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- Petro vs Bukele: nuevo round por deportaciones de venezolanos de los EEUU
Por: Redacción Pares La Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos ordenó, de manera temporal, frenar la deportación masiva de inmigrantes que ha caracterizado estos cuatro meses de gobierno de Donald Trump. El fallo le puso coto a la decisión del actual presidente de revivir una ley de 1798 llamada “Ley de Enemigos Extranjeros”. Bajo esta ley Trump se cobijó para expulsar del país a cientos de miles de venezolanos. Uno de los gobiernos extranjeros que más ha apoyado esta política, a todas luces discriminatoria y denigrante, ha sido el de El Salvador. Por eso Petro, quien tiene una pelea casada con su homólogo, le exigió que le devolviera a Colombia los nacionales que están en sus megacárceles: “ No señor Bukele, muy mal. No aceptamos y la justicia estadounidense no acepta, que se criminalice a los niños y niñas de Venezuela, la tierra madre de Bolívar. Entréguenos a los colombianos que tienen en sus cárceles. Déjen libre al pueblo venezolano, porque ese pueblo sí sabe gritar Libertad (sic)”. La situación que está promoviendo Bukele con su apoyo irrestricto a las políticas antimigratorias de Trump, podrían ser, para el presidente colombiano, una antesala a una situación de fascismo extremo como la que vivió Europa entre las décadas del treinta y cuarenta y que dejó millones de muertos. Petro ha sido uno de los mayores críticos de la estigmatización que han recibido los venezolanos en todo el continente por la irresponsable asociación con la multinacional del crimen conocida como “El tren de Aragua”. Mientras en Colombia son cada vez más los candidatos que prometen llenar de megacárceles al país y sacan los resultados que han convertido a El Salvador en uno de los países más seguros del mundo, a pesar de las grandes violaciones a los derechos humanos, Petro ha sido un crítico acérrimo de estos centros de detención. Las fotos, donde se ven personas juntadas como racimos, sin camisa y con las cabezas peladas, se mostrsron por primera vez al mundo en el 2020. Así reaccionó Petro desde su cuenta de X en ese momento, cuando era senador: “Ustedes pueden ver en redes las fotos terribles —no me puedo meter en otros países— del campo de concentración de El Salvador, lleno de jóvenes, miles y miles, encarcelados que le da a uno escalofríos. Yo creo que hay gente a la que le gusta eso, indudablemente. Ver a la juventud dentro de las cárceles y creen que eso es la seguridad. Y se disparan las popularidades, indudablemente. Lo vivimos también en Colombia”. Bukele ha respondido con dureza y, mientras Petro ha sido presidente, el salvadoreño se ha referido a algunos escándalos del gobierno Petro como el que incluye a su hijo Nicolás con presuntos dineros calientes en su campaña presidencial. Por los modelos de gobierno y lo que despierta en la oposición a Petro la imágen de Bukele, está claro que esta disputa no acabará pronto.
- El golpe del que casi no se levanta Iván Cepeda
Por: Iván Gallo - Coordinador de Comunicaciones Manuel Cepeda es una leyenda, pero no es nuestra intención hacer una hagiografía. Es indudable que se convirtió en un símbolo del genocidio de la UP pero también se le recuerda como uno de los dirigentes más duros e inflexibles del partido comunista. El día que lo mataron, ese 9 de agosto de 1994, Manuel Cepeda se devolvió tres veces a su casa. Era uno de los hombres más perseguidos del país. Vivía en una casa cerca a la avenida de las Américas. Justo ese día, marcado no por el destino, sino por los paramilitares y oficiales del ejército que planearon su muerte, se devolvió en tres ocasiones. En ninguna de esas tres veces su hijo, Iván Cepeda, le pudo dar el beso de despedida. Iba en una camioneta blanca, eran las nueve de la mañana cuando le dispararon a unas pocas cuadras del lugar donde vivía. Iván vio el cadáver y sacó de su chaqueta la que sería la última columna que escribió para Voz, el semanario que dirigía con pulso firme desde hacía 20 años. La columna estaba dedicada a un hombre de teatro, muy cercano al partido comunista colombiano, que vivía exiliado en suelo ecuatoriano y que acababa de ser asesinado. Un aparte de la columna decía esto: “Leo, risa leonina, que bajo tierra parece decirnos: no dejen compañeros de alistar un acto de teatro, una canción, una pintura, que digan que Colombia y sueña”. Manuel Cepeda Vargas tenía 54 años. La narrativa oficial a querido dejar a Manuel Cepeda como un comunista radical, acaso un stalinista, que apoyaba la lucha armada, enfermo por la revolución cubana, un tipo serio, acaso intransigente. Nada más alejado que esto. Cepeda era un poeta. Un tipo de una sensibilidad que lo emparentaba más con un artista que con un stalinista. Escribía versos. Uno de ellos decía: ¿Cómo una tierra tan divinamente hermosa puede ser tan desdichada? ¿Cómo el éxtasis de los ríos costeños o las lagunas del páramo de las Delicias en lugar de formar dioses forman esclavos? Desde los veintinueve años Cepeda estuvo al frente de la JUCO. Se enamoró perdidamente de una joven diez años menor que él, Yira Castro, una periodista aguerrida cuyos reportajes denunciaban la brutalidad policial. Fue perseguida duramente durante el Estatuto de Seguridad de Julio César Turbay. Una enfermedad la postró siendo muy joven. Murió en 1981. Iván Cepeda creció en un hogar en donde lo más importante era la justicia. Su padre pagó esto muchas veces con la cárcel. La primera vez que lo metieron preso fue en 1964, después de publicar un reportaje en el semanario Voz en donde mostraba a uno de los campesinos sobrevivientes del infame bombardeo a Marquetalia. Los hostigaron, los acorralaron. Se tuvieron que ir a vivir a lo que entonces se llamaba Checoslovaquia. De esos años Iván Cepeda no recuerda demasiado. Lo que si le quedan fueron las antigüedades que su papá fue coleccionando en los viajes que hizo en esos años por la cortina de hierro. Aún tiene un reloj del siglo XIX conseguido en Moscú, un cuenco tallado en Budapest, desde ese momento su interés por el arte se acrecentó. La familia Cepeda-Castro regresó a Colombia en 1969. Estaba más decidido que nunca a luchar por los que no tenían nada. Pero lejos de cualquier mamertería quería crear grupos de teatros en los barrios, convencía a escritores para hacer lecturas de poesía revolucionaria. Creía que podría ser más poderoso un verso que una consigna. Un joven que lo conoció en los años setenta le dijo al periodista Steven Dudley: “Nos enseñó que el artista debe estar comprometido con la gente. Nos enseñó que hay que ser revolucionarios honestos. La revolución comienza con nosotros, decía”. Apasionado por la historia, por las antigüedades, hay una anécdota que resume ese fervor. Un día Manuel encontró un hueso en un parqueadero. Llamó a sus hijos, empezaron a excavar, en una aventura que los metía en una atmósfera de Tin-Tin a los Cepeda. Cavaron tanto que los Cepeda encontraron un antiguo cementerio. La policía llegó e incluso hizo allanamiento. Fue una aventura inolvidable. Pero Manuel Cepeda era un tipo riguroso, por supuesto. Desde 1985, cuando la UP fue creada gracias a los acuerdos de paz de la Uribe. En esa época Iván veía todo desde la distancia que le proporcionaba estar viviendo en Bulgaria, en donde comprobó que el modelo soviético no era el más confiable. Cuando regresó en 1988 vio el desfile de entierros a los que estaban condenados el partido al que pertenecía su papá. Tenía miedo de que le fuera a pasar algo. Manuel, además de político, era un aguerrido periodista. Denunciaba el evidente plan de exterminio al que eran sometida esta colectividad. En 1991 es elegido representante a la Cámara. Como congresista descubre la existencia del “Plan golpe de gracia” con el que la cúpula militar, apoyado por grupos al margen de la ley, buscaban arrasar con lo que quedaba de la UP. Acompañado por Hernán Motta, Ovidio Marulanda y Carlos Lozano le hicieron una visita al entonces ministro de defensa, Rafael Pardo, para denunciar, con pruebas, el plan. La respuesta de Pardo les mostró que estaban condenados “No les creo”. En una intervención realizada el 9 de octubre de 1993 Manuel Cepeda demostró que no le tenía miedo a la muerte: “Hay una serie de altos mandos poderosos, el general Emilio Gilberto Bermúdez, el Comandante de las Fuerzas Militares y general Harold Bedoya, el comandante de la II división, el comandante de la IX Brigada, el coronel Rodolfo Herrera Luna, al mando de potentes destacamentos militares que se oponen al curso de las negociaciones, y que se destacan por su anticomunismo profesional”. En efecto, el Plan Golpe de Gracia se ejecuta. Cae Manuel Cepeda y su familia, sabiendo lo que le espera con la justicia colombiana, decide emprender la lucha ellos solos, oficiando incluso como investigadores. Un año después de los hechos reciben una llamada. Van a la cárcel de Neiva junto con su esposa, Claudia Girón, ´quien respetada profundamente a su suegro y se involucró de lleno en esta arriesgada investigación. Allí un policía que estaba detenido por una masacre les cuenta que conoce a los dos suboficiales que oficiaron como sicarios en ese crimen. Se trataba de Hernando Medina Camacho y Justo Gil Zuñiga Labrador. Unas semanas después de los hechos los asesinos estaban borrachos en un bar en Neiva y comenzaron a alardear del asesinato de Manuel Cepeda. Pero no sólo tenían a un testigo sino que también tenían, por una serie de hechos fortuitos, el arma que fue disparada, una Walther 9 milímetros que había usado incluso en varias masacres. Pero nadie hace nada. Los oficiales que mataron a su papá continúan activos. Empiezan las amenazas. Cepeda y Girón se van del país. Regresan en el 2002. En el 2005 crean el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, MOVICE. Ese año la Corte condena a los dos oficiales. Pero Iván Cepeda busca que caigan las cabezas que dieron las órdenes. Estaba convencido de la participación del general Rodolfo Herrera Luna, quien murió de un infarto durante la investigación. Hacen llamada en el apartamento de Iván y Claudia. Ya no tienen miedo de las amenazas, incluso algunas les dan risa. A veces los criminales improvisan rap para improvisar. Una, dirigida a Claudia, decía el siguiente estribillo: “Sí, como no, no me diga como no, nena malparida, cuídese que la voy a matar, y a Iván también”. No eran Residente pero echaban para adelante con sus versos mal hilvanados. Igual, Claudia e Iván sabían que jugaban con fuego. En mayo del 2009 Iván Cepeda, acompañado de Piedad Córdoba y de Danilo Rueda viajan a Nueva York y hablan con Don Berna quien estaba recluido en el Metropolitan Correctional Center. El ex comandante paramilitar vio a la cara a Iván Cepeda y le pidió perdón por la muerte de su padre. Don Berna señaló a José Miguel Narvaez, nombrado subdirector del DAS por Alvaro Uribe en el 2005, como uno de los instigadores del asesinato. Pero ahí no puede terminar la cadena. Cepeda reunió suficientes pruebas como para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al estado colombiano por acción y omisión del derecho a la vida de Manuel Cepeda Vargas. El 9 de agosto del 2011, acompañado por su hermana María y su esposa Claudia Girón y del colectivo de abogados José Alvear quienes lo acompañaron fielmente y sin esperar nada a cambio en este proceso, recibía la expresión de perdón por parte del entonces presidente Juan Manuel Santos en el Capitolio Nacional. A penas se empezaba a hacer justicia. Iván Cepeda, igual, quiere que quede claro, en la historia oficial, que no sólo Don Berna, Carlos Castaño y dos oficiales estuvieron detrás del plan Golpe de Gracia. Que en este asesinato estuvieron vinculados generales, los mismos que denunció su papá en el congreso. No descansará hasta que la verdad sea única. Irrefutable y dura.
- Profirio Barba Jacob, el poeta marihuano que adoraba a los demonios
Por: Iván Gallo - Coordinador de Comunicaciones Fue Fernando Vallejo quien encontró a Rafael Delgado en León, la pobre ciudad de Nicaragua donde nació Rubén Darío. Tenía más de setenta años y de la probada belleza que enloqueció a Porfirio Barba Jacob, quedaba ya muy poco. Sin él Vallejo no habría podido completar su libro, El mensajero, tal vez la mejor biografía que se ha escrito jamás sobre un poeta colombiano. Él conocía cada secreto del autor de La vida profunda . Su vida miserable en pensiones pulgosas en México, Cuba, El Salvador, Guatemala y Perú. Él lo acompañó en su último regreso a Colombia, cuando recibieron cobijo en la casa de una de las hermanas de Miguel Ángel Osorio -nombre real del poeta- en Medellín. También estuvo ahí en su último domicilio, un apartamento sin muebles en la calle López en México, en donde la sífilis y la tuberculosis terminaron derrotándolo el miércoles 14 de enero de 1942. Barba Jacob tenía 58 años. Eso sí, Rafael no pudo estar a su lado. Había salido a conseguir, según él, medicamentos. La única persona que lo vio morir fue Concepción Velásquez, la mujer que se casó con Rafael Delgado para disipar comentarios malintencionados. Imagínense lo que era ser homosexual en la década del cuarenta. Velásquez le contó a Vallejo que Barba Jacob murió tranquilamente, a pesar de sus problemas respiratorios, viendo un crucifijo y preguntando por Rafael. Quería ser lo último que viera antes de partir. Ella, fervorosa católica, afirma que se estaba arrepintiendo. Después de conocer a Barba Jacob en El mensajero no se puede dejar de pensar en que acaso lo estaba insultando, o tan sólo se estaba burlando del crucificado. Rafael Delgado llegó sobre las cuatro de la mañana, una hora después de la muerte. Concepción Velásquez cuenta que la reacción de su esposo fue gritar con desconsuelo. Lo amaba y a pesar de eso vivió a sus espaldas durante más de veinte años. A Rafael no se le conoció otro oficio más que el de romper corazones. Jugador, bebedor, mujeriego, Delgado dejó a su familia para seguir los pasos del autor de Acuarimántima. Cuando lo conoció quedó fascinado. Sabía de sus leyendas oscuras, como la noche en la que se perdió en la Habana con Federico García Lorca, entraron a un restaurante en donde un fornido mesero los atendió. Barba Jacob, al ver los brazos nervudos, tatuados del joven no pudo resistir las ganas de morderlos. García Lorca, acostumbrado a las excentricidades de amigos de infancia como Salvador Dalí, jamás había conocido a alguien tan salvaje como el poeta colombiano. Nacido en Santa Rosa de Osos en 1883, criado por sus abuelos, creció como un pirata, desarraigado y queriendo cortar cualquier lazo familiar. A uno de sus amigos más cercanos, Juan Bautista Jaramillo Mesa, le confesó alguna vez “Amigo mío, para ser hombre, pero en toda su plenitud, son necesarias dos cosas imperativas: odiar la patria y aborrecer a la madre". Por eso, después de ser profesor en Antioquia, emprendió ruta a Centroamérica y Perú en donde incluso llegó a servirle a dos dictadores, al mexicano Porfirio Diaz, de donde tomó parte de su nombre y Leguía en el Perú. Como alguna vez dijo Frank Sinatra en una de sus canciones más conocidas, That’s life, en todos los países donde vivió supo ser rey y peón. Sobre el apellido que tomó, Barba Jacob, no hay nada claro. El que más se ha acercado a su fantasma, Fernando Vallejo, afirma que lo tomó de un apóstata español llamado Mossén Urbano quien en 1507 publicó que “un cierto Barba Jacob era el Dios verdadero omnipotente, en Trinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo, que era igual a Jesucristo y que así como Jesucristo había venido a dar testimonio del padre, así Barba Jacob que era el padre venía a dar testimonio del hijo”. Esto, queridos amigos, es una blasfemia. Y a nuestro poeta, que tuvo tantos otros nombres, le encantaba eso, el escándalo. Y la noche. Son incontables las fiestas desbordadas que pagó de su bolsillo. Mientras le sacaba plata a directores de periódico que lo contrataban -de sus crónicas no queda nada- y en donde dejó una estela de relatos amarillistas, cuyos temas estaban pensados sólo para vender números, Barba Jacob gastaba a manos llenas en pulques, cantinas y prostíbulos. A veces, incluso, como le sucedió en Bogotá en el breve tiempo que trabajó en El Espectador, salió con Rafael alborozados en medio de la noche a tomarse todo un bar, sin haber dejado la puerta del apartamento con candado, y cuando regresaron no encontraron más que un par de periódicos viejos en la sala. Se les habían robado todo. “No nos quejemos Rafael, tapémonos con los periódicos que está haciendo frío” y así durmieron. Una vez murió Barba Jacob Rafael Delgado perdió el norte. Tenía cuarenta años y los ojos verdes ya empezaban a nublarse. Vivió de unas cuantas mujeres hasta que regresó a León, Nicaragua, donde lo revivió Vallejo. Junto a él recorrieron las posadas de México y Morelia donde el poeta era el foco de atención de deslumbrantes tertulias. Todos recuerdan su voz plateada, dura como una trompeta. Rafael Delgado murió en los años ochenta. Arruinado y triste. Las cenizas de Barba Jacob regresaron a Colombia sólo hasta el 2015 y están en Santa Rosa de Osos. Su poesía, lamentablemente, está cada vez más olvidada. Y es raro, nos quedamos sólo con versos suyos como Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, como las leves briznas al viento y al azar… Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría… La vida es clara, undívaga y abierta como un mar… Versos de belleza indiscutibles pero que no atraerían a nuevos lectores. Lo que hay que recordarles a los muchachos es que este respondón indomable fue el primero en habla hispana en escribirle una oda a la marihuana. El poema se llama La dama de los cabellos ardientes y sus primeros versos tienen unas imágenes que rayan en el misterio de los románticos alemanes Decíame cantando mi niñera que a mi madrina la embrujó la luna; y una Dama de ardiente cabellera veló mi sueño en torno de la cuna. Su cabello —cauda sombría— ondeando al viento, ondeando al viento, ardía, ardía.
- Carlos Lehder, el narcotraficante que se convirtió en el pionero del turismo en el Eje Cafetero
Por: Redacción Pares Cuando se llevaron para Estados Unidos a Carlos Lehder se especulaba mucho en la Colombia de los años ochenta sobre las condiciones de su detención. Un cuarto oscuro, en donde sólo se podía mirar por una mirilla, sin contacto con otros presos. Unas condiciones deplorables con las que Estados Unidos quería mandar una señal: el peor pecado que se podría cometer contra este país era intentar la fuga de capitales. Colombia entera había sido testigo del esplendor de Lehder. Su isla Cayo Norman, las leyendas que lo cobijaban, entre las que se contaba el secuestro a Ringo Starr y a Ron Wood, guitarrista de los Rolling Stones. Pero los Lehder eran famosos en Quindío por sus negocios. El papá del ex narco fue un empresario alemán con una visión empresarial de avanzada. En 1983 tenía los siguientes negocios: Inversiones Cebú, Hotel Posada Alemana y la finca Pisamal. Pero el lugar más representativo es el terreno que se conocía como mirador de Salento. Este es el pueblo más visitado del eje cafetero, pero, cuando Lehder compró este terreno en 1982 y empezó a construir su famosa Posada Alemana, en ese lugar de Colombia el turismo era incipiente. En la inauguración de la Posada fue el 8 de diciembre de 1982. Se escogió esa fecha porque Lehder era un fanático de John Lennon. El Ex Beatle había sido asesinado el 8 de diciembre de 1980 saliendo del edificio Dakota, lugar donde vivía en Nueva York. A Lehder le pareció un buen detalle inaugurar para conmemorar la fecha de la muerte de su ídolo y sorprender a los invitados con el descubrimiento de una escultura de John Lennon hecha por el maestro Rodrigo Arenas Betancur. A esa fiesta de inauguración fueron personalidades de todo tipo, incluso poderosos de la iglesia como el cardenal Darío Castrillon, quien murió en el 2018, pero es el prelado colombiano que más cerca estuvo del popular papa Juan Pablo II. Lehder quería expandir el turismo desde el eje cafetero con su Posada Alemana. Entre otras atracciones estaba la de una pista de motocross en donde se realizaron varias competencias internacionales. La Posada contaba con 24 cabañas todas con estilo suizo. Las cabañas eran de dos pisos, servicio de chimenea y televisión, tenía una discoteca propia llamada Quimbaya y su propio centro de convenciones. En medio de su locura, Lehder mandó a construir dos jaulas gigantes para encerrar allí a dos cóndores atrapados en el Cocora. Con su caída en 1987 la Posada Alemana pasó a ser ese lugar abandonado y comido por la humedad que hoy vemos cada vez que entramos a Salento. Pero la visión de Lehder se cumplió, y el Quindío se convirtió en uno de los grandes centros turísticos del país. Después de casi 40 años de ausencia, Lehder regresó al país en marzo y después de un inconveniente con su estado judicial salió libre. Aún no se sabe cuales verdades dirá.
- Los niños bien del Chicó que soñaban con una revolución: historia de la revista Alternativa
Por: Iván Gallo - Coordinador de Comunicaciones La ventaja de que te pongan una cita en la carrera séptima con 22 y que te dejen plantado es que puedes volver a hacer, sin planearlo, el viejo septimazo. Cuando se llega acá recorrer la séptima es uno de los pocos planes gratuitos y realmente divertidos que existen en una ciudad completamente sectorizada como Bogotá. Acá los estratos hacen las veces de fronteras invisibles. ¿Quién en su sano juicio podría recorrer Rosales si ya ni siquiera hay viejas mansiones? Además los vigilantes del lugar seguramente te verán mal. La séptima es territorio libre y, lo mejor, es que es un buen sitio para conseguir libros viejos. En uno de esos puestos de libros usados vi un ejemplar de la revista Alternativa. La portada era completamente azul con letras amarillas. La noticia decía “Godos al poder” No entré a detallar los textos. Sólo quería ver el consejo editorial y las pautas. Era 1975, la revista empezaba a nacer. Enrique Santos Calderón y Daniel Samper Pizano eran dos de los nombres que más se repetían. Recordé a un profesor mío de la universidad que me dio una máxima que es fácilmente verificable, son los ricos, en el tercer mundo, los que hacen la revolución. Samper y Santos -nombres que se han repetido como habitantes del Palacio de Nariño- se conocieron en la unidad investigativa de El Tiempo en los años sesenta. Allí trabajaron con un tercer mosquetero, Luis Carlos Galán Sarmiento. Su tio Eduardo, dueño del periódico, empezó a ver a Enrique con ojeriza, el muchacho les había salido de izquierdas. Enrique quería más emoción en su vida. En 1973 conoció al profesor Bernardo García. Había estudiado economía en la universidad de Lovaina en donde conoció a Camilo Torres y como pasaba con todos los que conocían al sacerdote, caían ante su influjo y se transformaban inmediatamente en sus discípulos. Un carisma tan arrasador como el que alguna vez tuvo Cristo, cuenta la leyenda. Poco antes de mayo del 68 García sacó en Europa un folletín que se llamaba Alternative. Cuando volvió al país Bernardo García se vinculó como docente en la Universidad del Valle. Era joven aún, tenía en la sangre el flujo potente de la revolución y el tono de su clase era el de la homilía revolucionaria así que en 1972 lo echan de la universidad y se establece en Bogotá en donde conoce a Samper y Santos, un dueto que, ahora que lo recuerdo, no sólo se conocieron en la universidad investigativa de El Tiempo sino que su amistad y colaboración periodística surgió desde el colegio donde estudiaron, el Gimnasio Moderno, y allí empezaron a firmar sus primeros artículos en el célebre periódico estudiantil El Agilucho. Bernardo García seguía pensando en la revista, una revista realmente revolucionaria, que no estuviera adscrita a un partido. No mucha gente quisiera pautar en una revista que apoyaba “todas las formas de lucha” pero en los setenta era tan cool como los porros intentar posar como guerrillero. ¿Han visto al Ché Guevara de verde oliva llegando a Nueva York a hablar ante la asamblea de la ONU? No hay nada más rockero, transgresor y sexy que esa imágen. Pero no todos se parecían a Ernesto Guevara de la Serna. Había que trabajar un poco más para ser considerado un revolucionario. Así que García consigue a un socio poderoso, el arquitecto Jorge Villegas Arango quien a su vez le presenta a Orlando Flas Borda, amigo de su maestro Camilo y creador de la facultad de sociología en la Universidad Nacional. Pero tal y como lo cuenta Jaime Flórez Mesa en un artículo maravilloso sobre la revista publicado en el portal Cola de rata, necesitaban a un periodista de raza y lo encontraron en lo más encumbrado de la sociedad, Enrique Santos Calderón tenía una columna en El Tiempo, el periódico de su familia, que se llamaba Contraescape que enfurecía y preocupaba a sus tíos pero que en el grupo de intelectuales que estaba formando Alternativa fue clave para dar el puntapie inicial. Con Santos Calderón llegaron Antonio Caballero, perteneciente también a una alta familia de intelectuales, artistas y pensadores, Samper Pizano. Pero Santos traería a la pieza clave para poner a funcionar el engranaje: Gabriel García Márquez. En ese momento, 1974, era el escritor más famoso del mundo. Cien años de soledad había sido lanzada siete años antes y recién venía de sacar su novela más esperada, El otoño del patriarca, toda una reflexión sobre el ejercicio del poder. En los setenta Gabo vivía su época más política. Así que cuando Santos Calderón le propuso hacer la revista, con su bacanería a flor de piel le respondió “Pues fúndala, no joda, invéntala”. Colombia hasta ese momento era un país con una sola gran revista, Mito, la que creó el cucuteño Jorge Gaitán Durán y que, muchos especialistas consideran, fue la punta de lanza de lo que se conocería como el boom latinoamericano. Alternativa fue un escandalo constante en los seis años que vivió. Gabo ayudaba, Santos Calderón también, Villegas conseguía plata, pero basta con abrirla para darse cuenta que casi no tiene publicidad, que los pocos que pautan son librerías, editoriales como siglo XXI. Y además las ideas envejecen. En 1980 ya Santos Calderón se empezaba a convertir en un cuarentón clásico y bien de Bogotá, todo eso que pensó algún día empezaba a tomar el sabor del vinagre. Sus padres respiraron tranquilos, el pelado maduró, no se irá a ninguna guerrilla. La aventura de Alternativa terminó en 1980 convirtiéndose en una leyenda. Sus nexos con el M-19 eran indudables, Bateman participó, en algo, en la creación de la revista. Lo que quedó fue la leyenda y algunas plumas que siguieron siendo importantes como la de Antonio Caballero y la de Samper Pizano, maestro aún vigente. El librero me vendió la revista en 1.000 pesos. Era lo último que tenía en los bolsillos.
- Nunca estuvimos de acuerdo con él, pero era un genio: Vargas Llosa, se fue el último grande del Boom
Por: Iván Gallo - Coordinador de Comunicaciones Una de las últimas apariciones públicas de Mario Vargas Llosa fue su visita a Barrios Altos y la Quinta Heeren, las localidades de Lima donde se desarrollan dos de sus novelas. Después de pasar buena parte de su vida en ciudades como Barcelona, París y Madrid, el Nobel regresó a Lima, la ciudad que supo describir como lo que era: un maestro. No sabíamos que estaba enfermo. Vargas Llosa no sólo era conocido por su rigor intelectual sino por una disciplina física indeclinable. Contrario a la bohemia de sus compañeros del Boom, el autor de La ciudad y los perros era un deportista consumado, un hombre que hasta bien entrado en la setentena corría cinco kilómetros diarios, por eso creíamos que iba a durar para siempre. Pero Vargas no fue precisamente un monje. A pesar de ser un intelectual sus devaneos amorosos lo hicieron una cara habitual en las portadas de las revistas del corazón. Su aventura con su tía Julia le significó una fortuna, La tía Julia y el escribidor vendió millones de copias y además fue adaptada innumerables veces en el cine y la televisión. En Colombia su personaje fue interpretado por un juvenil Victor Mallarino a finales de los años setenta. Su relación con su tía se rompió después de enamorarse de Patricia, su prima, de quien se separó cuando ya frizaba los ochenta años, cuando se enamoró con locura de alguien tan distinto a él como Isabel Preysler. Su separación con Preysler, en enero del 2023, volvió a ponerlo de protagonistas en los amarillistas tabloides madrileños. Vargas Llosa, después de renegar de Fidel Castro y de los amigos de quien él llamaba un dictador despiadado, abrazó, como si fueran una religión, la defensa a ultranza del neoliberalismo, incluso justificando regímenes salvajes como el de Pinochet o apoyando a Keiko Fujimori. Fue candidato a la presidencia de su país, promulgando el credo de Karl Popper y renegó de cualquier tipo de progresismo, inclusive del lenguaje inclusivo. Había que entenderlo, tenía 89 años. Pero no se confundan, Vargas Llosa fue el último grande que quedaba vivo del Boom, fue autor de obras monumentales, que a mi juicio están infravaloradas, como La guerra del fin del mundo , donde relata el levantamiento ultracristiano de Canudos en Brasil, con una puntualidad histórica y una belleza que aún conmueve e impacta. Obviamente que están Conversaciones en la catedral, La fiesta del chivo o La casa verde . Además de ser un narrador fue un innovador literario -algo que contrastaba profundamente con su ideología política- un tipo capaz de escandalizar a todo un continente cuando fue acusado de pornógrafo después de haber escrito Pantaleón y las visitadoras. No, nos confundamos. Ha muerto un gran escritor y un lector encomiable, un tipo que incentivó la lectura de Los Miserables, la obra de Borges y tantos otros maestros gracias a sus ensayos lúcidos, entusiastas, con el visor puesto en romper el nicho de intelectuales sin dejar de ser riguroso. Vargas Llosa despertó comentarios adversos incluso de discípulos suyos como Jaime Bayly, cuya última novela, Los genios, estaba enfocada en ridiculizarlo. No vamos hablar mal de una de las historias de chismes mejor contadas jamás, en donde revela además la razón por la que rompió con García Márquez -tema que no trataremos por respeto a los que ya no están- Vargas Llosa cometió el pecado de vivir demasiado en un mundo donde se veneran los cadáveres hermosos, pero no se le debe restar un ápice de su grandeza. El mejor homenaje es olvidar por un momento sus declaraciones políticas y sumirse en la lectura juiciosa de su obra. En tiempos en donde el Nobel se lo dan a cualquiera, Vargas podría ser el último clásico que en realidad supo darle grandeza a un premio cada vez más decadente. Arrodíllense, ha muerto un grande.
- Transfeminicidio
Por: Juan Guillermo Sepúlveda Arroyave [2] Fuente: la Izquierda Diario El atroz asesinado de Sara Millerey, el pasado 4 de abril en el Municipio de Bello, uno de los 10 municipios que componen el Valle de Aburrá en Antioquia, ha despertado, como es apenas normal, una cascada de reacciones negativas. Las autoridades del orden nacional, regional y local se han pronunciado al respecto, pidiendo castigo y ofreciendo recompensa por los que indiquen el paradero de los responsables. Para finalizar y lo pongo en aras de la discusión, se han hecho preguntas en relación a ¿quién o quiénes perpetraron semejante hecho aberrante?, ¿por qué lo hicieron?, respuesta que le toca dar a las autoridades judiciales, que esperamos sean eficaces y eficientes, pues lo niveles de impunidad en estos casos son alarmantes, según reporte de la Comisión Colombiana de Juristas [1] , la Fiscalía, reporta que el nivel de impunidad es casi total para estos casos; solo hay un reporte del 2 % de sentencias condenatorias y un 1 % de fallos, sin que se conozca su sentido y en cuanto a la identificación de autores de los hechos victimizantes, en el 82.6 % de los casos no se han identificado ni existe alguna estrategia para que avancen procesalmente. En el conflicto armado el panorama es igual, la impunidad es casi total. Razón por la que la Corte Constitucional [2] adoptó medidas tendientes a garantizar los derechos de las victimas, y les ordenó a las entidades materializar acciones en cuatro componentes: el acceso a la justicia y a servicios de salud, acciones de protección y medidas de reparación . La diversidad de identidades de género y de orientaciones sexuales El homicidio contra Sara, que se definía como transexual, despierta indignación por todo lo horrible que rodea el hecho, que no se va a profundizar, pues no es el objetivo de este escrito, pero si quiero reseñar, a modo de información, en qué consiste aquello de la diversidad de identidades de género y de orientaciones sexuales que están señaladas en el acrónimo LGBTIQ+, que vemos en afiches, en titulares de los diarios, en campañas, cada año el día del orgullo gay [3] pero poco sabemos del significado de estas letras y lo que representan. La "L", se refiere a las lesbianas, mujeres que sienten atracción afectiva y/o sexual hacia otras mujeres. Sufren doble discriminación: por su género y por el estigma al que está asociado su orientación sexual. La "G" representa a los hombres homosexuales, que sienten atracción afectiva y/o sexualmente hacia otros hombres. Es el conocido como ‘gay’, palabra venida del inglés que se ha normalizado en el mundo. El 28 de junio es el día internacional del orgullo “gay”. La "B" son las personas bisexuales, es decir, que sienten atracción afectiva y/o sexual tanto por personas del mismo sexo como del opuesto. El 24 de septiembre se celebra el Día de la Visibilidad Bisexual. La "T", este es el caso de Sara Millerey. Esta referida a las personas transgénero que es un término que se refiere a las personas cuya identidad de género y/o expresión de género no coincide con las expectativas convencionales relativas al género y al sexo que se les asignó al nacer. Desde 2008 a septiembre de 2022 más de 4.300 personas transgénero en todo el mundo sufrieron crímenes de odio. Asimismo, en muchos países no se les reconoce legalmente su identidad de género o tienen que pasar por largos procesos para conseguirlo. El 31 de marzo se celebra el Día Internacional de la Visibilidad Trans y el 20 de noviembre, el Día Internacional por la Memoria Trans. La "I" son las personas intersexuales, aquellas que nacen con características biológicas que no se ajustan a las típicas categorías de masculino o femenino. Es decir, nacen con variaciones de las características sexuales como los cromosomas, los genitales, los órganos reproductores o los niveles hormonales. Es importante entender que la intersexualidad se trata de características biológicas y no tiene que ver con la identidad de género ni con la orientación sexual. De discriminación y el estigma que sufren, muchos niños y niñas que nacen intersexuales sufren cirugías médicas innecesarias, invasivas y traumatizantes en sus primeros años, por tal razón el Comité contra la Tortura y el Comité de Derechos del Niño de la ONU han emitido recomendaciones a varios países para que pongan fin a las intervenciones quirúrgicas. El 26 de octubre se celebra el Día de Conciencia para la Comunidad Intersex La "Q", hace referencia a aquellas personas que se identifican más allá de las categorías tradicionales del sistema binario varón/mujer, heterosexualidad/homosexualidad. Son aquellas personas que no se identifican con ninguna etiqueta y quieren vivir su identidad de género/orientación sexual de forma libre y sin discriminación. El “+” , representa a los colectivos que no están en las siglas anteriores. De esta forma, están incluidas identidades como el género fluido o las personas no binarias (cuya identidad de género cambia con el tiempo o dependiendo de la situación), así como otras orientaciones sexuales como la pansexualidad (sentir atracción sexual y/o romántica por las personas sin importar su sexo o género), la asexualidad (personas que no experimentan atracción sexual y/o no desean contacto sexual) o la demisexualidad (personas que solo sienten atracción sexual hacia alguien después de haber formado un fuerte lazo emocional). El + representa la evolución del LGTBI, que busca crear espacios inclusivos y acogedores para todas las personas. La información anterior fue tomada de Amnistía Internacional [4] Delito de odio, feminicidio y transfeminicidio La diversidad de identidades de género y de orientaciones sexuales, unido a otros hechos como la xenófila [5] , el racismo [6] , la aporofobia [7] , entre otras, exigen una serie de reglamentaciones sociales y penales para evitarlos. Por ello vamos a hacer una aproximación a dicho delitos, con el ánimo de informar. El delito de odio es un un tipo de delito que se comete cuando una persona actúa movida por prejuicios o intolerancia hacia otra persona o grupo , por su r aza o etnia, religión, orientación sexual, identidad de género, discapacidad, nacionalidad e ideología. El elemento clave del delito de odio es la motivación del agresor: no solo comete un delito (como una agresión, amenazas, insultos, daños, sino que lo hace por odio o rechazo hacia una característica del otro que considera "diferente". En Colombia, el delito de odio está tipificado en el Código Penal, en los artículos 510 y 510 bis. Este delito se comete cuando se promueve o incita a la violencia, hostilidad, odio o discriminación contra un grupo de personas. El homicidio es un delito que consiste en quitarle la vida a otra persona, ya sea de manera dolosa o culposa. El feminicidio es el asesinato de una mujer por razones de género, es decir, por el hecho de ser mujer. Es la forma más extrema de violencia contra las mujeres y una manifestación de la desigualdad y discriminación que enfrentan. El delito de feminicidio se tipificó en Colombia en 2015 mediante la Ley 1761, que lo define como el asesinato de una mujer por su condición de mujer o por motivos de su identidad de género. El transfeminicidio , el termino surge de "Trans" , haciendo referencia a personas transgénero (particularmente mujeres trans) y “Feminicidio" , que es el asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres. El trasfeminicidio, es el asesinato de una persona transgénero, especialmente mujeres trans, motivado por odio, discriminación y violencia estructural hacia su identidad de género. Es una forma extrema de violencia transfóbica, y se considera un crimen de odio que también puede incluir otros tipos de violencia, como tortura, violación o mutilación. El tipo penal escala de la siguiente manera. Ver gráfica. Elaboración propia Según la Defensoría del Pueblo [10] , La entidad defensora de los derechos humanos reveló que, entre enero y mayo de 2024, atendió 286 casos de violencia contra esta población, en distintas regiones del país. Del número total de casos, la violencia psicológica representó el 55% de los casos, mientras que la violencia física constituyó el 27%. ¿Por qué en Antioquia? Volviendo al caso trágico de la muerte de Sara Millerrey , mucho se han movido las redes sociales dando cuenta de tan horrendo hecho, pero uno que ha llamado la atención es que el delito se cometiera en Bello Antioquia, siendo este departamento donde más se han cometido delitos contra la población del LGTBIQ+, que según informe del ministerio del interior, de trece homicidios cometidos contra dicha población este año seis han ocurrido en Antioquia Razón por la que, León Valencia, Director de la Fundación Paz y Reconciliación, PARES, hizo la siguiente pregunta, el 10 de abril a las 6,48 de la mañana, “Una triste pregunta: ¿Por qué es en Antioquia donde hay más asesinatos de personas trans y LGTBQ+? Ante esa pregunta “triste” hecha por Valencia, que tuvo 580 comentarios, 1.100 personas lo repostearon y 3.100 personas le dieron me gusta, hubo respuestas altamente preocupantes, como: "Porque esto aquí está lleno de camanduleros mama santas, fanáticos y enfermos." "Es una sociedad más conservadora que el resto del país." "Porque son uribistas nazis .... No pendejo, Porque es donde hay más población LGTBQ+." "Porque es donde hay más traquetos, educados en el machismo y la intolerancia." "Es una ciudad homofóbica, porque esa cultura traqueta la tienen tan arraigada y lo peor, es que creería que es la ciudad del país que tiene mayor número de población LGTBQ+... En fin, los uribistas." "Porque son uribistas adoctrinados, homofóbicos y psicópatas. "La cultura traqueta + el machismo + los rasgos fascistas del uribismo." Porque somos una sociedad camandulera y goda, alérgica a todo lo que nos parece extraño, ajeno a lo que encontramos entre las montañas que nos rodean y no nos dejan ver más allá de nuestras propias narices. Digo somos porque soy de aquí, pero he detestado eso desde siempre. Porque hay un ethos nazi en sectores de una sociedad conservadora, goda, machista, misógina, homofóbica y transfóbica. Esa cultura de machos verracos, preñadores, cachondos y borrachos. Dicen que el violador de Claudia Morales es antioqueño. En lo particular me duelen las respuestas anteriores, por mi origen paisa. La investigación penal por la muerte de Sara Millerreey ya se inició, y la discusión de por qué Antioquia es el departamento donde más se dan este tipo de delitos, está servida. [1] Este artículo, antes que nada, pretenden informar y buscando con ello generar algún grado de apoyo, solidaridad y reflexión colectiva. [2] Fundador y director general de Colombia Restaurativa www.colombiarestaurativa.com Reconocido por la Organización de Estados Americanos, OEA, generador de Confianza en América Latina. Abogado, criminólogo, victimólogo, conflictólogo e interesado en la cultura y justicia restaurativa penal y ambiental. [3] Comisión Colombiana de Juristas. Persiste la impunidad para casi la totalidad de casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado y el desplazamiento forzado. Jueves 11 de abril de 2024. https://coljuristas.org/sala_de_prensa/persiste-la-impunidad-para-casi-la-totalidad-de-casos-de-violencia-sexual-en-el-marco-del-conflicto-armado-y-el-desplazamiento-forzado [4] La Mesa de Seguimiento a los autos 092 de 2008, 009 de 2015 y 515 de 2018 de la Corte Constitucional sobre el acceso a la justicia de las mujeres víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado y el desplazamiento forzado [5] Colombia Diversa. https://colombiadiversa.org/blogs/por-que-celebramos-el-dia-del-orgullo/ [6] Amnistía Internacional. LGBTIQ+: ¿Cuál es el significado de cada letra? https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/lgbtiq-significado-cada-letra/ [7] Xenofia, se refiere al rechazo, miedo, aversión u odio hacia personas extranjeras o de culturas diferentes [8] Racismo, es un acto discriminatorio, que consiste en odiar, rechazar o excluir a una persona por su raza, color de piel, origen étnico o lengua entre otros. [9] Aporofobia, un sentimiento de rechazo o miedo hacia los desamparados, los carentes de recursos o los pobres. [10] Licsa Gómez. Defensoría del Pueblo. Alarmante cifra de casos de violencia contra la población Lgbti en Colombia: van más de 280 en 2024. https://www.infobae.com/colombia/2024/06/29/alarmante-cifra-de-casos-de-violencia-contra-la-poblacion-lgbti-en-colombia-van-mas-de-280-en-2024/
- DEL DICHO AL HECHO HAY MUCHO TRECHO: FUERTES CRÍTICAS A LA TRANSICIÓN QUE PROMETE PETRO
Por: Lizeth Serrato Contreras La Transición Energética es uno de los pilares más prometedores del gobierno de Gustavo Petro, quien ha intentado marcar un rumbo diferente en América Latina en los temas de las renovables, apostando por una transformación significativa de su modelo energético. Sin embargo, entre la ambición del discurso y la dureza de los hechos, se ha abierto una brecha preocupante que pone en entredicho la viabilidad del proceso. El gobierno ha tomado decisiones sin precedentes en el territorio, como lo es la suspensión de nuevas licencias para la exploración de petróleo y gas, y la promoción de leyes contra el fracking; estas acciones han sido celebradas por algunos sectores como muestras de audacia política y compromiso ambiental. No obstante, también han sido objeto de fuertes críticas, especialmente por parte de medios internacionales como The Economist , que no ha dudado en calificar la política energética del presidente como “inconsistente” y “llena de riesgos” para la economía nacional. Y es que, más allá del simbolismo de la TEJ, la ejecución técnica no ha tenido gran eco. Colombia sigue dependiendo fuertemente de los hidrocarburos, especialmente del gas natural, cuyas reservas se han reducido en un 58 % desde 2012. La realidad energética choca de frente con la narrativa gubernamental: por primera vez en casi medio siglo, el país ha tenido que importar gas para cubrir su demanda interna. Esto no solo contradice el discurso de autosuficiencia, sino que implica mayores costos y emisiones contaminantes, precisamente lo que se pretendía evitar. Por otro lado, las alternativas exploradas por el gobierno tampoco han rendido frutos claros. Reanudar la cooperación energética con Venezuela se ha visto obstaculizado por sanciones internacionales y por el deterioro del gasoducto binacional. ¿Estamos, entonces, sacrificando el corto plazo por un ideal sin sustento técnico? En este contexto, el debate sobre la Transición Energética en Colombia debe ir más allá del plano político o ideológico. Lo que está en juego no es solo la imagen del gobierno ante la comunidad internacional, sino la sostenibilidad energética del país en los próximos años. Se requiere una mirada integral que combine la descarbonización paulatina con el fortalecimiento de capacidades técnicas, infraestructura y políticas públicas coherentes. Sin una base sólida, el riesgo es que la Transición se convierta en un salto al vacío y siga generando realidades desiguales y conflictos socioambientales. En definitiva, el gobierno de Petro ha abierto una conversación imprescindible sobre el futuro energético del país, pero ha fallado en su ejecución. Si no se corrige el rumbo, la promesa de un modelo más verde y justo podría convertirse en una advertencia más que en una esperanza. El ambientalismo del que habla el presidente se ha puesto sobre una tela de juicio muy delgada en la que solo las acciones contundentes y reales pueden contrarrestar, de no ser así el discurso se convierte en un espejismo energético y, peor aún, nos lleva a pensar si nuevamente volvimos a caer en una ilusión sin futuro.
- La hacienda las Guacharacas, una fuente de desgracias y riqueza para los Uribe Vélez
Por: Redacción Pares El pasado 3 de abril el juicio que se le sigue a Alvaro Uribe Vélez recibió a uno de los testigos más esperados, Pablo Hernán Sierra, alias Alberto Guerrero o Pipintá, ex paramilitar del bloque Nutibara de las AUC. El exparamilitar, quien dio su versión a través de la virtualidad alegando problema de seguridad. En ella afirmó que la hacienda Guacharacas fue el primer gran asentamiento de los paramilitares en Antioquia y que, desde ahí, se sacaba gasolina de manera gratuita. Una de las frases más duras que dio Sierra en su declaración fue la siguiente: “ El expresidente Uribe y a Santiago Uribe, ellos han figurado siempre como los dueños de eso, después vendieron, pero eso fue como para lavarse las manos ahí. Después de todo lo que ocurrió fue que la vendieron” . Sierra también ha hablado de que en las Guacharacas se formó el Bloque Metro y que el paramilitar conocido como “Doble Cero” ayudó a financiar la primera campaña presidencial de Alvaro Uribe. Las Guacharacas es una hacienda de 2.000 hectáreas. Los Uribe tienen un recuerdo muy duro. Allí, el 14 de junio de 1983, fue asesinado el ganadero Alberto Uribe Sierra, patriarca de la familia y uno de los empresarios más conocidos de Medellín. Las Guacharacas era una de las fincas más queridas por don Alberto pero, la aparición de las FARC en la zona y el asesinato de dos de sus trabajadores en una hacienda que tenía al lado de las Guacharacas hizo que Don Alberto y ninguno de sus hijos fuera hasta esta propiedad. Pero el 14 de junio no se aguantó las ganas y le dijo a su hijo Santiago que lo acompañara. Llegaron en helicóptero. Alcanzaron a revisar la casa, a preguntar por el estado de la hacienda. Entonces llegaron 14 hombres, en las primeras versiones que dio la familia afirman que fueron hombres de las FARC. Estaban armados. Le dijeron a Don Alberto que estuviera tranquilo, que querían hablar con él. Pero Alberto era templado y reaccionó sacando un arma y disparándoles. Por segunda vez le advirtieron que no disparara, pero Uribe Sierra no escuchó y volvió a sacar el arma. Lo asesinaron e hirieron a Santiago Uribe quien fue rescatado horas después por su hermano Alvaro. La finca había sido comprada cinco años antes, en 1978. Ahí se dedicaban al ganado. En 1980 los Uribe tuvieron que soportar las protestas de 70 de sus empleados que se quejaban del mal pago que les daban. La riqueza de la propiedad, su exhuberancia, llevaron a que décadas después del asesinato de Alberto Uribe Sierra el ELN se llevara doscientas reses en 1996, cuando Uribe ya era gobernador de Antioquia. El responsable de esta operación era un guerrillero conocido con el alias de “Juan Pablo”, quien días después fue asesinado por paramilitares. De Guacharacas salió también Juan Guillermo Monsalve, el testigo estrella en el caso Uribe, quien fue el hijo del capataz de esta finca y después se enroló en el Bloque Metro. Para acabar de completar las desgracias de esta hacienda en 1996 se la vendieron a los hermanos Gallón, implicados en el asesinato de Andrés Escobar. Durante el juicio que se le sigue a Uribe Vélez, el nombre de esta hacienda a surgido una y otra vez, volviendo a sacar a flote todas las leyendas, desgracias y felicidades que le ha dado a los Uribe sus 2.000 hectáreas.
- 'Calzones' y La Sombra de ‘La Cordillera’ en la Política de Risaralda
Por: Línea de Paz y Seguridad - Línea de Democracia y Gobernabilidad El pasado sábado 8 de marzo, en un evento de precandidatos del Centro Democrático en Armenia , reapareció Cesar Augusto Giraldo Montoya , quién ha sido conocido en los últimos años con el alias de ‘Calzones’, y que presuntamente haría parte del grupo criminal La Cordillera que opera en Risaralda y otros municipios del Eje Cafetero y el Norte del Valle. Ante lo que pareciera ser un personaje muy importante en la política del Centro Democrático en la región, vale la pena preguntarse por las implicaciones que tiene que Giraldo sea relacionado con este grupo criminal, especialmente cuando inicie la dinámica preelectoral en el país. Desde la Línea de Democracia y Gobernabilidad, junto con la Línea de Paz y Seguridad, se realizó el siguiente rastreo para entender la incidencia que el grupo ‘La Cordillera’ tiene en el Eje Cafetero y el papel de César Augusto Giraldo ha tenido en la consolidación del uribismo en Risaralda y su rol como uno de los fundadores y fichas más importantes de ese partido en la región. ¿Qué es la Cordillera y por qué es tan importante en el Eje Cafetero? Fuente: Revista Raya. La Cordillera es un grupo criminal dedicado al narcotráfico con casi 25 años de trayectoria en el Eje Cafetero, siendo el departamento de Risaralda su principal centro de operación. Como se ha mencionado en un anterior artículo de la Fundación Pares , este grupo inicia como una red de ‘ollas’ de microtráfico en Pereira, pero su proceso de expansión se da tras la desmovilización de las AUC, donde Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’, junto con otros exmiembros del Bloque Central Bolívar (BCB), logran ganar control en la ciudad de Pereira y comenzar a cooptar los mercados ilícitos, construyendo un proceso de consolidación que le ha hecho adquirir una capacidad de control criminal prácticamente hegemónica en el departamento, que se ha extendido hacia municipios de Quindío y del Norte del Valle del Cauca. La Cordillera al ser un grupo sucesor del paramilitarismo, ha heredado muchas de sus lógicas y prácticas, junto con los vínculos con sectores políticos y empresariales que no han sido denunciados a profundidad (Mojica y Martínez, 2023) En los años recientes el nombre de La Cordillera se posicionó en la opinión pública al ser acusado de haber cometido el asesinato de Lucas Villa en medio del Paro Nacional de 2021, y también de planear un atentado en contra del entonces candidato Gustavo Petro en 2022. Justamente en ese año, el mismo Petro menciona a Cesar Augusto Giraldo como parte del grupo que quería atentar contra él, a lo que Giraldo respondió con que era un empresario honesto y no tenía nada que ver con lo que el hoy presidente señalaba. Giraldo, quien sería además un miembro muy importante del Centro Democrático en Risaralda, fue respaldado por el expresidente Álvaro Uribe a través de su cuenta de X. Sin embargo, en octubre de 2023 la Revista RAYA publicó una investigación en donde revelaba un informe de inteligencia realizado por la Fiscalía, con un organigrama de La Cordillera en el que aparecía Cesar Augusto Giraldo con el alias de ‘Calzones’, como un miembro de la primera línea de mando del grupo. Sumado a esto, en la investigación de RAYA se exponen algunos negocios ilícitos que podrían relacionar aún más a ‘Calzones’ con La Cordillera, como actividades de compra y venta de bienes raíces a personas asociadas al narcotráfico. Además, se evidenció que ‘Calzones’ era un hombre muy importante para la dinámica política del Centro Democrático en el Eje Cafetero, lo cual puso en tela de juicio al partido, y encendió las alarmas por lo que significaría una presunta cuota directa del crimen organizado en la política de la región. Estos señalamientos sobre nexos entre ‘Calzones’ y el narcotráfico de La Cordillera, claramente reforzaron la denuncia realizada por Petro en 2022. Ante esto, se considera necesario resaltar que las economías ilícitas como el narcotráfico o el microtráfico han estado ligadas directamente a dinámicas de violencia, y control social y político. Hegemonía criminal: control y violencia Fuente: Infobae. Las actividades económicas ilícitas de La Cordillera, que van desde el control de ‘ollas’ de microtráfico, los préstamos gota a gota y los cobros extorsivos hasta el narcotráfico y el lavado de activos, se han mantenido a través de la implementación de prácticas de violencia y vulneraciones a los derechos humanos. A través del microtráfico y la extorsión ha adquirido una capacidad de control social y territorial muy alta en algunos barrios de Pereira y Dosquebradas, como se ha evidenciado en las Alertas Tempranas 003-22 y 001-23 emitidas por la Defensoría del Pueblo. En estos documentos se advierte sobre la capacidad de imposición de normas de conducta, restricciones a la movilidad, asesinatos selectivos como mecanismo de control y ‘ajuste de cuentas’, e incluso la amenaza sistemática a líderes sociales y comunales, que ha producido desplazamientos forzados intraurbanos o a otros municipios de Risaralda. La dinámica de violencia protagonizada por La Cordillera ha sido una constante, evidenciable principalmente a nivel urbano en la ciudad de Pereira y sus municipios colindantes (La Virginia, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal) que se ha mantenido hasta hoy. Según datos del SIEDCO de la Policía Nacional, en Pereira en 2024 se registró un aumento de casi el 30% en los homicidios con respecto al año anterior. Además, desde finales de 2024 a inicios de 2025, la capital de Risaralda ha experimentado una oleada de violencia, expresada en múltiples casos de sicariato y hallazgo de cuerpos desmembrados, lo cual al parecer estaría relacionado con disputas internas de La Cordillera -hoy al mando de alias Diego Pereira- pero también por reconfiguraciones en las dinámicas de los mercados ilícitos, en las que entran a jugar actores criminales y armados externos ( Martínez, 2025 ). Esta situación ha prendido las alarmas de las autoridades locales, que han anunciado medidas para afectar y desarticular al grupo, en donde incluso la DEA tendría participación, lo cual reafirma la importancia que tiene La Cordillera en la dinámica del Narcotráfico del país. En este contexto se han realizado múltiples operativos de capturas a miembros del grupo , sin embargo, como se ha mencionado en anteriores análisis , este tipo de medidas no terminan aportando a la completa desarticulación, sino que producen reconfiguraciones y cambios de mando a través de los cuales continúa operando, pues tampoco se atacan los vínculos sociales, políticos y económicos que sostienen a la estructura. Según la Defensoría del Pueblo, se puede evidenciar que el grupo se ha posicionado como uno de los nodos más importantes de la compleja red de narcotráfico en el país, demostrando poder armado y de control territorial -principalmente a nivel urbano- que se ha extendido hacia al menos 6 departamentos. Además, se menciona que mantiene un interés en incidir en decisiones político-administrativas a través del apoyo y financiamiento a importantes políticos de la región (aunque no se menciona específicamente a cuáles), sumado a prácticas de manipulación electoral (Defensoría del Pueblo, 2023a, pp. 17-18). Esto último configura graves riesgos para el normal desarrollo de las dinámicas electorales, situación que se reiteró por parte del a Defensoría del Pueblo en la Alerta Temprana 030-23 , previo a las elecciones regionales de octubre de 2023. A esto se le suma los señalamientos que se han hecho sobre su actual líder, Diego Fernando Ruiz Quintero alias ‘Diego Pereira’ o ‘Don A’, quien también sería conocido como el ‘alcalde de la noche’, quien tendría una importante influencia política en la región, y presuntamente habría apoyado candidatos y financiado campañas electorales en 2018 y en 2023, resaltando que sobre estos señalamientos no se conoce información rpecisa ( Ortiz, 17 de octubre, 2023 ). La importancia de ‘Calzones’ en la estructura del Centro Democrático en Risaralda Fuente: El Espectador. César Augusto Giraldo Montoya ha sido una figura importante en la política risaraldense y del Eje Cafetero en general. Fue uno de los fundadores del Centro Democrático en Risaralda y, según este artículo de El Espectador , se declaraba entonces a sí mismo como “coordinador” del Centro Democrático en la región, haciendo parte del comité departamental del partido. Según algunas fuentes recogidas por El Espectador , César Giraldo es quien pone y quita los avales a candidatos del Centro Democrático en Risaralda, así como tiene a parte de la directiva del partido presuntamente subordinada a sus directrices, en tanto ha sido uno de los principales financiadores del partido y de campañas políticas en el departamento. De hecho, ha manifestado su capacidad económica y su poder a través de diferentes campañas. Fue uno de los principales promotores de la campaña del NO al plebiscito de 2016, así como ha apoyado las precandidaturas en su momento de Rafael Nieto y Oscar Iván Zuluaga, del mismo modo que también apoyó la campaña de Iván Duque a la presidencia en 2018. Para 2022, Giraldo, a través de su hijo, Cristian Camilo Giraldo Botero, hizo campaña por Federico Gutiérrez e hizo parte de las llamadas “juventudes con Fico". Giraldo Botero es importante porque es el dueño del restaurante “El Arriero Colombiano” (anteriormente conocido como “Rinconcito Antioqueño”), que ha sido desde tiempo atrás un punto importante de reuniones públicas y privadas de Álvaro Uribe Vélez con políticos y figuras importantes del departamento. Fuente: El Espectador. Asimismo, en 2018 César Giraldo impulsó las campañas de Alejandro Corrales Escobar, expresidente de la junta directiva de la Cooperativa Departamental de Caficultores de Risaralda entre 2010 y 2017, electo senador de la República para ese período y que tuvo 21.789 votos en Risaralda; y de Gabriel Jaime Vallejo Chujfí, expresidente de la Cámara de Comercio de Pereira y quien fue electo como representante a la Cámara de ese departamento con 24.000 votos. Ambos con el aval del Centro Democrático. Giraldo Montoya también ha sido cuestionado por aparecer en una foto con el entonces contralor de la República , Felipe Córdoba, para el momento en el que éste último fue elegido, en 2018. De esta foto ni Córdoba ni Giraldo dieron mayor razón a los cuestionamientos de los medios de comunicación.
- Erradicación y sustitución: duplas por superar
Por: Estefanía Ciro-Analista invitada PARES La política antidrogas se expresa en la historia de Colombia en la dupla “sustitución -erradicación”: se promete un proyecto productivo competitivo a la coca, pero se condiciona a la previa erradicación; el incumplimiento no se mide por el fracaso del Estado de “crear la nueva economía” sino en la resiembra por parte del campesino quebrado. Es decir, en el momento de acceder al proceso de sustitución, los campesinos dan un salto al vacío, dependen de la capacidad o voluntad del Estado de cumplir. Uno de los ejemplos más trágicos es Putumayo, laboratorio del Plan Colombia en 1998. Los campesinos, la defensoría del pueblo y las organizaciones de derechos humanos se cansaron de mostrar que el gobierno no les cumplió lo prometido, que los proyectos productivos nunca llegaron, no fueron escuchados y se activaron las aspersiones. Cualquier cambio real en la política antidrogas significa romper este círculo trágico. La erradicación se expresa en tres formas: vía aspersión aérea de herbicida, vía terrestre manual y terrestre con aspersión de glifosato. Por mucho tiempo se priorizó la aspersión aérea con glifosato pues el gobierno de los Estados Unidos y la policía decían que no podían acceder a muchos territorios por la presencia de la guerrilla. Este plan evolucionó y se denominó PECIG - Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante la Aspersión Aérea con el herbicida Glifosato-. De otro lado, la erradicación terrestre manual se utilizó en La Macarena, durante el Plan Consolidación, cuando se trajeron erradicadores civiles del eje cafetero bajo sospechosas contrataciones. De este experimento quedaron víctimas de minas las cuales siguen sin reparación. La tercera estrategia es el PECAT, o programa de erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión terrestre. Mientras el PECIG fue suspendido en el 2017 por la Corte Constitucional hasta tanto se cumplieran unas condiciones, el PECAT tuvo su piloto en 2016 y siguió operando hasta el 2024 asperjando 153 mil hectáreas en 9 años. El máximo histórico asperjado en terreno ha sido en el 2020 y 2021, en plena pandemia; el gobierno de Gustavo Petro disminuyó su ejecución: mientras que en el 2022 fueron destruidas 26 mil hectáreas, en el 2023 se hizo esto con 4,487 y en el 2024 se suspendió definitivamente. La política de drogas actual “Sembrando Vida Desterramos al Narcotráfico” critica la ineficiencia de la erradicación como estrategia antinarcóticos así, “Pese a que entre 2012 y 2022 se erradicaron forzosamente 843 mil hectáreas de coca, el área sembrada aumentó en un 327% (ODC, 2023).” Contradictoriamente, el documento concluyó que esta vez sí iba a ser eficiente, y se iba a hacer erradicación forzada entre otros sobre “quienes incumplan compromisos de sustitución y otros mecanismos de tránsito a economías lícitas”. Es decir, la misma fórmula de salto al vacío de las anteriores estrategias. La dupla de “disuasión” sustitución-erradicación se mantuvo, dejando inalterable la política de drogas y con un país en llamas: récord de producción de cocaína y de incautaciones, pero nulo avance en la agro industrialización de las áreas cocaleras en el país. El decreto de Conmoción Interior para el Catatumbo insistió en eso, “En caso de que en la verificación se evidencia el incumplimiento, se procederá a la cesación de pagos para el núcleo familiar respectivo y la erradicación forzosa, sin perjuicio de las acciones administrativas o judiciales a las que haya lugar”. Es decir, nadie evalúa la eficiencia del Estado colombiano en el cumplimiento, al contrario, cada campesino que se suma a la sustitución está supeditado a la erradicación – terrestre manual o con glifosato-, confiando en que el gobierno va a cumplirle en crear un nuevo proyecto económico de vida. Por supuesto, la presión se aumenta con el gobierno de Donald Trump y enfiló todo el gobierno nacional en sustituir 50 mil hectáreas de coca para evitar la descertificación – como afirmó el ministro de interior- pero es bueno también aclarar que el proceso de reactivación del PECAT empezó a mitad del 2024 en las oficinas del ministerio de defensa y en otras dependencias, como lo muestra el documento que detonó el debate público, un estudio previo para contratos de suministro de glifosato para el PECAT con fecha del 5 de marzo de 2025. Por lo pronto no se conoce ningún informe de los impactos de este plan en estos 10 años, pero sí se puede hablar de la relación de cuatro fenómenos que ocurrieron y están por estudiar: a. la desfinanciación de la sustitución desde el 2018, b. el naufragio de la transformación territorial, c. los más altos índices de erradicación terrestre con glifosato entre 2019-2022 y d. el claro crecimiento de las hectáreas de coca y la producción de cocaína en esos mismos años. ¿Es eficaz esta erradicación? Repetir esta estrategia es una derrota simbólica, por el hecho de que se regrese a pensar que el glifosato es la salida. También es una derrota en términos de política pública, porque no hay ninguna valoración seria de que esta estrategia realmente disminuya los cultivos, mientras en el mundo se acumulan evidencias sobre los daños de este herbicida en la salud y los ecosistemas. Es una derrota política porque mientras el país está esperando que se activen distritos agroindustriales en todos los territorios cocaleros, el presupuesto se está yendo en recolección de datos de la población vía la inscripción a un programa de transferencias condicionadas- sustitución/erradicación- que se ha venido aplicando hace por lo menos 25 años, con la promesa de siempre: “esta vez sí va a funcionar”. Más allá de la discusión de si el presidente Gustavo Petro sabía o no sabía, es importante rechazar la reactivación de un programa que se había suspendido de facto , hacer crítico seguimiento a las experiencias previas y las que quieren activar, exigir la publicación de un plan ambiental y estar atentos a las decisiones del ANLA e ICA. A su vez, monitorear para dónde van los datos que se están recogiendo de los campesinos en Catatumbo y Cauca, reclamar la real transformación de los territorios cocaleros y la anhelada gradualidad, y demandar el principio de distinción entre civiles y combatientes. Toda operación de erradicación es militar o policiva en el contexto actual del conflicto, y los trágicos recuerdos de la masacre de El Tandil, en Nariño, no puede volver a repetirse. Puede, además, estar jugando en contra del proyecto de izquierda, al sumar al caos en el llamado preelectoral que ya nos tocó la puerta.
- La historia del primer parapolítico colombiano que es considerado un héroe en Puerto Boyacá
Por: Redacción Pares Al principio de los años ochenta se erigió un letrero en la entrada del municipio de Puerto Boyacá. En él decía “Bienvenidos a Puerto Boyacá, tierra de paz y progreso, la capital antisubersiva de Colombia”. En pleno Magdalena Medio “Los escopeteros” un grupo de campesinos que recibían plata de los grandes ganaderos para armarse, se organizaron con armas y decidieron rechazar a las FARC que azotaba esas tierras tan ricas. Los Escopeteros era un proyecto armado liderado por Ramón Isaza, precursor del paramilitarismo quien hoy en día, después de soportar los rigores de una enfermedad cognitiva, pudo hacer las paces con el Estado Colombiano. Uno de sus hijos, conocido por su alias de “Terror” era una ficha clave para el Clan del Golfo antes de caer abatido por la policía a comienzos del 2025 “Los Escopeteros” estuvieron apoyados no sólo por los ganaderos y buena parte de los habitantes de Puerto Boyacá sino que también se tejió una política que buscaba darles viabilidad. Hubo un congresista en esta región que tuvo que ver en esto y fue Pablo Emilio Guarín. Sobre él es esta historia. Su infancia la pasó en Puerto Boyacá. Tanto él como su familia se dedicaron a colaborarle al frente 4 de las FARC que pastaba en la zona. Más que por algún tipo de filiación ideológica, los Guarín ayudaban a las FARC por miedo. En el territorio las opciones que le quedan a un colombiano en zona de guerra son pocas. O ayudas o te mueres. Puerto Boyacá, por su riqueza y ubicación, era un pedazo de la torta más que apetecible. Queda a seis horas de Bogotá que se bordea por el rio Magdalena. Entre sus riquezas está el petróleo. La labor que cumplían los Guarín, sobre todo el padre de Pablo Emilio que era enfermero, era la de curar a los heridos de la guerrilla. La guerra los fue poniendo en un bando, el de combatir a las FARC. Por eso creó un grupo paramilitar que tuvo ayuda de los batallones crecanos al municipio, el batallón Bárbula. Así se fueron vinculado narcos que eran dueños de grandes extensiones de tierra, ganaderos cansados de pagar extorsiones y secuestros, políticos y miembros de la fuerza pública. La meteórica subida de Pablo Emilio Guarín, quien pasó rápidamente de puestos secundarios en el partido Liberal a liderar la lucha contra la guerrilla -dicen que el detonador fue la venganza de su amigo Jesús Hernández a manos de las FARC- fue una de las fuerzas que logró a sembrar y hacer crecer la semilla del paramilitarismo en Colombia. Ahora que regresó Carlos Lehder al país debería contarnos cómo se formó el MAS, el movimiento Muerte a Secuestradores, del que Guarín fue miembro en 1982. Se tienen reportes de que Guarín incluso participó en incursiones armadas. 1982 fue un año clave para el crecimiento de las Autodefensas en ese lugar del Magdalena Medio. Ese año se conformó la Asociación Campesina de Ganaderos del Magdalena Medio, la Acdegam. Bajo esta asociación se escondieron los intereses del paramilitarismo, siempre con la ayuda de la Fuerza Pública. En Acdegam surgiría Henry Pérez, otro de los precursores del paramilitarismo y el hombre que lideraría la operación donde fue asesinado en la plaza central de Soacha Luis Carlos Galán. Entre Pérez y Guarin traerían al mercenario israelí Yahir Klein quien sería el hombre destinado a entrenar paramilitares en Magdalena Medio. Su escuela traería muerte y desplazamiento a decenas de miles de colombianos. Guarín llegó a ser Representante a la Cámara por Boyacá en 1986. Su discurso anticomunista pegó bastante en la población. Su figuración en el congreso sólo duró un año. En 1987 las FARC lo mataron en Chocontá. En Puerto Boyacá lo lloraron en su momento y sigue siendo considerado un héroe. Incluso allí la alcaldía creó una medalla al mérito cívico que lleva su nombre: Pablo Emilio Guarín. Por cierto, cuando asesinaron a Pablo Emilio Guarín, El Tiempo sacó esta sentida nota que se convirtió en el primer homenaje público a un parapolítico: "Se temía el asesinato del representa Pablo E. Guarín Vera, aguerrido defensor de las ideas democráticas. Su vida la trazó el signo de una permanente lucha contra las ideas totalitarias perpetradoras del comunismo. Por conocerlo y haber militado en sus filas cuando comenzó su vida política, dedicó el resto de su trayectoria y agitada actividad a desenmascararlo, rechazarlo y buscar en las pugnas electorales lo que consiguió: derrotarlo. Sabía del riesgo que estaba corriendo y había tomado todas las precauciones del caso Por eso esperábamos que el crimen no se consumara Nos duele inmensamente la muerte de Pablo E.Guarin....puede ponerse el ejemplo de la corajuda actitud de Pablo Guarín como muestra de hombría y decisión".












