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  • Voto cristiano. Se dividió en la legislativas ¿Se unirá en las presidenciales?

    Por: Laura Alonso, Investigadora de la Línea Democracia y Gobernabilidad-Pares A inicios de 2017 Marcelo Díaz, Eduardo Cañas, Ricardo Arias, Jhon Milton, Yamara, Cañas y Mark Beliles; todos influyentes pastores de iglesias cristianas, se reunieron en lo que llamaron la “Gran Convocatoria para Discipular la Nación e impactar las elecciones 2018”. Un año después, el llamado a la unión del voto creyente tuvo como resultado en las elecciones legislativas: siete congresistas y casi dos millones de votos. El músculo del voto cristiano alcanzó relevancia el 2 de octubre 2016, cuando el llamado de la iglesia (tanto católica como cristiana) a votar por el No en el plebiscito, definió la balanza de las elecciones en contra de la firma del acuerdo de paz. Los analistas hablaron de un aproximado de dos millones de votos cristianos y de la fuerza política “más disciplinada” del país. Un botín electoral de derecha, congregado en las iglesias. Aunque los resultados de las elecciones legislativas de 2018 para los candidatos cristianos son mejores que los que tienen partidos como la Lista de la Decencia (6 congresistas, 785.568 votos) e incluso el Polo Democrático Alternativo (7 congresistas, 1.181.113 votos); muchos analistas políticos interpretaron los resultados como un declive de la fuerza del voto cristiano porque dos de sus partidos, Somos y Colombia Justa Libres, no alcanzaron representación en el senado y sólo Justa Libres alcanzó un representante a la cámara. Pese a esto, la fuerza del voto cristiano tiene intacto el número de votos. Si se cuentan los que obtuvieron tanto para cámara como para senado, la suma, a 99% de las mesas escrutadas, llega a 1 millón 986 mil 346 votos.CANDIDATOPARTIDOCámara/SenadoDOMINACIÓN POLÍTICAVOTOSClaudia Yadira Inés Rodríguez de Castellanos Cambio Radical SenadoMisión Carismática Internacional/G1266.643Ángela Patricia Sánchez leal Cambio Radical CámaraMisión Carismática Internacional/G1233.321 Carlos E. Acosta Colombia Justa Libres CámaraAsambleas de Dios, su presencia, Iglesia Cuadrangular Luz a las NacionesPor la lista LIBRES 114.174John Milton Rodríguez GonzálezColombia Justa LibresSenado (se quemó no alcanzó a llegar)Misión de las Naciones por la pazPor lista 431.506SOMOSCámaraCasa sobre la roca160.618SOMOSSenadoCasa sobre la roca94.380Ana Paola Agudelo GarcíaMIRA Senado Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo InternacionalPor lista 502.066Carlos Eduardo Guevara VillabónAydee Lizarazo CubillosIrma Luz Herrera RodríguezMIRA CámaraIglesia de Dios Ministerial de Jesucristo InternacionalPor lista 585.638 Elaboración propia, datos tomados de https://resultados2018.registraduria.gov.co/resultados/99SE/BXXXX/DSE99999.htm. El problema fue que su fuerza se dividió en los partidos Cambio Radical, Somos (antes ALAS Colombia), Colombia Justa Libres y Movimiento Mira. Porque el voto cristiano está segmentado en: i) iglesias ii) doctrinas iii) intereses. Un ejemplo de esto es lo que pasa con la senadora electa por Cambio Radical Claudia Castellanos, pastora de la Misión Carismática Internacional casada con el pastor César Castellanos, quienes votan por ella no apoyan a Viviane Morales, candidata presidencial por el partido Somos y afiliada a la iglesia Casa Sobre la Roca del pastor Darío Silva. Otro ejemplo es el Movimiento MIRA, este grupo religioso es el más grande que ha llegado al congreso, y está dirigido por la pastora María Luisa Piraquive quien está a la cabeza de la Iglesia Ministerial de Dios, creada en Bogotá en 1972. Carlos Baena, pastor y presidente del Movimiento MIRA, afirmó que es la “única fuerza cristiana con personería jurídica en el Congreso”. Fuente: Twitter oficial Claudia Rodríguez @claudiacaste Entre los representantes cristianos al congreso estarán, por Cambio Radical: Claudia Rodríguez de Castellanos, pastora de la Misión Carismática Internacional. Es abogada y política colombiana. Se desempeñó como Senadora​ de la República de Colombia en los periodos 1991-1994 y 2006 -2010. Fue embajadora de Colombia en Brasil durante los años 2004 y 2005. Estuvo apoyando al ex presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, pero para su candidatura decidió tomar distancia y contar con el aval del partido Cambio radical. Ángela Patricia Sánchez leal, también es pastora de la Misión Carismática Internacional (MCI). Profesional en Ciencias de la Salud y coordinadora en las localidades de la MCI. De igual forma, fue candidata a la Junta Administradora Local de Engativá en 2011, por el Partido de la Unidad Nacional. Por Colombia Justa y Libres, Carlos E. Acosta, quien promueve a la familia como el núcleo de la sociedad y la defiende tal como se establece en la Constitución. Dicho partido obtuvo 114 Mil votos en Bogotá, 423mil en Colombia. Su lema es que “si se puede hacer política de forma honesta, seguiremos trabajando y dando ejemplo”. Fuente: Twitter oficial Ana Paola Agudelo @AnaPaolaAgudelo Por el Movimiento Mira, Ana Paola Agudelo, quien es Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior del Movimiento Político MIRA desde el año 2014. Es miembro de la comisión constitucional de Relaciones Internacionales del Congreso de la República y de la Comisión Legal de Derechos Humanos. La división del voto cristiano se superó en la votación del plebiscito de 2016 porque la iglesia votó en bloque contra una iniciativa que sentía que atentaba contra sus principios fundamentales de su doctrina: la familia, “ideología de género” y lo referente a la comunidad LGBTI. Pero en las elecciones 2018, tanto legislativas como presidenciales, estos temas no han dominado la campaña Ante este panorama ¿cómo jugarán y votarán los creyentes en las presidenciales? Aunque en las legislativas el voto se dividió, es muy probable que el voto cristiano vote en bloque para las presidenciales. Eso quiere decir que el botín de los 2 millones de votos cristianos se los pelearán los candidatos de la derecha. Por un lado, está Viviane Morales, la única candidata presidencial cristiana a la que se rumora –en templos y grupos de whatsapp cristianos- que tendrá todo el apoyo de la comunidad en la primera vuelta. Para la segunda vuelta, la apuesta es más delicada. Las dos candidatas cristianas más votadas en las elecciones legislativas están afiliadas a Cambio Radical, partido que impulsa a Germán Vargas Lleras a la presidencia, otro punto a su favor es que su plataforma ha prometido la creación del Ministerio de la Familia, aspecto pedido por los cristianos. Si a la segunda vuelta llega Vargas Lleras lo más probable es que él se lleve el voto Cristiano, si no, lo más probable es que se vayan por el candidato más de derecha.

  • Presidenciales 2018: A esto le falta ambiente

    Por: Gonzalo Duarte, Investigador de la Línea Conflictos Asociados al Desarrollo Desde hace meses la opinión pública está volcada sobre el futuro del país. Las discusiones se agudizaron con la elección de un congreso parcialmente renovado y unas elecciones presidenciales bastante polarizadas en la que los candidatos se han concentrado en distanciarse uno del otro en función del juego electoral. Esta situación dirige a los colombianos a la encrucijada de elegir entre posiciones que se presentan como radicalmente diferentes, casi irreconciliables. Pero, ¿cuál puede ser el punto común en el que todos los candidatos presidenciales estarían de acuerdo? Y la respuesta es que a esto le falta ambiente. Seguramente la totalidad de los candidatos responderían positivamente a la pregunta sobre si es importante proteger el medio ambiente, pero carecen de profundidad con respecto a cómo hacerlo y cuál debe ser el rol del sector extractivo, si es que lo tiene. Adicionalmente, se debe entender que este sector se presenta de manera diferenciada a lo largo y ancho del país, ya que no solo está compuesto por las grandes multinacionales mineras de abultadas billeteras, también lo conforman comunidades que tradicionalmente se han dedicado a esta actividad. Un ejemplo concreto de esto es el páramo de Santurbán en Santander. Al lado del páramo de Santurbán se encuentran Vetas y California, municipios de vocación minera donde coexistían mineros tradicionales, empresas locales y multinacionales. Pero ahora tal vocación está en riesgo por la Resolución 2090 del 2014 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la cual, tomando lineamientos del Instituto Alexander von Humboldt, determinó un área de 98.954 hectáreas en la que no se puede hacer minería. Esta delimitación tuvo por resultado que el 73% del territorio del municipio de Vetas quedara sobre la línea de páramo, la cancelación de operaciones de las empresas mineras allí presentes y que el 51% de la población, tradicionalmente dedicada a esta actividad, resultara desempleada. Tal situación generó una crisis social de gran magnitud, y dejó a la población frente a la encrucijada de: irse del municipio o dedicarse al galarfardeo, que consiste en entrar en las vetas abandonadas y buscar los metales remanentes que haya en la montaña, una actividad que puede afectar negativamente al ecosistema y a los sujetos que la realizan. Paralelo a esto, se encuentra el proyecto de extracción aurífera de Minesa de Mubadala Development Company, que pretende desarrollar un colosal proyecto de extracción subterránea de alta tecnología en el municipio de California, a pocos metros de la línea de páramo. Este proyecto ha sido objeto de álgidas discusiones de quienes lo defienden por estar debajo de la línea de páramo y no usar cianuro ni mercurio, como también de quienes lo refutan por la posible afectación a sistemas de aguas subterráneas que provienen del páramo y alimentan la demanda hídrica de Bucaramanga. Adicionalmente, el 9 de noviembre de 2017, la corte constitucional por medio de la sentencia T-361 de 2017, se pronunció frente a la resolución de delimitación del páramo. Allí estipuló que la actual delimitación cumple con los derechos al agua y el ambiente sano, pero no respeta los derechos a la participación ambiental y al debido proceso, por lo que es deber del Ministerio de Ambiente definir e implementar un proceso de participación de la comunidad en la delimitación del páramo. De tal forma que se suspendió por un año el efecto de la resolución y se ordenó definir un cronograma y aplicación de una metodología de participación efectiva. Todo esto debe tener por resultado un acto administrativo que determine la nueva delimitación del páramo de manera participativa junto con la generación de proyectos de reconversión y sustitución. Sin embargo, este proceso participativo conllevará una gran disputa jurídica. Los municipios mineros pedirán que la línea de páramo se ubique o más arriba o de manera diferenciada (algo que no tiene cabida dentro de la decisión de la corte), para que se puedan desarrollar actividades productivas en algunas de las zonas ahora excluidas por la delimitación. Su argumento consistirá en que la decisión original no tuvo en cuenta la vocación histórica de la zona, las tradiciones culturales y la opinión de californianos y vetanos sobre el futuro de su territorio. De otro lado, estarán las organizaciones ambientalistas que plantean la necesidad de bajar la línea y prohibir las actividades mineras en las zonas cercanas al páramo de Santurbán. Su argumento central es la protección del bosque andino y las zonas de páramo bajo, para que ni el ecosistema de páramo ni los recursos hídricos que llegan a la ciudad de Bucaramanga sean afectados. Fácilmente se puede considerar que esto requiere una decisión meramente técnica, pero definir qué hacer con los habitantes de Vetas y California consistirá en una decisión política que tendrá que definir el próximo primer mandatario. Por eso pregunto: ¿Qué vamos a hacer con Santurbán? Discutamos desde lo concreto. A esto lo que le hace falta es ambiente. Nota: El pasado miércoles, Minesa por medio de un comunicado anunció su intención de presentar una nueva solicitud de licencia ambiental del proyecto Soto Norte ante la ANLA. Esto debido a nuevos elementos que consideran importantes incluir en la solicitud. Es importante que la opinión pública esté atenta frente a cuáles son esos elementos y los efectos que tendrán sobre el proyecto y el territorio.

  • Los extremos y la necesidad de la tercería

    Por: Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares Hay un gran miedo al populismo, y se quiere evitar que Colombia caiga en ello. Los que hablan de populismo, no saben muy bien cómo definirlo pero al menos coinciden en tres ideas básicas. La primera y fundamental es que los regímenes populistas buscan crear una división en la sociedad y sobre todo negar la legitimidad política de sus adversarios, deshumanizan al contrario. Por ejemplo, Chávez dividió a Venezuela entre Pueblo y Burguesía y en Colombia, Uribe dividió entre colombianos de bien y terroristas, todo el que no estuviera con él era de algún frente intelectual o internacional de las Farc, todo el que lo criticaba era amigo del terrorismo. Lo importante de esto es que no hay punto medio o se está con él o contra él. La segunda idea básica del populismo es que el gobernante tiene un bajo nivel de respeto por las normas de la democracia liberal. Por ejemplo, utilizan los sistemas de inteligencia del Estado para perseguir a los opositores, se arman complots para encarcelar líderes de opinión y periodistas, además se cuestiona la libertad de prensa  y se persiguen a periodistas y medios de comunicación. Además se desconocen fallos judiciales y se persigue la justicia que cuestiona las actuaciones del gobierno, se les infiltra para deslegitimarlos. El segundo gobierno de Uribe tal vez sea el mejor ejemplo. Pero quizás lo fundamental y como tercera idea básica de los populismos, es que gobiernan con estructuras paralelas que permitan consolidar el poder del gobernante, es como si crearan instituciones, programas y organizaciones anexas al Estado. Por ejemplo en Colombia el DAS fue utilizado como una policía política por el gobierno de Uribe. En lo personal, comencé a trabajar en 2007 en la entonces Corporación Nuevo Arco Iris, recuerdo que recientemente dicha institución había destapado el escándalo de la parapolítica y viví en carne propia la persecución del uribismo. La persecución a la Corte Suprema de Justicia, las chuzadas y las famosas operaciones para destruir organizaciones sociales como la Operación Transmilenio, dirigida contra un colectivo de abogados, demostraron lo que es la persecución estatal. También se destapó el escándalo de la compra que hizo el gobierno Uribe de su segunda reelección con la entrega de notarías por ejemplo. Una situación llena de ilegalidades dignas de gobiernos autoritarios. Si alguien ha sido populista y castrochavista en Colombia ha sido Álvaro Uribe Vélez.  Gustavo Petro no ha estado ni a la mitad de lo que ha hecho Uribe, pero es claro que utiliza discursos de división en la sociedad, y ha tenido comportamientos contra la prensa cuestionables, así como hacia la justicia. Pero más allá de si Petro es o no populista, lo cierto es que mucha gente lo cree y espanta una gran parte de la población colombiana, por eso él nunca ganaría en una segunda vuelta. Hay millones de personas en Colombia que no quieren, o mejor no queremos, volver a vivir un gobierno uribista, porque los conocemos y sabemos de lo que son capaces. Pero tampoco queremos una ingobernabilidad a la cual llevaría Petro. Estos millones de personas merecen una tercería seria y viable para ganar. La mejor tercería sería una alianza entre Sergio Fajardo y Humberto de la Calle. De ello depende nuestra democracia. Colombia necesita un gobierno tranquilo, que supere las polarizaciones, que avance en temas fundamentales como la corrupción, una reforma política, una reforma a la justicia y claro temas de fondo, como el ordenamiento territorial.  Pero la lógica de entrar pateando el tablero con una constituyente o la lógica de un gobierno que llegue a cobrar venganza y a hacer trizas avances fundamentales de esta sociedad, no debe gobernar nuestro país. Al igual que Mockus, creo que lo fundamental es avanzar en un gobierno de centro, y ayudar a salir a Colombia de la crisis ética en la que estamos “del todo vale”, por ello también les ruego a Fajardo y a Humberto que se encuentre una fórmula de alianza en los próximos 20 días, para consolidar una votación importante antes de primera vuelta. Si el centro pierde será culpa de las divisiones de estas dos fuerzas ya que el espacio político para crecer existe. Publicado en Revista Semana

  • #PorElOjoDeLaChapa: Resultados electorales, congresistas cuestionados, ¡Llegamos al millón de visita

    Por: Redacción Pares Esta semana en #PorElOjoDeLaChapa León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, analiza los hechos políticos de la semana: 1. Resultado de las elecciones del 11 de marzo: ¿Qué papel jugarán las alianzas en las elecciones presidenciales? 2. ¿Quiénes conforman la bancada de la corrupción 2018-2022? 3. ¿Qué está pasando en la Fundación Paz y Reconciliación-Pares?

  • O se unen o se hunden

    Por: Esteban Salazar Giraldo, Investigador Línea Democracia y Gobernabilidad-Pares El balance general de las elecciones del 11 de marzo es el siguiente: el castrochavismo no existe, la FARC logró apenas 52.539 votos, que no es ni siquiera el 1% de la votación total en Senado. En comparación con el 2014, el partido de la U es el gran perdedor, disminuyó en un 17% su votación y de las 21 curules que tenía en Senado pasó a 14. Los grandes ganadores son: Partido Alianza Verde, que creció un 133% de su votación (pasó de 5 a 10 senadores); partido Cambio Radical, creció el 116% de su votación (pasó de 9 a 16 senadores); y el partido Centro Democrático, que creció un 23% de su votación pero se mantuvo en 19 senadores. La Coalición por Colombia (Alianza Verde y Polo Democrático) en total congrega 2.053.796 votos y 15 senadores (10 de Alianza Verde y 5 del Polo), posicionándose como la tercera fuerza más importante en el Senado de la República, solo superado por el Centro Democrático y Cambio Radical con 2.513.320 y 2.155.487 votos, respectivamente. Así las cosas, los votos del Congreso que pueden trasladarse como votos potenciales a la primera vuelta presidencial, pondrían indiscutiblemente al candidato Iván Duque del Centro Democrático en segunda vuelta. La pregunta en este momento es: ¿Quién le competirá a Duque?¿Germán Vargas Lleras o Sergio Fajardo? Vamos por partes. En primer lugar, las tendencias de votaciones en Congreso de la República en 2014, para pronosticar el comportamiento en la votación a primera vuelta presidencial en estas elecciones, reflejan lo siguiente: en 2014, la bancada conformada por la coalición de la Unidad Nacional (partido Liberal, Cambio Radical y U) sumaban 4.975.869 votos; no obstante, en primera vuelta Santos alcanzó un poco más de 3 millones de estos apoyos. Por su parte, el candidato Óscar Iván Zuluaga, que contaba con apenas 2 millones de apoyos de su bancada en el Congreso (Centro Democrático), alcanzó en primera vuelta 3.759.971 votos. Una cifra 85% mayor a la votación de sus senadores y que marcó la victoria contra Santos. Los conservadores arañaron los 2 millones de votos con la candidata Marta Lucía Ramírez y la izquierda unida de Clara López les pisó los talones a los azules con una votación muy parecida: 1.958.414 votos. En segundo lugar, la marcada diferencia entre Santos y Zuluaga para segunda vuelta estuvo caracterizada por la repartición de “mermelada”, escándalos de corrupción que hoy salen a la luz y toda la maquinaria que nunca miden las encuestas. Después de ser el perdedor en primera vuelta, Santos resultó elegido Presidente con 7 millones 800 mil votos; mientras que, Zuluaga apenas llegó a los 6 millones 900 mil. Cabe resaltar que la vitoria de Santos en la segunda vuelta se explica también por la adhesión de algunos congresistas del partido Conservador y el apoyo del centro y centro izquierda a las negociaciones de paz con la ex guerrilla de las FARC. Hoy, a puertas de las elecciones presidenciales de 2018, el panorama no cambia mucho al de 2014. El uribismo está fortalecido desde la victoria del No en el plebiscito en 2016, y los importantes resultados de la Gran Consulta por Colombia el domingo 11 de marzo. Posiblemente haya una adhesión de integrantes del partido Conservador que le sumarían un poco más de un millón de votos en las presidenciales. En total, teniendo en cuenta la tendencia de 2014, Iván Duque lograría superar los 5 millones de apoyos en la primera vuelta presidencial de 2018. El primer candidato listo para segunda vuelta. Germán Vargas Lleras ha hecho campaña desde hace 8 años con ayuda del Gobierno nacional, y Cambio Radical, como segunda fuerza en el Senado, podría negociar parte de los votos de congresistas del partido Liberal y de la U. Con base en el comportamiento de 2014, Vargas sumaría un poco más de 4 millones y medio de votos en primera vuelta. Es decir, sumando los votos duros que tiene Cambio Radical en el Congreso (2.155.487 votos), más los 2 millones de votos de las maquinarias de la U y del partido Liberal que se le adhieran a su campaña. Por su parte, Fajardo no tiene para dónde más crecer en votos de la Coalición Colombia ni en opinión. El candidato que hoy se postula como la posición alternativa, a menos que sume los votos de algunos liberales en coalición con Humberto de la Calle y defensores del Acuerdo de Paz del partido de la U, rozaría los 4 millones de votos. En efecto, Fajardo se quedaría por fuera de la segunda vuelta, debido a que los votos del centro izquierda e izquierda radical ya tienen dueño: Gustavo Petro, con 2 millones y medio de votos. Si y solo si, pensando en los números, las tendencias y las estadísticas, las únicas probabilidades reales de que Fajardo pase es que se dé cuenta que le faltan los votos de Petro. No solo los de Humberto de la Calle. Aunque Petro se ha bajado de su pedestal político e intelectual para llamar a la unión de todos los sectores alternativos y de izquierda, es imposible que Fajardo lo haga. No se ve a Fajardo y a Petro negociando quién sería el candidato presidencial y quién el vicepresidente. Lo que sí deberían calcular es que los tres tenores del centro izquierda e izquierda juntos, podrían superar los 6 millones de votos. Si bien es imposible políticamente que Fajardo, Petro y de la Calle se unan. Tampoco es coherente que la Coalición Colombia busque a de la Calle, quien pertenece a un partido que se ha beneficiado del Gobierno nacional, mientras ven con malos ojos a Petro, a pesar de no haber pertenecido al ejecutivo ¿Dónde está la coherencia de Jorge Robledo que tanta oposición le ha hecho a Santos? ¿Por qué aceptar a de la Calle y a Petro no? Por último, la estrategia de la Coalición Colombia no puede ser la de atacar a Petro si quieren crecer hacia ese segmento. Si lo que buscan es coherencia con su discurso de no polarizar el país, no deja un buen mensaje que pongan como carne de cañón al candidato de la Colombia Humana para ofrecer una tercera vía. Y si definitivamente no quieren a Petro, su objetivo debería ser el de crecer hacia la centro derecha, donde Vargas Lleras no tiene opinión y su maquinaria ya alcanzó el techo.

  • ¿Cómo construir paz desde el sector empresarial?

    Por: Luisa Fernanda Ribero, Empresas y paz-Pares Desde 2016 la Fundación Paz y Reconciliación-Pares ha  desarrollado el proyecto de empresas y paz, con el apoyo de la Embajada del Reino Unido. La primera etapa comprendió la elaboración de Invirtiendo en el Futuro, la Guía para la construcción de paz desde el sector empresarial, que contó con la participación de varias empresas británicas con presencia en Colombia mediante entrevistas con los empresarios y talleres sobre derechos humanos y construcción de paz. El objetivo fue construir orientaciones que permitieran a las empresas que operan en el país entender su rol en un momento histórico, en el cual Colombia tiene una ventana de oportunidad para superar la guerra y construir una sociedad más justa y próspera. La segunda etapa del proyecto tuvo como objetivo conocer, promover, visibilizar y acompañar iniciativas que –juntando diversos actores del sector privado, gobierno y comunidades– aportan en la construcción de paz. Inició en marzo de 2017 con el compromiso de South 32 – Cerro Matoso y Reckitt Benckiser de aplicar la guía y materializar los compromisos de construcción de paz con el acompañamiento de Pares. Hemos recorrido un camino importante con muchos aprendizajes sobre el trabajo en territorios, de la mano de aliados estratégicos comprometidos con la construcción de paz. Cali, el sur de Córdoba y el sur del Tolima han sido los escenarios donde se han materializado los conceptos teóricos que aportó la guía. Durante cerca de 6 meses se realizó un importante trabajo de campo con el sector privado, público y sociedad civil. Liderazgos que construyen paz en la comuna 18 de Cali En Cali, Valle del Cauca, se realizó un trabajo investigativo con las lideresas de la Comuna 18 de Cali, que hacen parte de los comedores comunitarios de los sectores de La Cruz, El Árbol, La Arboleda, Alto Nápoles y La Choclona. Con el apoyo de Save the Children, Reckitt Benckiser (RB), Fundación Construir País y Acodal, 30 mujeres apoyan el funcionamiento de estos espacios amigables y protectores de la niñez. Las lideresas han recibido capacitaciones y formación en temas administrativos, nutricionales, empoderamiento femenino, pautas de crianza y metodologías pedagógicas. Sus aprendizajes repercuten positivamente en los niños, niñas y jóvenes que asisten a los comedores y también en sus propios entornos familiares. Como producto final se lanzará un libro que recopila 4 historias de vida de estas mujeres que contarán, a través de sus perfiles, la historia colectiva, dinámicas y procesos sociales más amplios (los barrios, la Comuna 18, las condiciones de vida de poblaciones vulnerables, las violencias vividas por las personas y sus familias, los procesos de construcción de paz liderados por el sector privado, etc.) e identificarán las transformaciones que a nivel personal y colectivo han generado los comedores comunitarios y los Espacios Protectores para la Niñez. Derechos Humanos, un camino hacia la Paz en el sur de Córdoba En el sur de Córdoba se realizaron talleres de formación en Derechos Humanos y Construcción de Paz, con el apoyo de la Consejería Presidencial de Derechos Humanos, USAID, Cerro Matoso y G4S, y contaron con la participación de personas de Tierralta, Montelíbano, San José de Uré y Puerto Libertador así como de funcionarios de empresas privadas de la región. Con este componente de formación se buscó un acercamiento de las empresas que operan en el sur de Córdoba con el Plan Nacional de Acción de empresas y derechos humanos. Por su parte, Pares brindó herramientas para orientar acciones, bajo la ruta de una futura implementación de proyectos de RSE con un enfoque de paz. Como producto final se imprimió la cartilla Derechos Humanos, un camino hacia la Paz que fue entregada a los asistentes y cuyo objetivo fue ser herramienta de apoyo para familiarizar a las empresas, la sociedad civil y las entidades públicas con los conceptos de derechos humanos y construcción de paz y ser hoja de ruta para aquellos líderes o participantes con intención de replicar los talleres en sus comunidades. Fortalecimiento en capacidad organizacional en el sur del Tolima En el sur del Tolima el trabajo realizado estuvo enmarcado en el fortalecimiento de la Asociación de las Hermosas con Desarrollo al Futuro (Asohermosas), en términos de desarrollo productivo y capacidad organizacional. En octubre de 2017 Pares aplicó encuestas a miembros de Asohermosas para hacer un diagnóstico a través del Índice de Capacidad Organizacional ICO. Posteriormente, estos resultados fueron analizados y evaluados en las siguientes áreas: servicios, direccionamiento estratégico, gestión financiera, capacidad de liderazgo, beneficiarios, redes-alianzas-procesos, nivel asociativo, comunicaciones, recursos físicos y estructura organizacional. El balance de la evaluación arrojó resultados de deficiencia en la gestión financiera y direccionamiento estratégico, razón por la cual se presentó un plan de fortalecimiento haciendo énfasis en la realización de un plan operativo anual, plan de capacitación y plan de negocios para su autosostenimiento. Al cierre del proyecto Pares ofreció una capacitación en elaboración de proyectos y propició un diálogo sobre experiencias de proyectos productivos en Colombia. Para saber más sobre empresas y construcción de paz, entra a nuestro micrositio especializado

  • El nuevo mapa electoral colombiano

    Por: Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares El pasado 11 de marzo se realizaron las elecciones legislativas en Colombia, así como consultas interpartidistas en la derecha y la izquierda. Ambas, sin duda, tendrán un efecto en las presidenciales del mes de mayo. A partir de los resultados se podría llegar a cuatro grandes conclusiones. La primera se refiere a una situación que parece contradictoria, ya que el Senado que se posesionará el próximo 20 de julio tendrá la bancada más grande de la derecha en los últimos tiempos. El partido más hacia la derecha, el Centro Democrático, que representa el expresidente Uribe, logró 19 curules, perdiendo una con respecto al 2014. Vale la pena decir que ellos esperaban 30 curules. Luego está el partido Cambio Radical, también de derecha, liderado por el exvicepresidente Vargas Lleras. Tendrá 16 escaños, subió 7 con respecto al 2014 y claro, allí está el Partido Conservador que bajó de 18 a 15 puestos. Poco más de 50 curules para esté espectro ideológico. Pero a su vez, también se puede decir, que las fuerzas progresistas son las más grandes en la historia republicana de Colombia: el Partido Verde logró 10 escaños en el Senado, un 100% más de lo que obtuvo en 2014; el Polo Democrático, de centro izquierda, del cual se creía que no pasaría el umbral, mantuvo los mismos cinco puestos que en 2014. Además, el partido de Gustavo Petro, la Lista de los Decentes, logró otros cuatro escaños y el partido Mira logró 3 curules, para un total de 22 senadores. La segunda conclusión es que como se esperaba se produjo un revolcón en las apuestas presidenciales. Por un lado, el más fortalecido del mapa electoral es el centrista Sergio Fajardo, quien ahora, con su Coalición Colombia logra posicionarse como la tercera fuerza en el Congreso de la República, al pasar de 10 a 15 senadores (suma de los Verdes y el Polo). Había caído en las últimas encuestas y no se le auguraba resultados buenos, pero logró un importante crecimiento. Ahora el reto que le queda es ampliar su coalición de centro para convertirse en una tercería real de poder en medio de los dos extremos. El otro que sale fortalecido en la bancada de congreso es Germán Vargas Lleras, aunque quede mal parado con los resultados de la consulta presidencial del uribismo. Vargas pasó de 9 a 16 cupos en el Senado, fue el gran ganador, esa era su apuesta. Pero debido a que la consulta presidencial de la derecha logró cerca de seis millones de votos, sus posibilidades de crecimiento en las encuestas se ven disminuidas. Seguramente, tendrá cómo jugar y tal vez alguna probabilidad de maniobra. Por su parte el uribismo si bien queda en tablas en el Senado, su votación en la consulta presidencial le da un mínimo de cuatro millones de votos, con lo cual tiene asegurado un cupo en segunda vuelta. Es decir, la pregunta sería quién compite con ellos en el balotaje. Álvaro Uribe logra aglutinar la derecha en torno a Iván Duque con al menos cinco millones de votos duros y con la posibilidad de ampliar la coalición con diferentes partidos que están huérfanos y buscando vender caro su apoyo. Es decir, fácilmente podría conseguir al menos un millón de votos más. La tercera conclusión es también una paradoja. Los partidos de la U y los Conservadores perdieron espacios importantes en el Congreso. Los primeros disminuyeron su representación en siete curules en el Senado y los segundos perdieron tres, pero a pesar de ese retroceso serán los grandes ganadores en las próximas horas, ya que en la medida que no definieron a cuál de los candidatos a la Presidencia apoyarán, y ante la fragmentación del voto, todos los candidatos los necesitan. Por ellos lucharán Vargas Lleras y el uribismo. En las consultas votaron cerca de nueve millones de personas, muchas con la intención de modificar los resultados, es decir, los votos duros de candidatos serían cerca de ocho millones, lo cual a su vez significa que al menos otros nueve millones de personas que saldrán a votar en las presidenciales aún están en disputa. No hay nada escrito o al menos seguro en estas elecciones presidenciales. Por último, la consulta de la izquierda logró poco más de tres millones de votos, en la cual Gustavo Petro alcanzó 2,8 millones, una votación alta, pero similar a la que alcanzó la izquierda en 2006 en su mejor momento. Es decir, este candidato aglutinó la izquierda pero no fue más allá, ahora deberá definir su fórmula vicepresidencial e intentará moverse al centro. Publicado en El País

  • Miopía electoral: ¿Qué tanto la hemos superado?

    Por: Carlos Montoya Cely, Coordinador de la Línea Conflicto, Paz y Postconflicto-Pares A lo mejor, ya somos más los que vemos con claridad que el reciclaje y permanencia de la clase política colombiana no es una condición normal en el desarrollo democrático del país. Durante décadas nos acostumbramos a ver las mismas caras, a escuchar una y otra vez los mismos nombres y apellidos que sin vergüenza han hecho del ejercicio político un negocio familiar. Para esto algunos usaron las armas, se beneficiaron de la violencia y cuándo no pudieron más, en cuerpo ajeno conservaron los votos que les garantizaban un espacio de representación política, otros, sin violencia pero sí con los recursos del Estado a su disposición, han logrado permanecer por años, transfiriendo su poder entre hermanos, hijos, esposas y amigos que sin siquiera hablar en el Congreso se mantienen allí. Los resultados electorales del domingo no son totalizantes, varios que reproducen estas prácticas seguirán calentando silla y repartiendo cuotas los próximos cuatro años, pero muchos otros por fin se tuvieron que ir. Las cosas están cambiando. Durante décadas la estabilidad institucional significaba tener la capacidad de celebrar elecciones ininterrumpidamente, sin importar que la competencia política representada en sectores alterativos fuera asesinada sistemáticamente, que los votos estuvieran condicionados al temor de un arma, que abrir una mesa electoral fuera riesgo latente de violencia. El domingo fueron las elecciones más pacificas en las últimas cinco décadas, el hecho es tan representativo y transformador, que incluso los que hasta hace un par de años se proponían en cada evento electoral estrategias para sabotear y arruinar la “fiesta” democrática se acercaron a las urnas y participaron, histórico. La reducción de los hechos de violencia alrededor de las elecciones significó también el aumento de la participación. Pese a que más de la mitad de los colombianos decidieron no votar, 17.818.185 de ciudadanos que representan el 48,82% de personas habilitadas para ejercer este derecho salieron a las urnas y eligieron, quizá, uno de los congresos más plurales de las últimas décadas: desde representantes de la extrema derecha, hasta ex guerrilleros de las FARC. Por supuesto, la reducción de los hechos asociados a la violencia permitió que resaltara una de las prácticas más perversas –y viejas – de la democracia, las denuncias sobre compra de votos e interferencia electoral permitió la captura de seis personas y en tiempo record se inició investigación contra Aida Merlano, quién se pensaba estrenar en el Senado de la República con aval del partido Conservador, el apoyo de la familia Char y de los Gerlein, tanto de Julio, reconocido contratista del Estado como de su hermano Roberto, el último dinosaurio del Congreso. Tampoco es menor la desaparición de Opción Ciudadana, uno de los partidos más cuestionados y camaleónicos de las últimas dos décadas. SOMOS (antes ALAS) logró un poco más del 0,5% de la votación total, y con eso esperamos que por fin el partido del parapolítico Álvaro Araujo desaparezca del mapa electoral. El castigo electoral también sacudió a cuestionados que se reconocían como intocables en el Congreso, salió Olga Suárez Mira del partido Conservador, Edinson Delgado del partido Liberal, Eduardo Joshe Tous del Partido de la U, y se les cerraron las puertas a otros que querían imponer en el Congreso agendas basadas en la discriminación y en el odio como Oswaldo Ortiz del partido Centro Democrático o Jaime Arturo Restrepo, más conocido como el Patriota, quien aspiraba a llegar a la Cámara de Representantes con aval de Opción Ciudadana. A pesar de estos castigos, los resultados electorales dejan todavía muchos retos. No se trata de sobredimensionar las victorias descritas, es reconocer que así nuestro hoy siga definido por un sistema político perverso y los resultados de las elecciones presidenciales puedan representar un nuevo retroceso, si superamos la ceguera política, la miopía electoral, el campo ganado será el cimiento para sanar un poco nuestra manoseada democracia.

  • ¿Quién es la primera senadora suspendida?

    Por: Laura Alonso, Investigadora de Democracia y Gobernabilidad-Pares Sólo horas después de que más de 73 mil votos le aseguraran una curul en el senado por el Partido Conservador, la policía encontró en la casa de campaña de Aida Merlano Rebolledo más de 260 millones de pesos en efectivo, material electoral y cuatro armas de fuego que le habrían ayudado a la congresista a comprar su paso de la Cámara del Atlántico, al Senado de la República. La carrera política de Aida Merlano Rebolledo empieza desde los 15 años como líder juvenil en el barrio Buenos Aires de Barranquilla, Colombia y ha construido su capital político dentro del partido Conservador. En el 2011 llegó a ser Diputada por el Departamento del Atlántico con un total de 39.347.000 votos. En la Asamblea perteneció a la Comisión de Presupuesto, Hacienda Crédito Público, Asuntos Económicos y Fiscales y a la Comisión de Educación, Cultura y Deporte, y en 2014 fue electa a la Cámara por el departamento del Atlántico con una votación de 67.178. Ese año fue la segunda cámara goda más votada del país, después del cordobés David Barguil. Fuente: Página oficial de Aida Merlano www.aidamerlano.com En las elecciones de 2018 estuvo acompañada por el partido conservador y por el Clan Char, que encabeza Alejandro Char, actual alcalde de Barranquilla. Merlano también contó con el apoyo del mega-contratista del Atlántico Julio Gerlein, quien es hermano del senador conservador Roberto Guerleon, ex socio político de Merlano. Actualmente la policía capturó a Vanessa Victoria Merlano Rebolledo, hermana de Aida y jefa de campaña; y a Evelyn Díaz Díaz, Edwin Martínez Salas, Jefferson Viloria Mieles y María Valencia Lugo por delito de corrupción al sufragante y favorecimiento de votos. La investigación de la fiscalía apunta a un sofisticado sistema de compra de votos en el que Merlano (y su equipo) habrían pago 40 mil pesos por voto más un subsidio de transporte por 5 mil. La cifra total de la estrategia habría llegado a los 6 mil millones de pesos. Paralelo a la investigación de la fiscalía y de la Suprema Corte de Justicia, la veedeuría del Partido Conservador también anunció una investigación contra la senadora Aida Merlano.

  • La opinión de León Valencia en la FM: los escándalos del nuevo congreso

    Por: Redacción Pares ¿Cuál es el primer escándalo con el que empieza el congreso que arranca el 20 de julio? ¿Quiénes conforman la bancada de la corrupción (2018-2022)? La opinión de León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, en la FM (94.9).

  • Clan Gnecco: el poder continúa en el congreso 2018-2022

    Por: Laura Alonso, Investigadora línea Democracia y Gobernabilidad-Pares El Clan Gnecco, en cabeza de Cielo Gnecco, en las elecciones parlamentarias 2018 logró ampliar su fuerza en el Congreso a pesar de los probados vínculos que han tenido con paramilitares, narcotraficantes y los juicios en su contra que van desde desvío de recursos públicos hasta condenas por homicidio. Los candidatos del clan que se quemaron fueron: Fawzi Muvdi Anillo, y el hijo del condenado homicida y ex gobernador de la Guajira «Kiko» Gómez, Francisco Gómez Bacci,  quien era candidato por Opción Ciudadana. Sin embargo, el clan logra consolidar su fuerza en el Cesar, con dos representantes a la cámara y su presencia nacional con 2 curules en el senado. Eloy ‘Chichí’ Quintero (31.050 votos) Candidato a la Cámara de Representantes por el partido Cambio Radical. Fue señalado públicamente por Pedro Muvdi de estar relacionado con el narcotraficante Techo Ospina, quien cumple una condena de 11 años en Estados Unidos. Muvdi denunció amenazas contra su vida por esa acusación. José Alfredo Gnecco (76.161 votos) Senador electo por el Partido de la U. Es heredero de la estructura criminal del Clan de los Gnecco. Fue representante a la Cámara por el Cesar (2010-2014). Es hijo de Lucas Gnecco y sobrino de Cielo Gnecco. Llegó al Senado la primera vez con el apoyo en La Guajira de “Kiko” Gómez Cerchar, quien es primo de Cielo Gnecco y fue condenado a 55 años de prisión por homicidio. Didier Lobo Chinchilla (86.744 votos) Senador electo por el partido Cambio Radical. Es uno de los herederos de la estructura política del Clan Gnecco. Desde el 2016 la Contraloría le remitió a la Fiscalía y a la Procuraduría unos hallazgos de posibles sobrecostos por más de 3 mil millones de pesos en un contrato para el suministro de paquetes nutricionales que Lobo hizo mientras era mandatario de La Jagua de Ibirico, Cesar. Alfredo ‘Ape’ Cuello (55.615 votos) Representante a la cámara del Cesar electo por el Partido Conservador. De acuerdo con el exdirector de Odebrecht en Colombia, Eleuberto Martorelli, Cuello fue uno de los tres congresistas que se reunieron con Otto Bula, quien tuvo la misión de conseguir la adjudicación del contrato Ocaña-Gamarra. Cuello es objeto de una investigación preliminar por irregularidades en la celebración de contratos firmados cuando ejerció como presidente de la Cámara.

  • El Clan Char: el poder continúa en el congreso 2018-2022

    Por: Laura Alonso, Investigadora de la línea Democracia y Gobernabilidad-Pares El Clan Char, avalado por el Partido Cambio Radical, sale fortalecido de las más recientes elecciones legislativas. La casa charista logró cinco senadores y dos representantes a la cámara; entre ellos Arturo Char, el hijo del patriarca del clan, quien alcanza una votación de más de 126 mil para el senado. El músculo de esta casa política empieza a ser evidente en las legislativas de 2014 cuando el partido Cambio Radical se mantuvo como el quinto partido más votado, con casi un millón de votos que alcanzaron para 9 curules en el Senado y 16 en Cámara. Pero la fortaleza del partido, se evidencia en 2015 en las elecciones locales en las que obtuvieron 7 gobernaciones y 6 de las alcaldías de ciudades capitales en todo el país. Tres de esas gobernaciones están en la Región Caribe, zona de mayor influencia del Clan Char: La Guajira, Magdalena y Sucre; y dos de las alcaldías también: Barranquilla y Riohacha. Solo en Atlántico ganó 10 de las 23 alcaldías, casualmente todas las del área metropolitana: Galapa, Puerto Colombia, Malambo y Soledad; junto con las de Polonuevo, Ponedera, Luruaco, Repelón y Sabanagrande. Para las legislativas del 2018, los seis candidatos que apoyaba directamente la casa Char, todos quedaron electos excepto Carlos David Gómez Espitia. De otro lado, respecto a los candidatos que iban en coalición con el Clan Char se quemaron Juliana Escalante, Ana María Castañeda, Carlos Espinosa Martínez y Gina Gnecco. Para saber más sobre el poder político y económico del Clan Char:  «Clan Char: la invasión política de la costa»

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