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  • El siglo XXI será espiritual o no será

    Por: Guillermo Linero Montes La frase que da título a la columna de hoy es de André Malraux, filósofo francés del siglo XX, que visualizó y se arriesgó a vaticinar el incierto futuro de la humanidad a partir de comprobar cómo el pasado estaba cargado de horror en todos los tiempos de la llamada civilización. De hecho, la historia está menos cargada de momentos felices -como la invención de la imprenta, la del avión y por supuesto la invención de la internet- y más cargada de dramas y tragedias -como la inquisición y la esclavitud-. Ante tanta malsanía del mundo materialista, y en una lógica elemental que implica que lo negro tarde que temprano se tornará blanco, concluía Malraux que en este siglo XXI en reemplazo de la tradición insensible, el nuevo siglo habría de ser indefectiblemente espiritual; es decir, sin guerras ni barbarie. Con todo, pese a una larga tradición de inhumanidades, en el siglo XX afloró de modo tajante la pésima condición humana. Se develaron las hipocresías de las religiones (la falsedad y perversión de sus representantes sacerdotes o pastores) y cogieron fuerza inmoralidades tan bravas como el montaje de mentiras para invalidar las verdades. La esclavitud se generalizó hasta el punto de convertirse en una manera corriente de la relación laboral; y el cultivo del arte, por ejemplo, el cultivo de la buena música y de las artes plásticas, sin dejar de ser evolutivas en buena parte se apartaron del ideal estético. Los productores y los creadores de música, por ejemplo, privilegiaron los temas y los ritmos anodinos sobre los prescindibles. Privilegiaron los contenidos cuya función social es denigrante, pues desmontaron la ética y la moral. Por su parte los artistas plásticos se convirtieron otra vez en aquellos personajes a quienes, por cuenta de las exigencias técnicas de su oficio, no les quedaba tiempo para leer, y a quienes los círculos intelectuales del siglo XIX usaban como referencia de lo cognitivamente vacío; por entonces era popular la frase: “Más bruto que un pintor”. En efecto, hoy, ciento cincuenta años después y luego de haberse sucedido una tira de movimientos plásticos opuestos a la mentada frase peyorativa -el expresionismo, la abstracción, el arte figurativo y, entre otros, el pop- se ha desenvuelto un efecto contrario que privilegia los discursos y las falacias de la llamada “idea como arte”. De hecho, los pintores del siglo XIX ajenos a la lectura, o los que leyeron mal en el siglo XX, en la segunda mitad del siglo pasado empezaron a producir absurdos mentales, elaborando discursos al servicio de una función social denigrante de la misma sociedad; y luego de la mentada frase -Más bruto que un pintor- comenzaría la sociedad entera a desmontar sus carencias, en cuanto a la evolución de sus principios, advirtiendo nuevos como la convivencia y la protección del planeta, todos dentro de la frase esperanzadora acerca de que el siglo XXI sería renovador, de actos nobles. Dicho cambio fue haciéndose real en el reconocimiento de los derechos humanos, en la defensa de los animales, en el cuidado a las plantas y en la conciencia de proteger a la especie del cambio climático; todo bajo el entendimiento -duro de asimilar para los insensibles- de que es urgente la toma de medidas de protección del planeta, en tiempo presente para asegurarnos así las condiciones mínimas para sobrevivir dignamente en el futuro. En el caso de Colombia, a finales del siglo pasado se democratizó el espacio del estado con el propósito de que cada quien escogiera libremente su creencia y culto religioso, y se desmontó la injusta dictadura del catolicismo y dándole paso al libre pensamiento y a la libertad de cultos. En Latinoamérica, por ejemplo, pareció desvanecerse la tradición política de gobernantes dictatoriales - como Anastasio Somoza o Alfredo Stroesner - y empezamos a ver en calidad de historia pasada la política inculta; no en vano los mismos insensibles pasaron de los golpes militares a los golpes blandos. De igual forma, en el mundo rigieron las bondades de políticos y mandatarios sensatos o que lucharon por la libertad y el pacifismo -como Gandhi o Mandela-; y ni qué decir de significativos movimientos sociales como el hipismo -con músicos, pintores e intelectuales- cuyas banderas fueron las de la paz y el amor al prójimo. Todo eso nos hizo experimentar fuertemente que seguíamos en la ruta hacia donde conducía la profecía de Malraux, hacia un siglo XXI en justicia con el planeta, con la naturaleza y con la especie humana; hacia un siglo espiritual. No obstante, ya entrado el siglo XXI, al parecer nos hallamos en un momento cada vez más lejano de esa opción esperanzadora, pues en el inventario ético y moral suman más las inversiones -económicas, políticas y morales- en beneficio de pocos pobladores egoístas y como consecuencia lógica crece el daño al medio ambiente y crecen las inequidades. Ahora, cuando los países económica y armamentísticamente poderosos son todavía influyentes y sus gobiernos promueven las guerras y no pretenden evitar los daños colaterales, triunfan de manera terrorista haciendo víctimas a la gente buena, a la gente que estaba convencida de que el siglo XXI sería espiritual o no sería. En semejante contexto es muy claro que André Malraux se equivocó y desafortunadamente hoy parecen tener mayor credibilidad estas palabras de Stephen Hawking, fundadas en el desmedido desarrollo de las armas y del poder nuclear: “la humanidad sólo tendrá un siglo para encontrar soluciones a los desafíos globales y después de esto llegará a un punto de no retorno”. De hecho, en nuestro país y pese a que nos gobierna un presidente de alta sensibilidad humanista; es decir, alguien que nos invita a seguir la ruta de Malraux, es atacado por su benévolo propósito de cambiar un sistema de salud egoísta -hecho para el beneficio de los insensibles- por otro dado a privilegiar la vida de unos y de otros -sensibles e insensible-. E igual le cuestionan su reforma laboral, pues los ajenos a la espiritualidad se oponen al desmonte de la esclavitud y las malsanías. En tal suerte, dan repugnancia los gobiernos como el de Argentina -por citar a un país de nuestro hemisferio- caídos en manos de posesos obtusos, de atroces marionetas del eje político del mal, capaces de apoyar acciones como las de Israel, todas conducentes al asesinato y mutilación de niños y niñas de palestina. Ahora, cuando a un país como Irán lo sancionan económicamente los insensibles por actuar con saña terrorista contra el inocente pueblo de Israel -ataque que por fortuna no dejó víctimas letales- llama la atención cómo estos mismos estados sancionadores ayudan económica y militarmente a un gobierno que, sólo como lo haría un genocida, en menos de un mes ha dado muerte a más de 30 mil ciudadanos del mundo; y frente a ello -si persistimos en nuestra sensibilidad- no queda distinta opción que aseverar e interpretar negativamente la sentencia de André Malraux: el mundo no será espiritual ni tampoco será.

  • Los cuarenta y cuatro años en los que Colombia vivió en paz

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: Historia de Colombia Los mayores de sesenta años han crecido en Colombia en medio de una gerra que no ha tenido pausas. La paz de Santos entró en la zozobra por culpa de la premisa de Duque con el acuerdo de paz, la inclasificable frase de “Ni risas ni trizas” que, al final, les hizo mucho daño a los acuerdos de La Habana. Muchos ex combatientes no se sintieron seguros y regresaron al monte a armarse. Otros extrañaban el negocio de la coca. Nuestros indicadores indican una disminución de la violencia que teníamos a comienzos de este siglo. Según León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, el periodo que va entre 1995 y 2005 dejó el 68% de las víctimas del conflicto. Somos un mejor país pero no es mala idea apuntarle, no a una paz parcial, sino a una Paz Total. Para fraseando a Lennon nos merecemos en este país una chance para la paz. La Derecha ha instalado una premisa histórica, la de que en este país es imposible vivir en Paz. Acá hubo un periodo entre 1904 y 1948 en el que los fusiles callaron. Antes tuvimos que atravesar una guerra cruda como pocas. La de los Mil días. Entre 1899 y 1902 se combatió en todo el país, menos en la Amazonia y en Antioquia porque allá todos -al menos una abrumadora mayoría- pertenecía al partido conservador. Se dieron plomo por si eran rojos, por si eran azules. Los muertos fueron más de cien mil. Teniendo en cuenta que la población del país era de 4.5 millones de personas estamos hablando de una de las peores masacres de algún país en el mundo. Un loco dirigía las huestes conservadoras, el generar Aristides Fernández, que se había trazado aniquilar hasta el último liberal. La guerra profundizó la crisis económica y la genial idea del entonces presidente José Manuel Marroquín, fue venderles Panamá a los gringos. Cinco millones de dólares le pagó Estados Unidos a Colombia por el istmo. La mayoría de esa plata se invirtió en vías férreas, ¿Dónde están los trenes? A Rafael Reyes le tocó levantar un país en ruinas cuando lo recibió en 1904. Reyes era conservador, pero tenía ideas progresistas y de inclusión y supo darles juego a los liberales. Si no se restañaban las heridas el país era inviable. Según Antonio Caballero en su Historia de Colombia y sus oligarquías, Reyes, que tenía ínfulas de dictador, admiraba a Porfirio Díaz pero, además, un hombre de empresa “Un emprendedor y un empresario: ni abogado de formación, ni militar de profesión, salvo por su casi casual pero muy afortunada participación como general victorioso de las tropas conservadoras en las guerras civiles”. La paz, quien lo creyera, coincidirían con dos décadas de gobiernos conservadores. Los liberales tienen una renovación después de los 1000 días y aparecen líderes de peso, modernos, a los que les cabía el mundo que surgía en la cabeza como Alfonso López Pumarejo o el aguerrido abogado Jorge Eliecer Gaitán. Los conservadores, mientras tanto, incubaban a Laureano Gómez, mejor conocido como el Monstruo por su capacidad para intrigar y, lo que llaman ahora, polarizar. La crisis desatada por el crack de la bolsa de Nueva York cambió el juego político, termina la hegemonía conservadora y en 1930 el presidente es el boyacense Olaya Herrera. Se esperaba algún tipo de respuesta violenta por parte de los conservadores pero, a pesar de Laureano, lo entregaron de manera pacífica, como si súbitamente nos hubiéramos convertido en un país civilizado. Sin embargo todo empezaba a romperse por dentro. El desempleo galopaba y los resquemores bipartidistas se hacían sentir en provincia. En 1946 el conservador Mariano Ospina, con sus andares de dandy, ganó la presidencia. El sectarismo, promulgado por el Monstruo Laureano desde el Congreso con sus ataques al Doctor Santos, ya empezaba a ser tendencia. Bogotá estaba en una burbuja, no tenían idea el caldo que se cocinaba en otros departamentos. Arturo Alape cuenta que, días antes del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, se realizó una corrida de toros en la Santa María. Los animales resultaron mansitos, no embestían con decisión. La gente, desesperada, decidió tomar una decisión que resultó siendo un terrible presagio de lo que vendría: bajó a la arena y decidió linchar al toro. Lo despedazaron ellos mismos. La fiebre estallaría en 9 de abril de 1948 a la 1:05 de la tarde cuando el doctor Gaitán fue abaleado por Roa Sierra mientras salía de su despacho en plena carrera séptima. Empezaría oficialmente la Violencia, el Conflicto, la Guerra que en los años ochenta fue condimentada por la gasolina del narcotráfico y esto se volvió un incendio. Pero fueron cuarenta y cuatro años de paz. El sino de nosotros no puede ser la guerra. Basta cualquier manual de historia para que esa teoría de la derecha se vuelva lo que siempre fue: humo.

  • Pares abre sus puertas en Santa Marta

    Por: NASHRY ZAHGUI  IBN MUCKTAFI La Fundación Paz y Reconciliación -Pares- abre su oficina Caribe con sede en Santa Marta, con la apertura del Centro de Pensamiento para la Transición Energética y la Paz. Este Centro de Pensamiento es de gran importancia a nivel nacional porque ayudará a la construcción de un sujeto social y político para la Transición Energética Justa, generará un proceso de análisis interdisciplinario, fomentará la participación de las comunidades y facilitará un mecanismo de gobernanza que apoyará la democratización de la Transición Energética Justa y las energías renovables en Colombia. Para Pares es muy importante fortalecer las capacidades territoriales y generar alianzas multiactor en donde la Transición Energética sea Justa y en Paz.

  • Cartillas Protegidos/as

    BOLSILLO NEGRO BOLSILLO MORADO BOLSILLO AZUL BOLSILLO AGUAMARINA BOLSILLO VERDE BOLSILLO AMARILLO BOLSILLO ROJO BOLSILLO ROSADO

  • "Petro es un vendedor de ilusiones, pero hay que ayudarlo a que saque al ELN de la guerra"

    Por: Redacción Pares Figuras de la derecha colombiana como Fico Gutiérrez, María Fernanda Cabal, o el columnista Diego Santos, se dieron cita este jueves 18 de abril convocados por la Revista Alternativa al Foro hacia una Colombia Segura. Buscando el equilibrio Alternativa sentó en una mesa de discusión a León Valencia, analista, escritor y director de la fundación Paz y Reconciliación, Alejandro Ocampo, representante a la cámara del Pacto Histórico y la senadora Cabal. El tema fue el de la Paz Total. La primera pregunta que lanzó la moderadora de la mesa, Daniela Morales, editora de Alternativa, fue sobre los avances de la Paz Total. La senadora Cabal contó que esta semana recibieron la visita en el Congreso del alcalde de Arauca y le contó sobre la delicada situación de orden público que atraviesa la ciudad, con más de 500 muertos -datos dados por Cabal- en lo que va del año. La senadora del Centro Democrático lanzó frases como estas “Petro, en su personalidad narcisista creyó que en tres meses podría tener la paz con el ELN”. Alejandro Ocampo, en su respuesta, encontró resistencia dentro del público ya que hizo una decidida defensa al gobierno. León, en su posición de analista, aprovechó sus minutos para recordarnos que no todo está perdido, sobre todo si se compara con lo que sucedía en Colombia a principios del siglo XX. Eran 3.000 los colombianos secuestrados por año, 600 mil desplazados, la fuerza pública recibía 1.300 bajas anuales, las FARC se llegaron a tomar una ciudad capital como Mitú, el ataque a estaciones de policías en municipios eran una constante. “Aún falta mucho, son 60 mil desplazados por año, pero los invito a la esperanza” enfatizó el director de Paz y Reconciliación. “Tenemos que llegar a un acuerdo nacional con respecto al narcotráfico que es el tema central del conflicto y apuntarle a una salida”. La paz siempre será el mejor camino. En todo proceso de paz los indicadores de violencia bajan. Pasó con los acuerdos que hizo el gobierno de Álvaro Uribe con los paramilitares. A su llegada a la presidencia, el 7 de agosto del 2002, los paramilitares asesinaban a 2.300 colombianos al año. Ya en el 2005 estos habían bajado, gracias a la negociación, a 700. Con los acuerdos que suscribieron Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC sucedió lo mismo. Con respecto a la situación que contó la senadora Cabal en Arauca, Valencia afirmó que “ese departamento siempre ha sido un leño prendido”. La colonización en Arauca fue producto de la fallida Reforma Agraria de 1962. Campesinos de diferentes partes del país fueron a una tierra prometida en el Sarare que resultó siendo tan estéril, tan desoladora, como las tierras que describe Rulfo en El llano en llamas. El estado se olvidó de Arauca y la respuesta fue el recrudecimiento del conflicto. Un leño prendido que se rehúsa apagarse desde hace medio siglo. Mientras Uribe y Santos buscaron  una paz parcial, focalizadas en un grupo armado en particular, el actual presidente, ambicioso, busca una paz total. Valencia y Cabal coincidieron en el foro en que había sido un error arropar con el manto político al EMC y León incluso recordó que Iván Mordisco no era nadie dentro del Secretariado de las FARC, pero reconocer ese defecto no es cerrarle la puerta a la posibilidad del diálogo. “Petro es un soñador, un vendedor de ilusiones, pero al menos hay que ayudarlo a que saque al ELN de la guerra”. En lo que no estaba de acuerdo León Valencia con la senadora Cabal y buena parte de los asistentes, seguidores de la revista Alternativa, era con que la historia de Colombia ha sido una historia de guerra. Recordó que acá hubo paz entre 1904, con la llegada a la presidente de Rafael Reyes y el fin de la guerra de los mil días y el 9 de abril de 1948 cuando asesinan en plena carrera séptima a Gaitán. Fueron 44 años de silencio de los fusiles. Ha sido en los últimos años del siglo XX y comienzos del XXI en donde el conflicto se desproporcionó y la cifra que arrojó en el foro fue impresionante “La violencia más grande está entre 1995 y el 2005, ahí hubo el 63% de las víctimas del conflicto”. A pesar de las diferencias la audiencia aplaudió al final de su intervención a Valencia quien dejó en claro que el único fin posible para un conflicto es la salida negociada.

  • Estas son las 15 medidas que anuncia el Ministerio de Minas ante la crisis de energía

    Por: Isabela Puyana Fotos tomadas de: Agencia de periodismo investigativo y Kienyke El Ministro de Minas, Andres Camacho, anunció que el proceso de debilitamiento del fenómeno de El Niño, que tenía que haber pasado en las primeras semanas de abril no sucedió a causa de una oscilación climática llamada Madden y Julian. Este fenómeno cambió las condiciones climáticas y cuando se había empezado el proceso de recuperación de los embalses, esto lo retrasó. Según el Ministro, después de varias reuniones con el PMU, Puesto de Mando Unificado, la información que se les fue entregada al Ministerio de Minas y Energía es que las precipitaciones se van a empezar a instalar a partir de esta semana, con lo cual se da la garantía de que no habrá un racionamiento de energía. Aún así, desde el Ministerio hacen el anuncio de que esta es una condición sensible, pues se ha alcanzado máximos históricos de temperatura y mínimos en las precipitaciones en el país. Aseguran haber tomado las medidas orientadas a garantizar la seguridad energética y proponen las siguientes 15 para fortalecer el sistema en medio de la crisis: Paquete de medidas ante fenómeno de El Niño Inspección, seguimiento y vigilancia permanente de todos los agentes del sistema energético nacional y un acompañamiento al Centro de Despacho Nacional de Energía para monitorear todo el sector energético del país. Inspección, seguimiento y vigilancia permanente de todos los agentes del sistema energético nacional y un acompañamiento al Centro de Despacho Nacional de Energía para monitorear todo el sector energético del país. Inspección, seguimiento y vigilancia permanente de todos los agentes del sistema energético nacional y un acompañamiento al Centro de Despacho Nacional de Energía para monitorear todo el sector energético del país. Se publicará un cronograma de visitas de manera semanal por medio de la Superintendencia de Servicios Públicos. Se comunicarán todas estas acciones a las empresas para ampliar la información del estado de operación y articulación eficiente del sistema. Paquete de adaptaciones regulatorias que permitan asumir una nueva generación de energía en el país y un uso eficiente de energía a través de unas medidas regulatorias Se expidió el Decreto 0484, destinado a facilitar la disponibilidad de gas natural para la demanda de energía eléctrica en el país en este momento de baja hidrología: “Con lo cual buscamos que plantas térmicas tengan la posibilidad de usar este recurso y puedan incluir más energía térmica al sistema” A través de la oficina de regulatorios del Ministerio, se emitió la resolución 40132 del 15 de abril que permite poner el máximo de la generación de energía renovable a disposición del sistema. Regulación para mejorar el flujo de caja de las comercializadoras, garantizar que tengan los recursos necesarios para operar y que exista ninguna dificultad económica con las comercializadoras distribuidoras del sistema energético. Regulación para incentivar la autorregulación y la generación existente para aumentar la producción de energía. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) estudia medidas regulatorias adicionales que permitan mejorar la eficiencia energética, es decir, ahorros para el uso eficiente. Trabajo conjunto con la empresa TermoCentro ubicada en Santander para lograr un acuerdo que entregue el gas necesario para entrar en operación (272 megas para incluir al sistema). Ingreso de generación renovable adicional a través de los excedentes de grandes consumidores y el aumento de la capacidad del sistema en al menos 100 megavatios con plantas de generación que puedan entregar excedentes. A través de la CREG se facilita el ingreso anticipado de proyectos de energía renovables al sistema con el fin de que las plantas entren en fase de prueba. Lograr disminuciones del consumo en un 4% a través del uso eficiente de la energía. Promover la desconexión del sistema industrial, a través de un incentivo que se aprobó en la Comisión de Regulación de Energía y Ga, “es decir, que todas las entidades que tengan la posibilidad para trabajar con su propia energía, se puedan desconectar de la red”. Incentivo adicional para que los colombianos disminuyan el consumo y cuiden su energía, que aún está en estudio. Adicional a estas, el Ministro garantizó tener equipos en terreno realizando una operación de todas las plantas hidráulicas térmicas solares del país para lograr una adecuación a esta condición crítica.

  • Las feministas dónde están, ¿dónde están?

    Por: Ghina Castrillón Torres. Politóloga feminista Aquí estamos las mujeres feministas y no tenemos la responsabilidad de corregir el comportamiento de hombres que actúan de manera inapropiada o violenta. La responsabilidad es del Estado y de aquellos que ejercen la violencia, como por ejemplo los congresistas Miguel Polo Polo y Jota Pe Hernández. Durante el fin de semana los congresistas Polo Polo y Jota Pe fueron objeto de críticas en redes sociales debido a un video publicado por Beto Coral durante el concierto de Maná en Bogotá, en el que aparentemente acosaron a una mujer. Aunque Polo Polo respondió de la peor manera posible, como suele hacer él, lo que me llama la atención es que algunos personajes en las redes sociales aprovecharon la polémica para señalar a las mujeres congresistas que abanderan temas feministas esperando a que se pronunciaran y rechazaran el hecho. Frente a esto, aprovecho para recordarles que el comportamiento inapropiado de algunos hombres no es responsabilidad de las mujeres. Culparnos o exigirnos respuestas por los actos de los hombres es un claro ejemplo de cómo se desconoce la verdadera naturaleza del problema. En lugar de desviar la atención hacia las mujeres, debemos centrarnos en abordar las causas profundas de la violencia de género y responsabilizar a quienes ejercen las violencias. No voy a negar que algunas mujeres pueden ser permisivas, o hasta encubridoras, con las acciones violentas de los hombres, y, esto implica entender que existen casos individuales que no responden a las apuestas del feminismo. Pero señalar a las congresistas, medirlas y calificarles su feminismo por no salir a "reprender" los actos de estos hombres es una práctica que refuerza estereotipos de género. Esta forma de actuar desvía la responsabilidad de los agresores y contribuye a la impunidad de los actos violentos. Que otros hombres les digan a las mujeres qué deben decir por las acciones de los hombres atenta contra nuestra autonomía y nuestra dignidad, generando un ciclo de revictimización que obstaculiza las acciones realmente centrales. Ante cada situación como éstas, siempre salen preguntas como que ¿en dónde están las feministas cuando bla bla…? ¿qué dicen las feministas por bla bla…? ¿qué clase de mamá cría así bla bla…? Sin embargo, es importante reconocer que las feministas aquí estamos y no hemos parado de luchar por transformar la realidad que nos pone en riesgo en conciertos, en el trabajo, en la política, en el hogar, en todo lado. Asignarnos toda la responsabilidad de reprender estos casos es insensato y simplista. La tendencia en redes ante estos casos debe concentrarse en pedirle a los órganos de control y judiciales investigar los hechos, porque es el Estado quien tiene la responsabilidad de protegernos y garantizar nuestros derechos. Mi intención, en este momento, no es defender ni juzgar a las mujeres que deciden callar ante algunas situaciones, entendiendo que son tantas las cosas terribles que nos pasan que no acabaríamos nunca, y también reconociendo que en muchos momentos hay silencios que corresponden a intereses políticos. Mi intención es decirles a todos los demás que no somos menos feministas si eventualmente callamos. El patriarcado nos obliga a callar, pero luego nos juzga por decidir cuándo hablar. A los hombres que posan de aliados: su feministómetro también es violento.

  • La Plenaria del Senado marca un hito en la discusión de la reforma pensional

    Por: Katerin Erazo, Periodista Foto tomada de:WRadio y HSBnoticias En una jornada cargada de análisis y debates, la Plenaria del Senado dio un paso significativo en la discusión de la Reforma Pensional propuesta por el Gobierno de Gustavo Petro. Este miércoles 17 de abril, se destacó la aprobación, con modificaciones, del artículo 36, que versa sobre los beneficios para mujeres con hijos. Esta jornada intensa siguió a la luz verde dada el martes 16 de abril a los primeros 28 artículos de la propuesta, previa aclaración y examen individual solicitado por varios senadores de la oposición. Tal proceder buscaba garantizar una comprensión detallada de cada proposición antes de proceder con la votación conjunta. El artículo 36, en su versión inicial, planteaba un requisito de semanas de cotización para las mujeres que aspiran a beneficios pensionales diferenciados por maternidad. Sin embargo, tras arduos debates sobre equidad de género y protección social, el Senado optó por modificar este artículo. El senador Honorio Miguel Henríquez, del Centro Democrático, lideró esta modificación, argumentando que el artículo original no cumplía con las disposiciones de la Corte Constitucional sobre la reducción de las semanas requeridas para mujeres. Propuso ajustar el requisito a 850 semanas de cotización. La discusión sobre esta modificación fue intensa, con diversos senadores expresando opiniones a favor y en contra. Uno de los argumentos recurrentes en contra fue el potencial impacto fiscal, señalado por la ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, quien discrepó con la medida propuesta. La aprobación de esta modificación no fue el único avance en la jornada legislativa. La Plenaria del Senado también aprobó otros importantes artículos de la iniciativa gubernamental, contribuyendo así a establecer un marco normativo más sólido y equitativo en el sistema pensional del país. Un cambio sustancial que impacta a millones de colombianos es el ajuste del umbral para la cotización en Colpensiones, reduciéndolo de tres salarios mínimos a 2,3 salarios. Impulsado por el Partido de La U y el Partido Liberal, este cambio busca ampliar el acceso a la seguridad pensional para un mayor número de ciudadanos. Además, se han aprobado otras proposiciones importantes que afectan la seguridad económica de diversos grupos poblacionales, incluyendo la inclusión de nuevos beneficiarios en el pilar solidario. Entre los artículos aprobados se encuentran disposiciones sobre los deberes del Estado y de los afiliados al sistema, así como los derechos de los afiliados. También se han ratificado aspectos relacionados con la cotización y el ahorro individual, así como estímulos para participar en el sistema de pensiones. Destaca el aumento del subsidio para el pilar semicontributivo y la decisión de que el Banco de la República administre el fondo de ahorro, anteriormente a cargo de Colpensiones. Estas modificaciones buscan mejorar la protección y el acceso a la jubilación para los ciudadanos. A pesar de los desafíos y las discrepancias, el proceso avanza, mostrando la importancia del diálogo y la negociación en la construcción de políticas que impactan directamente en la vida de los colombianos. La atención ahora se centra en el próximo paso del proceso legislativo y en la búsqueda de apoyos adicionales para consolidar esta Reforma Pensional.

  • Soportó cárcel, torturas y persecución: Lula da Silva, el nadie que transformó al Brasil

    Por: Redacción Pares Foto tomada de:France 24 Lula nos recuerda a esos mandatarios de antes. Independientemente de sus errores, su carisma es su salvavidas. Cada vez que pisa un aeropuerto es la atracción para ver, y todos los focos de los fotógrafos se dirigen a un solo punto. Es como si irradiara una luz, el magnetismo que tenían Fidel, Gorbachov o Clinton lo ha heredado el brasilero.  Ayer llegó a Bogotá a encontrarse con Petro, cuadrar una agenda entre dos países, regalarle un cuadro bastante feo, casi imposiblemente feo, donde Pelé abraza a García Márquez. Estamos lo suficientemente viejos todos para no entender ya qué es bueno y qué es malo en el arte. Pero el motivo de la visita es algo más grato, es inaugurar la Feria del Libro de Bogotá. Acompañado por una pléyade de escritores, Lula refleja salud a los 78 años, determinación y carisma, la misma con la que pudo salir de la pobreza y convertirse en líder sindical a los 18 años, peleando contra una dictadura feroz. Salió de la nada, era un nadie como describió a los que no tienen nada que perder y quieren cambios nuestra actual vicepresidenta, Francia Márquez. En una biografía describe a su papá “Como un pozo de un ignorancia” un borracho consumado. A los 12 años era limpiabotas en Sao Paulo, ciudad a donde la familia había llegado tras el gran sueño de surgir. Pero en los países pobres la ascensión social no se da a punta de madrugar. A los 14, después de vender tapioca en la calle, ingresó a una empresa de tornillos. Allí perdió parte de un dedo, trabajaba 12 horas diarias y se fue politizando, no por ninguna pasión al socialismo ni mucho menos, sino que quería mejorar sus derechos y también los de los demás. En 1968 una de las pocas esperanzas que tenían los brasileros se centraba en su selección nacional, dirigida por Joao Saldanha y capitaneada por Pelé. De resto todo iba mal. La dictadura, encabezada por el mariscal Artur da Costa e Silva, trituraba cualquier tipo de sueños. Lula, quien ya había abrazado el partido comunista brasilero, fue arrestado y torturado. Cuando salió de la cárcel se había ganado el respeto de los miembros del sindicato. Lula fue creciendo y en 1980 su nombre retumbó en todo el Brasil: era la cabeza de una huelga que duró 41 días y que aglutinó a 300 mil trabajadores de Sao Paulo. Un tribunal militar lo encontró culpable de “desorden público” y lo condenaron a 3 años de cárcel. Pero con cada detención su fama iba tomando cariz de leyenda. Los militares se fueron de Brasil en 1986 y él pudo emprender una carrera política siempre del lado de los trabajadores. En los años noventa se presentó tres veces a la presidencia de Brasil y las tres fue derrotado por la maquinaria tradicional. Uno de los rivales que lo venció fue Fernando Collor de Melo, conservador y neoliberal consumado que salió de la presidencia destituido sumiendo al Brasil en una de sus peores crisis económicas y sociales. En el 2002, con más de 52 millones de votos, ganó la presidencia e hizo historia al transformar a Brasil. Mucho después vendrían los años oscuros, Lavajato, de nuevo la cárcel, pero en la primera década de este siglo es imposible negarle a Lula su sitial en la historia. Entre el 2002 y el 2010 triplicó el PIB y convirtió al Brasil en la sexta economía más grande del mundo. Y eso que dicen que la gente de izquierda no sabe de finanzas. Metió a 52 millones de personas en su ambicioso programa social Hambre Cero, se convirtió en un líder mundial contra el uso de bombas atómicas. Salió de la presidencia con una popularidad incuestionable, arrasadora, 80%, pero empezarían las malas noticias. Sus años de fumador consumado le pasaron factura y en el 2011 le diagnosticaron un cáncer de garganta. Luego vendría la ascensión de un líder que estaba en sus antípodas, una especie de Donald Trump del trópico, un hombre que no respetaba mujeres, y que le entregó el Amazonas a las multinacionales destruyendo a más de dos mil millones de árboles. La victoria de Bolsonoro no sólo sería un revés político para él sino para la humanidad entera. Después vendría lo peor, el escándalo de Odebrecht, la operación Lavajato y de nuevo la cárcel, luego de una implacable persecución del juez Sergio Moro. A sus 73 años Lula tuvo que pasar 580 días en una cárcel. El líder del Partido de los Trabajadores había sido encontrado culpable por corrupción pasiva y lavado de dinero en el 2021. Luego un juez comprobó que había una persecución de Moro contra Lula y salió libre y pudo volver a ser presidente. Y ahí está, indestructible, irradiando energía a sus 78 años. En política ya es difícil encontrar a alguien con ese poder a una edad que muchos consideran avanzada, pero pocos recuerdan que Mick Jagger y Keith Richards, a sus 81 años, están a punto de lanzarse en una nueva gira de conciertos mundial. Los Rolling Stones y Lula comprueban eso de que los 80 son los nuevos 60.

  • ¿Qué era la Teófilo Forero, la sangrienta columna de las FARC que quiere revivir Iván Márquez?

    Por: Redacción Pares Foto tomada de: Semana Teófilo Forero tenía las manos grandes. Desde que era niño trabajó de obrero metalúrgico. Sabía lo que era el dolor. Tenía coraje. Durante la dictadura de Rojas Pinilla fundó la Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca FESTRAC y luego la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia. Era duro, organizó y movilizó a la gente en el gran paro cívico de 1977. Creyó siempre en una propuesta democrática y estuvo en la mesa de negociación en la Uribe con el gobierno Betancur. Era uno de los líderes más representativos de la Unión Patriótica. Pero lo mataron. El 27 de febrero de 1989, mientras almorzaba con su esposa en el asadero la Brasa Roja, al sur de Bogotá, fue asesinado por un comando de sicarios enviado por Gonzalo Rodríguez Gacha, “El mexicano”, jefe de finanzas del Cartel de Medellín y quien le había jurado venganza a todo lo que tuviera que ver con las FARC después de que estas le declararan la guerra quemándole Tranquilandia, su paraíso en el Caquetá donde procesaba toneladas de cocaína en sus 16 laboratorios. Para este tipo de operaciones Gacha contaba con el aval de varios miembros de las fuerzas armadas. Era uno más de los 5.000 dirigentes que cayeron durante el exterminio de la Unión Patriótica. Lamentablemente las Farc convertirían su legado en muerte. La Teófilo Forero era considerada una columna élite en la agrupación guerrillera. Su jefe máximo era Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa. Fue, según palabras de Teófilo Vásquez, investigador del CINEP, “una de las transformaciones estratégicas más importantes de la guerrilla”. La columna fue creada en 1993 y tenía como objetivo proteger a los miembros más destacados del secretariado. Pero su efectividad la fue haciendo crecer como un monstruos que operaba en departamentos como Caquetá, Huila, Nariño y Putumayo pero podría hacer acciones armadas en zonas distantes a su área de operaciones. Los golpes más mediáticos de las FARC a comienzos del siglo XXI los dio la Teófilo Forero: el secuestro de 15 personas en el edificio Miraflores de Neiva en el 2001, la interceptación y posterior asesinato en una carretera en Puerto Rico, Meta, del político Diego Turbay Cote y cinco miembros de su familia entre los que estaba su mamá, el secuestro del congresista Jorge Géchem que viajaba en un avión hacia el meta a comienzos del 2002 y que significó la ruptura definitiva de los diálogos que sostenía en el Caguán Andrés Pastrana con las FARC y su golpe más terrorífico fue el atentado al club de El Nogal en febrero del 2003. El hombre duro de esta columna era Hernán Dario Velásquez, mejor conocido como El Paisa, quien según el portal Insight Crime empezó su carrera en la delincuencia siendo sicario de Pablo Escobar. A los 19 años, con varias órdenes de captura encima, se une a las FARC. El Mono Jojoy lo considera uno de sus protegidos. Le dan la Teófilo Forero en 1993. Entonces viene todo el horror que se narró anteriormente. Una vez van cayendo las fichas claves de esa guerrilla, Marulanda, Raúl Reyes, el Mono Jojoy, acosados por los bombardeos constantes y las operaciones desplegadas en los gobiernos de Uribe y Santos, a El Paisa le dan la misión de liderar la operación Renacer que serviría para volver a juntar a las FARC. Entonces vinieron los acercamientos entre la cúpula de esa guerrilla y el gobierno Santos. El Paisa siempre tuvo sus reservas. Igual fue uno de los firmantes de los acuerdos de La Habana y hasta quedó a cargo de un Espacio Territorial de Concentración y Reinserción en Miravalle. En abril del 2018 Iván Márquez, quien había renunciado a su curul en el senado por la detención de Jesús Santrich, llegó a su campamento. Unos días después desaparecieron. Habían cruzado la frontera y se habían unido con Santrich y otros comandantes como Walter  y Romaña que abjuraron del proceso de paz y denunciaron un supuesto entrampamiento por parte del entonces fiscal, Néstor Humberto Martínez, para hundir a Santrich. Había nacido la Segunda Marquetalia. Golpes decisivos contra esta estructura la han mermado. El Paisa, Santrich y Romaña fueron cayendo. El único que se mantiene vivo, a pesar de las heridas sufridas en un atentado, es Iván Márquez. Según ha trascendido en las últimas horas este comandante, quien además espera ser cobijado en las conversaciones de la Paz Total que despliega Petro con varias estructuras armadas, espera revivir el accionar de la Teófilo Forero con su movimiento. Para el líder de la línea de Paz y Convivencia ciudadana, Francisco Daza, esto es improbable “No la tienen fácil, la Segunda Marquetalia está bastante disminuida y revivirla es prácticamente imposible”. Mientras por un lado La Segunda Marquetalia espera sentarse a hablar con el gobierno, por el otro espera revivir una de las columnas más sanguinarias en la historia de las FARC. Las dudas con Iván Márquez siempre estarán latentes.

  • García Márquez en París: una temporada en el infierno

    Por: Iván Gallo Foto tomada de: CaracolRadio Contaba Gabo que una vez, de lejos, en una tarde lluviosa de primavera, alcanzó a ver a Ernest Hemingway caminando en París. En ese momento, 1957, Gabo pasaba sus horas más bajas. El periódico en el que trabajaba, El Espectador, había cerrado en Colombia por orden de un dictador. Se había quedado aislado en la ciudad donde todos los jóvenes llegan con la esperanza de convertirse en escritor. Uno de sus ídolos literarios era Ernest Hemingway. De él había aprendido técnicas que le sirvieron toda la vida. Una de ellas era no detener el trabajo diario hasta saber cómo se debe continuar al otro día. Y que toda novela terminada dejaba de tener importancia “Era un león muerto”. Lo que no había aprendido era lo duro que era París. Cuando se quedó sin un franco, Gabo vivió de la buena voluntad de sus amigos. Pero de eso ya lo hablaremos. Ahora, contemos uno de sus pocos momentos felices en esa ciudad. Gabo sabía que uno de los cafés favoritos de Hemingway – a quien llamaba Papa- era la Closerie des lilas. Allí se apostó y una tarde lo vio de lejos, se destacaba con su 1.83 metros de estatura y su barba blanca. Gabo quedó paralizado, como un adolescente hoy en día viendo caminar a Taylor Swift y tan sólo atinó a gritarle con todas las fuerzas “¡Maestro!” y el autor de Adiós a las armas respondió “Adiós” y así termina uno de los pocos momentos de alegría que había tenido Gabo en la ciudad de los escritores. Gabo había llegado a París después de haber convencido a Guillermo Cano para que le permitiera hacer una estadía en Europa y enviar noticias desde allá. Estuvo en Roma, en donde conoció a Cesare Zavattini, el guionista que se inventó el neorrealismo con joyas como Ladrón de bicicletas, sobre la que García Márquez había escrito alborozado. Allí también conoció a dos amigos de toda la vida, el argentino Fernando Birri y el fotógrafo Guillermo Angulo, quien hoy tiene una vida apacible en su orquidiócesis en Choachí. De Roma pasó a París y uno de sus contactos en la ciudad era Plinio Apuleyo Mendoza. Tenían una amistad incipiente. Se habían conocido años atrás en Bogotá y el de Aracataca no había dejado su mejor imagen. Mendoza lo consideraba pedante, acartonado, demasiado pegado de sí mismo. Un escritor, para no sucumbir, debe tenerse la fe del boxeador. En París cambió la energía. Pasaban tardes juntos. En una de ellas pasaron por un puesto de periódicos y vieron un titular. El general Rojas Pinilla, entonces dueño y señor de Colombia, había ordenado el cierre de El Espectador. Gabo no le dio importancia a la noticia, como si no supieran que los cheques dejarían de llegar. Y los cheques dejaron de llegar. Su único consuelo fue haber conocido a una aspirante a actriz, la española Tachia Quintanar. En Colombia lo esperaba ya Mercedes Barcha, pero Gabito tenía 30 años y estaba solo. Y Tachia era todo lo que anhelaba un joven novelista. Vivieron horas amargas. El amor sin dinero es más difícil. Hubo un embarazo, una pérdida, un rompimiento. Gabo perdía las fuerzas. Tenía amigos colombianos que de vez en cuando lo invitaban a fiestas copiosas. El pintor German Vieco vivía una realidad completamente diferente en París. Pero nunca le pidió un peso hasta que la cuenta del hotel de Flandre se desbordó y Vieco le tuvo que firmar un cheque. La situación se extendió más de un año. Desde Colombia Cepeda Samudio y los muchachos de La Cueva, le enviaron una postal. Tenía unas palmeras, el sol, y el invierno endurecía aún más los corazones de los parisinos. Gabo tenía hambre y la postal decía, socarrona, “Tú mamando frío y nosotros chupando ron”. Gabo estalló, en vez de enviar dinero, pensó. Arrugó la postal. La tiró a la basura. Un par de horas tocan la puerta, era la portera, traía otro cable. “Como eres bruto debes saber que hay 100 dólares entre la postal”. Desesperado Gabo bajó los seis pisos sin ascensor, buscó donde se arremolinaba la basura ya al borde de la congelación y cuando perdía la esperanza encontró la postal. Gabo estaba en una situación muy parecida a la que estuvo su abuelo el coronel Nicolás Márquez años después de la Guerra de los mil días, cuando esperó durante años la pensión que le tenía que entregar el gobierno. Él esperaba en la buhardilla del Hotel de Flandre, a diario, que algo lo salvara. Lo único que llegó fue una idea, la de escribir El coronel no tiene quien le escriba . Si uno necesita entender la desesperación de García Márquez en sus años parisinos la encuentra en ese viejo coronel, aferrado a no vender lo único que tiene, un gallo de pelea herencia de su hijo, que era el único sostén del militar y su esposa, y a quien mataron tan joven. Cuando lo terminó y la envió a las editoriales no la encontraron tan genial como el autor creía. Había que esperar. La gloria llegaría una década después con la historia de los Buendía y México. Pero ese es otro capítulo. Gabo pudo devolverse a Colombia. Sus amigos le consiguieron un pasaje de regreso pero él lo canjeó por francos. Quería intentarlo en Francia pero los dos años que estuvo, soportando el frío, el hambre y una deuda en un hotel que crecía con los días, hicieran que el rechazo que tuvieron novelas suyas escritas en ese periodo, como La mala hora y El coronel, le dolieran como una puñalada en el corazón. Después vendría su aventura con Plinio por los países de la Cortina de Hierro, su regreso a Colombia, su ida a México y la gloria con Cien años que le quitó la máscara de farsante a todos los editores latinoamericanos: Gabo siempre fue Cervantes y nadie se dio cuenta. Pero eso, eso es otra vida y no nos corresponde relatarlo en este relato corto. Gabo y París siempre tuvieron una relación complicada a pesar de que cuando la fama y el dinero bajaron del cielo compró un piso allá. Cien años no deslumbró a los franceses como sucedería en otros países. La razón que encontró García Márquez ante este desdén fue que a los franceses se los había tirado descartes y su pensamiento lógico, pensar que habían sido tan felices cuando creían en su realidad pantagruélica, en el universo desbordado de Rebelais. Igual los franceses creyeron pagar una deuda con Gabo cuando bautizaron una plaza con su nombre en el Barrio Latino, cerca a donde vivió sus penurias, pero ya era tarde. Todos ya estábamos muertos.

  • Así llega el agua a cada casa en Bogotá

    Por: Isabela Puyana Bogotá le brinda el agua que consumen sus habitantes principalmente desde dos ecosistemas: Chingaza y Tibitoc. Este es el recorrido desde su captación hasta el destino final en donde más de 8 millones de personas entre Bogotá y 10 municipios de Cundinamarca se benefician del servicio. El agua es captada de la laguna de Chingaza. Foto por: Isabela Puyana Luego pasa por el túnel de Guatiquía, para desembocar en el embalse de Chuza y San Rafael, hoy ambos son los que se encuentran en estado crítico por el Fenómeno El Niño. Embalse Chuza -Imágenes de El Tiempo Después el agua sigue hacia la presa Golillas, que devuelve parte del agua al río Chuza y regula el nivel del embalse. Presa Golillas, Foto de Saúl Orduz, Portal Environment and Society Luego, pasa al túnel del palacio Río Blanco y llega a la planta de tratamiento Wiesner. Planta de tratamiento Francisco Wiesner- Foto de iagua En la planta de tratamiento se agrega el primer químico al agua, sulfato de aluminio, para que se concentren las impurezas y puedan ser retiradas. De allí sale hacia Bogotá por otra red de túneles que desembocan en 50 tanques que la llevan por gravedad o por bombas al resto de la ciudad. Uno de los 50 tanques de almacenamiento de agua- Foto acueducto de Bogotá Sin embargo, hay algo más que se debería tener en cuenta sobre el uso y distribución del agua en Bogotá Según Sebastián Castañeda, investigador en hábitat popular y ordenamiento ambiental territorial, cerca de 102 mil personas censadas en el 2018 en Bogotá y municipios aledaños no cuentan con el servicio de agua potable porque pertenecen a urbanizaciones no legalizadas que no cuentan con servicios públicos. Muchas de ellas no tienen acceso al agua, aunque según la Corte Constitucional, a partir del 2007 se consolidó un informe en torno al amparo de este servicio en el que se reitera el derecho al consumo del agua potable: “aceptar el carácter fundamental del agua es una decisión encaminada a reconocer un estado de cosas existente. Ningún sentido tendría, como lo señala la sentencia T-418 de 2010, “pretender asegurar la vida sin asegurar el derecho al agua, en sus dimensiones básicas, como fundamental”. Hoy son poblaciones que no tienen cómo acudir a este servicio y muchas de ellas a través de acueductos artesanales acceden a aguas insalubres para subsistir. Muchas de estas poblaciones tienen más probabilidades de tener enfermedades como Sarpullido, dolor intenso de estómago, vómito y diarrea por no contar con un servicio digno. Aunque hoy Bogotá ha sido llamada a un corte del servicio durante 24 horas una vez cada 7 días, para garantizar el cuidado del recurso, cientos de personas en la ciudad viven sin agua potable todos los días. Más que una medida temporal, el uso adecuado del agua debería ser una práctica ciudadana constante. Estos son algunos datos dados por el informe 4 años para salvar el agua en Bogotá publicado por El tiempo en el 2014 con el fin de proteger el agua y tener conciencia sobre el origen y los usos que se le da en la Ciudad de Bogotá: 1.    El consumo promedio de una familia en Bogotá es de 10,76 metros cúbicos de agua y el consumo por habitante es de 76,32 litros por día. 2.    En estratos 1,2 y 3 se gasta más agua en lavamanos y lavaplatos, mientras que en estratos 4,5 y 6 se consume más el líquido en los baños y duchas. 3. El Sábado es el día de la semana en que menos se consume agua en el Chicó, el barrio que más agua gasta en la capital. 4. 11:30 a.m es la hora pico del consumo de agua en Bogotá. 5. 55% del agua que llega a las casas bogotanas se gasta en el inodoro y en la ducha. Teniendo en cuenta estos datos sobre cómo llega el agua a cada hogar y cómo se consume, ¿qué haría de ahora en adelante para cuidarla?

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