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- Rendición de cuentas DIAN
Por disposición de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, hace públicos los siguientes documentos: AQUÍ
- Así se roban las elecciones en Colombia
Por: Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación -Pares Hace varias semanas el Consejo de Estado emitió un fallo en el cual manifiesta que en 2014 al partido político Mira le robaron las elecciones; el fraude incluyó destrucción de material electoral y hasta modificación o sabotaje del software que supuestamente es uno de los mejores del mundo, o al menos eso dice el Registrador. La Fundación Paz y Reconciliación-Pares comenzó una investigación profunda, pues en varias denuncias que recibía se hablaba de una verdadera empresa criminal para robar elecciones. Los resultados de la investigación son más que dramáticos: La Fundación calcula que el fraude podría modificar entre el 10 y 20% del senado de la república. El análisis electoral se puede dividir en tres momentos. 1. La pre-campaña y campaña, allí se analizan alianzas, financiación y gastos electorales. 2. El día D o día de la votación y 3. El conteo, que es la semana siguiente al día de la votación. Generalmente los medios de comunicación y centros de investigación se dedican al primer momento. Pero esta vez la investigación se hizo sobre el segundo y tercero. Los resultados de las investigaciones son escalofriantes. De acuerdo con pruebas recaudadas por la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, se trataría desde funcionarios inescrupulosos de la Registraduría hasta los mismos jurados de votación. Los indicios mostrarían que estos ofrecen servicios de acomodamiento de votos para candidatos que quedaron en el filo de la curul, es decir, candidatos que resultaron muy cerca del último o penúltimo candidato que alcanzó una curul en su partido y por medio de una intervención de funcionarios de la Registraduría o jurados electorales, presuntamente se le acomodan los votos en el conteo. La red tiene cinco eslabones. A partir de entrevistas y fuentes consultadas, la Fundación tendría indicios que se cobrarían hasta 2.500 millones de pesos por colar o meter jurados de votación de un candidato en particular. Sobre el papel los jurados son elegidos aleatoriamente, pero la investigación tendría indicios y versiones de que un porcentaje nacional de los jurados son acomodados para favorecer candidatos. La idea aquí es sumar votos en el pre-conteo que es lo que se informa el día de las elecciones en el formulario E-14. Las mismas fuentes indican que algunos candidatos habrían sido contactados en la etapa preelectoral y electoral para ofrecerles el servicio completo de acomodamiento de votos, toda vez que la diferencia con el último candidato de su partido que alcanzó la curul no superara los 2 mil votos. Por ejemplo, si un candidato, del partido X que alcanzó 18 curules, queda en el puesto 19 con menos de 2 mil votos de diferencia con el último o penúltimo del partido, le ofrecen reacomodar los votos desde el mismo día de las elecciones, colocando los jurados electorales de su gusto y cambiando el número votos en el formulario E-14. Aquí, según las versiones e investigaciones de la Fundación, no solo se acomodarían jurados sino que se ofrecería el paquete completo. A esto los políticos le llaman el colchón electoral. En los siguientes días a los comicios, estas mismas personas les ofrecerían a los candidatos la compra de registradores ad-hoc y jurados encargados de vigilar el conteo, para asegurarles la curul mediante el cambiazo en los formularios E-14 y E-24. Los indicios mostrarían que el valor para reacomodar los votos necesarios para una curul en Cámara de Representantes asciende a mil doscientos millones de pesos, mientras que, para Senado, el costo asciende a los mil ochocientos millones de pesos. De ahí para arriba, si el candidato tiene una diferencia de más de 2 mil votos con el último candidato del partido que alcanzó la curul, el costo ascendería a los 2 mil y 3 mil millones de pesos. Las mismas fuentes indican que habría una red de abogados que tienen acceso a información privilegiada electoral y esperan a los candidatos en los sitios del conteo. En el caso de Bogotá, por ejemplo en Corferias. Estos le dicen al candidato que ellos le llevarán el proceso y le “buscarán” los votos que le faltan y cobran miles de millones. En otros casos estos abogados previamente contratados por otro político distraen a candidatos para que envíen personas a mesas donde no se está cometiendo el fraude. Basados en la sentencia del Consejo de Estado también cabría la posibilidad de la alteración del software o cambio de los tarjetones ya que la seguridad de las bolsas con los votos es terriblemente deficiente. Obsérvese en el siguiente video como los votos se trasladan sin ninguna seguridad, no hay claveros y esas bolsas se pueden abrir en cualquier momento, luego se ve en el mismo video un menor de edad cortando formularios E-14. La comparación entre formulario E-14 y el formulario E-24 muestran claramente toda esta red de corrupción. Por ejemplo, para materializar los cambios en los formularios, los encargados de modificar los datos a favor de los candidatos ofrecerían el denominado “Canguro”, es decir, cuando se digitalizan los E-14 se cambian los números de votos en el E-24, (los ejemplos abajo muestran esta metodología) guardando las proporciones de los votos totales y dándole “el salto de canguro” que necesita el candidato para llegar al Congreso. Así, presuntamente los digitadores y registradores utilizan la transcripción del E-14 para afectar al candidato que desean restarle votos y favorecer al candidato que buscan ayudar de manera arbitraria. Los registradores y jurados se cuidan de que la suma total de votos dé un número igual al registrado desde el principio. Un caso puntual es el candidato a la Cámara por Bogotá, Felipe Ríos, número 111 de Cambio Radical, que ha evidenciado un sin número de fraudes que favorecerían a uno de sus propios compañeros de lista, se trata del candidato José Daniel López con el número 118. Para nombrar un solo caso, de los centenares documentados, su contrincante José Daniel López fue favorecido de manera, al parecer, irregular en la zona 10 puesto 58 mesa 3 pues el E-14 dice 0 votos, pero en el acta oficial (E24), termina con 7 votos (ver E14 y E-24). En otro caso, el candidato 111 Felipe Ríos de Cambio Radical, quien compite con la curul José Daniel López, es perjudicado pues en el E14 de la zona 11 puesto 09 mesa 9 saca 6 votos y al pasar por los jueces en el acta E24 termina con 2 votos (4 votos menos) (ver E-14 y E24). Esto se evidencia en centenares de mesas. Otro mecanismo es lo que se denomina “anillo”, en donde los encargados de cambiar los votos utilizan puntas de esfero o de tinta y las ubican entre los dedos de las manos de forma imperceptible. En el reconteo de votos utilizan dichas puntas para marcar votos en espacios que originalmente no registraban y así logran anularle votos a uno u otro candidato. Lo mismo se observa en el caso del Partido Liberal con La candidata Olga Lucía Velásquez, a ella le habrían robado cientos de votos. Aquí un ejemplo. En la localidad 1 de Usaquén, puesto 25, mesa 003, aparecen registrados 2 votos para la candidata 4, Olga Lucía Velásquez. Pero en el formulario E-24 aparecen 0 votos. Además de todo lo anterior, hay otros mecanismos, según la investigación de Paz y Reconciliación: Habrían diferencias entre E14 de “claveros” y E14 de “delegados”. Existen tres E14 que llenan los jurados el día de la elección los cuales necesariamente deben coincidir. No obstante, existen cientos de casos en el que el E14 de “delegados”, el cual es público y está en días posteriores a la elección en la página web de la Registraduría, no coincide con el E14 de “claveros”, el cual permanece en la bolsa y que, en la práctica, ningún candidato puede observar pues los jueces y registradores no lo permiten. Cuando existe una diferencia irregular entre ambos E14, escogen el de claveros el cual no está al acceso de los candidatos. Las autoridades electorales al no permitir el reconteo de mesas aducen razones infundadas con tal de no verificar los votos que allí se encuentran para preservar las irregularidades. Delegar personas sin ningún tipo de competencia (no son jueces ni personas legalmente capacitadas) para abrir bolsas de votos y hacer supuestos “reconteos” cuando no tienen el mandato legal. Con esta práctica fácilmente pueden favorecer un candidato. Abrir más de una bolsa a la vez, algo expresamente prohibido por ley, rompiendo la cadena de custodia el actual reconteo esta práctica se vio en muchas ocasiones. “Cambiazo” de procurador. Bajo esta modalidad los que hacen el conteo cambiarían el procurador designado a su comisión ingresando a algún procurador otro procurador para que aparente que el Ministerio Público está en el conteo. El propósito de esta irregularidad es aparentar que el ministerio público da garantías a los candidatos allí presentes. Aquí coloqué ejemplos de partidos fuertes, pero como siempre los partidos más pequeños y menos corruptos son los más afectados. Verdes, Polo, Decentes y el caso de Justa Libres muestran este mega-fraude. Después de todo este seguimiento como ciudadano le pido al registrador que renuncie, realmente lo encontrado es monstruoso. Publicado en Revista Semana
- Los trinos de León: el pulso de la paz en Twitter
Por: Redacción Pares Nuestro director, León Valencia, está trinando como nunca: la crisis en las fronteras colombianas está afectando la paz territorial. En este contexto ¿Qué está pasando con el postconflicto? ¿Qué dicen los principales protagonistas del acuerdo de paz? Hace 4 meses dijimos que el postconflicto estaba en riesgo y el peligro ha aumentado dramáticamente con una enorme crisis en las dos principales fronteras, varios líderes de las Farc en el borde de la retirada, la incertidumbre en Quito y la Fiscalia y EU echando leña al fuego — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 22 de abril de 2018 #SalvarElPostconflicto — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 22 de abril de 2018 Empieza una semana inquietante donde la buena noticia será la Feria del Libro de Bogotá pero estarán al día las preocupaciones de la campaña electoral, la crisis del acuerdo de paz con las FARC, la situación de la frontera con Ecuador y el rumbo de las negociaciones con el ELN — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 23 de abril de 2018 Un libro revelador sobre las fronteras y sus economías ilegales, lo lanzaremos el sábado en Filbo — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 24 de abril de 2018 El @ViceColombia, @Gr_Naranjo, reconoce que el gobierno se demoró en atender crisis en #Catatumbo https://t.co/hvIN58rPb3 pic.twitter.com/GzaXJVXrrF — Jairo Sandoval H (@VeeColombia) 24 de abril de 2018 La alarma sobre el Catatumbo viene de muy atrás, el problema es profundo, no se trata de apagar un incendio, hay que ir a las raíces, a la ausencia de Estado, a las economías ilegales, a la falta de un proyecto regional de paz — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 24 de abril de 2018 Mientras Santos lo minimiza en Nueva York, Márquez deslegitima el proceso de paz Via @Las2orillas https://t.co/BNrqqDXTO9 — León Valencia (@LeonVaLenciaA) 25 de abril de 2018
- 1ra oficina regional de Pares: Zona Pacífico
Por: Redacción Pares Desde Buenaventura, la Fundación Paz y Reconciliación-Pares abre las puertas a su primera oficina regional para contribuir a la construcción de paz desde los territorios que han sido afectados por la violencia en las últimas décadas. Con esto se espera generar insumos para el análisis de las dinámicas de violencia, las conflictividades sociales y la capacidad institucional para responder adecuadamente a los retos de la implementación del postconflicto y el fortalecimiento de la democracia en el Pacifico colombiano. El equipo que estará a cargo de esta tarea es: María Paulina Castro Coordinadora Zona Pacífico Experta en desarrollo y relaciones públicas. Con amplia experiencia en Colombia, Países Bajos y recientemente en diferentes países en África Oriental. Hábil en el diseño de estrategias locales e internacionales para construir relaciones, proyectos, documentación de reportes, y relacionamiento con comunidades y organizaciones gubernamentales. Excelentes relaciones con inversionistas y colegas de equipo. Ha participado en diferentes Foros Mundiales Sociales en África y Brasil. Manuela Botero Montoya Asistente Administrativa Comunicadora Social – Periodista de la Universidad del Quindío. Dinamizadora de cultura de las comunidades y facilitadora de soluciones en problemas de comunicación. Con capacidad de desarrollar su profesión desde el periodismo, la comunicación en las organizaciones y la comunicación para el desarrollo. Juan Sebastián Patiño Bautista Investigador de la Universidad Católica Lumen Gentium en convenio con Pares Ingeniero Ambiental egresado de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira. Especialización en Gerencia de Proyectos (en curso). Docente investigador de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium. Ha trabajado con comunidades vulnerables en proyectos de concientización y educación ambiental. Realizó trabajo social en comunidades indígenas. Trabajó en la Corporación Autónoma Regional del Valle de Cauca –CVC- haciendo seguimiento y control a los permisos de vertimientos líquidos en el Departamento. Esteban Andrés Tello Fernández Investigador de la Universidad Católica Lumen Gentium en convenio con Pares Es historiador de la Javeriana y realizó su maestría en geografía humana en el Colegio de Michoacán, México. Participó en proyectos y trabajo de campo en diferentes contextos mexicanos enfocándose por más de dos años en comunidades pesqueras de la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero. Su trabajo incluye proyectos en el sur-occidente colombiano en contextos rurales y urbanos. Sus intereses son la etnohistoria, la cartografía, los sistemas de información geográfica y la dimensión espacial de los procesos políticos y económicos. Diana Santamaría Investigador de la Universidad Católica Lumen Gentium en convenio con Pares Profesional social, especialista en Derechos Humanos y educación de la Universidad Católica, Maestría en Derechos Humanos y Cultura de Paz de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, Coach Ontológico de Intercoach Group. Con amplia experiencia liderando programas de Responsabilidad Social, Derechos Humanos y Empresa, proyectos sociales y humanitarios, gestión y coordinación interinstitucional con entidades públicas / privadas; Docente en el acompañamiento y orientación de procesos formativos en Derechos Humanos, sostenibilidad y desarrollo humano. Hamington Valencia Viveros Investigador regional Sociólogo, con maestrías en Gobierno de la Universidad ICESI y en Ciencia Política del Instituto de Altos Estudios Europeos. Activista del Proceso de Comunidades Negras en Colombia – PCN y del Movimiento del Paro Cívico de Buenaventura. Se ha desempeñado como investigador social en el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico IIAP, docente etnoeducador, coordinador y profesional social en varios proyectos de intervención local en el sector no gubernamental. Marysol Córdoba Investigadora Trabajadora Social con interés por prestar un servicio a la sociedad y por trabajar en pro de su bienestar, en especial con los sectores más desprotegidos. Habilidades para la observación objetiva, el razonamiento lógico y el juicio crítico frente a los diversos procesos sociales. Carlos Dionisio Salamandra Palacios Politólogo de la Universidad Nacional de Colombia, Especialista en Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB).
- #PorElOjoDeLaChapa: Catatumbo SOS, corrupción en las Fuerzas Militares
Por: Redacción Pares Nuestro director León Valencia analiza los hechos políticos más importantes. El ABC de las polémicas de esta semana. A. ¿Qué está pasando en el Catatumbo? El gobierno insiste en repetir las acciones del pasado, pero ¿Si no funcionaron antes, por qué funcionarían ahora? B. Los escándalos de desvíos de recursos llegan a las Fuerzas Armadas de Colombia ¿Tiene el gobierno la determinación suficiente para llevar la investigación hasta el fondo? C. La Fundación Paz y Reconciliación-Pares abre una oficina regional en Buenaventura para toda la zona del Pacífico.
- Carta al Pacífico de León Valencia: ¿Quiénes son los dueños de su corazón? “Los negros del Pacífico”
Madrugo el lunes 23 a escribir esta nota para celebrar la apertura de la oficina de Pares en Buenaventura que tiene la misión de investigar y dar a conocer las inquietantes realidades de la Costa Pacífica y me encuentro con esta manifestación de amor de Yuri Buenaventura a una pregunta del diario El Tiempo. Hace muchos años me duele el Pacífico. Podría decir también hace muchos años me alegra el Pacífico. Las dos cosas son tan ciertas. Pero los recuerdos de amargura se sobreponen a los de la dicha. Antes de sentarme a escribir le eché una mirada a mi biblioteca y en ella, en el lugar donde están los libros que han salido de nuestras indagaciones sociales y políticas, se ve grande un texto, el de la Parapolítica, y me acuerdo que allí está el nombre de Carlos Martínez Sinisterra quien llega por primera vez al Congreso en 2002 en cabeza del Movimiento Popular Unido –MPU- uno de los grupos que saltaron a la vida pública de la mano de los paramilitares y también está allí el clan de los Sánchez Montes de Oca que han dominado el Chocó a lo largo de estos veinte años. Así desde 2004 nos fuimos adentrando en el Pacífico. En los reportes sobre el conflicto armado fueron apareciendo año tras año, con mayor fuerza, estos territorios, hasta ocupar el lugar principal. Me dolía ver la hoguera que poco a poco se iba formando. Luego nos metimos a investigar sobre los títulos mineros y la explotación del oro en el Chocó y fue una alucinación agobiante la tragedia que se esconde detrás del brillo de un metal. No menos ominosa ha sido la visión que surgió de un pequeño estudio sobre los llamados “crímenes ejemplarizantes” en Buenaventura y Tumaco. Muy pronto llegué a la conclusión de que en esta Costa, la más negada, la más escondida, la más abandonada, estaba ocurriendo lo que había ocurrido en la otra costa, en la más conocida, la más exaltada, la del Atlántico, en Colombia. Aquí estaba pasando ahora lo qué pasó allá a finales del siglo veinte y muy a principios del veintiuno: una feroz disputa por la tierra, por el poder local, por las rutas de exportaciones legales e ilegales, por el control territorial. La violencia como signo. Con un fondo de silencio. Con una enorme soledad a cuestas. Muy poco se sabe de esto en el país. Muy poco se sabe de esto en Bogotá y en el mundo. Se repite el dolor y la soledad. Muy poco se supo también de la estela de masacres, despojo de tierras, desplazamientos forzados y captura del poder local por las acciones de una aleve asociación entre legales e ilegales en tierras del norte. Fue después, mucho después, que se empezó a conocer la ruta de la muerte en la Costa Caribe. Esta oficina es hija de esa angustia. Queremos aportar nuestro granito de arena para que la dura realidad del Pacífico se conozca, haremos reportes periódicos sobre la seguridad, La Paz y el postconflicto en la región. Sabemos que la iglesia católica y otras fundaciones e instituciones están haciendo grandes esfuerzos por dar a conocer la situación y queremos asociarnos para ser más eficaces en esta labor. De hecho tenemos en marcha convenios con la Universidad Católica Lumen Gentium y con la Javeriana para este trabajo. Agradecemos de todo corazón los aportes de la Fundación Ford para empezar esta tarea y la acogida de Monseñor Rubén Darío Jaramillo. Nuestra principal labor es la investigación y la difusión de la realidad, pero desde allí, desde esa actividad, queremos igualmente aportar a la construcción de alternativas de paz. En la Asamblea Nacional de la Redprodepaz se acordó retomar la idea de un programa de desarrollo y paz para el Pacífico, vamos a estimular este propósito, vamos a buscar que se haga realidad muy pronto. No puedo ocultar que estoy aquí también, y muy especialmente, por la alegría que me produce la música, el sabor de la comida y las historias ancestrales de estas tierras, así se lo he dicho a mis compañeros de la Fundación, así se lo cuento a mi familia. La esperanza de que estas alegrías tengan un enorme lugar en el país. El sueño de que los colombianos puedan decir con Yuri Buenaventura que su corazón es de los negros del pacífico. León Valencia
- Humberto de la Calle, renuncie
Por: Esteban Salazar Giraldo, Investigador de la Línea Democracia y Gobernabilidad Esta es una carta abierta para Humberto de la Calle, candidato presidencial a quien le guardaba respeto, admiración y tenía en mi baraja de opciones para darle el voto en primera vuelta. De lo primero y lo segundo, solo conservo mi agradecimiento por su esmero en el Acuerdo de Paz, pero en términos políticos, tuve que despojarme del letargo mágico que envolvía su candidatura. Una serie de sucesos desafortunados, en combinación con su discurso saltimbanqui, me llevaron a leer sobre su hoja de vida, atar cabos y pedirle como colombiano, que lo más digno que puede hacer señor Humberto, es renunciar a su candidatura. Desde su negativa a la consulta con Gustavo Petro y Carlos Caicedo, hasta descartar cualquier alianza política con Sergio Fajardo, me permito concluir que su actitud es la de un político tradicional más. Le explico: su partido, el Liberal, es un partido de antaño, responsable de la violencia, el clientelismo y la acogida de personajes que le han hecho mucho daño al país. Sobre estos últimos, irónicamente, uno sigue haciendo estragos: Álvaro Uribe Vélez, quien en sus inicios fue apoyado por el partido liberal para ser senador (1986 – 1994) y gobernador de Antioquia en 1994. Otro factor histórico. Candidato Humberto, como ministro de Gobierno y constituyente, usted aprobó una carta política que, más que garantista, era totalmente contradictoria con las realidades económicas del país. La apertura de mercado, la privatización y la flexibilización laboral la apoyó usted con la implementación de un modelo neoliberal, al mismo tiempo que los territorios no tenían capacidades para adaptarse a la descentralización y la competencia asimétrica con la economía internacional. Sí, pareciera anacrónico, de no ser porque usted apoyó estas reformas a sabiendas que el sector cafetero se quebraría, que la deuda y la dependencia fiscal de los municipios llevarían a un descalabro, y que hoy en día estamos en una crisis de gobernabilidad, de la cual usted es responsable y a la que ahora critica. Aunado a lo anterior, su candidatura en solitario al servicio de su partido convoca el apoyo de líderes liberales y congresistas, cuestionados y no cuestionados. Sobre los cuestionados, recientemente fueron elegidos 4 senadores (de 14) y 4 representantes (de 35). En su mayoría, investigados por vínculos con grupos paramilitares, el cartel de la toga, la repartición de mermelada y actos de corrupción ¿Acaso usted, señor Humberto, siendo tan honesto y hablando con tanto temple contra la corrupción, ha denunciado estos casos? ¿Va a recibir el apoyo de estos congresistas cuestionados? ¿Acaso usted, cuando le pidan mermelada, va a denunciarlos como no lo hace ahora? Pero lo anterior no me generó tanto escozor como entender su estrategia política a profundidad. Parte de sus votantes, convencidos de su liderazgo juvenil, progresismo e intachable hoja de vida, no podrían estar más engañados. De lo contrario, ¿cómo explica que en la consulta liberal no hayan votado ni siquiera un millón de personas, pero en el Congreso el partido haya sacado más de 2 millones de apoyos? Pues he ahí la respuesta: la maquinaria tradicional. He visto cómo se rasgan las vestiduras argumentando que su partido no le merece y que usted está secuestrado por los liberales. Nada más alejado de la realidad. Un hombre que ha vivido toda su vida de un partido tradicional no puede posar ahora como víctima ni mucho menos puede ser digno de seguir una candidatura a pérdidas. Si usted no renuncia señor Humberto, lo que está haciendo es promover la política tradicional, sirviendo como de corredor de votos, al mejor estilo de Wall Street, cotizando precios más altos por su apoyo en segunda vuelta gracias a la especulación de los que pasen en primera.
- Mocoa Existe
Por: Redacción Pares El 1ro de abril de 2017 Mocoa fue primera plana en los medios colombianos. Durante la madrugada, la capital del Putumayo, fue arrasada por las avalanchas provocadas por el desbordamiento de los ríos Taruca, Mulato y Sangoyaco que provocaron la muerte de más de 300 habitantes y mil damnificados. Una tragedia puso a Mocoa en el panorama nacional. ¿Fue la avalancha un fenómeno natural e imprevisible? Desde 1987 Corpoamazonia advirtió sobre los riesgos de establecerse en suelos arenosos, con historial de flujos torrenciales y desplazamiento de tierra. La advertencia se repitió en el 93 y en el 99 sin que se tomaran medidas preventivas ni se parara la construcción de casas en las zonas más vulnerables de la población. La desdicha de la avalancha tocó la puerta a una comunidad ya perseguida por la desgracia. Según los relatos, para la mayoría de las víctimas la pérdida de sus seres queridos, de sus casas, de sus negocios por el desbordamiento de los ríos, se sumó al panorama de tristezas: casi la mitad de los pobladores de Mocoa son desplazados por la violencia. Personas que buscaban refugio en los cascos urbanos de la guerra entre grupos guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y el Estado. La negligencia de las empresas privadas, el gobierno local y nacional, la comunidad, las autoridades ambientales y los líderes políticos propiciaron la tragedia. Hoy, casi un año después de lo sucedido, los habitantes están volviendo a poblar los mismos barrios que se llevó la avalancha. Los dejamos con tres podcast que retoman la tragedia de Mocoa y que invitan a repensar la urgencia de trabajar en la Colombia dispersa. El programa » A orillas del Sangoyaco» Es un viaje sonoro que ambienta la vida de Mocoa, los sonidos de la avalancha y el movimiento de las calles de hoy. (Recomendamos escucharlo con audífonos). Mocoa Existe. Producido por: Joaquín Uribe, Lorena Gómez Producción en campo: Rocío Ortiz Producido en: Mocoa, Putumayo, Colombia (2017-2018) Editado por: Lorena Gómez y Joaquín Uribe Narración: Lorena Gómez y Joaquín Uribe Música y diseño de sonido: Mateo Barrios Producción impulsada por: Mocoa desde la base y Pausar Fotos: Leonel Morales Capítulo 1 Los Avalanchados: los supervivientes de la tragedia de Mocoa La lluvia, el ruido de la tierra, el río, las piedras: el desastre. ¿Qué pasó la noche del 31 de marzo cuando se desbordaron los ríos Mocoa, Mulato y Sancoyaco en la cabecera municipal del Putumayo? Capítulo 2 ¿Desastre natural?: cómo se hubiera podido prevenir ¿Qué pasó, de dónde vinieron esas piedras y esos árboles que acabaron con más de 300 vidas y transformaron la cabecera municipal del departamento del Putumayo? Capítulo 3 Los Olvidados: Mocoa, un año después de la tragedia Días después de la tragedia, Mocoa dejó de aparecer en las noticias ¿Qué pasó con las promesas, las grandes cifras para la reconstrucción, la presencia del gobierno, dónde está el mapa de riesgo, el plan de ordenamiento territorial?
- La opinión de León Valencia en la FM: Acuerdo de Paz en el Catatumbo
Por: Redacción Pares Cada miércoles en la FM (94.9), León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, tendrá un espacio de opinión en el programa matutino: La situación del Catatumbo necesita más que la presencia transitoria del Vicepresidente de la República, Óscar Naranjo. Para solucionar permanentemente la situación tan difícil de esos 11 municipios, necesitamos un acuerdo de paz local.
- La crisis de la frontera y los errores de Lenín Moreno
Por: Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares La crisis de la frontera sur de Colombia o la norte de Ecuador deja un saldo complejo. Por los lados del Ecuador dos periodistas y un conductor del diario El Comercio fueron asesinados y aún no se han rescatado sus cuerpos. Además, días después, dos comerciantes fueron secuestrados. Hechos que se suman a un lista de otras siete acciones armadas por parte de grupos criminales en territorio ecuatoriano. Por los lados de Colombia, lo que se vive en la zona de frontera es una verdadera guerra civil. Un reacomodamiento criminal, cuyo balance es que de 242 municipios donde antes operaban las FARC, hay un grupo de 76 municipalidades con problemas serios de seguridad, derivado de un copamiento criminal por parte de organizaciones ilegales. Once de esos 76 municipios se ubican muy cerca o en la frontera entre Colombia y Ecuador. Lo que ha venido luego de la crisis de seguridad es una seguidilla de errores por parte de ambos Gobiernos. Por un lado, Lenín Moreno optó por tres estrategias. En primer lugar, militarizó la frontera, envío tanquetas, carros militares y sobre-vuelos. Algo paradójico, pues las tanquetas no sirven para esa zona, no se pueden hacer con ellas operaciones en profundidad y hubo una nula coordinación con las Fuerzas Militares colombianas. La segunda línea estratégica fue abrir un canal de comunicación con el Frente Óliver Sinisterra, que fue el responsable de los secuestros. La idea era generar una negociación para la liberación de las personas sin recurrir a operaciones militares. Es decir, la militarización de la frontera no significó operativos a profundidad, sino más bien una presión psicológica. Tal vez este fue el principal error del presidente Moreno, quien decidió que un Estado como el de Ecuador entablaba un diálogo directo con una organización criminal, es decir, se le dio una interlocución valida y oficial a un grupo de narcotraficantes. Como era lógico, una vez se sabe de la muerte de los periodistas y el conductor, el Frente Óliver Sinisterra comienza su estrategia de chantaje y secuestra otros dos ciudadanos ecuatorianos: con ello, pretende mantener el canal de comunicación abierto y el Estado ecuatoriano termina preso de una organización criminal de 80 personas. La tercera estrategia se conoce días después de comenzar la crisis y es que reaccionando en caliente, el presidente Moreno decide no alojar más en su territorio los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla del ELN, al menos mientras esta guerrilla no cese las acciones armadas. Además, da por terminado el papel de garante del Ecuador en la negociación. A este respecto caben varias consideraciones. Por ejemplo, el ELN y el Gobierno colombiano estaban muy cerca de firmar un cese al fuego bilateral, lo cual detendría las acciones del ELN en toda Colombia. Se calculaba que estaban a una o dos semanas de cerrar un acuerdo: es decir, el Gobierno del Ecuador decide terminar su papel en los diálogos por algo que estaba a unos días de lograrse. Además, el ELN no tenía nada que ver con los secuestros en la frontera, y si bien hacen presencia en algunos municipios del departamento de Nariño en Colombia, no habían hecho ninguna acción armada en territorio ecuatoriano. Por último, Ecuador pudo haber aprovechado su papel en los diálogos para presionar a Colombia en temas de coordinación militar en la frontera, para mejorar su papel a nivel internacional e incluso para atraer la solidaridad internacional, pero de un momento a otro lo echa todo a la caneca de la basura. Pero tal vez lo que más sorprende del presidente Moreno es la información que posee sobre lo que sucede en la frontera norte de su país y sobre las dinámicas criminales de esa zona. Por ejemplo, manifestó que las disidencias eran el brazo armado de las FARC o su retaguardia, algo absolutamente falso. Además, nunca habló de la presencia de carteles del narcotráfico mexicano con emisarios directos en la frontera, lo cual es una de las causas principales de la violencia contra las instituciones ecuatorianas. Es decir, demostró que el sistema de inteligencia de su país tiene unas deficiencias muy grandes o que no le están diciendo la verdad. Cualquiera de las dos opciones es gravísima. En fin, varios errores ha mostrado el Gobierno ecuatoriano. Pero por los lados del Gobierno colombiano la situación es bastante similar. Un desastre el manejo de la crisis fronteriza. Publicado en El País
- 8 estrategias para construir paz desde el sector turismo
Por: Universidad Externado de Colombia y Conflictos Asociados al Desarrollo-Pares La serie Invirtiendo el futuro, guía para construir paz desde el sector empresarial, tiene un suplemento específico sobre turismo. Las estrategias aquí presentadas buscan ofrecerle al empresario un acercamiento para la construcción de paz desde este sector: ESTRATEGIA 1: PROGRAMAS DE EDUCACIÓN Y APOYO AL EMPRENDIMIENTO Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Compromiso con el trabajo en la zona de operación Modalidad de inversión social: Inversión en comunidades Acción en construcción de paz: Inclusión dentro de la cadena de valor, empleabilidad, operación empresarial en territorios prioritarios Reto: el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia (MinCIT) y varias organizaciones del sector han argumentado que uno de los grandes desafíos de los destinos de paz es su escasa infraestructura, en especial teniendo en cuenta la creciente demanda del sector de turismo en Colombia, con niveles por encima del 20% en recepción de turistas. Contribuir al desarrollo socioeconómico de las regiones garantiza la sostenibilidad de los negocios y una apertura a nuevas oportunidades en torno al turismo. A pesar de ello, hay varias oportunidades que se pueden materializar en este sentido, como el diseño de programas de capacitación para que los pobladores de estos destinos conozcan cómo establecer parámetros de funcionamiento que estén acordes a los desafíos del sector y cómo asegurar la calidad en los productos y servicios ofrecidos. Oportunidad (pasos a seguir): de acuerdo con Julián Guerrero, Vicepresidente de Turismo en Procolombia, todo aquel que tenga una casa y un pequeño conocimiento de turismo es un empresario del sector en potencia, por eso se debe buscar que los prestadores de estos servicios conozcan el funcionamiento de esta industria. Adicionalmente, Gustavo Toro, presidente de Cotelco, menciona la posibilidad que tiene el turismo para el desarrollo de proveedores que complementen la oferta actual del sector (y con la calidad necesaria). Por ello es importante desarrollar programas educativos para este tipo de personas, a fin de que puedan convertir una casa en un hotel, una posada, glamping u otras modalidades aptas para recibir turistas locales y extranjeros y otro tipo de negocios dentro de su cadena de valor. Los programas de capacitación pueden ser realizados por empresas del sector en asociación con entidades nacionales como el SENA y ser aplicados en los destinos de paz. Incluso, la conformación de estas alianzas puede ayudar a que las empresas fortalezcan áreas técnicas por experiencia o conocimiento de su equipo, y a que puedan impulsarse a cumplir con estándares de calidad y manejar bajos costos operacionales. ESTRATEGIA 2: REFERENTE DE PAZ EN EL SECTOR Dimensión en construcción de paz: Responsabilidad social y derechos humanos Aspecto material de paz: Rol de la empresa en el postconflicto Modalidad de inversión social: Gestión responsable Acción en construcción de paz: Utilización de una estrategia de relacionamiento con grupos de interés Reto: es evidente que el sector de turismo tiene gran incidencia en los territorios y más en aquellos que fueron afectados por la violencia o que fueron receptores de población desplazada por el conflicto. A pesar de que el Estado ha generado lineamientos y políticas públicas encaminadas a fortalecer el sector y explorar su potencial como medio para la paz, la apropiación de estas iniciativas desde lo privado sigue siendo tímida. Aunque se hayan evidenciado acciones que responden a la construcción de paz, igual se espera que la acogida sea más contundente, ya sea porque la empresa no sabe cómo realizarlo o porque considera que no es necesario. Por ende, estas acciones no se visibilizan o comparten y se pierde la oportunidad de emprenderlas dentro del sector. Oportunidad (pasos a seguir): esta acción invita al empresario a actuar y a plantear estrategias de visibilización en pro de la construcción de paz, que inviten a sus colegas del sector a preocuparse y a poner en sus agendas de responsabilidad social o estrategias de la actividad el tema del postconflicto y los asuntos materiales que se generan a partir de esto. Las empresas están llamadas a liderar este tipo de procesos, sobre todo aquellas medianas y grandes que poseen el músculo financiero para gestionarlo. ESTRATEGIA 3: TURISMO COMUNITARIO Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Contribución a la comunidad Modalidad de inversión social: Negocio social Acción en construcción de paz: Operación empresarial en territorios priorizados Reto: para Wohlmuther y Wintersteiner (2014), es importante reconocer que el turismo es intensivo en mano de obra y que tiene una gran capacidad para generar empleo y redistribuir el ingreso. Se han desarrollado proyectos de turismo comunitario con un gran enfoque de sostenibilidad ambiental en zonas afectadas por el conflicto armado como el Urabá. Esto representa una oportunidad para que empresas del sector lleven la mayoría de beneficios a las comunidades locales, por medio de la participación local que termina involucrando otras actividades económicas del territorio. Estas actividades generan un cambio social, pues promueven el turismo sostenible y la preservación del hábitat natural, el crecimiento económico local, ofrecen una visita integral para los visitantes y anfitriones de las comunidades, y promueven actividades de ocio que tienen efecto en la cultura y en el espíritu de la comunidad. Oportunidad (pasos a seguir): para promover el turismo comunitario con enfoque de paz, las empresas deben tener una estrategia de relacionamiento fuerte con sus grupos de interés, a fin de conocer sus necesidades, capacidades y expectativas en el territorio, especialmente la comunidad. Es importante que se desarrollen relaciones de confianza y apoyo de iniciativas de emprendimiento y comercialización de las comunidades tanto por parte de las empresas, como de entidades públicas (la empresa puede apoyar la promoción de estos espacios). Estos apoyos generan identidad territorial; se apoyan iniciativas relacionadas con gastronomía y servicios de guía turísticos, lo que no implica necesariamente grandes costos, pues pueden realizarse desde el hogar de los emprendedores con rutas que desde la comunidad se utilicen para recorrer el territorio o sus propias actividades agrícolas. Un ejemplo claro se muestra con el caso “Región Darién-Urabá: una oportunidad para la construcción de paz”. ESTRATEGIA 4: PROMOVIENDO LA FORMALIZACIÓN Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Compromiso con el trabajo en la zona de operación Modalidad de inversión social: Inversión en comunidades Acción en construcción de paz: Inclusión en la cadena de valor Reto: como parte de la estrategia de Turismo y Paz, se promueve el apoyo de las empresas turísticas a emprendedores, empresas y particulares en el territorio para el desarrollo de capacidades. Este tipo de acciones del sector privado responden a una preocupación general del sector: los bajos niveles de formalización de trabajadores en los territorios dificultan la inclusión de trabajadores de la comunidad a la cadena de valor de la empresa, ya sea en actividades de apoyo o primarias o como proveedores de bienes y servicios intermedios. Oportunidad (pasos a seguir): la estrategia se centra en el apoyo a la formalización de los trabajadores o de los emprendimientos de la comunidad. Vale la pena mencionar que la formalización no es una responsabilidad del sector per se, sino que corresponde a un esfuerzo adicional en aras de contribuir al desarrollo económico de comunidades priorizadas en el marco del postconflicto. Esta acción puede realizarse a través del apoyo a emprendimientos turísticos y a la cadena productiva existente en el territorio con capital semilla, planes padrino, y formulación o acompañamiento a planes de negocio como fuentes de financiación y por medio de capacitación técnica. Es importante realizar un análisis (cruce) de oferta y demanda, teniendo en cuenta las necesidades de la empresa en el territorio para priorizar las acciones que serán ejecutadas en el marco de esta acción. Estas iniciativas se han llevado a cabo de manera paralela a la estrategia de Turismo y Paz del MinCIT, por eso este suplemento invita a que las empresas turísticas efectúen este tipo de acciones, lo cual puede hacerse de manera aislada o adheriéndose a programas del Estado como la iniciativa del ministerio, evitando duplicidad de acciones por medio de la articulación con actores clave. ESTRATEGIA 5: DESARROLLO DE PROVEEDORES Dimensión en construcción de paz: Socioeconómica Aspecto material de paz: Compromiso con el trabajo en la zona de operación Modalidad de inversión social: Negocio Inclusivo Acción en construcción de paz: Inclusión dentro de la cadena de valor Reto: de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo, hoy en día el sector aporta el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y representa uno de cada diez trabajos a nivel internacional. El 2016 fue el séptimo año consecutivo de crecimiento sostenido tras la crisis económica y financiera mundial del 2009. De igual forma, dada la naturaleza del sector, el turismo tiene la capacidad de generar encadenamientos en varios sectores de la economía. Así pues, el reto se concentra en generar una corresponsabilidad extendida incentivando la generación y/o el apoyo de procesos productivos y de prestación de servicios. Oportunidad (pasos a seguir): esta estrategia presenta al empresario la oportunidad de generar encadenamientos a partir de su actividad empresarial, en la que haga una revisión exhaustiva de oferta en el territorio, determinando cuáles de ellos pueden ser adheridos a la cadena de valor y fortalecidos como proveedores. Debe priorizar las siguientes características: i) que se encuentre en el territorio de influencia de la operación de la empresa; ii) que en lo posible esté establecida o relacionada con alguna Población Prioritaria para el Postconflicto (PPP). Es decir, víctimas del conflicto armado y excombatientes; y iii) que sea potencial para la formalización. De esta manera, serán acciones encaminadas a la transferencia de conocimiento en temas administrativos y capacitación sobre plan de negocios, entre otros. ESTRATEGIA 6: PAZ COMO VALOR AGREGADO DEL DESTINO TURÍSTICO Dimensión en construcción de paz: Tejido social y cultura de paz Aspecto material de paz: Preservación del patrimonio local Modalidad de inversión social: Gestión responsable Acción en construcción de paz: Ayuda a la creación y divulgación de actividades de memoria histórica Reto: de acuerdo con Wohlmuther y Wintersteiner (2014), en el mundo la “paz como destino” ha crecido de manera constante; diferentes empresas promueven el viaje hacia destinos que permiten conocer lugares y realizar actividades que representan las historias de zonas de postconflicto y donde han trabajado constructores de paz. Mediante estudios de caso en países como Estados Unidos y Japón, se demostró que el turismo de paz no solo se beneficia de la existencia de destinos turísticos puntuales, sino también de corredores turísticos, ya que a nivel regional se provee una mayor variedad de atractivos turísticos de paz a donde los turistas podrían llegar. Oportunidad (pasos a seguir): el turismo de paz, en el caso colombiano, invita al empresario a actuar con este enfoque tanto en la zona/destino turístico priorizado en el postconflicto, como en el marco de corredores turísticos, así se articulan con otras empresas o aumentan su presencia en diferentes zonas turísticas con características similares desde el punto de vista de la paz. El turismo de paz busca que las empresas promuevan conocer lugares y actividades relacionadas con la paz. Promover la experimentación de lugares por medio de: promoción o apoyo a galerías y museos de paz, eventos de paz, monumentos de paz, programas estudiantiles de paz en la zona, proyectos de organizaciones no gubernamentales que trabajan por la paz en el territorio, etc. Igualmente, las actividades de celebración de días feriados de paz, el apoyo al estudio de las contribuciones de paz y constructores de paz en el territorio, la participación activa en eventos históricos de paz, la promoción del turismo en hogares de líderes de paz interesados en este tipo de actividad económica, y la promoción de ferias y festivales relacionados con la paz en el territorio, entre otros. ESTRATEGIA 7: VEEDURÍA AMBIENTAL Dimensión en construcción de paz: Gobernanza y fortalecimiento institucional Aspecto material de paz: Tejido social e institucional Modalidad de inversión social: Gestión responsable Acción en construcción de paz: Apoyo a la formación de veedurías ciudadanas Reto: el MinCIT y varias organizaciones del sector han argumentado que uno de los grandes desafíos que tienen los destinos de paz es el correcto manejo ambiental y la correcta mitigación de los impactos negativos del turismo, especialmente en el llamado turismo de naturaleza. Eso lleva a que se creen oportunidades que se pueden materializar, como el diseño de programas educativos para que los pobladores de estos destinos conozcan las formas de cuidar el medio ambiente y se conviertan en veedores públicos del cuidado medioambiental de los destinos de paz. Oportunidad (pasos a seguir): de acuerdo con Julián Guerrero, vicepresidente de Turismo en Procolombia, al ser el turismo de naturaleza una llave para el postconflicto (pues es intensivo en mano de obra y redistribución del ingreso dada la cantidad de actores que participan en él), son realmente relevantes los programas de capacitación no solo a los potenciales empresarios, sino también a los posibles empleados (de cualquier tipo) que puedan ser contratados. En este sentido, es clave promover la conformación de grupos de personas encargadas de velar por el correcto uso de los territorios de paz que pueden ser conformados por gobiernos locales y capacitados por empresas e instituciones que trabajan en la conservación del medio ambiente. Esto puede realizarse por medio de la facilitación del diálogo de estos grupos de interés o de los espacios físicos/logística necesarios para la realización de este tipo de actividades. ESTRATEGIA 8: PAZ COMO OBJETIVO ESTRATÉGICO Dimensión en construcción de paz: Responsabilidad social y derechos humanos Aspecto material de paz: Rol de la compañía en el posconflicto Modalidad de inversión social: Gestión responsable Acción en construcción de paz: Articulación de las políticas de responsabilidad social con las propuestas del acuerdo de paz Reto: el análisis realizado a nivel nacional muestra que si bien las empresas del sector buscan ser sostenibles ambientalmente, aún se enfrentan al desafío de gestionar sus operaciones desde un enfoque de responsabilidad social. No obstante, a nivel internacional el desarrollo de reportes y estrategias de sostenibilidad es mucho más claro, como se puede ver en la Plataforma Internacional de Turismo, la cual recoge los asuntos materiales del sector pero olvida su rol a la contribución del ODS 16: paz, justicia e instituciones sólidas. Oportunidad (pasos a seguir): el ODS Compass es un instrumento que se presenta a las empresas para integrar de manera clara la sostenibilidad en su estrategia. Teniendo esto en cuenta, luego de hacer una definición de prioridades (aspectos materiales de paz), la empresa debe fijar metas. Las metas que se fijen deberían estar alineadas con los ODS (en este caso, el ODS 16 de manera prioritaria). Su finalidad es que la organización pueda jerarquizar sus áreas de intervención en función de sus líneas estratégicas, de su impacto y de sus capacidades técnicas y económicas para llevarlas a cabo. DESCARGA AQUÍ
- Vivir bajo amenazas: la violencia invisible contra líderes sociales
Por: Alejandro Jiménez, Investigador de la línea Conflicto, Paz y Postconflicto- Pares “La costumbre acá en la comunidad es que nos mandan llamar, nos reúnen y uno de ellos [del grupo armado], mientras sostiene una bala en la mano, nos dice que no quiere ver a nadie de sapo con la guerrilla ni con la fuerza pública. Ellos dicen ser una familia muy grande, que está presente en todo el territorio para que no nos vayamos a descarriar. ”, relata un líder social de la región del bajo Atrato sobre las amenazas que reciben los líderes sociales. Panfletos amenazantes recuperados por la Fundación Paz y Reconciliación-Pares “En algunos casos, a los líderes nos dicen que quienes estén metidos en política los declaran objetivo militar”, dice como testimonio otro líder comunitario de la región del Catatumbo. Estos relatos son sólo una pequeña muestra de ese universo de victimización que viven los líderes sociales y defensores de Derechos Humanos en Colombia, como consecuencia de las distintas labores de incidencia política, social y comunitaria que ejercen en pro del beneficio de sus comunidades. Desde el observatorio de la Fundación Paz & Reconciliación-Pares se han registrado 212 hechos de amenazas contra líderes sociales y defensores de Derechos humanos desde la firma del Acuerdo de paz con las FARC (hasta el 5 de abril de 2018). Esto significa que cada dos días un líder social es amenazado. Pero el panorama es más desalentador de lo que las cifras revelan: hay muchos otros casos de amenazas que no son publicitados ni registrados por autoridades ni por medios de comunicación. Las intimidaciones permanecen invisibles. La Fundación Paz & Reconciliación -Pares ha señalado que los líderes con mayor número de agresiones son quienes impulsan el reconocimiento y el goce efectivo de los derechos de las víctimas a la verdad, justicia y reparación. Le siguen los líderes que se oponen a la existencia y continuidad de economías ilegales presentes en los territorios como el narcotráfico y la minería criminal, y promueven la sustitución voluntaria y concertada de cultivos de uso ilícito. Y los líderes que exigen el reconocimiento y la satisfacción de los derechos colectivos, territoriales y culturales de comunidades negras, indígenas y campesinas. Los lugares con mayores amenazas a líderes sociales son las regiones donde continúa la violencia producto de la reconfiguración bélica tras los acuerdos de paz y donde se concentran los liderazgos de incidencia nacional, como los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Cundinamarca. Los asesinatos de los líderes Porfirio Jaramillo, José Jair Cortés, Mario Castaño Bravo, Luis Hernán Bedoya y Temístocles Machado, que ya habían denunciado riesgos contra su vida, integridad y seguridad, producto de amenazas recibidas, confirman lo que dijo el Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, al afirmar el fracaso del sistema de protección individual a líderes sociales brindado por la Unidad Nacional de Protección (UNP). No poner en conocimiento ante las autoridades competentes como Fiscalía, Personerías municipales, Defensoría, Policía, organizaciones defensoras de Derechos Humanos, entre otras, debido al miedo y desconfianza que existe en las personas que representan o están al frente de estas instituciones, ya que en algunos escenarios esto puede ser concebido como otro factor de riesgo. Por otra parte, acceden a alguna – o varias- de las rutas de atención y protección dispuestas ante las amenazas recibidas. En el mejor de los casos, logran recibir medidas de protección material como las ofrecidas por la (UNP): un chaleco antibalas y un celular. Si los líderes deciden quedarse en sus municipios, generalmente estas medidas resultan ser limitadas por las condiciones propias del contexto, bien sea porque no hay cobertura para redes de telefonía móvil o prefieren no salir de sus casas para evitar ser vistos por sus agresores. De otro lado, si los líderes amenazados logran salir del municipio de riesgo, bien sea con apoyo del ente territorial, de alguna organización de Derechos humanos, o por cuenta propia, terminan siendo ubicados de manera temporal en otro municipio (generalmente en grandes ciudades) para mitigar el riesgo; no obstante, este desarraigo territorial y comunitario ocasiona daños colectivos sobre las comunidades en donde el miedo es contagiado entre el resto de los pobladores y, en últimas, se logra el cometido de los agresores: silenciar a quienes les son un obstáculo para sus intereses, a partir de dispositivos del terror para la disuasión de la acción colectiva en los territorios. En relación con la salida forzada de líderes de sus territorios, en el mejor de los casos, algunos de ellos logran el reconocimiento de asilo y de protección internacional en los países receptores. No obstante, en algunos de estos casos el riesgo a ser blanco de objetos de violencia no logra ser del todo neutralizado. En la última entrega de la serie #NosEstánMatando, acerca de los posibles perpetradores de los múltiples actos de violencia selectiva contra líderes sociales, se señaló la dificultad que existe en identificar a los victimaros. El 58% de los casos registrados corresponden a actores y estructuras criminales no identificadas. Los datos son consistentes con la lógica detrás del crimen organizado, mientras que en el 82% de los casos de homicidio no es posible identificar al determinador, en el 54% de las amenazas sí están asociadas a una organización criminal (tales como Clan del Golfo, Águilas Negras o Los Rastrojos), y sólo el 9% de los homicidios son atribuidos a éstas, es decir, amenazan a nombre propio pero asesinan con móviles que no permiten identificarlos como responsables. La vida de estas personas debe ser revalorada como uno de los imperativos categóricos en el marco de la implementación del postconflicto colombiano, así como las plenas garantías para el ejercicio de sus labores en pro de los derechos fundamentales y de reivindicaciones territoriales. El director de la UNP no se equivoca en afirmar que “esto no lo arreglamos a punta de escoltas ni de carros blindados en el territorio” y en reiterar la importancia de un trabajo mancomunado por parte de múltiples entidades del Estado en sus distintos niveles para mitigar y dar tratamiento a estas situaciones, pero si en verdad hubiesen “zonas, municipios o veredas en las cuales ya hay mayor número de escoltas que de habitantes por veredas” entonces los sistemas de protección dispuestos para los líderes y lideresas servirían para que no continuaran los asesinatos a quienes ya se encuentran en escenarios de riesgo críticos.











