BUSCADOR PARES
Resultados encontrados sin ingresar un término de búsqueda
- Rechazo de congresistas a intromisión de EE.UU.
Por: Redacción Pares A través de un comunicado, 22 congresistas de la denominada bancada alternativa (Polo, Alianza Verde, FARC, Decencia, Colombia Humana) manifestaron su rechazo por lo que consideran una “abierta intromisión en los asuntos políticos nacionales que viene haciendo el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Withaker”. Los congresistas se refieren a la reunión que sostuvo el embajador estadounidense con senadores y representantes en días previos a la votación de las objeciones presidenciales a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en la que manifestó, según varios de los asistentes, que “el Congreso debía aceptar las objeciones”. “Consideramos que no hace parte de las funciones diplomáticas de su embajada en Colombia intervenir en los debates legislativos y constitucionales que se están desarrollando en las distintas ramas del poder público con relación a la justicia transicional y al proceso de paz”, dice la comunicación. En ese sentido, señalan que es inadmisible cualquier forma de presión a quienes hacen parte de los poderes legislativo y judicial, así sean presentadas ante la opinión pública como “recomendaciones o sugerencias respetuosas”. “El papel de la diplomacia es velar por las buenas relaciones entre países, pueblos y gobiernos, no entrometerse en las cuestiones propias de los órganos de poder público”, expresaron. Para los senadores y representantes, la posición de Whitaker va en contravía de la que ha asumido Jonathan Cohen, embajador de EE. UU. ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en donde ha señalado la importancia de que se promulgue cuanto antes la ley estatutaria de la JEP. “Pedimos al presidente Iván Duque Márquez que por medio del canciller Carlos Holmes Trujillo comunique, a la mayor brevedad, la posición de rechazo del Gobierno Nacional a este acto de violación de nuestra soberanía nacional”, finaliza el documento.
- Estufas ecológicas, una opción para evitar enfermedades
Por Daniela Vargas Ramírez. Colaborador Pares Actualmente, el 15% de la población hace uso de combustibles sólidos para cocinar y 52.6% son población campesina. La Global Alliance for Clean Cookstoves ha encontrado que las poblaciones rurales carecen de alternativas para la cocción de sus alimentos y por eso recurren a combustibles como madera, carbón, y residuos agrícolas. La exposición diaria a este humo puede causar una serie de enfermedades letales como la neumonía, cáncer (y otras enfermedades) de pulmón, y enfermedades de corazón. Aprovechamiento de las energías ‘limpias’ Las estufas limpias de cocción son estufas que emiten menores cantidades de gases efecto invernadero. Estas estufas funcionan por medio de energía solar o la quema de combustibles, brindan una mayor eficiencia, e incluyen un sistema de ventilación. En Colombia se tienen registros de las emisiones de CO2 hasta el 2017. En este año se registran emisiones de 74.954 kilotoneladas, un 5,98% menos que en el año 2016. Colombia está por encima de la media de emisiones, lo que quiere decir que contribuye bastante a la contaminación global. Los riesgos de cocinar con leña Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el simple acto de cocinar representa el quinto riesgo más alto de enfermedades en los países en vías de desarrollo, y es la causante de aproximadamente 2 millones de muertes prematuras por año. Los más afectados son los niños y las mujeres. Las mujeres están expuestas a lesiones de cabeza o de espalda, complicaciones en el embarazo, y mortalidad maternal debido a la agotadora tarea de cargar y transportar grandes cantidades de madera u otros combustibles. Además, puede representar una alta mortalidad infantil, pues al estar aferrados a la madre todo el tiempo, y siendo la función de ellas relegada a la cocina, su exposición permanente a tóxicos se convierte en una bomba de tiempo cuando se le junta con las bajas defensas de los infantes. Una alternativa para combatir el cambio climático Como respuesta a esta crisis se ha creado el Fondo Humanitario para la Cocina Limpia, con el apoyo de la Agencia Noruega para el Desarrollo, con el fin de incrementar el acceso a combustibles y tecnologías más limpias y eficientes para cocinar. Las estufas de cocción limpias son una posibilidad para enfrentar los problemas de cambio climático, pues pueden reducir hasta un 92% de las emisiones de gases de efecto invernadero. También es benéfica para la salud, al evitar enfermedades causadas por los gases que emiten las estufas tradicionales; adicionalmente, ayuda a disminuir la violencia de género, pues evita la exposición de mujeres en situaciones desventajosas, y brinda oportunidades a las mujeres de ser productivas.
- «Presidente, así no se conversa con la Minga»
Por Giorgio Londoño Medina. Investigador Nacional PARES Luego de más de 27 días de movilización, las comunidades indígenas, negras y campesinas reunidas en la Minga del suroccidente sintieron a distancia del gobierno nacional frente a sus reclamos. La “silla vacía” que dejó el Presidente de la República en la plaza central de Caldono, el turbio anuncio del Fiscal General de la Nación sobre supuestos planes de atentar contra el presidente durante su visita al territorio y, además, la decisión de este de resguardarse en la Casa Lúdica del municipio, transmitió un mensaje de desconfianza que produjo un desencuentro mucho más amplio que los trescientos metros que separaban la plaza de Caldono, llena de mingueros a la espera, de la Casa Lúdica, con un presidente atrincherado entre doscientas sillas blancas desocupadas. En los próximos días tendrá lugar el primer Paro Nacional de Duque y parece venir cargado del sinsabor que dejan semanas de movilizaciones en el suroccidente. Además, en menos de un año este gobierno ha afrontado dos grandes protestas y en ambas ha brillado por su baja y desatinada capacidad para entablar diálogos. Con ánimos de comprender qué sucederá con la minga de cara al futuro, pero además para entender sus complejidades y enseñanzas, PARES habló con Feliciano Valencia, líder indígena Nasa, Senador de la república y uno de los voceros más reconocidos de este proceso. En el fondo, nos dice el Senador Valencia, el problema es que “no hay un entendimiento real y sincero. Estamos hablando con alguien que tiene su propia interpretación y no entiende nuestros asuntos. Asimismo, como no los entiende, transmite un mensaje erróneo y termina tergiversando, estigmatizando y, en definitiva, eso no ayuda para nada”. — PARES: Quisiéramos arrancar esta entrevista preguntándole ¿qué se viene para la minga luego de la silla vacía que dejó el presidente Duque? Feliciano Valencia: Cuando uno mira el contexto llega a la conclusión de que se vienen tiempos muy duros para nosotros porque se desató una campaña de desprestigio, de deslegitimación y de amenazas. Hoy vemos los comentarios que se han venido dando contra los distintos procesos de la minga y nos preocupa que ya contemos con siete (7) panfletos de las supuestas Águilas Negras en contra de distintos voceros y voceras. Tenemos también audios amenazantes y quedó en el ambiente toda una sensación de confusión respecto de lo que se planteaba. Lo que uno ve en la opinión pública es que se dice que nosotros solo buscábamos asegurar recursos, pero nunca entendieron el debate que era de carácter político con el presidente de la república. Eso se planteaba en términos de una “conversa” sobre asuntos estructurales porque tiene que ver con la autonomía que hemos venido ejerciendo. Tiene que ver con el fortalecimiento de los gobiernos propios y tiene que ver con la deuda histórica y social de la tierra. También tiene que ver con las muertes y los asesinatos que se han venido cometiendo contra líderes y lideresas indígenas pues vemos cómo se reactivan nuevamente grupos armados al margen de la ley y cómo vuelven a coger fuerza actividades ilegales como el narcotráfico o la minería y prácticamente someten nuestro ejercicio de autogobierno. Así que después de esto vemos muchos asuntos que nos preocupan sobre manera: la seguridad física y familiar de los mingueros y mingueras y muchos retos en términos de cómo concretar el capítulo indígena que se incorporó en el Plan Nacional de Desarrollo, por ejemplo. Además, para el caso del recurso adicional que se logró conquistar en la minga del suroccidente, se vienen dando reuniones concretas con los ministerios para acabar de definir marcadores presupuestales, así como planes, programas y proyectos, y entonces viene un gran debate sobre cómo vamos a blindar esos recursos para que no sean movidos para otros lados. Aunque se pactaron ochocientos veintitrés millones (823’000.000) de pesos, aún no tenemos la certeza de que se vayan a manejar mediante convenios directos con las autoridades indígenas o sus organizaciones. Nosotros tenemos miedo de que suceda lo mismo que en el anterior Plan Nacional de Desarrollo, el del gobierno Santos, cuando se asignaron entre ocho y diez billones de pesos, pero lo hicieron de manera transversal. Es decir, regaron todos los recursos en la oferta y la misionalidad del gobierno. Lo regaron en programas, lo regaron en proyectos, lo mandaron a las alcaldías, lo mandaron a los departamentos para después de terminado su periodo hacer un balance en el que solamente se cumplió el 6%. Se nos vienen además muchas tareas para lograr fortalecer los mecanismos de protección y autoprotección. Esto siempre ha sido así, cada vez que se hace una actividad de este tipo nos matan compañeros y compañeras. Esa siempre ha sido la constante. Hay gente que no entiende la situación, se radicaliza y llega a tomar este tipo de acciones. Y, finalmente, se viene un trabajo muy grande hacia adentro de las comunidades para explicar en detalle lo que se ha logrado. Ustedes entenderán que es un esfuerzo muy grande el que hace la gente. Preparar la minga requiere alimentos, sembrar y cosechar con anticipación, requiere guardar cosechas, requiere guardar recursos y ahorrar para sufragar gastos; requiere dejar de trabajar un mes en la parcela. Garantizar que se mantenga la minga implica todo un esfuerzo colectivo. Por eso también fue tan diciente cuando el presidente de la república va a Caldono y no habló con nosotros. No es una cuestión de egos, no es una cuestión de soberbia, es que la gente fue a escuchar al señor Presidente de la República para que respondiera frente a lo que preocupaba. No atendernos es una situación muy grave para nosotros. Con semejante esfuerzo… Pero en esa medida, creo que también se nos viene una tarea muy grande ya en asuntos organizativos para mantener la unidad de los mingueros. Cómo lograr esto es el reto más grande porque con los recursos que se lograron puede llegar a dispersarse la unidad o se fraccionan los asuntos. PARES: ¿Qué ha pasado con las judicializaciones? F.V: Ese es el otro gran temor de los mingueros porque nos abrieron cuarenta y dos (42) procesos judiciales y de esos se ejecutaron alrededor de siete (7); tres (3) de ellos tienen detención intramural, es decir que están condenados y encarcelados. Los otros están en proceso de investigación. Para ese tema se creó una reunión con la fiscalía y se espera abordar esos asuntos porque las acusaciones van desde terrorismo, quema de vehículos y atentados contra funcionarios públicos hasta bloqueos de la vía y hay demandas de reparación de daños por perjuicios económicos. En fin, se va a tratar de conversar a ver cómo se solucionan esos asuntos dado que El Pital, donde se concentró la Minga, no obstante ser atravesado por la vía Panamericana, es territorio indígena. Los mingueros son indígenas y podríamos entrar a un choque de competencias. Sobre todo, lo que nos importa es esclarecer las acusaciones que se están haciendo porque desde lo que uno ve, el tipo “secuestro”, por ejemplo, no cabría. Nunca se retuvo a militares, ni siquiera a los que disfrazaron de civil e intentaron infiltrar en la minga. Hay una discusión muy fuerte que hay que dar para aclarar la acción de la justicia ordinaria contra los mingueros. PARES: Y, puntualmente, ¿cuál es la posición frente a ese conflicto? F.V.: Hay que analizar varias cosas, por ejemplo, los que ya están condenados y encarcelados por su condición de indígenas deberían ser trasladados a los territorios indígenas. Esa es la primera batalla que hay que dar. Y en segundo caso sería revisar las acusaciones que hay sobre los que están sindicados para pedir que se esclarezcan los hechos porque muchos no son como los plantean. PARES: ¿Cuál cree usted que podría ser el punto más crítico de las próximas semanas? ¿retomarán los bloqueos luego del 25 de abril? F.V: No, hasta ahorita lo que la Minga ha ratificado es que no se cierra el diálogo. Esperamos que el gobierno responda pronto para ver si se da otra posibilidad de hacer un encuentro con el presidente. La minga está dispuesta a conversar y parece que el presidente también ha dicho que el diálogo no se rompe. El segundo tema es que viene la jornada del 25, la Minga no ha determinado cómo va a participar porque eso está sujeto a una evaluación de lo que fue el proceso pasado y al objetivo del paro nacional. Eso lo determinan las autoridades indígenas, toda vez que un mes de movilizaciones deja bastante apretadas a las comunidades, sobre todo en asuntos de sostenimiento. Ya se irán tomando determinaciones, pero por ahora las preocupaciones más grandes son solucionar el tema de las judicializaciones y las amenazas, las tareas técnicas que quedaron para concretar definitivamente los recursos y, además, la promoción de la unidad en la minga. PARES: ¿Pero la minga sigue? F.V: La minga siempre ha estado y siempre seguirá, venimos movilizados desde hace muchos años. Hay que entender que nosotros no nos movilizamos coyunturalmente, es una constante y se van determinando actividades. Como dijeron en Caldono: hoy somos más fuertes y hay que seguir luchando por nuestros derechos. PARES: ¿Cuál mensaje cree usted que no ha entendido el gobierno? F.V: Hay un estigma que se ha usado mucho y es que por nosotros estar en zonas de conflicto armado nos califican de ser proclives a esos grupos ilegales o nos acusan de convivir con ellos, pero nunca reconocen que nadie ha estado más enfrentado a estos grupos que nosotros los pueblos indígenas. Mucha gente no ha entendido que protegemos el territorio. Mucha gente tampoco entiende que hemos pagado un alto costo por atrevernos a construir “autonomía”, porque ese término incomoda a todo mundo. Eso no lo ha visto la sociedad y por eso nos fustigan. Salen a decir ¡es que la disidencia los infiltró! ¡ustedes financian la minga con el narcotráfico! ¡Maduro les mandó plata! Pero no saben el sufrimiento que padecemos para mantener el territorio libre de acciones ilícitas. Al contrario, salimos a la movilización y con lo que regresamos es con muertos y heridos, con mutilados en vez de resultados. Es que dicen: “estos indios tienen y quieren tener más. Les está dando el gobierno y salen a bloquear las vías”. Y no, nuestra profesión no es bloquear vías. La actividad nuestra no es salir a molestar a la gente, pero es el único mecanismo que nos ha servido. Absolutamente todo lo que tenemos se ha logrado luchando, poniendo muertos, sacrificando tiempo. Aquí el Estado nunca nos ha regalado nada. Y por el otro lado, la sociedad no ve las cosas buenas que hacemos en medio de muchas dificultades. La juventud indígena sobre todo está haciendo también industria y empresa con recursos de ellos y la educación nuestra también la estamos recuperando para mantener nuestra ancestralidad. En fin, hacemos una cantidad de cosas que si se conocieran y se visibilizaran cambiarían esa visión que algunos tienen de los pueblos indígenas. No somos mendigos, no andamos molestando. PARES: Parece que un punto crítico ha sido la forma en que el gobierno asume el diálogo ¿Qué debe cambiar frente a esto? F.V: Yo creo que en este mes de movilización el gobierno aprendió realmente por qué es que molestamos tanto los indígenas. Yo siento que la señora ministra del Interior y el doctor Ceballos, así como la directora del DNP (Departamento Nacional de Planeación), entendieron allá en terreno, con botas puestas y en medio del barro, soportando los malos olores de nosotros los indios (risas), cómo es que realmente se conversa con la gente. Ojalá ellos hagan escuela y le hagan entender al gobierno que allá tenemos otra lógica y que no es la misma de ellos. Allá no vale eso de que “es que yo soy el ministro y yo mando”. Allá tenemos voceros, pero quien realmente manda es la gente en pleno, por eso se decide y se habla con la gente. Por eso falló la reunión con el presidente en Caldono, porque él creía que era llegar y decir “vengan aquí a la escuela, solo recibo doscientas personas y arreglo el tema”. Eso fue lo que pensó, pero la minga lo que dijo fue “acá hay miles de personas que lo están esperando y la conversa es con nosotros porque a nosotros, a todos, nos gusta escuchar lo que tiene que decir el señor Presidente de la República”. Esa lógica no la entendió y se atrincheró en la escuela seis horas allí metido, llamando a la Minga, y la Minga acá, en el parque, llamando al presidente. No se pudo llegar a un acuerdo básicamente porque así no se conversa con la minga, con la gente. Alguna vez le hice una pregunta al presidente Santos en tiempos de su primer mandato, cuando llegó a Toribío. Le preguntamos ¿Usted ha visto quién realmente manda en este territorio? ¿Quién lo recibió? La guardia indígena ¿Quién lo trasladó hasta Toribío? La guardia indígena ¿Dónde está la policía en Toribío? Queríamos preguntarle al señor presidente Duque ¿Entiende usted la autonomía indígena? ¿Es capaz de ayudarnos para que la autonomía avance? Es que nosotros estamos haciendo Estado en esos rincones del país. Si al territorio van con prejuicios y miedo, estigmatizan. Eso es una situación bastante complicada que habría que ver cómo superamos para seguir conversando. PARES: En últimas ¿es esto un problema de reconocer que, de alguna manera, esto es un diálogo de gobierno a gobierno? F.V: Claro, y eso choca. Cuando hicimos ese planteamiento de que nosotros éramos gobierno y ellos también esa prepotencia le salió a flote. Dijeron: “no, no, no. Espéreme un momentico que el Estado somos nosotros. Nosotros representamos al Estado”. Dijo el presidente: “yo no voy a conversar allá porque no se puede, las conversas mías son acá en el palacio de Nariño, vengan para acá ¡ah, pero no recibo sino a diez!” imagínese (risas). Esto muestra que no hay un entendimiento real y sincero. Estamos hablando con alguien que tiene su propia interpretación y no entiende nuestros asuntos. Asimismo, como no lo entiende, transmite un mensaje erróneo y termina tergiversando, estigmatizando y, en definitiva, eso no ayuda para nada. Por ejemplo, imagínese lo grave que es cuando un ministro de defensa sale a decir que allá está el ELN metido, que allá están los disidentes, que allá está el Clan del Golfo. Eso no crea confianza y es sumamente peligroso, es ponernos una lápida en el cuello. El miedo, la desconfianza, la estigmatización y la discriminación son peligrosos porque ellos creen que es: “a los indios hay que hacerles firmar esto, que tengan esto y confórmense y no molesten más”. Así no se puede conversar. Es ahí donde fallan porque no nos reconocen como un gobierno, no piensan desde nuestro pensamiento. No son un gobierno capaz de hablar desde los asuntos que nos preocupan a nosotros. Para ellos esto parece ser “ahí está la ley, ya tienen diez billones de pesos” y eso no es un diálogo constructivo.
- «Mi hijo me parió para esta lucha»
Por: Daniela Quintero. Redacción Pares En julio de 2018 la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) abrió el caso 003 para investigar las muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado. Tres meses después el Colectivo de Madres de Soacha presentó un informe ante el tribunal sobre el asesinato de sus hijos, que fueron presentados como guerrilleros. En enero de este año, se reunieron de nuevo en la JEP para exponerle a los magistrados una nueva posición frente al crimen de sus hijos. De acuerdo con el colectivo, los mal llamado “falsos positivos” no deberían ser contados como delitos en el marco del conflicto armado, puesto que, según ellas los militares buscaban beneficios personales. «Soy víctima de una política creada por Uribe» Diecinueve (19) jóvenes desaparecieron entre el año 2004 y 2008 en el municipio de Soacha, Cundinamarca. Luego de varios años de búsqueda, los restos de los jóvenes aparecieron extrañamente en el departamento de Norte de Santander. Tras las pesquisas se descubrió que altos mandos de la fuerza pública dieron la orden de asesinarlos y registrarlos como caídos en combate. A continuación, Luz Marina Bernal, madre de uno de los jóvenes asesinados le cuenta a la Fundación Paz y Reconciliación -Pares, su experiencia de vida que la llevó al activismo. Actualmente trabaja por la paz y la defensa de los Derechos Humanos: Quisiera decir que no soy víctima de un conflicto armado ya que no fueron grupos insurgentes los que desaparecieron y asesinaron a mi hijo. Soy víctima de una política sistemática creada por el entonces presidente Alvaro Uribe Vélez. Él creó la Directiva Ministerial el 17 de noviembre del 2005, firmada por Camilo Ospina Bernal donde pagaban recompensas a militares para que presentaran resultados de los enfrentamientos con las guerrillas. El expresidente les daba otros incentivos como: – Medallas – Cartas de felicitación – Remuneración económica – Permisos a sus casas – Ascensos – Cursos al exterior «Soy la mamá de Fair Leonardo Porras Bernal» Ese fue el contexto y esta es mi historia. Me llamo Luz Marina Bernal Parra. Soy madre de Fair Leonardo Porras Bernal, un joven de 26 años pero un niño en un cuerpo grande ya que su mentalidad llegó hasta los 8 años de educación especial. ¿Usted se preguntará cuál fue la causa de su discapacidad? El 22 de noviembre de 1981 yo cumplí cinco (5) meses de embarazo y tenía un control prenatal cuando un carro me atropelló y desprendió el cerebro de mi bebé. Me llevaron a urgencias, los médicos me examinaron y me dijeron que el feto estaba muerto y que no me podían hacer nada por mi embarazo tan avanzado. En cualquier intervención mi vida corría peligro, entonces me dieron de alta y a guardar reposo para que mi cuerpo expulsara el feto en su debido tiempo. El 22 de diciembre de 1981 estaba cumpliendo 6 meses de embarazo cuando nació mi hijo Fair Leonardo a las 12 del día. Por sorpresa fue un parto normal, pero a los 3 meses mi hijo empezó a presentar fiebre y convulsiones. En la Clínica San Rafael le dieron la orden de Hospitalización porque tenía una meningitis aguda. Por lo tanto, mi hijo quedó con dificultad de aprendizaje, nunca pudo aprender a leer, ni a escribir. También tenía una parálisis en su pierna y brazo derecho. Así es que yo me dediqué a enseñarle a Fair Leonardo durante 26 años cómo convivir ante una sociedad sin que fuera discriminado por su condición. A pesar de esas dificultades mi hijo prestaba un servicio social a una comunidad ayudando a las personas. Como amigo era muy respetuoso y colaborador, como hermano sobreprotector y cuidaba mucho a sus dos hermanitas. «A Fair Leonardo lo desaparecieron un 8 de enero» A Fair Leonardo lo desaparecieron el 8 de enero del 2008 a la 1:30 de la tarde. Lo llevaron hasta Ocaña, Norte de Santander y allá lo asesinó el Ejercito Nacional de Colombia. Para ser exactos la Brigada Móvil 15. Los militares que lo asesinaron lo hicieron pasar por el jefe de una organización narcoterrorista. Duré 8 meses buscando a mi hijo en clínicas, hospitales, casas de albergue, con el Inpec y Medicina legal. Tan pronto desapareció, empecé a buscar en las calles y carreras del municipio desde las 4:00 de la mañana, todos los días. Levantaba a los habitantes de calle pensando que mi hijo podría estar durmiendo entre ellos. Yo sabía que lo habían sacado de Soacha y no había podido regresar a casa. Pensé que había tenido un accidente. Era una zozobra contante. Me preguntaba cada instante en qué condiciones estaría mi hijo. Si habría comido, tendía frio, estaría durmiendo. Es un dolor que no le deseó a nadie, después de los 8 meses de búsqueda, el 16 de septiembre de 2008 me llamaron de Medicina Legal. Me atendió la doctora Diana Ramírez y ella me leyó una lista. Allí estaba el nombré de Fair Leonardo Porras Bernal, quien según ella, se encontraba en una fosa común como NN (nombre desconocido). El 23 de septiembre Medicina Legal me entregó unos documentos para poder ir hasta Ocaña a recuperar los restos de mi hijo la exhumación. A los dos días viajé y solo me entregaron una parte de sus restos. «Le prometí a mi hijo que iba a buscar la verdad» Fair fue raptado y asesinado, junto con otros jóvenes de los que tampoco se conoció el paradero en varios meses. Sin embargo, el 8 de octubre Uribe salió a los medios de comunicación a decir que los jóvenes de Soacha no se fueron a coger café a Santander, sino que tenían propósitos delincuenciales. Esas palabras de ese señor me indignaron tanto que le prometí a mi hijo -mientras miraba su rostro en una foto- que lo que me restara de vida era para buscar la verdad y ayudar a todas las familias de víctimas en este país. Entonces estudié durante 6 años acerca de los Derechos Humano para poder entender el conflicto colombiano, y conocer de los hechos victimizantes que han venido ocurriendo durante estos 60 años. De esta manera pude empezar a participar en eventos y en las delegaciones que asistimos a La Habana, en el marco de los diálogos de Paz. «Hay que educar en el respeto a la vida» No es fácil en Colombia ser defensor de DDHH. Se extermina cuando se reclaman nuestros derechos. Cada día es muy difícil pero a pesar de eso hay que seguir luchando por un país mejor por lograr destejer una guerra absurda que ha hecho tanto daño y empezar a tejer una paz estable y duradera Esto se logra con verdad, reparación integral para todo un país, garantías de no repetición. Pero sobre todo con justicia social, para nuestras nuevas generaciones que no merecen vivir otros 60 años de guerra. Yo tengo 5 nietos y no es justo que ellos tengan que vivir todo esto. Yo empecé a luchar contra un Estado, un Gobierno y unas cúpulas militares en octubre del 2008 después de la desaparición y asesinato de mi hijo. Yo creo que para poder avanzar hacia una paz estable y duradera necesitamos educar y concientizar al país con una pedagogía de respeto, hacia la vida, que no haya indiferencia, indolencia, ni frialdad respecto a lo que pasa en el país. Por eso estamos trabajando mucho con el arte que es una forma de recuperar toda la memoria. Por medio del teatro, la pintura, los grafitis, los tejidos, poesía, documentales, entrevistas, películas, libros, marchas y galerías. El arte nos transforma para bien. Yo siempre he dicho que yo parí a mi hijo para la vida y mi hijo me parió para esta lucha.Y por todo esto vale la pena entregar el resto que me queda de vida. Para lograr esa paz anhelada tenemos que sanar física, psicológica y espiritualmente nuestro cuerpo interiormente para poder ayudar a un cambio verdadero.
- Humedales, primera defensa frente al cambio climático
Por: Redacción Pares El cambio climático es una de las realidades más urgentes a las que se enfrenta la humanidad y el planeta. Según la Convención sobre los Humedales (Ramsar) en el último siglo el mundo perdió el 64 % de los humedales, y continúa su descenso a un ritmo del 1 % anual, porcentaje mayor a la tasa actual de deforestación. En Colombia, cerca del 95 % de la transformación de los humedales se debe a la actividad ganadera (63,7 %), la deforestación (15,9 %) y la agricultura (15,3 %). En cuanto a la mitigación, los humedales sirven como sumideros de carbono al capturar cerca del 40 % de los gases de efecto invernadero generados en el planeta. Colombia, país de agua Por lo tanto, su destrucción, afectaría el proceso de captación de dichos contaminantes que viajarían libres por la atmósfera, reteniendo el calor (con implicaciones en el calentamiento global y en el incremento de las temperaturas), hasta afectar el sistema climático y las relaciones entre las personas y los ecosistemas. En Colombia, de las 30 millones de hectáreas (ha) que se identificaron en un comienzo, el 24 % de las zonas con características de humedal, o evidencias de haber sido humedal en el pasado reciente, fueron transformadas. De 1122 municipios que tiene el país, 1100 tienen humedales; 30 de estos registran más del 70 % de su territorio cubierto de humedal. En tiempos de cambio climático, el privilegio de Colombia como país de agua, debería considerarse un factor fundamental de adaptación y defensa para el bienestar humano a largo plazo. Por tanto, es de interés superior definir políticas de desarrollo compatibles con la conservación de los ecosistemas y la resiliencia frente a impactos climáticos. Otros aportes en el ámbito de la mitigación y la gestión de riesgos están asociados a la estabilización de costas y la regulación de la cantidad y calidad del agua. Los humedales son la primera barrera de defensa contra la acción de huracanes y tormentas severas, disminuyen el impacto por fuertes vientos y suministran recursos para el consumo.
- Hay que acelerar la implementación de la paz
Por: Redacción Pares Tras dos años de la firma del Acuerdo Final, más de dos tercios de los compromisos en el Acuerdo están en progreso o se han completado. Según el último Informe del Instituto Kroc ‘Hacia una paz de calidad en Colombia‘, desde la toma de posesión del presidente Duque en agosto de 2018, el proceso de implementación ha avanzado con lentitud. Cabe recordar que el Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz de la Universidad de Notre Dame es uno de los centros de estudio más reconocidos a nivel mundial, por sus investigaciones interdisciplinarias sobre una amplia gama de temas relacionados a la construcción de paz y justicia. Hay que acelerar el ritmo de la implementación De acuerdo a la investigación, el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 y varias de las principales líneas de política del nuevo Gobierno, incluyendo el presupuesto, están en proceso de discusión y aprobación en el Congreso, y definirán el curso de las acciones para la implementación del Acuerdo durante los cuatro años siguientes. Para el Instituto Kroc, a la espera de un análisis más en profundidad una vez se apruebe el PND, no hay una incompatibilidad entre las prioridades del Acuerdo y las prioridades del Plan Nacional de Desarrollo. Se estima que la plena implementación del Acuerdo es una estrategia que puede ayudar a la nueva administración a lograr muchas de las prioridades que se ha trazado y a alcanzar resultados rápidos en beneficio de los colombianos. Por lo tanto, para los expertos es de gran importancia acelerar el ritmo de implementación y asegurar que las principales medidas tengan concreción en las regiones, garantizando los enfoques de derechos humanos, género, étnico, territorial, y se pueda asegurar que las víctimas sean la prioridad en la construcción de paz. El Acuerdo de paz en cifras A febrero de 2019, el 69% de los compromisos en el Acuerdo Final están en proceso de implementación. Un tercio de estos compromisos han alcanzado niveles avanzados de implementación, es decir, se han implementado completamente (23%) . Treinta y cuatro por ciento (34%) de los compromisos están en un estado de implementación mínima. Estos son compromisos que han iniciado su implementación, pero por su cronograma previsto o por el nivel de avance que tienen a la fecha, no es posible saber si se podrán implementar completamente. El treinta y uno por ciento (31%) del total de compromisos no ha iniciado implementación. Hay que fortalecer la estabilidad jurídica del Acuerdo El principal logro y área de avance es el fin del conflicto armado entre el Gobierno y las FARC, es la transformación de ese grupo guerrillero en partido político que participa en la vida política nacional. Estudios comparados de otros procesos de paz muestran que, alcanzar los primeros dos años tras la firma del acuerdo sin retornar al conflicto armado, es un hito importante que augura buenas posibilidades de éxito. El acompañamiento internacional se ha mantenido con fuerza, señala el estudio, de forma unánime apoya el Acuerdo de Paz y su implementación. Los buenos oficios internacionales, la asistencia política y económica han sido fundamentales para mantener el ‘momentun’ de la paz tras la firma del Acuerdo Final. Sin embargo, indica el informe, es necesario fortalecer y proteger la estabilidad jurídica del Acuerdo Final y terminar de aprobar las leyes y normas pendientes.
- Ángela Robledo ¿en la mira de una ofensiva jurídica?
Por: Sergio Saavedra. Redacción Pares Nueve meses han transcurrido desde que al Consejo de Estado llegó una demanda interpuesta por Juan Carlos Calderón España en contra de la curul de la representante a la Cámara, Ángela María Robledo. Una verdadera andanada jurídica uribista que ya cobró su primera pieza: Antanas Mockus. Hace semanas se vienen adelantando una serie de arremetidas que, como en este caso, buscan sacar del tablero político a una de las mujeres más importantes en el escenario político de los últimos tiempos La representante ha sido certera al decir que la demanda se cae desde su planteamiento, puesto que está enfocada en la curul, y esa nulidad de elección no aplica, debido a que Ángela María no se presentó para congresista, sino que su curul está consagrada en el artículo 112. El caso de Ángela María Robledo no sería igual al de Antanas Mockus, en el sentido en que medio millón de personas votaron para senador y perdieron su curul. Este caso sería en contra de más de 8 millones de votantes que querían que ella fuera la primera vicepresidenta de Colombia y que, en el marco del Estatuto de Oposición, tendría que seguir ocupando su lugar en la Cámara de Representantes. Un recuento del proceso Precisamente, la demanda de Calderón España fue radicada en la Sección Quinta del Consejo de Estado. Según el ciudadano, quien entre otras cosas es el presidente de la “Veeduría Ciudadana Recursos Sagrados”, Robledo habría incurrido supuestamente en doble militancia. Según las cuentas de Calderón España, el error de la representante estaría en que, supuestamente, ella no renunció a la curul que ocupaba en la Cámara de Representantes en el periodo de 2014 a 2018, dentro de los 12 meses anteriores a su inscripción como candidata a vicepresidenta. Para Calderón España es insuficiente el tiempo de la renuncia de Ángela María, quien se apartó del cargo el 20 de marzo de 2018 para ser la fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro. Robledo fue pieza clave para que el proyecto de la Colombia Humana, en las pasadas elecciones presidenciales, obtuviera la histórica cifra de 8‘024.697 votos. Su participación desde la academia y en la política ha sido reconocida y le ha permitido generar un movimiento que ha podido articular voces, configurándose como una de las voces más importantes en la política a nivel nacional. Además, entre otras cosas, ha liderado los lineamientos para la política de mujeres en Bogotá hasta que dichos lineamientos se consolidaron en el Plan de Igualdad de Oportunidades para la Equidad de Género. Asimismo, fue directora del Departamento Administrativo de Bienestar Social del Distrito, para el segundo periodo de Antanas Mockus como alcalde de Bogotá. También su papel en el estos meses en el Capitolio ha sido determinante en la Comisión de Paz del Congreso de la República. Así las cosas, habrá que esperar que pase la semana santa para que el Consejo de Estado defina sobe la nulidad de la curul de la representante. Por su parte, la presidenta del Consejo de Estado, Lucy Jannette Bermúdez indicó al respecto “El cargo por el que se demanda es por doble militancia, se señala que no habría renunciado con el suficiente tiempo a su curul y al partido en el que estaba afiliada antes de participar en las elecciones, que, como consecuencia, luego, terminó ocupando la curul en el Congreso de la República”. En este sentido, Calderón España señala que Ángela María debió renunciar el 26 de enero de 2017 y no el 20 de marzo de 2018, para hacer parte del proyecto de la Colombia Humana. Las pretensiones de Calderón España Para Calderón España, Robledo, supuestamente, violó el régimen de inhabilidades que establece la ley 1475 de 2011 y que fija que “una persona que haya sido elegida para un cargo de elección popular por un partido o movimiento político debe renunciar un año antes de las elecciones si dese aspirar o contar con el apoyo de otra colectividad”. Dándose la declaración de nulidad de la designación como representante, el demandante busca además que a la congresista le cancelen la credencial como representante del Movimiento Colombia Humana para el periodo 2018-2022, credencial que le había sido expedida por el Consejo Nacional Electoral. La defensa de Ángela María Robledo La decisión que mantiene en vilo la estadía de Robledo en el Capitolio, ha generado bastante controversia y malestar. De hecho, vale la pena recordar que el actual presidente de la República, Iván Duque Márquez, renunció a su cargo como senador por el partido Centro Democrático el 20 de marzo de 2018; para convertirse en el candidato que escogió Álvaro Uribe para la contienda por ocupar la Casa de Nariño. Es más, Duque Márquez en la presentación de su renuncia solicitó que la misma se hiciera efectiva hasta el 10 de abril de 2018, además tuvo tiempo para decir que su lucha sería por “que nuestro país no quede entre el socialismo y el continuismo”. Para Robledo, la inhabilidad no existe puesto que no está consagrada en el art 197 de la Constitución Política. Además, la representante ha insistido que su articulación al proyecto de la Colombia Humana como fórmula vicepresidencial, no se pudo conocer con anterioridad. Ella ha señalado que la exigencia de que su renuncia debió hacerse 12 meses antes, no se da como tampoco se dio la de Duque al Senado. La representante ha manifestado que en primera instancia la doble militancia no está contemplada en la Constitución, cuando se trata de presidencia y vicepresidencia. Ha señalado, enfáticamente, que nunca estuvo inscrita de manera paralela en dos partidos. Además, ha recordado que su curul es el resultado de un derecho constitucional y en garantía de representación de la oposición. Justamente, su curul está consagrada en el Estatuto de Oposición, en el artículo 112. Es decir, ella no se presentó para ser elegida como congresista, pero como fue para ser candidata a vicepresidenta no le aplicarían los alegatos de Calderón España. Una impulsora de grandes debates Dentro de su papel en este periodo legislativo sobresale el debate de control político sobre los asesinatos de líderes y lideresas sociales en Colombia, audiencias públicas sobre la situación de Derechos Humanos sobre la protesta social, como lo fue el caso de la movilización estudiantil del año pasado. Asimismo, el debate de control político en la Comisión Legal de la Mujer a los compromisos consignados en la Ley 1413 de 2010 y el Plan de Desarrollo sobre la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo y el Sistema Nacional de Cuidado. Además, ha impulsado audiencias públicas sobre acoso sexual en las Universidades y la creación e impulso de las Mesas de Legislación Participativa con organizaciones sociales y el liderazgo en las mesas de género, minero energética y justicia y DDHH. Vale la pena señalar que ha emprendido un seguimiento a los compromisos consagrados en el Acuerdo de Paz, sobretodo lo correspondiente al enfoque de género.
- Aquileo Mecheche Baragon, otro mártir chocoano
Por: Redacción Pares Aquileo ‘Aquileito’ Mecheche Baragon, de 52 años de edad quien deja ocho hijos, del Resguardo de Rio Chintadó jurisdicción del Municipio de RioSucio, fue presidente del Cabildo Mayor Indígena del Bajo Atrato CAMIZBA – ASOREWA, y rector desde hace siete años de la Institución Educativa Indígena Jagual y defensor de DDHH. La Defensoría del Pueblo y otras organizaciones registran más de 400 asesinatos de líderes y lideresas sociales hasta la fecha. Sin embargo, para Pares estas cifras se consolidan en el marco de la violencia selectiva. En ese sentido, el homicidio no es registrado como un asesinato de líder social sino que primero se investiga si ese asesinato fue en razón del ejercicio de su actividad como líder social. Otra razón de la variación en las cifras con otras organizaciones es el periodo en el que se han analizado los datos. En el caso de Pares, las 247 víctimas fueron contabilizadas desde la firma del acuerdo de paz. Por último, “el último contraste que hicimos muy fuerte fue con las cifras que registra el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) sobre asesinato selectivo contra líderes sociales”, explicó el Coordinador de la línea de Postconflicto. El viacrucis del Chocó El hecho ocurrió en la cabecera municipal de Río Sucio, Chocó, a las 10 de la noche del 12 de abril de 2019. El líder indígena Aquileo Mecheche Baragon, fue sacado de su residencia y asesinado diagonal a las instalaciones de CAMIZBA tras recibir tres impactos de balas en el rostro. El viacrucis en el Chocó es de muchos pasos, a propósito de la Semana Mayor, en el mismo Chocó, en el Municipio de Bagadó, otro dirigente Embera murió por deficiencia de servicio médico, se trata de Abelardo Rivera, docente de la comunidad de Iraka del Resguardo Alto Andagueda, ex Cabildo Mayor y ex Concejal de Bagadó. Con el dirigente Abelardo van más de 10 indígenas reportados este año por muerte, a causa de la deficiencia de servicio médico, en gran medida por el confinamiento a que son sometidos por el conflicto armando en su territorio. Por ejemplo en Juradò: “antes se tenía placa e insumos para tomar la gota gruesa de la Malaria, hoy eso no hay. Desde Juradò este año están remitiendo paciente a Quibdó para la toma gruesa, y eso aquellos que pueden ser trasladados a centros de salud de la región y si corren con suerte a la capital del Chocò”, recalcan otras voces que claman a grito ser escuchados “En un departamento selvático como Chocó, en algunos municipios no hay suero antiofídico para tratar mordedura de serpiente…”, y lo peor aún muchos menores y mayores siguen muriendo por malaria, diarrea e infecciones respiratorias…”, estos relatos se repiten y no cesan en cada vuelta del viacrucis. El cuerpo de Aquileo fue devuelto a la Madre Tierra El cuerpo de Aquileito Mecheche fue sembrado o devuelto a la Madre Tierra. De acuerdo a la cultura Embera Dóbida la siembra o dejar sembrado en la Madre Tierra, en lengua materna se denomina ÊÛJÃTHE, parecido alcance para Embera Katio que es Jou bu dai. Se resalta que la siembra es en abundancia, ya que la partida no es una pérdida en la medida que trasciende a otro vida y desde allí seguirá guiando a su Pueblo.
- Primer informe de violencia electoral: PARES
Por: Redacción Pares La Fundación Paz y reconciliación -PARES, presentó el primer Primer Informe de Violencia y Dinámica Electoral 2019 que registra hechos victimizantes en contra de funcionarios públicos, precandidatos, candidatos, militantes políticos, autoridades indígenas y denunciantes de corrupción. VEA Y DESCARGUE AQUÍ EL INFORME COMPLETO En Colombia, la violencia electoral está atada, no solo a las dinámicas locales de conflicto armado y criminalidad, sino también a las dinámicas políticas clientelares y corruptas. Tradicionalmente, en Colombia la violencia es un mecanismo más de competencia electoral. El informe registra hechos victimizantes en contra de funcionarios públicos, precandidatos, candidatos, militantes políticos, autoridades indígenas y denunciantes de corrupción. Se excluyen los líderes sociales y defensores de derechos humanos dado que Pares realiza un especial periódico dedicado exclusivamente a ellos. Algunas cifras del Informe de Violencia Electoral Desde el 27 de octubre de 2018 hasta el 30 de marzo de 2019, excluyendo los hechos perpetrados contra líderes sociales, en el Sistema de Información de la Fundación Paz y Reconciliación se contabilizan 42 hechos de violencia electoral, que dejaron un total de 80 víctimas. Los sectores políticos más victimizados son aquellos que se encuentran en crecimiento, es decir, los sectores alineados con el gobierno y los partidos de oposición según se ha registrado en el Informe: 1. Contra partidos de gobierno se registraron diecisiete (17) hechos (21,25%). 2. En contra de partidos independientes, doce (12) hechos (15%). 3. Por su parte, los partidos de oposición encabezaron la tendencia con veinticinco (25) casos, que suman el 31,25% de todos los hechos registrados. A estos últimos se suman tres (3) hechos (3,75%) ocurridos en contra de movimientos afines a partidos de oposición. 4. Finalmente, debido a que el proceso electoral se encuentra en una etapa temprana, en el 29% de los registros (23 hechos) no fue posible identificar la alineación de los actores electorales. ¿Quiénes son los responsables de la violencia electoral? Al igual que otras manifestaciones de violencia política, como la ejercida contra líderes y lideresas sociales, predominan los hechos cometidos por agentes o estructuras no identificadas (80%). Por su parte, los perpetradores que usan el nombre de Águilas Negras concentran su accionar en amenazar a perfiles políticos afines o pertenecientes a partidos de oposición. A este actor no ha logrado atribuírsele ningún asesinato y, sin embargo, son quienes más han amenazado con el 16,25% de todos los casos (13 amenazas) en lugares como Bogotá, Pueblo Rico (Risaralda), Mocoa (Putumayo), Buga y Alcalá (Valle del Cauca).
- Aumentan los casos de violencia sexual contra niños y niñas
Por: Daniela Quintero. Redacción Pares El Instituto de Medicina Legal señaló, en su último informe, que en Colombia aumentaron los casos de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes el año 2018. Menores entre 10 y 13 años los más afectados Según la institución, hubo dos grupos de edad que sufrieron este flagelo en mayor cantidad. El más afectado oscila entre los 10 a 13 años. En ese sentido, en 2017 se presentaron 7.735 casos, y en 2018 fueron 8.439. El segundo grupo que registró los episodios de violencia más altos fue el de los niños y niñas de 5 a 9 años, que aumentó con 912 casos. El año pasado se registraron 5.500 casos mientras que en 2017 fueron 6.412. Por lo tanto, hubo una variación porcentual del 16,6 %. Otro patrón que detalló el informe es que de ese universo de datos, las niñas y adolescentes son las más vulnerables. La medición general que va desde los 0 hasta los 17 años, arrojó que en 2017 hubo 17.261 víctimas correspondientes al sexo femenino, mientras que en los niños y adolescentes se registraron 3.077 casos. En 2018 las niñas y adolescentes víctimas de este delito fueron 19.323. Entre tanto, el sexo masculino registró 3.465 casos. De acuerdo con la institución, la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes preocupa por el aumento en los últimos años. Un caso reciente De acuerdo con el artículo 208, Acceso Carnal Abusivo con menor de catorce años del Código Penal. “El que acceda carnalmente a persona menor de catorce (14) años, incurrirá en prisión de doce (12) a veinte (20) años”. Sin embargo, hay casos que cuando no son expuestos en los medios de comunicación quedan en el olvido. Asimismo, la Procuraduría y la Fiscalía han señalado que en este tipo de delito contra menores, alrededor del 80% de casos quedan en la impunidad. Esta semana la ciudadana María Camila López decidió publicar un video en redes sociales en el que denunció que el padre de su hija había abusado sexualmente a la menor, tras la decisión de un juez en la ciudad de Medellín de absolver al victimario. “Este tipo abusó sexualmente de mi hija, la violó, la tocó y resulta que mi hija no me dijo a mí, le dijo a la mamá de ese tipo. La mamá de ese tipo lo ocultó un mes entero dejando que la abusara”, comentó López en el video, en el que dejó ver su impotencia. Según narró, desde junio del año pasado empezó el trámite jurídico contra el padre de su hija cuando conoció la situación. La pequeña de 3 años le confesó a una psicóloga lo que había sucedido: “sí mi papá me ha tocado y a mí me duele y no me gusta”. López fue hasta la Comisaría, luego a la Fiscalía. Le hicieron también un examen a la menor para determinar si era cierto, y determinaron que sí era culpable e inicialmente le prohibieron acercarse a la niña. Sin embargo, la Fiscalía tomó una última decisión esta semana que frustró a López. La entidad le argumentó que él no puede perder los derechos y “entonces cada 15 días puede ver a la niña”. El informe también señaló que los abusadores de los niños y niñas están en su mayoría en el ambiente donde viven o son cuidados. Y los principales victimarios suelen pertenecer al núcleo familiar. La investigación determinó que los padrastros son los principales responsables de los abusos contra menores de edad.
- El propio gobierno creó el malestar con Washington
Por: Daniela Quintero. Redacción Pares El presidente Donald Trump volvió a arremeter contra su homólogo colombiano. Esta vez aseguró que Colombia envía a criminales “intencionalmente” a su país y recordó que durante este gobierno ha aumentado el negocio de las drogas. “No tengo dudas de que Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia (…) los están enviando porque no los quieren en sus países. Los están enviando a Estados Unidos porque creen que la gente de Estados Unidos es estúpida y los va aceptar”, expresó el miércoles en un evento político en el Estado de Texas. A su paso, el presidente Iván Duque respondió que a Colombia nadie le tiene que dictar lo que debe hacer, porque “Colombia es un país que sabe cooperar internacionalmente”. Trump contra Duque, razones del ataque El subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, Ariel Ávila señaló que hay tres razones por las cuales Trump ha estado lanzando fuertes críticas al Gobierno de Iván Duque: “El primer análisis es que el Centro Democrático y el uribismo cometieron un grave error, porque antes de que Juan Manuel Santos terminara su gobierno, basaron su campaña en decir que el proceso de paz aumentó el negocio de la coca. También dijeron que Santos era un gran problema y que cuando ellos llegaran iban a solucionar todo”, apuntó. En ese sentido, tanto Duque como su partido fueron los que crearon este ambiente en Washington. En el gobierno de Santos hubo varias advertencias en ese sentido, pero no se habían registrado la seguidilla de críticas hacia Colombia. Lo segundo es que Trump está en campaña. “Yo creo que él no diferencia a Duque de Santos, yo creo que no le importa. Por lo tanto, lo que sí quiere es otra vez causar miedo porque es su campaña del miedo y va a seguir haciendo eso. Este año y medio que nos queda es así, hasta las próximas elecciones en Estados Unidos”. Y el tercer problema, es que efectivamente en Estados Unidos hay un problema de salud pública por los opioides. De acuerdo con el analista han muerto más norteamericanos a causa de la droga, que en la guerra de Vietnam en la que se registraron aproximadamente 58.000 muertos. “Ahora bien, la cocaína no es un opioide sí, pero esas diferencias no las entienden. Droga es droga, no importa si es marihuana, cocaína o si es heroína”, agregó. Así las cosas, hubo una estrategia del uribismo para condenar las políticas de Santos y mostrar que iban a solucionar el problema del negocio de las drogas en el nuevo gobierno. Sin embargo, ahora están pagando las consecuencias porque los cultivos de coca siguen en aumento. Por otro lado, Trump en campaña regresa a su estrategia del miedo para brindar soluciones a sus electores. A eso, se suma el problema de salud pública y por eso el motivo de sus arremetidas contra Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia. Los tres primeros con los cuales han reñido por el tema migratorio y el último por el aumento de la producción y exportación de cocaína. Cabe destacar que Colombia es el primer productor de cocaína en el mundo y el país que más consume de la droga nacional es Estados Unidos. Ante las situaciones expuestas, la estrategia de Trump le ha funcionado. Según el analista, la estrategia de los neopopulistas es llenar de pánico. Trump, mejor que hace cuatro años Trump “la tiene muy difícil para ganar, pero está mejor que hace cuatro años. Cuando fue candidato presidencial la mitad del Partido Republicano no lo quería, hoy todos están con él”, añadió Ávila. En el 2017 cuando estaba en campaña, el establecimiento político republicano no votó en su mayoría por él. De hecho algunos votaron por Hillary Clinton, situación que ha cambiado desde entonces. “Hoy todos están con él. Cuando fue electo no había mayorías republicanas en Senado, hoy tiene mayorías, y hoy tiene más dinero que hace cuatro años”, concluyó. En definitiva, Trump seguirá lanzando pullas a los países que le sirvan para alimentar su campaña de miedo. Pero de acuerdo con el analista, puede que no le alcance como estrategia política para los próximos comicios.
- «En Colombia hay una guerra contra la educación pública»
Por: Carlos Castelblanco Pinedo – Redacción Pares “Colombia se ha movido con la idea de que uno va al colegio y le transmiten datos, llena cajoncitos. Ese concepto hay que sustituirlo por el de enseñar a pensar. En nuestro país no lo hemos logrado, y no por culpa de los maestros, sino por un Estado que no invierte en sus maestros, que estigmatiza a sus maestros, que no entrega textos y no hace cambios curriculares. Lo que tenemos es un Estado que abandona la educación y en los últimos 20 años no ha habido ningún avance en calidad educativa.” Pares habló con Julián de Zubiría Samper, Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador. Economista de la Universidad Nacional e investigador pedagógico. Ha sido Consultor del Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, de la Universidad del Parlamento Andino y del Convenio Andrés Bello. Profesor de maestrías en México, Chile, Ecuador y Colombia y de cursos postdoctorales en Universidades de Venezuela. Miembro fundador y director desde 1991 de la innovación pedagógica del Instituto Alberto Merani en Bogotá, en la cual se creó y validó la Pedagogía Dialogante. Varios de sus libros son usados como textos en quince países de América Latina; en especial en Perú, Ecuador, México y Venezuela. Su obra más divulgada es “Los modelos pedagógicos”. Ha investigado y publicado diversos libros y ensayos sobre las temáticas del desarrollo del talento, los fundamentos del currículo, la investigación en educación, las competencias argumentativas, las teorías de la inteligencia y los diversos modelos pedagógicos. Pares: ¿De qué manera el conflicto armado en Colombia ha penetrado en la cultura, en la forma de ser de nosotros como pueblo? Julián de Zubiría Samper: En 2009 se firmaron unos acuerdos, pero hay que diferenciar estos acuerdos de la paz; la paz implicaría múltiples tipos de procesos y quisiera enfatizar en uno en particular, el cambio cultural. Colombia heredó una cultura de las mafias del narcotráfico y de la guerra. Es, como la denominó Antanas Mockus, la cultura del atajo; hace creer al que evade impuestos o irrespeta una fila que es más inteligente, y sí, se siente más inteligente porque ‘tumbó’ al Estado y al hacerlo le quitó la educación y la salud a los sectores más desfavorecidos. Esa cultura se expresa en frases tales como cuando alguien ve un muerto en la calle y dice “quién sabe qué debía” o “quién sabe en qué andaba”. Esas expresiones convalidan la muerte, el asesinato. O cuando en los medios de comunicación, para referirse a un asesinato, lo llaman ‘falso positivo’; eso es equivocado porque conceptualmente es una denominación que disminuye la gravedad de lo que pasó, en realidad es el asesinato por parte de un miembro de la fuerza pública contra un ciudadano indefenso y totalmente desligado del conflicto y lo hacen ver como otra cosa. En la educación también hay miles de expresiones que nos muestran cómo la guerra permeó toda la cultura; usamos nombres como ‘concentración escolar’, ‘mortalidad académica’, ‘carga académica’ con esto lo que quiero señalar es que el problema de la guerra no es solo el enfrentamiento entre un ejército irregular y uno regular, es más complejo, porque permeó íntegra toda la cultura, por eso hay gente que habla de buenos muertos y que está bien matar a cierto tipo de personas. Pares: ¿Se refiere concretamente a algunos mensajes publicados en redes sociales por el expresidente Álvaro Uribe? J.dZ.S: El Centro Democrático, no solo el expresidente Uribe, ha sido un factor polarizador, generador de odio. En el paro más complejo de los últimos años aparece un mensaje diciendo que el presidente Duque no debe ir a la Minga, que no se reúna con los indígenas, sino que más bien deje bloqueada esa vía y fortalezca un paso alterno. Luego sale a decir que es preferible una masacre a negociar con terroristas; no, eso es una irresponsabilidad descomunal. Pero no lo miremos únicamente a él, hay que mirar la cultura, es decir, por qué esas expresiones tienen tanto apoyo, eso habla muy mal del país; habla de un país que no ha logrado salir del odio que generan las guerras, de la desconfianza que generan las guerras. Pares: ¿Cómo se ha fracturado esa convivencia y qué papel puede desempeñar la educación en un proceso, que podríamos llamar, de sanación social? J.dZ.S: Por ejemplo, los colombianos creemos muy poco en las instituciones, pero a mí me ha interesado especialmente el tema de la juventud y en ellos el asunto es mucho más grave. Los estudios nos muestran que los jóvenes confían solo en cuatro (4) de cada 100 personas que conocen: papá, mamá, un hermano, una tía o el abuelo, nadie más. «Pese a que la Ley General de Educación estableció desde 1994, tres años de atención obligatoria a los menores, hoy tan solo el 55% de los niños y niñas del país están matriculados en transición. El Estado, una y otra vez, ha violado lo establecido en la Ley.» Foto: Pares No confían en los vecinos, en la sociedad. Y esto es producto de la guerra que ha roto el tejido social, los lazos de confianza porque en la guerra, por definición yo tengo que desconfiar de todos para subsistir y ahí es donde entra la educación, porque es ella quien va a restablecer ese tejido social, quien va a fortalecer esa confianza, es a través de la educación que elevamos los niveles de empatía que permite que me ponga en el lugar del otro. La educación es la encargada de fortalecer la confianza y la tolerancia, es decir, que yo entienda que los seres humanos tenemos ideologías distintas, deseos distintos, formas distintas de amarnos. Pares: ¿Y ese proceso de cambio se construye en la escuela, en el aula? J.dZ.S: Ahí el punto clave es entender que no solo se educa en un colegio. Cuando un expresidente dice, con cuatro millones 800 mil seguidores en una red social, que esto va para una masacre, él está educando, es decir, mal educando. Cuando él dice que hay buenos muertos está mal educando, está llevando unos mensajes a la gente. Los medios de comunicación también educan, la clase política educa, los jueces educan; entonces qué ven los jóvenes, ven una clase política muy ligada y a unos jueces muy ligados a la corrupción, por lo tanto el proceso de educación no solo se da en un salón de clase, sino en un noticiero o en una sentencia de un juez también. Entonces, cuando le preguntan a un joven de 15 años ¿para salir adelante pasaría por encima de otro? en zonas de conflicto uno de cada dos dijo que sí, que lo haría, y cuando les pregunta por qué, estos muchachos dicen que eso es lo que han visto. Es decir, la cultura adopta esa idea del ascenso rápido y a costa de lo que sea, como la mafia y la guerra. Pares: ¿Quiénes han sacado ventaja de ese desajuste cultural y educativo que hay en Colombia? J.dZ.S: Eso lo han aprovechado algunos partidos políticos para sacar ganancia, desde esa cultura se instalan y le hablan a la gente, es decir, han convertido el odio en votos y eso es lo que promueven. Además, cuando venimos de una guerra tan larga y tan dolorosa promover el odio es fácil porque quedan heridas. A esos dirigentes les ha faltado visión de futuro, esa clase política piensa en las próximas elecciones, pero no en las próximas generaciones. «El Plan Nacional de Desarrollo menciona que de cada cien estudiantes que se matriculan en el primer grado, tan solo 44 logran graduarse del colegio, pero no se hace la pregunta más importante: ¿por qué sucede esto? ¿por qué el sistema no logra retenerlos?» Foto: Pares Y los educadores también tenemos que pensar qué va a pasar con las próximas generaciones, se requiere un cambio cultural en donde la educación llegue a acuerdos con la clase política para construir, para no promover el odio, para no estigmatizar. Por ejemplo, los maestros en Colombia están totalmente estigmatizados: que adoctrinan, que son guerrilleros; ningún país ha salido adelante con este discurso, ni uno solo existe en la historia humana que haya salido adelante sin apoyar la educación, sin invertir en la educación, formando mejores maestros. Pero en nuestro país hay un ‘discursito’ contra la educación pública, contra los maestros. Pares: ¿Es el caso de la fallida propuesta de un congresista del Centro Democrático acerca de regular la libertad de cátedra? J.dZ.S: Exacto, esa idea es una clara muestra de cómo no se deben hacer las cosas. Si esa propuesta hubiera triunfado, automáticamente hubieran quedado prohibidos todos los clásicos de la literatura, porque esas obras conducen a reflexiones políticas, si lee a Shakespeare es el tema del poder, o a García Márquez con el tema de la violencia partidista. Que un parlamentario haga esa propuesta es muy preocupante, y ni siquiera son propuestas de ellos, son tomadas del gobierno de Bolsonaro en Brasil. Son ideas que deterioran la calidad de la educación porque lo que hay que hacer en educación es exactamente lo contrario, la educación se hizo para que la gente sea más libre, más autónoma. Lo que necesitamos es llevar la reflexión, el pensamiento crítico al aula, mientras eso no se haga, Colombia no va a mejorar la calidad de la educación. Si uno quiere mejorar la calidad de la educación, tiene que formar mejores maestros, todos los países que salieron adelante formaron maestros, le metieron recursos e hicieron todo lo posible para que los maestros sean cada vez mejores. En Colombia hay una propuesta muy completa para la formación de maestros y se presentó hace cuatro años, es el Informe Compartir, sin embargo este Plan Nacional de Desarrollo no cogió nada, absolutamente nada, y eran ideas sencillísimas. Por ejemplo, hacer que todo profesor nuevo entre a trabajar sólo una clase cuatro horas o cinco horas a la semana con un profesor que lleve mucho tiempo para aprender de él. Eso es muy fácil, muy barato y muy importante. Pares: ¿Se puede afirmar que la educación bilingüe es un progreso en el sistema educativo nacional? J.dZ.S: En Colombia, en los últimos 20 años, no ha habido ningún avance en calidad educativa, no hay un punto en el que hayamos avanzado desde el año 2000 hasta el 2018. Ahora, pensar que la buena educación es la del colegio que ofrece bilingüismo es una idea equivocada en Colombia y en América Latina. Las pruebas indican que el nivel que tenemos en la primera lengua es muy grave, es tan malo que no tiene sentido pensar en una segunda lengua. El problema en Colombia es que no hay lectura crítica, no hay lectura de macroideas, mucho menos escritura. Antes de hablar un segundo idioma hay que oír en el primero. Y no son los maestros, es la clase política la que generó un país polarizado, excluyente, estigmatizado y eso se expresa en competencias comunicativas, en que la gente no oye. No es el momento del bilingüismo. El bilingüismo en Colombia se puede trabajar más o menos en 100 colegios de 13,000 colegios, porque en esos el nivel de primera lengua es muy bueno. Colombia tiene buena educación para el 2% de los estudiantes, eso es terrible, y muy regular para un 80% más grave aún, uno puede afirmar que en Colombia el sistema educativo no disminuye las brechas sociales porque la educación pública básica es de muy baja calidad, mientras que la educación de un grupito de estratos altos es de muy buena calidad. Un pequeño grupo del 2%, por lo tanto esa brecha se ha ido aumentando. Si yo lo miro en quinto de primaria, está la brecha, en noveno está más amplia y en 11 aún más; sin embargo, donde se revierte la situación es en la universidad. Colombia sí tiene muy buena educación universitaria, muy buena educación superior. «Se sigue trabajando un currículo descontextualizado, que enfatiza en aspectos fragmentarios,pero el nuevo plan de Desarrollo no dice una sola palabra sobre estos temas. Ese es el costo de dejar de lado todos los estudios y diagnósticos previos.» Foto: Pares Uno puede afirmar que las mejores universidades colombianas son públicas, pero no solo la Universidad Nacional sino que en su conjunto son significativamente mejores. Yo he hecho estos seguimientos: he tomado las pruebas Saber Pro y algunas universidades privadas quedan muy altas siempre, pero si usted mira en qué nivel entraron los estudiantes y en qué nivel terminan, concluye una cosa muy interesante, y es que en la universidad pública el progreso de los jóvenes es mucho mayor. Pares: ¿Cuál es su análisis sobre la universidad pública en Colombia? J.dZ.S: En Colombia hay una guerra contra la educación pública; y esa guerra tiene un componente que es financiero. Cada vez hay menos recursos, por ejemplo en el año 92 le pasaban 10, 8 millones por estudiante, en el 2018 4,8 millones: cada vez las universidades públicas reciben menos recursos por estudiante. También es una guerra en el imaginario, que es lo que uno llamaría estigmatización. Se instala la idea que la universidad pública es mala, se la tomaron los guerrilleros. Pero mire lo que pasó con las movilizaciones de estudiantes a finales del año pasado, es una cosa única en el mundo donde los estudiantes de manera pacífica y masiva cuidaban a la policía. Eso no pasa en ninguna parte, ellos dieron un ejemplo a la ciudadanía, y por eso la ciudadanía estuvo totalmente con ellos. Los sondeos de opinión dijeron que el 94% estábamos de acuerdo con las peticiones de los estudiantes. Un pequeño grupo, muy aislado, muy marginal son los que tiran piedras, son los que usan armas hechizas y les dan oportunidades a los sectores de extrema derecha para invadir la universidad pública. Los estudiantes tienen todo el derecho a protestar todas las veces que consideren, pero de manera pacífica, sin capucha porque los estudiantes no lanzan piedras, lo que lanzan son ideas, propuestas y argumentos. Lo que pasó entre octubre y diciembre de 2018 cuando los jóvenes debatieron, con una solvencia increíble, todos los problemas de la educación superior en Colombia, con argumentos. El país quedó impresionado de ver muchachos con un liderazgo altísimo, con una claridad asombrosa, y eso es lo que deben lanzar los estudiantes. Esas marchas tuvieron un resultado positivo gigantesco. Cuando se mire la historia de la educación en Colombia, de los recursos de las universidades públicas vamos a encontrar que en el año 92 eran los más altos y bajaron hasta el 2010, vino la MANE y subieron un poquito, luego volvieron a bajar hasta el 2018 cuando vino la gran movilización, y ahí sí subieron de manera significativa. Lo rescatable en materia educativa que tiene este Plan Nacional de Desarrollo del presidente Duque es que gracias a las movilizaciones de los estudiantes hay recursos para la educación superior, y esa tendencia es producto de las muy buenas movilizaciones que tuvieron los estudiantes. Pares: Su posición frente al Plan Nacional de Desarrollo de este gobierno es pesimista ¿Cuáles son los puntos más críticos? J.dZ.S: Este Plan Nacional dejó por completo de lado el Plan Decenal 2017-2026, que había sido formulado tan solo un año antes, después de consultar a más de un millón de colombianos y de que por espacio de un año trabajó una Comisión Académica en la que estaban algunos de los más destacados educadores y pedagogos. «Avanzaremos muy poco en la reflexión e implementación de un currículo que trabaje las competencias esenciales para pensar, comunicarse y convivir. No tenemos un gobierno interesado en tomar las medidas que se requieren para enfrentar el viejo problema de la calidad de la educación.» Foto: Pares Este gobierno acaba de botar a la basura todo ese trabajo y desaprovechó la oportunidad para construir política de Estado en educación. Es un PND muy pobre en diagnósticos y corto en ideas y propuestas. El tema del currículo es grave, ya que ni siquiera aparece mencionado. En todo el texto tampoco aparece mencionada la palabra paz. ¿Acaso será posible una buena educación que no ayude a consolidar la paz en Colombia? Si no educamos a los niños y los jóvenes para la reconciliación será imposible disminuir la brecha social que tenemos. Seguiremos teniendo una educación pública de muy baja calidad. Pares: ¿Cómo analiza la propuesta del senador Uribe Vélez de trasladar, con financiación gubernamental, a los niños y jóvenes de menos recursos a la educación privada? J.dZ.S: La propuesta del expresidente Uribe de la educación pública y educación privada es muy mala. ¿Cómo así que el gobierno va a financiar para que los estudiantes vayan a la educación privada? Esa propuesta es muy equivocada porque no incluye un buen diagnóstico. Él parte del supuesto de que la educación pública es de muy baja calidad, cosa que es cierta, y que la privada es de alta calidad, cosa que no es cierta. La peor educación de este país es privada, eso hay que entenderlo. Es decir, la peor de todas es privada, y la mejor también. Solo el 2% de la educación privada está muy bien, el 98% está mal. Además, en ese 2% se hacen las cosas que él no quiere que se haga, por ejemplo en ese 2% hay total libertad de cátedra, en ese 2% hay empoderamiento de los maestros, de la comunidad educativa, cosa que él no quiere, en ese 2% hay lectura crítica y seminarios, son profesores con muchísima amplitud de pensamiento, hay estudiantes empoderados, hay simulaciones de cómo funciona Naciones Unidas y simulaciones de cómo funciona el Congreso, de cómo funciona el mundo. Hay total libertad de cátedra y no se siguen los lineamientos del Ministerio, hay ajustes curriculares, hay contextualización del trabajo, hay intercambio con otros colegios, dicho de otra manera, es exactamente lo que Uribe no quiere que se haga, por eso es de tan buena calidad. La calidad de la educación pública se puede mejorar si se forman maestros, si usted cambia el currículo, si usted introduce en el currículo pensamiento crítico, si introduce en el currículo lectura crítica, convivencia, ahí empieza a mejorar la calidad de la educación pública. Lo que hay que hacer es fortalecer esa educación pública en la base porque ese es el cimiento de Colombia.












