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  • Patrimonio de la ciudad de Bogotá

    Por: María del Rosario Laverde Serían un poco más de las siete de la mañana cuando mi hermano fue empujado contra la pared del baño por una ráfaga de viento inexplicable, yo, desde mi cama lo vi caer. Segundos después, ambos sentimos a mi madre correr asustada preguntándose, igual que nosotros, qué era ese sonido infernal que venía de afuera, teníamos la certeza de que si abríamos la cortina, veríamos desde nuestra ventana, que daba al parque del barrio, un avión caído en mitad de la cancha, pero no fue así: los vidrios de todos los apartamentos de Colseguros cayeron durante varios minutos empujados por la onda explosiva de la bomba del DAS, aquel memorable ataque perpetrado por Pablo Escobar. Durante algo más de un año debimos acostumbrarnos a oír el martilleo de los empleados de las vidrieras que se dedicaron a reconstruir las ventanas de los más de 500 apartamentos del barrio. Siempre quise conocer el mundo, pero pocas veces consideré irme de Colseguros, me encantaba la idea de volver porque eran pocos los lugares que me daban la sensación de hogar que sentía aquí, desde donde escribo estas líneas. Y aunque me fui por más de veinte años, la vida me trajo de vuelta. Personajes como Jaime Pardo Leal o mi padre, Hugo Laverde, le imprimieron a Colseguros una personalidad mítica que lo acompaña aún. El lugar, construido en los años sesenta, es un referente patrimonial de la ciudad, pariente cercano de Usatama y el Centro Nariño. Quienes crecimos acá hacemos parte de una fraternidad invisible que nos conecta de por vida. El sonido del tren de las cinco de la tarde, y el de la fábrica Andina, y su olor, que aún se asoman en un edificio fantasma que se resiste a ser devorado por la memoria, son nítidos recuerdos con los que se convive a gusto. Durante mi adolescencia, el fenómeno Cedritos hizo que los padres de muchos de mis amigos más cercanos eligieran subir de estrato, viviendo en el norte, y fueran dejando atrás la vida paradisiaca que habíamos compartido, cortando de raíz algunas amistades que se suponían eternas. Aunque debo decir que yo era más espectadora que partícipe de aquella vida y Colseguros me gusta más hoy, que se ha convertido en un lugar habitado sobre todo por desempleados como yo, adultos mayores y perros. Hoy, que para los que se fueron y para algunos nuevos habitantes o visitantes, el verde de este lugar, el tamaño de los apartamentos, comparado con las cajas de fósforos tan populares, y la ubicación en la ciudad, no tienen igual. Recuerdo a Colseguros sin rejas, regentado por padres que no ponían en duda la seguridad de sus hijos, hijos con varias mamás y varios apartamentos, siempre de puertas abiertas. Recuerdo a Rafa, nuestro primer muerto de la violencia; el horror. Recuerdo a mi padre, abriendo sus brazos desde la esquina, inclinando sus rodillas, para que yo lograra alcanzar su grandeza y él pudiera levantarme por los aires al llegar de trabajar. Esperarlo era la felicidad materializada. Su pérdida, y la de mi familia entera, son los ladrillos que sostienen el edificio que soy y el edificio que habito. El plus de Colseguros hoy es un mall construido a pocos metros suyo, con todos los servicios que alguien puede necesitar, excepto una librería, carencia lamentable, pero no le quita que nosotros, los que volvimos para quedarnos, no tenemos que exponernos al caos vehicular de la ciudad porque aquí tenemos todo; bueno, casi todo.   Foto tomada de: Facebook Memoria de Bogotá

  • ¿Puede una granja solar cambiar la historia de una región? El caso del primer Territorio Energético de Colombia.

    Por: John Jairo Correa ¿Es posible que la transformación de un país comience con un proyecto solar en un pequeño municipio? ¿Podemos hablar de justicia energética si aún hay miles de familias en Colombia que no saben lo que es una factura justa o un servicio continuo? ¿Qué significa realmente “territorio energético” y qué implica para el futuro del Caribe y del país? Estas preguntas no son retóricas. Son necesarias para que no pase desapercibido en medio del ruido nacional. Porque el 24 de mayo, en Tierralta, Córdoba, se inauguró el primer Territorio Energético de Colombia. Una comunidad históricamente marginada, ahora en el centro de una apuesta por energías limpias. Y aunque parezca un evento técnico o simbólico más, su profundidad política, social y ambiental nos obliga a detenernos y pensar. De la dependencia a la autonomía: un giro necesario Durante décadas, las comunidades del Caribe han padecido un sistema energético ineficiente, costoso y centralizado. ¿Es justo que los territorios más pobres paguen las tarifas más altas? ¿Es sostenible seguir dependiendo de combustibles fósiles cuando tenemos uno de los mayores potenciales solares del continente? Frente a esta contradicción, surge una nueva tesis: los Territorios Energéticos, una estrategia impulsada por el Ministerio de Minas y Energía y FENOGE que busca que municipios, distritos y departamentos gestionen sus propias fuentes de energía renovable, ya sea a través de granjas solares o “canchas energéticas”. Y lo que en principio suena a utopía, en Tierralta ya es una realidad: 500 familias de estratos 1 y 2 recibirán energía más barata, instituciones públicas verán reducidos sus gastos, y la comunidad —por fin— participa no solo como beneficiaria, sino como protagonista del cambio reduciendo costos operativos, y se evitarán más de 200 toneladas de CO₂ al año. Fuente: MinEnergía Esto no es menor. En una región como el Caribe, golpeada durante años por tarifas altas, apagones y desinversión, este tipo de iniciativas representa una verdadera bocanada de aire fresco. Más aún cuando se ejecutan con participación local: el 90% de los trabajadores del proyecto en Tierralta son del propio municipio. ¿No es esta, acaso, el sentido de la J de justicia en la Transición Energética Justa? ¿Qué se necesita para replicar esta experiencia? El programa es claro. Para postularse, un ente territorial debe contar con un predio legalizado de al menos dos hectáreas, con acceso a red eléctrica, y sin restricciones ambientales. O bien, una cancha deportiva disponible para ser transformada en espacio generador de energía. Debe adjuntar certificados de propiedad, uso del suelo, catastro y consumo eléctrico. No hay criterios de priorización. Todo depende de la gestión del gobierno local y su voluntad política. Aquí emerge una nueva contradicción: el Estado ofrece una herramienta, pero su aprovechamiento depende de liderazgos locales muchas veces debilitados, sin capacidades técnicas ni visión estratégica. Entonces, la pregunta clave es: ¿los territorios están listos para ser protagonistas de la transición energética? Punto de partida, no de llegada Este primer Territorio Energético no es una solución mágica. No resolverá, por sí solo, la crisis tarifaria del Caribe ni garantizará la equidad energética en todo el país. Pero inaugura una nueva forma de pensar el sistema energético: desde lo local, desde lo colectivo, desde lo justo.Y, como toda síntesis que emerge del conflicto, abre nuevas preguntas: ¿qué papel tendrán las comunidades en la operación de estas plantas? ¿Cómo se garantizará que la transición no se convierta en una nueva forma de exclusión tecnológica? ¿Qué se está haciendo para asegurar su sostenibilidad a largo plazo? Fuente: Alcadia distrital de Tierralta La energía, en últimas, no es solo un servicio: es una forma de organizar la vida. Y, en ese sentido, los Territorios Energéticos son una oportunidad para repensar el país desde abajo, desde lo local, desde lo comunitario. Porque quizás la verdadera transición energética no sea solo técnica ni económica. Quizás sea política, cultural y profundamente territorial. Y quizás, solo quizás, todo esto comience con una granja solar en Tierralta.

  • Petro recordó la feroz represión de Iván Duque cuando la policía “les sacó los ojos a decenas de jóvenes”

    Por: Redacción Pares El pueblo ha hablado en las calles, lo ha hecho varias veces y ha sido elocuente, no importa cuántas veces sea rechazada la consulta popular, esta será radicada en el Congreso hasta que pase. Las 16 preguntas que componen la consulta deben representar a los sectores más oprimidos de la sociedad colombiana. El presidente, hasta el momento, mantiene el discurso de “no me dejaron gobernar” y se siente víctima de un saboteo por parte de la derecha y el establecimiento. Por eso, dejó un video a través de sus redes sociales en donde se apoyaría la iniciativa popular de hacer una movilización que derive en una huelga. En el video, aprovecha para mandarle un dardo a Iván Duque. Allí afirmó que los jóvenes podrán salir con tranquilidad a la calle sin temer perder su vida. El tono para algunos periodistas ha sido demasiado estridente. Así opinó la directora de El Colombiano , Luz María Sierra. Un mensaje en X se convirtió en una declaración de principios: “Me acuerdo todos los que votaron por Petro o los que decían que mejor que Petro ganara para que no incendiara al país. ¿Y ahora? El miedo NO puede ser el argumento para tomar decisiones por el bien del país. Los colombianos no se debería dejar chantajear más (sic)”. Además, la comunicadora concluye con contundencia: “Quién amenaza una vez sigue amenazando toda la vida”. El presidente contestó diciendo lo siguiente: “miedo es sacarles los ojos a decenas de jóvenes” Petro recordó la aterradora represión que caracterizó al gobierno de Iván Duque durante el estallido social que ocurrió en Colombia y que se manifestó en abril de 2021. Además de los jóvenes que fueron violentados de esta manera por el Esmad, se presentaron 80 asesinatos, una carnicería que hasta el momento no ha tenido consecuencias jurídicas para el anterior gobierno. En su cuenta de X, el presidente se expresó de la siguiente manera: “Miedo es poner presos a 3.000 jóvenes y sacarles los ojos a decenas, solo por protestar, asesinar a 65 de ellos. Democracia y vivir sin miedo, es proteger el derecho de la ciudadanía a expresarse, a protestar y a la huelga”. Esta semana, las centrales obreras anunciaron una huelga entre el 28 y el 29 de mayo como una forma de presión por parte del pueblo, para que el Congreso entienda cuál es el sentir popular. Petro le echó más leña al fuego y no solo respaldó esta iniciativa, sino que anunció que podría alargar este paro hasta volverlo indefinido. Mientras sucede esto, congresistas cercanos al gobierno, como David Racero, un encarnizado defensor de la reforma laboral, debe superar un escándalo por la supuesta precarización laboral con la que estaría tratando a los trabajadores en su empresa. La buena noticia para el gobierno es que empresarios de peso como Bruce Mac Master, y hasta el propio heredero de la fortuna de Sarmiento Angulo, han afirmado que apoyarán algunos puntos de la reforma laboral como el pago de horas extras y recargos nocturnos. La reforma, que es necesaria, va porque va.

  • Donald Trump trata de “loco” a Putin: ¿Fin de una vieja amistad?

    Por: Redacción Pares A Donald Trump le gustan los dictadores. Fuentes cercanas a la Casa Blanca han afirmado que más que ideología, al presidente de los Estados Unidos le interesan los hombres fuertes. Por eso asegura sentir admiración, incluso, por un chafalote como Nicolás Maduro. Con Putin la relación es cuento aparte. Públicamente ha expresado su filiación al hombre fuerte de Rusia. Se ha llegado a hablar -sin comprobarse- de una posible injerencia de ese país en las elecciones de 2016, interfiriendo a la candidata demócrata, Hillary Clinton a punta de hackers. En marzo de este año, Trump protagonizó un vergonzoso episodio, cuando sostuvo un rifirrafe con el presidente de Ucrania en el Salón Oval de la Casa Blanca. La reunión debió ser interrumpida y se afirmaba que, con esto, Trump evidenciaba la cercanía que tendría con Moscú. La presión internacional no se ha hecho esperar. Desde entonces, Putin ha tenido que matizar su reacción y su posición con Kiev. Con Zelenski se han reunido en varias oportunidades en las últimas semanas y se ha bajado el tono. Pero ya Trump no puede estar con ambigüedades con Rusia, sobre todo después de lo que pasó la semana pasada, cuando, desde Moscú, se lanzó un ataque con drones a territorio ucraniano que dejó 13 personas muertas y mostró públicamente su inconformidad con Putin: “Lo conozco desde hace mucho tiempo. Siempre me llevé bien con él, pero está lanzando cohetes a las ciudades y matando gente, y eso no me gusta nada”. Entre los asesinados aparecen dos niños de 12 y 8 , y un joven de 17 años. Esto ocurrió en la región noroccidental de Zhytomir. El presidente Zelenski volvió a generar presión para que se ataque con mayor determinación a Rusia y a su presidente Putin: “Sin una presión verdaderamente fuerte sobre el liderazgo ruso, no se podrá detener esta brutalidad”. Y fue incluso más directo contra Trump: “El silencio de Estados Unidos y el silencio de otros países del mundo solo animan a Putin”. En el pasado fin de semana, en una sola noche, la seguridad ucraniana derribó 266 drones y 45 misiles rusos. A medida que se iba recopilando información sobre el infierno que se desató en Ucrania en un nuevo brote psicótico de Moscú, Trump lanzó una fuerte reprimenda: "¿Qué demonios le ha pasado? Está matando a un montón de gente", expresó Trump frente a un grupo de periodistas en Nueva Jersey, y, posteriormente, calificó a Putin en redes sociales como "completamente loco". ¿Se acabó completamente la relación de amistad entre ambos hombres duros? ¿El mundo pasará a una confrontación aún mayor y preocupante? Las respuestas solo se resolverán en las próximas semanas.

  • Carlos Lehder ayudó a perfeccionar el aparato paramilitar en Colombia

    Por: Iván Gallo Coordinador de comunicaciones Tenía culpa sobre la fascinación que me pueden causar los mafiosos. Se me quitó cuando leí el libro La balada de Al Capone, mafia y capitalismo, del pensador alemán Hans Magnus Enzensberger en el que afirma que, allí donde no existe el Estado, aparece la figura del sheriff del oeste, del ajusticiador social, que, a pesar de sus crímenes, de su renuncia a cualquier viso de humanidad, asume funciones que no son propias de un civil: hacer justicia por mano propia, repartir la riqueza, asesinar al que ellos señalan como malo. Somos tan primarios que, como sociedad, aceptamos al malo casi como el bueno de la película. Fascinación es la que ha causado el regreso al país de Carlos Lehder. Aún nos sabemos cuál es la razón de su vuelta, a sus 76 años, cuando ya dio todas las guerras que tenía que dar. Además, está lejos de salir del foco mediático. Lehder quiere cámara. Por eso ha dado entrevistas a los medios más importantes de este país. La semana pasada, incluso, apareció posando ante los escombros de su gran proyecto turístico: la Posada Alemana, el complejo hotelero que inauguró en 1983 y con el que puso al Eje cafetero en el centro del turismo nacional. Lehder ha afirmado en sus entrevistas que es un pobre viejecito sin nadita que comer. Que ya no tiene deudas en Colombia, y el tufillo nazi que siempre lo persiguió ya se disipó. Lo que nos quiere vender es que sus años de mafioso quedaron atrás, que no fue más que un ataque de rebeldía de un joven, algo tan inocente como para un estudiante universitario tirarle piedra a un policía o un niño rico que chocó demasiados autos a su padre. La verdad es que Lehder aún tiene una deuda con Colombia: la de contar la verdad. En 1981 el M-19, en un error de cálculo, secuestró a Marta Nieves Ochoa, una de las hermanas del famoso clan tan cercano a Pablo Escobar y a respetables señores de bien de Medellín, como Alberto Uribe Sierra. Lehder encontró una respuesta que cuajó muy bien en el cartel del cual era su jefe de finanzas. Y fue enseñarle a punta de violencia a los secuestradores de la hermana de su socio. Tenían que darles una lección a los guerrilleros: o se alineaban con los mafiosos o serían arrasados. Ya había antecedentes de formación de Autodefensas, sobre todo en el Magdalena Medio. Uno de ellos fue el Ramón Isaza y sus “escopeteros”. Vivían de recoger donaciones por parte de los ganaderos de la región, que estaban cansados de ser azotados a punta de secuestro y vacunas. Así que decidieron contestar con violencia. Por eso los mafiosos del cartel de Medellín, pidiendo cuotas de hasta un millón de dólares, crearon el MAS, Muerte a Secuestradores. De ellos fue la idea de tecnificar y perfeccionar ejércitos privados, que no solo sirvieran para repeler las causas subversivas, sino que podían aceitarlos como un factor desequilibrante a la hora de atacar a sus enemigos, de defenderse y, ¿por qué no?, para obtener más riquezas. Entre los hombres que mejor se entusiasmaron por esta decisión para defenderse y atacar a las guerrillas, hubo dos que esgrimieron la venganza como una excusa para justificar su crueldad: los hermanos Castaño Gil, Fidel y Carlos. Vicente en ese momento estaba al margen. No hay dudas de que, en un hilo de tiempo, la creación del MAS funge como el momento en donde se funda oficialmente el paramilitarismo como lo conocemos. Lehder quiere pasar por inocente sosteniendo que él fue extraditado en 1987, antes de que la guerra con el Estado se volviera más crítica. No puede escaparse de su responsabilidad con este argumento. Lehder debe contar la verdad sobre el origen del paramilitarismo en Colombia. Al parecer tiene la versión original. Sus víctimas y el país necesitamos saberlo.

  • El miedo que le tiene Alvaro Uribe a la versión de el Tuso Sierra, uno de los cuatro testigos que lo podrían hundir

    Por: Redacción Pares Por fin llegó el día, este 27 de mayo aparece el “Tuso Sierra” a hablar en el juicio de Uribe. El expresidente habló a comienzos de mayo sobre este testigo, clave en el juicio que se le sigue por manipulación de testigos y fraude procesal. A comienzos de mayo Uribe respondió preguntas acerca de Juan Carlos “El Tuso” Sierra, ex paramilitar que conforma junto a Juan Guillermo Monsalve, su esposa Deyanira Gómez y Pablo Hernán Sierra, el cuarteto de testimonios, en teoría más concluyentes, contra el ex mandatario. Quien es hoy todavía el líder del Centro Democrático afirmó que sobre el 2009 supo de las supuestas movidas que estaba haciendo Iván Cepeda en cárceles de Estados Unidos ofreciéndoles -según su declaración- beneficios a cambio de modificar sus declaraciones y hundir a Uribe. El “Tuso” ha cambiado varias veces su versión. La contraparte afirma que el abogado Cadena habría sido enviado por Uribe para modificar su relato y salvar al expresidente. Uribe afirmó que nunca conoció a Sierra personalmente, aunque estaba casada con una prima suya. Se enteró que habían congresistas indagando por “Tuso” Sierra gracias a Valencia Cossio. Eduardo Montealegre, ex fiscal, también habló y afirmó que pudo haber sido víctima del gobierno Uribe de recibir sobornos suyos. El expresidente iba a contestar pero no lo dejaron. Esta respuesta quedó para este 8 de mayo. La sesión del pasado 7 de mayo fue particularmente corta. Pero, para los que apenas llegan al juicio, es bueno contarles quién es el “Tuso” Sierra. En el año 2006 se pagaba una recompensa de 150 mil dólares. En mayo de ese año se presentó a una estación de policía en Medellín. Su decisión de entregarse era indeclinable. Para muchos se había revuelto con los paramilitares para aprovechar los beneficios que traía la negociación con el gobierno Uribe. Sierra es de Andes, Antioquia. Pasó de ser ganadero a miembro de la oficina de Envigado. Llegó a las filas de las AUC presentado por uno de sus amigos, Diego Fernando Murillo, Don Berna. Lo sentó en una reunión con la plana mayor de los paramilitares y lo presentó de esta manera “él es amigo y nos financia. A los financistas nuestros hay que protegerlos”. Los mismos paramilitares quedaron sorprendidos al enterarse que el narcotraficante se había hecho pasar por comandante del Bloque Héroes de Granada. Uribe, al enterarse que Sierra se había hecho pasar por paramilitar, lo expulsó de Justicia y Paz en el 2006. Dos años después sería extraditado a los Estados Unidos. El “Tuso” se benefició de esta extradición ya que, aunque fue condenado a 10 años, sólo cumplió cinco. En el 2013 fue liberado. Sirvió que haya dado en Estados Unidos lista de políticos y miembros de la fuerza pública que eran pagados por la Oficina de Envigado.  Su declaración sería fundamental para que en el 2018 la Corte Suprema tomara la decisión de detener al expresidente. Es indudable que esta fuente de información debe tomarse con pinzas debido a sus cambios de bando. En la actualidad Sierra se encuentra libre en los Estados Unidos. Su testimonio será clave para saber la verdad.

  • ¿Qué pasó en Medellín en la década de los 90a?Parte tres

    Por: Juan Guillermo Sepúlveda Arroyave [1] Barrio París, de Bello, Antioquia Esta experiencia que rápidamente se lee, que fue duro escribirla y hacerla mucho más, pues costó muchas vidas de jóvenes que en sus noches de euforia, cuando soñábamos con la paz de Medellín, me decían, casi con un sentimiento de advertencia: «viejo Juangui, no nos ilusiones con la paz, no nos hagas soñar con la paz», está dedicada a todos ellos: a los que se quedaron insistiendo en la ilusión de la paz y ya no están; a los que se tenían que quedar y tuvieron que sumarse a otra idea de la paz; e incluso, a los que ya no sueñan… con la paz. En este tercer artículo donde estamos presentados las Vivencias de Paz, de lo que paso en Medellín en la década de los noventa, que dio como resultado la reducción de los índices de homicidios en la ciudad y el Área Metropolitana, al punto que el Presidente Petro lo puso como ejemplo a seguir y digno de estudios. Para conocer, parte, de las causas de dicho fenómeno, hoy presentamos dos Vivencias: las vividas en el Barrio París del Municipio de Bello y en la Cárcel de Bellavista. En el libro “Vivencias Urbanas de Paz, década de los noventa” [1]  esta experiencia se denomina, “PARÍS METROPOLITANO”, pues narra lo vivido en ese barrio de Bello, uno de los más violento de la época, que bien podía tomarse como ejemplo en los demás municipios del Área Metropolitano del Valle de Aburra [2] El día 14 de Febrero de 1995 las entidades que tienen presencia en la zona y representantes de las organizaciones comunitarias, se reunieron en la sede de la biblioteca Ludoteca el Mirador con el objetivo de analizar y buscar alternativas de solución al conflicto armado que se vive en la zona Nor-occidental parte alta, en los barrios El Triunfo, Progreso, Santa Teresa y París de Bello. Producto de la reunión, le solicitaron a la Asesoría de Paz y Convivencia que mediara en la confrontación armada que se presentaba en el sector entre bandas y las Milicias Populares del ELN, de COSERCOM y entre las Bandas de los dos municipios, etc. Los resultados de los Pactos dieron como resultados la creación del “Parche Elegante”,  de la Cooperativa de Paz, COOPAZ y a Taller Arte , iniciativa artística que en estos días fue reconocida por su labor de resistencia y el nombre del maestro “Memo” fue recordado como ejemplo a seguir. Los “muchachos de París” crearon la Cooperativa de Paz, COOPAZ, que tenía como meta ser parte de la solución del gran flagelo que estaba viviendo Medellín y Bello en lo relacionado con el conflicto-urbano-armado, generando posibilidades de empleo por medio de unidades productivas barriales. COOPAZ, se inició con un contrato de mano de obra con la oficina de empleo del Municipio de Bello. Posteriormente, con Empresas Varias de Medellín, trabajaron jóvenes en el aseo de varias zonas de los barrios de influencia de la cooperativa, hicieron los uniformes del Colegio Progresar, una huerta ecológica y un proyecto de microempresa de límpidos.   “Ministro (Horacio Serpa) ¿sabe qué?, queremos llegar a viejos como usted… ayúdenos” Jair Q.E.P.D. Líder de los Pactos de Convivencia   El proceso de paz que se vivía en este sector de la ciudad, no era bien visto por grupos al margen de la ley que querían apoderarse de dicho territorio, los organismos de seguridad como la policía nunca entendieron la iniciativa y de otro lado, algunos sectores gubernamentales no hicieron el acompañamiento debido el proceso.   La Judicialización del proceso. Vario lideres del proceso de paz fueron detenidos y con ellos, la atención del proceso se centró en la cárcel de Bellavista, que mediados de la década de los 90 era una de las cárceles nacionales más hacinadas y violentas del país. Ubicada en el Municipio de Bello, Antioquia, construida para 1200 internos y tenía 6.500. A ella llegaban sindicados y condenados por una gran variedad de delitos que iban desde terrorismo hasta delincuencia común, pasando por narcotráfico, paramilitarismo, extorsión, secuestro, entre otros. Los internos provenían en su gran mayoría de Medellín y los municipios que componen el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Desde la cárcel de Bellavista se inició un programa sin precedente un centro carcelario denominado CÁRCELES PARA LA PAZ , centrado en la comunicación positiva entre cárcel y ciudad , y la “delación de paz”,  consistente en señalar cómo y con quién se puede hacer la paz en tu barrio. Lo anterior producto de “descubrir” que los muchachos que están recluidos en las cárceles de Antioquia, tienen dos amores: la “cucha” (la mamá) y el barrio. Además, se trabajó con los jóvenes detenidos en una Legislación especial de fin de siglo para jóvenes en conflicto urbano con voluntad de paz; hicieron una propuesta para ser efectivo el tratamiento progresivo en el INPEC; presentaron una iniciativa metropolitana penitenciaria de paz y convivencia, consistente en la creación de una Oficina Permanente de Paz y Convivencia al interior de la Cárcel de Bellavista, finalmente, la creación de un canal interno de televisión, que se llamaría Bellavista Televisión (BV-TV). Se trabajo en dos líneas de intervención: convivencia carcelaria y seguridad ciudadana . Los logros fueron tozudos, pues se redujeron los niveles de violencia en Bellavista, y se desmontaron vacunas y extorsiones en la ciudad. Lo anterior aportó a la reducción de homicidios en el Área Metroolita. Los medios de comunicación resaltaron el proyecto de Cárceles para la Paz,  de la siguiente manera: Revista Semana, mayo 8-15 de 2000, edición No 980. 26 a 32 «El Parlamento Latinoamericano elogió el afán de paz de los reclusos». «Bellavista, ejemplo en América». El Mundo, sección «La Metro», Medellín, 22 de mayo de 1999. «Bellavista. 20 meses en paz». El Colombiano, 28 de mayo de 1998. «Bellavista exporta su experiencia de paz». El Mundo, 24 de septiembre de 1998.   · En 1998 hubo cambio en las administraciones de Medellín y Bello y los procesos de paz y convivencia que se estaban llevando en ambas administraciones fueron continuados por nuevos equipos, que tenían sus propias prioridades y metodologías de trabajo.   El 15 de marzo de 1999, la noticia que copó todos los diarias era la que daba cuenta que la Banda del Barrio París, “los muchachos de París”. El diario El Colombiano, a cuatro columnas título así la noticia: “Capturan Banda e inmovilizan 40 buses.” “Cinco meses de inteligencia, investigación y seguimiento, por parte de los organismos policiales, dieron sus frutos en la madrugada de ayer cuando 650 miembros de Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, Sijin, Gaula, Fiscalía, CTI y actuando por Medellín, intervinieron simultáneamente para capturar 23 supuestos extorsionistas que operaban en la comuna Noroccidental de Medellín”. Sindicaciones penales, que no tuvieron sustento jurídico, frente a la contundencia de la realidad social allí vivida, como lo dice la providencia judicial que se profirió en su momento por la Fiscalía, donde expone las razones por la que surgen las bandas y la seguridad privada, haciendo énfasis en la reacción social, antes que, en la penal, que el Estado debe tener frente a esta realidad sociales urbanas complejas.   “En estos sectores anónimos se están gestando bombas sociales que, si el Estado no desactive a tiempo dejando su incuria, van a estallar sin remedio y las graves consecuencias se dejarán ver, ojalá aún a tiempo para detenerlas.” Fiscalía General de Colombia, Rad-443934. Cod. Act 110   El 28 de abril de 2.000, la Fiscalía General de la República ordena la libertad de los sindicados y la entrega de los buses de la operación policial antes mencionada. Producto de la Providencia judicial que dio la libertad a los muchachos de París y que recomendaba, que para evitar que estalle una “bomba social”, mayor inversión social antes que represión penal en los barrios, se creó el Proyecto Asociativo de Alistadores de Transporte, PAAT  de la zona noroccidental, apoyado por la Mesa de Trabajo conformada por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, el Programa PARE de la Arquidiócesis de Medellín; la Cooperativa COOPAZ; las empresas transportadoras (Transporte Medellín, Palenque Robledal y Transportes Hato Viejo; la Corporación para el Desarrollo Comunitario y la Integración Social, CEDESIS; los transportadores, el Comisionado de Paz del Municipio de Bello y representantes de la comunidad.     El 11 de noviembre de 2.000, el Diario el Tiempo informó: “Con la presencia del Procurador General de la Nación (El Procurador Bernal Cuellar), se inauguró ayer el Proyecto Asociativo de Alistadores de Transporte (PAAT), que vinculó a 202 personas dedicadas al lavado de buses en el noroccidente de Medellín. // Hace mes y medio la Cámara capacita a los jóvenes que se inician con el proyecto en temas de administración, primeros auxilios y resolución de conflictos Lanzamiento del Proyecto Asociativo de Alistadores de Transporte, PAAT, en el Colegio Progresar. Preside la reunión el tutor moral del Proyecto, el arzobispo Darío Monsalve (de pie), a dicha reunión asistieron jóvenes del proceso, representantes de la comunidad, de los transportadores, de las empresas de transporte, de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y como invitado especial estuvo el General Luis Alfredo Rodríguez, Comandante de la policía Metropolitana de Medellín   Fin del Proceso. Como se puede apreciar, el proceso de los muchachos de París, tuvo un desarrollo bastante accidentado, desde su paso por la marginalidad, luego producto de los Pactos de Convivencia, se creó COOPAZ, Taller Arte; a continuación, fueron judicializados; al salir exonerados del proceso crearon el Proyecto Asociativo de Alistadores del Transporte PAAT. Este último, vale la pena resaltar, se sometió al rigor empresarial para buscar su viabilidad, como lo demuestra el equipo de instituciones que lo acompañaron, la formación de que fueron objeto sus futuros trabajadores, el estudio económico al que se sometió el proyecto y finalmente el apoyo social con el que contaba la iniciativa. Todo lo anterior, hacía presagiar que el Proyecto Asociativo de Alistadores de Transporte PAAT, tenía reservado un buen futuro. Pero dicho proyecto no logró consolidarse quedándose a medio camino, pues el 27 de abril del 2001 los   NARCO-PARA-POLÍTICOS , decidieron patear la Mesa de Trabajo, donde se estaba jugando la partida por la convivencia, unos “salimos” con vida…otros la perdieron…y los que se quedaron la tuvieron que negociar.   Periódico el Tiempo, Domingo, 6 de mayo del 2001. La Mesa de Concertación Barrio París (Medellín-Bello), integrada por la Arquidiócesis de Medellín, la Cámara de Comercio para Medellín y Antioquia y las Empresas del Transporte del sector, COOPAZ y el Programa Asociativo de Alistadores de Transporte “PAAT”, emitió un comunicado a la opinión pública, el 27 de abril del 2001 anunciando el fin del proceso: “Con profundo pesar registramos las muertes, algunas de ellas con monstruosa atrocidad y barbarie, de personas vinculadas al proceso y a la comunidad del barrio París. Nos duele suspender nuestro aporte a este proceso de paz y llamamos a quienes tienen la responsabilidad de estos hechos violentos a suspenderlos de inmediato, al mismo tiempo que pedimos a las autoridades competentes esclarecer los crímenes que se están sucediendo y garantizar la vida y la protección a la comunidad afectada. [1] Juan Guillermo Sepúlveda fue el Asesor de Paz y Convivencia de Medellín entre 1994 y 1997. En el 2001 salió del país por temas de seguridad. De regreso en Colombia está dedicado a los temas de Cultura y Justicia Restaurativa. Es el creado y director de Colombia Restaurativa   www.colombiarestaurativa.com  y de Justica Penal Reintegradora   juanguillerm.sepulveda@gmail.com [2]  “Vivencias Urbanas de Paz, década de los noventa”  https://www.files.ethz.ch/isn/145616/VIVENCIAS%20URBANAS%20DE%20PAZ_2010_JGSA%20(06.2010).pdf [3]  Los municipios de área Metropolitana del Valle de Aburra son diez: Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Medellín, Envigado, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Caldas.

  • Gustavo Petro, Iván Velásquez y León Valencia: los héroes que desenmascararon a los parapolíticos uribistas

    Por: Redacción Pares En junio de 2004 ocurrió una de las peores afrentas que ha sufrido la democracia colombiana en su historia. Tres comandantes paramilitares: Ernesto Báez -ideólogo máximo de las AUC-; Salvatore Mancuso, líder de los paras en Córdoba, y Ramón Isaza, creador de las Autodefensas del Magdalena Medio, entraron al Congreso. Cerca del 35% de los integrantes de esa institución habían sido elegidos con la ayuda de estas estructuras paramilitares. Por eso, cuando los dueños de la muerte entraron al recinto, hubo un aplauso cerrado. Solo unos pocos se resistían a esto. Uno de ellos era senador. Se llama Gustavo Petro. En 2005 arrancaron, por el Canal Institucional, las transmisiones de los debates en el Congreso. Pocos en el país, antes de ese año, conocían a este exmiembro del M-19. El coraje que exhibió denunciando al gobierno Uribe, cuando este tenía más de 70% de popularidad, no solo podía costarle su vida, sino que también podía quitarle votos. Pero demostró que tenía razón. La investigación la había tomado Petro del trabajo que realizaba León Valencia con su equipo de jóvenes investigadores, entre los que se contaban Claudia López, Mauricio Romero y Laura Bonilla. La investigación recibió el apoyo, debido a su rigurosidad y lo revelador, por parte del gobierno sueco, y había sido avalada por la Corte Suprema de Justicia, encabezada por Iván Velásquez. Así que, con estos elementos, Petro pudo encontrar cómo poner contra las cuerdas a congresistas entre los que se contaba Mario Uribe, mismísimo primo del presidente. Los encendidos debates de Petro captaron la atención del público, sobre todo en Córdoba y Sucre, donde florecía la parapolítica. El aplauso se lo llevó el congresista, pero no hay que olvidar que todo surgió de una investigación académica. En las elecciones al Congreso de 2002 se dio el fenómeno. Ese año León Valencia, acompañado de los investigadores Laura Bonilla, Claudia López y Mauricio Romero empezaron una investigación que fue convertida en libro en el año 2004. El presidente Uribe tenía altos índices de popularidad, como nunca se había visto en la historia moderna del país. La investigación horadó su imagen. Fue un golpe duro a su gobierno e incluso a su familia ya que, como se comprobó, Mario Uribe, su primo, también recibió apoyo de los paras. Por estos hechos fue condenado. No fue el único. Entre los años 2006 y 2013 fueron condenados 60 congresistas por este delito. La valentía de magistrados como Iván Velásquez, que incluso le pidieron a Nuevo Arco Iris los documentos que se tenían para iniciar una investigación formal de la Corte Suprema, fue vital para desbaratar el entramado. Los paras querían legitimidad desde el Congreso, cambiar la Constitución, obtener impunidad y quedarse con toda la tierra y el poder que habían cosechado a punta de horror. El uribismo no se quedó de brazos cruzados. Desde su columna en El Tiempo,  el entonces todopoderoso José Obdulio Gaviria, ideólogo supremo del uribismo, se dedicó a destrozar el prestigio de Nuevo Arco Iris y se ensañó contra Claudia López, a quien calificó de Torquemada. El capítulo de López estaba centrado en la influencia de los paras en Antioquia, y Gaviria no pudo disimular el dolor que le daba el callo pisado. Incluso decidió hacer un libro con intelectuales afines al uribismo, que resultó siendo la contrarréplica del libro de la parapolítica. Hoy en día solo los memoriosos como Funes pueden recordar esta publicación. Igual Gaviria, como sus huestes, hicieron daño a los investigadores. En esa época no existían redes sociales pero algunos medios se prestaron de altoparlantes de las injurias, las calumnias de las que Gaviria, en su mejor época, era capaz de idear, no siempre sin gracia y hasta genio. La vida de los investigadores a cargo del libro de la parapolítica cambiaría para siempre. León Valencia y Laura Bonilla salieron exiliados debido a las amenazas, al igual que Mauricio Romero. La aguerrida Claudia López se transformó en una política de éxito que incluso llegó a ser alcaldesa de Bogotá. Veinte años después, el uribismo está lejos de tener el poder que alguna vez ostentó. El presidente es alguien que está en sus antípodas. Como senador, Gustavo Petro fue de los pocos que no se arrodilló ante el poder que ostentaron Mancuso, Ramón Isaza y Ernesto Báez en la fría tarde en la que entraron al Congreso. Fue el primer congresista en usar la palabra “parapolítica” en un debate, pero el término fue acunado por Valencia y sus investigadores en el libro que publicó Intermedio en 2004. Veintiún años han pasado y Petro es presidente. Y lo hizo gracias a la valentía de unos investigadores y de un funcionario de la justicia tan íntegro como Velásquez, quien fuera, además, su primer ministro de la defensa. El país cambió gracias a que se supo la verdad. Decirla, en un país donde asesinan impunemente, es el mayor acto de valentía.

  • Cayó uno de los hombres fuertes del ELN en Arauca

    Por: Redacción Pares Desde que no fue renovado el cese al fuego el 3 de agosto de 2024, los ataques del ELN contra la fuerza pública y la población han sido una constante. La violencia se ha intensificado en regiones como el Catatumbo y también en Arauca. En el primer territorio nombrado, la ofensiva del ELN contra el frente 33 de lo que alguna vez fue las FARC, ha dejado setenta mil víctimas. En Arauca los ataques a la fuerza pública, a la infraestructura petrolera y a líderes sociales, son noticia diaria. El gobierno ha contestado usando el poder de su fuerza. Los resultados ya los comienza a sentir este grupo guerrillero. Este fin de semana, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció la captura de seis integrantes del frente Domingo Laín. Uno de ellos era Luis Emir Niño Rincón, alias Puchica o alias Negro, conocido por la coordinación de los atentados en este departamento. Los otros capturados son alias Don José, Luis o Guajibo, Carrao, Elio o Memo, y David o Muelas. Según las autoridades, todos están señalados por su participación en acciones armadas contra la fuerza pública y la población civil en la región. A pesar de estos golpes, el presidente Petro no quiere cerrarle la puerta a la posibilidad de obtener una salida negociada para el conflicto con el ELN. Incluso, la semana pasada, el presidente se reunió con el papa León XIV y lanzó una propuesta que a muchos les sonó a delirio, pero que forma parte de la estrategia de comunicación de Petro: le propuso al sumo pontífice que el Vaticano fuera la sede de los diálogos con esa guerrilla. Hasta el momento, los países garantes en esta negociación han sido Venezuela y Cuba. La negociación con el ELN llegó a avanzar hasta lograr un acuerdo de participación que podría ser el origen de la posibilidad que esta organización, con 60 años de lucha armada, se sumergiera en la participación democrática. Era el primer paso a una renuncia a la guerra. Pero dos aspectos dañaron esta negociación, una es que el Coce exigía al gobierno que los quitara de la lista de los GAO, y la otra fue el haber llegado a acuerdos con los Comuneros del Sur, una organización que es una escisión del ELN, lo que causó la ira santa de comandantes históricos como Antonio García. Por el momento, el gobierno le apuesta a ataques a esta estructura armada para mermar sus fuerzas y obligarlos a una negociación.

  • El hijo de Sarmiento Angulo también está dispuesto a apoyar la reforma laboral de Petro

    Por: Redacción Pares Sin ni siquiera discutirlo, ocho senadores, la mayoría de ellos cercanos al uribismo, decidieron en marzo pasado, archivar la reforma laboral. No solo el pueblo salió a llenar las calles protestando por el atropello. La reforma laboral dignificaba al trabajador y obligaba al empleador a aceptar medidas para mejorar la calidad de vida de su empleado. Ante la presión del presidente y del mismo pueblo en las calles, empresarios de peso como Bruce Mac Master afirmaron que lo más coherente sería apoyar la reforma. Este fin de semana estuvieron reunidos en Medellín, en cónclave, los cacaos más influyentes del país. Uno de los participantes de esta reunión, en rol protagónico, fue Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, heredero del Grupo Aval e hijo de Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los tres hombres más poderosos de Colombia. Aunque, con reparos, el magnate resaltó que no queda más camino para los empresarios colombianos que apoyar la reforma de Petro. Eso sí, afirmó que no se debe apoyar la reforma completa sino algunos puntos de la misma. Así se lo respondió en una entrevista a El Colombiano : “Nosotros todo el tiempo hemos dicho que no se necesitaba la reforma planteada, sino que se requerían ciertos puntos de esta. Esos son los que estamos dispuestos a apoyar, que son los que se están discutiendo ahorita. Ciertamente, no creemos que se necesite una consulta popular para eso”. A pesar de esto, afirmó que están dispuestos, casi a regañadientes, a apoyar puntos como los recargos nocturnos. En la entrevista con El Colombiano  llama la atención una pregunta que le hace el periodista: ¿Los grandes inversionistas no podrían aceptar que podrían ganar menos rentabilidad por un poco de justicia social? Y el hijo del cacao más poderoso del país respondió lo siguiente: “Es una muy buena pregunta. No es posible, y voy a explicar el porqué: los inversionistas siempre tienen una alternativa. Significa que ellos dicen ‘yo estoy dispuesto a poner mi plata para que usted me la maneje y me dé esta rentabilidad; pero si usted no me la puede dar, tranquilo, yo retiro mi plata y la invierto en algún otro país o en algún otro negocio donde sí me dan lo que yo requiero’. No es opcional”. Aun con estos reparos, Sarmiento Gutiérrez acepta que no queda otro camino que la concertación. A pesar de la bancada en el Congreso que está en contra de las reformas del gobierno, los hombres más poderosos del país no quieren que se forme un estado de indignación que genere un estallido social como el que se vivió en 2021, cuando el ministro de Hacienda de Iván Duque, Alberto Carrasquilla, radicó en el Congreso de la República una reforma tributaria que se iba en contra de las clases menos favorecidas. El recuerdo que dejó, hace cuatro años, esa manifestación de dignidad por parte de millones colombianos es una experiencia que no quiere recibir de nuevo el empresariado. La concertación es el único camino.

  • El general Rito Alejo del Rio, condenado por ayudar paras, es un héroe para Uribe

    Por: Redacción Pares En abril de 1999 los rumores contra la posible alianza entre el general Rito Alejo del Río, conocido como “El pacificador” de Urabá, con la casa Castaño, eran moscardones volando en la cara del entonces presidente Andrés Pastrana. Tres años antes, el 31 de mayo de 1996, el coronel Carlos Alfonso Velásquez, segundo al mando de la XVII Brigada ubicada en Carepa, Antioquia, había dejado en evidencia la cercanía de Del Rio con los paramilitares. Velásquez no era un oficial de inteligencia cualquiera. Se hizo notorio en la persecución contra los capos del Cartel de Cali ya que integró y comandó el Bloque de Búsqueda en esa ciudad en 1994. Su nombre retumbaba en los noticieros de la época ya que fue el primero que evidenció la entrada de dineros calientes, provenientes de los bolsillos de los hermanos Rodríguez Orejuela, a la campaña de Ernesto Samper. Había llegado a Carepa en junio de 1995 para ser el segundo al mando de ese batallón. Seis meses después llegaría allí Rito Alejo del Rio. Así que Velásquez fue un testigo de excepción de los métodos del general antioqueño. Lo que se dio cuenta el oficial es que los paras de Castaño se establecieron en lo que se llama el eje bananero. En ese lugar, el más poblado del Urabá, empezaron a matar o sacar del territorio a los posibles sospechosos de ser colaboradores de las FARC. Entonces empezaron a ocurrir masacres como la de Chigorodó y el Aracatacazo en donde se hacía evidente la colaboración con la fuerza pública. Además constató el entusiasmo que mostraban los empresarios del banano con estos grupos de autodefensa. También veía el desgano de Del Rio a la hora de atacar a los paramilitares e incluso pudo probar que el general les avisaba a los hombres de Castaño que zona patrullaba el ejército y cuales dejaba en limpio. En el informe también se resalta  la actitud permisiva con los paras de quien era el gobernador de Antioquia en ese momento, Álvaro Uribe Vélez. A comienzos de 1996 visitó esa brigada el general Manuel José Bonnet, quien en ese momento era el inspector general para las Fuerzas Militares. A él le contó en una conversación lo que estaba sucediendo. Aunque no tenía pruebas si habían indicios. La recomendación fue que escribiera un informe y así lo hizo.  Así que redactó y entregó un informe el 31 de mayo de 1996. El presidente era Ernesto Samper y el comandante del ejército era el polémico Harold Bedoya. Al leer el informe no tardó en calificar de “loco” a Velásquez. Unos meses pasaron para que, el 1 de enero de 1997, fuera llamado a calificar servicios. El pago por haber denunciado a Del Rio fue el de su destitución al ejército. Velásquez no se quedó quieto y le dio entrevistas a revistas como Semana y a los principales diarios del país en donde contó el atropello.  Tres años después el gobierno de Andrés Pastrana entró en negociaciones con las FARC, ordenó la zona de despeje del Caguán y tomó decisiones que fueron mal vistas por la extrema derecha colombiana. Una de ellas fue decidir, en abril de 1999, destituir al general Rito Alejo del Rio. Unos días después de la destitución Alvaro Uribe Vélez, quien fuera de Antioquia era un nombre que sólo se conocía en los nichos del poder y la política, organizó, el 29 de abril de 1999, un acto, ante 1.500 personas, por lo que consideraban un ataque por parte del gobierno Pastrana a un ilustre héroe de la patria. El homenaje se realizó en el salón rojo del Hotel Tequendama y Uribe soltó frases en defensa al general tan contundentes como estas: “Nadie mejor que el general Del Río comprendió que a Urabá había llegado la hora de la paz, el Estado, la ciudadanía, y a fe que avanzó notablemente”. Resaltó, además, que fue uno de sus bastiones mientras fue gobernador de Antioquia: “en todas partes estaba presente el acompañamiento discreto y eficaz del general Del Río”. Según se lo contó el general Velásquez en una entrevista a Verdad Abierta, la interlocución de Uribe con el general era absoluta y total. Se veían cada ocho días y Rito Alejo le llevaba minuciosos informe en donde relataba como las guerrillas venían siendo derrotadas en Urabá. Lo que importaba eran los resultados, no el método. Cuando Velásquez se enteró que Uribe iba a realizar un homenaje a Rito Alejo se acercó a alguien muy cercano a quien sería presidente, Fernando Londoño y le pidió que por favor no hiciera ese homenaje porque sería un agravio, no sólo a las víctimas que había dejado el paso de “El Pacíficador” en el Urabá, sino también a las propias fuerzas militares. Pero Uribe siempre respaldó a Rito Alejo. Incluso, cuando se lanzó a la presidencia en el 2002, el ex general intentó lanzarse al senado pero terminó quemándose. Durante el gobierno de Uribe fue asesor del DAS en tiempos de José Miguel Narváez -quien estuvo implicado en el asesinato de Jaime Garzón- y el condenado Jorge Noguera. Los rumores sobre los torcidos de Del Rio venía desde principios de los años ochenta. En esa época estaba viviendo en Israel en donde recibió entrenamiento militar. Según un informe de Noche y Niebla, la publicación del Cinep, el general Fernando Landazábal, ministro de Defensa de Belisario Betancur, le dijo a uno de sus subalternos que Del Río había sido el contacto de Carlos Castaño en Tel-Aviv para atestar un avión Hércules de armas que irían al MAS –Muerte a Secuestradores- el grupo creado por Pablo Escobar en retaliación por el secuestro de Martha Nieves Ochoa, hermana de sus socios del cartel de Medellín, por orden del M-19. Fue el grupo que implantó la semilla del paramilitarismo en Colombia. El avión venía tan cargado de artillería que cayó en el océano. Mientras estuvo en la base de Cimitarra, Santander, pleno Magdalena Medio, Del Río tenía contacto con gente como Henry Pérez, mejor conocido como el hombre que mató a Luis Carlos Galán. En Carepa sus desafueros aumentaron. En los dos años que estuvo al frente de la Brigada XVII, los cuatro municipios de Urabá registraron más de 3000 muertos y 32 000 desplazamientos forzados. Pero sus nexos con el paramilitarismo vendrían de mucho más atrás. Alonso de Jesús Vaquero, alias el Negro Vladimir, autor de la masacre de Segovia, entre otros hechos, afirma que se reunió en 1986 con él mientras era comandante del batallón Rafael Reyes en Cimitarra Santander. En un expediente que reposa en la Fiscalía también se le señala, un año después, de ser el autor de un “falso positivo”. Con el MAS inició uno de los capítulos más oscuros de la historia del conflicto colombiano, el de los paramilitares. Fue el cartel de Medellín quien asesinó y torturó a guerrilleros del M-19 y además simpatizantes de esa agrupación mandando un mensaje claro: a ellos nadie podía tocarlos. Fue también un remanente del Cartel de Medellín que, defendiéndose de la voracidad del creador de esa agrupación, crearon los PEPES, Perseguidos por Pablo Escobar. Allí quedaba evidenciaba la alianza entre las fuerzas armadas y los paramilitares para lograr un fin, el de acabar con Pablo Escobar. Rito Alejo del Río fue condenado en el año 2012 a 26 años de prisión por el asesinato de un campesino y por su colaboración estrecha con las AUC. La noticia de su condena la recibió en su habitación en el Cantón Militar de Puente Aranda, lugar en el que estuvo detenido desde el año 2006. Allí fue operado tres veces y recibió incontables visitas de políticos, empresarios y miembros del ejército. Cuando cayó la sentencia una de las voces que más duro sonó fue la de Harold Bedoya "Condenaron a un héroe, una víctima más de la guerra jurídica contra las FF. MM. Si no es por él, Urabá estaría hoy en manos de los terroristas". También sonaba, a la distancia, la voz de Uribe en el acto de desagravio que hicieron en el hotel Tequendama en 1999 “Fue un general extraordinario y lo han tratado de la manera más atroz en que se puede tratar a un héroe nacional". Las declaraciones de los exparamilitares Ever Veloza y Salvatore Mancuso serían concluyentes para condenarlo. Rito Alejo ha sido otro de los que se sintió traicionado por el uribismo mas que por Uribe. En el 2020 realizó un video en donde cuestionó severamente al Centro Democrático ya que nunca se sintió lo suficientemente defendido. Ha venido compareciendo ante la JEP aunque el alto tribunal no ha quedado satisfecho con las supuestas verdades que ha dicho. A sus 81 años está pensando en escribir un libro en donde pueda desahogarse y contar la verdad. ¿Le alcanzará el tiempo?

  • Daniel Samper Pizano, el último de los mohicanos

    Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones En la pasada Feria del Libro, cada vez que aparecía Mario Mendoza, una turba de fanáticos lo seguía. La mayoría eran jóvenes. Personajes como Mendoza —a pesar de lo que digan sus detractores— son fundamentales para crear nuevos lectores. Sin nuevos lectores, la literatura muere. En mi época de niño, el tipo que más vendía libros en Colombia no era Gabriel García Márquez, se llamaba Daniel Samper Pizano y, lo mejor, es que hacía reír. Era el creador y libretista de un programa de televisión que tenía como 50 puntos de rating —en 1986 eran solo dos canales— y se llamaba Dejémonos de vainas. Desde esa época conocemos a su hijo Daniel, quien es hoy uno de los cultores del humor político nacional, ya que uno de los personajes era su alter ego, el fastidioso e hiperactivo Ramocito. Tiempo después supe que Daniel Samper Pizano era mucho más que un humorista, fue uno de los tipos que creó el periodismo investigativo en Colombia. A mediados de los sesenta, a los Santos les dio un ataque de sensatez, se pusieron serios y nombraron a tres muchachos para hacer una de las mejores salas de investigación que tuvo el periódico: Enrique Santos Calderón, Luis Carlos Galán y Daniel Samper. Revolucionaron el periodismo. Venían con todo el impulso de las revistas gringas que leían en donde Hunter Thompson, Guy Talese, Norman Mailer y toda la santa lista brillaban. Samper, como tantos otros que dijeron la verdad, se tuvo que ir del paí: se radicó en España. A las nuevas generaciones les debe parecer un poco retardatario que sea amante del toreo, pero es que este muchacho está a punto de cumplir 80 años y un poco de contexto no nos vendría mal a la hora de abordar la vida de una persona. Alguna vez escribió que una de sus primeras aspiraciones había sido la de ser torero. De niño soñaba vestirse con traje de luces y enfrentar, más que a un toro, a una multitud. De niño, sus ídolos eran los ídolos de todos los niños: Manolete, Dominguín, la misma gente que inmortalizó Ernest Hemingway en obras maestras como Muerte en la tarde. A Samper nunca le ha dado miedo decir que pertenece a esa generación que no se preguntaba mucho por la suerte del toro. Eso sí, Samper no es un idiota como Calamaro, capaz de cancelar a una multitud porque no está de acuerdo con algo que, estéticamente, simple y llanamente es una tradición que se muere y esto no es ninguna tragedia, sino que es el devenir de la historia. Samper es mucho más que eso. Fue el creador de la Unidad Investigativa de El Tiempo, revolucionó la televisión colombiana; fue, al lado del Klim, uno de los padres del humor político; fue el hombre que hizo que a los colombianos nos encantara Les Luthiers; así como a Billy Preston lo consideraron el quinto Beatle, el fue tratado como un Luthiers más; es amigo y biógrafo de Serrat; le encantan las causas perdidas, por eso es hincha del Santa Fe; es un defensor a ultranza del idioma, por eso lo nombraron en 2004 miembro de la Academia Colombiana de la Lengua; es un vallenatólogo consagrado, sobre esta pasión, su amigo Santos Calderón afirma lo siguiente: “Es un vallenatólogo, canta y toca guitarra –explica Santos Calderón–. Buen bailarín. Yo soy más vallenatómano: apasionado no tanto por estudiarlo, pero a ambos ‘el acordeón nos arruga el corazón’; autor de cuarenta libros, y a sus 80 años no está dispuesto a parar ni a ceder. Samper tiene el privilegio de que cada ocho días su columna en Los Danieles se hace tendencia nacional. En un país en donde cada vez se desprecia más lo viejo, Samper Pizano es todavía lo que está pasando. A veces hay que reconocer a los grandes, a los pioneros, y vemos tan vital a este taurino que además recita poesías, que le podemos perdonar todo porque no solo nos enseñó a leer, nos dio la pasión por las columnas, sino que nos puso a reír, infatigables, en la primera fila de la iglesia de Les Luthiers. Sin Samper Pizano es imposible explicar el periodismo, el entretenimiento, la cultura colombiana en el siglo XX.

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