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  • Coca y oro: los combustibles del conflicto armado en el Bajo Cauca Antioqueño

    Por: Línea de Investigación de Paz, Postconflicto y Derechos Humanos *** El Bajo Cauca Antioqueño es un corredor estratégico del noroccidente del país compuesto geográficamente por el río Cauca, la Troncal del Norte o Ruta 25 y el Nudo de Paramillo. En esta subregión persiste una dinámica de reconfiguración violenta del territorio, a partir del despliegue de grupos armados y disputas territoriales por el control de las rentas de las economías ilegales derivadas del oro y la coca. Actualmente, el Clan del Golfo se ha consolidado como el actor armado ilegal con mayor presencia y control territorial en los 6 municipios de la subregión (Caucasia, Nechí, Cáceres, Zaragoza, El Bagre y Taraza); por su parte el ELN mantiene una fuerte incidencia en El Bagre (Puerto López y Puerto Claver), Sur de Cáceres (San Pablo, El Cañón de la Dorada para conectar con Anorí) y Tarazá (Barro Blanco y la Dorada, límites con Cáceres). Por otro lado, los Gupos Armados Post-FARC (GAPF) o disidencias Frente 18 y 36, hacen una presencia menos concentrada, buscando recuperar el corredor del Nudo de Paramillo y Nordeste antioqueño. Por último están "Los Caparros”, que si bien fueron desarticulados en el 2021 por acciones de la Fuerza Pública y el Clan del Golfo, aún mantienen un pequeño foco de presencia entre el Bagre y Caucasia, específicamente en el corregimiento Liberia - El Charcón, un territorio estratégico que les permite el traspaso al Nordeste antioqueño, en donde se han resguardado. Sobre el control las economías ilegales se han configurado dos corredores que concentran la dinámica del conflicto. El primero se sitúa en la parte alta o zona montañosa del Bajo Cauca, que conecta con el Nudo de Paramillo y Nordeste antioqueño, involucra los municipios de Tarazá, Cáceres y El Bagre. Los principales intereses que tienen los actores armados en esta zona radican en el control de los cultivos de coca y las rutas de conexión con el sur de Córdoba, Urabá y norte de Antioquia. Si bien, durante 2018 y 2019 hubo una disminución en la siembra de los cultivos de coca en toda la subregión (se pasó de 7.547 a 4.688 hectáreas cultivadas). para el año 2020 se registró un incremento en las hectáreas cultivadas, tal y como lo reporta el Observatorio de Drogas en Colombia (Ver Gráfico No. 1). Gráfico No. 1. Hectáreas de hoja de coca cultivada en el Bajo Cauca Antioqueño (2018-2020) Desde este último reporte hasta la actualidad, fuentes del territorio afirman que la siembra de los cultivos de coca va en aumento en municipios como Tarazá, donde el Clan del Golfo está presionando al campesinado para que vuelva a sembrar la hoja de coca y se adentren más hacia el Nudo de Paramillo, de manera que puedan seguir ampliando sus fronteras de dominio territorial. Gráfico No. 2. Hectáreas de hoja de coca cultivadas por municipio en el Bajo Cauca (2018 - 2020) “Los campesinos están recibiendo presiones del Clan del Golfo donde estos les dicen: o vuelve y siembra, o se sienta aquí a aguantar hambre, o tiene que irse para nosotros buscar a otro que venga y la trabaje. Si usted lo que necesita es plata para sembrar, nosotros le préstamos.” (Anónimo, Líder del Bajo Cauca, 2022). A estas amenazas se suman los incumplimientos del Gobierno Nacional en la implementación del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), por lo que los campesinos se están viendo obligados a acudir nuevamente a la siembra de la hoja de coca como medio de subsistencia y forma de permanecer en el territorio, ya que de no hacerlo se verían obligados a desplazarse fuera de la región en busca de un sustento económico. “En Tarazá estamos viviendo el desplazamiento masivo de las familias del territorio por falta de oportunidades no solamente laborales sino de las garantías para permanecer y construir territorios. Alrededor de unas 1.500 familias que hacen parte del Programa de Sustitución están trabajando por fuera del departamento en otras zonas cocaleras para poder sobrevivir, porque en el territorio no hay forma de sostenerse; los campesinos no tienen tierras para cultivar, y los que tienen son improductivas porque están esterilizadas de tanto ser fumigadas.” (Anónimo, Líder del Bajo Cauca, 2022). Por otro lado, en Cáceres se han establecido límites territoriales entre los grupos armados. El corregimiento de San Pablo, principal zona cocalera de este municipio que conecta además con Anorí, está bajo el control territorial del ELN. Asimismo, el Clan del Golfo domina el corredor de la troncal de occidente y la ribera del río Cauca, donde también están los resguardos indígenas Zenú y Emberá Chamí. Sin embargo, según fuentes del territorio, el Clan del Golfo adelanta una estrategia de expansión hacia las zonas de influencia del ELN en toda la subregión del Bajo Cauca con presunta ‘complicidad’ de la Fuerza Pública, al respecto afirman: “Lo complejo es que el Clan del Golfo va avanzando, pero el ejército viene 2 o 3 kilómetros adelante, entonces vemos cómo se configura la violencia a partir de esa complicidad del Gobierno o de la fuerza pública con el grupo ilegal del Clan del Golfo. Uno ve al Clan del Golfo acá y solamente 2 o 3 kilómetros adelante está el ejército, ellos se mueven otros 2 o 3 kilómetros adelante y ahí mismo se mueve el Clan del Golfo, esta situación pone en un escenario de riesgo a las comunidades, porque están en medio del grupo armado legal y el grupo armado ilegal que va atrás. Lo que se evidencia entonces es una complicidad entre las fuerzas militares y el Clan del Golfo, porque al final cualquier información que la comunidad le suministre al ejército va a representar un señalamiento por parte del grupo ilegal” (Anónimo, habitante del Bajo Cauca, 2022). Frente a este escenario el ELN viene ejerciendo modalidades de violencia que están generando graves afectaciones a la población civil: “El ELN ha dicho que no les va a permitir al Clan del Golfo que vengan a metérseles en el territorio. En estos momentos hay una alta restricción a la movilidad y control social sobre la comunidad. Hay comunidades que están siendo confinadas y nos están minando el territorio” (Anónimo, habitante de Bajo Cauca, 2022). Sumado a lo anterior, el GAPF Frente 36 también ha venido incursionando sobre estos territorios con el fin de recuperar zonas estratégicas, imponiendo medidas de control social sobre las comunidades como la cedulación comunitaria. “Presionan a las juntas de acción comunal (JAC) para que carneticen a todos sus habitantes y así poder identificarlos en los ingresos y salidas. Sin embargo, esto representa un riesgo para la población flotante y una estigmatización para la comunidad, porque pueden convertirse en objetivo militar por parte de los otros grupos armados que están en el territorio” (Anónimo, habitante de Bajo Cauca, 2022). La fiebre del oro en el Bajo Cauca El segundo corredor que concentra la dinámica del conflicto en el Bajo Cauca se configura a partir del control de la explotación minera de oro en los municipios de Zaragoza, El Bagre, Nechí y Caucasia. El informe Colombia, Explotación de Oro de Aluvión: evidencias a partir de percepción remota (2020) publicado por el Ministerio de Minas y Energía y la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNDOC), señala que el incremento en el precio del oro en los mercados internacionales y las condiciones territoriales de los municipios, aumentaron en gran medida la rentabilidad de esta actividad ilícita, por lo cual la presencia armada de los grupos ilegales en dichos territorios ha traído como consecuencia su inclusión en todas las fases del sistema de valor asociado a la explotación ilícita de oro (exploración, explotación, transporte y comercialización). Sobre el control las economías ilegales se han configurado dos corredores que concentran la dinámica del conflicto Cabe anotar que Antioquia es el departamento con mayor presencia de explotación de oro de aluvión en tierra: cerca de la mitad se encuentra en la categoría de explotación ilícita y, a su vez, es el departamento que reporta la mayor producción de oro a nivel nacional con cerca de 21 t, equivalente al 56 % nacional para 2019 y 29, 6 t equivalente al 62 % en 2020. A nivel municipal, para 2020, según el informe de MinMinas y UNDOC, la mayor producción de oro se registraba en Caucasia, El Bagre y Zaragoza, municipios en donde hace presencia Mineros S.A., una de las grandes empresas productoras y exportadoras que hay en Colombia. Gráfico No. 3. Porcentajes de producción de oro en Antioquia respecto a nivel nacional 2019-2020 La disputa por la riqueza minera de los actores legales e ilegales es el foco de las nuevas conflictividades en estos territorios. Líderes y lideresas sociales sostienen que el Clan del Golfo es el actor armado ilegal que ejerce el principal control sobre la actividad minera. En la mayoría de los casos utilizan a los pequeños productores: se apropian su producto a través de la extorsión, suplantación u otros mecanismos de lavado de activos. “La minería en el Bajo Cauca es regulada por el Clan del Golfo, ellos son quienes establecen las reglas de funcionamiento. Por ejemplo, le dan dos o tres horas al día al campesino para que vaya a barequear[1]. A los pequeños mineros que tienen más de tres máquinas los organizan por horas y sectores. Si son más de cuatro o cinco máquinas entonces los colocan una o dos veces por semana. Es decir, ellos definen quienes pueden trabajar sobre el río, en algunos lugares son dueños de las máquinas y buscan el personal para que les trabajen, en otros casos te cobran vacuna para poder trabajar” (Anónimo, habitante del Bajo Cauca, 2022). Sin embargo, también señalan que son los grandes mineros y transnacionales los que en realidad sostienen y financian a los grupos armados, así lo explica un habitante del territorio: “En estos momentos es difícil que una persona pueda contarle realmente lo que está sucediendo en el territorio, nadie quiere decir nada porque hay el temor de que se den cuenta y nos maten. En estos momentos existe un interés de los grupos armados por controlar la cuenca del río Nechí, porque es donde se concentra la explotación de oro, tanto por parte de las grandes empresas como por los pequeños mineros. Los campesinos y pequeños mineros no tienen la suficiente cantidad de dinero para pagar grandes vacunas a los grupos armados, en cambio los grandes mineros y las transnacionales sí lo tienen” (Anónimo, habitante del Bajo Cauca, 2022) . Ante este panorama del accionar de los grupos armados por controlar y consolidar corredores estratégicos para el desarrollo de las economías ilegales, se han generado grandes tensiones y conflictividades que afectan a la población civil en una constante violación sistemática de sus derechos: homicidios, reclutamiento forzado, confinamiento, estigmatización, desplazamiento forzado y pérdida de sus derechos sobre la tierra y el territorio. Así lo reflejan los gráficos 4 y 5, que muestra la intensidad del desplazamiento forzado y la violencia homicida en los municipios del Bajo Cauca entre los años 2017 y 2021. Se resalta que los años 2018 y 2019 se caracterizaron por ser los más violentos en la subregión, producto de la confrontación armada que sostuvieron el Clan de Golfo y los Caparros por el control de dichas economías ilegales, por lo cual durante dicho periodo más de 37.198 personas fueron obligadas a salir forzadamente de la región, siendo los municipios más afectados por este tipo de hechos Zaragoza, Nechí y Tarazá. Gráfico No. 4. Víctimas por desplazamiento Forzado en el Bajo Cauca antioqueño (2017-2021) Sin embargo, sobre los hechos de violencia homicida, las cifras de Medicina Legal evidencian que desde 2018 hasta 2021 las tasas de homicidios siguen siendo alarmantes en Cáceres, Caucasia y Tarazá, siendo este último municipio el que concentra la mayor tasa de homicidios por encima de 200 por cada 100.000 habitantes. Gráfico No. 5. Tasa de Homicidios en municipios del Bajo Cauca (2017-2021) Se puede concluir que la reconfiguración violenta del conflicto en el Bajo Cauca antioqueño en la actualidad no tiene como único detonante los cultivos de coca, sino que apunta a un control y disputa sobre la explotación de minerales como el oro y la consolidación de corredores estratégicos para la movilidad, que permitan el fortalecimiento de toda la cadena productiva del narcotráfico. También se plantea que existe líneas difusas de operación entre lo legal y lo ilegal que parten de la actuación “coordinada” entre diferentes actores territoriales. Finalmente, la disputa por las economías ilegales en esta subregión, genera múltiples afectaciones e impactos sobre la población civil que van desde al reclutamiento de niños, niñas y adolescentes, violencia sexual, asesinatos selectivos, masacres, desplazamientos forzados y amenazas a liderazgos sociales y comunitarios. [1] Barequear es la técnica de extraer el oro con herramientas artesanales. Consiste en sacar la tierra con oro de las playas o de los lechos y lavarla con agua hasta separar el oro de los minerales con los que se encuentra.

  • La procuradora que suspendió al alcalde y no investigó a otros funcionarios

    Por: Línea de investigación de Gobernabilidad y democracia

  • Las mujeres Emberá tejen su vida en el fogón

    Por: Erika María Montaño Rojas Investigadora Línea Jóvenes en Riesgo y Participación Juvenil Ubaldina, una de las mayoras de la comunidad Emberá de Pueblo Rico Risaralda, vive hace más de veinte años en Pereira y teje su vida alrededor del fogón. Mientras cocina no deja de contar historias, manteniéndolas más viva que nunca. A lo largo de su vida ha asistido muchos partos en su comunidad. Es tejedora de saberes, en sus manos trae el fuego, la montaña, teje en sus collares los colores de la madre tierra. Las tradiciones de su vida se fundamentan en el fogón. Nos convoca a reunirnos en círculo para escucharle. Ella, que poco sabe hablar en capunia (así llaman a las personas no indígenas), se expresa con el corazón, con su mirada profunda y tranquila. Mantiene en sus manos varios de los alimentos que luego irán al comedor para ser degustados. Sol Nacavera cocinando. Foto: Santiago Ramírez Marín Las demás mujeres traducen a Ubaldina. Ella recuerda cada paso y en su hablar, los ingredientes, la preparación de platos ancestrales típicos de los Emberá. Con sus nietas e hijas van hacia la huerta para recolectar las hojas que tiene la planta de cidra, con su manos ajadas y oscuras, ya por los años, nos enseña que este ingrediente es delicioso en platos como sopas. Niñas, jóvenes y adolescentes escuchan y recuerdan en círculos de palabra los platos que les ‘arrebataron’ de sus territorios; platos con ingredientes que ellas mismas cultivaban y que la madre tierra les proveía. Pescado, cerdo, chontaduro, maíz…entre otros. Los Emberá, sin embargo, cuentan con sabedores y sabedoras que pueden contar y recordar su tradición. De no contar sus historias, estas se perderían en el tiempo. Muchos se han ido a las ciudades o se han apartado de sus territorios, otras culturas y otras prácticas se han incorporado a su forma de vida. En Pereira hay mujeres emberá lideresas de sus comunidades que están abiertas a recuperar y apoyar procesos sociales y culturales. De los 200 mil indígenas que se estiman en toda Colombia, un poco más de 5 mil habitan en zonas urbanas. Gladis Nacavera es artesana, madre y líder de su comunidad. Se apasiona traduciendo las respuestas de Ubaldina y las preguntas de nuestro equipo, su poder ha sido el de alzar su voz y sobre todo vivir como si estuviera en la zona de donde la expulsaron. Nos cuenta que en su comunidad poco las dejan participar en política, aun así, continúa con la lucha de género, pues el hombre emberá está acostumbrado a ver a la mujer como proveedora y cuidadora de sus hijos. Gladis se apasiona con los temas de recuperación y conservación de saberes. Trae su etnia en el alma con una mirada de mujer líder y gestora de procesos sociales que involucren a la mujer Emberá. Ubaldina, mayora de la comunidad. Foto: Santiago Ramírez Marín **** Fundación Paz & Reconciliación (Pares): Ubaldina, ¿cuál es el plato que más recuerda? Ubaldina: recuerdo el plato de ortiga, y la sopa de maíz. **** Las comunidades de origen tienen en sus platos una variedad de alimentos saludables, que al llegar a la ciudad se van perdiendo. Recuperar once platos, llevarlos a un recetario con la participación y la entrega de 21 mujeres y niñas es gratificante. Poder construir desde los círculos de palabra. Desde la historia alrededor del fuego. Juntas construyen soberanía. Si bien es cierto que las mujeres emberá cuentan con muy poca participación como lideresas, en los últimos tiempos ellas se han empezado a educar, terminar sus estudios de primaria y bachillerato, y se han motivado a profesionalizarse. Cuidan de sus familias, aportan económicamente desde las labores que ejercen como artesanas. Habitan una ciudad de concreto donde su identidad es señalada por la mayoría de los capunias, las etiquetan como las ‘indias’ de manera despectiva. La educación en Colombia no centra líneas estratégicas, pedagógicas o con enfoque diferencial. Niños y niñas prefieren desertar de sus estudios para dedicarse a quehaceres del hogar, en donde deben cuidar de sus hermanos menores mientras sus madres están fuera de casa. Sin embargo, Katherine, de 14 años. hija del sol y del Gobernador Nelson Nacavera, piensa convertirse en profesional en medicina cuando termine sus estudios de bachiller. Katherine escucha atenta a sus mayoras sobre los platos. Ella no ha comido, en lo que lleva viviendo en la ciudad, algunos de estos platos. Los niños, niñas y adolescentes poco construyen desde sus saberes, ellos ya se empiezan a occidentalizar y a veces se avergüenzan de sus costumbres. Incluir en la educación un sistema con enfoque diferencial es fundamental para la conservación y recuperación de saberes. El arte, la cultura y la pedagogía son fundamentales, es necesario hacer que la participación y la colectividad sean ejes centrales de la propuesta. Serían caminos de cambios positivos para los pueblos de origen. Concluir con un compartir, cerrar la investigación alrededor de la mesa deleitándonos con estos platos con el grupo de mujeres...hicimos entre todas un instante sublime. Por un momento estábamos hablando de los sabores que estábamos sintiendo. De pronto, Ubaldina empezó a cantar, sus ojos estaban cubiertos de lágrimas, su tonada era cada vez más alta, con su lengua ella logró cautivarnos a todos, con su voz fuerte y dulce a la vez. Terminó con una gran sonrisa, sus ojos brillan y su carcajada nos encantó. Preguntamos qué traducían sus palabras, había acabado de cantar y nos dijeron que agradecía por los alimentos presentes ese día. Además, Ubaldina rompió un código de su cultura, no tenía permitido cantar con los capunias. Ese día Ubaldina se abrió a compartirnos sus cantos, demostrando que alrededor del fogón se gesta hermandad, confianza. Gratitud. Soberanía. **** Adenda: el recetario Wera Urukubú, que traduce ‘mujer fuego’, fue ganador de la Convocatoria de Estímulos de la Secretaría de Cultura de Pereira. Gracias a esta experiencia gastronómica por permitirnos recuperar estas maravillosas técnicas ancestrales alrededor de fogón. Gracias a la mujeres, niñas y adolescentes del cabildo Kurmado. Fotografías: Santiago Ramírez Marín

  • Votamos como somos

    Por: Walter Aldana Político Social Alternativo Las sorpresas en los resultados electorales del pasado domingo 29 de mayo no se hicieron esperar, se jugaron las estrategias políticas de una y otra campaña, con desarrollos inesperados al final de la jornada. El Pacto Histórico se jugó ante la opinión pública por cimentar en el ambiente el triunfo en primera vuelta, no lo logró. Pero ojo, que es el sector político más favorecido del día electoral; obtiene ocho millones quinientos mil apoyos, frente a cinco millones y medio del segundo, el señor Rodolfo Hernández. Es decir, Gustavo Petro gana por primera vez, desde que se instituyó el mecanismo de las dos vueltas, las ciudadanías libres se expresaron y le favorecieron con el voto, está a millón y medio de alcanzar el triunfo. El vocero de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, Rodolfo Hernández, fue sorpresa electoral. Los grandes medios de comunicación se dedicaron a la "tarea asignada" de hacer crecer al agresivo admirador de Hitler, desconocedor de la geografía patria, con el fin de que cuando el uribismo le endosara una alta parte de su votación, no se viera como una desleal sacada de cuerpo al señor Federico Gutiérrez, regiones marcadamente derechistas así lo confirman. El locuaz candidato se encuentra inmerso en una tormenta de mensajes por redes sociales que lo acusan de machismo, al expresar en una entrevista en la emisora Bésame que: "las mujeres esposas de los gobernantes deben apoyar desde la casa, porque cuando se meten en el gobierno a la gente no le gusta, porque ve que es invasiva, ya que a ella no fue a la que eligieron, sino al marido. Si hay algo que me tenga que decir Socorro, ella me lo va a decir en la casa”. No deja de llamar la atención el apoyo del exgobernador Carlos Maya del Partido Verde a Hernández, quien expreso al Diario de Boyacá, en edición del 23 de mayo del presente año: "según las últimas encuestas, Petro ya es una de esas opciones; anhelo y trabajo con total convicción para que la otra opción sea Sergio Fajardo; sin embargo, si la otra opción de cambio que pasa a segunda vuelta es el ingeniero Rodolfo, como lo dije desde el año pasado en un debate en revista Semana, estaré con él". Como columnista me pregunto: ¿cuáles serán las coincidencias ideológicas y políticas? No la tiene fácil Hernández. Debe hacerse a cinco millones más de votos para ganar y, aunque Gutiérrez declaró públicamente su adhesión, todos sabemos que el total de votos que lo acompañaron no son endosables. Es una incógnita qué porcentaje se abstendrá y cuánto, aunque en mínima cuantía, llegará al Pacto. Además, Hernández, el adalid de la lucha anticorrupción, el próximo 17 de julio iniciará un juicio por su presunta responsabilidad en direccionar la adjudicación indebida de un contrato, lo que tipificaría un delito. Federico Gutiérrez, indiscutible contrincante para Petro hace unas semanas, vio como la televisión, las grandes emisoras y los imponentes medios escritos, iban posicionando el nombre de quien dicen por su comportamiento, es lo más parecido a un charro mexicano. A Federico no solo lo peinó Petro, sino también el Centro Democrático. El pasado 29 de mayo votamos como somos: una sociedad dividida entre la búsqueda del conocimiento, la economía para la vida, emulando con la chabacanería de un millonario que no conoce su país, trata a trompadas las diferencias y claramente coincide con Gutiérrez en que plata es plata, así sea la de los intereses de mora. El 19 de junio de este 2022, en segunda vuelta, tendremos un presidente para hacer de Colombia una potencia de vida o la continuidad disfrazada de independiente. Votamos como somos; de lo mismo o cambio, en su mano electora y elector, en el esfuerzo para marcar, está la decisión. Yo, por el futuro, volveré a marcar CAMBIO. * Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.

  • La mujer que lucha por la escolarización de las niñas y niños en Caucasia

    Por: Línea de investigación de Paz, Posconflicto y Derechos Humanos

  • El sistema del pájaro

    Por: Luis Eduardo Celis El 15 de octubre de 1914 fue asesinado Rafael Uribe Uribe, destacado dirigente liberal, precursor de la reivindicación de los derechos de los trabajadores, fundador de la Universidad Republicana —que luego asumiría el nombre de Universidad Libre—. Uribe Uribe combatió en tres guerras, la última de ellas la Guerra de los Mil días, en la que los liberales fueron derrotados. Fue asesinado a hachazos en las escalinatas del Congreso de la República, en la Plaza de Bolívar en Bogotá. El asesinato como mecanismo de exclusión en la política colombiana tiene larga tradición. Simón Bolívar se salvó de varios atentados, el más conocido el 25 de septiembre de 1828, a pocas cuadras de donde moriría Rafael Uribe Uribe, nueve décadas después. Superar la violencia como mecanismo de acción política sigue siendo un reto para la sociedad colombiana. Aún no hemos podido hacer esta importante tarea, que ha cobrado miles de vidas, cientos de miles, desde el primer día de nuestra vida republicana, hace más de dos siglos. Liberales y conservadores utilizaron la violencia organizada para agenciar sus intereses y proyectos políticos, se enfrentaron en más de veinte guerras durante el siglo XIX y en el siglo XX hicieron la más terrible de ellas, la conocida como la Guerra de los Mil Días, que ganaron los conservadores. Impusieron “La Hegemonía Conservadora”, por tres décadas, para luego ganar los liberales e iniciar los gobiernos reformistas liderados por Alfonso López Pumarejo, a lo cual los Conservadores respondieron con una violencia creciente que tuvo como punto álgido el crimen contra Jorge Eliecer Gaitán y el inicio de un nuevo ciclo de violencia que luego derivaría en otra violencia que aún no hemos logrado cerrar totalmente. La violencia política tiene largas y profundas raíces en este sistema de competencia política, los conservadores y liberales la ejercieron de manera pródiga y de ellos aprendieron las izquierdas que tomaron el camino de la acción armada. Por esto el maestro Francisco Gutiérrez Sanín ha titulado uno de sus libros sobre las dinámicas políticas en Colombia como El Orangután con sacoleva, para denotar el carácter brutal y violento que ha comportado la acción política, una cara de barbarie y la otra de sofisticación. En el Acuerdo de Paz firmado por las FARC y el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, que tiene estatuto de acuerdo de estado, existen múltiples disposiciones para sacar la violencia de la política. Eso implica transformaciones institucionales, medidas concretas y, sobre todo, un proceso de civilización de quienes ejercen la violencia. Todo ello sigue durmiendo el sueño de los justos, nada se ha implementado en estos años, son tareas pendientes. En los años cuarenta se acuñó la expresión pájaro, para nombrar a los civiles que con la policía controlada por los conservadores ejercían violencia contra los liberales. Un amigo, Guido Piccoli, periodista italiano, escribió en los años 90, un libro sobre la violencia de los cuarenta y los cincuenta y lo tituló El Sistema del Pájaro. El sistema del pájaro sigue funcionando en Colombia. Contra ese sistema criminal y autoritario se enfrentan hoy Gustavo Petro, Francia Márquez y el Pacto Histórico. Cuando quienes integran el Pacto Histórico hablan de hacer trizas la guerra, hacen referencia a superar este sistema criminal, tarea enorme en la que llevamos toda una vida republicana. Pájaros sigue habiendo, llámense águilas negras u otras denominaciones. Aves de rapiña criminal siguen volando sobre la sociedad colombiana, todos los días, ejerciendo barbarie, lo cual es inadmisible y no se puede tolerar. *Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.

  • Denuncia Pública - Grave situación de seguridad en el Norte del Cauca

    Por: Redacción Pares La Red de Organizaciones Defensoras de Derechos Humanos, Territoriales y Ambientales del Norte del Cauca (REDODEN) hace una denuncia pública por las constantes y graves violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario que vienen viviendo las comunidades negras en el territorio del Norte del Cauca. A pesar de que la Defensoría del Pueblo emitió dos alertas tempranas sobre la situación de orden público en la región en 2018 y 2020, la respuesta del Gobierno Nacional no ha sido la esperada para garantizar la protección de la integridad física y psicosocial de las personas negras del Norte del Cauca. En los últimos meses los asesinatos, enfrentamientos entre grupos y desplazamientos masivos se han intensificado, la vida de los civiles se enfrenta cada vez a un riesgo mayor. REDODEN hace un llamado al Gobierno Nacional para atender la situación a través de una estrategia integral que no se reduzca al aumento de fuerza pública, así como al cumplimiento de los Acuerdos de Paz; a los actores armados para que detengan su accionar bélico; y a la comunidad internacional para centrar las miradas en lo que sucede en el Norte del Cauca y a ofrecer ayuda para defender la paz. Lea el comunicado completo:

  • Situación humanitaria en El litoral del San Juan y Pacífico Caucano

    Por: Oficina Pacífico - Pares El pacífico medio es una de las zonas más golpeadas por las violencias surgidas durante el posacuerdo. Esta subregión se convirtió en epicentro de la disputa armada entre los grupos que buscan heredar el control territorial y las economías ilegales que otrora tenía las FARC. Esto hace que las violaciones a los derechos humanos y victimizaciones contra la población civil sean continuas en los municipios de Litoral del San Juan (Chocó), Guapi, Timbiquí y Lopez de Micay (Cauca). Otro aspecto que agrava la situación humanitaria, es que, a pesar de que las organizaciones sociales vienen adelantando todo tipo de denuncias sobre esta situación, las autoridades no reconocen la dimensión del problema. El Litoral del San Juan es un municipio confinado En este municipio el ELN y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) sostienen enfrentamientos desde finales del año pasado, a esto se suma las operaciones de la fuerza pública, principalmente en contra del ELN. Este escenario convierte al Litoral del San Juan en una zona de alto riesgo para la población civil. En especial representa un riesgo para los procesos organizativos, así como para los y las líderes sociales, por las reiteradas violaciones a los derechos humanos que se presentan, las cuales dejan cifras de víctimas preocupantes, en un municipio de tan solo 6.741 habitantes. Actualmente todavía persisten comunidades indígenas confinadas porque el paro armado de las AGC todavía no se levanta en su totalidad. Gráfico No. 1 Desplazamiento y Confinamiento en Litoral del San Juan (2017-2021). Creado por: Oficina Pacífico, Fundación Paz & Reconciliación. Con datos de la Red Nacional de Información (RNI) El Pacífico Caucano no es escuchado Los municipios de Guapi, Timbiquí y Lopez de Micay, ubicados en el pacífico, no están exentos de la difícil situación de seguridad que golpea al departamento del Cauca por el control territorial, rutas y economías ilegales que convergen en el departamento. Estos tres municipios son disputados entre el ELN y los Grupos Armados Post-Farc (GAPF), estos últimos operan en la zona a través de la Columna Móvil Jaime Martínez y el Frente 30 Rafael Aguilera del Comando Coordinador de Occidente (CCO). Se han presentado constantes enfrentamientos que han obligado a más de 237 familias a desplazarse de sus territorios, además del temor por la vulnerabilidad de las comunidades por casos de amenazas, desapariciones forzadas, confinamiento, desplazamientos y asesinatos. De hecho, debemos destacar la masacre realizada en la comunidad de Soledad el pasado 30 de enero de 2022, que dejó 4 personas asesinadas. Los principales nichos en disputa por las estructuras armadas ilegales son: las rutas y la salida al océano Pacífico para el envío de lanchas con droga hacia Centroamérica, el tráfico de gasolina y armas, a minería ilegal y los cultivos de uso ilícito en las partes altas de los ríos. Gráfico No. 2 Hectáreas de cultivos ilícitos en el Pacífico Caucano. Creado por: Oficina Pacífico, Fundación Paz & Reconciliación. Con datos del Observatorio de Drogas de Colombia (ODC) Entre los tres municipios hay alrededor de 3.000 hectáreas registradas de cultivos ilícitos que representan el 18% del total departamental. Lopez de Micay y Timbiquí solo son superados por hectáreas cultivadas por los municipios del Tambo y Argelia. La disputa por el control de la producción primaria de la cadena del narcotráfico después de la firma del Acuerdo de Paz, ha dejado las siguientes víctimas en la población civil: Tabla No. 1 Victimas por hechos en el Pacífico Caucano. Creado por: Oficina Pacífico, Fundación Paz & Reconciliación. Con datos de RNI, Forensi, CODHES y Policía Nacional. Por tal razón la Coordinación de Consejos Comunitarios y Organizaciones de Base del Pueblo Negro de la Costa Pacífica del Cauca (COCOCAUCA) viene denunciando varias violaciones a los derechos humanos en estos tres municipios: 4 de enero de 2022: 116 personas, unas 36 familias, se desplazaron desde la comunidad de San Vicente del Consejo Comunitario Alto Guapi hacia el casco urbano de Guapi por enfrentamientos entre grupos armados y amenazas. 28 de enero de 2022: fue asesinado Livinton Sinisterra, perteneciente al Consejo Comunitario del Napi, días anteriores al hecho le habían quitado sus bienes y, posteriormente, le asesinaron en su comunidad. El 30 de enero hubo una masacre en la comunidad de Soledad en la que 4 personas fueron asesinadas. 6 de febrero de 2022: 40 familias de la comunidad de Soledad del Consejo comunitario del Napi, se desplazaron hacia las cabeceras municipales de Guapi y Timbiquí por los enfrentamientos y amenazas contra la comunidad. Según el reporte, hubo vaciamiento total de la vereda. Al menos 170 personas se desplazaron forzosamente desde la zona rural hacia la cabecera municipal de Guapi, por amenazas de grupos armados el 11 de febrero. Según un comunicado oficial expedido por la Alcaldía Municipal de Guapi el día 22 de febrero, “se presentó una balacera en la carretera 2 cerca de la Institución Educativa San José, en la que una niña de 12 años resultó herida”. Este, sin duda, es un tipo violación a derechos humanos que ha agudizado la crisis humanitaria que se vive en esta región del país. En cuanto al Municipio de Timbiquí, según informe realizado por el Proceso de Comunidades Negras (PCN), entre el 25 y el 26 de enero del año en curso, se registró una masacre en el corregimiento de Santa María del Consejo Comunitario Renacer negro, masacre que dejó a tres personas fallecidas y dos heridas. Las autoridades le atribuyen la responsabilidad al GAPF Comando Coordinador de Occidente Jaime Martínez. El 6 de febrero en la misma comunidad, varias personas fueron retenidas por integrantes de un grupo armado por verse involucrados en una pelea. La juventud es la más vulnerable De los municipios de Guapi, Timbiquí, Litoral del San Juan, López de Micay y Buenaventura, se calcula que alrededor de 100.000 jóvenes han sido víctimas por algún tipo de hechos después de la firma del Acuerdo de Paz, pero también son más vulnerables de convertirse en victimarios por el reclutamiento silencioso que se viene presentando en estos municipios, como se pudo constatar el pasado 23 de febrero en el municipio de Guapi, cuando el Ejército Nacional en compañía de la Infantería de Marina, capturaron a 5 menores que habían sido reclutados por la estructura Jaime Martínez. En los centros poblados y zonas urbanas, las estructuras delincuenciales y grupos armados han comenzado a hacer presencia dentro de las poblaciones. Esto pone en riego a la juventud, que es conminada a vincularse o es acosada por la misma presencia de los armados. Definitivamente, este grupo poblacional es el más vulnerable y tienen que soportar los señalamientos como parte del problema.

  • ¿Cómo han sido los procesos de migración en Colombia entre 2016-2022?

    Por: Línea de migración y frontera Según un informe de GIFMM y R4V, La Guajira es el quinto departamento con mayor población venezolana en Colombia, con 150.806 personas distribuidas en los 15 municipios. El 56,4% de esta población tiene un estatus migratorio irregular y el 43,6% restante está de forma regular. Adicional, los municipios con mayor concentración de población venezolana son Maicao (51.361) y Riohacha (47.172). Es decir, corresponden al 65% del total. En términos de características de la migración venezolana, se conoce que el 22,3% son niños, niñas y adolescentes y el 3,3% son adultos mayores. Revisamos algunos diferenciales del proceso de migración en 3 fronteras: Cúcuta, Arauca y La Guajira. Consúltalo aquí.

  • Los políticos y el maquiavelismo

    Por: Guillermo Linero Montes Escritor, pintor, escultor y abogado de la Universidad Sergio Arboleda. Para los políticos de los últimos tiempos y del presente, el libro más atrayente y también uno de los más dicientes en el propósito de alcanzar el poder es, sin duda alguna, “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo. Escrito en 1513 y publicado en 1532, el famoso libro hace una descripción muy real acerca de los métodos que usaban los gobernantes de la Edad Media en su apuesta por el poder. Por tal razón, los métodos a los que hace referencia en su libro el nombrado padre de la teoría política moderna, al provenir de una época de la historia política que se caracterizó por la ausencia de principios éticos y morales, están plagados por los modos de la barbarie. De ahí su distancia de los derechos humanos y de la equidad social, pues de esas urgentes necesidades poco o nada se intuía en la Edad Media. En efecto, para los años en que Nicolás Maquiavelo escribió su tratado sobre ciencia política, la degradación social era lo común y corriente en la bota itálica. César Borgia, por ejemplo, expandía desde Florencia sus posesiones a la brava; y en la Iglesia –ya consolidada la denominada “doctrina de las dos espadas”– dirigían campantes los llamados “malos papas”. De modo que en ese libro se muestran las características inescrupulosas, no de gobernantes futuros proyectados por un visionario politólogo, sino de los que en calidad de agregado diplomático de Florencia para asuntos exteriores y de la de guerra, Maquiavelo había visto ascender al poder y gobernar en tiempo real. En el ejercicio de esa labor diplomática privilegiada, el autor de “El Príncipe” fue testigo de buena parte de lo que cuenta en su libro, especialmente sobre los métodos de los gobernantes para conseguir el poder. Un libro que, por verdadero, rápidamente se convirtió en una suerte de carta de navegación para los políticos de la época, como quería Maquiavelo que lo fuera para Lorenzo de Médici, a quien se lo dedicó, luego de que este se hiciera gobernante de facto en Florencia. Con todo, además del libro –que en la Ciencia Política es el más significativo desde el punto de vista de la descripción de estrategias para obtener el poder político– a Maquiavelo se le endilga una de las frases más célebres en el campo político: “El fin justifica los medios”. Lo cierto es que esta frase no aparece en ninguna página de su libro, aunque la suma de sus capítulos la contienen implícita. Sea como fuere, los políticos siempre han interpretado la célebre frase de manera negativa, entendiendo a raja tabla que “los medios”, por imprescindibles a la hora de alcanzar el objetivo final, sólo deben importar por su eficacia y no por los daños colaterales que producen. Una respuesta calcadora de lo observado por Maquiavelo, pues las estrategias de los gobernantes objetos de su estudio consistían en alcanzar el poder y mantenerlo usando los medios más expeditos, aunque estos fueran bárbaros e injustos. Si Maquiavelo hubiera tenido en su haber investigativo gobernantes benévolos, y si estos hubieran sido descritos en su libro, tal vez la percepción de los políticos de hoy sería que los medios usados por los buenos gobernantes tendrían que ser igualmente benévolos y justos. Quizás Maquiavelo lo entendiera así: “El fin justifica los medios; pero los medios han de ser consecuentes con el fin buscado”. Ni siquiera hay que explicarlo; pero, si los políticos comprendieran que el fin es conseguir el bienestar común, entonces los medios serían aplicados bajo ese mismo principio moral: haciendo el bien a los demás. En el campo de la política actual –como si no hubiéramos superado a los Médici y a los “malos papas”– los medios para acceder al poder pueden ser de cualquier naturaleza y se descuenta la opción de que sean estrictamente benévolos. Estamos ante una tradición inculta que entiende la acción política como una actividad guerrerista y que ve la oposición entre personas que debaten con ideas, igual a la oposición entre personas que lo hacen con armas. Proliferan las interpretaciones equivocadas o malsanas de “El Príncipe” de Maquiavelo, como también las que son inequívocamente viles. Basta, citar acá tres ejemplos dicientes: - “Nunca intentes ganar por la fuerza lo que se puede ganar mediante el engaño”: las llamadas fakenews de los medios de comunicación y los entrampamientos de los investigadores judiciales, validan con vigencia este principio perverso. - “El que desea ser obedecido debe saber cómo mandar”: la mala interpretación de esta frase lleva a pensar a la mayoría de los políticos que mandar es dar garrote con zanahoria y no bienestar y trabajo. - “Es mejor actuar y arrepentirse que no actuar y arrepentirse”: el mensaje sano de esta frase es hacer y no procrastinar, sin embargo los políticos la usan para decir mentiras infames y luego retractarse, lo cual configura, si consideramos que el daño queda irremediablemente hecho, una de las formas legítimas de la impunidad. Pero bueno, se me ocurrió este tema porque demuestra la vigencia de “El Príncipe” en nuestros días y, especialmente, movido por un comentario –a mi juicio tan desacertado como infame– que hiciera Daniel Coronell sobre Isabel Zuleta, el lunes 9 de mayo, al escucharla decir que ella y sus electores –incluido el Pacto Histórico– habían quemado electoralmente a Sergio Fajardo. Esto fue lo que dijo Daniel Coronel: “Es terrible descubrir ahora que la electa senadora del Pacto Histórico, Isabel Cristina Zuleta, no perseguía la verdad ni la justicia para las comunidades de Ituango cuando reclamaba. Solo buscaba el exterminio político de Sergio Fajardo, quien fuera el principal contradictor de Gustavo Petro”. No se necesita mayor preparación cognitiva para ver cómo la postura de Coronell está plegada a las interpretaciones políticas que ven en “los medios”, en su caso claramente inclinado al quemado Fajardo, un arma para atacar a sus adversarios; porque Isabel Zuleta, de quien señala que “le debe su curul a esa tarea dura y ruin que empañará para siempre su carrera”, sin usar “medios malignos” y en honor a la verdad, ha confesado sin ocultamientos maquiavélicos haber contribuido a quemar políticamente a Sergio Fajardo. Lo cierto es que, gústele o no a Coronell, lo dicho por la senadora electa es políticamente correcto y es festejable por una sencilla razón: no ha atacado a Fajardo injustamente, no lo ha quemado elaborando mentiras, ni basada en resentimientos infundados, ni en calumnias, ni en ambiciones de poder; sino denunciando los atropellos contra los pobladores de la comunidad de Ituango, a quienes ella ha defendido sin tener el menor poder, mientras que Fajardo, habiéndolo tenido todo, les dio la espalda. *Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.

  • Los delitos sexuales en los colegios como un asunto de la seguridad ciudadana

    Por: Laura Vanesa Prieto Cuando se habla de inseguridad en las instituciones educativas se suele asociar a hechos delictivos como los hurtos y el tráfico de drogas, pero pocas veces se piensa en el abuso y el acoso sexual. ¿Cuáles son las dimensiones de los delitos sexuales?

  • La herencia de los Triana en el Congreso

    Por: Línea de Democracia y Gobernabilidad - Pares En Boyacá la elección de Eduar Triana como representante a la Cámara por el partido Centro Democrático resultó ser una victoria sorpresiva y controversial, teniendo en cuenta el pasado de su familia y considerando que el candidato que tenía más opciones de ser elegido era Guillermo “el mono” Sánchez. Los 11.560 votos de su competidor no fueron suficientes ante los 19.392 votos que logró conseguir Triana, candidato que llamó la atención desde la inscripción de su candidatura. A pesar de su trayectoria política —diputado en la Asamblea de Boyacá y alcalde del municipio de Maripí entre 2015 y 2019, avalado por el partido Cambio Radical—, Triana estuvo bajo los reflectores por los antecedentes legales de sus familiares, especialmente de su papá, su tío y su hermano, reconocidos esmeralderos investigados, condenados y extraditados por cometer varios delitos. Si tenemos en cuenta la acumulación de capital político, económico y reconocimiento regional que representa la familia de Triana en la región esmeraldera de Boyacá, podemos decir que su caso es un claro ejemplo del gobierno en cuerpo ajeno. Para entender su trasegar, es necesario explicar a grandes rasgos las tensiones del mundo esmeraldero en la región. El negocio esmeraldero en Boyacá: la muerte de Carranza y el retorno de las disputas de la ‘Guerra Verde’ Tras las disputas de la “Guerra Verde” y la “Paz Verde” firmada en los municipios esmeralderos de Boyacá, se sostuvo una tensa tranquilidad en el negocio esmeraldero de la región. Sin embargo, la muerte de Víctor Carranza en 2013 representó un vacío de poder considerable que tuvo como consecuencia una disputa abierta entre los esmeralderos que aspiraban recuperar y dominar las dinámicas del negocio. En medio de esta disputa relucieron personas como Pedro Rincón, conocido como “Pedro Orejas”, Horacio de Jesús Triana y Jesús Hernando Sánchez. Al parecer, Sánchez era el heredero del negocio de Carranza, explicación que algunos dan para explicar el atentado del que fue víctima en 2012. Sánchez fue atacado por un hombre armado en un local al norte de la capital, las investigaciones determinaron que el autor intelectual de los hechos era Horacio de Jesús Triana, quien fue capturado por este delito en 2016 y condenado a 10 años por intento de homicidio. El papá de Eduar Triana: Horacio de Jesús Triana Horacio de Jesús Triana operaba una de las minas de esmeraldas en la región repartidas en conjunto con Víctor Carranza. Tras la muerte del “zar”, Triana se propuso disputar el dominio del negocio esmeraldero. En medio de estas disputas, según las investigaciones, Triana ordenó el homicidio de Jesús Hernando Sánchez, delito por el que fue capturado en 2016 y condenado a 10 años por ser el autor intelectual y por porte de armas. En 2015, tras investigaciones conjuntas entre la Policía Nacional y la DEA, se encontró que Triana también guardaba estrechos vínculos con redes de narcotráfico que enviaban cocaína desde Colombia a través de Venezuela y México. Por estos delitos el papá del elegido representante a la Cámara fue pedido en extradición por una Corte en el sur del estado de Florida, en Estados Unidos. Horacio Triana fue extraditado en 2019 acusado de narcotráfico, concierto para delinquir, tentativa de homicidio y tráfico de armas, delitos por los que fue condenado a 14 años de prisión. Posteriormente, en marzo de 2020, Triana padre fue señalado de haber sostenido relaciones con grupos paramilitares, luego de ser mencionado en testimonios de Freddy Rendón Herrera, alias “El Alemán”, con quien habría hecho alianzas, junto con su cuñado, ‘Pedro Orejas’. Desde su extradición, Horacio Triana ha buscado colaborar con la justicia entregando información sobre las dinámicas del negocio esmeraldero y sus vínculos con actividades ilegales. Su contribución de verdad está vinculada, en parte, con su interés de subsanar la pena que pesaba contra Yerson Triana, su otro hijo, quien en ese momento también estaba en proceso de extradición, acusado por delitos similares. En 2019 Horacio Triana solicitó su ingreso ante la Jurisdicción Especial de Paz (JEP). Para 2021 la entidad de justicia transicional no había resuelto su solicitud. La entrega de información que Triana pueda adelantar en las instancias de justicia mantiene en alerta a los habitantes de los municipios esmeralderos en Boyacá, al desconocer la información que pueda brindar y las consecuencias de las acusaciones que pueda hacer. El tío de Eduar Triana: Pedro Rincón, Pedro “Orejas” Pedro Rincón, oriundo de Maripí, Boyacá, también fue uno de los esmeralderos reconocidos en la región. El tío del hoy representante a la Cámara empezó a ser reconocido luego de haber sufrido un presunto ataque con granada en 2013, en el municipio de Pauna, Boyacá, evento que provocó la muerte de uno de sus hijos. Luego del suceso, Rincón fue capturado y enviado a la cárcel de Picaleña, en Ibagué. En 2018 fue extraditado a Estados Unidos por los delitos de narcotráfico y en 2020 fue condenado a 20 años de prisión, tras aceptar ser cómplice de enviar cocaína a dicho país. Según Semana, desde 2017 Estados Unidos pidió investigar al esmeraldero y, como consecuencia, realizó la extinción de dominio de cerca de 200 bienes asociados a Rincón; sin embargo, en el transcurso de las indagaciones se rastreó la existencia de otros 800 bienes que estaban a nombre de familiares de “Pedro Orejas”, quienes, a su vez, habrían contribuido en una intrincada red de testaferros, falsificación de documentos y lavado de activos. Recientemente, en 2021, los organismos de la Dijin y la Fiscalía General de la Nación continuaban con la extinción de dominio de bienes en distintos municipios de Boyacá, Cundinamarca y Bogotá. El hermano de Eduar Triana: Yerson Triana Por otra parte, Yerson Triana fue requerido por la justicia colombiana al ser señalado como el líder de una banda de sicariato señalada de cobrar por seguridad a comerciantes, así como de tráfico de estupefacientes, asesinatos, secuestros, hurto a bancos, tráfico de divisas y cobros extorsivos, en el San Andresito de La 38, en Bogotá. Sin embargo, fue dejado en libertad tras vencimiento de términos. El capital político de Triana: ¿hecho a pulso o herencia familiar? Es importante considerar la naturaleza del poder político que tiene, o no, Eduar Triana. En primer lugar, lo que se cuestiona de Triana es la herencia familiar de una trayectoria criminal, antes que política. En segundo lugar, el poder político nunca estuvo entre los intereses estratégicos de los esmeralderos. Finalmente, los Triana no son un clan tradicional. Sin embargo, ¿el representante elegido Triana ostentaría el poder político actual sin el reconocimiento regional de sus familiares esmeralderos? Según los resultados electorales de Eduar Triana en las pasadas elecciones legislativas de marzo, su capital político descansa en parte importante en los municipios de dominancia esmeraldera en la Provincia Occidente de Boyacá: Maripí, Muzo, Pauna, Ontache, Coper, entre otros. Rescatando las cifras, y sólo por dar un ejemplo, en Maripí, municipio del que es exalcalde, conquistó 2.233 votos de los 3.013 votos totales, cerca del 74% de la votación municipal. La tendencia se repite en municipios como Muzo, donde tuvo el 44.6% de la votación municipal y en Coper, donde tuvo el 42.7% de la votación, según los datos de la Registraduría. Con la información recopilada, existe una relación entre la votación en municipios pequeños y de tradición esmeraldera con el reconocimiento de Eduar Triana como figura política, a partir de la herencia familiar de su padre y su tío. Los pronunciamientos sobre los vínculos de Eduar Triana Al hacerse oficial la inscripción de la candidatura de Triana, distintos medios de comunicación y prensa publicaron los vínculos familiares del entonces candidato avalado por el partido Centro Democrático. Ante los señalamientos, el partido defendió al candidato y aclaró que “el señor Eduar Alexis Triana no tiene ningún vínculo con las acusaciones que se hacen contra su padre Horacio de Jesús Triana, ni se encuentra inmerso en ningún proceso legal (...) el partido se permite recordar que de acuerdo con la legislación colombiana, los delitos no se heredan”. El apoyo a Federico Gutiérrez Recientemente, Eduar Triana hizo público su apoyo político al candidato Federico Gutiérrez, a través de sus redes sociales. Otro de los políticos cuestionados que se suman, junto con los clanes, a la campaña de Gutiérrez. Tomado de Twitter @EduarTrianaR

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