de ofensiva de Israel en Gaza, se habían identificado 40.005 palestinos asesinados. Esto es una tragedia en cualquier otro país del mundo pero, en un país con 2.3 millones de habitantes, esto representa el 1.7% de la población. Esto cobra otra dimensión de tragedia, esto es un holocausto, una carnicería. Esto se agrava aún más al saber que la mayoría de los muertos son ancianos y niños. El 60% de los edificios han sido destruidos. La ciudad sureña de Rafah es la que ha sufrido los mayores daños.   Por el lado israelita se celebra la muerte. Ellos afirman que gracias a esta ofensiva han caído “15 mil terroristas”. Y creen que los números entregados por Gaza son “datos falsos de una organización terrorista” La prensa, por culpa de Israel, tiene restricciones para entrar a territorio. Pero las cifras pueden ser peor. Se estima que cerca de 10 mil cuerpos aún no han sido identificados porque están enterrados entre los escombros.   Y el mundo sólo ve la tragedia por televisión, el drama de los papás mostrando el cuerpo de sus niños despedazados por las bombas. La ONU no puede hacer tampoco mucho. Los desequilibrios estructurales de poder en el sistema de las Naciones Unidas le han impedido detener los crímenes de guerra de Israel. Lo paradójico es que la ONU se creó para evitar que regresara la barbarie que desplegaron los Nazis con sus pueblos ocupados, con minorías etnicas y con los mismos judíos. En la Convención de Ginebra, creada en 1949, se prohíben los asedios punitivos y los castigos colectivos, la toma de rehenes, la tortura, los tratos crueles e inhumanos, los ataques contra civiles y el desplazamiento forzoso de poblaciones civiles, casi todo lo malo que está sucediendo en Gaza. Y sin embargo nadie va a hacer nada. La ONU no tiene el poder de hacerlo y eso es trágico.   Este martes 24 de septiembre arrancará en Nueva York la Asamblea General de Naciones Unidas. A esa misma hora cientos de niños palestinos estarán siendo asesinados por tropas israelíes en Gaza. Habrán discursos, como el de Gustavo Petro, en donde remarcarán sobre el genocidio, sobre la necesidad de intervenir, de hacer algo. Sino se hace algo se tendrán las manos manchadas de sangre. Pero, lamentablemente, todo serán palabras en vano. El director de nuestra fundación, León Valencia, quien ha sido un crítico de la reacción violento de Israel contra Palestina, hace una reflexión en su cuenta de X que es premonitoria sobre lo que pasará en Nueva York: nada. El mensaje dice así: “Se reúne la Organización de las Naciones Unidas, ¿Para qué, si nadie es capaz de parar la carnicería de Israel en Oriente?” Contundente, trágico y real. La guerra en Oriente Medio parece no tener fin y lo peor es que a los países más poderosos no les importa.

  • ¿Quienes son los dueños del agua en Colombia?

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: AP News El panorama no parece alentador. Todo indica que si la frecuencia de lluvias sigue tan espaciado como está en estos momentos, para el 2025 no sólo habrá racionamiento en el servicio de agua sino que regresarán, después de más de treinta años, los apagones. El consumo de electricidad entre los colombianos ha subido mientras los estanques, por culpa de la sequía bajan y los proyectos de crear nuevas formas de energía, están pasmados. Por eso desde hace dos años nos viene persiguiendo el fantasma de racionamiento energético.   Y la sequía continúa. El alcalde Galán, en Bogotá, ya anuncia medidas como hacer racionamientos una vez por semana en cada localidad. El agua, como si faltara recordarlo, no sólo es el elemento de vida sino que se está transformando en un gran negocio debido a la falta de ella. Es increíble que con la riqueza hídrica que tiene Colombia el agua sea privilegio, cada vez más, de unos pocos. Lo peor es que la administración del agua en el país va en contravía de las políticas ambientales que hoy priman en el mundo. Nadie sabe muy bien en Colombia quien es el dueño del agua. Pero la prestación del servicio está a cargo de empresas públicas. Según Alejandro Alvarado, coordinado del área de democracia de Paz y Reconciliación, “El 70% del abastecimiento del agua en Colombia está financiado con capital estatal. Constitucionalmente el agua es un bien público, sin embargo el país desconoce quienes son los titulares de las cuencas altas del país, que son fundamentales para controlar nacederos y que definitivamente es donde pueden hacer captaciones del recurso.    Por eso hay que voltear la mirada hacia los cinco grandes embalses del país.    El más importante de todos es el Peñol, la empresa que lo controla es EPM. Fue construido entre 1972 y 1979 y debido a la complejidad de su obra tuvo que inundarse un pueblo y volverlo a reubicar. La piedra que lleva su nombre y todo el pueblo de Guatapé se ha convertido en uno de los destinos turísticos más apetecidos del país. La construcción de la represa fue para su moradores todo un trauma. El pueblo tenía más de doscientos años en el momento de ser inundado. Tuvieron que dejar, bajo el agua, los recuerdos suyos y de sus ancestros. La represa produce 4.120 gigavatios por hora. Es controlada por las Empresas Públicas de Medellín.   La creación de la represa del Peñol era una necesidad palpable desde 1920. Un titular del desaparecido periódico el Zócalo, de 1932, rezaba lo siguiente: “Medellín morirá de sed en cincuenta años. Hay que salir del Valle de Aburrá”. EPM fue fundada en 1955 en parte para encontrarle una salida al problema del agua y esto derivó en la creación del gran embalse. Los recursos para construir el embalse fueron de un préstamo con lo que hoy se conoce como el Banco Mundial. En 1979 se terminaron sus obras. Hoy sólo los más viejos recuerdan los efectos traumáticos que causó dejar inundar un pueblo que guardaba todas sus riquezas culturales.   El segundo embalse en importancia es el de Chuza, muy cerca a Bogotá. La capital depende de tres embalses, el sistema Tibitóc, Agregado Norte, el sistema Sumapaz, Cuenca del Rio Tunjuelito, y el sistema Chingaza que incluye los embalses de San Rafael y el de Chuza. Está ubicado en la cuencia del rio Guatiquía y tiene una capacidad de 182,4 millones de litros cúbicos. Se puede ingresar por el municipio de Fomeque. Sin embargo este embalse pertenece a uno más grande, el de Chingaza. Aunque fue terminado en 1982 su última reforma, hecha para cubrir las necesidades de una mega urbe como Bogotá, fueron de 1997. El cuidado de Chingaza le pertenece a la Empresa de alcantarillado y acueducto de Bogotá.   Entre 1980 y 1992 se creo la represa del Guavio que está ubicada entre los municipios de Gachetá, Cachalá, Gama y Ubalá. Su altura, de 243 metros de altura, la pone entre las 15 presas más altas del mundo. Tiene una capacidad para albergar 950 millones de litros. La dueña de esta presa, o más bien la encargada de su cuidado, es la empresa ENEL.   En la región del valle de Tenza en Boyacá, más exactamente en el Chivor, está el embalse de la Esmeralda. La creación de este proyecto arrancó en 1954 con sus primeros estudios topográficos, mandados a hacer por el entonces presidente Rojas Pinilla. La construcción demoró treinta años. La empresa que la controla es Chec que es la Central Hidroeléctrica de Caldas.   Por último está la represa del Quimbo cuya construcción fue autorizada en el 2008 por el entonces presidente Alvaro Uribe quien decidió no escuchar todos los reparos ambientales que habían y le dio vía libre. Aún hay asociaciones de pescadores y agricultores que siguen quejándose por los daños ambientales que esta represa ha traído. La empresa controladora es Enel.   El agua, en teoría, es un bien público, pero cada vez hay un clima más álgido en las tierras altas de nuestro país, justo donde nacen nuestros ríos. Al respecto esto dice Alvarado: “Hay una gran tensión en los Parques Naturales donde se puede encontrar no sólo las zonas de páramo sino las zonas de bosque andino alto. El tema acá es también entender que la falta de claridad de tenencia de la tierra alta han generado graves problemas de tala de bosque, de ganadería de páramo que han venido sumando a la afectación de protección de estos ecosistemas. Hay acueductos, como el de Bogotá, que ha adquirido tierras altas, hay algo que el país no ha logrado frenar es la expansión de la frontera agraria y urbana que se ha comido montañas enteras. Como en Medellín y en Bogotá, haciendo que la agricultura se vuelva agricultura de montaña”.   La sequía en Bogotá y en el resto del país, a pesar de lo que diga el alcalde Galán, no se da por un uso irresponsable del agua por parte de los usuarios sino porque no se están cuidando las cuencas hídricas, por la tala irresponsable y por la contaminación de las grandes empresas. Decir lo contrario es mentirle a los ciudadanos en la cara. Los primeros que deben preservar el agua son sus dueños.

  • A 5 meses del racionamiento de agua en Bogotá: Radiografía de una crisis hídrica anunciada

    Por: Oscar A. Chala Investigador de la Línea de Democracia y Gobernabilidad Foto tomada del: El Tiempo Bogotá ya completa más de 5 meses y 4 días de racionamiento en su consumo de agua desde que l1 de abril el alcalde Carlos Fernando Galán decidiera imponer la medida, luego de que el nivel del sistema de embalses Chingaza, compuesto por el embalse de Chuza y San Rafael, que abastecen el 70% del líquido vital a la ciudad, llegara a niveles críticos (16,32% de su capacidad total). El racionamiento ha puesto de manifiesto una crisis que se venía gestando desde hace tiempo. La falta de previsión, tanto a nivel local como nacional, frente a las advertencias del IDEAM sobre el fenómeno de El Niño, han generado una situación crítica en el suministro de agua de la capital colombiana, que no superó las metas iniciales de la Alcaldía y que ahora amenazan con la posibilidad de que el problema sea más grave en 2025, que puede ser otro año seco. La implementación tardía de medidas de ahorro, la ineficacia de las campañas de concientización y los retrasos en la optimización de la infraestructura hídrica han confluido en un escenario complejo que abren preguntas sobre los grandes problemas estructurales en la planificación urbana y la coordinación entre diferentes niveles de la administración distrital y nacional, sobre la gobernanza del agua y la necesidad de un nuevo ordenamiento territorial que gire alrededor de un recurso que cada vez escasea con mayor frecuencia en el país. Crónica de un racionamiento anunciado A las 8:00 am del jueves 11 de abril, comenzó el primer día de racionamiento en la ciudad. La medida se había tomado luego de que, en la semana anterior al inicio del racionamiento, el mismo alcalde hubiera señalado que el nivel en general de los embalses que abastece a la ciudad estaba sobre el 45%, habiendo mayor riesgo sobre el sistema Chingaza, compuesto por el embalse de Chuza, que para el momento se encontraba sobre el 17% de su capacidad, junto con el embalse de San Rafael, que estaba en el 18%. La posibilidad de que Chuza llegara al 14% a cierre de abril llevó a que Galán, amparado en la resolución que previamente la Comisión Reguladora del Agua (CRA), unidad administrativa adscrita al Ministerio de Vivienda, había publicado en enero de 2024 , tomara la decisión de implementar un sistema de racionamiento diario, de 8:00 am a 8:00 am del siguiente día, cuyo objetivo era reducir en un 11% el consumo total del agua en la ciudad, bajo el límite de 15 m3/s. Junto a estas medidas, el gobierno también se adscribió a la resolución de la CRA, en la que contempló sancionar a los hogares que consumieran más del doble del consumo básico de subsistencia por hogar —de 22 m3— con multas reflejadas en mayores cobros dentro del recibo del agua, así como multas de entre $750 mil a $1.2 millones de pesos a quienes fueran sorprendidos desperdiciando agua. Las medidas inicialmente fueron acompañadas de una masiva publicidad de la Alcaldía en medios que, aunque no lograron en varios días llegar a la meta estipulada de 15 m3/s, si funcionaron para que el nivel de los embalses comenzara a subir —aunque en una velocidad mucho más lenta de la esperada—, acompañada con la breve temporada de lluvias que llegó a la zona central del país durante el mes de mayo y parte de junio. Para finales de mayo, el alcalde realizó un balance en el que reconoció, entre otras cosas, que solamente un día de los 45 que ya llevaba el racionamiento se había alcanzado un consumo por debajo del límite estipulado, y que, aunque lo ahorrado equivalía lo suficiente como para llenar 2.913 piscinas olímpicas (casi 7 millones de metros cúbicos de agua), no era suficiente para llegar a la meta de llenar la capacidad del sistema Chingaza hasta el 70%, aun cuando el 10 de mayo, casi un mes luego de iniciada la medida de racionamiento , se logró la meta del 20% inicialmente propuesta. El aumento del nivel del agua en los embalses (que pasó del 20,11% el 10 de mayo al 42,83% a corte del 28 de junio) llevó a que el alcalde, en medio de cierto optimismo ambientado por la declaración del IDEAM  de que el fenómeno de El niño había comenzado a entrar en una fase transicional para dar paso al fenómeno de La Niña (que debería haber traído más lluvias al país) en mayo, llevó a que a finales de junio decidiera relajar las medidas, en parte, argumentando que era factible alcanzar el 70% necesario para que el sistema Chingaza pudiera soportar las sequías previstas por el IDEAM para noviembre y diciembre de este año, con un sistema de ahorro sostenido pero más flexible. La Alcaldía decidió relajar el racionamiento manteniendo los 9 turnos establecidos, pero intercalados con un día en el que no hubiera cortes, junto con el aumento del límite de consumo al 16,6 m3/s, luego de que no se hubiera alcanzado el límite anterior. No obstante, las lluvias cesaron muy pronto, comenzaron a ser cada vez más esporádicas, y lo que se esperaba con optimismo comenzó a ralentizarse, de nuevo, hacia julio. En agosto, los niveles del sistema Chingaza se descolgaron de la expectativa. Para mediados de ese mes se presentó el último aumento en el sistema, y desde el 23, comenzó a descender. Para el 17 de septiembre, dos días antes de que se escribiera esta historia, el nivel llegó al 45,62% , muy cerca de las cifras previas a las del 28 de junio cuando se relajaron las medidas. Para este mismo día, el resto del sistema de embalses que abastece a Bogotá está sobre el 54,17%. Frente al embalse de Chuza, el más afectado, el nivel se encuentra sobre el 36,48%, mientras que el embalse San Rafael se ubica sobre el 76,97%. Con respecto al fenómeno de La Niña —que estaba presupuestado que llegara mucho antes de lo esperado— tiene un 71% de probabilidades de ocurrir entre septiembre y noviembre. No obstante, con la salvedad de que será un fenómeno de baja intensidad, lo que implica que la cantidad de precipitaciones que se presente será menor al esperado, especialmente en la región de la Amazonía y en la Orinoquía, donde se abastece el sistema Chingaza. El 10 de septiembre, el Ministerio de Ambiente, junto con la CRA, decidieron endurecer las medidas para prevenir el desabastecimiento de agua en la ciudad , que se concentraron en reducir el límite del cobro del sobreprecio a los usuarios (de 22 m3 a 13 m3) , incluir un desincentivo a las empresas que prestan el servicio de agua potable, la inclusión de usuarios comerciales e industriales del agua dentro de los cobros adicionales por el consumo de agua, y aplicar desincentivos al consumo excesivo en los contratos de suministro de agua potable. El 12 de septiembre, Carlos Fernando Galán había señalado que, si no se reducía o retrocedía la tendencia, era probable que tomara la decisión de volver a endurecer las medidas , volviendo a un modelo de racionamiento diario. No obstante, Galán y la gerente de la Empresa de Alcantarillado y Acueducto de Bogotá (EAAB), Natasha Avendaño, señaló que la capacidad de la planta de tratamiento Tibitoc, que abastece al sistema norte de la ciudad, había aumentado al 50% en estos meses, lo que relajaría un poco el estrés hídrico sobre el sistema Chingaza. La tendencia no ha decrecido, por lo que se espera que en los próximos días Galán haga efectiva en una alocución sus decisiones, adelantándose a la fecha inicial que había propuesto (21 de septiembre) para ser implementadas al cierre de este ciclo de racionamiento, el 29 de septiembre próximo. La crisis ya se veía venir Aunque los efectos del fenómeno de El Niño se empezaron a sentir con fuerza en Bogotá desde mediados de enero de este año —especialmente con la emergencia por los incendios forestales que asediaron a varios de los cerros de la ciudad durante varios días, lo mismo que en otras zonas del sur y occidente de la ciudad—, ya el IDEAM había advertido, al menos desde octubre de 2023, sobre el descenso inevitable de las lluvias en la región centro del país, al menos, desde noviembre de 2023. Según lo reportó la Silla Vacía en su momento , la Alcaldía saliente de Claudia López tenía claro que existía un riesgo potencial de desabastecimiento, pero sin la certeza de qué tan fuerte podía ser el fenómeno, no hubo mayor preocupación por la posibilidad de que se afectara el suministro de agua en la ciudad, en parte, porque se esperaba que hubiera resiliencia con el sistema norte, impulsado por la planta de tratamiento Tibitoc. El Instituto de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) incluyó después una potencial afectación en el suministro dentro de sus planes de contingencia  frente al fenómeno del niño en el primer semestre de 2024. El tema tampoco fue motivo de alerta en el empalme entre López y Galán, por lo que, para enero de 2024, cuando los efectos de El Niño comenzaron a sentirse con fuerza, el debate se concentró en el control de los incendios forestales, aun cuando para enero ya el acueducto había indicado que el nivel de los embalses estaba bajando y para febrero había alertado de que el sistema Chingaza estaba descendiendo en su nivel rápidamente, llegando al 32% de su capacidad para ese mes. Con ello en mente, la nueva gerente del Acueducto, Natasha Avendaño, lanzó una primera campaña de ahorro del agua #PilasConElNiño , que funcionó entre el 7 de enero y el 9 de abril, y que, a pesar de haber generado una reducción del consumo en 1m3/s en la ciudad, la realidad es que no tuvo mucha incidencia, especialmente porque la Alcaldía no le dio mucho bombo a la campaña. Luego vino la alerta por el nivel crítico que había alcanzado el sistema Chingaza y las proyecciones del Acueducto con sus modelos, que llevó a que el 8 de abril el alcalde tomara la decisión de imponer un racionamiento 3 días después. Sin embargo, la crisis del agua en Bogotá es mucho más profunda y atraviesa prácticamente la planeación misma de la ciudad desde el pasado, por lo que el desabastecimiento responde a una crisis mucho más estructural y que desde gobiernos anteriores no se ha abordado.  En 2013, cuando el actual presidente Gustavo Petro era entonces alcalde mayor de la ciudad, el Acueducto de Bogotá contrató a una firma de consultorías de ingeniería, Ingetec, para que propusiera un Plan Maestro de Abastecimiento de Agua para Bogotá . De entre los resultados obtenidos en ese Plan, se había establecido la urgencia de comenzar a ampliar y optimizar varios de los proyectos de plantas de tratamiento para que la demanda de agua no superara la oferta de esta en la ciudad. En 2019 hubo un riesgo de que sucediera, pero el consumo interno se ha mantenido dentro de los márgenes de la oferta proyectada desde 2015, por lo que el sistema no se había resentido lo suficiente, sino hasta ahora, en el que el factor del cambio climático y la posibilidad de ciclos de sequía más largos reduzcan la oferta de manera estrepitosa. Fuente: La Silla Vacía. Solamente y hasta ahora, la planta Tibitoc ha tenido optimizaciones que le permiten aumentar su capacidad al 50% y solventar el estrés al que está sometido el sistema Chingaza. No obstante, el resto de las optimizaciones ha estado retrasadas,  y la mayoría, que para estas fechas deberían estar terminadas, no lo están. El otro gran problema es que en la proyección climática que hace el Ministerio de Ambiente hacia 2040 , es probable que la zona del páramo de Chingaza sea afectada por las variaciones del cambio climático, volviéndose una zona mucho más caliente y con menos precipitaciones, por lo que ampliar el sistema Chingaza quedaría descartado por la administración distrital. En ese mismo estudio, el MinAmbiente asegura que es probable que en toda la cuenca que alimenta al río Bogotá sí se de ese crecimiento en precipitaciones, por lo que la solución probable a futuro para abastecer la ciudad esté allí. Esto, justo a los problemas de comunicación que ha tenido su estrategia  (que han acarreado la crítica de muchos sectores de la ciudadanía en redes sociales), y además de que las sanciones y multas que la alcaldía prometió solo se han podido imponer desde julio, han hecho que el racionamiento, que se relajó desde el 1 de julio, no haya sido efectivo tras más de 5 meses de haberse impuesto. Del mismo modo, la medida, aunque ha ayudado a que el sistema Chingaza no se sobrecargue, no ha servido del todo para reducir el consumo de agua (que se sigue manteniendo por encima de los 16,6 m3/s con el relajamiento de las medidas). El gobierno nacional también pudo haber tomado medidas Con las alertas del IDEAM conocidas desde octubre de 2023, el gobierno nacional estuvo también en mejor posición para haber tomado medidas frente al desabastecimiento de agua en Bogotá. La Comisión Reguladora del Agua (CRA) es la entidad encargada a nivel nacional de hacer los ajustes dentro de los límites de consumo para decretar aumentos, disminuciones o poner los topes máximos y mínimos de las estructuras tarifarias, en los que las administraciones departamentales y locales pueden actuar y que deben ser cumplidas por las empresas prestadoras del servicio de agua. Hubo un primer paquete de medidas con la que la CRA esperaba generar suficiente disuasión para el ahorro y control en el consumo que se presentó en enero de 2024, luego de que esta entidad se reuniera en una mesa técnica con el IDEAM, quien manifestó el riesgo de que varias de las fuentes hídricas del país terminaran desabasteciéndose por el fenómeno del niño.  De allí salió la resolución UAE-CRA 039 de 2024 con incidencia territorial nacional. Del mismo modo, el Ministerio de Ambiente había publicado hacia diciembre de 2023 una cartilla de orientaciones para la integración efectiva de programas de índole ambiental  (en las que se incluyen recomendaciones para un ordenamiento territorial alrededor del agua) dentro de los planes de desarrollo locales y departamentales de los gobiernos entrantes, y en los que se recomiendan la construcción de proyectos para la promoción del uso eficiente y ahorro del agua. Para noviembre de 2023, MinAmbiente también había hecho un llamado a las autoridades locales y regionales  para que tomaran medidas de reducción de riesgo para la población ante la inminente llegada del Fenómeno del Niño, del mismo modo qe había destinado un rubro de 2.2 billones de pesos para responder ante las emergencias que pudiese presentarse en 176 de los municipios más vulnerables por el fenómeno. En ese mismo sentido, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ya venía advirtiendo desde noviembre de 2023  del riesgo de las bajas precipitaciones, aunque también descartó en un primer momento de la posibilidad de desabastecimiento, sosteniéndose en que los embalses tenían un bue nivel de resiliencia frente a las próximas sequías. La falta de coordinación dentro de un sistema descentralizado y sin un marco fijo normativo sobre la gestión del agua ha llevado a reacciones tardías  (como el decreto de la CRA tras dos meses de haber llegado El Niño), del mismo modo a decisiones unilaterales por parte del Estado que no responden a las necesidades y problemáticas urgentes en el corto plazo, así como ata de manos a gran parte de las entidades territoriales locales, que terminan tomando también medidas a destiempo y no planifican de manera gradual respuestas a largo plazo.

  • Pares en la Cop16: espacios de reflexión, análisis y saberes liderados por el centro de pensamiento para la transición energética justa y la paz

    Por: Lizeth Serrato Contreras Uno de los eventos más importantes para abordar la protección de la biodiversidad como eje fundamental para la vida en la Tierra, la lucha constante contra el cambio climático y el sostenimiento alimentario a nivel global es la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que toma de sede a Cali, Colombia, desde el 21 de octubre al 1 de noviembre del año en curso, bajo el nombre de COP16, y que convoca a la participación de todos los países para la reflexión y el trabajo en conjunto.       La COP16 será el escenario para que gobiernos, comunidades, pueblos indígenas, empresas y demás actores de la sociedad discutan acerca de los principales desafíos que se deben asumir para combatir los efectos devastadores que la actividad antrópica está teniendo sobre los ecosistemas. El objetivo principal de esta versión será evaluar los avances que se tienen hacia el cumplimiento de las 23 metas globales para el 2030 en donde se incluye la conservación del 30% de las areas terrestres, marinas y cuerpo de agua dulce que componen nuestra gran casa común. En los últimos años, la Fundación Paz y Reconciliación (PARES), por medio del Centro de Pensamiento para la Transición Energética Justa y la Paz ha asumido la importancia de incluir dentro de sus categorías los nuevos discursos sobre sostenibilidad, energías renovables y la transición energética como un interés multiactor que deben desarrollarse en el marco de la buena gobernanza y la construcción de la paz; por ello, hizo parte del proceso de convocatoria adelantado por la COP y participará activamente en dos espacios de la Zona Verde. El Centro de Pensamiento trabajarán dos metodologías directamente relacionadas con la Transición Energética en Colombia, en primer lugar, abordará la “Transición Energética Justa y Sostenible: una mirada desde los saberes indígenas" un conversatorio que permite entender la necesidad de encontrar el equilibrio entre la naturaleza y la sociedad, desde la cosmovisión y saberes de las comunidades indígenas del Caribe colombiano. Es indispensable que las poblaciones puedan poner sobre la mesa la urgencia de transitar al uso de las energías renovables para mitigar los impactos sobre el medio ambiente y los efectos del cambio climático. A través de este espacio se busca visibilizar la relación de las comunidades indígenas con la energía y la sustentabilidad del planeta. La audiencia podrá participar en este espacio el día 24 de octubre en la sala múltiple 3 de la Cámara de Comercio de Cali a partir de las 6:00 p.m. De igual forma, se contará con el panel “Comunidades Energéticas: un camino al desarrollo sostenible” donde se conocerá la perspectiva holística de la generación de energía y el autoabastecimiento que se puede dar desde el enlace comunitario por medio de la iniciativa gubernamental denominado Comunidades Energéticas, identificándose el desarrollo que estas tienen con el desarrollo sostenible. El panel dará lugar el día 26 de octubre en el octavo piso de la Universidad Ecci, entre las 12:00 y 1:00 p.m. hora local.                La contribución del Centro de Pensamiento en la COP16 se convierte en un evento crucial para la Fundación porque permite, en primera, instancia socializar los avances que se han realizado en materia conmutaría teniendo en cuenta los nuevos discursos de desarrollo sostenible y uso de fuentes de energías renovables, además, se puede adentrar un poco más en los temas medioambientales, de manera que se fortalezcan las bases de investigación, análisis y participación para poder brindar un panorama mas nutrido y robusto de la necesidad de la Transición Energética y la acción de todos para cuidar lo que también es de todos.

  • ¿Cómo funciona la energía en Colombia?

    Por: Gobernanza, Transición Energética y Paz La energía y su manejo es unas banderas de este gobierno. Por eso es tan oportuno este informe: desentrañar ¿Cómo funciona el sistema energético en Colombia?  En Colombia, un país con rico en recursos energéticos que van desde la energía hidroeléctrica hasta fuentes no convencionales de energía como la solar y la eólica, el conocimiento del funcionamiento de este sistema es esencial para una participación ciudadana informada y efectiva en los debates y decisiones de las políticas energéticas.   Es parte del trabajo de la línea de Transición Energética de la Fundación Paz y Reconciliación hacer este tipo de pedagogía. Ayudar a entender que el sistema energético en Colombia está estructurado de la siguiente forma: el Ministerio de Minas y Energía, La Comisión de Regulación de Energía y Gas, la Unidad de Planeación Minero Energético, el Consejo Nacional de Operación del Sector Eléctrico, Expertos en Mercados S.A y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.   Existe en el país unas zonas que están conectadas al Sistema Interconectado Nacional, SIN, y otras que no lo están, estas se llaman Zonas no Interconectadas. ZNI. En este informe se logra concluir lo siguiente:  la Matriz Eléctrica de las ZNI se encuentra conformada en un 84 % de Fuentes Convencionales de Energía, provenientes del Diésel y que solo el 16% de la capacidad proviene de Fuentes No Convencionales de Energía Renovables, además, sólo 4 departamentos son ZNI mientras que 14 departamentos son zonas mixtas porque dentro de los mismos confluyen municipios conectados al SIN y municipios que hacen parte de las ZNI.   Hasta este punto es necesario señalar que, en materia de Transición Energética al ser una de las banderas del gobierno, es necesario que en las ZNI se sigan implementando sistemas energéticos que tengan como base las fuentes no convencionales de energía renovable.   Los departamentos donde hay mayor demanda de energía en el país son:  Bogotá como Distrito Capital, Puerto Gaitán que destaca por encima de otras ciudades capitales gracias a su industria petrolera, otra que destaca esta lista es Montelíbano que pese a no ser capital, fue el quinto municipio con mayor demanda de energía, esto se debe a que su principal actividad económica se basa en la minería de oro, plata, platino, carbón y níquel, lugar de la mina Cerro Matoso, una de las minas de ferroníquel a cielo abierto más grandes del mundo. y la mina más grande de América del Sur, que contiene la reserva de níquel más grande de Colombia.   Viendo desde un panorama de la región caribe, que recordando es la región con la mayor participación en la demanda de energía en el país en 2023, lo que se observa es una diferencia muy notoria de los tres primeros municipios de la lista encabezados por Monte Líbano, El paso resulta un caso curioso, es evidente su posición al tener al sector minero como su principal fuente económica, pero también es hogar de hogar de los que hasta esa fecha eran los parques solares el parque solar La Loma y el parque solar El Paso.   En los conclusiones se marcan la necesidad de difundir e incentivar el fomento de energías renovables, debe haber un desarrollo tecnológico y una capacitación adecuadas, una mejora de infraestructura eléctrica, una diversificación de la matriz energética, y una sostenibilidad ambiental.   En este informe se presenta todo lo que usted necesita saber sobre ¿Cómo funciona la energía en Colombia?

  • 11 mil hectáreas de bosque se han tragado los incendios en Colombia en 15 días

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: Ultimo minuto Suramérica está ardiendo. Las imágenes que hemos visto del Amazonas brasilero son apocalípticas. En el amazonas brasilero las llamas se han comido siete millones de hectáreas en tres meses. En Bolivia el panorama es parecido. Ecuador, Perú y Colombia también están en llamas. Los campesinos tienen sus prácticas aprendidas desde hace siglos pero no tienen en cuenta que las condiciones han cambiado. Debido a las sequías el bosque se ha secado y es inflamable. Cada vez es más difícil controlar un incendio focalizado. Esta es una de las razones aunque la principal, la más preocupante, la incontrolable es que el clima ha cambiado.   En los últimos 14 días en Colombia los incendios están a la orden del día. La capital ha estado ajena a esto porque no la está afectando directamente a ella como sucedió a comienzos de este año cuando los cerros estaban en llamas. Pero la acción de las llamas no deja de ser, como mínimo, preocupante. Se estima que el número de hectáreas quemadas supere las 11 mil. Hasta el pasado domingo 22 de agosto se luchaba a brazo partido contra 31 incendios. Estos se encuentran focalizados en el centro del Tolima, donde hay trece, el suroeste del Cauca, donde hay dos y en Bogotá y el Amazonas ya hay reportes de los primeros incendios.   La expectativa que había por la llegada de la temporada de lluvias se ha transformado en una cada vez más preocupante decepción. No sólo preocupa por los incendios sino que si sigue la sequía no sólo el país tendrá que pasar por racionamientos de agua sino que los embalses están tan bajos que ya se está hablando de apagones de energía. Proyectos hidroeléctricos como el Quimbo aún no funcionan como esperaban.   Carlos Carrillo, desde la UNGRD, está desplegando todo un plan de contención para ponerle coto a lo que es una tragedia ambiental. El problema es continental. En Sao Paulo, por ejemplo, no llueve hace 100 días. Con la inmensidad de Brasil debe ser muy agobiante que el 60% del territorio esté afectado por el humo. En Bolivia los incendios se han comido cuatro millones de hectáreas, en Ecuador se habla de 30 mil hectáreas y en Perú de 28 mil. El agua del rio Amazonas ha bajado a mínimos históricos. Poblaciones tan importantes como Leticia se encuentran incomunicadas. Una de las razones es precisamente los bajos niveles de profundidad del Rio Amazonas que impide la normal circulación de barcos y chalupas por sus aguas.   Los pronósticos están lejos de ser optimistas. La temporada de lluvias tardará en llegar por lo menos hasta el 2025. Tendremos que presenciar otra vez un largo periodo de sequías acompañado de devastadores incendios. El apocalipsis ya no parece tan lejano.

  • El coqueteo de Bukele a Petro

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: ifm noticias En el continente no hay dos presidentes más diferentes. Nayib Bukele cree que la solución a todos los problemas es la creación de megacárceles para meter allí a los violentos. Las cifras podrían darle la razón. Esta semana el presidente salvadoreño mostraba que agosto fue otro mes sin asesinatos. Las condiciones de El Salvador en materia de seguridad estaban completamente deterioradas. La guerra civil que vivió ese país entre 1979 y 1992 dejó secuelas, como la creación de pandillas que llevaron el terror a las calles de ese país hasta bien entrado el siglo XXI. En el año 2015 El Salvador presentó una cifra de 6.656 asesinatos. Era considerado el país más violentos del mundo teniendo en cuenta el número de habitantes que tenía. Para el 2023 Nayib Bukele sacó una cifra que podría respaldar sus políticas tan resistidas por la sociedad civil. Ese año presentó la cifra más baja de homicidios, con 154.   Pero organizaciones de defensa de los derechos humanos han venido denunciando las condiciones en las que están los presos en El Salvador. La cantidad de inocentes metido tras las rejas es incontable. Sin embargo en Latinoamérica el modelo Bukele es una promesa que hacen los políticos de derecha en cada uno de sus países. Uno de los pocos que le han hecho resistencia es el presidente de Colombia quien está en sus antípodas. Petro, en sus dos años de mandato, ha intentado hacer una reforma a la policía, después de la violenta represión que protagonizaron los uniformados durante el Estallido Social del 2021. Incluso ha tramitado leyes para matizar la represión de la Fuerza Pública durante manifestaciones y siempre ha creído que la violencia es un resultado de la desigualdad y que sin justicia social no se puede pensar en una sociedad en paz.   En redes sociales ambos mandatarios han sostenido álgidas discusiones. El que primero tiró la piedra fue Petro. En el 2020 el entonces senador, al ver las fotos de las megacárceles salvadoreñas, con sus condiciones de hacinamiento y uniformidad, reaccionó de esta manera: “Ustedes pueden ver en redes las fotos terribles —no me puedo meter en otros países— del campo de concentración de El Salvador, lleno de jóvenes, miles y miles, encarcelados que le da a uno escalofríos. Yo creo que hay gente a la que le gusta eso, indudablemente. Ver a la juventud dentro de las cárceles y creen que eso es la seguridad. Y se disparan las popularidades, indudablemente. Lo vivimos también en Colombia”.   Desde entonces los dardos han ido de un lado a otro. Bukele incluso se metió fuerte contra Petro después del escándalo que derivó con la investigación de su hijo Nicolás Petro Burgos por los dineros recibidos durante la campaña presidencial. Ante las reiteradas críticas del presidente colombiano a su modelo de justicia, Bukele respondió de esta forma: “No es su hijo el que hace pactos debajo de la mesa y además por dinero, ¿todo bien en casa?” Las posturas ideológicas tan contrarios son uno de los ejes en los que transcurren las discusiones. Se han dicho comunistas, fascistas, de todo. Este panorama podría quedar en el pasado. El próximo martes 24 de septiembre Petro y Bukele hablarán en la asamblea de las Naciones Unidas. El salvadoreño, durante la semana que pasó, se acercó a Petro y le propuso que se quedara a escuchar su intervención. Petro le respondió que aceptaría si Bukele también accedía a quedarse durante su discurso.   Por razones comerciales El Salvador y Colombia se necesitan así que una de las cosas más atractivas que pueden ocurrir durante la Asamblea de la ONU es la esperada foto de Bukele y Petro.

  • Nuevo escándalo de Iván Duque y la reconstrucción de San Andrés y Providencia

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: El Colombiano La UNGRD en todo este 2024 ha sido noticia de primera plana en la mayoría de medios colombianos. El reinado de Olmedo López fue nefasto y causó episodios tan escándalosos como el de la venta de carro tanques inútiles que supuestamente servirían para atenar la sed eterna que vive La Guajira. Las declaraciones de la mano derecha de López, Sneyder Pinilla, apuntan a altos funcionarios e incluso salpicó al expresidente del Senado, Iván Name. Lo que se ha olvidado en este ejercicio periodístico es que la UNGRD ha sido saqueada desde los años en los que Santos era presidente pero que presentó cotas importantes durante los cuatro años en los que Iván Duque fue presidente.   En los años de Duque quien estaba al frente de la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres era el ultrauribista Eduardo Jóse González. Bajo su administración se generaron múltiples escándalos, tal vez el más sonado fue el que protagonizó el ex congresista Mario Castaño quien gestionó un contrato de 19 mil millones de pesos para solucionar un problema de desplazamientos de tierra que se venían presentando por la ola invernal del 2020. Castaño escogió a dedo la empresa que haría este trabajo y se embolsillaría para él 5.000 millones de pesos. En junio del 2023 Castaño, quien militaba en las toldas del partido Liberal, fue condenado a 15 años y meses de cárcel después de ser encontrado culpable de liderar una estructura criminal que, en complicidad con un grupo de alcaldes, funcionarios y particulares, se adueñó de multimillonarios recursos del estado. Fue de tal la magnítud del saqueo de la UNGRD en los años de Duque que el 4 de septiembre del 2024 la Procuraduría le formúló cargos por presuntamente haber firmado multimillonarios contratos de manera irregular durante la pandemia del COVID 19.   Mientras el país vivía con angustia los días de la pandemiay en las UCIS del país las camas para atender a enfermos escaseaban,  la UNGRD compraba de manera indebida ventiladores a una empresa que no estaría capacitada por un valor de más de 93 mil millones de pesos.   Pero, al parecer, eso apenas es la punta del iceberg de un mega escándalo. La unidad investigavita de El Espectador publicó un artículo en donde se denuncia que la UNGRD en el 2021 le compró al clan del golfo madera que había sido cortada de manera ilegal. A las 3 de la mañana del 19 de noviembre del 2020 San Andrés y Providencia cambiaron para siempre. Viviría la primera de las plagas que hoy la tienen en una crisis profunda: el huracán Iota llegaba a sus costas. Arrasó el 95% de la infraestructura de Provindencia y más del 70% en San Andrés. Por eso la UNGRD tenía que encargarse de la reconstrucción de esas casas. En enero del 2022 Duque entregó las primeras casas en Providencia. Duque, con el pecho inflado, llegó a decir que lo que entregaban no eran casas sino búnkeres antihuracanes.   Una vez se realizó la entrega de casas empezaron a llover las denuncias. Algunos raizales decían que las casas venían “con la madera podrida”. Incluso la periodista Vilma Jay fue al archipiélago y se encontró con esto que publicó en su cuenta de X “Me dan rabia que pretendan justificar que 335 casas costaron más de 600 millones de pesos cuando en realidad son construcciones con muchas irregularidades. Tienen filtraciones de agua, grietas en las paredes y barandas con madera podrida. No son búnker antihuracanes, mentirosos.    El escándalo de San Andrés parece no tener fin. Buena parte de la madera con la que se constuyeron estas casas fue comprada a la empresa Maderas El Amparo, una empresa que desforestó, entre los años 2016 y 2023 el Parque Nacional Natural Paramillo, área protegida en sus 460 mil hectáreas en donde opera con total impunidad el Clan del Golfo. Según muestra El Espectador, con información de la Fiscalía, la empresa Maderas El Amparo, cuyos dueños son los hermanos Villalba Luna, recibió la madera extraída ilegalmente por parte de este grupo criminal del parque natural. En el nuevo escándalo aparecerían otras empresas con las que la UNGRD en tiempos de Duque suscribió contratos como Asglobal. Los hermanos Villalba, dueños de la maredera ya habían sido capturados en octubre del 2021.   Viviendo los tiempos de sequía que nos están atormentando, saber que el Estado pudo haber comprado madera ilegal, madera que costó la desforestación de un bosque protegido, podemos dimensionar el grado de perversión que tuvo la corrupción en la UNGRD en los años de Duque.

  • La lucha incansable del mayor defensor del Amazonas que acaba de cumplir 100 años

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: WIKI Hemos vivido lo suficiente para ver como el Amazonas se está transformando. En Colombia grandes epopeyas literarias se han inspirado en este lugar que hasta 1972 era inexpugnable. Algunos criminales, como el político y empresario Julio César Arana, decidieron ponerse las botas y meterse en la manigua avivados por su sed de riqueza. Así montó un imperio con el caucho en Putumayo y, de paso, acabó con más de treinta mil indígenas en los cuarenta años que duró su reinado. En la Chorrera aún queda, como un fósil mudo, la Casa Arana, hoy reconvertida en una escuela rural a pesar de sus fantasmas. Esto lo supo denunciar José Eustaquio Rivera en su novela La Vorágine que este año cumplió un siglo. Desde el periodismo Germán Castro Caycedo supo plasmar la espesura agobiante de la selva en dos de las obras fundacionales de la crónica periodística colombiana: Perdido en el Amazonas y Mi alma se la dejo al diablo.   La Nasa viene monitoreando el Amazonas desde los años cincuenta y en el año 1972 empezaron a ver cambios que hoy se ven reflejados en la ruda sequía que está acorralando al río que lleva su nombre en el sector de Iquitos, en el Perú. Hoy en día, mientras llueve en el Sahara, los níveles del  rio Amazonas están en mínimos históricos. Los caucheros, la tala indiscriminada de árboles -que en los cuatro años que duró la presidencia de Bolsonaro cobró la vida de dos millones de árboles- están haciendo mella. Desde comienzos de la década del setenta hubo dos hombres que se enfrentarona  la avaricia de los que querían hacer fortuna a costa del pulmón del mundo. Uno de ellos fue Chico Méndez, abaleado frente a su casa en 1988. Su labor inspiró epopeyas históricas como el acuerdo de Escazú que, precisamente, intenta blindar a los líderes ambientales en todo el mundo. El otro está vivo y tiene cien años. Se llama Raoni Metuktire y su lucha inspiró recientemente una entrevista en el portal Bloomberg.   A Raoni lo conocen en todo el mundo porque ha sabido que, a mayor exposición, más fuerte se escucha la voz de su denuncia. Por eso atrajo en 1989 al cantante Sting, uno de los pioneros en eso de usar la música para las buenas causas. El ex vocalista de The Police le copió tanto al jefe Raoni que logró que el presidente brasilero reconociera a su tierra como suelo sagrado. Desde entonces su etnia está a salvo en su territorio llamado el Menkragoti.   Y a pesar de todas sus luchas ya hay batallas que ha perdido. Los números hablan por sí mismos, el 5% del territorio del Amazonas ya jamás volverá a ser selva tropical. Con las tendencias actuales para el 2050 se habrán perdido 590 mil kilómetros cuadrados de selva, un pedazo de tierra más grande que España. A Bloomberg el jefe Raoni le suplicó a los poderosos que escuchen su plegaria: él lo que quiere es más sombra. Mientras el alcalde de Bogotá sugiere que la culpa de la escacez de agua en la capital la tenemos los ciudadanos, ignorando que este es el coletazo de la tala indiscriminada y de la minería irresponsable, el sol sigue calentando en todo el país. Sobre el miércoles de esta semana que termina se registraron 50 grados de sensación términa en Santa Marta y en Bogotá la lluvia hace rato que es una utopía. Han regresado con toda su fuerza los incendios y el panorama, para diciembre, sigue siendo desolador.   Por eso debemos escuchar a los viejos sabios como Raoni quien sigue dándole la vuelta al mundo llevando su mensaje, haciéndose escuchar en las mesas que deciden los destinos de la humanidad. En la COP 16 se harán compromisos para preservar el Amazonas algo que el jefe Raoni viene advirtiendo desde hace cincuenta años, tal vez cuando aún estábamos a tiempo.

  • La Fragmentación de los Partidos Políticos en Colombia. Capítulo 4. El ocaso del Uribismo y el amanecer de las nuevas derechas: La fragilidad del Centro Democrático.

    Por: Oscar A. Chala y Diego Alejandro Pedraza investigadores de la Línea de Democracia y Gobernabilidad Foto tomada de: El País El Partido Centro Democrático se prepara para una nueva contienda dentro del espectro político nacional. Esta vez, con un panorama menos claro que en el pasado, sin una emergencia de figuras rutilantes que puedan hacerles contrapeso a las radicalizaciones de ciertos integrantes del partido y con la figura de Álvaro Uribe navegando en el ocaso de su vida y de sus culpas.  El espejo retrovisor no muestra la misma favorabilidad de antaño, por el contrario, siguen dejando a la vista los errores del gobierno de Iván Duque y el lastre que este significó para la imagen de un partido de tendencia caudillista como el Centro Democrático.  Los debates internos se han convertido en el centro de la agenda de un partido que mezcla su ideología con el recuerdo nostálgico del gobierno del líder, la divergencia de posiciones, las alas radicales ante las alas medias y sobre volando el espectro, la figura unipersonal que intenta unir lo que el mismo liberó.  Subsisten porque la figura política del expresidente sigue teniendo adeptos y sigue siendo motivo de discusiones y disputas de un país en el que sigue teniendo relevancia y sigue siendo traído a colación. Pero es en medio de esa inercia que han venido surgiendo las facciones moderadas y radicales, que se han visto enfrentadas y comienzan a debatirse para ver la expectativa de poder que se abre nuevamente en 2026.  El nacimiento   Fuente:   Semana.com Si bien es cierto que hoy en día el partido vive sus horas más convulsas en su interior, no es la primera vez que este tipo de crisis ocurren en su interior. Por el contrario, esas fracturan han sido desde siempre, parte importante de su historia como movimiento, parte trascendental y también, parte fundacional de su historia.  El Centro Democrático nace en medio de las rupturas que se presentaron en el Partido la U, cuando Juan Manuel Santos decide abiertamente romper sus lazos con el expresidente Uribe. Es cierto que Uribe con su popularidad aun indemne, logra imponer a Santos y alzarlo hasta el centro del poder. La figura de Santos, proveniente de las elites del centro del país, terminó siendo el caballo definitivo para paliar el fracaso de Andrés Felipe Arias, caído en desgracia por cuenta de la corrupción dentro de agro ingreso seguro. Así lo leyó Uribe y así logró poner a Santos de presidente. Sin embargo, Uribe nunca aceptó dejar de ser presidente para ser expresidente y ahí comenzó el debate alrededor del partido de la U. Las pujas por el poder interno de la colectividad fundada por Uribe y tomada por Santos terminaron por romper el cerco y dividir a la U de Uribe, en el Centro Democrático y a la U que antes era de Uribe, que serían los que se quedarían con el remoquete y logo final.  La construcción del Centro Democrático se dio en ese contexto, porque con Uribe se fueron aquellos que lo seguían viendo y entendiendo como el eje político del país. Fueron esas las características iniciales que los llevaron a fundar el movimiento unipersonal que ha sido el Centro Democrático, donde la figura de Uribe inspira el logo y donde la obra de la Seguridad Democrática se erigió como el único material ideológico sobre el cual cimentar el movimiento.  La primera campaña: La vieja guardia de Uribe Fuente: Red más. Fue con los alfiles más fieles del “uribismo” que comenzó el andar político del Centro Democrático en la vida nacional para 2014. Primero con las elecciones legislativas en las cuales el partido debutó con una lista cerrada en Senado —la cual era encabezada por Álvaro Uribe— y para la cual se desarrolló una estrategia de culto a los resultados y la figura silueteada del exmandatario.  Los más de 2 millones de votos que obtuvieron los convirtieron en la segunda fuerza política del senado y los más de 1.300.000 votos en las circunscripciones territoriales los llevaron a ser la cuarta fuerza en la Cámara de Representantes. Un resultado favorable para un partido en construcción que con 38 congresistas entraba de lleno en la arena política. Estos resultados impulsaron notablemente al candidato presidencial, Oscar Iván Zuluaga, quien había recibido la venia de Uribe, tras ganar la consulta interna del partido en la que venció a Francisco Santos (exvicepresidente de Uribe) y a Carlos Holmes Trujillo (ex ministro de defensa de Uribe). Una deliberación que no estuvo exenta de polémica, que comenzó a sembrar esa aura de duda alrededor de la democracia interna del mismo partido. Zuluaga emprendió campaña con Uribe al lado y los resultados fueron contundentes,al punto de que, en la primera vuelta presidencial, la campaña de Zuluaga terminaría venciendo al poderío gubernamental por más de 400 mil votos. Las alarmas que dejó ese triunfo y los ecos de un posible cierre prematuro del proceso de paz con las Farc llevaron a los sectores políticos a moverse con rapidez para terminar acordando entre “santistas” e izquierda los mecanismos que permitieran consolidar el resultado de una campaña oscura.  Santos logró por medio de la burocracia (quizás su única forma de entender la política) consolidar una base que terminó venciendo a Zuluaga por más de 800 mil votos. Pero el mal ya estaba hecho y la semilla de la derecha germinada en el centro del país.  La campaña por el “NO” Fuente:  The New York Times. Con el uribismo como segunda fuerza, comenzó el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos, cuya bandera fue meter el acelerador en el proceso de paz que se desarrollaba en La Habana con la mesa de negociación de las Farc.  Santos en dos años logró firmar el acuerdo, pero en medio de las vanidades políticas que caracterizan a los presidentes de Colombia, el entonces mandatario decidió someter a un plebiscito lo acordado para la terminación del conflicto. Santos creyó que su poder era tal que lograría una aplastante victoria, pero no contó con que en la otra esquina el Centro Democrático y los movimientos ultraconservadores y cristianos se movieron en busca de formalizar una contienda electoral, ya sin candidatos, ahora entre el SÍ y el NO. Santos, sin campaña estructurada, se enfrentó a estos sectores que lograron moldear un discurso ideológico basado en el tema de la “ideología de género”, en los temas relacionados a la impunidad que podrían gozar aquellos miembros que se desmovilizaran y en la necesidad de no votar contra el Acuerdo, sino mejorarlo —estrategia de Paloma Valencia, aconsejada por su padre—. Se aprovecharon de los discursos desde el miedo de “haber entregado el país a las FARC”, y apelaron al sentir conservador de la sociedad colombiana. El NO terminó ganando con un mínimo margen, lo que dejó a Santos en medio de una situación compleja. Menos de 60 mil votos le dijeron al país que más del 50% no quería la paz. Santos maniobró políticamente e implementó unas llamadas mesas de diálogo para volver a negociar puntos del acuerdo. Esta vez, con los partidos y sectores que se habían abocado al NO. El Centro Democrático participó, dio sus sugerencias y dejó de moverse. Ya sabían que Santos iba a firmar la paz a como diera lugar, por lo que era improbable que el presidente dejara ese proceso a un lado, más cuando ya sabía que su nombre estaba siendo grabado en la moneda máxima de Estocolmo.  Por eso cuando Santos ratificó el acuerdo, salieron los jefes del partido, de los cristianos y de los ultraconservadores a gritar injurias sobre la traición. Y a partir de ahí, en medio de un país que pedía paz pero que estaba sometido a la vanidad del presidente, comenzaría la campaña de 2018, donde el Centro Democrático ganaba desde la entrada.  La campaña de 2018: El triunfo del oscurantismo Fuente:  France 24. Con la figura de la traición y con el reducto de una sociedad dividida empezó la campaña de 2018. Sin Santos en el partidor y sin sucesor, el Centro Democrático supo que tenía una oportunidad importante para retornar al poder en la elección siguiente.  Es ahí que Uribe se movió para en primer lugar confeccionar las listas al Congreso, en segundo lugar, para cimentar el acuerdo de derechas que iba a hacerse con los otros sectores que fueron protagonistas del plebiscito y, por último, escoger quien sería su candidato a la presidencia.  Para escoger a ese sucesor, impulsó un mecanismo democrático interno que generó varios cuestionamientos en el seno del partido, como fue el de la encuesta a los militantes. Ahí se enfrentaron Iván Duque, Carlos Holmes Trujillo y Rafael Nieto Loaiza. Duque ganó por casi 10 puntos porcentuales a Holmes Trujillo y terminó siendo el ungido por el partido. El Uribismo, entonces, cambió su estrategia anterior de apoyar a “viejos uribistas” y prefirió apoyar un rostro joven que seguramente terminara siendo más maleable que personajes del tenor de Holmes Trujillo o del mismo espejo que le había quedado de Juan Manuel Santos. Por esto escogió a Duque y por esto lo encumbró en la presidencia del país.  Arrasó en la consulta de derechas frente a Martha Lucía Ramírez y Alejandro Ordoñez. Le sacó casi 3 millones de votos a Petro en primera vuelta y más de 2 millones en la segunda vuelta y así terminó siendo presidente. El triunfo de Duque completaba el circulo perfecto para el partido, que en las elecciones legislativas había dado un golpe en la mesa al pasar de 38 congresistas a 51 y de ser la cuarta fuerza política a ser el partido político más importante de todo el país. Ese 2018 se leyó como el momento del resurgir del “uribismo”, pero los años de un gobierno en cuerpo ajeno y con un jefe divagando para volver al poder que nunca ha podido soltar, terminaron por marcar la imagen del partido para la elección de 2022.  La elección de 2022: La decadencia política Fuente: Todos Somos Colombia. Fue la mezquindad del gobierno Duque ante una sociedad movilizada y opuesta a sus medidas la que terminó por derrotar al Centro Democrático. Es cierto que la pandemia del COVID cambió muchas lógicas en la sociedad y en el mundo, del mismo modo que países como Colombia tuvieron unos lastres muy grandes en materia económica es cierto que a todos, incluyendo al mismo Duque nos tocó aprender a vivir con el virus que puso en jaque la estabilidad de la humanidad.  Pero en medio de una sociedad encerrada, que se estaba quebrando y con el hambre en el cuello, dos propuestas de reforma tributaria que impactada en amplios sectores de la sociedad terminaron por decantar un gran estallido social que continuaba lo que ya había empezado antes de la misma pandemia. La sociedad se levantó en todo el país, en medio de una serie de manifestaciones que por un momento generaron una crisis política profunda.  El país quedó sumido en el estallido, por lo que la campaña del 22 se hizo en medio del estallido, lo que conllevó a que, por primera vez en la historia, Colombia eligiera un gobierno de centroizquierda e izquierda. Viraje que comenzó en las legislativas donde el partido Centro Democrático perdió el poder que le daban sus más de 50 congresistas para terminar con solo 29, frente a los 47 que había logrado la coalición del Pacto Histórico de Gustavo Petro.  En el tono presidencial, intentó Uribe poner a sonar a Oscar Iván Zuluaga, pero fracasó, porque la figura de Zuluaga vivía bajo el manto de la investigación por la historia de Odebrecht en la campaña anterior. Al final se plegaron al exalcalde de Medellín, Federico Gutiérrez y terminaron en segunda vuelta con el exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández.  Ese 2022 es el tercer gran momento de inflexión para el partido, no solo porque llegó al poder la izquierda en cabeza de Gustavo Petro, sino también porque el partido se metió en la lógica cíclica de tener y luego perder. Les ha llegado el momento de reinventarse y les llegó porque la figura del antiguo líder único cada día se desgasta más. El poder electoral del Centro Democrático a nivel nacional y regional La que en su momento fuera la primera fuerza política del país en el Congreso terminó desinflándose gradualmente con el paso de los años. El Centro Democrático perdió en las últimas elecciones legislativas (2022) más de medio millón de votantes, redujo su presencia en curules en Senado de 19 a 13, y tuvo una caída dramática en Cámara de Representantes, donde de 32 curules conservó solo 17 en este último período. Fuente: Cifras de votos de Senado y Cámara de Representantes - Datos Electorales — MOE Según datos de la MOE , a nivel territorial nacional, el Centro Democrático sigue conservando sus bastiones en la región oriental del país, sobre el departamento de Casanare y parte del departamento de Arauca, así como en el sur de Antioquia, la región del Magdalena Medio y algunos municipios en Meta y Santander. No obstante, su presencia ha estado mermada, pues solo en 63 municipios logro más del 30% de votos para sus candidatos al Senado, mientras que en 56 logró más del 30% para sus candidatos a la Cámara. De ellos, solo en 2 municipios logró votaciones por encima del 70%, en Boyacá y Norte de Santander. Esto tiene eco en las elecciones de 2023, donde según datos del grupo de investigación Demos-UR, de la Universidad del Rosario , dirigido por el profesor Yann Basset, el Centro Democrático perdió el 43,7% de las alcaldías que conservaba en solitario o en coalición dede 2019, pasando a tener 108 alcaldías en octubre de 2023, de las cuales en solo 16 municipios ganaron en solitario (11,6%), mientras que en 92 municipios hacen parte de una fórmula de coalición de gobierno ganadora. De entre esas coaliciones, el Centro Democrático tiene mayores lazos con los partidos tradicionales, siendo el Partido Conservador la agrupación política con la que ganó más alcaldías (36), seguido de Cambio Radical (31), el Partido de la U (27) y el Partido Liberal (22). Es entendible la construcción de alianzas con conservadores y radicales, en tanto con unos tiene afinidad ideológica y con otros tiene cercanía al ser parte del bloque de la oposición política. Frente a la cantidad de diputados, de 418 a nivel nacional, el Centro Democrático obtuvo 36 curules a nivel nacional (8,16%). En este caso, es la quinta fuerza política a nivel local y regional del país. Fuente: DEMOS-UR En términos geográficos, el mapa electoral del Centro Democrático entre 2022 y 2023 tiene un alto grado de coherencia, lo que significa, por una parte, que el partido tiene unas bases electorales fortalecidas en ciertos territorios, que le corresponden con votos a nivel nacional, regional y local, pero las conserva en detrimento de no tener mayor crecimiento hacia otras zonas del país, donde tanto los partidos tradicionales como los nuevos partidos emergidos de nueva derecha (como Creemos y Nueva Fuerza Democrática, ambos sin personería jurídica por efectos del Consejo de Estado sobre los fallos del Consejo Nacional Electoral que les dieron vida) han cooptado esos espacios. Aquella coherencia entre las votaciones nacionales y territoriales se encuentra en el sur de Antioquia, en la región del Magdalena Medio de Boyacá, en Casanare y en algunos municipios del centro-sur del departamento de Santander. De resto, existe un mayor grado de variabilidad en los municipios donde fueron electos candidatos del Centro Democrático, pero donde la votación a Senado y Cámara un año antes fueron menores al 30%. De las ciudades capitales, el Centro Democrático logra llegar a la Alcaldía de Ibagué y a la Alcaldía de Villavicencio. Ambas bajo coaliciones políticas. En términos de cantidad de votantes se aprecia también una drástica reducción de su base electoral, puesto que en 2022 tuvo 1.116.112 votos a Senado, mientras que en Cámara sólo logró consolidar una base de 544.714, teniendo un total de 1.660.826 votos, frente a los 2.513.320 que había logrado tener en 2018 y que le habían encumbrado como primera fuerza política de Colombia para aquel momento. Fuente: DEMOS-UR   La oposición que aún no se encuentra a sí misma Fuente:   Semana.com El discurso de Miguel Uribe en el inicio de la Tercera Legislatura, en el espacio dedicado a la oposición por su Estatuto, terminó siendo un reencauche modernizado del programa de gobierno de Álvaro Uribe. En medio de los gritos y vitoreos que llenaron el Salón Elíptico del Congreso durante su intervención, demostraron que el Centro Democrático ha cedido la batuta frente a una oposición más moderada y de derecha liberal , como la que enarbola David Luna, Vargas Lleras y Cambio Radical. Haber perdido el escenario y liderazgo de la oposición (que durante el gobierno Santos II fue su fuerte fundamental para crecer hacia 2018) les quita la posibilidad de construir un proyecto político y programático que no dependa de la coyuntura electoral de 2026, asi como también demuestra 3 grandes puntos: a. Hay un proyecto de derecha, que está en un estado emergente, que puede sostener un proyecto político a futuro en común. La mayor parte de los intentos del Centro Democrático por construir un programa de derechas que vaya más allá de la presencia en la política nacional de aquella figura no han triunfado. Por el contrario, la fragilidad del Centro Democrático como partido se ha agudizado conforme el líder natural ha ido apartándose de la vida pública y se ha reservado en opiniones trascendentales en estos momentos para el país. Por lo tanto, hay que partir de la idea de que ese proyecto político no está consolidado, aun cuando ya hay intentos por hacerlo. Es posible ubicar la gira de Miguel Uribe por el país en este sentido, no tanto como una manifestación de sus intenciones como candidato presidencial, sino en la labor de consolidar y proyectar las bases del Centro Democrático hacia 2026. b.   El cuestionamiento de algunos sectores dentro del Centro Democrático, respecto a la necesidad de construir un proyecto político de derecha por fuera de la presencia de Álvaro Uribe desde mediados de 2022, ha crecido  desde que en 2016 un sector del uribismo se opuso a la mera idea de negociar y dialogar con Juan Manuel Santos posterior al triunfo del NO en el Plebiscito. De hecho, el cuestionamiento respecto a la herencia y el legado que deja Uribe se convertirá de ahora en adelante en uno de los elementos que reconfigure a la derecha tanto como pretensión de proyecto como frente a la relación que tendrá con otros sectores políticos en los próximos 4 años. Lo es porque la aceptación de ese legado puede impulsar, reconfigurar o agotar procesos políticos y darles fuerza respecto al surgimiento de esta derecha como movimiento de oposición. Algunas fuentes dentro del Centro Democrático que pidieron no ser nombradas para hablar con libertad, indicaron que el partido debe depurarse y consolidarse alrededor de la recuperación del discurso radical de Uribe en 2002, conjugado con las nuevas premisas de las derechas europeas y norteamericanas, que buscarán crear otro nuevo relato de un “enemigo común”, esta vez representado en las fuerzas progresistas y multiculturales que han llegado al poder en Estados Unidos y en diferentes partes de Latinoamérica. Para otros, el Centro Democrático como proyecto ya se agotó y una nueva propuesta política debe surgir. La idea de que un partido similar a “Vox” pueda emerger con figuras controvertidas del uribismo radical (como Cabal, Lafaurie y Nieto) toma más fuerza desde que El Espectador soltó aquel rumor en marzo de 2020 y en octubre de 2021, cuando varios representantes del Centro Democrático se adscribieron a la Carta de Madrid . c. Ahora la disputa es sobre quién se reclama heredero del programa político de Álvaro Uribe . Mientras la discusión sobre el legado de Uribe tomará bastante tiempo (el suficiente hasta que los nuevos proyectos de derecha comiencen a materializarse y sean susceptibles de análisis más certeros), en el corto plazo la disputa dentro del Centro Democrático radicará en quiénes surgirán como los nuevos liderazgos del partido y qué papel tendrán en la reconfiguración de la derecha de cara a 2023 y 2026. Tras el fallecimiento de Carlos Holmes Trujillo y las sanciones éticas que Edward Rodríguez ha recibido al interior del mismo partido, además del aislamiento de Uribe y el fracaso rotundo del gobierno de Iván Duque, surgen varias figuras que podrían tomar la dirección del partido o, al menos, volverse las figuras visibles y los liderazgos internos tanto en el ejercicio legislativo como en el escenario de la opinión pública. Quién tiene más aceptación ahora como liderazgo dentro del Centro Democrático es María Fernanda Cabal , que tiene el apoyo de un cuarto de su partido y se ha vuelto la representación de las voces más críticas y radicales dentro del uribismo. Su discurso anticomunista y conservador, su carácter agreste y directo y haber tenido la segunda votación en las consultas internas de noviembre de 2021 le han vuelto una figura atractiva con capacidad de unir a los sectores más extremos del partido. Sin embargo, su misma capacidad confrontativa y su poca flexibilidad discursiva generan desconfianza en los sectores moderados. Ya Cabal salió a enunciar que tenía intereses por ser candidata presidencial en 2026, en un vídeo donde reclama Por otro lado, Paloma Valencia  también se ha afianzado como uno de los liderazgos más importantes dentro del movimiento, capaz de unificar tanto las posturas extremas como los sectores moderados, pues sabe moverse y negociar entre ellos y su buena fama de polemista y periodista le permiten mostrarse como una figura “de centro” en medio de la disputa ideológica que ahora mismo existe. No obstante, su liderazgo ha dependido mucho de la presencia de Uribe, lo que puede pasarle factura frente a otras figuras emergentes o consolidadas dentro de su partido. Por su parte, Alirio Barrera  representa al uribismo regional cuya experiencia política ha sido distinta a la del uribismo urbano. Con sus correrías por el país y su discurso en la instalación de la Tercera Legislatura, en julio de 2024, Miguel Uribe  también se ha perfilado como el liderazgo para una nueva generación del uribismo que no creció bajo los triunfos de la Seguridad Democrática, o que eran muy pequeños para recordar aquellas gestas, por lo que su rol ha sido aglutinar a los sectores más jóvenes del partido para movilizar sus votos y su capacidad política en territorios donde puede disputarle a otros partidos que han crecido entre la juventud, como el Pacto Histórico o la Alianza Verde. De hecho, tiene la ventaja de que un buen sector de la juventud, según el Octavo Estudio de Percepción de Jóvenes , realizado por la Universidad del Rosario y la firma encuestadora Cifras y Conceptos hacia finales de octubre de 2023. En el amanecer de las nuevas derechas en Colombia, ¿el sol alumbra al Centro Democrático? Fuente: América 21. La reconfiguración del panorama político del Centro Democrático en los próximos años dependerá en gran medida de cómo se desarrollen los acontecimientos durante el gobierno de Petro. El nuevo frente de derecha tiene la oportunidad de capitalizar los posibles tropiezos del Pacto Histórico y sus aliados en el gobierno, especialmente frente al potencial fracaso de la Paz Total, su conversión en procesos de paz territoriales y localizados, y el aumento de las cifras de violencia a raíz del conflicto armado. Sin embargo, es evidente que la reconstrucción de este sector político no será tarea fácil y requerirá tiempo considerable. Este nuevo proyecto del Centro Democrático deberá competir no solo con la izquierda gobernante, sino también con otras corrientes de derecha que se declaran antiuribistas. Un ejemplo claro de esto es el amplio sector de votantes de Rodolfo Hernández que se manifestó en este sentido tras la primera vuelta presidencial. Este fenómeno demuestra que el futuro de la derecha ya no está exclusivamente en manos del uribismo, sino que se ha abierto un campo de disputa entre diversas fuerzas y sectores. El partido en general se enfrenta a un dilema crucial: deben decidir si construyen un proyecto político que prescinda de la figura de Uribe, buscando un nuevo liderazgo fuerte que dialogue con las tendencias de la derecha mundial y latinoamericana, o si optan por disputar abiertamente el legado del expresidente. Esta última opción implicaría competir con otros proyectos que, ante la ausencia del "gran patriarca", tienen libertad para tomar elementos de su legado y construir algo nuevo, posiblemente con un nombre diferente y distintas perspectivas de futuro.

  • Primera comunidad energética acompañada por Pares, una manera de resistir

    Texto y fotos por: Isabela Puyana Foto tomada por: Isabela Puyana La comunidad Don Jaca en el norte de Santa Marta es un lugar conocido por ser una vereda de pescadores. Es una bahía a la que solían llegar millones de sardinas que nadaban hacia La Ciénaga Grande para hacer su fase de reproducción y los peces de la Guajira y de Venezuela las perseguían para alimentarse año a año, sin embargo, esta danza que le daba trabajo a cientos de pescadores en la zona ha comenzado a desaparecer.  Los pescadores no tenían que alejarse más de 200 metros de la playa para lanzar las redes y atrapar la pesca del día. Según ellos, hoy este ciclo de procreación de peces de distintas especies se ha visto interrumpido, después de que dos puertos de carbón fueron instalados en el centro de la bahía .  Puerto desde la bahía de Don Jaca Las comunidades advierten que estos puertos, que pertenecen al grupo Prodeco y a la compañía Drummond y que tienen una extensión de más de 600 metros hacia el mar, han afectado la flora y fauna de la Ciénaga desde su instalación. Las personas que viven a sus alrededores nombran estas estructuras de acero como un cementerio de manglares, lugar donde antes se alimentaban los camarones y las aves de la zona y en donde ya no suelen encontrar ningún animal. Jorge Maldonado, pescador de profesión desde hace 40 años afirma que el cambio de la pesca es traumático: “Ahora es imposible transitar por donde lo hacíamos, antes llegábamos cerquita de los puertos y tirábamos las redes, nos quedábamos dos o tres horas y con eso ya hacíamos la pesca del día. Ahora llegamos a los muelles y la seguridad nos rompe las redes, nos quita la pesca, creen que estamos llevando droga a esa zona, que somos delincuentes, ahora tenemos que ser expertos y pescar mar adentro, incluso pescar a 20 metros de profundidad, pero nosotros no tenemos esa facilidad ni los instrumentos necesarios para alcanzar el pescado a esas distancias y nos estamos quedando sin trabajo”.  Jorge Maldonado, pescador de Don Jaca, ha vivido 40 años de la pesca y hoy considera que no es posible sobrevivir de este oficio Jorge Luis Castro, presidente de la junta de acción de la comunidad de Don Jaca cuenta que han sido 37 puntos de pesca los que han cerrado en los últimos 10 años y que los pescadores que conocen los ciclos de vida de los peces han llevado esta situación al Congreso de la República para plantear el debate y darlo a conocer a nivel nacional, sin embargo, esto no ha tenido ninguna repercusión.  Jorge Luis Castro cuenta que en los últimos años la Quebrada Don Jaca se ha secado por temporadas más extensas a raíz de la instalación de los puertos y del cambio climático Un artículo de la Universidad Sergio Arboleda titulado como Desplazados del mar, el caso de los pescadores artesanales de Don Jaca en Santa Marta Colombia y publicado en el 2020, aborda el caso de la comunidad de pescadores marítimos artesanales desde 1992 y utiliza las denuncias de los pescadores para determinar el impacto que pudo haber generado la disminución de la pesca y cómo esta pudo afectar su identidad cultural. Los resultados demuestran que existen evidencias sobre los impactos en la pérdida de aspectos identitarios de la comunidad ligados a la afectación de la pesca.  Ze Carlos Lugo, estudia derecho y tiene la ilusión de graduarse en dos años para defender los derechos de su comunidad Ze Carlos Lugo cuenta que en 1960, con el recrudecimiento de la guerra, muchas familias consideraron a Don Jaca un paraíso donde podían habitar y escapar del desplazamiento. Por sus características únicas en donde se puede encontrar agua dulce y salada, montaña y playa sintieron que podía ser un espacio para sembrar, pescar, producir y progresar. Con los años Don Jaca se ha convertido en un territorio de conflicto por la formalización de tierras, las cuales, en su mayoría no aparecen con título de propiedad y por su ubicación ha sido epicentro de conflictos por narcotráfico. Esto ha recrudecido la pobreza y la falta de oportunidades de la comunidad.  Ferrocarril zona de Don Jaca. Solía cargar banano en la época de la Industria bananera. Hoy carga carbón hacia los muelles El joven y líder Ze Carlos es reconocido por su comunidad por reunirlos en torno a proyectos productivos y educativos. Está estudiando Derecho con la finalidad de ayudar a que consigan el derecho de propiedad de sus tierras y se ha propuesto transformar sus condiciones actuales de vida. A través de distintas actividades él ha buscado maneras de que las familias de la zona puedan acceder a la energía, pues muchos de los que viven en el barrio no tienen cómo conectarse dado al costo de las tarifas.  Hoy se sabe que el Caribe es la zona del país que mas paga en las tarifas de energía y que Santa Marta es la 6° ciudad que más paga por consumo de energía según la valoración anual del IPC, dejando a comunidades como la de Don Jaca en condiciones aisladas e imposibilitando el acceso. Una de las ideas de Ze Carlos, junto a la junta de acción comunal para mitigar las necesidades actuales de los pescadores de la zona y la falta de oportunidades de los jóvenes es la de generar proyectos productivos de turismo como una alternativa de vida que disminuya la violencia en la zona y los saque de la situación en la que se encuentran actualmente, donde no tienen más oportunidades que una pesca muy limitada. Jóvenes de Pares escuchando las necesidades de la comunidad de Don Jaca Para esto, creen que el primer paso debe ser tener acceso a la energía y buscaron ser parte del proyecto de comunidades energéticas con la ilusión de emprender un nuevo proyecto.   Los jóvenes investigadores del Centro de Pensamiento de Transición Energética de Pares hicieron un acompañamiento para que sean una de las primeras comunidades energéticas en esta zona. Ze Jorge contando las razones por las que la comunidad necesita hacer parte del proyecto Hoy la comunidad espera tener resultados para acceder a la energía y comenzar a proyectarse hacia nuevas maneras de ser vistos, hacia otras economías y hacia un futuro en el que ya no se sientan aislados, porque, como dice Ze Jorge, conectarse no es sólo recibir energía, sino hacer parte de un todo, de eso que ellos nunca han podido pertenecer.  Así puede inscribirse a una comunidad energética: https://www.minenergia.gov.co/es/comunidades-energeticas/

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