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- Asociación de Mujeres por el Bienestar y Asistencia Recíproca: una apuesta de mujeres para las mujer
Por: Laura Cano Periodista Pares Venezuela pasa por un contexto social y político que ha agudizado todo tipo de violencias, entre ellas, las violencias contra las mujeres. Siguiendo información del Centro de Justicia y Paz , “desde el 1 hasta el 31 de mayo de 2021 hubo en Venezuela 24 femicidios consumados y seis frustrados, según los datos arrojados en el monitoreo de femicidios elaborado por el Observatorio Digital de Femicidios del Centro de Justicia y Paz (Cepaz). En el mismo periodo se registraron 6 muertes violentas de venezolanas en el exterior y un femicidio en grado de frustración”. Además, en el marco de las migraciones que se han producido a otros países, especialmente Colombia, otras violencias se ha agudizado, como lo son los abusos sexuales y trata de personas con fines de explotación sexual. Se señalaba desde el Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres que: “Desde 2017, las mujeres migrantes por población pendular (que cruzan las fronteras frecuentemente) o porque abandonan el país, se encuentran en constante riesgo, lo que ha configurado patrones de trata y tráfico de personas, prostitución forzada, violaciones, embarazos no deseados, engaños con ofertas de trabajo de altos ingresos en divisas o traslados hacia la ciudad de destino con precios económicos” Se cita además que: “Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) hubo un aumento en el lapso abril-agosto de 2020 del 7% de mujeres recibidas en albergues para mujeres víctimas de violencia sexual, trata y madres solteras en Cúcuta, Colombia; en comparación con igual lapso de 2019; por su parte la organización colombiana Profamilia manifestó haber apoyado a 573 mujeres venezolanas víctimas de violencia sexual en 2019; representando esta cifra un aumento del 92% en relación con el 2018, es decir que esta situación viene presentándose antes de la pandemia, fundamentalmente en las regiones fronterizas de La Guajira y Norte de Santander”. Esta situación se ha profundizado dadas las pobres respuestas de los gobiernos de ambos países, y ante la atención ineficaz que se le ha dado a esta problemática. Y es que además la situación se vive en dos países en donde las violencias basadas en género no tienen el adecuado tratamiento, ni por medio de las entidades prestadoras de salud, ni por las instituciones administradoras de justicia. Esta problemática de violencias contras las mujeres, en general, solo pareciera no ser vista por quienes institucionalmente tienen injerencia. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil ya le han puesto la lupa encima y han puesto en marcha acciones desde años atrás, y en estos momentos donde factores políticos y sociales agudizan el panorama. Una de esas organizaciones es la Asociación de Mujeres por el Bienestar y Asistencia Recíproca -AMBAR-, la cual fue creada el 28 de agosto de 1995 y agrupa a mujeres, adolescentes y niñas víctimas de explotación sexual en Venezuela. Actualmente, y tras años de trabajo, AMBAR tiene dos sedes; una en Caracas y otra en Caicara del Orinoco, en donde participan 15 personas. Nury Pernia, quien es presidenta de AMBAR, cuenta que ante la situación del país, han tenido varias veces que concentrar sus esfuerzos en atender a víctimas de trata de personas y explotación sexual. Justamente, ante lo que significa atender este tipo de casos, y las VBG en general, desde la Asociación se cuenta con un grupo de acompañamiento médico, judicial y psicológico. Adicionalmente, cuentan con un programa de preparación de lideresas en la defensa de los Derechos Humanos de las mujeres, para esto se tiene un curso que permite reconocer la Constitución, los tratados, convenios internacionales, pactos y protocolos en materia de DDHH. Señala Nelly que “las mujeres que llegan con casos de VBG y desean interponer una denuncia por el caso, nosotras las acompañamos, sino lo desean hacer igual acompañamos su proceso desde otros espacios”. Además, desde AMBAR también se tiene participación de movilizaciones en Venezuela, como respuesta a las pocas medidas que hay para garantizar los derechos de las mujeres. AMBAR fue una de las organizaciones que participó de la convocatoria adelantada por el Observatorio por la Defensa de la Vida, ODEVIDA, en la cual se buscaban propuestas para crear intervenciones en el marco del 25N. Desde esta organización la propuesta consistió en realizar una actividad de calle donde se realizarán performance, murales, protesta pacífica, ruedas de prensa, Twitteraton, videos, fotografías y una asamblea general en calle conjuntamente con el movimiento de Mujeres contra las Violencias que MCLV que lo conforman 15 organizaciones, colectivos y movimientos de mujeres a nivel nacional. Lo anterior, con la finalidad de demandar los derechos humanos de las mujeres en Venezuela como: 1. La falta de programas sociales dirigidos a mejorar la calidad de vida de las mujeres 2. Sueldo digno 3. Seguridad 4. Programas de prevención de Femicidio y VBG. 5. Justicia para las víctimas de Femicidio 6. Respuesta por parte de la Asamblea Nacional a la solicitud de la despenalización del aborto en Venezuela. AMBAR es una de las tantas organizaciones de la región que abanderan la exigencia de la garantía de los derechos de las mujeres, esto, en medio de un contexto de un país que ha sufrido varios cambios al interior de su política, que hoy no sólo profundizan una problemática, sino que además hacer ver, de forma más evidente, las barreras y violencias con las que han tenido que lidiar las mujeres del vecino del país. Hoy respaldamos el trabajo de esta Asociación que también se suma a los múltiples esfuerzos por la defensa de la vida.
- DIACONPAZ: líderes y lideresas del Catatumbo ponen su manos por la paz en el Catatumbo
Por: Laura Cano Periodista Pares La fuerza de un pueblo organizado es lo que le hace frente a un panorama de violencia que se mantiene y que, día a día, ha tenido su foco sobre las personas que ejercen liderazgos en la región. Esta situación ha traído muchas denuncias a su paso, pero, a su vez, ha motivado a muchas organizaciones a articularse para construir territorios más seguros para quienes defienden alguna causa. Sin embargo, es necesario reconocer que en el Catatumbo los Grupos Armados mantienen una disputa por la búsqueda del control de zonas fundamentales para su movilización, expansión y fortalecimiento, así como en el interés por las dinámicas financieras basadas en las economías ilícitas. Desde el 2019 a la actualidad, trasladan y concentran los enfrentamientos hacia las zonas de la frontera colombo venezolana, específicamente el sur del municipio de Tibú y el norte de la zona metropolitana de Cúcuta, donde se identifican otros actores armados de origen paramilitar como Los Rastrojos, las AGC, y de accionar internacional. Fuente: PARES 2021 Con lo anterior, es importante resaltar factores como la disminución progresiva de la expansión del EPL o Pelusos en el territorio y de Los Rastrojos, en la frontera; la identificación del posible pacto de no agresión entre ELN y el Grupo Armado Pos Farc del Frente 33, consolidando una división para el control territorial en parte del área geográfica del Catatumbo y el respeto de sus dinámicas como Estructuras Armadas; la agudización de enfrentamientos en la zona de frontera; y cambios en las prioridades actuales de las comandancias del EPL (Pelusos), después de Megateo, y del GAPF Frente 33. “El contexto anterior ha generado el incremento de violaciones contra los DDHH e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, que, en algunas ocasiones, ha sido invisibilizado por el atentado contra Duque cometido en Cúcuta y los ataques permanentes a la Fuerza Pública. Amenazas, homicidios y desplazamientos forzados masivos son algunos de los hechos más comunes, que se convierten en el pan de cada día, normalizando un escenario al interior del territorio”, comentó Cristian Peña, investigador regional de Pares. “Al observar el fenómeno del recrudecimiento de la guerra, se identifica el aumento acelerado de amenazas que sufre la población en una zona, principalmente algunos grupos poblacionales específicos, como lo son las lideresas y los líderes, así como las organizaciones sociales, padeciendo inicialmente señalamientos y estigmatizaciones por sus victimarios. Según defensores de Derechos Humanos, el registro de denuncias por amenazas no refleja ni el 40% de las amenazas reales que suceden en estas zonas, principalmente en la subregión del Catatumbo”, agrega el investigador. Diaconpaz: se construye desde las comunidades A pesar de la complejidad del panorama, y de las pobres respuestas institucionales, en la subregión del Catatumbo hay personas que se organizan, y siguen poniendo sobre la mesa que en la subregión urgen acciones por la protección de líderes y lideresas sociales. Bajo ese sentir e intención, y con el apoyo y acompañamiento de Pares y la Embajada de Noruega, nació DIACONPAZ, un espacio de diálogo que desde el 2019, con la participación de 13 organizaciones sociales, comenzó a trabajar por espacios más seguros para quienes tienen liderazgos en el territorio. Desde allí vienen expresando su preocupación por el aumento de riesgos y escenarios de violencia que viven las comunidades en la subregión del Catatumbo, así como la falta de garantías para la subsistencia en el territorio. De esta manera, nace la propuesta de construir el espacio de diálogo, teniendo como objetivo inicial proyectar e implementar instrumentos para la protección y autoprotección, desde los conocimientos y saberes locales, que conlleven a la formación de escenarios de paz. En este momento las organizaciones que se han sumado son: Asociación de Madres del Catatumbo por la Paz Mujeres, Asociación de Mujeres Emprendedoras, Desplazadas, Discapacitadas por un Futuro Mejor (ASMEDDIT), Asociación de Mujeres Desplazadas y otros hechos Victimizantes (ASOMUDHEVICTI) Preecooperativa agroindustrial semilleros de Paz Colombia, Afrodescendientes de Tibú (AFRODETI), Asociación de Víctimas de la Unión Patriótica (ASODEVUP), Asociación Emprendedores del Buen Futuro de Barrio Largo (ASOENFO), Asociación de Desplazados del Catatumbo (ASOVIDESCAT), Asociación de Productores Agropecuarios, Ambientales, Agroindustriales y Comerciales de la Región del Catatumbo (ASOPROCAM), Asociación de Mujeres Barí (ASOMBARI) Organización Huellas de Integración de Mujeres del Catatumbo (ORHUINMUCAT), Asociación de Mujeres Víctimas y Vulnerables del Catatumbo (ASOMVIVUCAT). Ha sido tal el trabajo de DIACONPAZ, que para este momento ya se configuran bajo una estructura organizacional clara, y es que por supuesto el trabajo en un territorio como el Catatumbo debe partir de convicciones, pero también de claridades en cuanto a un orden en la manera de accionar a partir de muchas variantes por ejemplo, los intereses de quienes allí participan. Por eso hay que señalar que desde DIACONPAZ se han logrado establecer varias cosas desde el cómo hacer, y desde allí fue que surgió crear escenarios de acción partiendo de tres ejes: gestión y alianzas; comunicaciones; y mujer, juventud y género. Lo anterior, partiendo de la transversalidad con que deben ser tratadas y entendidas las problemáticas que afectan a las y los líderes de la subregión. Hoy por hoy, DIACONPAZ no solo es un espacio organizacionalmente claro, sino que también se ha convertido en un espacio que invita a más organizaciones a participar, y que, desde el análisis de lo que viene sucediendo en el Catatumbo, se plantea objetivos a largo, mediano y corto plazo, teniendo siempre como bandera la protección y autoprotección de quienes han dedicado su vida a defender los derechos humanos. No obstante, DIACONPAZ también ha visto cómo el escenario de violencia continúa afectando a los suyos. Desde el espacio de diálogo se denunció, el pasado 10 de septiembre, la desaparición del defensor de Derechos Humanos, Rodolfo Galvis, quien además de hacer parte de esta iniciativa, adelantaba defensa de los intereses campesinos y de restitución de tierras. Asì, una de las exigencias principales de quienes hacen parte de la iniciativa es que Rodolfo regrese a su casa con vida, vuelva a organizarse con las otras personas lìderes de la subregión y le sean garantizados sus derechos y protección en medio de las causas que defiende en el Catatumbo. Intenciones que no solo deberían venir del lado de DIACONPAZ, sino también de las instituciones que deben velar por la seguridad de la población. Hoy, desde Pares, resaltamos la importancia de este espacio de diálogo, pues las ideas y las acciones que desde allí surgen no solo responden a un contexto afectado por la violencia, sino también a la fuerza y organización de un pueblo que sigue poniendo sus esperanzas y trabajo a favor de construir un país en paz.
- Somos herman@s: desde la Costa Pacífica Nariñense una apuesta por la paz de las comunidades
Por: Laura Cano Periodista Pares La costa pacífica nariñense es una de las zonas más ricas en diversidad, en paisajes, en calidad humana. No obstante, por años el panorama de violencia ha querido sobrepasar esto, y concentrar la historia y la noticia en una constante sobre hechos victimizantes. Sin embargo, hay personas que creen en su comunidad, creen en la fuerza de quienes defienden los derechos de las personas que habitan esta subregión del país, y le han apostado a construir otro relato acerca de esta zona. Allí nace Somos Herman@s, un espacio de diálogo que se basa en el encuentro diverso y la unión de capacidades para incidir en la protección, autoprotección y el buen vivir de los territorios de la Costa Pacífica Nariñense y Pie de Monte Costero. Allí viven y ejercen liderazgos las y los integrantes del espacio, lo hacen trabajando por la protección y defensa de las comunidades de la subregión, a través de la visibilización, comprensión e intervención propositiva y constructiva de sus problemáticas en materia de Derechos Humanos, así como a través de la interlocución con actores institucionales, no gubernamentales y de la población civil. El nombre Somos Herman@s hace alusión al carácter de solidaridad y visión compartida del territorio de la Costa Pacífica Nariñense y el Pie de Monte Costero, así como a la hermandad de líderes y lideresas afros, indígenas y campesinos que, a través de metodologías participativas, buscan fortalecer las capacidades de autoprotección colectiva tanto de la gente, como de los territorios, aportando desde el diálogo de saberes y prácticas que apuestan por la paz. Con el apoyo y acompañamiento de Pares y la Embajada de Noruega, Somos Herman@s se conformó en el 2019 a partir de la convergencia de distintas organizaciones sociales de la subregión, tales como: Organización Camawari del Pueblo Awá, Organización Unidad del Pueblo Awá (UNIPA), Secretariado diocesano de la Pastoral Social, Comisión Pastoral Indígena, Consejo Comunitario “El recuerdo de nuestros ancestros”, Movimiento Étnico y Popular del Pacifico -MOEP- , y AFRIMUCPAZ. Desde entonces, han venido dialogando sobre problemáticas de seguridad en el territorio, preocupaciones frente a la débil implementación de los Acuerdos de Paz y las necesidades de fortalecimiento organizativo de las comunidades. Igualmente, han avanzado en los diálogos respecto a formas de construcción de paz territorial y mecanismos de protección y autoprotección para líderes y lideresas sociales, así como de niñas, niños y adolescentes; población sobre la cual han concentrado distintas reflexiones y acciones en el territorio. Todo el proceso de Somos Herman@s ha girado alrededor de las agendas de trabajo en el territorio y los intereses de cada una de las organizaciones que conforman el espacio de diálogo, priorizando la protección de la vida y la integridad de los y las líderes, tema de común interés y preocupación entre quienes confluyen y apuestan por la paz en la Costa Pacífica Nariñense. En este sentido, desde el 2019 han adelantando una serie de procesos sociales y acciones que buscan evidenciar la importancia de fortalecer las capacidades de protección y autoprotección a través de la formación en mecanismos de Observación Sistemática del Riesgo; la visibilización de problemáticas derivadas de la débil implementación de los Acuerdos de Paz y el recrudecimiento de la violencia en los territorios, tales como la carente implementación del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS); la violencia contra el pueblo Awá; el reclutamiento forzado de menores en la subregión, entre otros. Y es que justamente, ante una implementación que ha estado estancada, muchos han sido los escenarios de violencia que se han exacerbado, fortaleciendo la presencia de nuevos y viejos actores armados que han generado cambios en las dinámicas de conflictividad y crisis humanitaria en la costa pacífica nariñense. En esta zona están activos por lo menos siete Grupos Armados PostFarc (GAPF), agrupados en tres grandes líneas : i) por un lado están los alineados a “Gentil Duarte”, principal estructura disidente del país; por el otro ii) los alineados a la “Segunda Marquetalia”, proyecto de Iván Márquez y otros mandos altos y medios de las extintas FARC-EP y finalmente iii) los grupos dispersos, es decir, aquellos que no cuentan con articulación o coordinación con alguna de las líneas anteriormente mencionadas. En este último grupo se encuentran por ejemplo Los Contadores, el Frente Oliver Sinisterra y las Guerrillas Unidas del Pacifico (Fundación Paz & Reconciliación, 2021). A estos GAPF se suma la presencia del Clan del Golfo y el ELN. Toda la región está marcada por la variedad de estos grupos con aspiraciones, intereses y diversas formas de actuar en el marco de sus disputas territoriales. Entre estos grupos se encuentran la Columna Móvil Franco Benavides, Bloque Suroccidental Alfonso Cano o Frente 30, el Comando Coordinador de Occidente (CCO), que dirige operaciones a través de las columnas Carlos Patiño y Jaime Martínez, el Clan del Golfo, el Frente 30 Rafael Aguilera o Estructura 30, así como otras estructuras plenamente identificadas como narcotraficantes como Los Contadores, las Guerrillas Unidas del Pacífico y el Frente Oliver Sinisterra. Asimismo, se encuentran pequeños grupos delincuenciales asociados al Clan del Golfo que se caracterizan por controlar puntos precisos de la vía al mar siendo su control territorial limitado y focalizado. Así las cosas, y ante respuestas del Gobierno que se han quedado cortas, han sido las acciones de la población las que intentan garantizar la seguridad de las y los líderes sociales, aún cuando son muchas las amenazas que se corren por ejercer este tipo de labores. No obstante, se convierten en fundamentales los actos que desde el conocimiento de las dinámicas de la subregión surgen, y justamente desde allí, desde el reconocimiento del contexto que se vive día a día, es que continúan su trabajo quienes conforman Somos Herman@s. Por todo lo anterior, y por lo necesario de los liderazgos y la protección de estos en el país, es que hoy resaltamos esta labor, que desde la costa pacífica nariñense envía un mensaje para que se sigan fortaleciendo las organizaciones que devuelven la esperanza de que en Colombia se puede construir la paz desde la gente, y lo cotidiano.
- Construyendo Paz Bajo Cauca: defendiendo la vida de las personas líderes
Por: Laura Cano Periodista Pares Durante este año, la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) por medio del proyectpEspacios Comunitarios para la PRotección y Autoprotección: Una apuesta desde los territorios, ha fortalecido su trabajo junto líderes y lideresas de diferentes zonas del país, esto a través de la articulación con la Embajada de Noruega y con organizaciones de bases que, desde hace algunos años, han trabajado con la Fundación, llevando a la creación de espacios de diálogo que cada año se ven más consolidados. Uno de esos espacios tiene sus raíces en el Bajo Cauca Antioqueño, una subregión que ha vivido, y aún vive, la violencia de cerca. Lo anterior como consecuencia, entre otras cosas, de la histórica presencia de grupos armados. Se conoce de estructuras armadas ilegales en la zona como el Clan del Golfo, Los Caparros, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Grupos armados porsfarc (GAPF) 18 y 36 de las extintas FARC-EP, los cuales se disputan el territorio por las rentas de economías ilegales derivadas del oro y la coca. Por eso, se hacen cada vez más valiosas las acciones que desde la sociedad civil buscan, por un lado, exigir que el Estado cumpla con sus obligaciones y, por otro, hacer trinchera entre la comunidad que sabe las condiciones en las que se vive y le apuesta a los liderazgos sociales, a pesar de escenarios difíciles donde los grupos armados imponen las leyes. En medio de esto nació Construyendo Paz Bajo Cauca, un espacio de diálogo que trabaja bajo la intención de diversas organizaciones de la sociedad civil de trabajar colectivamente en los procesos de defensa de los Derechos Humanos y la construcción de paz de un territorio históricamente afectado por la violencia. Desde este espacio se han priorizado procesos que permitan la socialización de la ruta de atención y protección a líderes y lideresas sociales, el trabajo de prevención de problemáticas sociales como el abuso sexual en niños, niñas y adolescentes, la deserción escolar, el embarazo a temprana edad y el reclutamiento forzado de menores de edad. Esta priorización de esta población se da debido a que la mayoría de las personas que integran el espacio son mujeres y a su vez madres. En Construyendo Paz Bajo Cauca confluyen ocho organizaciones sociales, especialmente, organizaciones de víctimas de los municipios de Caucasia y Tarazá. Estas organizaciones son: Asociación de Desplazados y Mujeres Cabeza de Hogar Víctimas de la Violencia Jesús da Vida – ADMUCAJEVI-, Asociación de Desplazados del Bajo Cauca -ASDEBAC-, Asociación de Víctimas Vulnerables por la Paz- ASOVIVPAZ-, Red de Organizaciones Sociales y Campesinas del Norte y Bajo Cauca, Asociación de Víctimas Constructoras de Paz -ASOVICTPAZ-, Asociación de Víctimas unidas por la paz, Asociación de víctimas de Margento y Asociación de campesinos víctimas de Caucasia. Estas organizaciones han puesto su disposición para trabajar en comunidad; conociendo las otras organizaciones que hacen parte de la subregión, identificando a las personas que las integran y poniendo en común las causas que las mueven y, asimismo, los riesgos que viven a raíz del contexto que se vive en el Bajo Cauca. Por eso, desde Pares, y con apoyo de la Embajada de Noruega, se han fortalecido las herramientas que permitan que entre las lideresas y los líderes se implementen acciones de protección, en la que no solo sean las instituciones las implicadas directamente, sino que desde la población civil y como parte del reconocimiento a sus saberes y potencialidades, sean ellos y ellas quienes participen en la construcción de la propuesta de acciones de autoprotección. Esto, eso sí, sin dejar de lado la responsabilidad del Estado, que, a pesar de su obligación con la seguridad de las personas líderes, han dejado copar de grupos armados diferentes zonas del país. Es por esto que desde Construyendo Paz Bajo Cauca se han adelantado actividades autónomas y en el marco de este año han realizado cinco talleres con niños, niñas y adolescentes en diferentes sectores del municipio de Caucasia; un encuentro con mujeres rurales en el municipio de Tarazá; un taller de Autocuidado; una reunión con actores estratégicos y, además, participaron en la conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de las Violencias hacia las Mujeres. Estas lideresas y líderes que hacen parte de Construyendo Paz Bajo Cauca, esperan para el año próximo continuar su trabajo en el territorio, sumando más personas líderes de la subregión y promoviendo mejores escenarios de seguridad para quienes día a día le apuestan a proteger a la comunidad.
- Así va la Restitución de Tierras
Por: Redacción Pares El pasado 15 de diciembre, en conjunto con la Fundación Forjando Futuros, presentamos el informe sobre el avance de la restitución de tierras. Esto, como una práctica de seguimiento y veeduría al cumplir 10 años de la ley que estipula este proceso. Se encontró, por ejemplo, que de 133.902 solicitudes presentadas ante la Unidad de Tierras, el 65% fueron rechazadas por esta entidad y sólo se han resuelto 11.358 casos que representan 492.851 hectáreas restituidas. Para conocer más, descarga el informe completo.
- Caribeñxs: reconociendo la diversidad y luchando por los derechos
Por: Laura Cano Periodista Pares “Con heridas en su rostro, y con su cuerpo semidesnudo fue hallada Jael Amparo López Zabaleta, de 30 años, en la vereda La Parrila, por la vía que del casco urbano conduce al sector conocido como Los Pericos. El cadáver yacía a un costado de la carretera destapada, en medio del barro por la llovizna que había caído en la ciudad durante el alba de este domingo 23 de mayo”. Estos eran los renglones de una de las primeras noticias de El Heraldo el pasado 24 de mayo, día en el que una mujer de Montería, Córdoba, fue víctima de lo que sería un feminicidio. El pasado 25 de noviembre, a través del medio La Razón, se conoció que, en este departamento, hasta esa fecha y desde enero de 2021, se habían cometido 20 posibles feminicidios, de estos solo seis fueron tipificados como tal. Adicional, hay que mencionar que según Medicina Legal, en Montería en lo corrido del año se ha presentado uno de estos casos. ¿Por qué hacemos referencia a Montería? Pues es en esta zona del país donde nació, en el 2018, Caribeñxs, una organización que se moviliza por la defensa de los derechos de las mujeres en su diversidad, donde no solamente las vulneraciones se dan a causa de la cultura machista, sino además en un contexto en el que persiste la violencia por parte de actores armados ilegales. Desde Caribeñxs saben que la lucha por los derechos de las mujeres, aún más en el contexto como el de esta zona, implica su actuación desde distintos frentes. Por eso, las casi 20 mujeres que conforman esta organización trabajan a través de varios objetivos. Uno de ellos se da a través del Centro de Asistencia Integral, donde las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia basada en género -VBG-, pueden acercarse para recibir acompañamiento. Además, también brindan apoyo para aquellas mujeres que desean realizar una interrupción voluntaria del embarazo -IVE- y requieren información y asesoría. Por otra parte, por medio de este Centro de Asistencia integral se han realizado talleres educativos sobre violencia de género y de prejuicios, así como de IVE. A esto se suma que tienen andado el Catecismo Feminista, el cual trabajan junto con madres comunitarias, madres de hogar y mujeres líderes de las juntas de acción comunal, con el ánimo de caracterizar los discursos instaurados en cuatro barrios de la periferia de Montería y su relación con experiencias de ruptura del tejido social y familiar, donde principalmente se ven afectadas mujeres jóvenes y personas LGBTIQ+ de la ciudad. En este espacio “propiciamos diálogos intergeneracionales a través de temas como la diversidad sexual, aborto”, comenta Nelly Morales, co-fundadora y coordinadora de Caribeñxs. Asimismo, a través de Caribeñxs, en algunos barrios de Montería se crearon grupos de reacción inmediata, los cuales están conformados por mujeres de los mismos barrios, quienes, en caso de identificar hechos de VBG, direccionan a la organización. Vale mencionar que estas mujeres que reciben los casos, también cuentan con una preparación por parte de Caribeñxs para el tratamiento de estos hechos. Y es que, como se menciona desde la organización, “El objeto social de Caribeñxs está basado en defender los derechos de las mujeres de Montería y del departamento, además de ser una plataforma de aprendizaje y de ayuda para las mujeres cordobesas y monterianas”. Esto se ve reflejado no solo en los proyectos que están desarrollando actualmente, sino también en las acciones que han ejecutado desde su nacimiento, en donde, por ejemplo, resalta Reacción: Campaña de comunicación audiovisual; #YoDecidí; Memorias de mujeres disidentes sexuales y de género de Montería; y la Escuela de artes feministas. Caribeñxs es una organización que parte de reconocer la problemática, la falta de atención estatal y, a partir de allí, crea acciones que no eximen de la responsabilidad a las instituciones, pero sí potencian sus saberes y aportan desde las mujeres y para las mujeres. En este caso de Montería, lo hacen para poder habitar espacios más seguros, promoviendo la divulgación de información y el acompañamiento. Dado esto, otra ventana que encontró Caribeñxs para continuar con sus objetivos fue participar de la convocatoria del Observatorio para la Defensa de la Vida, ODEVIDA, en el cual se pretendía buscar iniciativas que crearan intervenciones que enviaran mensajes en el marco del 25 de noviembre, y esta fue una de las organizaciones seleccionadas. Su propuesta consistió en “construir una instalación museográfica itinerante, cuyo recorrido total dure 25 minutos, que conste de tres estaciones que permitan narrar desde un paisaje sonoro, una historieta animada y una serie de retratos fotográficos de tres historias de mujeres (Mujer trans, mujer campesina y mujer indígena), cómo se expresa el continuum de violencia desde las comunidades o círculos familiares cercanos pasando por expresiones del conflicto armado y cómo en el marco a la implementación de los cinco años del Acuerdo de Paz y sus medidas para aplicar enfoque de género, ha permitido generar reflexiones importantes sobre las necesarias transformaciones estructurales en clave de género para conseguir una paz completa”. Con esta idea sobre la mesa, y en el marco del Picnic Cuir, otro de los proyectos de Caribeñxs, se invitó a las mujeres que se entrevistarían para realizar las historias que harían parte del paisaje sonoro. Hay que señalar que estas mujeres además participaron del Picnic Cuie, el cual, como afirman desde la organización “invita a irrumpir desde las apuestas performativas y artísticas en la ciudad de Montería”. Esta organización se convierte en otra apuesta, de tantas que hay en Colombia, que le apuestan a las acciones desde la sociedad civil por reducir las brechas de género, y además de llamar la atención sobre la realidad de las mujeres que en muchas ocasiones pretende ser invizibilizada.
- Pares agradece por el 2021 y se prepara para recibir el 2022
Por: Laura Cano Periodista Pares Ha sido un año de cambios y retos, y desde ya nos preparamos para lo que se viene para el próximo. Para la Fundación Paz & Reconciliación, el 2021 ha sido un año para continuar reafirmando nuestro compromiso con el seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz, e instar a que en los territorios más afectados por la violencia se tomen acciones eficaces. Hemos dado cuenta de los actores armados que actúan en gran parte del territorio nacional, y de los conflictos que, por ellos, se agudizan. Asimismo, nuestro equipo de trabajo ha estado poniendo la lupa a los hechos de seguridad en las ciudades y, además, ha hecho un riguroso y constante seguimiento a las movidas políticas que se han dado con miras a las elecciones del 2022. Esto relacionado con los clanes que insisten en mantener el poder, incluso con varios cuestionamientos encima. En definitiva, este ha sido un año de denuncia. Lo hicimos ante la violencia sistemática en contra de líderes y lideresas sociales, de firmantes de paz, en contra de los territorios y el medio ambiente. También hemos llamado la atención sobre la persecución a la protesta social, las incesantes masacres que son cometidas en el país, y en general, el derramamiento de sangre que este año continuó. Sin embargo, este año nos dejó claro que hay una esperanza de paz, hay una intención de transformación que rodea cientos de acciones que se han gestado y han crecido desde la sociedad civil, y que hoy motivan cambios que seguramente se verán reflejados el próximo año, por ejemplo, en las urnas. Y, partiendo del reto de construir país, queremos señalar hechos importantes de nuestro trabajo durante este año. Los cuales, seguramente, serán la base de nuestras acciones para el próximo. 1. Fuimos seleccionada como la ONG más admirada del país El pasado 11 de noviembre de 2021, se conoció que en la decimotercera versión del Panel de Opinión Cifras & Conceptos la Fundación Paz & Reconciliación fue elegida como la organización más admirada en el país. Esto luego de una medición realizada a través de líderes de opinión, en la que se da cuenta de cómo va el país en varios sectores relacionados con la opinión pública. En total se dio cuenta de las 25 ONG´s más admiradas en el país de las casi 200.000 existentes. Como se mencionó, esta medición la lidera la Fundación Paz & Reconciliación, una organización que desde el 2013, también desarrollada por líderes y lideresas de opinión como León Valencia, Claudia López, María Elvira Bonilla, Ariel Ávila, Marta Cecilia Ruiz, Luis Eduardo Celis, Ana Margarita Almonacid y Paola Núñez, ha buscado día a día contribuir, desde la investigación y el análisis crítico de la realidad nacional, a la defensa del Estado social de derecho y a la transformación de la democracia en Colombia, aportando a la construcción de paz y a la reconciliación de manera sostenible, duradera e incluyente. Hoy por hoy, la Fundación continúa apostándole a ser el mejor tanque de pensamiento y de acción social transformador en Colombia y la región, a través del trabajo que se da través de 07 líneas temáticas en las que están: conflicto, paz y posconflicto en el Pacífico; conflicto, posconflicto y seguridad rural; jóvenes en riesgo y participación juvenil; conflicto y seguridad en fronteras; conflictos socio-ambientales y cambio climático; etnia y diversidad; democracia, gobernabilidad y transparencia; y seguridad urbana y economías ilegales. “Pares es la ONG más admirada y reconocida en Colombia mi gratitud inmensa a los líderes de opinión que respaldan nuestra labor y a los donantes nacionales e internacionales que financian nuestro trabajo”, aseveró León Valencia, director de la Fundación. 2. Estrenamos portal web Los cambios que se han dado durante este año tuvieron como uno de sus frutos la consolidación de una nueva página web, la cual pretende ser interactiva y navegable, y en donde ahora se podrá conocer información relacionada con la esencia, proyección y equipo de Pares. Además, hay una sección dedicada para los hechos de coyuntura, otra para que puedan explorar y conocer los informes de la Fundación, lanzados por cada línea de investigación. La página web llevó un largo proceso de preparación, en el cual participaron todas las personas de la organización, y por eso es que desde cada Línea de trabajo se nutre este portal diariamente. Así que de nuevo les invitamos a conocer, navegar y e informarse con los contenidos de pares.com.co 3. Adelantamos una reestructuración organizativa, administrativa y financiera Este 2021 adelantamos una reestructuración que nos lleva a convertirnos en una una plataforma en línea que almacene y ofrezca información, ideas y propuestas, en diez temas claves: 1. Economía, empresas y paz 2. Seguridad y convivencia urbana 3. Gobernabilidad y democracia 4. Corrupción 5. Derechos Humanos y protección a líderes y lideresas sociales 6. Migración y Fronteras 7. Paz, Postconflicto y seguridad rural 8. Jóvenes 9. Cambio climático y transición energética 10. Mujeres y perspectiva de género Vamos a consolidar nuestra presencia y nuestras oficinas en las ciudades y en las regiones de Colombia y vamos a abrir caminos en países del Área Andina. Vamos a entrelazarnos con “Tanques de pensamiento” de Europa y Estados Unidos para acceder a información, a ideas y a expertos que les sirvan a los nuevos liderazgos del país. La transformación de la Fundación Paz & Reconciliación está en marcha y el año 2022 tenemos que empezar a recoger los frutos del cambio.
- Comunidad de Artista Micaela Bastidas Puyucahua: desde el arte resistiendo y exigiendo
Por: Laura Cano Periodista Pares Micaela Bastidas Puyucahua es una de las grandes heroínas de la Emancipación del Perú, una mujer clave para el movimiento independentista de dicho país. Una mujer que, como muchas, fue muy importante para Latinotinoamerica. A pesar de que en muchos libros no figura con la relevancia que debió tener, dejó tal legado que hoy un grupo de mujeres, en su nombre, realizan acciones para resaltar el trabajo de esta población, en especial, de las mujeres artistas. Para, desde allí, promover la defensa de los derechos de todas. Esta organización es la Comunidad de Artistas Micaela Bastidas Puyucahua, la cual nace en 2020 a partir del “Festival Micaela Bastidas Puyucahua”, para visibilizar el trabajo de mujeres artistas en todos los campos y, además, denunciar las violencias basadas en género a través del arte. Y es que justamente este grupo de mujeres halló su poder en cantar y bailar. Una de las raíces de esta comunidad fue el grupo musical Jallalla Warmis sikuris , “un grupo de mujeres diversas, diversas en nuestras profesiones, lenguaje, orientación sexual, cultura, país, creencias y que coincidimos en el respeto de nuestros derechos humanos como mujer a ser libres, a que nosotras podamos decidir y expresarnos libremente. Nos empoderamos a través de la música y nuestras raíces quechua y aymaras, recordando a nuestras ancestras y ancestros. También en el respeto a la madre tierra; Pachamama”. Este grupo nació en el 2014 y se ha convertido en el punto de encuentro de mujeres que, desde ese año, se reúnen en espacios culturales y artísticos. Incluso por medio de Jallalla Warmis sikuris, las mujeres de Comunidad Micaela participaron de marchas como las convocadas en Arequipa, Perú, para el 25 de noviembre, el Día del Orgullo y el 08 de marzo. Junto a Jallalla Warmis Sikuris se realizó, en enero de 2020, un evento de música ancestral, y allí se dieron cuenta que son muchas las mujeres que son músicas, poetas, escritoras, artistas públicas, por lo que luego del evento decidieron crear un espacio en el que se pueda visibilizar sus proyectos. Esto también, partiendo de que no solo querían tener espacios de incidencia en las fechas conmemorativas, sino que día a día el trabajo y talento de las mujeres tuviera sus ventanas. Así, este grupo de mujeres decidieron crear el Festival Micaela Bastidas Puyucahua, el cual tuvo su primera edición en el mes de junio de 2020. Esta fecha hace alusión, también, a Micaela Bastidas, quien nació un 23 de junio de 1744. De este festival hicieron parte mujeres que trabajan el arte desde diferentes demostraciones: escénicas, artes plásticas, escritura, música… “Esto para decir que ahí estábamos presentes, con la fuerza de nuestra ancestra Micaela Bastidas Puyucahua”, resaltó Lucero Condori Rivera, una de las integrantes de la Comunidad. Este festival se realizó de manera virtual en su primera edición, por lo que permitió tener una convocatoria mucho más abierta, permitiendo que llegaran mujeres de otros países, como: Chile, Bolivia y Colombia. “Luego de ese festival nos dimos cuenta de que éramos muchas las mujeres que ya hacíamos parte de la Comunidad Micaela Bastidas”. agregó Condori. Es necesario señalar que según el Fondo de Población de las Naciones Unidas : “En el Perú, la violencia basada en género es un problema de derechos humanos, salud pública y una de las más frecuentes formas de discriminación contra las mujeres. De acuerdo con la ENDES 2018, 63,2% de mujeres fueron víctimas de violencia ejercida alguna vez por el esposo o compañero”. Hay que precisar que desde la Comunidad Micaela se reconoce que en Arequipa, la zona de donde ellas son, “hay una grave problemática con la desaparición de niñas. Nosotras a causa de esto a veces acompañamos las vigilias que se hacen por la búsqueda y hallazgo de ellas. Pero es muy preocupante, porque cada día nos comparten nuevos hechos”, exponen desde la organización. Ante esta problemática, que además incluye otros tipos de violencia que no solamente se dan en el espacio privado sino también público,y ante un panorama grave de VBG en toda la región, varias colectivas y organizaciones han adelantado sus acciones de rechazo ante lo sistemático de las violencias contra las mujeres. La Comunidad Micaela es una de estas; es el arte lo que las ha convocado y desde donde han gestado sus propias acciones de incidencia. La Fundación Paz & Reconciliación (Pares) conoció de esta gran iniciativa porque fue una de las tantas organizaciones que se presentaron a la convocatoria del Observatorio para la Defensa de la Vida, ODEVIDA. En esta, se buscaban iniciativas para la realización de intervenciones creativas en conmemoración del #25N, Día Internacional de la Eliminación de Violencias contra las Mujeres. La propuesta de la Comunidad Micaela consistió en una exposición de obras gráficas con el tema “ Artistas por la Eliminación de Violencias contra las Mujeres - 25N”. Además, incluyó la realización de un mural comunitario, en la plaza España de Arequipa, y una intervención musical de parte de Jallalla Warmis Sikuris. “Poco a poco empezaron a llegar los trabajos, las obras. Fueron muchas las artistas que se sumaron y tuvimos que hacer una selección para elegir las 20 que se presentaron en la exposición. La música que acompaña el video de fondo se titula Micaela, es una canción que se compuso justo para el primer festival; la música estuvo a cargo de Nathaly Gonzales, y la letra, en parte, por mí, Leticia”, cuenta Condori. Hoy, desde ODEVIDA y Pares, queremos resaltar el trabajo de esta organización. Estas artistas, con su trabajo por los derechos de las mujeres, se han convertido en lideresas de Arequipa, y además, a través de su trabajo envían mensajes no solo en Perú, sino también a una región que día a día se levanta con nuevas noticias sobre mujeres víctimas de violencia.
- Los herederos y las herederas de todas las formas de corrupción
Por: Línea de Democracia y Gobernabilidad - Pares Informe de candidatas y candidatos cuestionados diciembre 2021 Desde 2014, la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) ha hecho seguimiento y monitoreo a las elecciones nacionales legislativas y presidenciales, así como a las elecciones locales de alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas departamentales. De acuerdo con el monitoreo realizado durante el calendario electoral para el 2022, junto con las listas que se inscribieron el 13 de diciembre de todos los partidos, se registraron 108 candidatas y candidatos cuestionados avalados en partidos o movimientos independientes. Estas listas están sujetas a modificaciones hasta el 17 de diciembre, razón por la cual, Pares lanza este informe con base en la información que ha sido publicada por los partidos, so pena de ajustes o cambios en la misma. Descarga el informe completo aquí.
- Tercer informe de violencia y dinámica electoral
Por: Línea de Democracia y Gobernabilidad - Pares Desde la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) analizamos los patrones de la violencia política y electoral en el marco de esta contienda que se aproxima. En este encontrarás datos sobre los tipos de víctima, hecho victimizante, departamento, perpetrador y otros más. Desgarca el informe completo.
- Cúcuta se despierta con 2 atentados en inmediaciones al Aeropuerto Camilo Daza
Por: Francisco Javier Daza Vargas Investigador Nacional – Línea Conflicto, Paz y Posconflicto Hoy, 14 de diciembre, se presentaron dos explosiones en el Aeropuerto Internacional Camilo Daza de la ciudad de Cúcuta. La situación dejó tres personas muertas y la consiguiente suspensión de las operaciones de este lugar. Los primeros detalles sobre estos hechos señalan que, al parecer, eran atentados terroristas dirigidos a la estructura aeroportuaria de la capital de Norte de Santander. La primera explosión se presentó alrededor de las 5:45 de la mañana cuando un hombre intento cruzar el perímetro del aeropuerto con una carga explosiva que, presuntamente, iba a instalar en alguna zona del lugar, la cual detonó de manera involuntaria causándole la muerte inmediata. Pasada una hora se presentó otra explosión en el barrio Aeropuerto (cercano a la infraestructura aeroportuaria) que cobró la vida de dos uniformados que estaban haciendo labores de patrullaje e inspección en la zona. Al parecer, el artefacto explosivo, que estaba al interior de una maleta, fue detonado de manera remota. Diego Molano, Ministro de Defensa, se refirió a estos hechos señalando que hacen parte de operaciones terroristas por parte de grupos armados que tienen azotada a la ciudad de Cúcuta. Meses atrás también se había presentado un intento de atentado contra la comitiva del presidente Iván Duque cuando estaba sobrevolando el área del aeropuerto Camilo Daza. El telón de fondo de estos atentados tiene como contexto a varios actores armados que hacen presencia permanente en la ciudad como el Frente Urbano Carlos Germán Velasco Villamizar del ELN, los grupos armados postfarc (GAPF) Frente 33 y Frente 44, así como el ‘Tren de Aragua’ (organización delictiva de origen venezolano) y el ‘Clan del Golfo’ (bajo la figura de ‘Los Rastrojos’). Es preocupante la recurrencia de esta serie de atentados en la capital de Norte de Santander y la imposibilidad de las fuerzas del Estado de realizar labores de prevención eficaz, que puedan contrarrestar este tipo de hechos, dando cuenta del grave panorama de seguridad que ha vivido la ciudad durante este año.
- El castrochavismo de Duque
Por: Guillermo Linero Escritor, pintor, escultor y abogado de la Universidad Sergio Arboleda. Quiérase o no, las dos grandes tendencias de la política universal son la derecha y la izquierda. Y ya sabemos lo que significa y lo que busca cada una de ellas. Como fuerzas ideológicas, son posturas opuestas acerca de cómo deben administrarse las sociedades. Son opuestas, pero también complementarias. La derecha, que a mi juicio tiene sus orígenes en el cerebro primitivo, propenso a la defensa de los individuos, tal y como si todavía nos estuviera persiguiendo el mamut (que para algunos sicólogos imaginativos refiere la ansiedad paranoica), sigue aferrada a la idea egoísta del sentido de la protección de la propiedad: Lo mío es mío y nadie me lo quita. Pero también reconoce en eso mío, qué paradoja, a la familia y a la sociedad que son lo nuestro. Nuestros padres son también padres de nuestros hermanos (la familia) y los servicios públicos y las garantías ciudadanas no son privilegios para los poderosos, son para todos (la sociedad). Por su parte, la izquierda, que a mi juicio tiene sus orígenes en el cerebro emocional, propende por el igualitarismo, pero tiene como bandera la libertad, en contravía con instituciones limitantes de la misma como lo hacen la familia (y sus normas de conducta moral) y las sociedades (y sus normas de conducta cívica). De esas dos corrientes ideológicas, entrecruzadas sin rozarse como lo hacen el yin y el yan, está formado el orden político mundial; y no es difícil visualizar en dicho orden, cómo los gobiernos más inequitativos, donde muy pocos tienen algo para decir esto es mío, son aquellos que rigen con los estrictos principios de la derecha. Como tampoco es difícil observar que los gobiernos menos libres son aquellos cuya bandera política -tal vez solo propagandísticamente- son los principios de la izquierda libertaria. Y nada cuesta visualizar a las pocas sociedades con gobiernos híbridos -que combinan principios de derecha e izquierda- produciendo los mejores resultados en cuanto a la consecución del bienestar público. Prueba de esto son los gobiernos europeos de los últimos cincuenta años, que luego de una extenuante y larga tradición de lucha entre gobiernos de izquierda y de derecha, encontraron por fin el sosiego en la socialdemocracia y más recientemente en el progresismo. En efecto, con gobiernos de línea liberal, neoliberal y socialista o, mejor, bajo los entendimientos de la llamada socialdemocracia, la Comunidad Económica Europea -en términos de su modelo de administración pública- se ufana de no tener esclavos, como los tiene la extrema derecha con los modelos del capitalismo salvaje, o como los tiene la izquierda radical con la ilusión de una futura sociedad comunista. Pese a ello, valga decir que la socialdemocracia europea en realidad solo ha conseguido enmascarar la esclavitud con guarderías para los hijos del esclavo, con jornadas laborales de ocho horas para que el esclavo no desfallezca, con programas de protección de la salud para que no enferme y con pensión para que cuando ya no sirva, pueda desentenderse de su carga económica con los ahorros que el mismo esclavo acumuló por años. Aun así ¿quién dice que los países de la comunidad europea son subdesarrollados? En contraste, en los hemisferios políticos, donde con mayor fidelidad se cumplen los principios de izquierda o de derecha, proliferan los países subdesarrollados. El fortín imperial de Norteamérica son los países de Centro y Suramérica, todos sumidos en el subdesarrollo (basta recordar como botón de oro la pobreza de Haití) y el fortín imperial de Rusia y de China son los pueblos asiáticos sumidos igual en la miseria (basta nombrar a Guizhou, la provincia más pobre de China y a Kostroma, una de las regiones más pobres de Rusia). Cada uno de estos países subdesarrollados, por ser alimento de las potencias de izquierda y derecha, en una desgraciada ironía replican con eficacia de espejo la realidad política de sus imperios, e igual se debaten en un mundillo político que en asuntos de administración pública no trasciende las mentadas opciones políticas: la derecha, la izquierda o la mixtura de ambas doctrinas. De tal suerte, en Colombia el debate político lo protagonizan esas mismas fuerzas opuestas: un gobierno de derecha, una oposición de izquierda y la mezcla de ambas, denominada centro. Con todo, porque existen las aberraciones, en el mundo entero la izquierda y la derecha suelen confundirse en la aplicación de modelos de administración donde proceden con idéntica carencia o negación de principios. Me refiero a los gobiernos totalitarios, a los autoritarios y a las dictaduras, formas de poder bajo las cuales los gobernantes ponen todo al servicio de sus intereses sin importarles el daño que ocasionen a sus conciudadanos (“súbditos” dirían ellos). De esos gobiernos malsanos, en nuestra América tenemos varios ejemplos, entre ellos las dictaduras militares de Jorge Videla y Leopoldo Galtieri (en Argentina), la de Augusto Pinochet (en Chile) o la de Anastasio Somoza (en Nicaragua); o los gobiernos totalitarios de Daniel Ortega (en Nicaragua), Evo Morales (en Bolivia) o Nicolás Maduro (en Venezuela). Sin embargo, las dictaduras más llamativas en nuestro contexto político local y reciente son las dictaduras de Fidel Castro (en Cuba), por los años que ha perdurado su ideología y mandato, y la de Hugo Chávez que, ahora bajo la presidencia de Maduro, sigue perdurando. Pero, bueno ¿qué caracteriza a estos gobiernos autoritarios o castrochavistas? La respuesta es muy amplia y fácil de resolver. Sin embargo, pienso que su columna vertebral está compuesta esencialmente por estas cinco maquinaciones, propias del gobierno de Iván Duque o, mejor, “cinco síntomas”, para dar crédito al doctor Rodrigo Uprimny que los enunció en su cuenta de twitter y me suscitaron la reflexión y escritura de esta nota: “I) controlar a poderes independientes; II) empapelar judicialmente a opositores; III) no dar garantías electorales; IV) usar contratación pública para favorecer sus candidatos y V) amordazar a la prensa”[1]. En efecto, en el gobierno de Duque los llamados órganos de control quedaron bajo el poder estricto del presidente: la fiscalía solo se ha dedicado a perseguir opositores y a defender al expresidente Uribe; la procuraduría se ha hecho la de la vista gorda frente a los delitos de los funcionarios del gobierno; la defensoría del pueblo se ha escondido cuando el gobierno persigue a los protestantes de mala manera; la fiscalía y la contraloría se han empeñado en perseguir judicialmente a contradictores políticos (pienso ahora en el senador Benedetti y en el candidato Sergio Fajardo). En el gobierno de Duque no existen las garantías electorales; basta pensar en el desmonte o suspensión de la Ley de Garantías y en el servilismo malévolo del registrador, haciendo hasta lo imposible para beneficiar al partido de gobierno. Y, ni qué decir, porque eso ya está muy claro en investigaciones de periodistas, cuánto ha favorecido con la contratación pública a los candidatos de sus afectos. Pero, lo que más escandaliza, porque se trata de meterse con el dueño del megáfono, es amordazar a la prensa. Prueba de ello es la reciente diligencia que hiciera la Fiscalía a Noticias Uno, empresa a la que pidieron copia de la emisión del noticiero del 19 de octubre de 2013. Una solicitud que si no contenía la intención de dirigir el camino hacia un allanamiento, entonces buscaba intimidar a los periodistas, inocentemente, pues dicha información, que se hizo pública en la fecha mentada, cualquier central de inteligencia (y la fiscalía ha de serlo) podría obtenerla por sus propios medios e incluso, sabiendo que está en la Deep Web, bien podrían haberla buceado, que es tan fácil como el acceso a informaciones para el perfilamiento y persecución de opositores al gobierno, tal y como lo hicieran en sus momentos Castro y Chávez. [1] En Twitter de Rodrigo Uprimy: @RodrigoUprimni *Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido su autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.












