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- Foro Nacional de Incidencia: el país desde las regiones
Por: Redacción Pares El jueves 10 de mayo de 2 a 6 de la tarde, con el fin de compilar la agenda territorial, representantes de las regiones del país se reunirán en un foro para exponer los asuntos más importantes que los aquejan. El evento está convocado por la RedprodePaz, la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, Viva la ciudadanía, Fundación Ideas para la Paz (FIP), ENEL, Redunipaz, Programa Puentes para la paz, Consorcio para el Desarrollo Comunitario, Corporación alemana, Fundación mi sangre, Lutheran World Relief y National Endowment for Democracy. Contará con la asistencia de expertos que dinamizarán las ideas planteadas por las organizaciones. El director de la Fundación Paz y Reconciliación, León Valencia, hará parte del panel junto con Claudia Martínez, María Victoria Llorente, Cristina Plazas, Luciano Sanín, Monseñor Ómar Alberto Sánchez. Para asistir se debe confirmar la asistencia se debe enviar un correo electrónico a juancamilo.plazas@redprodepaz.org. El evento será trasmitido vía streaming desde la página de Facebook de la Fundación Pares @parescolombia y de Redpordepaz.
- Comunicado de la diócesis de Buenaventura
Por: Redacción Pares Comunicado de la diócesis de Buenaventura. La iglesia católica manifiesta su preocupación y clama por la vida y dignidad ante las recientes desapariciones de personas en la zona del río Naya, los atentados contra miembros del ministerio público y el desplazamiento de esas poblaciones rivereñas al casco urbano de Buenaventura.
- Los retos del postconflicto: justicia, seguridad y mercados ilegales
Celebramos la 3ra edición del libro Los retos del postconflicto. (Ávila, A. y Valencia, L. 2016) con la publicación del prólogo. Por León Valencia Agudelo, Director de la Fundación Paz y Reconciliación -Pares Este libro, según me dice el editor, verá la luz en marzo (2016). Es posible que aún no se haya firmado el acuerdo de paz con las FARC, pero seguramente estaremos muy cerca. En todo caso a lo largo del 2016 la guerrilla y el gobierno darán cinco pasos que nos llevarán a las puertas del postconflicto. Uno, firma del acuerdo de paz. Dos, concentración de las FARC en diversos lugares del país e inicio del cese bilateral definitivo de las hostilidades. Tres, refrendación de los acuerdos mediante votación ciudadana. Cuatro, conversión de los acuerdos en leyes y decretos por parte del presidente Santos y de la Comisión Especial legislativa. Cinco, dejación de las armas por parte de las FARC. Estos pasos consumirán la atención de todos los colombianos. Pero en medio estarán siempre algunas preguntas: qué hacer después del desarme, dónde hacerlo, cómo hacerlo y cuáles son las responsabilidades del Estado y la sociedad. En los capítulos que componen Los retos del postconflicto intentamos dar una respuestas a estos interrogantes en temas que son fundamentales para el país. Se trata de investigaciones y reflexiones que hemos realizado en el seno de la Fundación Paz y Reconciliación a lo largo de estos tres años. Desde cuando se hicieron públicas las negociaciones con las FARC tuvimos la convicción de que terminarían con éxito. Era, desde luego, una hipótesis arriesgada. Pero hicimos un seguimiento pormenorizado del conflicto colombiano a lo largo de 12 años, produciendo, año por año, informes y evaluaciones, y por eso conocíamos los cambios en las estrategias, en los discursos, y en las formas organizativas de las guerrillas. Teníamos muchas señales de que las FARC habían comprendido la imposibilidad del triunfo militar y querían buscar el camino de la política y la democracia para hacer valer sus ideas y sus propuestas. Pero también teníamos señales de que el presidente Santos sabía, después del gran esfuerzo de la ofensiva que significó la política de la Seguridad Democrática, que la rendición de la guerrilla o su destrucción total sería una larga, atroz y descomunal tarea, que implicaría grandes costos para el país. La confluencia de estas dos percepciones daría por la fuerza de la realidad un resultado de negociación política y terminación del conflicto. Entonces nos aplicamos con entusiasmo a insistir en la preparación del postconflicto. Nuestro argumento es el siguiente: en el país se han firmado diversos acuerdos de paz, pero no se ha podido doblar la página de la violencia política, porque no se ha hecho postconflicto en los territorios donde ha estado la guerra y porque no se ha hecho la paz con todos los actores, es decir, se ha negociado y se ha firmado con uno o varios protagonistas de la violencia y se han dejado por fuera a otros que muy pronto han tomado las banderas, las zonas y los negocios de quienes salieron de la confrontación. No queremos que esto ocurra, no podemos permitir que esto ocurra. Ahora la guerrilla más grande, la más poderosa, la más ambiciosa, está claramente jugada por la paz. Es una oportunidad de oro para avanzar hacia el final del conflicto armado y hacia una reducción significativa de todas las violencias. Por eso nos hemos tomado el atrevimiento de hacer la lista de los municipios donde han estado las guerrillas en los últimos treinta años y donde, por consiguiente, es preciso intervenir a corto, mediano, largo plazo para construir Estado, mercados legales e instituciones que nos permitan conjurar la tentación de seguir en la confrontación. Hemos clasificado estos municipios con arreglo a sus necesidades, capacidades y posibilidades en la construcción de la paz. También estudiamos la situación actual de los herederos de los paramilitares y los retos que tiene el Estado para someterlos. Así mismo hacemos una radiografía del ELN y resaltamos la importancia de comprometer a esta organización en un proceso de paz. El presidente Santos y los jefes de las FARC han estado, no sin razón, dedicados a buscar la firma del acuerdo de paz. Esa es la primera y principal tarea. Pero ahora les toca poner el ojo en otros actores armados y en lo que vendrá después de sellado el pacto de paz. También a la sociedad le corresponde mirar el mañana. No será fácil. El poco conocimiento que tienen las guerrillas acerca del funcionamiento del Estado y, a la inversa, la escasa comprensión que tiene el gobierno de las guerrillas y sus relaciones con la población y con el territorio, será la primera gran dificultad del postconflicto. Quizás este libro contribuya a tender un puente entre los protagonistas de la paz. Está hecho con esa intención. Está hecho para mostrarles a las FARC las realidades de los municipios donde tendrán ocasión los territorios de paz. Está hecho con la idea de indicarle al gobierno algunos aspectos de la manera como la guerrilla tramitaba conflictos y regulaba las relaciones sociales y las economías ilegales en el territorio. Los textos son, desde luego, controversiales. El tamaño del postconflicto tiene que ver con la visión que tengamos del conflicto. Nosotros no dudamos en calificarlo de conflicto político y social de larga duración que ha comprometido a la nación y a sus territorios y por eso abogamos por un proyecto de reconstrucción de país. La paz barata a la que aspiran muchos no es deseable ni posible. Lo acordado en La Habana es apenas el abrebocas de grandes transformaciones. Ese es el espíritu de este libro.
- Los trinos de León: ¿Y ahora qué pasará con Viviane?
Por: Redacción Pares Nuestro director, León Valencia, está trinando como nunca: a casi 20 días de las elecciones presidenciales, las alianzas para la primera vuelta ya están dando mucho de qué hablar ¿Qué significa que Viviane Morales se una a la campaña del candidato del Centro democrático, Iván Duque? Los que aseguraban que Duque sería el protagonista de la campaña y Uribe estaría atrás acompañando otra vez se equivocan, el expresidente está en primer plano y en algún momento se convierte en el único y esconden a Duque como ocurrió con Zuluaga — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 30 de abril de 2018 Vivian Morales revivió a Somos un partido heredero de la parapolítica y ahora llega al uribismo la mata de ese fenónemeno que tanto daño le ha hecho a la democracia, pero Duque dice sin rubor que va a luchar contra la corrupción — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 4 de mayo de 2018 Doña @mluciaramirez Y don @IvanDuque Así van a cambiar el país El bello equipo de trabajo de Iván Duque;url=https://t.co/UEjfAQ23cM — Ariel Ávila (@ArielAnaliza) 3 de mayo de 2018 De @azableh Viviane Morales era lo que le faltaba al Centro Democrático para dar el salto definitivo al siglo XVII. — Tola y Maruja (@Tolaymaruja) 4 de mayo de 2018 Arias le pide a Duque no hacer alianza con Viviane Morales https://t.co/gydBVU8Xgb vía @RevistaSemana — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 4 de mayo de 2018 En quien hay menos decoro? En quien estuvo al tanto de un sinnúmero de procesos judiciales ciertos contra prestigiosos miembros del uribismo y ahora los abraza o en quienes ayer acusaban a Viviane Morales de lo pero y ahora la reciben en sus filas — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 4 de mayo de 2018
- El bello equipo de trabajo de Iván Duque
Por Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares En esta campaña presidencial nada extraña, alianzas de todo tipo, discursos y prácticas contradictorias y hasta negociaciones secretas entre políticos se han comenzado a saber. Obviamente el mejor ejemplo es el de Vargas Lleras, quien logró quitarle a Duque parte de los ñoños, además se llevó una veintena de políticos cuestionados de todo tipo de partidos y arrebató un sector de los conservadores. Pero la campaña de Duque en la última semana ha mostrado un comportamiento similar a la de Vargas. Se darán cuatro ejemplos. El primero tiene que ver con Luis Alfredo Ramos, quien es el actual jefe de debate de la campaña de Iván Duque. El señor Ramos tiene ponencia positiva de sentencia condenatoria por relaciones con grupos paramilitares en la Corte Suprema de Justicia, situación que fue filtrada a los medios de comunicación hace un par de semanas. A pesar de ello, el uribismo lo sigue manteniendo en el cargo de jefe de debate, como si nada. Haciendo la investigación sobre esta alianza, en Antioquia y Medellín, se supo que la negociación fue la siguiente: Germán Vargas Lleras le ofreció alianza a Luis Alfredo Ramos, algunas fuentes indican que incluso le ofreció la vicepresidencia de la república. El uribismo ante esta situación le ofreció la jefatura de debate, y además le garantizó que el hijo de Luis Alfredo Ramos, es decir, Alfredo Ramos junior, sería el seguro candidato a la Alcaldía de Medellín. Con esa propuesta, el uribismo logró sacarle a Vargas Lleras un sector importante del Partido Conservador en Antioquia. El segundo ejemplo es un trino de Marta Lucía Ramírez, en él, como se ve en la siguiente foto, se observa cómo, muy orgullosamente, la candidata vicepresidencial manifiesta que José David Name está promoviendo en el Partido de la U la libertad de voto, para así lograr adherirse a Duque. Los Name son una vieja clase política clientelista de la costa Caribe, la cual cayó en desgracia por unos años, a costa del crecimiento de Gerlein y los Char. Ahora está intentando revivir su poder a punta de ser un comodín o partido de gobierno. En los últimos años ha vivido de negociar mermelada. Lo complicado de todo esto es que en el discurso, la campaña de Duque, dice ser la alternativa contra la corrupción y la fórmula para crear una nueva Colombia, y seguramente piensa que lo va a hacer con los mismos corruptos de siempre. El tercer ejemplo es el apoyo que recibe Duque en el departamento de La Guajira. Allí la estructura de Kiko Gómez está en campaña por Duque. No debe olvidarse que Gómez fue gobernador de La Guajira y durante su administración decenas de niños murieron de hambre y sed y miles de millones se perdieron en corrupción. Además a este exgobernador se le condenó por múltiples homicidios y está siendo investigado por otros tantos. Por si fuera poco se le acusa de tener relaciones con el criminal Marcos Figueroa quien además habría financiado su campaña. Seguramente Duque y Marta Lucía harán de Colombia un mejor país con estos aliados y seguramente garantizarán que La Guajira salga del círculo de corrupción y violencia en la que se encuentran. A todo lo anterior se le suma un cuarto ejemplo. Uno de los primeros políticos en alianza con Duque fue José Obdulio Gaviria, el senador del CD, que ha sido uno de los principales alfiles de batalla del uribismo. Leyendo la primera edición de un libro del Osito o Roberto Escobar Gaviria, el hermano de Pablo Escobar, el jefe del Cartel de Medellín, se lee la siguiente perla: “Oiste José Obdulio cuando subías a La Catedral que mi hermano te diera plata, ahí si eras primo, pero ya no… él solía visitarnos en La Catedral y Pablo le regalaba 10 o 15 millones de pesos”. El osito se quejaba de que José Obdulio iba a la cárcel en el marco de negociaciones de paz con el ELN y negó la familiaridad con Roberto Escobar. Así que el Osito decidió gritar la frase inicial de la cita. Sí señores, esos que dicen que Duque nos salva del precipicio… pues miren cómo lo hará…. Qué susto. Publicado por Revista Semana
- La nueva estrategia de Petro
Por: Jorge Andrés Hernández, Coordinador de la Línea Democracia y Gobernabilidad-Pares En pocos meses, el candidato Gustavo Petro ha pasado de ser el candidato de la izquierda no marxista a convertirse en el candidato de la inmensa mayoría de la izquierda (incluida la marxista), como de amplios sectores sociales e ideológicos de la nación. Con ello ha logrado encarnar la insatisfacción, el hastío y la indignación de gentes muy diversas. ¿Cómo lo ha logrado? Existen muchos elementos. En primer lugar, ha cultivado la imagen de perseguido que le brindó el Establecimiento durante su periodo como Alcalde Mayor de Bogotá, cuando fue sometido a un intenso fuego de oposición mediática, fenómeno nunca antes visto. La destitución por parte del Procurador Ordóñez, firmada por el Presidente Santos, confirmó la idea de que muchas fuerzas poderosas (los poderes fácticos) harían todo para detenerle. Las concentraciones populares de aquellos días, que llenaron varias veces la Plaza de Bolívar, delataron que algo hondo estaba ocurriendo. Ningún líder político contemporáneo de Colombia lo había logrado. Desde las elecciones de marzo, Petro ha reconducido su estrategia. Convencido de que el país carece de mayorías sociales de izquierda, se ha lanzado a atraer muchos sectores sociales. El nombramiento de Ángela Robledo como candidata a Vicepresidenta acentuó el desgarramiento interno del Partido Verde, dividido entre el centrismo deslactosado de Fajardo y el clamor por una amplia coalición de centro-izquierda, a la que se opusieron decididamente Claudia López, Jorge Enrique Robledo y el mismo Fajardo. Ellos apostaron porque la propuesta centrista atraería a amplios sectores sociales, pero ocurrió lo contrario: es una candidatura para sectores urbanos y educados de clase media, para un gueto social minoritario. Paradójicamente, la mayor parte del Polo Democrático, que Robledo debía seducir para alimentar la candidatura de Fajardo, va a votar por Petro. En últimas, es una ironía del destino (y muy difícil de explicar a los simpatizantes del Polo) que Robledo y Aurelio Suárez hayan ejercido una oposición sistemática a la alcaldía de Petro, calificada de neoliberal, tibia y no suficientemente de izquierda, y ahora pidan el voto a un candidato como Fajardo, tan gaseoso y poco arriesgado a desarrollar políticas de liberalismo social en sus periodos como alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia. Y esas contradicciones de la Alianza Verde y del Polo son ahora aprovechadas por Petro, que ha capturado buena parte de ese espectro político. En las últimas semanas, Petro ha ampliado los contornos de su discurso para acercarse al histórico liberalismo social, consciente de que su candidatura ha crecido especialmente en las zonas afectas a ese pensamiento. Y así ha incluido progresivamente en sus discursos las referencias a la Revolución en Marcha de López Pumarejo, al inmolado líder Jorge Eliécer Gaitán (el septuagésimo aniversario de su sacrificio se conmemoró hace unas pocas semanas) y al otro inmolado líder del Nuevo Liberalismo, Luis Carlos Galán (pronunció un discurso en Soacha, donde fue asesinado, y le rindió homenaje). Pero si esos coqueteos con el liberalismo social colombiano, que se ha convertido con el paso de las décadas en una promesa incumplida, aún busca su realización (el liberalismo es una agremiación de caciques electorales que han renunciado al proyecto político liberal), el clímax de la apertura del discurso petrista se concreta en su inclusión de dos tesis esenciales de Álvaro Gómez Hurtado: continuar la lucha contra “el régimen” y generar espacio político para un “acuerdo sobre lo fundamental”. De este modo, Petro aspira a atraer sectores conservadores indignados con la marcha del país. Cosa que está ocurriendo. Finalmente, Petro ha reconocido en público que es creyente y se ha dejado fotografiar con un crucifijo, que ahora parece llevar consigo de modo permanente. Con ello acepta una realidad sociológica: el 97% de los colombianos son creyentes y la secularización sigue siendo un proceso parcial y fragmentario. De este modo concreta en su candidatura la tesis del fundador y comandante histórico del M-19, Jaime Bateman: representar “el sancocho nacional”, la pluralidad de ideologías y concepciones del mundo que habitan en Colombia. Con la perspectiva de generar una corriente de transformación social. Que eso sea posible es una cuestión que solo el tiempo podrá responder. Mientras tanto, Petro sigue llenando plazas en todo el país y ha generado una marea humana que tiene asustadas a las élites políticas y empresariales, incapaces de comprender aún lo que allí está ocurriendo… P.S.: El fenómeno político de Petro ha dejado sin palabras a muchos de los analistas electorales. Cuando muchos habían predicho, con base en metodologías tan cercanas a las del Indio Amazónico o a las de costosísimos astrólogos del norte de Bogotá, que su techo electoral sería del 30% de los votos, ahora deben acudir a múltiples malabares para explicar lo que está ocurriendo. Sin éxito…
- Establecidos y marginados
Por: Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación -Pares Establecidos y marginados es un libro clásico de la sociología. El autor, Norbert Elías, trata sobre las barreras que construyen los seres humanos para diferenciarse unos de otros. Tal vez esa figura es la que mejor representa la actual situación electoral en Colombia. El país está a menos de un mes de la primera vuelta presidencial y los cambios políticos en la Colombia del postconflicto comienzan a verse, más rápido de lo que muchos esperábamos. Colombia tiene un pequeño pero poderoso establecimiento de 54 familias que han gobernado este país en los últimos 120 años. Aún hoy los partidos tradicionales, Liberales y Conservadores, son de los más fuertes. De hecho, han gobernado desde la mitad del siglo XIX. América Latina, desde mediados de los años cincuenta del siglo XX, vivió trasformaciones políticas increíbles. La llegada de los socialdemócratas y socialcristianos destruyó el viejo bipartidismo entre Liberales y Conservadores. Tal vez Venezuela, Bolivia y Brasil son un buen ejemplo. También las dictaduras en toda la región, una vez terminaron, saldaron su salida del poder con una destrucción fuerte del sistema tradicional de partidos. De hecho, aún hay países que no lo superan y su sistema de partidos no termina de estructurarse. Sin embargo, Colombia fue un caso atípico, pues el viejo bipartidismo construyó un modelo autoritario de repartición del poder. Este modelo, conocido como el Frente Nacional, se creó a finales de los años cincuenta del siglo XX y consistía en rotarse el poder entre los dos partidos. Al final, la consecuencia fue que las mismas familias de siempre han gobernado a Colombia. El abuelo del actual presidente Juan Manuel Santos fue presidente, al igual que el abuelo del candidato presidencial y exvicepresidente Germán Vargas Lleras. El conflicto armado siempre servía como un sistema de contención a cualquier crítica al establecimiento. Gran parte de la sociedad colombiana perdonaba todo con tal de que el Estado venciera a las FARC. De hecho, a muchos críticos del sistema se les acusa de “guerrilleros vestidos de civil” o “miembros del frente intelectual de las FARC”. Pero una vez se firmó la paz, se producen dos fenómenos en contravía. Por un lado, una parte de la sociedad se fue a la derecha, se radicalizó de una forma increíble. El miedo al cambio motiva este sector. Incluso los candidatos de la derecha fuerte, Duque y Vargas Lleras, utilizan argumentos del miedo, a veces hasta graciosos, para cautivar este voto. Pero, por otro lado, otra gran parte de la sociedad está cambiando y por primera vez candidatos que no son del establecimiento están con opciones de ganar. El que puntea en las encuestas es Iván Duque, del establecimiento más tradicional y apoyado por las viejas élites rurales del país. Incluso dentro de los apoyos de este candidato hay personas cuestionadas por presuntas relaciones con grupos criminales y paramilitares. Hace unos días en la Corte Suprema de Justicia se supo de una ponencia de sentencia que señala al jefe de debate de Duque, el señor Luis Alfredo Ramos, por relaciones con grupos paramilitares. Además, también lo apoya el exgobernador del departamento de La Guajira, Francisco Gómez Cerchar, condenado por múltiples homicidios e investigado por relaciones con grupos criminales. El cuarto en las encuestas es Germán Vargas Lleras. También de derecha y apoyado por casi una veintena de políticos involucrados en escándalos de corrupción y relaciones con grupos criminales. Al igual que Duque representa el viejo establecimiento, la misma clase política que nos ha gobernado por años. Pero en medio de estos candidatos, hay otros dos aspirantes, el de izquierda que es Gustavo Petro, que es el candidato de los marginados y olvidados y se ha convertido como el redentor de aquellos que odian a los que siempre han gobernado y que han saqueado el país. Y el tercero es Sergio Fajardo, el candidato de centro, que encarna la población que se cansó de la corrupción y el saqueo del Estado. Hace unos años era imposible pensar que estas dos opciones fueran viables electoralmente, pero hoy son una realidad. Parece que la sociedad colombiana o al menos una parte importante ya superó el letargo que dejó el conflicto armado en la política. Publicado en El País
- Pares llegó al Pacifico
Por: Juan Diego Castro, Coordinador de Comunicaciones Fundación Paz y Reconciliación -Pares Fundación Pares, llegó a Buenaventura. El 27 de abril de 2018 la Fundación Paz & Reconciliación – Pares, realizó el lanzamiento de su oficina para la región Pacífico en el marco del evento Café Pazífico. El evento contó con la presencia de 25 organizaciones de la sociedad civil, sector privado, la academia, y cooperación internacional. Durante el evento se realizó la presentación del informe Cómo Va la Paz región Pacífico, la cual sirvió como insumo para que las organizaciones convocadas analizaran algunos de los problemas más pertinentes en relación a la seguridad en el postconflicto, el desarrollo, y las carencias sociales. El evento tuvo lugar en el Hotel Tequendama Inn, comenzó a las 9am con la instalación a cargo del director de la Fundación Pares, León Valencia, quien recordó la importancia del tipo de investigación que desarrolla la Fundación: investigaciones que “tienen consecuencias en la vida de la gente, en la democracia, en los tomadores de decisiones… y más allá”. La llegada de Pares al litoral Pacífico ha sido el sueño de León por cerca de tres años, y finalmente se consolida. Después los aliados más cercanos que hicieron realidad la llegada de Pares al Pacífico tomaron la palabra. El primero fue el Obispo de Buenaventura, Monseñor Rubén Darío Jaramillo, quien hizo alusión al hecho de que a Buenaventura llegan muchos empresarios, políticos y grupos ilegales para sacar provecho de su riqueza, y que pocos como Pares, llegan para aportar sin el interés de explotar o sacar provecho. Monseñor Jaramillo es también responsable de facilitar el apoyo logístico de Pares en Buenaventura. La siguiente intervención fue por parte del coordinador de proyectos para la Fundación Ford en Colombia, Luis Fernando Pérez, quien recordó que la región Pacífico es la que le ha enseñado a Colombia a resistir y a construir paz. La Fundación Ford en Colombia es la organización donante que ha hecho realidad la llegada de Pares al Pacífico, con financiación por dos años de trabajo. Otro aliado que se pronunció durante la primera parte del Café Pazífico fue el director de la Redprodepaz, Jorge Tovar, quien expresó la necesidad de fomentar el progreso integral de la comunidad para alzar más voces desde los territorios y para darle visibilidad a lo que ocurre. La Redprodepaz también presentó interés de comenzar un dialogo con la región para explorar la potencialidad y el interés del desarrollo de un Programa de Desarrollo y Paz (PDP) para Buenaventura y el Pacífico. Los otros aliados son la Universidad Catolica Lumen Gentium, quienes acompañan los procesos de investigación de la Fundación Pares. El evento también contó con el acompañamiento de la representante de la Misión de Verificación de la ONU para la región. Lo más importante fue la participación de decenas de organizaciones de la sociedad civil de Buenaventura, quienes participaron activamente de la actividad de diálogo del Café Pazífico. El propósito era generar un espacio donde todas las organizaciones pudieran interactuar con el equipo de Pares Pacífico, y se generaran ideas y propuestas para fortalecer el entendimiento del contexto regional. También se proponía que las organizaciones pudieran reconocer en Pares un aliado con quien contar para entender mejor los fenómenos de seguridad, corrupción, dinámicas sociales, y generar denuncias con evidencia. Pares llegó a Buenaventura para poner el lente en el Pacífico. Llegamos a la región para trabajar de la mano de las organizaciones sociales, aprendiendo de ellas, y sumando esfuerzos con todos los sectores para generar insumos que enriquezcan el análisis de la realidad en el litoral Pacífico.
- 6 estrategias para construir paz desde el sector extractivo
La serie Invirtiendo el futuro, tiene un suplemento específico sobre la construcción de paz desde la empresa. Las estrategias aquí presentadas son un extracto de esta guía. Por: Universidad Externado de Colombia y Conflictos asociados al desarrollo-Pares La serie Invirtiendo el futuro, guía para construir paz desde el sector empresarial, tiene un suplemento específico sobre el sector extractivo. Las estrategias aquí presentadas buscan ofrecerle al empresario seis acciones en construcción de paz y creación de valor compartido. Cada estrategia se relaciona con una dimensión de construcción de paz y con acciones específicas que permiten aterrizar cada oportunidad en pasos concretos. Es importante que el empresario recuerde su rol en el marco de las actividades, el tipo de mineral extraído y el momento de la operación en la cual se encuentra la empresa. En la medida en que este ejercicio se desarrolle de manera planeada, las acciones aquí presentadas permitirán al empresario plantear acciones enfocadas a la paz, que al mismo tiempo generen dinámicas de diálogo con grupos de interés que faciliten viabilizar la operación e incrementar sus impactos positivos. Estas acciones también buscan generar relaciones que mitiguen tanto riesgos como conflictos socioambientales, por lo que además fortalecerán la consecución de recursos por medio del desarrollo normal de la operación. A continuación, se presentan algunas acciones ilustrativas que constituyen ejemplos claros para la puesta en marcha de los aspectos materiales de paz. En la medida en que el empresario implemente y se relacione con el enfoque de construcción de paz dentro de su estrategia, se podrían realizar acciones por fuera de las mencionadas: ESTRATEGIA 1: PROGRAMAS DE RESPONSABILIDAD SOCIAL CONSOLIDADOS PARA LA PAZ Dimensión en construcción de paz: Responsabilidad social y derechos humanos Aspecto material de paz: Rol de la compañía en el postconflicto Acción en construcción de paz: Articulación de las políticas de responsabilidad social con las propuestas del acuerdo de paz Reto: cada uno de los momentos de la operación en que se desarrollan las actividades implica el diálogo constante con grupos de interés, la exploración (‘antes’), la explotación (‘durante’) y el cierre. Aquellas empresas que desarrollen estas actividades en zonas priorizadas en el marco del posconflicto, y con las Poblaciónes Prioritaria para el Postconflicto (PPP), tienen un gran potencial para contribuir a la construcción de paz. Por esta razón, es importante que las empresas reconozcan las dinámicas propias de estos territorios y de las PPP para hablar de responsabilidad social en términos de paz. Usualmente, las empresas del sector realizan inversión social; por ejemplo, el sector de hidrocarburos está obligado a hacerlo de acuerdo con la ley, y el de minería puede hacer estas inversiones de manera voluntaria. En general, las inversiones se enmarcan en los momentos de la operación; durante la exploración debe desarrollarse una aproximación al territorio, diagnósticos participativos y la definición de una estrategia de intervención. A su vez, durante la explotación se termina de caracterizar la población y formular la estrategia de manera participativa. Estos ejercicios deben ser aprobados, en el caso de hidrocarburos, por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), luego deben ser ejecutados, y hacerse seguimiento y una evaluación final. Estas etapas deberían partir de un enfoque de paz para efectivamente contribuir a su construcción. Oportunidad (pasos a seguir): esta aproximación a la responsabilidad social desde la inversión de las empresas puede desarrollarse en clave de paz. Para hacerlo, por ejemplo, durante la etapa de exploración (‘antes’), las empresas pueden desarrollar diagnósticos y caracterizaciones que ubiquen a las PPP en categorías sobre las cuales pueden formularse estrategias de inversión. Como especifica la ruta de construcción de paz y tejido social, el diagnóstico participativo permite definir y formular las estrategias a llevar a cabo, y es en esta formulación que la empresa puede buscar contribuir a la paz. Al tener un ejercicio de diagnóstico y caracterización previo, la empresa podrá dirigir su estrategia hacia acciones como: i) procesos de atención directa a las PPP, ii) procesos de construcción de memoria, iii) procesos de comprensión en la empresa, iv) creación de mecanismos de resolución de conflictos, y v) creación y fortalecimiento de entornos protectores. ESTRATEGIA 2: INVERSIÓN EN PROGRAMAS Y EMPLEABILIDAD PARA LAS POBLACIONES PRIORIZADAS EN EL POSTCONFLICTO Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Compromiso con el trabajo en la zona de operación Acción en construcción de paz: Empleabilidad Reto: en este suplemento, se habló sobre la rentabilidad del sector y sus productos, especialmente el oro, cuyos valores internacionales son altos. Es importante aclarar que la rentabilidad del sector se debe en gran parte a los precios internacionales de los commodities, que pueden variar en cualquier momento y caer a niveles bajos, como lo ha hecho el precio del petróleo a nivel internacional durante los últimos años, con una recuperación durante el 2017. Oportunidad (pasos a seguir): esto debe tenerse en cuenta, pues las empresas del sector, al tener altas rentabilidades, pueden añadir a sus gastos programas que vinculen a las PPP para dar empleo en los municipios donde más se requiera tener mano de obra. Esto se termina convirtiendo en un círculo virtuoso en el que, a través de capacitación idónea y generando vinculación laboral, las empresas pueden generar recursos para la zona de influencia y fortalecer los vínculos con la comunidad. ESTRATEGIA 3: VEEDURÍA AMBIENTAL Dimensión en construcción de paz: Gobernanza y fortalecimiento institucional Aspecto material de paz: Tejido social e institucional Acción en construcción de paz: Apoyo a la formación de veedurías ciudadanas Reto: el sector presenta conflictos sociales relacionados con aspectos ambientales como los materiales con que se hacen exploraciones (mercurio), energía, agua como la captación ilegal de fuentes hídricas para la explotación, la tierra como contaminación y erosión del suelo, biodiversidad y afectaciones a la flora y la fauna, las emisiones o contaminación del aire (Pérez, 2017), los residuos, el transporte que usa combustible fósil y el comportamiento ambiental de proveedores (exigencias ambientales en la cadena de suministros). Oportunidad (pasos a seguir): es claro que la explotación de los Recursos Naturales No Renovables (RNNR) no es 100% limpia. Es por ello que las empresas pueden dedicar tiempo y recursos a formular programas que permitan la veeduría pública sobre su accionar, vinculando a la población priorizada en este suplemento a que trabaje de la mano con las empresas, buscando proteger los recursos naturales y disminuyendo al máximo el impacto ambiental que genere la exploración y explotación de los RNNR. Esta labor puede realizarse en conjunto con entidades aliadas en territorio y con los gobiernos locales en aquellos municipios afectados. De esta manera, se genera empleo, se reduce el impacto ambiental y se trabaja junto a la población por un bien común, disminuyendo la resistencia de la sociedad civil a la operación de la empresa. ESTRATEGIA 4: SINERGIAS PARA LA PAZ Dimensión en construcción de paz: Gobernanza y fortalecimiento institucional Aspecto material de paz: Fortalecimiento de la gobernabilidad local Acción en construcción de paz: Apoyo a las instancias del Estado frente a las afectaciones del conflicto armado Reto: actualmente, existen diferentes iniciativas para que desde el sector extractivo las empresas inviertan en el desarrollo local y contribuyan a los programas de desarrollo locales. Este suplemento busca promover la articulación de actores de diferentes sectores y naturalezas; desde la sociedad civil hasta entidades públicas han desarrollado agendas y proyectos que se pueden complementar y mejorar con las experiencias de empresas del sector. Por ejemplo, los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) abren y generan espacios de participación comunitaria para construir iniciativas que promueven el desarrollo involucrando a diferentes actores en el territorio. Por esto, la empresa no debe empezar de cero, sino que puede construir y maximizar su impacto en lo ya trabajado. Esto responde al enunciado 2 de los Principios Internacionales de Energía Responsable contenidos en la EO 100. Trabajar con base en estos principios permite a la empresa operar y sobresalir en aspectos como derechos humanos, impacto social y desarrollo comunitario. Hacer esto y participar lleva a mejorar la eficiencia de las entidades públicas encargadas del desarrollo local. Oportunidad (pasos a seguir): la empresa puede vincularse o articularse en diferentes roles, y puede apoyar a nivel logístico la promoción de espacios y discusiones multi-stakeholder por medio de financiación o de facilitación de espacios o de equipos para el desarrollo de actividades. Igualmente, puede participar de manera activa en la formulación de iniciativas por medio de la entrega de información completa y oportuna a las comunidades y entidades sobre la proyección que tiene la empresa de su rol y trabajo en el territorio para articularlo con las necesidades de éstas. A su vez, puede maximizar el trabajo que se hace en iniciativas en el marco de programas como la Estrategia Territorial de Hidrocarburos (avanza, convive, acciones demostrativas y lidera), con un enfoque de paz por medio del trabajo directo con las PPP. Además, la empresa debe reportar y comunicar su participación en estos espacios y proyectos en los que se vincula con la comunidad. ESTRATEGIA 5: IMPULSANDO EL EMPRENDIMIENTO LOCAL Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Compromiso con el trabajo en la zona de operación Acción en construcción de paz: Inclusión dentro de la cadena de valor Oportunidad (pasos a seguir): entendiendo las necesidades puntuales del negocio y la posible falta de desarrollo en el entorno de operación, se invita al empresario a desarrollar esta acción con miras a mejorar y a fortalecer su relación e interacción con la economía local y, por consiguiente, con las comunidades. Se espera que la empresa identifique negocios locales, emprendimientos y vocaciones de negocio con potencial de crecimiento que puedan eventualmente involucrarse a la cadena de valor, principalmente como proveedores y/o distribuidores de algunos de los productos y/o servicios que requiere para su operación (en este aspecto, se solicita al empresario tener en cuenta todas las actividades de su cadena, sobre todo aquellas enfocadas en soporte de la operación y no aquellas que están directamente relacionadas; un ejemplo puede ser el servicio de cafetería, insumos de papelería mínimos, hospedajes y servicios de transporte local, entre otros). El apoyo a estos emprendimientos se logra a través del fortalecimiento de sus capacidades, generando programas de apoyo con capital semilla, capacitación y acompañamiento al desarrollo de la actividad, y garantizando su anclaje dentro de la cadena de valor, incentivando el crecimiento sostenido del negocio. Para esta acción, es importante resaltar el papel de la empresa en el momento de realizar su proyección de salida de la zona. ESTRATEGIA 6: FORTALECIMIENTO LOCAL EN LA CONSTRUCCIÓN DE PAZ Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Gestión de inversión en las comunidades Acción en construcción de paz: Inversiones sociales en el contexto competitivo Reto: dadas las particularidades del sector extractivo y la presencia de empresas de gran tamaño en zonas posiblemente apartadas, la economía local en donde operan estas empresas tiende a volcarse hacia la misma, generando todo tipo de negocios que finalmente se sostienen a partir de la presencia de la empresa extractiva y sus empleados. Esto supone una ventaja, pues incentiva el crecimiento económico del territorio. Sin embargo, estas actividades se ven beneficiadas mientras la actividad se lleva a cabo en la zona pero, una vez la empresa presenta la salida del territorio, las actividades económicas locales se ven fuertemente afectadas, incluso llevan a muchos negocios a cerrar operaciones, a movilizarse a otras zonas o a bajar su operatividad. De esta forma, la comunidad y su territorio se ven gravemente afectados. Oportunidad (pasos a seguir): esta acción está encaminada a incentivar al empresario a realizar ejercicios de fortalecimiento de la economía del territorio, con actividades que no necesariamente estén ligadas a la operación de la empresa, es decir que estén encaminadas a responder a las necesidades y a la vocación de los territorios y de las poblaciones presentes, esto es, se pretende incentivar la creación o el fortalecimiento de negocios locales e industrias pequeñas fuera del sector extractivo. Por ejemplo: fortalecer la vocación turística o agropecuaria del lugar, creando proyectos que incentiven el crecimiento de otros sectores de la economía, trabajando en conjunto con las entidades públicas locales, y otros aliados estratégicos en términos de capacitación (como el SENA). Esta estrategia es un paso importante para la empresa en su proceso de diseñar el momento de salida del territorio. DESCARGA AQUÍ
- La opinión de León Valencia en la FM: a Santos le quedó grande el postconficto
Por: Redacción Pares Cada miércoles en la FM (94.9), León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, tendrá un espacio de opinión en el programa matutino. Al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le quedó grande el postconflicto ¿Qué está pasando con la implementación de los Acuerdos de paz y cuál es el efecto en el territorio? El nuevo presidente debe tomar medida drásticas para cambiar el rumbo del postconflicto
- Las fronteras colombianas en el postconflicto
Por: Redacción Pares De los 1122 municipios que tiene Colombia, 76 concentran la mayor cantidad de problemas en el postconflicto y el 80%, de estos 76, se encuentran en zonas de frontera. El dato, presentado por Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, durante la presentación del libro El subsistema fronterizo de Colombia: lugar estratégico de mercados ilegales en Filbo2018 , resalta la importancia de investigar lo que está pasando en las fronteras colombianas. Ariel Ávila Ávila explicó que la problemática de los municipios fronterizos no es coincidencia, en ellos hay una amplia economía ilegal que no ha sido enfrentada por el Estado colombiano “Se han combatido los grupos ilegales, no las economías ilegales que son el verdadero motor de la violencia”, dijo. León Valencia, director de la Fundación Pares, explicó que la desmovilización de las FARC ha reconfigurado los grupos de poder en la zona. Esto, sumado a los cambios de consumo de cocaína, ha puesto a Colombia como un lugar central en la producción y tránsito de droga “Lo que antes era un tráfico hacia el norte (Estados Unidos), empieza a ser un tráfico hacia el sur por el aumento del consumo de cocaína en Brasil y Argentina.” Juan Felipe Suárez “Tenemos signos de que este postconflicto puede ser especialmente violento, ya que está alimentado por las economías ilegales”, dijo Valencia al analizar lo que está pasando en la frontera con Ecuador, el asesinato de los 2 periodistas y el conductor ecuatorianos, y la crisis del Catatumbo, que tiene frontera con Venezuela. Juan Felipe Suárez, coautor del libro, dijo que estos estados de crisis se repiten en los departamentos del Nariño y Putumayo porque el Estado no ha cumplido las promesas de paz territorial y ha adoptado medias reactivas y no de fondo, ante los problemas. La presentación del libro se llevó a cabo en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo2018) en el estand del periódico El Espectador y fue moderada por Élber Gutiérrez, jefe de redacción y editor multimedia de ese medio. Presentación del libro «El subsistema fronterizo de Colombia». Filbo2018 Élber Gutiérrez, Juan Felipe Suárez, Ariel Ávila, León Valencia Foto banner: David Estrada Larrañeta
- Estrategias empresariales para la construcción de paz
El sector privado puede contribuir a la construcción de paz por medio de acciones que abordan asuntos prioritarios tanto para las organizaciones como para sus grupos de interés. Aquí explicamos cómo hacerlo. Por Paola Vargas G. y Oscar Iván Pérez H, Investigadores de la Línea Conflictos Asociados al Desarrollo La construcción de paz desde el sector empresarial es el resultado de la implementación de un conjunto de acciones tales que: 1) contribuyen a resolver los retos del postconflicto, 2) benefician a víctimas del conflicto armado o ex combatientes de grupos armados ilegales, y/o 3) se implementan en las zonas más afectadas por el conflicto armado. Los empresarios cuentan con un portafolio variado de opciones para contribuir a la paz. Pueden, por ejemplo, vincular laboralmente a víctimas y a excombatientes o relocalizar sus instalaciones para operar desde los territorios que fueron epicentro del conflicto. También pueden promover iniciativas de memoria histórica, fomentar espacios de reconciliación dentro y fuera de la empresa, incentivar actividades para la construcción de ciudadanía y generar espacios para el diálogo participativo con sus grupos de interés –es decir, aquellos grupos que pueden verse afectados por la actividad de la organización o que pueden afectarla con sus acciones–. En Invirtiendo en el futuro, la Fundación Paz & Reconciliación–Pares agrupó éstas y otras acciones relacionadas en cinco dimensiones para la construcción de paz, las cuales se pueden adelantar de forma individual o articulada. Así, por ejemplo, el apoyo al emprendimiento productivo de población prioritaria para el postconflicto (una acción de la dimensión socioeconómica) puede fortalecerse con iniciativas de reconciliación entre las víctimas y los excombatientes vinculados al proceso (una acción de la dimensión de tejido social y cultura de paz). Esto lo hace Escuela Taller de Calzado, una iniciativa promovida por la Agencia Colombiana para la Reincorporación y la Normalización (ARN), en alianza con 21 empresas de calzado en Pereira (Risaralda). Pares propone que la dimensión socioeconómica debe ser el eje articulador del aporte de las empresas a la construcción de paz y que el soporte de estas acciones debe ser la responsabilidad social y el respeto por los derechos humanos. Las acciones contempladas en las dimensiones son un aporte a la paz, ya que –además de vincular poblaciones y/o territorios prioritarios– contribuyen a resolver algunos de los retos del postconflicto: restablecimiento de las capacidades del Estado, construcción de confianza en las instituciones públicas, recuperación de la seguridad en los territorios y reconstrucción del tejido social de las comunidades (ver Los retos del posconflicto, de León Valencia y Ariel Ávila). Ahora bien, ¿cómo pueden los empresarios escoger estratégicamente una o más de las acciones de paz? En la literatura nacional e internacional sobre el tema prácticamente se dice a los empresarios “escoja la que más le guste” o “adopte la acción que vaya más acorde con la visión y la filosofía de la empresa”. En Invirtiendo en el futuro, Pares ha tomado una vía distinta, una basada en decisiones estratégicas. El Global Reporting Initiative (GRI) ha popularizado el análisis de materialidad como la estrategia adecuada para que una organización decida cuáles son los pilares de su política de responsabilidad social y sostenibilidad (RSyS). En líneas generales, el GRI propone que las organizaciones se deben sentar a dialogar con sus grupos de interés internos y externos para decidir cuáles son los asuntos de los órdenes económico, social y ambiental que tienen una importancia elevada para ambos. Sobre estos asuntos prioritarios –o materiales– las organizaciones deberían construir su propuesta de RSyS. En analogía con esta estrategia, Pares ha propuesto la realización de un análisis de materialidad con enfoque de paz; para ello, las empresas, en diálogo con sus grupos de interés, deben decidir cuáles son las dimensiones y las acciones de paz a las que le van a apostar. Procediendo de esta forma, las empresas aseguran que sus propuestas de construcción de paz están alineada con los intereses, las necesidades y las demandas de sus grupos de interés y con los suyos propios. Luego de realizar un análisis como el planteado, con el acompañamiento de Pares, la empresa Cerromatoso/South32 ha concentrado su propuesta de paz en las siguientes acciones: 1) estímulo al desarrollo local, a través de la contratación de mano de obra local y el fortalecimiento de actores públicos y privados; 2) promoción de una cultura de paz, con la promoción del diálogo social multicultural en el marco de la Alianza por lo Social del Alto San Jorge; 3) promoción al desarrollo de actividades económicas alternativas, como parte de su visión a futuro para el territorio y las comunidades locales; y 4) empleabilidad, mediante programas de formación en alianza con el SENA. El análisis de materialidad con enfoque de paz tiene tres etapas: Identificación de temas relacionados con la construcción de paz que pueden ser aspectos materiales para la empresa. Valoración participativa de los temas relacionados con la construcción de paz. Determinación de los aspectos materiales de la construcción de paz. El Módulo 5 de Invirtiendo en el futuro explica con detalle cómo realizar este tipo de análisis y ofrece instrumentos a partir de los cuales se puede llevar a cabo. Publicaciones relacionadas: Invirtiendo en el futuro (Guía) Derechos humanos: un camino hacia la paz (Cartilla) ¿Cómo construir paz desde el sector empresarial? Mapa de experiencias en construcción de paz











