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  • Doce cuentos peregrinos, la última hazaña literaria de Gabo

    Por: Redacción Pares ¿En qué se parecen los Nobel y los papas? En que ambos deben tener más de setenta años para ser elegidos. Al menos ha sido la mayoría de veces en la historia. Karol Woytila fue un caso inusual en el Vaticano. Al ex actor de cine polaco lo eligieron como papa cuando tenía 58 años. Lo mismo pasó con Gabo en el mundo de las letras. Le dieron el Nobel a los 55 años. Después del Nobel publicó tres libros notables, una, cuya fama fue tan grande como la de Cien años de soledad , El amor en los tiempos del cólera , que cuarenta años después de su publicación sigue teniendo una vigencia pasmosa -fue uno de los libros más vendidos en el mundo durante la pandemia- El general en su laberinto , una de las obras más infravaloradas del cataquero, el relato más descarnado y vívido sobre el último viaje de Simón Bolívar y Doce cuentos peregrinos.   1992 fue un año muy importante para América. Se cumplían 500 años del descubrimiento. En un intento por resarcirse de la masacre cultural que nos representó la llegada de los españoles, figuras como Gabo fueron redescubiertas en España. Ese año, justamente, se publicaron Los doce cuentos peregrinos. El lanzamiento fue durante la exposición universal que ese año se realizó en Sevilla. Fue un suceso editorial sólo comparable con novelas suyas como Crónica de una muerte anunciada. Los peregrinos fueron los cuentos con los que muchos jóvenes nos iniciamos en la literatura. Se vendían como churros. En esos años había una versión con la portada de las doce rosas rojas en cada kiosco, en las tiendas de barrio. Es difícil que ahora, después del apocalipsis, podamos entender que un libro se vendiera como la Coca-Cola.   Hace unos días volví a leerlo. No lo hacía desde que tenía 14 años. Sigue siendo alucinante. Estos relatos son peregrinos porque Gabo los fue llevando consigo a cada trasteo, en cada cambio de ciudad. Al principio eran notas periodísticas y muy personales. Por eso hay cuentos que relata desde su propia experiencia. Hay uno que se llama Fantasmas de agosto , Gabo, Mercedes y sus dos hijos deciden pasar una noche en el castillo que acababa de comprar el escritor venezolano Miguel Otero Silva. Ese castillo en Italia estaba embrujado. Allí uno de sus primeros dueños, un condotierri llamado Ludovico, asesinó en los años del Renacimiento, a su amada. En uno de los cuartos del castillo estaba aún la sangre manchando la sábana como si el crimen hubiera acabado de pasar. Ese cuarto estaba completamente clausurado. Desde entonces su fantasma atormenta cada rincón del lugar. Los hijos de Gabo insistieron con pasar la noche en el castillo. Querían conocer un fantasma de verdad. El escritor y su esposa se resignaron. Durmieron plácidamente en su cuarto, cuando se despertaron se encontraron con la terrorífica sorpresa: estaban en el cuarto de Ludovico.   Barcelona, Roma, Cartagena, Viena, los lugares donde fue feliz Gabo están en los cuentos peregrinos. Por eso es una suerte de autobiografía, de ajuste de cuentas con su pasado. Estos relatos iban a ser publicado en 1980, poco antes de Crónica de una muerte anunciada, pero los papeles se perdieron. En un intento por recuperarlos Gabo los volvió a hacer desde donde mejor los recordaba: la imaginación. Aunque los cuentos arrancan con la historia de un presidente exiliado en Ginebra, Gabo es absolutamente autorreferencial. En la Santa él vuelve a ser un estudiante de cinematografía en Roma, fiel discípulo de Cesare Zavattini, el guionista padre del neorrealismo, en el Verano feliz de la señora Forbes son sus hijos los protagonistas de la historia y él se reconoce como un escritor latinoamericano lo suficientemente snobista como para poner a una niñera alemana como tutora de sus hijos. Obviamente hay historias que no tienen nada que ver con él como son las inolvidables Sólo vine hablar por teléfono y Tu rastro de la sangre en la nieve.   Si ustedes buscan conocer a Gabo de una manera fácil, directa, Doce cuentos peregrinos es la puerta de acceso. A Gabo hay que tenerlo siempre ahí, en la mesa de noche, al alcance de la mano.

  • Los grupos económicos decidieron que no le transmitirán la revolución a Petro

    Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Otra vez, como sucedió a finales de marzo, las calles bogotanas se llenaron de gente apoyando al presidente. Lo de este 1 de mayo es, acaso, todavía más histórico que la marcha que respaldaba a la reforma laboral. Este día el presidente radicaría las 12 preguntas que componen la consulta popular que pretenden cambiar el destino de este país. Con plena consciencia de la historia Petro aprovechó para sacar la espada de Bolívar a la plaza. La espada es el símbolo de la libertad de nuestros pueblos. Por eso el primer golpe con el que se dio a conocer el M-19, la guerrilla a la que perteneció, fue robarse de la Quinta de Bolívar la espada del Libertador. Hoy nos pertenece a todos los colombianos.   Recorrí junto a Antonio Sanguino, la ex ministra del trabajo Gloria Isabel Ramírez, el senador Iván Cepeda, la representante María Fernanda Carrascal, con grupos de anarcos, socialistas y gente del común varias veces la carrera séptima. Lo único que encontré fue fiesta. Cada dos cuadras estaban apostados grupos de rock, saxofonistas, papayeras, guitarristas, batucadas, santimbanquis, para ponerle color a una fiesta popular. Era un ambiente muy parecido al que ha caracterizado las marchas en apoyo a este gobierno. ¿De dónde salen siempre las noticias de que estas manifestaciones terminan en hechos vandálicos? ¿Por qué siempre hay una cámara de un noticiero grande para cubrir estos actos de violencia? Vi hasta niños caminar al lado de sus padres, aprendiendo que la democracia se asume desde la calle. Por cierto, lo único que no vi fue a reporteros de grandes medios cubriendo la manifestación.   Ya hace parte de la mitología de la derecha eso de que los petristas es gente muy violenta que se la pasa agrediendo a la diferencia, a los que no piensan como ellos. Esa es la excusa que han sacado para cubrir las manifestaciones desde lejos, siempre con ángulos que intentan demostrar que el presidente no tiene apoyo popular y a horas que no le convienen a Petro. Por ejemplo, si un camarógrafo este primero de mayo hubiera tomado una foto de la Plaza a las once de la mañana la iba a encontrar semivacía. En ese momento los rios de gente aún estaban entrando desde la 26 con séptima. La minga, a esa hora, aún no había entrado. Vi como un turista se llevaba un regaño silencioso de un miembro de la guardia indígena apostado justo frente al lugar donde cayó abaleado el líder liberal Jorge Eliecer Gaitán. Lo que pretendía el gringo era tomarle una foto de su cara. Lo que hizo el indígena fue cubrirsela. En un país en donde aniquilan a la gente digna es mejor no dar tanta papaya.   Con un dron un medio de comunicación podría hacer un paneo y contar la verdad. En este país está ocurriendo una revolución y esta ha sido bloqueada, saboteada desde el Congreso y los grandes medios. Igual ambos vienen siendo apéndices de los super grupos económicos que se han quedado con buena parte de la torta. Buscar condiciones más justas para los trabajadores, acabar con los monopolios, bajar las tarifas de luz, los servicios públicos en general, buscar educación de calidad para una buena parte de la población de los estratos más bajos, son medidas que no se televisarán. Lo que se hará será tergiversarlas, confundir al colombiano pobre que no conoce sus derechos. Pero son cada vez más los empoderados, los que están listos para romper sus cadenas, a los que no les da miedo la libertad.   Los dos noticieros más populares del país no encabezarán sus emisiones con tomas aéreas de la gran multitud exigiendo que el congreso les permita tener el cambio por el que ellos votaron. Tampoco mostrarán el rechazo que desata Trump en este país. Habían varios manifestantes con pancartas en donde comparaban al anaranjado presidente anti-inmigrantes con Adolf Hitler. No, lo que harán será torcer la verdad, encontrarle el peor ángulo al gobierno y, si es posible, mostrar algún hecho aislado provocado por los sospechosos de siempre. Con Petro los grandes medios han decidido no transmitirle su revolución. Para los que todo lo tienen las revoluciones siempre serán algo perverso.

  • “El pueblo es el jefe y manda al senado” Duro discurso de Petro en la Plaza de Bolívar

    Por: Redacción Pares Foto tomada: Sergio Saavedra El presidente Gustavo Petro demostró otra vez el poder que tiene en las calles. En Bogotá ha llenados dos veces la Plaza de Bolívar en menos de un mes. Con la espada de Bolívar mirando a la gente Petro fue contundente: dio el plazo de un mes para aprobar la consulta popular que radicó en el congreso hoy. "El pueblo es el jefe y manda al senado. Si un senador no me cree, que se lea la constitución. El senado tiene que ver a sus ojos a su jefe, el pueblo, y el pueblo le da una orden por medio mio, que soy su mensajero como presidente de la republica".   El presidente, que no se caracteriza por su mesura a la hora de los discursos, enarboló la bandera de guerra a muerte, el distintivo que usó Simón Bolívar en su campaña en Venezuela tras 1810. Sus seguidores fueron receptivos al mensaje y el discurso tuvo que interrumpirse varias veces por la salva de aplausos. Enardecido Petro se dirigió a sus más enconados enemigos: "Señor Cepeda, señor Gaviria, señor Uribe, señor Pastrana, señor Santos, cien años de soledad deben terminar" Una vez terminó esta frase la gente que llenaba la plaza gritaba “Asesinos, asesinos, asesinos”.   Insuflado por el espíritu de Bolívar, Petro evocó la necesidad de la unión latinoamericana, incluso se mostró dispuesto a volver a unir a la Gran Colombia si esto es necesario: "Si la consulta pasa, Petro enviará cartas a Ecuador, Venezuela y Panamá para conformar la Confederación de Repúblicas de la Gran Colombia".   Con un tono evidentemente bolivariano anunció que próximamente traería los restos de Manuelita Saenz al Palacio de Nariño. Basándose en caudillos liberales como Jorge Eliecer Gaitán -uno de sus referentes históricos- llamó a este movimiento popular “Revolución en marcha”. El ambiente en la plaza estuvo caldeado. La movilización empezó sobre las diez de la mañana y tuvo como protagonistas en las calles al senador Iván Cepeda, al ministro de trabajo Antonio Sanguino, a la senadora María José Pizarro y a muchas figuras del progresismo. La movilización estuvo llena de símbolos. Por ejemplo, frente al lugar donde cayó asesinado Jorge Eliecer Gaitán se apostó la guardia indígena. Sobre la séptima se ubicaron diversos artistas como saltimbanquis y músicos que llenaron de color la movilización.   Pero, sin duda, en el momento en el que empezó el discurso de Petro, sobre la una y media de la tarde, bajo un sol furioso, el ánimo de la gente se caldeó y se empezaron a escuchar arengas a favor de la reelección. El primer mandatario dejó claro, sobre la tarima, que está fuera de cualquier cálculo político pensar en la reelección y se mostró respetuoso de la democracia, aunque, eso si, Petro supo captar ese ánimo y soltó frases como estas: “Es la libertad y punto. Llego la hora de la decisión, la democracia y la república, que está en manos del pueblo". Los manifestantes gritaron contra los congresistas que han frenado las reformas de este gobierno y el presidente los escuchó, por eso los invitó a la plaza y aseguró que “acá los trataremos con dignidad”. Mientras tanto los manifestantes levantaban la frase “no pasarán, no pasarán” a lo que el mandatario contestaba "Ni un solo parlamentario que vote en contra de la consulta debe ser elegido. Se escribirá en todas las paredes, se publicará en todos los periódicos, se dirá en todas las emisoras".   Es evidente que el presidente tiene aire en la camiseta. Aseguró que no usará al pueblo para irse contra el congreso pero sí marcó territorio: él será un veedor para que se cumpla el mandato popular. El pulso entre el presidente y el congreso, después de esta manifestación, será álgido. Más allá de toda encuesta la calle ha hablado. ¿El senado seguirá con los oídos tapados?

  • Sanguino, Ministro de los trabajadores

    Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones El afiche de la entrada en el salón del hotel Tequendama parecía pertenecer a la misma iconografía de la lucha obrera de los años setenta. Se exhortaba  a una transición energética justa con los trabajadores. Sobre las ocho de la mañana estaba lleno. Entre las caras conicidas estaban Luciano Sanín, jefe de despacho de minminas, el senador Ariel Ávila, la congresista María Fernanda Carrascal, Fabio Arias, hombre fuerte de la CUT y, por supuesto, el ministro de trabajo Antonio Sanguino. Con gorra puesta y chaqueta podría confundirse con cualquier trabajador. El bajo perfil ha sido una de sus virtudes desde sus primeros años de lucha en el colegio Loperena de Valledupar.   Pero cuando se levanta y agarra el micrófono la transformación es completa. Lo primero que hizo Sanguino en su intervención ante los trabajadores del carbón, que por primera vez se alineaban con un gobierno para elevar un pliego de peticiones a las empresas mineras, fue pedir un minuto de silencio por el asesinato de un sindicalista en Valledupar. Walberto Quintero Medino, se llamaba. Era miembro de la junta directiva de la CUT en el Cesar. Dos sicarios lo mataron el pasado 28 de abril. Tenía 40 años. En el recinto sólo se escuchaba la respiración entrecortada de los asistentes. Cuando terminó los gritos de ¡Viva Wilberto! Erizaron la piel. Sanguinó tómo aire y continuó.  Les traía buenas nuevas  sobre las luchas que ha emprendido desde que es ministro del trabajo,  siempre encaminadas en buscar las mejores condiciones para el trabajador, esta vez desde uno de los sectores más complejos, el carbón. Al gobierno Petro los grandes medios decidieron no transmitirle la revolución. Porque esto tiene que ser algo parecido a una revolución. Que un hombre, ajeno al establecimiento, lleve las riendas de uno de los ministerios que necesitan más resultados a la hora de intentar darle equidad a la sociedad colombiana. Cuando agarró el ministerio, hace dos meses, este era una papa caliente, con una Reforma Laboral estancada en el Congreso a pesar de tener un innegable apoyo popular. Lo entrevisté el mismo día que se posesionó y aunque no perdía su tranquilidad perenne se podía ver su nerviosismo. Hoy no estaba así.   Este 1 de mayo, con una manifestación en apoyo a las reformas del presidente a punto de arrancar, el tema fue el carbón. Desde comienzos de este año a la Guajira se le apareció otro fantasma: el de la inminente salida del Cerrejón. Su producción ha bajado hasta un 50% y está ocurriendo una masacre laboral. Nada más en abril fueron despedidos 120 trabajadores.   Con firmeza Sanguino se unió a los representantes sindicales que estaban presentes este 1 de mayo en el Tequendama y criticó las sillas vacías de las empresas mineras que fueron invitadas para hablar de las exigencias que tienen los sindicatos, una invitación que no tuvo éxito. Lo que se pide en el pliego son tres cosas fundamentales: reconvención laboral con derechos, fondo de diversificación económica, protección social y justicia social y territorial.   Minutos antes Igor Diaz, representante de Sintracarbón dijo, socarrón, que la respuesta de los dirigentes del Cerrejón, por ejemplo, fue "desearnos éxito" en la reunión pero que elloa declinavan la invitación. El ministro del trabajo invitó al auditorio a participar de la marcha en apoyo a la consulta popular que se realizó con éxito en las mas importantes ciudades del país y recordó la coyuntura en la que se da esta negociación que ocurre “en medio del debate de la reforma laboral, una reforma que incorpora el enfoque que tiene el pliego de peticiones del sector del carbón". Sobre el bloqueo que ha sufrido la reforma labora en el congreso Sanguino también fue contundente: “Esta reforma laboral ha sufrido un bloque y un ataque por parte del congreso y el establecimiento y por esa razón la respuesta del presidente fue acudir a la soberanía popular para imponerla".   Y después de este evento como un colombiano más que pretende el cambio Sanguino caminó por la séptima, sin escoltas y sin miedo, con la misma tranquilidad que lo hacía desde niño a orillas del Guatapurí. La gente lo reconocía, le tomaba una foto, le daba las gracias. Él aceptaba y también sonreía.

  • Los riesgos que corrió Manu Chao para hacer que el tren se volviera a detener en Aracataca

    Por: Redacción Pares En 1993 Manu Chao era un mito, no un cantante. En esa época los aviones cargados con los artistas del momento no se detenían en Colombia. Llamó la atención que un tipo que era el líder de Mano Negra, uno de los mejores grupos de Francia, estuviera obsesionado con Colombia. Entonces empezaron a circular noticias que no eran más que chismes infundados. El primero era que Manu Chao vivía en la Candelaria, que fumaba bazuco y que su jíbaro era, ni más ni menos, que el niño que baila al final del video de El señor matanza. Y no fue así aunque Manu Chao tuvo una idea genial hace 32 años, inventarse un expreso de hielo, revivir por un momento la ilusión de los viajes en tren en una Colombia que estaba parcialmente fragmentada por la guerrilla, la mafia y los grupos paramilitares. No vivió en Bogotá, se quedó en la casa de un artista colombiano en la Candelaria mientras se terminaban los preparativos para el viaje.   Es paradójico, pero en Francia  justamente fue, entre los países de primer mundo, donde Cien años de soledad pegó menos. Y sin embargo, en 1992, llegó desde Nantes un barco que se llamaba Melquiades. Allí estaba un grupo de teatro callejero llamado Royal Deluxe. Allí arribaron los grandes innovadores del rock francés, Mano Negra. El 18 de abril de 1992 Manu Chao y su grupo presentó, durante el Festival Iberoamericano de Teatro, una obra llamada La verdadera historia de Francia. Se presentaron en la plaza de Bolívar de Bogotá. Mientras tanto Manu Chao venía contactando gente en Colombia preguntándole por la obra cumbre de García Márquez. Ahí el colectivo se enteró que, aunque había vía férrea entre Santa Marta y Bogotá, los trenes ya no pasaban por ahí. ¿Y si hacían un homenaje a Colombia y al propio Gabo? Al poner a andar un tren entre estas dos ciudades podrían emular lo que alguna vez hicieron Melquiades y sus gitanos, volver a llegar a Macondo.   No es que Manu Chao se haya quedado un año a vivir a Colombia, él fue a Francia y allá consiguió financiamiento. Su papá era Ramon Chao, uno de los escritores y diplomáticos españoles más importantes de finales del siglo XX. Incluso había escrito un libro que terminó inspirándolo, se llamaba Un tren de hielo y fuego y que incluso leía en el momento en el que llegó con su grupo a Colombia. En 1993 Manu Chao regresó esta vez con financiación. Se la había conseguido a través de la Asociación Francesa de Acción Artística, la AFFA. Según lo relató en una crónica maravillosa escrita en la desaparecida revista VICE en el 2015, también consiguieron el aval de Ferrovías y de Colcultura para restaurar una locomotora, vagones y todo el aparataje que se necesita para poner en marcha un tren.   Les ayudó un arquitecto llamado Hector Calderón, un arquitecto que además es un artista y les sirvió para restaurar los 21 vagones en los que los artistas franceses, junto con cirqueros colombianos y niños de la calle como Honder -al que todos recordamos por ser el pelado que baila al final del video del Señor Matanza- se subieron a la expedición. Durante meses los franceses se quedaron en la casa del arquitecto en La Candelaria y, como se relata en esta crónica de Vice, El expreso del hielo: la leyenda del tren con el que Manu Chao recorrió Colombia, iban todos los días a comer un corrientazo en San Victorino que se llamaba el Paraíso. Fueron semanas de intenso trabajo en donde, en una lluvia de ideas, iban concretando el viaje en tren, las paradas que harían, que serían en lugares donde la violencia rugía, Barrancabermeja, Gamarra. Mientras iban buscando permiso incluso con un gobierno francés que se oponía por los riesgos que correrían sus artistas, estos seguían trabajando en un taller llamado El Corzo y que quedaba dentro de las instalaciones de la Universidad Nacional.   Pero arrancaron en noviembre de 1993. Les tardó 45 días ir entre Facatativa y Santa Marta y luego devolverse y el tren -que tuvo el apoyo además el apoyo del gobierno francés- se detuvo en Aracataca y se presentaron con sus cirqueros, sus bota fuegos, como si fuera una recreación de la llegada de los gitanos a Macondo. Pero el viaje fue un desastre. A medida que el tren andaba se iban bajando en diferentes partes los artistas, incluso en algunos lugares quemaron sus vagones. Viajar por Colombia en esa época era un acto de fe. El tren se descarriló seis veces, las condiciones higiénicas eran imposibles, y lo peor es que esta hazaña que lideró Manu Chao pasó casi desapercibida en un país que se consumía con noticias como la muerte de Pablo Escobar.   Manu Chao se convirtió en el gran artista francés de finale del siglo XXI, se separó de Mano Negra con un último disco grandioso llamado Casa Babylon, en donde se escucha todo el tiempo su paso por Colombia. El tren no se volvió a detener en Aracataca pero ese es nuestro sueño desde la Fundación Pares junto con la fundación Gabo. Por eso empezaremos a hacer un festival que conmemorará los 100 años de García Márquez de acá al 2027 y que arrancará con un festival Macondo que arrancará este 2 de agosto. Para revivir a Aracataca todos los sueños se quedan cortos.

  • Andrés Escobar, el hombre que disparó contra una manifestación y el uribismo ascendió a héroe

    Por: Redacción Pares El escenario fue en el velódromo Alcides Nieto Patiño. En ese lugar el concejo de Cali sesionaría por primera vez de manera descentralizada en este 2025. Andrés López es líder comunitario de esa ciudad, por eso fue elegido edil. Durante el estallido social se destacó. Le dieron la palabra. En la sesión estaba Andrés Escobar, el vecino del barrio Ciudad Jardín que se hizo famoso por un hecho aberrante: durante la marcha de la minga indígena que iba llegando a este sector de la ciudad Escobar sacó un arma y disparó. Sobre esto no hay dudas. Se tomaron fotos que se hicieron virales, que aún indignan. El hombre estaba rodeado además de policías. Es una imágen que podría resumir la actitud que ha tenido buena parte de la Fuerza Pública con grupos de civiles que se han armado para ejercer violencia contra los demás. El edil López recordó esto y se preguntó lo mismo que muchos ¿Por qué Andrés Escobar no está preso, por que fue premiado por el uribismo y por la gente de Cali dándole el aval para ser concejal?   La reacción de Escobar resumió su actitud violenta. Porque, después de este hecho, Escobar ha sido protagonista de varias peleas en la ciudad. Así que, una vez López terminó de hablar, los guardaespaldas del empresario abordaron al líder comunal mientras Escobar lo llenaba de improperios. Escobar, en las elecciones del 2023, fue apoyado con firmeza por el ex presidente Alvaro Uribe y la senadora María Fernanda Cabal, señora bien de Cali, quien, afirmó, que Andrés era “un tipo valiente”, había impedido, por su propia fuerza, que un grupo guerrillero se tomara un sector de gente bien caleña. El domingo 29 de octubre del 2023 el hombre consiguió 10.412 votos.   Lo único que hizo de malo el líder barrial Andrés López fue criticar la desconexión que tiene el concejo de Cali con la gente menos favorecida de la ciudad Les incomoda porque los concejales se acostumbraron a estar sentados y que les hagan la venia”. Después de criticar al alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, también apuntó contra el ya referido Escobar:   “(...) Y vemos cómo personajes imputados como Andrés Escobar, hoy concejal de Cali, que le disparó en el estallido social a manifestantes, no se qué hace ahí sentado (sic)”   Esto desató inmediatamente la violenta reacción de un tipo propenso a la ira como es Escobar. Al ver los videos la gente se pregunta ¿Cómo un hombre que disparó contra una manifestación pudo haber sido ascendido a la categoría de héroe? Escobar se defendió en varios videos e intentó justificarse afirmando que el arma era legal y aclarando sus intenciones. Igual la Fiscalía lo tiene en una serie de investigaciones porque, no cabe duda, Escobar como tantos otros “caleños de bien” dispararon contra los que se manifestaron durante el estallido y también se preguntan, si Epa Colombia está presa por destruir un Transmilenio, ¿Por qué a este hombre el uribismo lo premió por disparar contra una multitud? ¿Es peor un bien público que las vidas humanas? Escobar vuelve a estar en el ojo del huracán e inmediatamente, a través de las redes sociales, se cuestionó su carrera política, su cargo y el respaldo que han tenido los uribistas mayores hacia él.

  • La confesión de Armando Benedetti

    Por: León Valencia Ya Benedetti confesó que es un adicto a la cocaína y al licor, que ha sido un hijueputa con la familia y que estuvo en un centro de rehabilitación en México y ahora está sobrio. Se lo dijo a la Revista Cambio y también al diario El Tiempo; dijo, además, que negaba tajantemente que Petro metiera cocaína o fuera un adicto. No he visto mayores comentarios sobre el asunto, ni sobre el acto de contrición del ministro, ni sobre las palabras que intentan salvar al presidente.   Nada que se parezca, aunque sea una pizca, al gran escándalo que suscitó la carta de Álvaro Leyva señalando a Petro de adicto a las drogas y de faltar a sus obligaciones a la causa de la adición.   Los titulares podrían haber dicho cosas como esta: “Benedetti confiesa su grave falta y desmiente a Leyva en sus aseveraciones sobre Petro”. Pero nada. Vi y oí sólo algunas alusiones laterales a esta confesión.  No sé si Leyva sea más creíble que Benedetti, a mí los dos me disparan muchas preguntas. Pero esta vez me sonó más sincero Benedetti.   No es usual que un político colombiano en ejercicio confiese alguna falta, mucho menos las que implican responsabilidades penales. La reacción ante cualquier acusación es siempre: “Me están persiguiendo, es un complot” o cosas parecidas. Luego, la justicia, se ve sometida a sobornos o a presiones y tiene que fajarse para abrir un proceso y vencer, excepcionalmente, en juicio al señalado. Así son las cosas.   Las confesiones de Benedetti explican muchas de las acusaciones de que ha sido objeto en los últimos años: la violencia intrafamiliar, la laxitud moral y ética en el ejercicio de su vida pública, el maltrato a sus subordinados, en fin, una vida poco ejemplar. Ahora la justicia que le sigue investigaciones tiene un contexto cierto a la hora de profundizar en sus indagaciones. También las presuntas víctimas tienen argumentos de la propia boca de su agresor.   Vi que Petro en su cuenta de X repite la idea de Benedetti: el adicto es un enfermo y una víctima y necesita comprensión y atención del estado y la familia. También estas aseveraciones dan una pista de la actitud de Petro ante Benedetti. Fue en el consejo de ministros del 4 de febrero donde el presidente señaló que el ahora ministro del interior merecía una segunda oportunidad. Dijo también que los señalamientos de tipo penal los debía dirimir la justicia.   Esas afirmaciones, desde luego, tienen un sesgo humanista y una consonancia con el estado de derecho. Pero no son muy potables en el ambiente político. La reputación del gobierno se afecta, y no poco, con la presencia de una persona que tiene sobre sus hombros adiciones y desafueros producto de esas adiciones.   Tan dañinas son, para la buena imagen del gobierno, que el mismo Petro se apresuró a decir en su cuenta de X, sobre su caso: “La calumnia lanzada contra mí, tiene que ver con que en mi vida he tenido alguna adición. Mi espíritu revolucionario, que busca siempre la libertad, es contrario a la esclavitud, y las adiciones son esclavitudes del espíritu”.   La papaya que se les ofrece a los medios de comunicación y a los grupos políticos que están haciendo una oposición sin hígados y sin mayor decoro, es muy dulce. En la tradición colombiana se tenía cierto respeto por la figura presidencial y por la vida privada de los presidentes y eso se está haciendo añicos ahora con la llegada de la izquierda al poder.   Petro aguanta el chaparrón y se enfrenta a sus detractores, acudiendo, incluso, a palabras de grueso calibre. Pero no todos tienen el mismo cuero duro.  La primera dama, Verónica Alcocer, valga un ejemplo, retrocedió ante la infamia. Con toda su espontaneidad se lanzó a la conquista de la opinión pública en el primer año de gobierno y después, no sin pesar, se arropó en un bajo perfil.   Yo me divierto un poco viendo a políticos, a intelectuales, a líderes de opinión, escudriñando acuciosos la vida privada del presidente Petro y de altos funcionarios de su gobierno; los veo y recuerdo que muchos de ellos también son señalados, en los corrillos, de llevar una doble vida. Hubo un tiempo en que asistía a cocteles, no sin deleite, para escuchar los chismes sobre personajes públicos.   Incluso me gusta saber las cosas malas que dicen de mí. Esas cosas, como asegura el cineasta español Alex de la Iglesia, también le confieren a uno identidad.

  • La importancia de que Petro saque la espada de Bolívar este 1 de mayo

    Por: Redacción Pares Este 1 de mayo ocurrirá un hecho histórico: Petro, antes de radicar en el congreso las 12 preguntas de la Consulta Popular, desenvainará la espada de Bolívar. Los opositores al gobierno se desgarran las vestiduras y están convencidos de que este será otro rasgo autoritario, casi que violento. Deliberadamente no se toman el trabajo de investigar qué tan importante es que Petro haga este acto. Lo primero que verán las personas que saldrán este jueves a la calle y lleguen a la Plaza será la espada del libertador. En su último consejo de ministros televisado, además de arremeter contra el partido Liberal, quien, según el presidente “ está pretendiendo taparle la boca al pueblo,  evitando la consulta popular, en un proyecto que se demoraría dos años”, habló de su intención de volver a sacar la espada para que esta sea “la guía del pueblo colombiano”.   Petro cree que la única forma para sacar adelante sus anheladas reformas sociales será por mandato popular, por eso es tan importante que la gente salga a las calles este 1 de mayo y apoye la consulta popular. La espada de Bolívar tiene una importancia no sólo para el pueblo colombiano sino que está intrínsecamente relacionado con la creación del grupo al que él perteneció, el M-19. Esta es la historia de la espada.   Simón Bolívar, en Colombia, ha sido históricamente relegado a la condición de estatua, de letrina de palomas. La acción con la que el M-19 se dio a conocer en el mundo, el 17 de enero de 1974, al entrar a la Quinta de Bolívar ubicada en el corazón de Bogotá y robarse la espada del Libertador, está cargada de significado. Según León Valencia, director de la fundación Paz y Reconciliación, “abandonado por las élites criollas después de su muerte, traicionado su legado político por la Constitución de 1886, que concentraba las ideas de la Hegemonía Conservadora, fue sacado de las fosas de la Historia por el M-19 con el espectacular robo de 1974”.   Años antes de que Álvaro Fayad comandara la operación que hoy cumple cincuenta años, la idea había sido expuesta a la Comisión Militar de las FARC y llevar el símbolo a Manuel Marulanda Vélez, máximo comandante de esa organización guerrillera. Sin embargo la idea se desechó. Jaime Bateman, cansado del anquilosamiento de las FARC, empeñado en llevar las guerrillas a lo urbano, da a un paso al costado y junto a otros insurgentes como Luis Otero, o dirigentes de la ANAPO como el médico Carlos Toledo Plata, fundan el M-19 en un intento de asegurarse que jamás se volviera a repetir el fraude electoral del 19 de abril de 1970 en donde, de manera inexplicable y a último minuto, el general Gustavo Rojas Pinilla perdió las elecciones contra el candidato conservador Misael Pastrana Borrero. Uno de los protagonistas de esa fecha aciaga, el ex ministro de Carlos Lleras Restrepo, Carlos Arturo Noriega, confesó en un libro publicado en 1998 el fraude.    Maestros de la expectativa, semanas antes de que se dieran a conocer con el robo de la espada, empezaron a salir en el periódico anuncios como “¿Parásitos, gusanos? Espere M-19”. La mayoría que leyó esto creyó que se trataba de un nuevo purgante. Luego, con una nueva aparición, creían que se trataba de un tonificante energético que prometía milagros “¿Falta de energía? Espere M-19”. Pero en la edición del 17 de enero de 1974 se anunció con una frase escueta el grupo “Ya llega-M19”.   Todo ocurrió a las cinco de la tarde de ese día, cuando el último turista había abandonado la Quinta de Bolívar. Álvaro Fayad, disfrazado con una ruana, lideraba el grupo de cuatro guerrilleros. Después de encañonar al vigilante el propio Fayad rompió el vidrio donde se exponía la espada. Los otros tres guerrilleros pintan las paredes de la casa-museo y se encargan de dejar proclamas anunciando la llegada del M-19. Darío Villamizar en su estudio Las guerrillas en Colombia , recuerda que el primer documento condensaba el espíritu de la organización: “El M-19 es el movimiento 19 de abril. Ese día, abril 19 de 1970, el país entero presenció horrorizado el fraude más escandaloso y descarado de que se tenga noticia en todo el continente. Los personajes centrales del monstruoso robo político fueron: Carlos Lleras Restrepo, Carlos Augusto Noriega y Misael Pastrana Borrero. El primero como ideólogo del fraude infame, el segundo como su vulgar ejecutor y el tercero como beneficiario directo de una presidencia espuria que colma de indignidad a la clase que Pastrana representa”. En una de las proclamas se leía la frase “Bolívar, tu espada vuelve a la lucha”.   El golpe publicitario posicionó al M-19 y sacó del sarcófago al Libertador. Desde entonces se tejieron una serie de mitos sobre el paradero de la espada. Se dijo que el M-19 se la había entregado a Pablo Escobar y que su hijo jugaba con ella, se habló que estuvo acompañando en sus vigilias al poeta León de Greiff. Una vez el M-19 entrega sus armas al gobierno de Virgilio Barco, el 8 de marzo de 1990. Un año después, el 31 de enero de 1991, ya con César Gaviria como presidente, el M-19 devolvió formalmente la espada. Durante 19 años reposó en el depósito del Banco de la República hasta que Iván Duque, en el 2020, ordenó su traslado al Palacio de Nariño.   El 7 de agosto del 2022, la espada de Bolívar se convirtió en la principal protagonista de la posesión de Gustavo Petro. Él, como ex miembro del M-19, reconocía la importancia del objeto. Petro, antes de seguir con su discurso, pidió sin aspavientos la espada: "Como presidente de Colombia le solicito a la Casa Militar traer la espada de Bolívar. Una orden del mandato popular y de este mandatario”. Iván Duque, mal aconsejado, había ordenado a último minuto no dejar salir de la Casa de Nariño la espada. Media hora duró la espera. La espada pasó al lado de todos los invitados a la posesión presidencial, incluido al mismísimo Rey de España quien miró con indiferencia el símbolo de la derrota del imperio español.   Por eso, más que un capricho, que Petro saque la espada de Bolívar este 1 de mayo es un gesto de emancipación contra el poder real que ha mantenido las cosas en perpetua inmovilidad.

  • Masacres, desapariciones, estigmatización: lo que ha tenido que resistir la Universidad Nacional

    Por: Redacción Pares Antes del estallido social, entre 1962 y el 2015, entre los años de 1962 y el 2015, se registraron 39 muertes contra la comunidad estudiantil de la Universidad Nacional en sedes como Bogotá y Medellín. En esta última ciudad, durante finales del siglo XX, en sus baños, empezaron a aparecer panfletos en los baños en donde les decían a los muchachos que se calmaran, que dejaran de ser tan comunistas, que los iban a matar, que había llegado el Bloque Metro. Esto es sólo un ejemplo de las plagas que han tenido que combatir los muchachos desde la Universidad Nacional. Por eso, llama la atención que la llegada de veinte mil indígenas a Bogotá para apoyar la radicación de las 12 preguntas de las que se compone la Consulta Popular que presentará ante el Congreso Gustavo Petro, sea una noticia que despierta preocupación dentro de los medios tradicionales del país. Se habla de una “toma de la universidad” y existe una preocupación, no sabemos si real, por lo que le pasará a los estudiantes que no podrán recibir clases en los próximos días. Si existe una comunidad estudiantil que está acostumbrado a resistir es la Nacho.   La peor de las masacres contra la comunidad estudiantil ocurrió el 16 de mayo de 1984. Esta es la historia.   La policía llevaba meses acorralando a los muchachos. Primero mataron a Jesús León, un estudiante de odontología, quien era conocido por su trabajo en Bienestar Universitario, que protestaba sobre la carrera 30 el 7 de octubre de 1983. Lo acusaron de haber pertenecido a un grupo guerrillero. La reacción de los estudiantes fue, unos meses después, el 16 de mayo de 1984, encapucharse y quemar un bus dentro de la Plaza Che. La reacción del rector fue permitir que la policía entrara y les diera bala a los estudiantes. De ese horror se cumplen cuarenta años. Nadie podrá olvidar este día. Nadie contó los muertos.   Días antes de estos hechos ya se venían presentando hechos que ponían en alerta a la comunidad universitaria. Uno de ellos fue el asesinato el 9 de mayo de 1984 del líder estudiantil Jesús Chucho León, en Cali. Al principio dijeron que lo habían asesinado dizque por robarle la moto. Nada de esto es cierto. En la autopsia que se le hizo al cuerpo del joven quedó evidenciada la tortura que le hicieron antes de asesinarlo.   Ya se habían presentado acoso, provocaciones, como la ocupación en septiembre de 1982 de las residencias estudiantiles y que permanecieron ocupadas de manera ilegal hasta la semana santa de 1984. En cada tropel a los policías se les empezó a hacer fácil acosar y disparar sobre estudiantes. Así también mataron a Yesid, un estudiante de arqueología.   El día que quemaron el bus en la Plaza, después de la una de la tarde, después del estallido de una papa creada por los estudiantes, la Fuerza Pública, incluidos los policías de civil, se tomaron la universidad nacional y empezaron a reprimir. El rector, Fernando Sánchez Torres, afirmaron que hicieron un rastreo y que no encontraron muertos pero los estudiantes si vieron todo el horror. Asesinados a mansalva, rematados en el piso. Pisoteados por la bota militar.   Se cumplen 40 años en los que la verdad ha intentado salir a flote pero la han ahogado impunemente. Después de ese suceso la universidad duró cerrada durante 11 meses. Cuando se reabrió la universidad los servicios de Bienestar Universitario, que le permitió a tantos estudiantes que no tenían nada pudieran comer, desapareció, así como también desapareció las residencias universitarias.   Hay una investigación de archivos el Búho de la Universidad Nacional cuyos resultados fueron publicados en su momento por el diario El Espectador. El número de estudiantes detenidos y posteriormente torturados, incluso adentro del plantel, fue de 80. En marzo del 2021 un grupo de estudiantes le entregó a la Comisión de la verdad una investigación sobre este fatídico día. En ella se explica la transformación que venía teniendo la universidad quien pasó de ser un centro de estudios para clases privilegiadas en los años sesenta, a recibir a estudiantes de provincias, pertenecientes a estratos bajos. Esto politizó la universidad y produjo una intensidad en los paros como se vio en el año 1976 cuando hubo una activa protesta por el cierre de las residencias universitarias, o las continuas protestas que hubo en la universidad en contra de las políticas represivas del gobierno Turbay entre 1978 y 1982.   Esa activación del pensamiento crítico universitario fue ripostado por los gobiernos con toda su brutalidad. La universidad no olvida.

  • El impacto devastador del Plan Pistola y el reclutamiento de menores en Colombia

    Por: Arnold Cruz- Experto invitado* En el complejo panorama de la violencia en Colombia, dos prácticas especialmente alarmantes reflejan la brutalidad y el alcance de los grupos armados ilegales: el denominado "Plan Pistola" y el reclutamiento forzado de menores. Ambas estrategias no solo perpetúan el conflicto armado, sino que también tienen consecuencias sociales profundas que demandan atención urgente. Se asesina a los miembros de la Policía Nacional y aparejadamente, se realiza el reclutamiento del menor sicario a las fuerzas ilegales. Según investigaciones recientes, los grupos armados como las disidencias de las FARC y el ELN han implementado estrategias para reclutar menores mediante promesas falsas y pagos económicos. Por un lado, el "Plan Pistola" es una táctica utilizada por grupos como el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el ELN para atacar a miembros de la Fuerza Pública. En lo que va del año, esta estrategia ha dejado un saldo trágico de decenas de uniformados asesinados mediante emboscadas y actos sicariales, cuyo objetivo es debilitar la institucionalidad y sembrar el miedo. El Gobierno ha respondido con recompensas millonarias y un endurecimiento de las operaciones militares, pero el impacto en la moral de las fuerzas y la seguridad de las comunidades sigue siendo crítico. Por otro lado, el reclutamiento de menores como sicarios o combatientes representa una de las más graves violaciones a los derechos humanos. En regiones históricamente golpeadas por la violencia, estos grupos aprovechan la pobreza extrema y la falta de oportunidades para captar a niños y adolescentes, ofreciéndoles dinero, armas y falsas promesas de poder. Estas víctimas, lejos de encontrar un futuro, quedan atrapadas en un ciclo de violencia y explotación que destruye su desarrollo personal y sus vidas. En algunos casos, los menores son usados directamente en el "Plan Pistola", recibiendo pagos que los enganchan a dinámicas criminales imposibles de abandonar. Este uso de sicarios menores de edad es una manifestación cruel de cómo los grupos armados instrumentalizan la vulnerabilidad para garantizar su supervivencia y expansión. El impacto de estas tácticas no solo es inmediato, sino que genera consecuencias a largo plazo en las comunidades afectadas: pérdida de confianza en las instituciones, fragmentación social y generaciones marcadas por el trauma. Si bien se han implementado políticas para prevenir el reclutamiento forzado y enfrentar a los grupos armados, los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema. Es urgente que el Gobierno y la sociedad en su conjunto fortalezcan las estrategias de prevención, atención y reparación. Programas integrales que combinen educación, empleo y reconstrucción del tejido social son esenciales para ofrecer alternativas reales a los menores en riesgo y devolverles a las comunidades la paz que se les ha arrebatado. La violencia no puede seguir siendo el lenguaje que define el presente de Colombia. Acabar con el "Plan Pistola" y el reclutamiento de menores es un deber moral y político que no admite excusas ni dilaciones. Actuar ahora no solo salvará vidas, sino que también abrirá la posibilidad de un futuro más digno y justo para todos.     *Arnold Cruz Mendoza, Abogado con especialización en Gobierno y Gestión Pública Territorial, con formación complementaria en derechos humanos, Derecho Internacional Humanitario, atención a personas privadas de libertad, reparación de víctimas del conflicto armado, acción integral contra minas antipersonal, género y seguridad. Seguimiento al cumplimiento del acuerdo de paz. Restitución de tierras. Desarrollo rural. Privados de libertad, Víctimas del Conflicto Armado.

  • Apagón masivo en Europa evidencia vulnerabilidades energéticas: ¿Está Colombia preparada?

    Por: John Correa Madrid, Lisboa y partes de Francia amanecieron hoy sumidas en el caos tras un apagón eléctrico de gran magnitud que ha dejado sin servicio de energía a millones de ciudadanos. La interrupción, de carácter masivo, ha provocado afectaciones en múltiples áreas críticas: semáforos fuera de servicio causaron atascos vehiculares sin precedentes, el Metro de Madrid suspendió parte de sus operaciones y los servicios de internet, datos móviles y telefonía registran fallas generalizadas. En hospitales, el corte eléctrico ha dificultado la atención de pacientes, mientras que museos, comercios y espacios públicos permanecen completamente a oscuras. Ante esta emergencia, el Gobierno de España ha convocado una reunión extraordinaria de coordinación, y la Red Eléctrica de España activó sus protocolos de reposición del servicio. Las causas exactas del corte aún se investigan; sin embargo, fuentes preliminares no descartan un fallo en la interconexión regional ni un posible ciberataque como origen de la falla. Más allá de los esfuerzos inmediatos, el incidente expone de manera cruda las vulnerabilidades de las infraestructuras eléctricas, incluso en economías altamente desarrolladas. La crisis abre un debate urgente sobre la necesidad de reforzar los sistemas eléctricos frente a amenazas técnicas, naturales y cibernéticas.   Lecciones para Colombia: ¿Estamos preparados?   Aunque Colombia cuenta con una matriz energética relativamente diversificada —con un 65 % de generación hidroeléctrica, complementada con térmicas y un crecimiento incipiente en renovables no convencionales—, no está exenta de riesgos. Factores como el cambio climático, el fenómeno de El Niño, la dependencia de fuentes concentradas regionalmente y la creciente amenaza de ciberataques ponen a prueba la resiliencia del sistema energético nacional. El país ha avanzado en estrategias de respuesta ante emergencias a través de planes de contingencia de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). Sin embargo, expertos advierten que persiste una brecha en tres aspectos clave: La consolidación de redes eléctricas inteligentes (smart grids) que permitan una gestión más flexible y segura. La diversificación de la matriz energética, incluyendo una mayor participación de energías renovables distribuidas y almacenamiento de energía.El fortalecimiento de la ciberseguridad energética, área crítica en un contexto de creciente digitalización de las redes. El apagón en Europa sirve como un recordatorio contundente: la seguridad energética no depende únicamente de la disponibilidad de recursos, sino de la capacidad del sistema para resistir, adaptarse y recuperarse rápidamente ante eventos disruptivos. Para Colombia, el desafío de una transición energética no solo radica en cambiar la fuente de energía, sino en construir un sistema más resiliente, diversificado y seguro. La anticipación, la inversión estratégica y el diseño de protocolos de respuesta robustos serán fundamentales para enfrentar los riesgos de un mundo cada vez más interconectado y vulnerable.

  • Violencia sin tregua en el Catatumbo: una generación atrapada entre el miedo y el abandono

    Por: Daniel Parra -oficina de oriente de Pares Norte de Santander continúa siendo un epicentro de violencia que no solo afecta a las zonas rurales, ahora se extiende a los cascos urbanos. Los recientes hechos violentos, como el ataque a la policía en Bucarasica, el asesinato de 3 civiles en Tibú, y las amenazas al alcalde de Cúcuta, lo confirman. El 26 de abril, un ataque armado en Bucarasica dejó gravemente herido al sub intendente Jorge Armando flores Álvarez, quien fue baleado mientras realizaba labores de control en la entrada al municipio. El uniformado fue trasladado de emergencia a Cúcuta en un helicóptero policial, evidenciando la gravedad del incidente. Se estima que el ataque fue perpetrado por unidades del ELN. Ese mismo 26 de abril, en Tibú, uno de los municipios más golpeados por la violencia, el asesinato de dos mujeres y un hombre conmocionó a la comunidad. Entre las víctimas, una madre de 2 hijos fue ejecutada, y sus pequeños fueron secuestrados por el ELN. Posteriormente, los menores fueron entregados a un presidente de una Junta de acción comunal, un gesto que no mitiga el horror de la pérdida ni la crueldad del acto. Estos asesinatos, dirigidos contra civiles, evidencian la degradación del conflicto, donde la población no combatiente se convierte en blanco de retaliaciones y mensajes de control territorial. Frente a este caso, circulan dos versiones. Según la primera hipótesis, las víctimas viajaban en un bus intermunicipal cuando fueron interceptadas por el ELN, quienes los obligaron a descender y los ejecutaron. Por su parte, el ELN sostiene que las víctimas eran utilizadas como escudos humanos por el Frente 33, tras un ataque sorpresivo de este grupo minutos antes. Más allá de estas narrativas opuestas, la trágica realidad es que tres vidas se perdieron, dejando un profundo dolor en la comunidad y, en particular, a dos hijos que ahora enfrentan la devastadora pérdida de su madre. En esta crisis, los niños, niñas y adolescentes se han convertido en las víctimas invisibles del conflicto. Según datos de Save the Children (febrero de 2025), más de 46.000 niños, niñas y adolescentes quedaron sin acceso a la educación debido al cierre de más de 710 escuelas en la región, como resultado directo de amenazas, presencia de artefactos explosivos y enfrentamientos armados. Municipios como Tibú, El Tarra y Sardinata son algunos de los más afectados. Además, UNICEF ha alertado que alrededor de 18.000 menores fueron desplazados en los primeros meses de 2025, mientras que otros 11.000 permanecen confinados en sus territorios, sin posibilidad de acceder a servicios básicos. Casos como el de los dos niños secuestrados en Tibú tras el asesinato de su madre evidencian la manera en que los menores son instrumentalizados en el conflicto, no solo como víctimas indirectas sino también como actores de presión y control territorial por parte de grupos armados. La continuidad de estos hechos está generando impactos devastadores en el tejido social del Catatumbo. A la pérdida de familiares y hogares se suma el riesgo creciente de reclutamiento forzado: desde el seguimiento por parte de la Línea de Jóvenes en Riesgo y Participación Juvenil  de las Fundación Paz y Reconciliación – PARES, se han identificado más de 46.500 niños y adolescentes están en situación de riesgo de ser vinculados a estructuras armadas ilegales. Los informes de la Defensoría del Pueblo, en su Alerta Temprana 026 de 2024, subrayan que los grupos armados continúan utilizando escuelas y espacios comunitarios para expandir su influencia. A esto se suma la afectación en la salud mental: testimonios recogidos por el Centro Nacional de Memoria Histórica relatan síntomas de estrés postraumático, ansiedad y depresión en niños desplazados. Por otro lado, en Cúcuta, el alcalde Jorge Acevedo ha recibido amenazas directas del grupo delincuencial denominado “Ak-47”, quienes serían, presuntamente, los responsables de la inseguridad céntrica en la capital del departamento. La amenaza directa al número privado del alcalde, y la advertencia difundida a través de un video en el que aseguran que no quieren ver mujeres embarazadas ni niños en el centro, es una muestra fehaciente del terror que imponen los actores ilegales en la ciudad. La escalada de violencia ha generado un profundo sentimiento de incertidumbre entre los habitantes de Norte de Santander, especialmente en municipios que históricamente no habían sido epicentros del conflicto. Lugares como Bucarasica, Lourdes, Chitagá, enfrentan una nueva realidad, donde los enfrentamientos, atentados, y amenazas, se han trasladado de las veredas a los centros urbanos. En medio de este contexto, se debe resaltar otra arista: la movilización de todos los frentes del Bloque Magdalena Medio hacia el Catatumbo, con el objetivo de contribuir a una fase avanzada del proceso de paz, mediante el tránsito a zonas de ubicación. Norte de Santander vive en un estado de zozobra, sin claridad sobre cuándo o cómo terminará la violencia. Recordando, cada día, que la guerra destruye vidas, tejido social, y confianza en el futuro.

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