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  • En Colombia sigue sin importar Gabo

    Por: Iván Gallo En 1981 Gabriel García Márquez tuvo que exiliarse de Colombia después de que se comprobara que existían un plan, por parte del gobierno de Julio César Turbay, de incriminarlo por subversión. Su amistad con Fidel Castro, su apoyo a publicaciones abiertamente de izquierda como Alternativa, decisiones como donar el premio Romulo Gallegos al grupo de Teodoro Petkoff, empezaron a ganarle a Gabo el remoquete de comunista que en Colombia es como si le colgaran en el cuello un letrero con las palabras “Ejecútese y mátese”. Se fue a México donde recibió la noticia de que le daban el Nóbel y en la casa ubicada en La calle del fuego murió en abril del 2014. Regresaría a Colombia a escribir en Cartagena -porque no podría hacerlo en otro lugar- El amor en los tiempos del cólera. Mantuvo una posición tirante con el principal diario del país, El Tiempo, por su posición histórica a favor de Bolívar a quien En el general en su laberinto  lo pone como una víctima de la oligarquía bogotana, se ganó más de un cuestionamiento desde su editorial. Uno de sus biógrafos, Gerald Martin, ha resaltado la posición que asumió Bogotá contra él, al tratarlo siempre como un ser estrafalario, casi que marginal, muy colorida para los cánones del intelectual clásico que se manejaban en la capital. Incluso una senadora, al enterarse de su muerte, afirmó que el escritor “ardería en el infierno junto a Fidel Castro”. Por eso, resulta bastante irritante que después de su muerte hayan ocurrido “descuidos” editoriales en la prensa nacional. Durante la pandemia hubo dos libros en Estados Unidos que rompieron record de ventas, uno de ellos fue The Stand, la obra apocalíptica de Stephen King sobre un virus desatado en un laboratorio gringo que prefiguraba el arribo de el Anticristo y el otro fue El amor en los tiempos del cólera. Las ventas en inglés subieron un 621%, una completa disparada. Ahora nos enteramos gracias a El País de España que la edición de bolsillo que sacaron en Japón en junio del 2024 sobre la saga de los Buendía ya lleva vendidos 290 mil ejemplares, lo que lo convierte en el éxito del año en ese país. Este no es un hecho menor teniendo en cuenta que desde 1974 no se editaba Cien años de soledad. Jamás se había hecho en una versión barata. La última vez se hizo en edición de lujo de tapa dura. Incluso el libro venía acompañado de cierta leyenda oscura: que si se hacía masiva su venta sobrevendrían en Japón una serie de acontecimientos que la destruirían. Fue gracias a la obra de Gabo que la literatura latinoamericana se hizo popular en Japón. Así hubo traducciones de Borges, Cortázar y Onetti e incluso el gran maestro Akira Kurosawa planeó adaptar Cien Años al cine, proyectó que jamás pudo concretarse. Incluso el estreno en abril del trailer de Netflix sobre la adaptación en serie de la gran obra de la literatura latinoámericana generó en Colombia alguna suspicacia. Los comentarios en redes sociales fueron negativos y eso que tan sólo habían visto unos segundos. En Japón no. En Japón fue tan grande el interés que generó el trailer que fue por ello que se tomó la decisión de reeditar la obra esta vez en edición de bolsillo. La masificación de Cien Años en su traducción al japonés fue noticia en toda Hispanoamérica, menos en Colombia.

  • Medio siglo después, Cien años de soledad es un fenómeno de venta en Japón

    Por: Redacción Pares En marzo de este año se estrenó el trailer oficial en la plataforma de Netflix de la adaptación en formato de serie de la gran saga de los Buendía. En Colombia, donde cada cabeza es un mundo y cada quien tiene claro el rostro que debe tener José Arcardio, Ursula y Aureliano, hubo más críticas que aplausos. Pero en otros países quedaron felices y se prepararon además para lo que vendrá en noviembre, el estreno absoluto y mundial de la serie. Por eso aprovecharon una tercera y tardía traducción de la novela de Gabo. En 1974 se había publicado en ese país por última vez una versión en tapa dura. Mientras en el mundo Cien años de soledad se leían en las estaciones de trenes, en los buses, en los parques, en las camas, se los regalaban entre los amantes, entre los amigos, se leía en voz alta y en familia. Un fenómeno único que ha vendido cincuenta millones de ejemplares desde su publicación en 1967. En Japón el impacto no fue tanta. Se hicieron tres ediciones y se vendieron 250 mil ejemplares hasta 1974. Desde entonces no se había reeditado en su versión japonesa. Ahora en las vidrieras de esta librería es común ver una nueva versión, esta vez ilustrada por Ryuto Miyake, uno de los más importantes ilustradores de ese país en este momento. Eso sí, Cien años de soledad nunca fue el fenómeno de ventas que ha tenido en la mayoría del mundo, pero sí ha inspirado a autores tan maravillosos como Kenzaburo Oé, nipón ganador del premio Nobel. Gabo también fue tocado por esa cultura. En uno de los cuentos más hermosos del autor de Aracataca, La bella durmiente , le hace un homenaje a Yasunari Kawabata y una de sus novelas más conocidas como La casa de las bellas durmientes. En Japón no sólo aprovecharon la nueva ola de interés que ha generado la serie de Netflix sino por los diez años de la muerte de Gabo, ocurrida el 17 de abril del 2014. En el verano, en pleno descanso, Cien años picó en punta en Japón y se ha vendido 290 mil ejemplares, muchos más de lo que se vendió durante esas tres primeras ediciones. La gran diferencia con esta edición es su precio de 1.375 yenes, unos 8.57 dólares. En ese país se creía -aún no se sabe por qué razón- que si se ofrecía la novela en una edición más económica, de bolsillo, podrían desencadenarse una serie de acontecimientos que destruirían el mundo. La imaginación afiebrada de Gabo se extiende hasta en las repercusiones que tienen que ver con su lectura. La publicación en 1972 por primera vez de Cien años de soledad sirvió para dar a conocer a los grandes autores latinoamericanos. En ese momento no fue un éxito inmediato. El propio responsable de esa primera traducción, Tadashi Tsuzumi, explicó en su momento lo que sucedió con la venta del libro “La primera tirada de Cien años de soledad fue de cinco mil ejemplares pero no se vendieron tan pronto como se esperaba. Durante cinco años se vendieron sólo dos mil ejemplares. En vista de esto, creí que lo ideal sería traducir una colección de novelas latinoamericanas para darlas a conocer entre los lectores japoneses. Así supieron de la existencia de Mario Vargas Llosa, de Julio Cortázar, entre otros, y comenzó la edición de obras selectas de autores latinoamericanos”. La última versión de este libro de bolsillo se lanzó el pasado 26 de junio y amenaza con ser uno de los tres libros más vendidos en el año en Japón.

  • La Fragmentación de los Partidos Políticos en Colombia. Capítulo 2. Rojo destilado, azul palidecido y naranja desteñido

    Por: Oscar A. Chala y Diego Alejandro Pedraza Investigadores de la Línea de Democracia y Gobernabilidad Fuente: El Nuevo Siglo La figura de los partidos políticos tradicionales siempre ha estado rodeada de un aura de orden y estructura, aunque en la práctica los movimientos han sido más ordenados que otras denominaciones que han existido en la política colombiana.  Sin embargo, la estructura interna real de los partidos tradicionales dista completamente de la idea de unidad, porque al interior de estas mismas han brotado facciones internas que históricamente han roto el orden univoco de los movimientos políticos. Su evolución ha sido curiosa, porque han pasado de ser estructuras ideológicas a convertirse en “fábricas de avales”, donde la ideología ha pasado a un segundo plano. Son estructuras desgastadas, ideológicamente anquilosadas en el pasado y reconvertidas para ser una estructura inserta dentro del amplio mundo burocrático, cooptando, en algunos casos, sectores del Estado.  Un antes y un después del Frente Nacional Fuente:  El Colombiano Sin embargo, ¿desde cuándo los partidos políticos tradicionales viraron para terminar siendo máquinas de avales con una reducción en su discurso ideológico? El debate está abierto y ha sido motivo de discusiones políticas e históricas amplias. De por sí, la historiografía del tema todavía no se ha logrado poner de acuerdo alrededor de la temporalidad de dicha evolución, tal vez porque estas estructuras políticas siempre se han mantenido y han tenido pequeñas evoluciones de nombre, pero no de ideología o comportamiento, porque al final, siempre se han terminado insertando en la burocracia. El momento cero podría ser el Frente Nacional, momento en el cual los partidos tradicionales decidieron dividir el poder político y la estructura burocrática a partes iguales por 16 años con el fin de terminar con la tétrica época que la historia ha llamado, de manera incorrecta, “la violencia”. En esa lógica burocrática y con la consigna de “salvar al país” los partidos terminaron dividiendo el poder de manera concertada, llevando al posterior cierre del sistema político y a la rotación de cargos en el legislativo y en los órganos de poder locales. Es esta época la idea del Partido Conservador y de un Partido Liberal como entidades separadas terminó de romperse, porque ahí, las maquinarias que comenzaron a acceder a cuotas burocráticas terminaron evolucionando y se convirtieron en partidos de lógica transaccional. Luego, denominaciones como el Movimiento Revolucionario Liberal de Alfonso López Michelsen, el Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán y otras como Alternativa Liberal o Dignidad Liberal hicieron su aparición en la esfera política, convirtiéndose en voz disidente al interior de estas estructuras políticas. Por el lado del conservatismo, sucedió lo mismo y aparecieron movimientos como Salvación Nacional o Nueva Fuerza Democrática, para enarbolar la bandera disidente de la estructura azul. Esas voces emergieron como un llamado a regresar a los grandes debates ideológicos de su tiempo, especialmente frente a la recuperación de un viejo conservatismo mucho más discursivo y defensor de un modelo social católico y republicano. Las “avispas” de la constituyente   Fuente:  CINEP La Asamblea Nacional Constituyente de 1991 fue un punto álgido de la gran fragmentación de los partidos políticos entre los años 90 y 2000. Al proceso constituyente los partidos tradicionales llegaron divididos y ahí lanzaron la famosa “Operación Avispa” con la cual buscarían la mayoría de las curules de la Asamblea.  Para esto, los liberales fueron divididos, una lista del Partido Liberal oficialista y varias listas adicionales de otros movimientos políticos ligados al partido que se presentaban a la opinión pública como “disidentes” del liberalismo, pero que, en la práctica real, eran apéndices del oficialismo que utilizaron el nombre para obtener mayorías dentro del pleno constituyente. El Partido Conservador no se quedó atrás y se movió de la misma manera que los liberales, con varias denominaciones políticas como el Movimiento de Salvación Nacional de Álvaro Gómez Hurtado, que, si bien es cierto no hacia parte del conservatismo, votaba en bloque con el Partido. Los partidos se reconfiguraron y mantuvieron su alternancia hasta 2002 con la llegada de Álvaro Uribe al poder, quien llegó como parte de una disidencia liberal, pero con premisas neoconservadoras que, eventualmente, superaron electoralmente a las estructuras políticas de ambas colectividades. 2002: Nacen las nuevas denominaciones   Fuente: CNN en Español. Con la elección de Álvaro Uribe en 2002 por el movimiento “Primero Colombia” se dio la reconfiguración de los partidos tradicionales y más aún, la proliferación de nuevos partidos que surgieron con más fuerza que las denominaciones anteriores de la constituyente, con el fin de afincarse de manera definitiva en la política colombiana.  Fue allí cuando afloran los movimientos que avalaron a los candidatos de los paramilitares y cuando se configura el fenómeno de la “parapolítica”. Ante ese panorama, y con el Acto Legislativo 001 de 2003 en el cual se estableció una reforma política que reconfiguró el umbral electoral para regular la cantidad de partidos, Uribe reestructuró el movimiento “Primero Colombia” en el partido de la Unidad Nacional o Partido de la U para que representara su programa, el cual logra irrumpir con fuerza y establecerse de manera permanente dentro del panorama político nacional, no solo porque puso a Uribe en 2006 como presidente, sino porque fue también el Partido que acompañó a Juan Manuel Santos a la presidencia en 2010 con la venia de Uribe y se mantuvo vivo en 2014, pese a que Uribe salió de la colectividad y montó “rancho aparte” con el Centro Democrático. La U logró consolidarse en el espectro nacional, con figuras políticas como Roy Barreras, Armando Benedetti, Aurelio Iragorri y en la actualidad con el control absoluto de la “baronesa” del Valle, Dilian Francisca Toro. Caracterizándose por ser un partido pragmático, que se acomoda según el actor que detenta el poder y que logra mantener buenas relaciones con todos los sectores de la vida nacional.  Y en medio de todo este panorama convulso, los Partidos Liberal y Conservador siguen vigentes en la arena política colombiana, reconfigurados, moviéndose estratégicamente y reciclando viejas figuras de antaño para mantener los caudales electorales y la representación política de siempre.  El largo reinado de Gaviria en el Partido Liberal Fuente:  Partido Liberal. La llegada de César Gaviria a la presidencia del Partido Liberal se dio en 2005 , en medio de la crisis que en ese momento el partido estaba cruzando. En una situación similar a la de estos tiempos, los liberales estaban divididos entre el naciente uribismo (De hecho, Álvaro Uribe había surgido como disidencia liberal dentro del propio partido en 2002) y la militancia que acompaña a Horacio Serpa, en ese momento representante del ala socialdemócrata liberal. Fue elegido de manera unánime por el II Congreso Nacional Liberal, previo a la definición de precandidaturas hacia las elecciones presidenciales de 2006, en las que, de nuevo, Serpa terminó siendo elegido candidato del partido. Posteriormente fue ratificado en el III Congreso en 2007, en plena discusión ideológica interna entre mantenerse dentro de una postura de centroizquierda moderada o moverse hacia la derecha política, luego de que algunos de los principales liberales que estaban trabajando con el uribismo, como Rafael Pardo, regresaran al partido. Esta discusión que se mantuvo hasta bien entrado 2009 cuando Pardo se ganó la candidatura liberal a la presidencia y, de paso, la dirección de las toldas rojas. Para esta época, Gaviria fue uno de los principales contradictores del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, oponiéndose a su reelección y a todo el andamiaje de Justicia y Paz. Su hijo, Simón Gaviria, posteriormente ganó la presidencia de la colectividad en 2011 y se mantuvo allí hasta 2014, fecha en la que terminó vinculado al gabinete de Juan Manuel Santos como director nacional de Planeación. Para esta época, el liberalismo entró de lleno a apoyar la presidencia de Santos , tanto así que en 2015 terminó siendo designado jefe político de la campaña por el SÍ al plebiscito por la paz. De allí volvió a ser nominado presidente en 2017 y desde ese año hasta ahora se ha mantenido en el cargo. Aunque inicialmente apoyó la candidatura de Humberto de la Calle a la presidencia en 2018, terminó dando un viraje hacia la centroderecha y derecha al apoyar en un primer momento la candidatura de Iván Duque en 2018, y luego la de Federico Gutiérrez en 2022. Para esta época, ya la fragmentación del liberal venía demarcada, no sólo bajo la diferencia tradicional entre el ala de centroizquierda y centroderecha, sino en la supervivencia misma del partido y la tensión entre los delegados, los congresistas y las bases liberales. De hecho, para cuando Gaviria fue reelecto presidente en 2020 , existía ya la dicotomía entre las bases militantes, mucho más cercanas a posturas socialdemócratas, y los congresistas que siguen los intereses de sus grupos políticos regionales. Tanto así ha sido esta división, que desde 2018 las bases apoyaron la candidatura de Gustavo Petro, igual que en 2022, en contra del apoyo de la mayoría de los parlamentarios a las decisiones de Gaviria respecto a los apoyos electorales en esas mismas fechas. Gaviria conserva el poder porque tiene la potestad de poder aprobar los avales en procesos electorales futuros, porque tiene el apoyo de los directivos regionales y de los congresistas y políticos regionales ligados a los clanes políticos a quienes el partido avala, así como también ha sido la única figura importante del partido a nivel interno desde al menos más de 15 años. En las últimas elecciones no ha habido nombres fuertes que sean capaz de competirle la presidencia del partido. Así es como se ha logrado sostener en el poder desde 2017. Intentamos corroborar estas tesis con congresistas liberales, pero ninguno de ellos ni sus jefes de prensa nos respondieron. Los conservadores, el viento y la veleta Fuente:   Agenciapi.co A diferencia del Partido Liberal, el Partido Conservador ha tenido mayor estabilidad interna en los últimos 20 años, en parte, porque se han ajustado a los diferentes gobiernos en los que han participado. Durante la época de Álvaro Uribe fueron parte de la coalición de gobierno en ambas oportunidades, mientras que durante la época de Juan Manuel Santos hicieron parte de la Unidad Nacional y respaldaron el Acuerdo de Paz. Durante el gobierno Duque también fueron parte de la coalición de gobierno, e incluso hicieron parte de la coalición del progresismo durante los primeros 8 meses del gobierno Petro, hasta que el presidente pateó la mesa y los envió a la independencia. Esta estabilidad también es posible observarla en una coherencia ideológica mucho más firme, aunque superada por las dinámicas clientelares y transaccionales, así lo deja entrever el profesor Yann Basset, politólogo y miembro el Grupo de Estudios de la Democracia DEMOS-UR, cuando señala que “tiene cierta marca de derecha que todavía pesa y lo hemos visto, digamos, particularmente por las molestias que generaron en las bases el hecho de entrar en la coalición del presidente Petrio al principio de su mandato”. Esto se pudo entrever en el momento en el que Carlos Andrés Trujillo dio un “golpe de Estado” al interior del partido y cuya historia hemos contado en Pares en este artículo , este  y este . Tras el triunfo de Petro en segunda vuelta, Trujillo logró convencer a la recién electa bancada conservadora de la necesidad de aliarse con el gobierno, y a partir de un documento firmado por esta bancada, sacó del camino a Ómar Yepes y se instaló como nuevo presidente. Sin embargo, este movimiento, que fue leído como un intento de Trujillo por cooptar la estructura del partido para satisfacer sus propios beneficios, llevaron a que, en febrero de 2023, mientras Trujillo estaba fuera del país, Efraín Cepeda y la bancada costeña del Conservador dieran otro “golpe de Estado” firmaran una carta con firmas de una parte de la bancada, y declararan a Efraín Cepeda nuevo presidente. Igualmente (y a diferencia del Liberal) el partido Conservador ha tenido una dirigencia mucho más nutrida en los últimos 22 años, habiendo tenido directores que, en su mayoría, eran el reflejo de la tendencia política del gobierno del momento. Así Fabio Valencia Cossio fue presidente durante el gobierno de Uribe, recibiendo la cartera de Ministerio del Interior y de Justicia, así como David Barguil fue presidente del partido durante la Unidad Nacional de Santos, y Omar Yepes, mucho más cercano a posturas de derecha, lo fue durante el gobierno Duque. El Partido de la U: de la U de “Uribe” a la “U” progresista Fuente:  Infobae. Si existe un partido que refleje como un buen ejemplo las lógicas internas de ser un partido atrapalotodo es el Partido de la U , que nació siendo el principal movimiento articulador del Uribismo, que luego se convirtió en la principal plataforma de las posturas de Tercera Vía de Juan Manuel Santos, que terminó volviendo a las toldas del uribismo durante el gobierno Duque, para finalizar ingresando en la coalición de gobierno de Gustavo Petro hasta abril de 2023, cuando ésta termina atomizada. Es un partido atrapalotodo, en parte, porque desde el inicio había nacido desideologizado. Aunque representaba el programa político del uribismo en 2006, realmente el partido era una estructura política instrumental que pretendía construir las redes necesarias a nivel regional y local para que Uribe pudiera reelegirse. Más allá de todo, el Partido de la U, que se nutrió con figuras políticas de los partidos tradicionales que no se sentían cómodos apoyando al uribismo desde sus toldas, siempre ha virado hacia donde el gobierno de turno haya puesto rumbo. Del mismo modo, también se convirtió en una de las principales fábricas de avales para muchos de los clanes políticos del país, que hallaron refugio en el Partido de la U como posibilidad para llegar a cargos de elección popular sin pasar por las lealtades ya establecidas dentro del Partido Liberal y el Partido Conservador. De hecho, el nacimiento del Partido de la U fue un síntoma de la fragmentación de los partidos tradicionales en la década de los 2000, tal cual lo indica Mauricio Jaramillo Jassir, internacionalista y profesor de la Universidad del Rosario: “Con Uribe se empiezan a crear partidos alrededor de las personas, alrededor de sus programas políticos, tal como el Centro Democrático, o el Partido de la U alrededor de la figura de Santos, aunque tenían antecedentes de uribismo”, señaló. Es precisamente la figura de Santos la que se convierte en prominente en este partido. Fue su primer director desde 2005 hasta 2006, volvió luego entre marzo y julio de 2010 y varios de sus operadores políticos ocuparon la dirección del partido entre esa fecha hasta hoy. Roy Barreras dirigió las toldas naranjas en 2012 y repitió entre 2014 y 2016, en plenas negociaciones con las FARC. Armando Benedetti también fue presidente del partido entre 2016 y 2017, hasta que el partido quedó en manos del grupo político de Dilian Francisca Toro, que desde 2020 ha intentado reconstruir el Partido junto con Clara Luz Roldán, su actual presidenta. Es precisamente la presencia de varias figuras del santismo que posteriormente estarían en el gobierno Petro, que los puentes entre el Partido de la U y la bancada de gobierno se mantienen. De hecho, el Partido de la U es uno de los que menos fisuras presenta frente al Partido Liberal y al Partido Conservador respecto al respaldo de las reformas políticas y sociales que ha propuesto el gobierno, manteniendo un apoyo amplio en su agenda legislativa. La disonancia entre los intereses nacionales y locales Fuente:  El Tiempo. Desde hace más de 30 años, los partidos tradicionales han dependido de las lógicas políticas a nivel regional y local para su supervivencia. Aunque existen directorios nacionales que toman decisiones y aprueban candidatos, la transacción fundamental se da en los municipios y departamentos, donde las maquinarias electorales ligadas a clanes políticos y grupos de interés traducen favores y recursos en votos que les permitan llegar a escenarios de poder y decisión con el aval de alguno de estos partidos. Es por ello por lo que, en la mayoría de los casos, los partidos liberal y conservador dependen mucho más de los intereses de los grupos políticos a nivel regional que de decisiones desde arriba. Esto explicaría, por ejemplo, las lógicas de votación de estos partidos en el Congreso, donde, según Yann Basset, existen bloques internos dentro de estos partidos. “En la práctica, estos partidos siempre tienen congresistas que votan con el gobierno y congresistas que votan en contra, lo que no cambia muchas cosas. Esto era lo mismo con Duque, era lo mismo con Santos y siempre ha sido así, lo que pasa es que esto genera más ruido ahora con un gobierno que tiene una agenda políticamente muy marcada, de cambios profundos” indica Basset. Esto se manifiesta en la lógica de votación de los partidos en el congreso, donde tanto el Partido Liberal (que sigue siendo, por ahora, parte de la bancada de gobierno), como el Partido Conservador y el Partido de la U (partidos independientes) están divididos en dos grandes bloques, uno que es cercano al gobierno y uno que es distante, tal y como lo reseñamos en el informe de seguimiento al segundo año del Congreso, publicado por la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) . Fuente:  Fundación Paz y Reconciliación. 2024. Del mismo modo, para Juan Pablo Milanese, politólogo y profesor de la Universidad ICESI de Cali, esa disonancia entre lo local y lo nacional es esencial para entender por qué los partidos tradicionales no son altamente ideológicos “En la política local yo creo que los partidos en principio valen muy poco y eso me parece que es importante para tener en cuenta porque funcionan fundamentalmente como franquicias desde un punto de vista electoral donde la etiqueta partidaria desde el punto de vista local no es especialmente relevante y la volatilidad desde el punto de vista de las dirigencias es enorme”. No obstante, y a pesar de que las dinámicas clientelares siguen primando dentro de los partidos tradicionales —que en su mayoría los sostiene y cohesiona—, la llegada del gobierno Petro desde 2022 sí está generando procesos de politización interna. De hecho, para Milanese, el triunfo de Gustavo Petro en las elecciones pasadas no generó estas fracturas, sino que las permitió emerger de manera abierta en la vida política nacional, abriendo un nuevo ciclo de rupturas y reacomodaciones dentro de estas mismas estructuras. Para Mauricio Jaramillo Jassir, la ruptura que genera la llegada del gobierno Petro es mucho más profunda, e impacta de lleno al Estado. “Lo que ha hecho Petro, pienso yo, es dividir al establecimiento, que no ha sabido cómo reaccionar frente a lo que ha sido considerado como el primer gobierno de izquierda o progresista de la historia”. Esto va muy en el proceso de consolidación de los partidos tradicionales ya no solo como partidos atrapalotodo o catch-all (que, en pocas palabras, se tratan de partidos que buscan atraer la mayor cantidad de votantes posibles sin una orientación ideológica clara, con el objetivo de captar a mayor cantidad de grupos de interés posible), sino como partidos tipo cártel , donde estas agrupaciones, además de tener esta dinámica de amplitud electoral y pragmatismo ideológico, también tienen capacidad para cooptar el Estado. Por esto, según Milanese, “muchos de estos partidos fueron parte de la coalición de Uribe, de la coalición de Santos, de la de Duque y de la de Petro. O sea, lo que han mostrado es una notable elasticidad y una capacidad extraordinaria de adaptarse al contexto”. Es por ello por lo que la reconfiguración de estos partidos no será profunda, y potencialmente podría involucrar un intercambio de liderazgos a nivel regional. La cuestión existencial: ¿abrirse a la politización? Fuente:  El Tiempo. Lo que sí parece ser cierto es que la llegada de un gobierno alternativo, de alguna u otra forma, abrió escenarios de debate y cuestionamiento al interior de los partidos, que estaban vedadas o que se solventaban bajo las lógicas transaccionales. Para el profesor Basset, también hay un cambio en la demografía política que está llevando a los partidos tradicionales a una lenta tendencia al declive. Indicó el profesor: “Elección tras elección, estos partidos pierden terreno porque cada vez más pesa más otro estilo de hacer política, más importante sobre todo en las áreas urbanas del país, en la que destacan mucho más partidos con tendencias ideológicas más marcadas —como el Centro Democrático, el Pacto Histórico, y hasta cierto punto la Alianza Verde— frente a partidos con mayor contenido pragmático, que son mucho más fuertes en la Colombia rural, en los pueblos o incluso de ciertas capitales regionales.” Tanto la defensa de las bases liberales de un programa progresista en dos procesos electorales presidenciales (2018 y 2022) como el de las bases conservadoras frente a un programa mucho más cercano a la derecha en ese mismo período está alcanzando ahora mismo a los congresistas, quienes más allá de las negociaciones con el gobierno nacional para poder mover las reformas, si se han abierto a las discusiones sobre los grandes modelos sobre los que se han construido parte de las políticas sociales en el país. Lo sucedido con la reforma a la salud es un buen ejemplo de ello, pues puso de manifiesto que los grandes partidos sí representan y reflejan los intereses de muchos de los grupos de interés que los financian, y que incluso dentro de los escenarios de negociación con la burocracia, ha imperado también una decisión de votar a favor o en contra de un proyecto desde las convicciones políticas. El ejemplo está con el Partido Conservador, cuyo anterior presidente —y hoy máxima cabeza del Senado— Efraín Cepeda ordenó no apoyar la reforma a la salud a toda su bancada, en un acto de disciplinamiento poco común en este tipo de partidos. Así mismo, las constantes misivas de César Gaviria contra el gobierno y su contestación en los llamados de ciertos sectores del partido para salir de la bancada (a pesar de que Gaviria no ha interferido en las negociaciones del gobierno con sus congresistas) manifiestan una disputa que a nivel nacional se sigue dando a nivel ideológico, aunque a nivel de la política local no tenga incidencia.

  • Las deudas que mataron a José Asunción Silva

    Por: Iván Gallo Editor de contenidos No había un tipo más sofisticado en la Bogotá de finales del siglo XIX que Silva. Algunos podrían creer que era un snob, su obsesión por hablar sobre los temas más importantes de la literatura y de la vida en francés podría ser irritante. Si miras una fotografía de él podrías encontrar fácilmente su belleza, su barba de hípster no tiene nada que ver con los anquilosados bigotes que acostumbraban llevar nuestros decimonónicos abuelos. Si, claro que sabían en esa Bogotá provinciana que José Asunción hacía poesía, pero sus deudas lo precedían. Uno de los hombres que más lo conoció, no porque lo haya tocado sino porque persiguió su fantasma, Fernando Vallejo, afirma en su magnífica biografía Chapolas Negras, publicada en 1996, un siglo después de su suicidio “Cuando a Silva le entraba un peso ya debía dos. El peso que le entraba (prestado) se lo gastaba y así quedaba debiendo tres. Cuatro con los intereses. Sacaba grandes anuncios de su almacén en primera plana, en El Telegrama, todos pensaban que le iba muy bien y le prestaban cuatro. Y cuatro y cuatro son ocho y ocho dieciséis. Así vivió. Así murió”. La carrera séptima a mediados del siglo XIX se llamaba La Calle Real. Allí estaban los principales negocios de la ciudad. El papá de Silva le dejó un almacén en donde vendían todas esas cosas por las que Silva quería seguir viviendo, zapatos de Viena, champán de Francia, tapetes de Persia. Pero al parecer en la gris y triste Bogotá de esa época no había clientes para esos lujos. Sagaz, Silva se gastaba sus pocas monedas en anuncios publicitarios en la prensa local. Eran versos para enganchar compradores. Mientras tanto las deudas, implacables, cumplidas, se iban acumulando. Doña Paz Martínez de Casiani, la dueña del local en la Calle Real, tuvo que aguantarse siete meses sin que el bardo le pagara un solo peso de arriendo. No era a la única a la que le debía. En el momento en el que decidió pegarse el tiro debía 208.975 pesos. El maniroto, que había podido tener esa cantidad, decidió gastársela reformando la casa que tenía en las afueras de Bogotá. Era un descarado. Hubo dos tragedias personales que impulsaron a Silva al suicidio. Elvira Silva, su segunda hermana, murió de 22 años en 1892. La neumonía la consumió en unos cuantos días. Era considerada la joven más hermosa de la ciudad. Silva tenía sobre ella una fascinación que no calmó la muerte. Parecía uno de sus amantes un tanto necrófilos que describió Edgar Allan Poe en tantos de sus cuentos. La situación económica del poeta ya era desesperada, sin embargo decidió hacer un entierro fastuoso, imperial, que acrecentó aún más la deuda. La ciudad estaba tan consternada por esta muerte que los periódicos locales le hicieron cientos de homenaje. El último paso hacia la muerte ocurrió con el naufragio de los ocho pianos Apolo que él mismo se encargó a traer desde Dresde en barco. Intenten hoy, en una lancha con un motor a todo motor, pasar por este lugar en donde el Magdalena desemboca en el Atlántico. En uno de los edificios altos que quedan en Barranquilla cerca al malecón se ve como cambia de color. Los tiburones están allí, esperando impenitente. Incluso cerca a este lugar hay un islote de pescadores que se llama Puerto Mocho por la cantidad de personas que han perdido alguna extremidad por culpa de los ataques de los escualos. Allí naufragó Silva en 1895 con sus pianos en el barco con el que pensaba cambiar su situación financiera. Cuando lo rescataron el poeta estaba esperando encima de uno de los pianos. El barco se rompió en mil pedazos entrando del Atlántico al Magdalena. Así que no le quedó de otra que llamar a su médico con cualquier excusa, pedirle que le señalara en el pecho el lugar donde estaba el corazón para no fallar y dispararse. Silva, como las grandes estrellas de la poesía y también del rock, murió a las 31 años dejando una obra deslumbrante, moderna, que no envejece y que sigue emocionando. Lamentablemente para él su sueño máximo era tener plata para gastársela como lo que siempre fue, un dandy. Nunca fue culpable de su talento.

  • El cura Hoyos, el hombre que lanzó al ruedo de la contratación a Euclides Torres

    Por: Redacción Pares El 18 de abril del 2024 Euclides Torres por fin rompió el silencio. Siempre había creído que una de sus principales cualidades como hombre de negocios era la discreción. A pesar de amasar una fortuna a partir de la red de alcaldes, concejales y funcionarios que puso, a nombre de sus hermanos, sus hijos y conocidos en Puerto Colombia, su nombre sólo se conoció mediáticamente a nivel nacional en el 2018. Aparecía en las supuestas “chuzadas” por las que se le abrió investigación al entonces senador Armando Benedetti. Entonces se supo de sus negocios que lo habían convertido en el zar del alumbrado público y uno de los pioneros de este negocio así como de las 17 sedes disgregadas en diferentes puntos del país que tenía en ese momento su centro de rendimiento de conductores. Las aguas se aquietaron durante años hasta que su nombre volvió a acaparar titulares en todo el país al estar asociado con la financiación de la campaña de Petro después del escándalo que salpicó al hijo del presidente, Nicolás Petro. Ese 18 de abril Torres compareció ante la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes. En un comunicado de seis puntos que leyó al pie de la letra negó que hubiera tenido alguna participación en la financiación a Petro candidato a la presidencia. Torres se hizo de la mano de Bernardo Hoyos Montoyahace aproximadamente 24 años. Desde entonces -y aunque no lo ha declarado públicamente- sería el dueño de cuarenta compañías que tienen a cargo millonarias concesiones con el alumbrado público. En los años noventa sólo había una persona más famoso que el cura Hoyos en Barranquilla: el locutor de fútbol Edgar Perea. Creador del grupo Movimiento Ciudadano y con el apoyo de la Alianza Democrática M-19 ganaría la alcaldía de Barranquilla por primera vez en 1992. Se supo ser fuerte en uno de los sectores más deprimidos de la arenosa gracias a su liderazgo y también a un estadero comunitario en donde se bailaba salsa brava: el Rincón Latino. Allí iban, a comienzos de los noventa, desde habitantes de barrios como La Chinita, el Boliche, el Ferry, Primero de Mayo, hasta intelectuales y, sobre todo, políticos. La fila en los noventa para pedirle audiencia al entonces todopoderoso cura era larga: Roberto Gerlein, Gustavo Bell, Antonio Navarro Wolf, el jovencísimo Armando Benedetti, y el propio Ernesto Samper solían aparecer por este lugar en donde las voces de Ismael Miranda y Hector Lavoe se confundía con la de Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez o Alí Primera. Repitió alcaldía en 1998 pero ya la justicia le pisaba la sotana. En su primer mandato se vio envuelto en escándalos de corrupción como fue la compra, en un 300% por encima de su valor, del edificio de la alcaldía. Por este caso fue condenado. También le cayó encima en el 2007 el DAS acusado del delito de "peculado a favor de terceros" y "celebración de contrato sin el lleno de los requisitos legales" por la compra de el Vesubio, un terreno de más de 500 hectáreas que estaba destinado para crear una urbanización que albergara a víctimas del conflicto armado. Una serie de descuidos hicieron que el cura terminara condenado. Las condenas llovieron sobre él, se sucedieron una tras otra. En el 2021 lo condenaron a siete años de cárcel por haberle entregado un contrato al constructor Fernando Jorge Thorne por más de 1.400 millones de pesos. Las obras nunca se hicieron. Por esa época el Rincón Latino, el lugar donde pagaba su condena, vivió otra época de esplendor. El petrismo de la Costa Atlántica quería su apoyo a las elecciones presidenciales. A pesar de todos los cuestionamientos, las condenas, Bernardo Hoyos seguía moviendo masa. Incluso, fue a través de Bernardo Hoyos, que llegó al petrismo Euclides Torres. Igual el Clan Torres tenía una fuerte conexión en Puerto Colombia desde hace décadas con Armando Benedetti. En el último informe de la línea de democracia de la Fundación Pares se aborda el tema de los nuevos clanes políticos, los que han surgido después de la reconfiguración política que constituyó para el país la victoria de Gustavo Petro, el primer líder de izquierda en imponerse en unas elecciones presidenciales. En ella se muestra el poder de contratación que ha tenido Euclides Torres en los últimos dos años. Torres ha tenido duros cuestionamientos de la Super Intendencia de Industria y Comercio por el oligopolio que presuntamente ha montado a través de sus empresas que han atenazado el alumbrado público. A pesar de esto Petro, a través de su hijo Nicolás, habría aceptado el apoyo de Euclides Torres para su campaña. Esta red de los Torres queda sobre la lupa en este informe que recomendamos leer y que da claros visos de los nuevos poderosos de la Costa Atlántica. https://www.pares.com.co/post/los-nuevos-clanes-pol%C3%ADticos-de-colombia

  • Distritos mineros especiales como estrategia gubernamental para la diversificación productiva

    Por: Lizeth Serrato Contreras Dentro de las estrategias del Ministerio de Minas y Energía (MME), para incursionar en el boom de las energías renovables y la Transición Energética Justa, se crean los Distritos Mineros Especiales respondiendo a la necesidad de planificar la minería en los territorios para construir soluciones y alternativas eficaces en las comunidades dependientes, de manera socioeconómica, a la actividad minera, permitiendo que se evalúen actividades productivas emergentes que brinden un panorama más prometedor y    diferente al territorio. El 2 de agosto del presente año se emite el Decreto para la consolidación los Distritos Mineros en donde se contempla en que departamentos se situaran los primeros distritos para la Diversificación Productiva: Antioquia, Boyacá, Caldas, Cauca, Cesar, Chocó, Cundinamarca, Nariño y Valle del Cauca. Pero, ¿Qué son los Distritos Mineros Especiales? Resulta ser que MME, dentro de su plan para cumplir en el sector minero energético, construye un instrumento de planificación que aborda específicamente el componente socioambiental, gestionando, a través de la articulación interinstitucional, regiones sustentables que resignifiquen sus dinámicas y que desarrollen proyectos mineros para fomentar el asocio entre mineras a pequeña escala, las alternativas productivas emergentes, reconversión laboral e incluso el despliegue de soluciones frente a las conflictividades que se desencadenan en un escenario de actividad minera. Por otra parte: es importante señalar que con esta emisión se genera un hito significativo en el compromiso de MME con la comunidad para avanzar en la consolidación de estos Distritos Mineros para la Paz y para la Transición Energética Justa, por ello, Con el decreto se realizará la delimitación en conjunto con las entidades y otras instituciones nacionales, municipales, departamentales en concertación con los pueblos y comunidades étnicas. A partir de esta delimitación, se dialogará mediante mesas intersectoriales de trabajo con todos los niveles y con la representación de las comunidades de los diferentes sectores productivos, para establecer mecanismos y acciones que logren solucionar las problemáticas que se hayan identificado. (Ministerio de Minas y Energía, 2024. Recuperado en: https://minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/con-el-decreto-0977-de-2024-ya-se-cuenta-la-estrategia-de-los-distritos-mineros-para-la-paz-y-la-transici%C3%B3n-energ%C3%A9tica-justa/ )             En ese orden de ideas, desde nuestras posiciones como organizaciones, empresas y sociedad civil, es importante seguir de cerca estos escenarios adelantados por el Gobierno del Cambio, de manera que el compromiso de la Transición se desde las comunidades y en virtud de los territorios. Es importante que, desde una mirada analítica y reflexiva, se evalúen los nuevos comportamientos del sector minero energético en función del territorio, de las comunidades y de los distritos especiales que, desde ahora, van de la mano con el sector de la minería.

  • Nuevo proyecto de reforma constitucional reaviva el debate sobre el aborto en Colombia

    Por: Katerin Erazo, Periodista El pasado 21 de agosto , 16 congresistas de diversos partidos se unieron para presentar un proyecto de reforma constitucional que busca prohibir el aborto en Colombia, una propuesta que rápidamente encendió un acalorado debate nacional. Esta iniciativa se produce en un contexto donde, gracias a un fallo histórico de la Corte Constitucional en febrero de 2022, en el país es posible acceder a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) hasta la semana 24 de gestación. El fallo representó un avance significativo en los derechos reproductivos de las mujeres, pero este nuevo proyecto amenaza con dar marcha atrás en esos logros. Una de las sorpresas más impactantes en torno a esta propuesta fue la firma de la representante Mary Anne Perdomo, del Pacto Histórico, quien, a pesar de pertenecer a una coalición que históricamente ha defendido los derechos de las mujeres y el feminismo, decidió apoyar la reforma. Su decisión ha generado un debate interno en el Pacto Histórico, cuestionando la coherencia del movimiento y evidenciando las tensiones dentro de sus filas. Este apoyo a la agenda “pro-vida” por parte de Perdomo sacudió el tablero político y abrió un nuevo capítulo en la discusión sobre los derechos reproductivos en Colombia. El proyecto también cuenta con el respaldo de figuras prominentes de la derecha, como la senadora Lorena Ríos, presidenta de la Comisión de la Mujer del Congreso, y el senador conservador Mauricio Giraldo. Ambos han sido defensores acérrimos de la llamada agenda “pro-vida”. Ríos ha subrayado que esta propuesta es un esfuerzo por “proteger la vida desde la concepción”, mientras que Giraldo celebró la pluralidad de apoyos al proyecto, señalando que la iniciativa cuenta con respaldo de conservadores, sectores de Colombia Justa Libres, los verdes e incluso algunos miembros del Pacto Histórico. La presencia de Camila Rojas, una figura destacada de la derecha que ha utilizado estrategias mediáticas para desinformar en debates anteriores, añade más tensión al panorama. Su involucramiento resalta el carácter ideológico y polarizado que rodea la discusión sobre el aborto en Colombia, un país donde los derechos reproductivos siguen siendo un tema candente. La propuesta de reforma constitucional llega en un momento crucial, dado que la normativa vigente fue fortalecida por la reciente circular de la Superintendencia Nacional de Salud que reglamenta el acceso al aborto hasta las 24 semanas. Este marco legal ha sido celebrado por organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos como un hito en la lucha por la autonomía de las mujeres. Sin embargo, la nueva iniciativa legislativa pone en riesgo estos avances y plantea preguntas sobre el futuro de los derechos reproductivos en Colombia. El debate sobre el aborto en Colombia ha sido largo y complejo. Desde la despenalización parcial en 2006, el país ha vivido una evolución constante en la legislación sobre el tema, con avances que culminaron en la histórica decisión de 2022. Sin embargo, la discusión nunca ha estado exenta de controversia, con sectores conservadores y religiosos oponiéndose vehementemente a la ampliación de derechos para las mujeres. Ahora, con esta propuesta de reforma, el país se enfrenta a un posible retroceso que podría reabrir heridas y reavivar una batalla social y política que parecía superada. Mientras el Congreso se prepara para debatir esta reforma, la sociedad colombiana sigue dividida. De un lado, quienes defienden la autonomía de las mujeres y el avance en derechos; del otro, aquellos que, en nombre de la protección de la vida, buscan limitar el acceso al aborto. Lo que está en juego no es solo un cambio legislativo, sino el equilibrio entre derechos, ideologías y alianzas políticas que, en Colombia, parecen ser tan volátiles como el clima mismo.

  • Los nuevos clanes políticos de Colombia

    Por: La linea de Gobernabilidad y Democracia Ha sido tradición de la Fundación Pares escudriñar los clanes que dominan la política regional. El país, desde el 2022, ha cambiado y con Petro aparecen otras formas de poder. En el siguiente informe le pondremos la lupa a Euclides Torres y su familia. Supieron cimentar su influencia desde Puerto Colombia. Su hermano Camilo, sus cuñados Martha Villalba y el senador Pedro Flórez, son su primera línea. La llegada a la presidencia de Gustavo Petro le quitó a Euclides una de las ventajas que más se preocupaba en mantener: el bajo perfil. Su nombre ha estado ligado al de Nicolás Petro a quien se le sigue un proceso por entrada de dineros ilegales a la campaña de su padre. En el capítulo que le corresponde al Clan Torres mostraremos los contratos que ha suscrito con este gobierno. Carlos Andrés Trujillo arrancó su carrera política como concejal de Itagui de la mano del condenado dirigente Luis Alfredo Ramos a quien le salió muy caro su alianza con paramilitares. Poco a poco ha ido aumentando su poder que arrancó en su municipio y hoy se expande por el país. Buena parte de los votos que consiguió para ser elegido senador en el 2022 salieron de La Guajira. En la campaña a la legislatura 2022 consiguió en ese departamento 20.578 votos. El epicentro de su éxito fue el municipio de Uribia, vórtice del escándalo de los carrotanques de la UNGRD. Trujillo ha sido vital para que Petro consiga apoyo de conservadores dentro del Congreso en sus ambiciosas reformas sociales. En febrero del 2023 perdió la presidencia de ese partido a manos de Efraín Cepeda. Sus copartidarios no lo apoyaron más porque, afirmaron, Trujillo velaba más por sus intereses personales que por los de la colectividad. En el siguiente informe se verán de cerca los cuestionamientos que se le están haciendo. En 1990 Claudia Castellanos se convirtió en la primera pastora cristiana en lanzarse a la presidencia. Un año atrás había creado junto a su esposo, César Castellanos, un partido que esgrimía la bandera de esa creencia religiosa. Aunque sólo consiguió 33 mil votos inició un camino que la llevaría a ella al senado, a su esposo a la Cámara de Representantes e iniciaría una de las fuerzas de votantes más decisivas en las elecciones de los últimos treinta años. Su relación con Uribe ha sido de amores y recelos. En el 2005 el entonces presidente premió su apoyo dándole la embajada de Brasil en donde estuvo envuelta en la controversia ya que los funcionarios a su cargo la acusaron de haberle puesto más atención a sus labores como pastora que como diplomática. En el 2018 dejaron las toldas de Uribe y se cobijaron en las de Vargas Lleras. Actualmente militan en el partido Liberal. Por último abordaremos al Clan Córdoba, surgido de uno de los pilares del movimiento afro en el país, Diego Luis Córdoba, senador quien, en un proyecto de ley de 1947, logró que el Chocó fuera reconocido como departamento. Su bisnieta, Nubia Córdoba, es la actual gobernadora. A pesar de que en las últimas elecciones sus alcaldías se redujeron a 10 -tenían 17- su poder sigue siendo importante. Sólo una familia puede hacerles sombra: los Sánchez Montes de Oca.

  • Colombia Humana: nos unimos o nos hundimos

    Por: Fredy Chaverra De la Asamblea Nacional de Colombia Humana -el núcleo orientador del Pacto Histórico- quedan dos conclusiones importantes. La primera es que, ante el pleno de su movimiento, el presiente Petro echó por el suelo cualquier embeleco de reelección, así, le resta espacio a la senadora Zuleta en su pretensión de buscar a como dé lugar una posición cómoda en una eventual lista cerrada -preferible para ella- agitando a la base más galvanizada del petrismo, y la segunda, definitoria para la estrategia a implementar de cara al 2026, es la luz verde para integrar a las fuerzas del Pacto Histórico en una plataforma unitaria de partido único. De esta forma, se busca darle continuidad a la estrategia que, entre 2021 y 2022, luego de la publicación de una columna titulada “Un Pacto Histórico” -la más destacada del senador Petro en su faceta de columnista- articuló a movimientos políticos y sociales en una plataforma de gran amplitud propiciando la más destacada transformación de la izquierda democrática en lo que va del siglo. El resultado estuvo a la altura de la expectativa y se consagró con la victoria de Petro en segunda vuelta. Pero ahora, ante la inminencia de un escenario electoral en el cual el dirigente cohesionador no estará liderando en primera persona las posibilidades del tarjetón, la unidad, más que una estrategia de efectividad se asume, con pragmatismo, tanto como una necesidad y garantía de solidez en un escenario donde el Gobierno se juega su continuidad ante una derecha nostálgica de poder. Será, en el intermedio de la narrativa, una disputa por el futuro -reformas sociales, transición energética, superación del conflicto, ¡modernidad!- como un llamado a las sirenas del pasado con sus prácticas de “mano firme” y corazón siniestro. De ahí que el presidente, en estado de celo electoral desde que dinamitó su primera coalición a principios de 2023, insista en la unidad como punto de referencia para implementar una estrategia efectivista que buscará -nuevamente- hundir al gaseoso centro político, llevando -como si de un déjà vu se tratara- a segunda vuelta al candidato de la izquierda -tal vez, un centrista reconvertido en petrista moderado- y al de la derecha radical -tal vez, un hibrido de extrema derecha y mass media  empresarial-. En ese escenario, más por inercia que por otra cosa, el candidato de la izquierda, eso creo, se vería más favorecido (si el voto en blanco no se impone como factor de protesta). La estrategia tiene dos niveles que se despliegan a partir de tres circuitos electorales: elección legislativa, consulta interpartidista (con vectores de centro) y elección presidencial. Por una parte, requiere que las fuerzas del Pacto se cohesionen en listas representativas para conservar su actual posición en el Congreso, lo ideal sería que las listas fueran abiertas con un fuerte posicionamiento del logo, considero que el modelo de lista cerrada ya se agotó y para quien lo dude hay un nombre que lo confirma: Alex Flórez. A ese concierto de unidad no van a concurrir sectores que disponen de la personería como un feudo personal, tipo Alianza Democrática Amplia -ADA- o la Fuerza de la Paz, y otros que le dan primacía a lo identitario sobre lo estratégico, tipo Movimiento Alternativo Indígena y Social -MAIS-. Seguidamente, los resultados de las listas le darían impulso al aspirante que sea ungido en una consulta interpartidista que buscará replicar el “efecto Duque”; es decir, posicionar en la opinión pública a un candidato más bien desconocido, pero que termina, aupado en la efectividad de una plataforma unitaria, consiguiendo un pase directo a la segunda vuelta. No es nada nuevo, ya le funcionó a la derecha en 2018, también le funcionó a la izquierda en 2022. Es un viejo método que solo no le ha resultado favorable al gaseoso centro. ¿Se repetirá la historia? Sin duda, la unidad es la clave de referencia para que la estrategia de la izquierda resulte efectiva, porque además de buscar una continuidad en la Casa de Nariño, el Pacto Histórico deberá administrar ante el electorado tanto las expectativas frustradas  -que son muchas- como el resultado del legado prometido. Y eso es mejor que lo hagan unidos. La apuesta no es menor y en la división se encuentra la derrota. Eso es algo que Petro -como un anticipado jefe de campaña- lo tiene muy claro.

  • La pastora que convenció a millones de cristianos de votar por Alvaro Uribe

    Por: Redacción Pares En julio del 2007 Alvaro Uribe visitó la sede de la Misión Carismática Internacional. En ese momento el poder cristiano en la política no había sido históricamente tan decisivo como lo es dos décadas después. La ayuda de los pastores César y Claudia Castellanos había sido fundamental para tener los números que acompañaron ese año al ex presidente: 75% de aprobación. Ese día Uribe se dirigió a los fieles y dijo: “Se necesita sinceridad en el afecto y en la afinidad. Pido a ustedes una oración permanente por Colombia (…) pido a ustedes humildemente una oración permanente por el gobierno que presido para que Dios nos guie y nos permita superar tantas flaquezas humanas y nos permita acertar a favor de Colombia”. Tanto en las elecciones del 2002 y el 2006 el apoyo de los Castellanos había sido fundamental para el proyecto político de Uribe. Agradecido con sus amigos, Uribe nombró a Emma Claudia Castellanos embajadora en Brasil. Fue una gestión complicada, controvertida. Sus propios funcionarios la acusaron de estar más pendiente de sus funciones como pastora que como diplomática. Los Castellanos tienen iglesia desde 1983. Cuarenta y un años después tiene 205 sedes, algunas en Brasil y en Estados Unidos. En 1989 fundó el primer partido cristiano y dos años después fue elegida senadora. Su esposo sería Representante a la Cámara en 1999. Durante la primera década de este siglo profesaron, además de su fe cristiana, un uribismo consecuente. Sin embargo, en el 2006, coquetean por primera vez con Cambio Radical. El partido de Germán Vargas Lleras tenía más puntos en común con los cristianos de lo que podría suponerse. Una agenda antigay y posturas controvertidas como prohibir el aborto sentaron puentes entre ambos. Uno de los clanes a los que la línea de Democracia le puso la lupa fue al de los Castellanos. En uno de los apartes del informe que ustedes encontrarán al final de este artículo fue el activismo que ejerció la Misión Carismática Internacional durante la campaña por el No al plebiscito propuesto por Santos para refrendar los acuerdos de paz con las FARC. Movilizaron a cientos de miles de personas por las calles de Colombia protestando contra la ministra de educación Gina Parody y fueron los principales gestores de fake news que tuvieron que ver con la ideología de género que se impondría en los colegios por las cartillas que se repartirían y que promoverían la agenda LGBTIQ+. Uribe entró al senado en el 2014, después de crear su propio partido, Centro Democrático, hasta ahí lo siguieron los Castellanos. Pero en el 2018 hubo un desacuerdo con el número de curules que ellos esperaban les daría el uribismo y deciden dar un bandazo, se van con Germán Vargas Lleras y le ofrecen su apoyo a las elecciones presidenciales del 2018. Al quedar Vargas Lleras relegado en encuestas se van a apoyar a Iván Duque. Después de que este ganara la presidencia vino la desilusión, los Castellanos y su Misión Carismática no tuvieron la relevancia esperada. Desde el 2021 los esposos militan en el partido Liberal, de la mano de César Gaviria. Entre las denuncias que se divulgan en el informe que presentaremos a continuación está la siguiente: “en 2007 la Registraduría encontró inconsistencias en la contabilidad de César Castellanos y su esposa. Este caso fue remitido a la Corte Suprema de Justicia debido a denuncias anónimas que sugerían que el matrimonio Castellanos estaba involucrado en actividades que los enriquecían ilícitamente, presuntamente a través del lavado de dinero proveniente del narcotráfico. La Fundación Paz y Reconciliación (Pares, desconoce el estado de dichas investigaciones”. Los invitamos a que conozcan a este clan y los otros que dominan al país desde las regiones como los Trujillo de Itagui, los Torres en Puerto Colombia y algunos más. Este es el informe https://www.pares.com.co/post/los-nuevos-clanes-pol%C3%ADticos-de-colombia

  • Energía y Conectividad: oportunidad y desafío para la sostenibilidad

    Por Isabela Puyana La Transición Energética Justa trajo nuevas conversaciones entre organizaciones de la sociedad civil, el Gobierno e instituciones educativas. Se han construido alianzas con el fin de hacer posible lo que antes era apenas un plan, la democratización de la energía a través de fuentes renovables. "Nosotros estamos generando un proyecto de un centro de entrenamiento, estamos trabajando de la mano con el Ministerio de Minas de Energía para que nuestros técnicos se capaciten y puedan obtener una formación gratuita en colaboración con el SENA e instituciones.  - Diana Castro, participante del Conte. Una experiencia de éxito fue el encuentro que se oficializó como alianza entre la Fundación Pares, El SENA, LA AHK (Cámara de Comercio Colombo Alemana) y el CONTE (Consejo Nacional de Técnicos Electricistas), en el que se reunieron para el desarrollo del evento ENERGÍA Y CONECTIVIDAD: OPORTUNIDAD Y DESAFÍO PARA LA SOSTENIBILIDAD en el Centro de Electricidad, Electrónica y Telecomunicaciones - CEET de la regional Distrito Capital del SENA. Expertos técnicos de diferentes sectores conversaron con agentes de la Mesa Sectorial de Equipos Electro-Electrónicos y discutieron de asuntos relativos a: competencias laborales para la Transición Energética en Colombia, Certificaciones técnicas y tecnológicas en nuevas tecnologías, Contratos de Aprendizaje en el Marco de la Transición, capacidad disponible para la formación de personal calificado, entre otros. "Hoy en día nos cimentan cuatro pilares fundamentales uno de ellos es la transición energética otro pilar es la educación y formación otro es el emprendimiento y por último tenemos el comercio bilateral". Aseguró Andrés Valencia de la Cámara de Comercio Colombo Alemana AHK. En la agenda se destacó el panel La Transformación Tecnológica y Energética es Social y Comunitaria , liderado por  Pares, en conversación con agentes de la AHK (Cámara de Comercio Colombo Alemana) y el CONTE (Consejo Nacional de Técnicos Electricistas). Allí se revisaron avances y experiencias comunitarias en materia de energía, conectividad y la estrecha relación que existe entre las nuevas formas de generación energética, la accesibilidad digital y el desarrollo social. "Nosotros desde la Cámara de Comercio traemos todas las buenas prácticas desde Alemania, sobre todo ahorita en todo el tema de transición energética y como desde el punto de vista de la tecnología, aportándole al país estos nuevos desarrollos", añadió Valencia  de la Cámara de Comercio Colombo Alemana.

  • Así le ha ido al Partido Comunes en los dos períodos legislativos en los que ha estado presente

    Por: Oscar A. Chala investigador de la Línea de Democracia y Gobernabilidad En dos años Comunes terminará sus dos períodos garantizados por el Acuerdo de Paz en el Congreso, en la que tuvo presencia con 5 senadores y 5 representantes a la Cámara, como parte de las condiciones para la reincorporación política de los excombatientes, con el objetivo de facilitar su transición a la vida civil y su participación en el sistema político colombiano de manera pacífica. Con el riesgo de no tener suficiente caudal electoral para sobrevivir y mantener sus curules en 2026 ( obtuvieron cerca de 50.000 votos en 2018 ), la labor legislativa se vuelve un dato fundamental para atraer potenciales votantes y apoyos, ante la incertidumbre de si Comunes cederá su personería jurídica para unirse a un potencial partido único de izquierda, o si se lanzará a la competencia electoral. El paso legislativo de Comunes en datos El partido Comunes ha tenido 15 congresistas a lo largo de los dos períodos legislativos en los que ha tenido presencia (2018-2022 y 2022-2026). De ellos, 7 han repetido curul en ambos períodos, mientras que 2 no terminaron (uno de ellos, Seuxis Paucis Hernández, “Jesús Santrich” renunció al Acuerdo de Paz tras investigaciones realizadas por parte de la DEA y la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez) y 3 llegaron nuevos en este último período legislativo. Según datos de Congreso Visible , en promedio los congresistas más activos dentro del parlamento suelen participar entre 67 y 146 autorías de proyectos de ley, y suelen apoyar la convocatoria a entre 48 y 80 debates de control político. En este caso, la labor legislativa de Comunes entraría dentro del margen de la media de la labor legislativa del Congreso. En general, en estos 6 años en los que Comunes ha estado presente en el Congreso, en promedio los congresistas del partido han participado como autores o coautores en 141 proyectos de ley, han estado presentes en 57 ponencias y han realizado o apoyado 16 debates de control político. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. De quienes han repetido en estos 6 años, los que más se han movido en el Congreso han sido Luis Alberto Albán (quien ha sido 2 veces representante a la Cámara) y Sandra Ramírez Lobo (quien ha sido 2 veces senadora). Según datos de Congreso Visible, Albán ha apoyado como autor o coautor 226 iniciativas legislativas, mientras que Lobo lo ha hecho en 225 proyectos de ley. De quienes han repetido, el que ha tenido menor labor legislativa en estos dos períodos ha sido Sergio Marín, quien ha participado en la construcción de 189 proyectos de ley. La exsenadora Victoria Sandino tuvo una labor legislativa bastante movida, muy cercana a la de los parlamentarios de su partido que hoy repiten en su segundo período, al haber sido autora o coautora de 138 proyectos de ley en su paso por el Congreso. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. Albán y Ramírez también han sido los que más han citado o apoyado la citación a debates de control político entre 2018 y 2024. Mientras tanto, Albán y Gallo han participado más veces ponentes en proyectos de ley (ya fuese en ponencias positivas o negativas). Sandra Ramírez es la que menor cantidad de veces ha participado como ponente. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. Respecto a la labor en el período 2022-2026, Albán sigue siendo quien más ha tenido incidencia legislativa, habiendo participado como autor o coautor en 95 proyectos de ley, habiendo sido ponente en 101 proyectos y habiendo convocado o acompañado citaciones de 32 debates de control político. Por su parte, Julián Gallo es el que ha tenido menor incidencia legislativa participando en la construcción de 59 proyectos de ley y solo habiendo apoyado 5 debates de control político.  En general, la labor legislativa de Comunes ha estado en el promedio normal de la mayoría de los partidos políticos en el Congreso, con un promedio de 73 proyectos de ley en la que alguno de sus congresistas es autor o coautor. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. Así mismo, en este cuatrienio, Albán sigue siendo la persona que sigue teniendo mayor participación en ponencias de proyectos de ley, con 101 registradas hasta el momento. Le siguen Julián Gallo con 52 y Sergio Marín con 33. Es notable que, a pesar de las cifras de Albán, la mayoría de los congresistas del partido Comunes no suela participar de forma activa en este período como ponentes, aunque esto en comprensible, en parte, porque estamos a mitad de período. En promedio, los congresistas de Comunes han sido ponentes de 29 proyectos entre 2022 y 2024. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. Frente a las citaciones a debates de control político, Albán sigue siendo el que más ha participado en estas convocatorias. No obstante, el resto de congresistas de Comunes han tenido participaciones minoritarias en estos procesos. Esto puede explicarse, en parte, porque Comunes es partido de gobierno, y la mayoría de convocatorias a debate de control político en este período legislativo ha sido a miembros del gabinete de Gustavo Petro. En promedio, los congresistas de Comunes han participado convocando debates de control político o apoyando estos llamados en 8 ocasiones. Fuente: E laboración propia con datos de Congreso Visible. 2024. La labor legislativa de Comunes ha estado concentrada en su mayoría en temas relacionados con la implementación del Acuerdo de Paz, temas agrarios y temas sociales. De hecho, a inicios de la legislatura, en julio de 2022, presentaron un paquete de 28 proyectos de ley relacionados con la Reforma Rural Integral y la Reforma Política, en la que buscaron modificar los órganos de control; tratamientos penales diferenciados para pequeños agricultores; impulsar la jurisdicción agraria; facilitar la atención a familias campesinas dentro del sistema de Parques Nacionales Naturales; la política pública para las plazas de mercado; política para la educación rural en Colombia, entra otras iniciativas.

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