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- Cuando Uribe quiso meterle la mano a la Constitución, pero fracasó en su intento
Por: Iván Gallo Una de las escenas más bizarras de la historia política de Colombia ocurrió en uno de los baños del Palacio de Nariño. Álvaro Uribe Vélez, todopoderoso presidente de la República, se le arrodillo a la congresista Yidis Medina. Hija de un mecánico y una enfermera, había nacido en la zona rural de Barrancabermeja, a duras penas terminó el bachillerato y no tuvo los recursos para terminar su carrera de sicología. Llegó al consejo de Barranca por su campaña con madres cabezas de familia y fue congresista apenas por 90 días, ya que era la suplente del político santandereano Iván Díaz Mateus -hermano del actual gobernador-, pero esto le bastó para ser la protagonista de uno escándalo que no han podido borrar los uribistas de la memoria de este país. Su voto era fundamental para lograr la modificación de la Constitución y lograr la reelección de Álvaro Uribe en 2006. Por eso, además de las promesas de dádivas, Uribe se arrodilló en pleno baño del palacio presidencial a suplicarle a Medina quien jamás, en sus sueños más estrafalarios, pudo visualizar que un hombre de tanto poder pudiera postrarse ante ella como si fuera una estatua. Este episodio lo ha negado gente cercana al expresidente como su ex secretario general Alberto Velásquez, está suficientemente documentado para creerlo. O, en el peor de los casos, podría ser una metáfora de la desesperante necesidad de Álvaro Uribe Vélez para seguir mandando durante cuatro años más. Es que desde que fue elegido en marzo del 2002, la reelección fue uno de los objetivos directos de Uribe. Lo lograron gracias a lo que sería considerado como la Yidispolítica. Pero querían más. Una vez consigue, otra vez de manera arrasadora y en primera vuelta, su reelección, su equipo de campaña intenta lograr una segunda reelección. El 10 de octubre del 2007 el secretario general de la U -partido al que pertenecía Álvaro Uribe- Guillermo Giraldo, hizo oficial la propuesta de convocar un referendo y que fuera el candidato, por tercera vez consecutiva, para presidente en el 2010. Un mes antes de esta propuesta las FARC habían cometido uno de sus crímenes más atroces, la ejecución de 11 de los diputados de la Asamblea del Valle, quienes habían sido secuestrados en el 2002. La masacre generó marchas y el repudio hacia las guerrillas y a todo lo que oliera a izquierda se extendía por el país. Las FARC, con su estupidez, había hecho aún más fuerte a Álvaro Uribe. El uribismo en pleno tenía confianza de que lo podrían lograr. Se necesitaba del 5% del censo electoral para conseguir que fuera aprobado al menos la posibilidad de hacer el referendo. Eso era, en plata blanca, recolectar 1.403.068 firmas. Después de intensos debates en el Congreso en donde cuestionaban la transparencia del referendo, la U entregó a la Registraduría, el 11 de agosto del 2008, más del doble de lo que necesitaban: 5 millones de firmas. De estas, según recordó en su momento la Revista Semana, sólo fueron validadas 3.9 millones. El 10 de septiembre del 2008 se presentó, como proyecto de ley el referendo reeleccionista. Pero empezaron a llover los problemas contra esta intención. En un artículo de la Revista Semana publicado en el 2010 se explica la investigación que siguió el CNE en donde no convenció la versión de Guillermo Giraldo en donde explicaba de dónde habían salido los 2.046 millones que costó la financiación de la recolección de firmas. Escarbando apenas la superficie el CNE se dio cuenta que las firmas se habían trasladado a través de Transval, una firma que pertenecía a David Murcia Guzmán. El estrambótico empresario había sido detenido el 19 de noviembre del 2008 acusado de haber realizado, a través de su empresa, la captadora de recursos DMG, realizar negocios ilegales como lavado de dinero y esquemas piramidales. Mientras tanto al uribismo le iban estallando escándalos que, aunque no le afectaban una favorabilidad del 75%, gracias a golpes dados a las FARC como el éxito que obtuvo su Operación Jaque, si iban desmoronando por dentro a su movimiento. La fallida desmovilización de los paramilitares, la parapolítica, y las ejecuciones extrajudiciales de civiles que eran pasados por guerrilleros para mejorar las cifras del ejército, que, en épocas de Seguridad Democrática, se medía su eficiencia con base a los litros de sangre que presentaban, eran las gotas que poco a poco se convirtieron en aguacero. El entusiasmo de los seguidores de Uribe rozaba el servilismo, pero esta abnegación no les libró de la falta de rigor. El proyecto de ley resultó fallido porque la pregunta que se le haría a los colombianos en el referendo estaba mal formulada y anulaba la posibilidad de que pudiera aspirar a la presidencia en el 2010, tendría que esperar hasta el 2014. Uribe entró en su espectro de furia y se le notó su talante autoritario cuando quiso imponer a la fuerza el referendo, llamando a sesiones extraordinarias a la Cámara en donde su partido era mayoría. Además, las irregularidades salían una tras otra hasta el punto que el 25 de marzo del 2008 el CNE encontró suficientes razones para arrancar una investigación. Pero Uribe le había puesto anfetaminas al referendo y pasaba cualquier obstáculo que se le presentara. La única mano que pudo atajarlo fue la Corte Suprema de Justicia. Arrancando el 2010 la Corte Constitucional votó 7 contra 2 y hundió el referendo reeleccionista. Uribe estaba en Barranquilla cuando se enteró de la noticia, tragó saliva y aceptó la decisión argumentando que "Bienvenida siempre la participación, con acatamiento a la Constitución, a las normas legales y con sometimiento a las instituciones de derecho (...) competentes para hacer respetar la ley". Desde ese momento consolidó como uno de sus enemigos más enconados a los miembros de esa corta, destacando, por encima de todos, al actual ministro de Defensa Iván Velásquez. Uribe tenía como plan B a Andrés Felipe Arias, quien no ganó la consulta del partido conservador y tuvo que agarrarse del hierro que estaba más caliente: su ministro de defensa, Juan Manuel Santos, quien su intención de hacer un gobierno independiente del uribismo, fue interpretado por estas huestes como alta traición. No, Petro, no sería el primer presidente en haber anunciado una probable intención de llamar a una nueva constituyente. Esta ha sido una tentación constante de los que se sientan en el solio de Bolívar.
- Pares llega a Santa Marta
Por: Lizeth Serrato Contreras La Fundación Paz y Reconciliación (Pares) llega al Caribe colombiano en búsqueda de crear y fortalecer una nueva línea de investigación para la producción del conocimiento; el Centro de Pensamiento para la Transición Energética Justa abre sus puertas a las orillas de la bahía más linda de América apuntando a liderar el fortalecimiento de la construcción de un sujeto político para la transición energética justa y la democratización de la misma. Si bien, esta nueva oficina llega al Caribe a contribuir al desarrollo sostenible de Colombia a través de un pensamiento estratégico que involucre el análisis del territorio y los procesos para la transición, además, se trabajará porque Pares sea referente a escala nacional e internacional en investigación de estos temas. El Centro de Pensamiento Para la Transición Energética Justa analiza al Caribe a partir de un enfoque territorial, diferencial e interseccional, ya que, en la amplitud de su territorio, se hace visible la heterogeneidad de la región a nivel poblacional, político, económico y medioambiental. Por otro lado, la oficina direcciona su acción a través de tres líneas estratégicas: investigación, territo y agenda pública, cada una con un propósito que contribuye al objetivo principal del Centro: Promover un espacio de encuentro reflexivo en torno a la transición energética en Colombia desde una perspectiva de inclusión que se convierta en una dinámica de co-creación colectiva desde el gobierno, las empresas y las comunidades. ¿Por qué Pares pone su atención en el Caribe? La Región Caribe Colombiana es una de las seis regiones que componen el suelo nacional; su extensión territorial se encuentra constituida por ocho departamentos que gozan de las condiciones geográficas y medioambientales que posee esta zona del país, dentro de las cuales se encuentran: desiertos, valles, sabanas, costas, serranías llanuras, ríos, mares, entre otras, además, cuenta con un clima seco tropical que permite la presencia constante de vientos y radiación solar, es importante aclarar que la Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso litoral más alto del mundo y se contempla, en su extensión, todos los pisos térmicos. Las características de esta región hacen que sea propicia para el desarrollo de procesos de gobernanza e implementación de energías renovables, además de ser un escenario de resiliencia por parte de las comunidades que han sido permeadas por la violencia, los conflictos socioambientales y los efectos colaterales de la actividad minero energética. Pares y las comunidades: avances en términos de articulación. Fuente: Fotografía propia Una de las primeras acciones que Pares desarrolló desde su arribo a la costa Caribe fue la vinculación directa con las comunidades, la cual ha consistido en generar espacios de relacionamiento, asesoramientos, acompañamientos y capacitaciones en materia de transición energética y, específicamente, de comunidades energéticas. El primer grupo que abrió sus puertas a Pares y acogió la información para su propio crecimiento y el futuro aprovechamiento de las energías renovables fue la vereda Don Jaca, ubicada en la zona norte de Santa Marta a las orillas del Mar Caribe y justo medio de dos puertos de carbón: Prodeco y Drummond, construcciones que tuvieron como efecto colateral la minimización de la actividad pesquera propia y representativa de esta población. Si bien, la comunidad de Don Jaca se articula con Pares para iniciar a transitar de las energías convencionales a las energías renovables que le permitan bajar los costos del servicio y a tener estilos de vida amigables con el medio ambiente. Don Jaca, durante las visitas de Pares al territorio, ha manifestado estar conmovidos por la presencia de la fundación en el territorio y la apertura de una oficina física en la región, ya que, la mejor manera de ser apoyo a las comunidades y entender de mejor forma al territorio es desde el mismo territorio. Equipo Pares: desde el territorio. Pares llega a trabajar al Caribe con el Caribe, por ello, ha integrado a su equipo de profesionales personas oriundas de los distintos departamentos de la región que conocen, de primera mano, las necesidades de una transición justa y en paz para el mejoramiento medioambiental y económico de los distintos grupos poblacionales. Además, esta nueva línea investigativa vincula las voces e ideas jóvenes que buscan ser parte de una transformación social positiva y enriquecedora para el Caribe. Constituido por un equipo de investigadores e ingenieros, la oficina del Centro de Pensamiento para la Transición Energética Justa pronostica su apertura oficial para mediados del mes de abril, acto en el que harán presencias las distintas instituciones de educación superior de la ciudad, las comunidades que han creado alianzas y vinculaciones con Pares, además de las gobernaciones y alcaidías de los ocho departamentos, entre otros actores. ¡Formalmente tenemos OFICINA CARIBE-CENTRO DE PENSAMIENTO PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA abrir una puerta siempre trae consigo infinidad de experiencias, mundos y sentires! Pero sobre todo de realidades que se empiezan a tejer y escribir en PARES.
- El millón de Uribe y la pobreza en Antioquia
Por: Germán Valencia Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia En la primera semana de marzo, el expresidente, Álvaro Uribe, lanzó a la opinión pública la propuesta de que, al menos “un millón de antioqueños” deberían comprometerse a donar o prestar “un millón de pesos” para financiar las vías del departamento de Antioquia. El exmandatario le propuso a la ciudadanía que “enfrentara este desafío cívico” con determinación, como una manera de hacerle frente a las dificultades financieras que tiene el territorio hoy para finalizar algunas obras de infraestructura. Esto se traduce, en términos de cifras, que una séptima parte de las antioqueñas y antioqueños —según las proyecciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) en 2024 los habitantes de Antioquia suman 6.90 millones— aporten un billón de pesos en recursos. Los cuáles serán utilizados para concluir las inversiones en las autopistas de cuarta generación (4G) del departamento, en especial, en dos tramos del Túnel del Toyo, que es la vía que comunica a Medellín con el Urabá Antioqueño. Esta idea, a la que le falta aún estudios de viabilidad y mucho realismo —pues ignora las condiciones socioeconómicas de la población que habita el departamento de Antioquia en pobreza y desigualdad—, viene siendo apoyada por varias personas. El primero fue el gobernador del departamento, Andrés Julián Rendón, quien dijo que la consideraba una “Excelente iniciativa” y que sin duda “la sacaremos adelante”. Además, por el partido Centro Democrático y por algunos empresarios de la región. A pesar de que está idea del exmandatario, según los que apoyan esta propuesta, “no es para nada descabellada”, hay que decir que su opinión se basa en un sesgo mental. Aquel que se produce cuando pensamos rápido —como lo advierte el nobel de economía Daniel Kahneman—. Para la gente resulta muy sencillo pedir “un milloncito de pesos, que es casi nada”, sobre todo a una población rica como la antioqueña, la cual aporta el 15,1% del Producto Interno Bruto (PIB) —ocupando el segundo puesto después de Bogotá—; además, en un territorio donde es tan fácil encontrar familias con altos ingresos y muy atentas a escuchar la sugerencia del líder político. Pero cómo lo advierto estamos ante un engaño mental, que con facilidad se puede desvirtuar acudiendo a la realidad. Cuando se revisan las cifras del departamento podemos ver que nos encontramos frente a un territorio con altos niveles de pobreza y desigualdad. En términos de pobreza monetaria, Antioquia presentó en 2023 un porcentaje de las personas o familias del 28,8% en incapacidad de alcanzar ingresos adecuados para cubrir sus necesidades básicas, como alimentación, vivienda, educación y atención médica. Y si consideramos solo la alimentación, veremos como el porcentaje de hogares en situación crítica se eleva. Según las cifras de Antioquia Cómo Vamos —que son las mismas que usó los miembros de la Asamblea Departamental de Antioquia para cambiar recientemente la destinación del impuesto vehicular a programas de alimentos—, este territorio albergó en 2023 a 490.000 hogares bajo inseguridad alimentaria, lo que equivale al 60% de los hogares, o en términos proporcionales siete, de cada diez hogares antioqueños, sufrieron de hambre. Además, 400 mil adultos mayores se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. En cuanto a la desigualdad, que se mide generalmente usando el Coeficiente Gini —este se mide con valores que van entre 0 y 1, siendo 0 una distribución totalmente igualitaria (todos los ciudadanos tienen los mismos ingresos) y 1 una distribución totalmente desigual (todos los ingresos los tiene una sola persona)— el departamento tiene uno de las medidas más altas inequitativas del país, tanto en ingresos y riqueza como tierra. En la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), que se realizó en 2022, Antioquia ocupó el sexto departamento con más desigual de Colombia, en términos de ingresos según el Coeficiente de Gini. La cifra para el departamento fue de 0.4645. Lo que significa que en Antioquia hay municipios como Envigado —que es el segundo más rico en Colombia, después de Chía, Cundinamarca, con un ingreso, por 20 mil (USD 4 millones) millones de pesos (USD 20 millones) en 2020— con mucha abundancia; pero también, municipios muy pobres, en el Bajo Cauca, el Urabá y el Magdalena Medio, como Vigía del Fuerte o Murindó donde la inseguridad alimentaria está por encima del 70%. Es decir, la evidencia empírica muestra a un departamento de Antioquia que se caracteriza por tener una situación crítica de pobreza y desigualdad. Donde habita una población que, incluso en su capital —el Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín—, el 59% de la gente carece de al menos una comida diaria. Un departamento que a pesar de dar la apariencia de contar con una población con riqueza material alta —pensar rápido— se presenta con serias carencias en alimentación, educación, salud y servicios públicos, entre otros bienes y servicios. De allí que cabe la pregunta a los proponentes del millón de pesos para la vías 4G: ¿de dónde sacarán los donantes? Pues restando los 5 millones de personas que aguantan hambre en el departamento —con los cuales sería injusto contar en esta propuesta—, quedan menos de dos millones de antioqueñas y antioqueños que, aunque no están en situación de inseguridad alimentaria, muchos de ellos se caracterizan por tener empleos precarios, con ingresos cercanos al salario mínimo y con bajos estándares en calidad de vida. Reconocer esta realidad les permitiría a los proponentes de la donación aterrizar su propuesta, concretar el estudio de prefactibilidad y darse cuenta que el “milloncito de pesos” es una cifra descabellada para una población donde la mayoría de las familias sufren de hambre. Además, es una propuesta inoportuna, en especial, en un año como estos, donde el crecimiento económico será muy bajo y la pobreza monetaria extrema aumentará en las zonas rurales debido al cambio climático que estará provocando estragos. Finalmente, la propuesta del millón de pesos es populista. Estamos frente a una pelea política entre el gobierno departamental y el nacional, entre una postura por fortalecer el federalismo fiscal y debilitar el centralismo. El dinero que se está invirtiendo en los 10 megaproyectos 4G que hoy pasan por Antioquia es enorme —según el Gobierno Nacional entre este año y 2040 se proyecta una inversión de $31,1 billones en las vías que se construyen en el departamento—, en comparación el billón de pesos que aportarían los antioqueños para cubrir el sobrecostos de los 700 mil millones que tiene el Túnel del Toyo. *Esta columna es resultado de las dinámicas académicas del Grupo de Investigación Hegemonía, Guerras y Conflicto del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. ** Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.
- Intentar cambiar la constituyente que creó Pinochet: el gran fracaso de Gabriel Boric
Por: Redacción Pares Foto tomada de: Radio Nacional de Colombia En el año 2019 las calles de Santiago de Chille estallaron con la misma ferocidad que en 1973. Esta vez no fueron el poder de los cañones, de los bombarderos que caían sobre la casa de la Moneda y que obligaron al suicidio al presidente legítimamente elegido como fue Salvador Allende, no, esta vez fue el pueblo. Todo arrancó con la subida del boleto del metro y terminaron en una especie de revolución en donde se pedía por un modelo económico más justo y derechos sociales. El estallido disparó la popularidad del joven diputado Gabriel Boric, quien arrancó en política siendo líder estudiantil y que durante las manifestaciones del 2019 lo catapultó. Lo que la gente soñaba, y se lo pedía, era derrumbar la vieja constitución impuesta por el sátrapa Augusto Pinochet. El 16 de diciembre del 2023 Chile completó cuatro años intentando tumbar esa constitución. En ese segundo plebiscito la gente le decía otra vez que no a la propuesta de Boric. El No sacó 55% de la votación. Y era extraño. La gente estaba de acuerdo en afirmar que la Carta Magna, creada en 1980 por el dictador, estaba viciada de ser ilegítima. Sin embargo esta Constitución ha sufrido dos reformas importantes, la de 1989 y el 2005. En 1988 la dictadura de Pinochet leyó mal la calle y aceptaron la propuesta de medirse en un plebiscito en donde el pueblo decidiría si Pinochet seguía en el cargo o no. El Estado activó todo el aparataje para garantizar que ganarían sin problemas. Pero no fue así. El No ganó por el 54,7%. Se iba la vota militar. Un año después se intervino la constitución. Se tumbaba la norma que establecía un pluralismo político limitado. Una medida que prohibía, por ejemplo, las actividades del partido comunista. En el 2005 el entonces presidente Ricardo Lagos presentó la reforma que acabó con la figura de los senadores designados, que era elegidos por instituciones como las fuerzas armadas o la Corte Suprema. Este punto convertía a la Constitución en un arma contra la democracia. Pero la gente quería más. Ésta constitución fue redactada por cuatro generales y no por un pueblo que quería cambios para que la salud, la educación, todos los cambios sociales, fueran de la gente. Pinochet fue el gran privatizador de Chile. La venta de empresas estatales fue la punta de lanza por la que se estableció lo que se conocería como El milagro económica de Chile, una ilusión que condenó a que la brecha entre pobres y ricos se ahondaran aún más en ese país. Es que ya ni siquiera la luz y el agua que reciben los chilenos, les pertenecía a ellos. Esta Constitución ni siquiera tiene en cuenta a los pueblos originarios, en donde no los nombra por ninguna parte. Pero en el 2022 se lanzó la primera propuesta constitucional de Boric en donde establecía que el agua le pertenecía enteramente a los chilenos que era un bien nacional de uso público e inagotable, y además reconocía a pueblos milenarios como las mapuches, pero la gente dijo no. Y dijo no en un 62%. Estaban de acuerdo con que se hicieran los cambios pero se instaló en la calle eso de que a Boric se le había ido la mano y que lo que quería era “refundar” la patria. Boric se desgastó en dos reformas constitucionales fallidas que además eran necesarias por el origen sangriento de la carta magna de 1980, redactada por dos generales. Boric tiene un 65% de desaprobación en este momento, algo parecida a la que tiene Gustavo Petro. Insuflado por el pueblo que lo sigue queriendo en el sector de Puerto Resistencia en Cali, Petro anunció que si era posible hacer una nueva constituyente para que pasen sus reformas que se empantanaron en el Congreso, quiere que sea la gente la que empuje, la que escoja. Para eso necesita 13.500.000 votos. Petro llegó a la presidencia con poco más de 11 millones de votos pero en 18 meses de gestión su popularidad ha caído, como se nota cada vez que hace sus convocatorias en la calle. Nadie, ni sus más fieles seguidores, le aconsejan a Petro meterse en este berenjenal. En Colombia presidentes como Uribe, que tenían el 70% de popularidad en su momento, fracasó en un referéndum en el 2003, Juan Manuel Santos también naufragó con su plebiscito por la paz. En este panorama nadie quiere un desgaste de este tipo. En la entrevista que le dio a Andrés Mompotes, director de El Tiempo, se nota que el presidente se lo ha pensado mejor. El fracaso chileno es un espejo en el que él tiene que verse.
- La constituyente una ilusión que nos puede costar caro
Por: León Valencia Las reformas sociales, tan necesarias como urgentes, no avanzan; la resistencia de la élites tradicionales es enorme; entiendo la frustración de Petro; pero quizá el ambiente no está para embarcarse en un proceso constituyente. Lo mejor es acudir a las facultades presidenciales para hacer los cambios posibles mediante decretos y directivas y concentrar los esfuerzos en ejecutar el plan de desarrollo aprobado y sacar adelante la paz con el ELN. Mantener al tiempo la agitación sobre las reformas y perfeccionar y actualizar su contenido para abrirles paso en la opinión pública. La transición del país hacia la paz y el cambio social apenas y será largo el camino, aún no hay las mayorías suficientes para desatar las transformaciones . Les recomiendo a Petro y al Pacto Histórico estudiar a conciencia el proceso mediante el cual se intentó reformar la constitución de los tiempos de Pinochet en Chile. El estallido social y en triunfo electoral de Boric y la izquierda crearon la ilusión de que podían dar un gran salto en los cambios sociales y en la democracia. La reacción de las derechas y la volatilidad de la opinión frustraron ese proceso y Boric y la izquierda perdieron dos valiosos años. La historia ha dado una vuelta. El siglo XXI ha cambiado el papel de la izquierda. La izquierda tenía como misión conquistar los cambios sociales, producir las reformas necesarias para superar la inequidad. Ahora la izquierda tiene la doble misión de alcanzar la justicia social y defender, a la vez, las instituciones democráticas de la ofensiva de la ultraderecha para arrasar con la democracia. Es importante que la izquierda colombiana entienda a cabalidad este doble y enorme reto. Sería bueno, también, que los intelectuales y activistas del Pacto Histórico leyeran El ocaso de la democracia, un libro que tiene un subtitulo muy sugestivo: la seducción del autoritarismo. En este muy bien logrado ensayo, la autora, Anne Applebaum, una periodista del Partido Republicano, de los Estados Unidos, hace un recorrido por el ascenso político de Donald Trump y tres populistas europeos, para dar cuenta de los mecanismos de la ultraderecha para hacerse al poder y golpear desde adentro a la democracia.
- Nadar contra corriente: situación de violencia en contra de lideresas y defensoras de derechos humanos.
Por: LíneaPaz Territorial y Derechos Humanos Hay que tener coraje para ser lideresa social en Colombia. Según un reporte de ODEVIDA entre el 2022 y marzo del 2024 fueron asesinadas 42, toda una cachetada a un gobierno que se propuso protegerlas. Sin embargo, la cifra más alta de lideresas asesinadas fue el 2020, en pleno gobierno de Iván Duque, con un promedio de 2.8 homicidios al mes. Y eso que estábamos encerrado por la cuarentena. Esto permitió el control y la presencia de grupos armados en los territorios dando espacio al cometimiento de acciones violentas por parte de los mismos. Desde el año 2019 hasta el 5 de marzo de 2024, se ha registrado el asesinato de 125 lideresas en Colombia. Este recuento incluye 22 casos en 2019, 34 en 2020, 28 en 2021, 14 en 2022, 27 casos en el 2023 y un caso adicional durante los dos primeros meses del año 2024. Todos los asesinatos duelen, pero algunos tienen un nivel simbólico más fuerte como el de la Mayora Rosalía Quinaguas Dagua, miembro del CRIC, a quien mataron junto con su esposo, Sabedor Marcelino Dagua Baicue. Las continuas confrontaciones entre grupos armados como el frente Dagoberto Ramos del EMC contra el ELN en municipios con cultivos de coca o arroz como Silvia, Toribío, Miranda, Caloto, Caldono, y Corinto, en el Cauca; y Florida y Pradera en el Valle del Cauca, han puesto en riesgo a los líderes, encerrados en esa confrontación. En Norte de Santander la expansión de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia en el municipio de el Zulia, las disidencias de las FARC, fortalecidas en zonas como Sardinata, Bucarasica y el Zulia, podrían explicar que, en el primer semestre del 2023, este departamento presentó 12 casos de feminicidios. Según Medicina Legal entre los meses de enero y mayo del 2023 se presentaron 63 casos de violencia intrafamiliar en el departamento. A la lideresa Diana Carolina Rodríguez Madrigal la mataron en el corregimiento de Urimaco, a 20 minutos del centro de Cúcuta, por la disputa por una disputa con una coquizadora de carbón que funcionaba en ese lugar. En Antioquia asesinaron por razones políticas a la lideresa Maryuri Cardenas Malagón, aspirante al concejo de Mutatá por el partido Gente en movimiento. Una gran parte de las lideresas asesinadas también eran madres, lo que añade otra capa de tragedia a sus asesinatos. Ludis García Jaramillo (Ruta pacífica, 2023), madre de cuatro hijos y líder comunal asesinada en Antioquia, y Edilsan Andrade Avirama (Verdad Abierta, 2023), líder comunitaria asesinada en Cauca en presencia de su hijo de 10 años, son ejemplos impactantes de la brutalidad de la violencia que enfrentan las mujeres líderesas en Colombia. El ex fiscal Barbosa debe dejar de sacar pecho con sus cifras: de acuerdo con la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), de los 175 asesinatos a Líderes y Lideresas Sociales cometidos en el 2023, se desconoce el responsable en 132 hechos. De acuerdo con los datos proporcionados por ODEVIDA; de los 28 casos presentados entre enero del 2023, y febrero del 2024, del 86 % de los casos, no se tiene conocimiento sobre el presunto responsable y el 14% corresponde a disidentes del Acuerdo de Paz del 2016, por 3 hechos ocurridos en el departamento del Cauca, Putumayo y Guaviare. Los perpetradores de estos asesinatos son, según datos de la Unidad de Investigaciones de la Fiscalía, las disidencias FARC son responsables del 51% de los casos en los que tenían identificados un autor, seguidas del ELN y el Clan del Golfo, cada uno con 9 por ciento, el EPL con un 4 por ciento y otros grupos más locales con el 5 por ciento. Este informe de la Fundación Pares, más allá de quedarse con la frialdad de los números, se atreve a contar las historias de luchadoras como Carmen García y Carmen Pineda en el Catatumbo, María Elsa Zapata Díaz en Puerto Tejada, Flor María Vásquez en Mosquera, Nariño, Yadis Dominguez en el Bajo Cauca, y le hace algunas recomendaciones a un gobierno bienintencionado como el de Gustavo Petro pero al que le ha faltado el rigor a la hora de emprender acciones. Lea el informe aquí:
- Santander y los Outsiders. Las trayectorias de Rodolfo Hernández y JP Hernández
Por: Laura Bonilla-Subdirectora de Pares e Iván Gallo - Editor de Contenidos de Pares Foto tomada de: El Colombiano y Pulzo Rodolfo Hernández se eligió en Bucaramanga con la promesa de sacar a los corruptos. La misma que esgrimió Jonathan Pulido Hernández, conocido como JP Hernández. El ingeniero, como le llaman en la ciudad y JP comparten una característica: ambos son outsiders de la política tradicional y herederos de una sociedad que, profundamente molesta con los bajos resultados de las élites políticas, optó por escoger – literalmente – a quién gritara más fuerte. El primero desde el pedestal del empresariado y el segundo desde las redes sociales, cada vez más influyentes en la arena política. “Cínico, mentiroso” los gritos de Jota Pe Hernández contra el ministro de defensa Iván Velásquez retumbaron en el capitolio hace pocos días, el 13 de marzo. La virulencia de los gritos se parecía mucho a cuando en el 2018 Rodolfo Hernández le gritó “No mienta, HP” al concejal John Jairo Claro mientras le asestaba una cachetada. No es difícil encontrar cierto parecido. JP, el congresista santandereano, había citado a Velásquez para una moción de censura debido a la ola de violencia que azota al país, reflejada en el elevado número de líderes sociales asesinados, a pesar de los intentos de diálogo con tres de los grupos armados más poderosos: el ELN, el EMC y la Segunda Marquetalia. Ante los exaltados gritos del senador Hernández, la senadora María José Pizarro intervino: "Espere un momento, cálmese un poco, cuando deje de enfurecerse, cuando quede evidenciado, cuando deje de reaccionar como un perro rabioso cuando lo dejan en evidencia (...). No nos permite hablar. Es imposible expresarse así". Fiel a su instinto de influencer, Hernández aprovechó el altercado en redes sociales para volver a mostrarse, una vez más, como un acérrimo opositor del gobierno, sin considerar que también el país lo vio en un acto de profunda violencia misógina y machista. A Rodolfo Hernández se le acusaba también con frecuencia de machismo. El respondía como lo hacen muchos políticos: que también había contratado a mujeres en altos cargos durante su administración. La verdad es que contratar mujeres como subalternas y frecuentemente tratarlas a los gritos es un comportamiento bastante machista, así como lo fue la postura y el trato del senador JP a Maria José Pizarro. Las trayectorias en eso también se parecen. De youtuber que apoyó el estallido a senador antipetrista. La trayectoria de JP Los bandazos de Jota Pe en política han sido tan marcados como los que ha sufrido su vida. En octubre del 2022, en una entrevista a Vicky Dávila en la Revista Semana, contó sus orígenes en el rancho de madera, paredes de bolsa negra de plástico y techo de zinc donde creció un barrio de invasión en Bucaramanga. Su papá, Juvenal Pulido, quien realizaba turnos nocturnos en un taxi, llegó sobre la madrugada y vio como el rancho se estaba incendiando. En ese accidente Jota Pe perdió a su hermana menor. A los Hernández les tocó ganarse la vida como vendedores ambulantes. En ese momento nadie le decía Jota Pe, sólo se le conocía por su nombre, Jonathan Ferney Pulido. Vendía empanadas en billares, zapatos puerta a puerta, bolsos en el centro de Bucaramanga, dulces en las tiendas. Su voz siempre fue potente, la de su papá también, por eso, cuando se repusieron de la debacle, con lo que habían ahorrado alquilaron un garaje en el municipio de Girón y abrieron una iglesia cristiana a la que le pusieron Unción Divina. El propio Jonathan Ferney era quien animaba la ceremonia con sus cánticos. Y cantaba bien. Cantaba tan bien que a sus 15 años ya tenía dos discos grabados. Según la Silla Vacía Jota Pe tuvo éxito como cantante, realizó varias giras por el país y tres de sus temas ocuparon el primer lugar de las listas de las canciones cristianas más populares del país. Se graduó del colegio cristiano de Emaús, pero no soñaba con ser pastor como Dante Gebel o cantante como Marcos Witt. Este cristiano quería ser presentador de noticias. Decidió estudiar Comunicación Social. Se matriculó en la Universidad Pontificia Bolivariana en la sede que queda en Piedecuesta, pero le tocaba hasta llevar bultos de cemento para costearse la carrera. Así que decide hacerlo por su parte. En el año 2010 abre su canal de YouTube. Esta plataforma apenas tenía cuatro años de haber sido creada. Los YouTubers no eran comunes. Fue desde el principio un opinador político. Su primer hit fue durante la campaña presidencial de ese año. En un video comparó a Juan Manuel Santos y a Germán Vargas Lleras y opinó que eran lo mismo: tuvo 7 millones de visitas. Pero debió esperar cinco años para recibir su primer pago en la plataforma. Poco a poco fue ganando fanaticada. Aunque intentó borrar los videos que hizo entre 2016 y 2018, queda claro que por esos años era un furioso uribista, le hizo campaña al No al Plebiscito y, según una investigación de La Silla Vacía, llamaba a Petro “asesino torturador” recordando su pasado guerrillero. En el estallido social descubrió que podría crecer en seguidores criticando a Duque. Así que cambió de nuevo su postura y se hizo popular con una autocrítica titulada “Uribista arrepentido”. A la política llegó después de tener millón y medio de seguidores en YouTube. Lo convenció Giovanny Leal, diputado del Partido Verde de Santander. Por intermedio de él conoció a su padrino político, el actual director de la dirección nacional de inteligencia, Carlos Ramón Gonzalez, fundador y ex copresidente del Partido Verde. Ahora González, también santandereano, no reconoce que fue él quién avaló y promovió al hoy opositor. Su discurso anticorrupción, sus actuaciones como pararse en el pasillo de un avión para gritar contra los corruptos o imprimir billetes falsos de cincuenta mil para hacer una metáfora sobre la compra de votos, le dieron popularidad. Sus discursos, de altos decibeles, recordaba inevitablemente al ingeniero Rodolfo Hernández. La gente no lo conocía, mucho más allá de sus seguidores su nombre no sabía a nada. Pero asombró su votación en las elecciones del 2022. Salió elegido al senado con una votación de 189.291 votos, ubicándose en el tercer puesto del senador más votado luego de Miguel Turbay y Maria Fernanda Cabal. JP llegó bajo las toldas de la Alianza Verde, donde varios militantes hoy piden su expulsión. La verdad es que no tiene nada en común con el ideario del partido y cada vez sus encontronazos con otros miembros de su bancada, como Inti Asprilla, abren más la grieta. Su oficina en el Congreso es una especie de estudio de televisión y todas sus intervenciones tienen más de creación de contenido que de control político. Lo único cierto es que le está funcionando la estrategia: sus seguidores no paran de crecer y para un influencer no hay nada más importante. Ni ética, ni lógica, ni estética. La trayectoria de Rodolfo Hernández. También Rodolfo Hernández tuvo una vida accidentada. Nació en Piedecuesta, Santander, parte del área metropolitana de Bucaramanga. Fue estudiante de la educación pública desde la primaria hasta el título de Ingeniero Civil de la Universidad Nacional. Las FARC secuestraron a su padre por 135 días. Tuvo dos hijos biológicos y dos adoptados. Su hija Juliana murió durante un secuestro en el año 2004. Después de trabajar en proyectos de vivienda local fundó la que sería la constructora más importante del nororiente colombiano: Constructora HG, con la que se convirtió en uno de los hombres más ricos de la región. Rodolfo Hernández se eligió alcalde en uno de esos momentos de la historia donde todo confluye a su favor. Su hermano, Germán Hernández, más interesado en la filosofía que la ingeniería, le ayudó a crear el nombre y el carácter de su primer movimiento político, con el propósito de que fuera una alternativa a los partidos liberales y conservadores, pero también alejado de los clanes políticos como el clan Aguilar, que habían ascendido gracias a los vínculos con el paramilitarismo. Las elecciones del 2014 lo tenían todo. Una crisis interna de los partidos tradicionales, una desazón por los años de persecución oculta al movimiento social, al estudiantil y hasta a los funcionarios públicos y una idea arraigada de que la última triada de alcaldes liberales estaban abusando de la corrupción. Así, el voto del 2014 fue un voto castigo. Y Rodolfo Hernández fue el castigador elegido por el movimiento Ética, Lógica y Estética, inspirado en el imperativo moral kantiano, favorito de su hermano Germán, que soñaba con una política distinta y centrada en la gente. Rodolfo prometió 20 mil casas que no se construyeron. Dijo al ser posesionado que no le debía nada al concejo y que no esperaran nada de él. Pero poco después de llegar a la alcaldía terminó rodeándose de algunos políticos tradicionales como el Representante a la Cámara Edgar, El Pote Gómez. No existe nada tan adaptativo en Colombia como la clase política y en Bucaramanga no fue la excepción. Claramente, junto con la clase política vienen los contratistas y también los intermediarios. El caso que hoy tiene a Rodolfo Hernández condenado es más de lo mismo. Intermediación indebida de su hijo, Luis Carlos Hernández para que un contrato de consultoría, el 096 de 2016, por un valor de 336 millones de pesos, se le entregara a la Unión Temporal Vitalogic. La razón por la cual este contrato era relevante no era por el contrato en sí, sino por que esta unión temporal estaría a cargo de evaluar técnicamente las propuestas de innovación tecnológica para producir energía a partir de residuos sólidos. Así, esta pequeña consultoría podría influir en un contrato mucho mayor y de largo plazo para solventar un problema de basuras gigante como el que aún hoy tiene Bucaramanga en su relleno sanitario, El Carrasco. Además de este contrato, que salió a los medios cuando Rodolfo Hernández apareció con una altísima votación en las elecciones del 2022, el alcalde se caracterizó por ser permanentemente polémico. Su hermano Germán renunció a continuar apoyándolo cuando Hernández se dedicó a gritar a sus propios colaboradores y a comportarse como un jefe tirano y autoritario. Pero al mismo tiempo, fue con Rodolfo Hernández que la bandera arcoíris de la diversidad ondeó por primera vez en la Bucaramanga conservadora donde el más liberal va a misa. Algunos dicen que fue por hacer enojar a los concejales evangélicos, cosa que logró, y otros aseguran que eso, y el apoyo al movimiento ambientalista contra la intervención de Santurbán lo hacían un hombre progresista. Al final de su mandato, su popularidad era tal que logró dejar a su sucesor y pasó de ser un político independiente a un operador político tradicional. Puso líderes, concejales y alcalde y a través de eso se catapultó como candidato a la gobernación y posteriormente como candidato presidencial. Conservó su carácter confrontativo que tanta popularidad le había granjeado, insultó y gritó. Cayó en lo que muchos líderes políticos confunden con anticorrupción, mientras cometían actos de corrupción. Orientar contratos a un solo proponente, aceptar intermediaciones políticas, construir una clientela con recursos públicos. Cosas que están sumamente normalizadas en la sociedad colombiana y que han condenado al país a la inamovilidad. En la campaña presidencial su carácter le granjeó la gran popularidad que lo hizo casi ganarle a Gustavo Petro. Pero no implicó solamente eso. Terminó graduado de ultraderecha, gracias a un carácter impositivo y autoritario que en Santander es visto como signo de buen liderazgo. Para segunda vuelta intentó obtener el apoyo del centro político, pero éste no vio con buenos ojos estar con un candidato ya involucrado en un caso de corrupción, pero además con comportamientos muy juzgables por votantes cada vez más exigentes. Después de las elecciones, el viejo Hernández decidió que no iba a hacer oposición. Nunca le interesó y así lo hizo saber. “No voy a oponerme a cosas con las que estoy de acuerdo”. Se retiró de la política y dejó en su representación – por supuesto peleando con ella – a Marelen Castillo, claramente conservadora y de vocación política de derecha. Rodolfo Hernández tiene cáncer terminal. Así lo han visto, cansado, en aeropuertos. No está activo en la política santandereana y quiénes lo conocen dicen que la rabia lo habita más que nunca. La política en Santander volvió a su curso habitual. El sector más retardatario y conservador de la sociedad ganó la gobernación con la promesa de mano dura contra la delincuencia que ha crecido en grandes proporciones. En Bucaramanga el alcalde electo Jaime Beltrán es un pastor evangélico que llegó al igual que JP y Rodolfo Hernández bajo la promesa de ser un independiente anticorrupción y con mano dura. Quiere ser el Bukele colombiano, al igual que JP que también milita en el movimiento antiderechos y representa el lado más conservador, machista y autoritario de la ciudad. Trayectorias similares y futuros distintos Bucaramanga es hoy una ciudad muy distinta a lo que fue. Del norte y sus dinámicas violentas no se habla. En el sur la clase media vive con cierta comodidad. Hay una explosión de centros comerciales, negocios y locales que no se veía hace mucho tiempo. No tiene sistema de transporte público. Los pasados alcaldes lo dejaron morir y hoy hay zonas donde es literalmente un cementerio de recursos públicos. Hay más mototaxismo del que le gustaría al santandereano de a pie, y muchísimo dinero circulando. El Bumangués, después de Rodolfo Hernández sigue buscando un liderazgo carismático que resuelva todos sus males, ojalá que se muestre fuerte y con mano dura, poco afecto a los cambios culturales y se enfoque en el desempleo y el combate a la delincuencia. En el departamento de Santander la política no se entiende desde las matrices ideológicas con las que se lee en Bogotá. Rodolfo Hernández, Jonathan Pulido, Juvenal Díaz y Jaime Beltrán tienen en común haber llegado por fuera de los partidos tradicionales, su carácter y personalidad autoritaria, sus formas machistas y desproporcionadas y su ausencia de mesura. Los tres últimos, a diferencia del viejo Hernández optaron por un proyecto político anti derechos y de mano dura, antifeminista y profundamente patriarcal que probablemente les granjee vítores y apoyos locales. Lo que es casi seguro es que la bandera arcoíris no ondeará en la alcaldía de Bucaramanga este año, pero también es muy claro que la corrupción va a continuar. Con otros intermediarios.
- El galardonado cineasta gringo que se obsesionó con Gustavo Petro
Por: Redacción Pares Foto tomada de: AP News y El Colombiano Un aplauso cerrado se sintió el pasado 24 de octubre del 2023 después de que se encendieron las luces en la sala mayor del Festival de Cine de Morelia. El público estaba emocionado después de ver el documental Petro. A la tarima subieron el director, productor y fotógrafo Sean Mattison, el sonidista Juanma López y el embajador de Colombia en México Álvaro Moisés Ninco quien fue el primero en hablar: “Esto es un registro histórico fundamental del proceso a través del cual el pueblo colombiano decidió cambiar”. Mattison miraba al público con la mirada brillante. Terminaba un trabajo que arrancó en el 2002. En ese año este realizador conoció a Gustavo Petro. En ese momento jamás había escuchado del que entonces era uno de los senadores más críticos contra el presidente Andrés Pastrana y una clase política que sin ambages giraba hacia la extrema derecha a y la expansión paramilitar que llenaba de terror al país. Incluso Petro fue de los primeros en este país -junto con León Valencia de la Corporación Nuevo Arco Iris, en darse cuenta que los paras, en sus zonas de influencia, estaban obligando a la población a votar por sus políticos para así formar un enclave dentro del Congreso, cambiar las leyes y eso les ayudaría a legitimar su poder. El gobierno de Estados Unidos acogió el pedido de asilo de Petro debido a la gravedad de las amenazas. Se fue a Washington y se refugió en la casa de unos amigos de Sean Mattison, entonces un entusiasta estudiante de cine. Lo maravilló la historia de Petro. Un muchacho de Ciénaga de oro y, una población tan lejana a Bogotá, que se fue abriendo paso estudiando en el bachillerato en Zipaquirá, que su lucha contra el orden establecido lo llevó a meterse en un grupo armado en donde formaba parte de la base ideológica y que estaba resuelto a ser presidente de la República. El material de archivo de Mattison para hacer esta película es realmente impresionante. Unos discursos inéditos, cargados de metáforas y elocuencias de un Petro veinteañero probándose por primera vez en la plaza pública. Desde Estados Unidos le tenía puesto el ojo a su personaje en Colombia, mientras tanto se iba haciendo una carrera de peso, en donde incluso llegó a obtener un Emmy, el premio más importante que puede recibir un realizador de televisión. Este lo obtuvo por su documental Atención! Murderer next door, publicado por el diario norteamericano The New York Times y en el que mostraba las protestas que les hicieron en los años noventa los familiares de las víctimas de los torturadores y genocidas militares que formaron parte de la dictadura argentina. Según el diario argentino Pagina 12 “En la película se ven varios escraches y sus protagonistas explican la justicia de sus acciones y lo pacífico de sus actos, concentradas en denunciar a los genocidas ante sus vecinos, avergonzarlos y marcas sus casas con pintura, roja "como la sangre de sus víctimas". Es imposible no notar el tono educativo del video, que claramente quiere mostrar un modelo positivo de acción política para países como, por ejemplo, los Estados Unidos de Donald Trump”. Otros trabajos suyos como Sophia, fue producido por Tribeca y está subido a Netflix, además de la serie The Line para la plataforma de Apple. Mattison vive entre Brooklyn y Bogotá. Ya había hecho un cortometraje sobre el hoy presidente, se llama Gustavo Petro, diez años. Poco a poco Mattison iba viendo como Petro ascendía. En el 2011 fue elegido alcalde de Bogotá, luego, en el 2018, se lanzó a la presidencia y obtuvo ocho millones de votos. Si, perdió contra Iván Duque, el candidato del uribismo, pero ningún otro candidato de izquierda había conseguido tal cantidad de votación. Desde entonces Mattison se vino a Colombia, a acompañar los cuatro años en donde Petro fue desplegando la estrategia para ser presidente. La coyuntura no podría ser más propicia. La violencia policial, la corrupción, reflejada en la extraña muerte de Jorge Enrique Pizarro, controller de Corficolombiana, el hastío que produjo en la población estos hechos, sumados a la propuesta de Reforma Tributaria del Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, produjo lo que después se conocería como el estallido social. Mattison, como un ojo que nunca se cierra, está al lado de Petro, incluso en el momento en el que una bala estuvo a punto de matarlo en Cúcuta. Entrevista a gente cercana al presidente como el periodista Antonio Morales, Maria Jimena Duzán o políticos a fines como Iván Cepeda, Maria José Pizarro, su propia hija Sofía y algunos que no lo quieren tanto como la senadora María Fernanda Cabal o el mismo Rodolfo Hernández, el empresario santandereano con el que disputó la segunda vuelta presidencial. La película está financiada con fondos de inversores norteamericanos y españoles. Tal y como el director le contó a Cambio este no es un panfleto, propaganda barata: "La primera vez que hablé con Petro yo dije: Nosotros no queremos hacer propaganda para usted ni queremos trabajar para la campaña. Yo como cineasta y periodista siempre tengo que mantener perspectiva independiente. Yo nunca arriesgaría la integridad del proyecto recibiendo dinero de ningún gobierno y ningún político". La trayectoria de Mattison no deja dudas de esta postura. A partir del 4 de abril la película se verá en todas las salas de cine del país.
- El presidente petro abre la puerta a los derechos de sexta generación
Por: Guillermo Linero Montes Recientemente, en la posesión de nuevos magistrados al Concejo de Estado, el presidente Gustavo Petro se refirió al derecho a la vida en términos generales; es decir, incluyendo como sujetos de derecho, además de los seres humanos y las personas jurídicas, a la vida completa del planeta, a la vida de la naturaleza. La realidad es que desde sus comienzos el Derecho estuvo al margen del reconocimiento de la vida en su calidad de valor principal y, de hecho, su instrumentalización estuvo dirigida a la organización familiar y a la organización del poder político y económico, pero sólo y estrictamente en función de la protección de la propiedad privada. De tal suerte, el Derecho comenzó siendo un instrumento en favor de los intereses de los poderosos, de quienes tenían tierras e instrumentos de producción para su explotación. No en vano, lo defendido por los primigenios sistemas de derecho era el llamado “bien jurídico general”, entendido entonces como la protección de los bienes de los ciudadanos propietarios. Por fortuna, hoy se consideran bienes jurídicos todos aquellos intereses vitales de la comunidad, que van desde el agua que se consume hasta el aire que se respira. Fue muy lento el proceso evolutivo para comprender que el Derecho, entendido tal un sistema de normas de conducta, debía ocuparse, además de la protección de los bienes, del amparo de la vida humana; pues la vida humana es un derecho común entre quienes tienen bienes materiales y entre quienes no los tienen. Lo cierto es que en el pasado la vida de ninguno importaba, excepto que estuviera ligada a un bien jurídico, a una propiedad. No por otra cosa el Derecho les permitía a los acreedores cobrarles a sus deudores hasta con la misma vida. Poco o nada se sabía del respeto a la integridad física de las personas. Los cobros penales solían ser muy atroces, incluso comparados con los dispuestos en la antigua Ley del Talión que, siendo una solución salomónica de venganza, no reparaba entre dueños y desprovistos: “Ojo por ojo, diente por diente”. A mi juicio, sin duda la primera actuación en beneficio de los derechos humanos –o la primera advertencia de que además de los bienes había que proteger también a las personas- se dio en el año 326 a.C., con la creación de la Ley Poetelia Papiria. Dicha ley prohibió la aberrante figura del negocio jurídico denominada nexum, con la cual los pobres accedían a préstamos de dinero ofreciendo sus mismos cuerpos como prendas de garantía. Desde esa noble ley, la Poetelia Papiria, la responsabilidad por las deudas pasaría a ser únicamente patrimonial. Con todo, a comienzos de nuestra era cristiana pareció estancarse de nuevo la protección de la integridad física y el respeto a la vida de las personas. En la edad media, por ejemplo, los amos esclavistas –los propietarios- decidían sobre la vida y la muerte de sus siervos –los pobres- mientras los reyes cortaban las cabezas de sus opositores a diestra y siniestra. Unos y otros actuaban fundados en preceptos de sistemas jurídicos que privilegiaban de nuevo la protección de las propiedades materiales y desestimaban a las personas que no las tuvieran. No obstante, porque pese a la barbarie la humanidad progresa, a partir de los siglos XVIII y XIX, comenzarían los sistemas de Derecho a inclinarse -sin descuidar la protección de los bienes materiales y en un proceso evolutivo denominado “derechos generacionales”- hacia la protección de los derechos humanos: la integridad física y la dignidad intelectual y moral de las personas. En efecto, bajo la égida de los pensamientos filosóficos, políticos y sociales que dieron piso a la Revolución Francesa, se instaurarían los “derechos de primera generación” que, luego de una larga tradición de esclavismo, buscaron garantizar el derecho a ser libres, a moverse sin restricciones injustificadas, a escoger la propia religión y a participar en la elección de los gobernantes (el derecho al voto). Un modelo de justicia donde el sujeto de derechos es el individuo y la protección al “bien jurídico” abarca tanto los bienes como los intereses individuales. Ya entrado el siglo XX, se institucionalizarían los “derechos de segunda generación”, que son económicos, sociales y culturales y “tienen como objetivo fundamental –así lo manifiesta la Corte Interamericana de Derechos Humanos- garantizar el bienestar económico, el acceso al trabajo, a la educación y a la cultura, de tal forma que aseguren el desarrollo de los seres humanos y de los pueblos“. Estos derechos trascendieron por primera vez la protección de los bienes y de los individuos, al reconocer como sujeto de derechos y de protección, también a la colectividad. Luego, en respuesta a los estragos de la Segunda Guerra Mundial, tomarían cuerpo los “derechos de tercera generación” cuyas banderas principales son la consecución de la paz y la conservación de un ambiente sano. Un modelo de justicia donde los sujetos de derechos y de la protección al “bien jurídico”, siguen siendo los individuos y las colectividades. En el presente, han tomado fuerza los derechos de cuarta y quinta generación, que comprenden, uno el derecho al acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones, y el otro el derecho a la seguridad digital y a los servicios en línea. En fin, cinco “derechos generacionales” dirigidos a la protección del “bien jurídico” de los individuos y de las colectividades, o lo que es igual, concebidos para la estricta protección y fortalecimiento de los humanos, sin incluir a los animales, ni a las plantas, ni tampoco al agua y al aire, sólo porque al no ser posible imputarles derechos y obligaciones, tampoco puede calificárseles como “sujetos de derechos”. Por tal razón, el presidente Gustavo Petro se pregunta de manera coherente: ¿No sería clave, desde el punto de vista de lo jurídico, construir nuevos conceptos, una nueva realidad jurídica que permita defender la vida? ¿Podríamos acercarnos a una realidad jurídica que ya no sea la defensa del individuo, solamente, ni la defensa de los derechos colectivos, solamente, sino también la defensa de la vida en el universo? La respuesta es una sola: sí, siempre y cuando les demos paso a los “derechos de sexta generación” cuyo sujeto de derechos, ya no serían estrictamente personas a las cuales puede imputárseles derechos y obligaciones, sino serían también factores bióticos (animales y plantas) y factores abióticos (como el aire y el agua), sin los cuales no es posible sobrevivir.
- “Escucha, idio** las niñas no se tocan”.
Por: Ghina Castrillón Torres. Politóloga feminista. A mi hermana y todas las mujeres que, como ella, son madres. Hermana, comienzo esta carta expresando mi más profundo respeto y admiración por tu valiente compromiso en criar a tu hija (mi sobrina) de una manera diferente, intentando alejarla de las violencias y enfocada en reconocer los riesgos frente al abuso que tantas mujeres enfrentamos en nuestro mundo. Tu dedicación y esfuerzo por inculcar en la niña valores de autonomía y conciencia sobre su propio cuerpo son verdaderamente admirable. Recuerdo el momento en que me compartiste la noticia de que esperabas una niña, y debo confesar que me invadió una mezcla de emociones. Pensé mucho en los desafíos que enfrentamos las mujeres en nuestra sociedad. Sin embargo, al conocerla quedé enamorada y sorprendida por su delicadeza, su pequeñez y su vulnerabilidad, lo que reafirmó mi compromiso con su bienestar y protección. Mas aún en un país donde cada hora 2 niños o niñas son víctimas de abuso sexual y 8 mujeres cada hora son víctimas de violencia intrafamiliar o sexual, y, donde, además, la impunidad en estos casos alcanza el 90%, el compromiso con la crianza y el cuidado es un reto enorme. Recientemente, durante la marcha del Día Internacional de la Mujer en pasado 8 de marzo en Medellín, tu hija gritó con claridad una arenga que me llenó de emoción: "escucha idio**, las niñas no se tocan". Se veía valiente y feliz. Pero, además, se veía cómo ella se sentía segura en medio de tantas mujeres que le siguieron el coro, le tomaron fotos y se alegraban con ella. Esta tradición que has construido con ella, de marchar cada 8M refleja tu compromiso como madre, y la capacidad de la niña para comprender muchas de las injusticias que enfrentamos. Es evidente que has sembrado en ella la semilla de la defensa de sus derechos, y eso es algo digno de aplausos. Lamentablemente, hemos recibido críticas y manifestaciones de odio en las redes sociales, acusándonos de "adoctrinamiento" por enseñar a la niña sobre la importancia de su integridad física y emocional. Sin embargo, hermana, quiero que sepas que tu labor como madre es excepcional. Entiendo que puedas sentirte abrumada por las críticas y el odio que recibimos, pero quiero recordarte que no estás sola en esta lucha. La responsabilidad de criar a nuestras hijas e hijos en un ambiente de respeto e igualdad recae en toda la sociedad, y tu rol como madre está siendo verdaderamente hermoso. Es importante que sigamos adelante con nuestra insistente labor, protegiendo y educando a nuestras niñas y niños sobre sus derechos y la posibilidad de reconocer los entornos seguros. La protección de la niñez debería trascender las diferencias políticas y la responsabilidad de criar a una niñez consciente es de todos y todas. Quiero cerrar esta carta expresándote mi más profundo agradecimiento por tu valentía y dedicación en la protección de tu hija. Tu labor no solo impacta la vida de tu hija, sino también la de muchas otras niñas y niños que miran tu ejemplo con admiración y esperanza. Gracias por levantar la voz y por luchar por un mundo donde todas las niñas y niños puedan crecer libres de violencias. Y sigo comprometida en acompañarte para que juntas enfrentemos este reto. Con todo mi amor. Ghi.
- Llevando internet a las zonas más remotas: el proyecto de comunidades de conectividad en Colombia
Por: Katerin Erazo, Periodista Fotos tomadas de: MinTic y Revista Economía El acceso a Internet se ha convertido en una necesidad básica en la sociedad contemporánea, pero lamentablemente, muchas comunidades en zonas rurales y remotas aún carecen de esta vital herramienta. Consciente de esta brecha digital y comprometido con la inclusión tecnológica, el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) de Colombia ha lanzado el innovador proyecto de Comunidades de Conectividad. Las Comunidades de Conectividad son mucho más que un simple proyecto de infraestructura de red. Se trata de una estrategia integral que involucra a las propias comunidades en el diseño, implementación y gestión de sus propias redes de Internet. Estas comunidades de conectividad, establecidas mediante un decreto firmado en julio de 2023, buscan llevar Internet a las zonas más apartadas del país a través de la colaboración con Juntas de Acción Comunal y organizaciones similares. El objetivo principal de esta estrategia es organizar a las comunidades y proporcionarles las herramientas necesarias para que ellas mismas puedan llevar el servicio de Internet a sus hogares. El proyecto cuenta con un respaldo financiero significativo, con el MinTIC destinando $200.000 millones de pesos del presupuesto para 2024. Además, se espera beneficiar a cerca de 10.000 comunidades en su fase inicial, con el apoyo de entidades aliadas para la infraestructura y el crédito necesario. El ministro TIC Mauricio Lizcano ha sido un firme defensor de este proyecto, destacando su importancia para cerrar la brecha digital en Colombia. Lizcano ha enfatizado que el objetivo no es competir con proveedores de Internet establecidos, sino ofrecer conexiones a tarifas sociales gestionadas por líderes locales. Hasta marzo de 2024, el proyecto ha avanzado activamente, con MinTIC propiciando encuentros con organizaciones sociales y proveedores de servicio de Internet en varias regiones del país, como Tunja y Cali. Hasta la fecha, se han identificado 2.842 posibles beneficiarios, y se están llevando a cabo caracterizaciones y estudios de campo para determinar las soluciones tecnológicas más adecuadas para cada comunidad. El proyecto de Comunidades de Conectividad se inspira en experiencias exitosas de otros países, donde la colaboración comunitaria y el apoyo gubernamental han permitido expandir el acceso a Internet en áreas rurales y remotas. Por ejemplo, en Argentina, el Capítulo de la Sociedad de Internet implementó una red comunitaria en la zona rural de Las Lagunitas, con capacitación técnica para la comunidad local y el despliegue de tecnologías innovadoras, como paneles solares para abordar los cortes de energía frecuentes. En India, se ha apostado por la banda ancha satelital para conectar áreas rurales, mientras que en Kenia, las redes comunitarias han sido clave para proporcionar acceso a Internet en zonas remotas. En Colombia, experiencias como las redes comunitarias acompañadas por Colnodo abarcan varias regiones del país, como La Macarena en Meta y Caldono en Cauca, donde la comunidad participa activamente en el diseño, construcción y operación de la infraestructura de red. Un ejemplo inspirador proviene de las familias que viven cerca del río Venus en Antioquia. Gracias al sistema de monitoreo desarrollado por el Centro de Excelencia y Apropiación en Internet de las Cosas (CEA-loT), en colaboración con entidades como el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), el sector privado y académico, estas familias pueden conocer en tiempo real el nivel de las aguas del río a través de sus teléfonos celulares. Este proyecto, liderado por la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), es un ejemplo de cómo la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las comunidades al proporcionar información crucial para la toma de decisiones. Este caso de éxito fue presentado durante la primera muestra de Experiencia Internet, una iniciativa del MinTIC en celebración del Día Mundial de Internet. El evento fue un escaparate de las diversas formas en que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están siendo utilizadas para el progreso y desarrollo de Colombia. La ministra de las TIC, Sylvia Constaín, destacó cómo estas tecnologías están impactando áreas clave como la educación, la justicia, la salud, el transporte y el turismo, entre otros. La importancia de la conectividad también fue subrayada por el Alto Consejero Presidencial para Asuntos Económicos, Felipe Buitrago, quien resaltó que cada incremento en la cobertura de internet se traduce en un aumento significativo del PIB y la productividad del país. En este sentido, proyectos como el Proyecto Nacional de Acceso Universal Social para zonas rurales, que busca conectar hasta 10 mil centros poblados, son fundamentales para cerrar la brecha digital y garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a las oportunidades que ofrece la era digital. Además de los esfuerzos gubernamentales, empresas como Facebook están desempeñando un papel clave al brindar servicios que benefician a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en Colombia. Según una encuesta realizada en 2018, el 68 % de las empresas pequeñas en el país atribuyen un aumento en sus ventas a plataformas como Facebook e Instagram, lo que demuestra el poder del internet para impulsar el crecimiento empresarial. El evento también exploró innovaciones tecnológicas como el reconocimiento facial, presentado por la multinacional japonesa NEC. Esta tecnología, que ya se está utilizando en grandes aeropuertos y estadios en todo el mundo, podría tener aplicaciones en la seguridad pública en Colombia, como la identificación de personas con antecedentes criminales. Además de las iniciativas gubernamentales y corporativas, las redes comunitarias están desempeñando un papel fundamental en la inclusión digital y el desarrollo económico en áreas rurales. Estas redes, gestionadas y propiedad de las propias comunidades, están democratizando el acceso a la información y las oportunidades en todo el país. A través de programas de capacitación y empoderamiento, como el Proyecto Google Impact Challenge, las mujeres rurales están adquiriendo habilidades digitales que les permiten fortalecer sus emprendimientos y contribuir al crecimiento de sus comunidades. Estas experiencias demuestran que las redes comunitarias pueden ser una solución efectiva para la inclusión digital, empoderando a las comunidades y mejorando su calidad de vida a través del acceso a Internet. Con un enfoque colaborativo y participativo, el proyecto de Comunidades de Conectividad en Colombia tiene el potencial de transformar vidas y comunidades enteras, marcando el camino hacia un futuro más conectado e inclusivo para todos los colombianos. El aporte de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) al proyecto de comunidades de conectividad del MinTic ha sido significativo en su primera fase. La Fundación ha desempeñado un papel crucial al contribuir al trabajo de caracterización integral en 10 municipios, entre ellos Olaya Herrera y Francisco Pizarro en Nariño. Esta fase inicial ha proporcionado una base sólida de información respecto a la situación de conectividad en estas áreas. Se ha evaluado el acceso a Internet, la capacidad organizativa de las comunidades, su nivel de seguridad y las brechas digitales presentes. Las conclusiones extraídas de este proceso han identificado la brecha digital como un desafío recurrente. Además, se ha resaltado la necesidad de realizar inversiones tanto en infraestructura tecnológica como en programas educativos para abordar esta disparidad digital. Otro aspecto relevante que se ha puesto de manifiesto es la cuestión de la seguridad, la cual está influenciada por la presencia de grupos armados en la región. Esta preocupación constante subraya la importancia de considerar el contexto socio-político en el diseño e implementación de estrategias de conectividad. En este sentido, se ha reconocido la importancia de fomentar la participación comunitaria activa y establecer alianzas estratégicas para superar los desafíos identificados. Es esencial que las soluciones propuestas sean culturalmente apropiadas y respaldadas por la población local para garantizar su efectividad y sostenibilidad a largo plazo.
- El amor secreto de García Márquez
Por: Redacción Pares Foto tomada de: Solo Literatura Llevaba un año en París y aún no sospechaba que vendrían sus horas más difíciles. Escribía para el diario El Espectador y el régimen de Rojas Pinilla estaba a punto de cerrarlo. Estaba escribiendo su segunda novela, La mala hora, con la que esperaba contradecir al director de la editorial Losada de Buenos Aires quien al leer el manuscrito de su primera novela, La hojarasca, le aconsejó dedicarse a otra cosa. Estaba en París porque los escritores deben estar en esa ciudad. Era 1956 y hacía frío. Un amigo portugués lo invitó una noche de marzo a un recital de poesía. Declamaría una joven escritora española. “Qué aburrimiento” le dijo Gabo. Decidió esperarlo en el café de Mabillon. Allí llegó el portugués con la poeta. Se llamaba María Concepción Quintana y le decían Tachia. Había nacido en el País Vasco en una familia católica y franquista. En Madrid conoció al poeta Blas de Otero, trece años mayor que ella, con el que sostuvo una relación tan tormentosa que prácticamente llegó huyendo de él a París. Intentaba abrirse paso como poeta y como actriz. Esa noche, en la que se conocieron en el Mabillon, a Tachia no le gustó nada el joven novelista colombiano. Le parecía petulante, sólo hablaba de él mismo. Definitivamente no era su tipo como se lo confesó al biógrafo Gerald Martin “A mi me gustaban los hombres al estilo de James Mason, tipo caballero británico, no los latinos guapos. Además, siempre preferí hombres mayores y Gabriel era casi de mi edad”. El amigo portugués se fue sobre las diez de la noche. Tachia necesitaba contarle sus penas a alguien, pero Gabo era poco dado a escuchar. Alardeaba sobre lo que escribía. No lo soportaba. Pero las cosas fueron cambiando, ella vio su otra cara. Empezaron a salir pero tres semanas después vendría la debacle. Rojas Pinilla cerró El Espectador en Bogotá y Gabo se quedó sin trabajo. No era el mejor escenario para que una relación floreciera. García Márquez tuvo la oportunidad de regresar a Colombia. Incluso le llegó un pasaje en avión hasta Bogotá. Pero decidió canjearlo por francos y vivir su sueño de ser escritor. Empezó a escribir la historia de un hombre que esperaba todo el tiempo a que su suerte cambiara: era El coronel no tiene quien le escriba. Fue el peor momento para García Márquez en Europa. Como se lo confesaría muchos años después a sus amigos, la dueña de la pensión en la que vivía, a la que le debía además un montón de plata, a veces le pedía el favor de que le bajara la basura al primer piso. El futuro Nobel aprovechaba para esculcar la bolsa y comer cualquier desperdicio. Varias veces tuvo que pedir dinero en la entrada del metro y la policía vivía deteniéndolo porque lo confundían con un argelino. En ese momento el conflicto Francia-Argelia arreciaba. Pero Gabo resistió. Y Tachia también. Además de la pobreza de su pareja tenía que soportar que cada tanto le recordara que él estaba comprometido de una muchacha de rasgos egipcios que lo esperaba en Barranquilla y que se llamaba Mercedes Barcha. Tachia igual, cada franco que ganaba, lo usaba para comprar un hueso y hacer sopa con él. Los pocos momentos de felicidad los tenía gracias a los amigos del escritor. Había uno, el pintor Hernán Vieco, que vivía cómodamente en París. Casa, carro y fiestas en donde Gabito mostraba sus dotes de cantante. Entonces sobrevino el detonante: Tachia quedó embarazada. Él decidió hacer lo que ella quisiera. Ella decidió abortar. Estaba embarazada de cuatro meses y el aborto se complicó. Hubo hemorragias. Casi muere. La relación se fracturó. Ella regresó a Madrid. Se verían muchos años después, en 1968, cuando ya las bendiciones de Cien Años de Soledad habían caído sobre el de Aracataca. Conoció a Mercedes y se llevaron bien. Tachia fue una de las invitadas a la ceremonia de entrega del Premio Nobel en Estocolmo. Incluso salió con Mercedes por la capital sueca a comprar vestidos y regalos a los invitados. Incluso en la versión francesa de El amor en los tiempos del cólera, la dedicatoria fue para ella. A sus 94 años Tachia sigue viviendo en Paris. Tiene sus recuerdos intactos y el orgullo de haber sido, durante muchos años, el amor secreto de Gabriel García Márquez.












