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- La desesperada estrategia de los abogados de Uribe
Por: Redacción Pares Foto tomada de: Fernando Vergara (AP) El pasado 9 de julio se acabó el juicio al expresidente Álvaro Uribe, quien debe responder por la acusación de la Fiscalía que lo señala a él y a uno de sus abogados, del delito de manipulación de testigos. Se estima que para este 28 de julio ya habrá un fallo. Tanto los abogados de Uribe como los que respaldan al senador Iván Cepeda creen que el fallo corresponderá a lo que cada uno cree que es la justicia. La táctica de la defensa de Uribe, encabezada por Jaime Granados, fue, al principio, la de llenar de tutelas a la juez Sandra Liliana Heredia, quien se ha mostrado inflexible y determinada a la hora de impartir justicia en un juicio que tiene acusado a un expresidente, que llegó a gozar hace menos de dos décadas de un 75% de favorabilidad. Granados y Lombana, los abogados estrella y de confianza del expresidente, afirmaban que Heredia no era imparcial. En dos ocasiones se tuvo que detener el juicio, lo que llevaba a creer que la táctica era una sola: lograr la preclusión del caso. La fecha de caducidad del caso en este juicio era del 8 de octubre, pero gracias a la celeridad de la juez Heredia, el fallo se dará en dos semanas. En su última intervención en el juicio, donde dejó sus descargos, Uribe pidió ser absuelto y se declaró víctima de una persecución política. Jaime Granados afirmó que los testigos contra Uribe no pararon de mentir y que se destacaron justamente por eso. En entrevista con Semana, el abogado habló de un entrampamiento. Sobre el tema de la preclusión, Granados afirmó: “ Siempre hubo de parte de nuestros contradictores la intención de acusarnos de dilatar los procedimientos. Presentar un recurso de apelación o recurrir a una acción extraordinaria de tutela, dos de ellas que además ganamos, no puede verse como una maniobra dilatoria, sino como la defensa de los derechos. Además, nos comprometimos y cumplimos para que no hubiera ninguna posibilidad de que prescribiera. También, aunque la defensa no está obligada a probar la inocencia, sino que la carga, la prueba, la tiene el Estado a través de la Fiscalía, probamos, en contra de la hipótesis de la Fiscalía, que Álvaro Uribe Vélez era inocente, que era víctima de un entrampamiento. Nunca vulneró la ley, nunca se separó de un estándar de conducta adecuado, nunca hizo algo que no estuviese a la altura de la figura de un expresidente y senador líder de la oposición en la época de los hechos”. Granados criticó entre líneas los intereses políticos que, según él, han rodeado el caso, lanzó pullas contra Iván Cepeda y se quejó de una presunta “celeridad” por parte de la justicia para lanzar un fallo: “ Creo que la celeridad nunca es criticable porque hay un derecho constitucional a un juicio rápido, pero debería aplicarse en todos los casos. Nuestro reclamo es que ese juicio rápido no podía ser en contra del respeto del derecho de defensa, de preparar adecuadamente el caso. Ustedes recordarán que reclamamos y el tribunal nos dio la razón de que teníamos derecho a examinar unas evidencias, que por ser de carácter técnico no se pudieran hacer en el término de pocas horas. La juez no estuvo de acuerdo, tuvimos que ir a tutela, ganamos, y se vieron los resultados. Se nos negó el 40 % de las pruebas y el tribunal nos dio la razón y nos permitió traer esas pruebas, que fueron muy importantes”. Especialistas en derecho afirman que, por estas declaraciones, se puede pensar que Granados y el resto del equipo jurídico de Uribe ya sienten que el resultado podría ser adverso. En caso de que así sea, Granados y su equipo apelarían y entonces sí recurrirían a lo que se ha especulado desde un primer momento: jugar la carta de la prescripción.
- La nueva victoria de las abuelas de Plaza de Mayo
Por: Redacción Pares Durante el Mundial de fútbol de 1978, los periodistas que llegaron a Argentina, desde todas partes del planeta, pusieron el foco, como era de esperarse, en los estadios. El plato fuerte fue la ceremonia inaugural. Videla, ese demonio, dio la puntada inicial en el estadio Monumental de Núñez. Eran las dos de la tarde del 1 de junio, y los únicos argentinos que no estaban pendientes del partido entre Alemania Federal y Polonia eran Jorge Luis Borges, quien aborrecía el fútbol, y un grupo de mujeres que aprovecharon la fecha para protestar y contarle al mundo que la dictadura militar les había secuestrado y desaparecido a sus hijos. Solo un periodista holandés no entró al estadio y decidió caminar Buenos Aires, para darse una dimensión de cómo era ese régimen totalitario. Su nombre era Fritz Barend y, sobre las cuatro de la tarde, llegó a la Plaza de Mayo, allí encontró a unas treinta mujeres que hacían su ronda habitual, dar vueltas por la plaza, frente a la Casa Rosada, sede del gobierno, enarbolando las fotos de sus hijos. El periodista se acercó a una de las madres y le preguntó qué podría hacer por ellas. Esto fue lo que le contestaron: “Yo no he visto a mi hijo desde hace medio año, yo a mi padre, a mi hermano, a mi marido”. La junta militar, como hicieron los nazis con la olimpiada de Berlín en 1936, había organizado el mundial para mostrarles a todos que en Argentina se respetaban los derechos humanos, y que la economía marchaba. Que estaban cada vez más cerca de ser lo que siempre habían pretendido ser: un país europeo. Pero, con el testimonio de las madres empezó a saberse de la represión, el asalto, el chantaje y el horror. Las madres de Plaza de Mayo ya son abuelas que buscan a sus nietos. Muchas mujeres, que fueron secuestradas y después desaparecidas por la dictadura, tuvieron sus hijos en los centros de tortura como la ESMA, ubicado a unos doscientos metros del estadio de River Plate. Desde entonces, las abuelas, han intentado seguir recuperando hijos secuestrados por la dictadura, personas que crecieron desconociendo que sus madres verdaderas habían sido vejadas, detenidas, violadas, torturadas, en algunos casos, por sus padres adoptivos. Esta semana ocurrió algo grandioso. Las abuelas encontraron al nieto 140. Es hijo de Gabriela Romero y Raúl Metz, que aún hoy continúan desaparecidos. El hombre tiene 48 años. Estela de Carloto, la abuela más representativa, entró de la mano de Adriana Metz, hermana de Raúl en la Casa por la identidad, una de las sedes de las abuelas de Plaza de Mayo. Allí contaron la historia del hombre encontrado, quien nació en un campo de concentración en Bahía Blanca. Estela pronunció estas palabras “Una vez más, la verdad arrasadora vuelve a imponerse al olvido y florece la identidad . Todavía falta encontrar a 300 nietos apropiados durante el terrorismo de Estado. Sigamos siendo ese país que iluminó al mundo en el camino de la memoria. Luchemos para que la verdad no se apague ”. Hay que recordar que el actual gobierno de Javier Milei ha tenido una actitud hostil con la memoria y en especial contra la lucha de las abuelas de la Plaza de Mayo. Han sido negacionistas de todo el horror que dejó la dictadura. Recuperar al nieto 140 es una victoria de todos los argentinos y de la memoria.
- Hidrógeno Blanco en Colombia: una nueva frontera energética
Por: Andrés Camacho El pasado 3 de julio, la Agencia Nacional de Hidrocarburos-ANH anunció a través de comunicado que: “Colombia descubre manifestaciones interesantes de hidrógeno natural en su subsuelo: una nueva frontera energética se abre”. Sin duda, es un descubrimiento histórico para las geociencias y la transición energética en Colombia, en la siguientes líneas les explico por qué. El hidrógeno es el primer elemento de la tabla periódica y el más ligero que existe, su átomo está formado por un protón y un electrón, por eso se le llama diatómico (H2), este elemento químico se encuentra en estado gaseoso, no tiene sabor, es incoloro y no tiene olor. Es muy abundante en nuestro planeta y constituye aproximadamente el 75 % de la materia del Universo, sin embargo, en la naturaleza por lo general solo se encuentra combinado con otros elementos, como el oxígeno, formando moléculas de agua o carbono. Esa es la razón por la cual no puede usarse directamente en su estado natural, para su producción se requiere un proceso. Existen variados métodos de producción a partir de distintas materias primas y fuentes de energía. Según la materia prima y la energía, se pueden clasificar los métodos de producción en 100% renovables, 100% fósiles o híbridos en porcentaje. De allí que existan varios tipos de hidrógeno clasificados según su forma de producción, a partir de combustibles fósiles, como el gas natural y el carbón (hidrógeno gris), el producido a partir de combustibles fósiles, pero sin liberación de dióxido de carbono (CO2) (hidrógeno azul), o el hidrógeno verde que se obtiene de fuentes no convencionales de energía renovable, como la biomasa, la energía eólica, la solar y el calor geotérmico, entre otras. Existe el hidrógeno blanco o hidrógeno natural, que se encuentra en estado puro en la corteza terrestre, sin necesidad de intervención humana para su producción. A diferencia del hidrógeno verde (producido mediante electrólisis del agua) o el hidrógeno gris (producido a partir de combustibles fósiles), el hidrógeno blanco se forma a través de procesos geológicos naturales. Ese, justo ese es el que acaba de ser descubierto en Colombia. Con este hallazgo, Colombia entra a la selecta lista de países que han encontrado este gas de forma natural, los principales yacimientos descubbeirtos están en: África (Mali), España (Huesca), Francia, Omán, Estados Unidos (varios Estados, incluyendo Nebraska) y Australia, también se han realizado investigaciones en el altiplano boliviano y ahora en el subsuelo colombiano. Con el hallazgo de H2 en estado natural, se abren nuevas oportunidades para el desarrollo de la investigación en este campo que expanda el conocimiento sobre dicho gas y sus usos, convirtiéndose en una nueva frontera por conocer en la transición energética. No es un descubrimiento nuevo, el hidrógeno se ha usado durante décadas en diferentes aplicaciones como la industria de la alimentación, el metal, el vidrio y la química. La industria mundial del hidrógeno está bien establecida y produce más de 50 millones de toneladas de hidrógeno al año. Su uso en energía se hace como combustible para el transporte, y para generar electricidad mediante pilas de combustible. Un kilogramo de hidrógeno puede liberar más energía que un kilogramo de cualquier otro combustible (casi el triple que la gasolina o el gas natural), y para liberar esa energía no emite dióxido de carbono, sólo vapor de agua, con lo cual el impacto ambiental es prácticamente nulo. En su aplicación como combustible para vehículos, se hace en motores de combustión interna de hidrógeno (MCI), que utiliza un motor de combustión interna convencional modificado. El hidrógeno permite consolidar estrategias de descarbonización al ser una fuente de energía altamente eficiente, su utilización puede contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y disminuir la dependencia con los combustibles fósiles. ¿Fue casualidad?, Nada de eso, desde la llegada del Gobierno del Cambio se ha hecho especial énfasis en uno de los pilares de las transformaciones para nuestro país, la transición energética y la necesidad de abandonar los combustibles fósiles, esto ha costado la feroz reacción de quienes defienden dichos intereses, desatando una intensa pero valiosa discusión, la cual, ha centrado sus críticas en la decisión de no firmar más contratos de exploración y explotación de hidrocarburos en Colombia, pero estos hechos nos dan la razón por varias cosas. Hasta el momento y con los contratos existentes hemos logrado mantener el abastecimiento y la producción de hidrocarburos del país, en segundo lugar, hemos abierto nuevas fronteras energéticas para el país como está, la del hidrógeno u otras que seguramente en los meses venideros también traerán buenas noticias, como la geotermia. Es por ello, que, siendo Ministro, ante la pregunta de nuevos contratos de exploración siempre respondí que el país se iba a abrir a más exploración pero energética y aquí están los resultados. El descrubrimiento del yacimiento de Hidrogeno Blanco es el resultado de dos contratos firmados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos-ANH para la evaluación combinada de gas natural e hidrógeno natural en rocas generadoras, así como caracterización geológica y estratigráfica, ambos contratos firmados en 2024 y que han arrojado como resultado concentraciones importantes en el pozo Macanal 1X, pozo Fómeque 1X, pozos San Rafael 1X y 2X. El éxito que representa el hallazgo, refuerza y confirma la necesidad de convertir a la ANH en la Agencia Nacional de Energía, que con las ciencias de la tierra y la capacidad técnica que tiene Colombia nos puede permitir avanzar en lo más alto de la investigación científica para la transición energética global. Como dice el dicho, el que busca, encuentra.
- Es una mentira que Gabriel García Márquez se hubiera olvidado de Aracataca
Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Aracataca está de moda. Gracias a la Gobernación del Magdalena y a la fundación Pares volverá a ser, este 2 y 3 de agosto, el centro del mundo, como alguna vez lo fue para Melquiades y sus gitanos que traían desde afuera los inventos que se hacían en el globo y nutrían el taller de alquimia, que sería una obsesión para las generaciones de Buendías. En esos dos días, celebraremos el primer festival cultural Macondo que forma parte de la gran Misión Aracataca, destinada a hacer de los 100 años de Gabo, en 2027, una fiesta rutilante en la que, incluso, estarán todos los nobel que quedan vivos y que de una u otra manera fueron influenciados por el cataquero. En Colombia se ha hablado del supuesto olvido al que Gabo sumió a Aracataca y eso no es más que una mentira. Acá se lo comprobamos. Gabo tenía un sueño recurrente. A veces se levantaba en mitad de la noche y volvía a ser un niño. Tenía 8 años y estaba en la vieja casa de su familia materna. Reconocía el estuco, el bahareque, las ventanas grandes para que entrara el extraño frescor de la calle en Aracataca. Después del sueño venía la realidad, estando en las cuatro paredes de un hotel de lujo en París, Barcelona o Londres, y la amargura lo asfixiaba. Sí, a pesar de que era el escritor más famoso del mundo, que su obra, Cien años de soledad , era comparada con El Quijote , Gabo lo único que quería, era seguir siendo el nieto de su abuelo. Las pocas entrevistas que el escritor dio tienen algo en común: la nostalgia por su pueblo. Afirmó varias veces que de nada le serviría escribir unas memorias, porque a él las cosas importantes le dejaron de pasar a los ocho años. El personaje que más lo influenció fue su abuelo Nicolás Ricardo Márquez, quien murió cuando él aún vivía en la vieja casa. El viejo militar que participó en la Guerra de los mil días fue la inspiración del nobel para escribir su primera novela, La hojarasca, la novela que más le gustaba, El coronel no tiene quien le escriba y, sin duda, fue la inspiración para hacer su personaje más representativo: Aureliano Buendía. Nicolás es Aracataca. Gabo se fue del pueblo por primera vez a los ocho años. La vida disipada de su padre, Gabriel Eligio García, un aventurero que algunas veces fue telegrafista y otras boticario o simple “tegua”, como llamaban a los que aspiraban a ser médicos recetando menjunjes, lo sacó del terreno de sus fantasías. Volvería a Aracataca por primera vez en 1952, con 26 años, ya convertido en periodista y con el anhelo de ser escritor. Ese viaje fue crucial para tener en sus manos la atmósfera de La Hojarasca , su primera novela. Era regresar a la vieja casa. Lo hizo en compañía de su madre, Luisa Santiaga. Fue a comienzos de marzo de 1952, y el viaje tenía como fin vender el caserón de sus abuelos. En Vivir para contarla Gabo recuerda el estupor que le causaron las trampas de la nostalgia. En el recuerdo, la casa era mucho más grande que en la vida real. Vio los estragos del tiempo no solo en su casa, sino también en Aracataca. El esplendor que alguna vez habían dejado los gringos y su compañía bananera eran ya parte del pasado. El paisaje que vio fue el mismo que encontró Aureliano Segundo después de que el aguacero de cuatro años cesara en Macondo. Gabo convirtió sus recuerdos en la mina de donde sacó sus mejores joyas. Su biógrafo Gerald Martin dice que el universo de sus obras no es solo Aracataca, también está Sucre, la ciudad a donde fueron en una de las aventuras de su padre y a donde conocería a esa diosa de rasgos egipcios llamada Mercedes. Pero la Macondo de Cien años es la ciudad donde nació y a donde sólo volvería una vez. Gabo conseguiría fama internacional desde que Cien años de soledad explotó en 1967. Nunca volvería a ser el mismo. El taciturno muchacho que no paraba de fumar Piel rojas, se convirtió en un seguro hombre de mundo, muy cercano a personajes de poder como Bill Clinton y Fidel Castro, al que muchos de sus amigos -entre los que incluso se cuentan Plinio Apuleyo Mendoza- le reprocharon la distancia que les puso. Nadie está preparado para ese tipo de fama, menos un escritor de cuarenta años. En Colombia, García Márquez fue más importante que en cualquier otra parte del mundo. Fue idolatrado pero también duramente criticado. Em 1981, incluso, tuvo que salir del país porque había un plan de la extrema derecha para asesinarlo o al menos para detenerlo. Desde entonces, vivió en México. También le daban duro por el supuesto olvido en el que tenía al pueblo donde nació. El compositor Armando Zabaleta incluso le compuso una canción: “Al escritor García Márquez, hay que hacerle saber bien, que la tierra en la que nace es la que debe querer. Y no hacer como hizo él, que su pueblo abandonó y está dejando caer la casa donde nació. Al escritor García Márquez, le han regalado 2 premios, y no ha sido capaz de acordarse de Aracataca, su pueblo. Y en vez de darle un colegio, que necesita su tierra, lo que hizo fue darle un premio, que se ganó en Venezuela”. La canción fue compuesta en 1985 y se le reprochaba a Gabo el haber donado, en 1972, la plata que recibió por el premio Rómulo Gallegos al MAS, un movimiento revolucionario venezolano. En ese momento, Gabo estaba convencido que el único camino que le quedaba a la humanidad para salvarse era la revolución socialista. En el propio pueblo le reprochaban el supuesto olvido de Gabo. Incluso, en los últimos meses, su pueblo le hizo el último reproche a su hijo más destacado: ¿Por qué olvidaron a Aracataca en la serie que adaptara Netflix sobre su novela? En 2006 se hizo una encuesta en Aracataca sobre si se iba a cambiar el nombre de ese pueblo al de Macondo. El resultado fue un no rotundo. Sin embargo, Gabo regresaría por última vez a la ciudad donde nació. Fue el 30 de marzo de 2007. Se embarcó en un tren de los años cuarenta de tres vagones, cuidadosamente restaurado, al lado de su esposa Mercedes para arribar al verdadero Macondo. El mal del olvido ya lo había minado, pero ahí estaba él, un poco ausente, levantando las manos como un campeón ante una multitud que le mostró adoración. La estación de tren fue adornada por las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia. El Tiempo recuerda ese momento en el que la multitud adoró a su ídolo: “No lo podían bajar porque había mucha gente, y los escalones eran muy altos. Las personas que estaban en la organización corrieron a donde mí para que les prestara una silla, que fue donde él pisó, para apoyarse y poder bajarse”. En Aracataca está su casa, convertida en museo, aún crece el árbol que se llama Macondo, y los viejos fantasmas aún deambulan por sus pasillos. En Aracataca quieren que regresen sus cenizas. Aracataca sabe que la relación con su hijo predilecto ha sido problemática, pero ¿qué relación cruzada por el amor no lo es? En Aracataca nadie olvida a Gabo y saben, también, que Gabo nunca se olvidó de ella. El legado de Gabo en Aracataca está más vivo que nunca. Ahora que vamos a ir todos a nuestro querido festival, lo comprobarán.
- A pesar de las diferencias con Trump, gobierno Petro sigue teniendo buena relación con EE. UU.
Por: Redacción Pares A comienzos de marzo, los grandes medios anunciaban el cierre total de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Un trino de Petro, escrito en la madrugada, prendió las alarmas en Washington. El mandatario se quejaba del trato indigno que habían recibido los colombianos deportados por parte del gobierno norteamericano. La respuesta de Donald Trump no pudo ser más violenta, se le castigaba a Colombia con los más duros aranceles. Al final, la intervención de la Cancillería le puso freno a lo que parecía una crisis inevitable. Unas semanas después, unos supuestos comentarios de Petro en la visita que sostuvo con la secretaria de seguridad, Kristi Noem, en Bogotá, habrían ahondado aún más la brecha entre ambos gobiernos. Noem afirmó que Petro se la pasó buena parte de la reunión hablando “maravillas” del Tren de Aragua y de sus miembros, y despotricando contra el gobierno de Trump. Sin embargo, este 9 de julio, Noem afirmó que, desde Estados Unidos, se está trabajando “muy duro” para mejorar las relaciones. Todo esto se debe a la carta que Petro le escribió a Trump a comienzos de esta semana y que habría causado una muy buena impresión en la Casa Blanca. Las declaraciones las dio Noem en una rueda de prensa que sostuvo sobre Seguridad Nacional y afirmó lo siguiente sobre Colombia: “Trump está trabajando muy duro en construir relaciones entre ambos países y para asegurarnos de llevar de vuelta a sus ciudadanos a casa que están ilegalmente en nuestro país cometiendo crímenes ”. A esto se suma el regreso al país del encargado de negocios de EE. UU. en Colombia, John McNamara, quien, aunque dejó claro que siguen habiendo diferencias, las relaciones no están tan mal como quieren hacer ver algunos. Así lo afirmó desde Medellín, a donde tuvo que viajar a cumplir algunos puntos de su agenda. Aseguró que Colombia sigue siendo un aliado clave en la lucha contra el narcotráfico y que está respondiendo en la ayuda para combatir el crimen transnacional. Eso sí, puntualizó en algunas críticas: “la retórica y acciones de los más altos niveles del Gobierno colombiano (de Gustavo Petro) ponen en riesgo la relación histórica, cercana y mutuamente beneficiosa entre nuestros dos países”. Con la turbulencia que se viene sufriendo en Colombia, Petro sabe que a su gobierno no le conviene establecer una confrontación ideológica con un país del que se depende comercialmente y a quien se puede acercar en su último año de mandato.
- La obsesión de Elon Musk por esparcir la semilla humana por toda la galaxia
Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Fue una novela de Isaac Asimov, llamada Fundación , la que le cambió la mente a Elon Musk. Supo desde entonces que, aunque era un gran diseñador de juegos en California, y ya había creado una pequeña fortuna que le permitió, por ejemplo, comprar su primer McLaren, su ego apuntaba a cosas más profundas y trascendentes. Le obsesionaban el cuidado del medio ambiente y los carros eléctricos, así que invirtió un par de millones de dólares en desarrollar Tesla. La jugada le funcionó. Pero iba por más y, ese más era retomar los viajes al espacio. En el año 2002 llamó a la Nasa, quería entender cómo iba el programa espacial. Dicho programa ya había terminado de manera abrupta. Con la desaparición de la URSS, la carrera por la conquista de la galaxia era obsoleta. Así que, convencido de que su gran obra, la que lo catapultaría a la estratósfera de la historia, sería sacar a la especie humana de este planeta y ponerla a colonizar otros escenarios. Su primera idea fue comprarles a los rusos cohetes que estaban prácticamente en desuso. Viajó a Moscú y se vio con científicos de la era soviética que lo emborracharon con vodka y quisieron tumbarle unos cuantos millones de dólares. Al fracasar este negocio, lo que le quedó claro es que, si quería marcar diferencia, tenía que fabricar él mismo los cohetes. Por eso creó Space X. Se fue a un atolón en la Polinesia e hizo, entre el 2004 y el 2007, cuatro intentos de despegue de cohete. Ninguno funcionó. Los socios de Tesla y sus otras empresas —que entre otras se cuenta Pay Pal — se mostraron preocupados. Es que Musk demostraba que no le importaba nada, si tenía que quebrar lo haría, pero los viajes espaciales los tendría que hacer. El escritor argentino Michel Nieva es uno de los primeros pensadores en poner en la palestra algo que está pasando: los anarcocapitalistas se inspiraron en la ciencia ficción para hacer realidad sus deseos más locos, sus viajes interestelares, incluso la posibilidad de vivir eternamente, ya sea curando sus cuerpos con la medicina más top o simplemente poniendo en una supercomputadora su consciencia, para que esta viva por siempre. Pero lo que más preocupa es que esta necesidad de Musk de salvar a la especie humana de la inevitable destrucción del planeta: los astrónomos estiman que en cualquier momento del futuro el sol terminará tragándose a la tierra, sea la de salvar a los pocos megamillonarios que puedan pagar su viaje espacial y condenar al resto de la humanidad. Musk siempre temerario en sus proyecciones, cree que para 2030 existirá la primera colonia de humanos en Marte y que veinte años se tardará en construir la primera ciudad. Él lo verá todo porque, a sus 55 años, cree tener el tiempo suficiente como para crear una cura para la muerte. Los cuatro primeros cohetes fallaron, pero, así no nos guste demasiado todo lo que representa Musk, es un tipo terco, un tipo que nunca se rinde, y que es amante del riesgo y del estrés. Space X vale 350.000 millones de dólares y es una de las empresas que ha puesto al sudafricano como uno de los tres hombres más ricos del mundo. Las cuentas no nos dan, ningún humano ni siquiera ha puesto un pie en el planeta rojo, pero lo que sí podemos decir es que este hombre no se rendirá hasta encontrar una solución. La idea en los años ochenta de tener colonias espaciales era esperanzadora, ahora lo que se ve es como un paso más en la escala de la desigualdad social, un paso además determinante, darwinista: el que no pueda pagar el viaje, simple y llanamente morirá en la tierra.
- En esta fecha sabremos si Uribe es culpable o inocente
Por: Redacción Pares A pesar de la estrategia implementada por la defensa del expresidente —la de dilatar, dilatar y dilatar— terminó el pasado 8 de julio el juicio que se le sigue al expresidente por manipulación de testigos. En un alegato que rayó en el patetismo y en la mala poesía, el presidente Uribe le suplicó a la juez Sandra Liliana Heredia que, por favor, lo declarara inocente, lo absolviera. Durante todo el juicio que duró cerca de siete años, Uribe, junto con un grupo de expertos en redes sociales, se reunía en su finca de Rionegro a deliberar qué era lo mejor para sacar a través de las redes sociales. Como si de la labor de formar opinión pública se encargara él, y no los medios de comunicación. El resultado es que, según algunos estudios de La Silla Vacía, en los que se mide lo que piensa la gente, la mayoría de los que siguieron el juicio encuentran a Uribe inocente. Muchas personas ni siquiera pudieron entender en realidad por qué estaban juzgando a Uribe, si por creación de grupos paramilitares, nunca se especificó cuál fue el crimen. Cuáles fueron los orígenes, qué papel jugó Cepeda en todo este entramado. Es que, en realidad es difícil determinarlo y si a la gente le dicen que fue por “Manipulación de testigos” puede ser difícil de procesar. Solo basta entender que Uribe fue el que inició esta serie de eventos denunciando a Cepeda —en ese momento ambos rivales eran senadores— en 2014, después de que este le hiciera un debate en el Congreso por la creación del Bloque Metro. Tenía suficiente información en su recorrido por las cárceles evidenciando que Santiago y Álvaro Uribe Vélez habían creado, supuestamente, un grupo paramilitar desde su finca Las Guacharacas. Por eso, la acusación terminó devolviéndosele a Uribe. Los que han estado en el día a día del juicio que terminó este 8 de julio, afirman que, a pesar del optimismo, acaso desmesurado, que han exhibido Uribe y su defensa, la cosa no está nada fácil para ellos. La fecha de preclusión del juicio sería del 8 de octubre, a pesar de las tutelas, las demoras, los señalamientos a los jueces, la juez Sandra Liliana Heredia no se dejó quebrar y está lista para tener un fallo —ojo a la fecha— el 28 de julio, ese día sabremos si el expresidente es culpable o inocente. Al terminar el juicio, Cepeda afirmó: “son 13 años de este largo proceso judicial y hoy sentimos con mucho orgullo y alegría haber llegado a este punto (...) Creemos firmemente que el expresidente Álvaro Uribe debe ser condenado”. Por su parte, el abogado Lombana, quien encabeza la defensa de Uribe, sostiene que el doctor no debe temer de nada porque las pruebas son claras y para ellos todo esto se trata de una infamia. Lo que está claro es que, con una juez como Sandra Liliana Heredia, va a ser difícil que la decisión no salga de los campos que delimitan la justicia.
- Así suena la ley contra el ruido
Por: María del Rosario Laverde Todos hemos sido el vecino de alguien, pero no todos le hemos hecho la vida miserable a nuestros vecinos. Antes de que, el 4 de marzo de 2025, se sancionara la formulación de la política pública de calidad acústica y planes de acción para la prevención, mitigación, evaluación, seguimiento y control de los impactos generados por la contaminación acústica y ruidos que afecten la salud, la fauna, el ambiente y la convivencia, yo escuchaba asombrada cómo mis nuevos vecinos de arriba movían sus muebles de un lado para otro en altas horas de la madrugada, aún más asombrada salía al balcón para comprobar si aquello no era un sueño, pero las luces encendidas y sus voces me decían que no. En principio la cobardía me impidió hacer un reclamo, y el hecho de no saber cuántos contra mí iban a ser, me hizo callar. Sin embargo, la redecoración de madrugada no era su única actividad, también parecían realizar las tareas hogareñas en tacones matutinos. Mi primer intento fue escribir una carta, con copia a la administración, en términos amables, solicitando dedicar otras horas a sus labores, pero lo único que conseguí fue que el ruido se incrementara. La administración respondió que eso no era asunto de ellos, que eran problemas entre vecinos y que, por la ley de protección de datos, no estaban obligados a darme información del propietario del apartamento (mis vecinos son arrendatarios). Consiguieron intimidarme gritando frente a mi puerta que harían todo el ruido que se les diera la gana y que no me tenían miedo. Miedo el que tenía yo. De repente, una enfermedad catastrófica me obligó a insistir en el tema, buscando un poco de alivio para mi salud: no conseguí nada. Sin otra salida, empecé a gritar por las ventanas en las madrugadas cada vez que se les iba la mano en el ruido, imaginaba que, si la policía venía, seguro me llevarían a mí por gritona y no a ellos por perturbadores de la paz, así que tuve que pelear mi batalla sola y tragarme mi miedo. Hay ruidos que son inevitables; hay celebraciones que deben ser sonoras, hay eventos que lo son. Pero que nada le quite la paz de estar en su casa, en silencio, si ese es su deseo; a un volumen moderado si usted, acaso, es un vecino musical. Algunos no aprendimos a hacer respetar nuestros derechos; algunos tememos hacerlo; algunos creemos que, si se sanciona una ley, no es para nosotros. Pero no nos puede ganar la ignorancia: la ley contra el ruido en Colombia es bella en todo su articulado, y a todos nos atañe. Comparto un pequeño apartado de esta ley, que le da herramientas, por si no las conoce, para que viva tranquilo y enseñe a los suyos, y a sus vecinos, a convivir: Artículo 33°. Comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas. Los siguientes comportamientos afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas y por lo tanto no deben efectuarse: 1. En el vecindario o lugar de habitación urbana o rural: Perturbar o permitir que se afecte el sosiego con: a. Sonidos o ruidos en actividades, fiestas, reuniones o eventos similares que afecten la convivencia del vecindario, cuando generen molestia por su impacto auditivo, en cuyo caso podrán las autoridades de Policía desactivar temporalmente la fuente del ruido, en caso de que el residente se niegue a desactivarlo. b. Cualquier medio de producción de sonidos o dispositivos o accesorios o maquinaria que produzcan emisión sonora o vibraciones, desde bienes muebles o inmuebles, en cuyo caso podrán las autoridades identificar, registrar y desactivar temporalmente la fuente de emisión, salvo que sean originados en construcciones o reparaciones en horas permitidas. c. Actividades diferentes a las aquí señaladas en vía pública o en privado, cuando trascienda a lo público, y perturben o afecten la tranquilidad de las personas.
- Diego Cadena, el abogado de Uribe que hizo una fortuna defendiendo narcos duros
Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Foto: César Melgarejo / EL TIEMPO Este martes, 8 de julio, se acabó el juicio al expresidente Álvaro Uribe por manipulación de testigos. Desde mayo, cuando se abrió la última fase del juicio, pasaron 95 testigos. La defensa de Uribe practicó su mantra de “dilatar, dilatar y dilatar”, pero al frente tuvo la entereza de una jueza como Sandra Liliana Hernández. El próximo 28 de julio tendremos el fallo definitivo y sabremos si Uribe será condenado o no. Uno de los grandes perjudicados en este tema es el abogado Diego Cadena. La Fiscalía General de la Nación pidió un fallo condenatorio contra él y otro abogado, Juan José Salazar, por presuntamente presionar a exparamilitares para que cambiaran la versión de sus declaraciones y enlodaran al senador Iván Cepeda. Desde hace unos años ha sonado con fuerza el nombre de Diego Cadena, pero ¿quién es él? En septiembre de 2014 ocurrió en el Senado uno de los más trascendentales debates que recuerde esta institución: Iván Cepeda intentaba demostrar los nexos del entonces también senador Álvaro Uribe con la creación del Bloque Metro y su cercanía a círculos mafiosos. Las pruebas las venía recopilando desde 2009 cuando, entrando a las cárceles del país y también de los Estados Unidos, acompañado algunas veces por personajes como Piedad Córdoba o Danilo Rueda, se entrevistaba con paramilitares de peso como Salvatore Mancuso, Pablo Hernán Sierra o Juan Guillermo Monsalve. Uribe, aguerrido, sabedor de que no existe mejor defensa que un buen ataque, abandonó el recinto para interponer una demanda contra Iván Cepeda ante la Corte Suprema, por el delito de manipulación de testigos. La investigación se alargó lo suficiente como para que Uribe repitiera legislatura en el Congreso. Cuidadoso, como buen penalista que es, el expresidente se reunía en su finca en Rionegro, que resulta siendo su base de operaciones y lugar donde realiza sus cónclaves, para ver qué fichas mover en sus estrategias políticas. En febrero de 2016, Mario Uribe, su primo, barajó un nombre: Diego Cadena. Acostumbrado a relacionarse con dos pesos pesados del derecho nacional, Jaime Lombana y Jaime Granados, el nombre de Cadena era desconocido en el círculo de Uribe y también en los grandes medios. Cadena no se caracterizaba por ser un gran litigante; su especialidad era ayudar a capos de la mafia a entregarse. Su lista de clientes es realmente escalofriante. Entre sus defendidos están Diego León Montoya, conocido como “El señor de la guerra” o “Don Diego”, líder del cartel del Norte del Valle, quien, a punta de sus millones, pudo corromper a políticos de ese departamento y a altos oficiales del ejército. Don Diego, capturado en 2007, tenía excelentes relaciones con el Chapo Guzmán. Cadena también defendió a Diego Pérez Henao, fundador de la temida banda “Los Rastrojos”, además, arrancó su vida delictiva como sicario a sueldo y luego se convirtió en un gran capo de la mafia; Víctor Patiño Fómeque, un exagente de la policía que se volvió mafioso gracias a la habilidad que tenía con los químicos. En 2023, el narcotraficante Francisco Javier Zuluaga, alias Gordo Lindo, salió de la cárcel. Su caso se convirtió en un escándalo, ya que se hizo pasar como paramilitar para recibir los beneficios de Justicia y Paz. Mario Uribe le recomendó a Cadena y lo llevó a una reunión a Rionegro, en 2016, donde se lo presentó a su primo, el expresidente. Para los despistados, Mario Uribe fue representante a la Cámara, senador y presidente del Senado. Gracias a la investigación de la Corporación Arco Iris, se descubrieron sus lazos con el paramilitarismo. Fue condenado y después absuelto. Mario Uribe era un hombre curtido en los bajos fondos del derecho en donde —según lo reconoció el propio Cadena —, él era un “abogánster”, un tipo destinado a hacer algunas triquiñuelas que necesitaba el empantanado caso de Uribe, quien ya percibía que podría írsele en su contra. Por eso fue designado para ir a hablar en la cárcel La Picota con Juan Guillermo Monsalve, testigo estrella del caso Uribe y a quien ya referenciamos en el capítulo sobre la creación del Bloque Metro. Con un poder otorgado por el propio presidente Uribe sobre la hora —el caso estaba a punto de pasar a otra instancia (HAY QUE PRECISAR ESTE DETALLE) — Cadena visitó a Monsalve y le pidió cambiar su versión como testigo en el caso Uribe a cambio de prevendas. Lo que desconocía el autodenominado “abogánster” es que estaba siendo grabado por el reloj-cámara que tenía el exparamilitar. Ahí quedó la frase en donde Cadena presiona a Monsalve y le exige que firme “el hijueputa documento”. Monsalve no era la única persona a la que visitaba Cadena en La Picota. También, como se comprobó revisando la lista de visitantes, entre 2016 y 2018, realizó varias visitas en ese lapso al condenado secuestrador Enrique Pardo Hasche quien, por esos años, estaba en el mismo patio con Monsalve. Por estos hechos, Cadena fue detenido el 12 de agosto de 2022, cuando fue sorprendido por las autoridades justo antes de abordar un vuelo a México. Dos años después, por vencimiento de términos, fue liberado. Hasta abril de 2025 su caso continuaba siendo investigado y abierto. Cuando Cadena tenía abiertas sus redes sociales, su ostentación solo era comparable a la de Jenny Ambuila, la hija de Omar, el funcionario de la Dian por el que se descubrió la corrupción que rebozaba en esa institución en Buenaventura. En las fotos se podía ver cómo colgaba en sus muñecas Rolex de 150.000 dólares, se desplazaba por las destartaladas calles bogotanas en Lamborghini, un auto que en Colombia cuesta tres millones de dólares y en donde no hay vías para exprimirle su potencial. Además de este auto de alta gama, Cadena, que sabía negociar con los bandidos a los que defendía, se le sumaban en Bogotá cuatro camionetas Toyata Sahara; un Penthouse en el barrio Rosales que había negociado en 2016 en 239 millones de pesos, un precio extremadamente bajo para la ubicación y tamaño del inmueble; tenía en la carretera a Tunja un predio que le compró en 600 millones de pesos al dueño del equipo Patriotas; poseía seis apartamentos regados en las ciudades de Bogotá, Cali y Roldanillo; una empresa en Delawere y otra en Miami. No podemos pasar por alto que si bien fue Mario Uribe quien llevó a Rionegro y presentó a Cadena a Uribe, fue Abelardo de la Espriella, quien es del resorte del expresidente, quien dio su recomendación decisiva. La misión de Cadena era “desmontar el montaje” pero todo resultó al revés. Pocas veces Uribe ha pagado tan caro una de sus equivocaciones, como sucedió con el “abogánster”. En las redes sociales es obvia la comparación con Abelardo de la Espriella. Sus mocacines de 5 millones de pesos, sus trajes de colores rechinantes y su jet privado. Porque Cadena tiene jet propio, valorado en 8 millones de dólares y cuya matricula es N119 TC. Su impericia ha quedado en evidencia en las mismas indagaciones que ha tenido durante el juicio. En abril de 2025, se vivió una escena que se acercaba peligrosamente a la ópera bufa. Iván Cancino, el abogado que lo está defendiendo en este juicio, lo regañó en público y le exigió estar más concentrado con las preguntas que le hacía la fiscal. Vale aclarar que, desde el 26 de enero de 2023, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial suspendió a Cadena por sus actuaciones irregulares en el mismo caso por el cual es procesado Uribe, por presunto fraude procesal y soborno a testigos. Cadena es uno de los personajes más oscuros y claves para entender las complejidades del juicio de Uribe. Otra de las personas que recibieron dinero de Cadena pudo haber sido Carlos Enrique Vélez, quien también dio su versión en el juicio, en abril de 2025. Una de las frases de Vélez sobre el trato que realizó con Cadena, resume la condición del abogado. “Entre bandidos uno se da la palabra”. Es llamativo por qué Uribe, teniendo a dos de los penalistas más reconocidos del país, terminó confiando en un abogado que había hecho fortuna, logrando acuerdos jurídicos para mafiosos y paramilitares.
- La Zona de Ubicación Temporal (ZUT) ¿Qué pasó con la apuesta para el proceso de pacificación en el Catatumbo?
Por: Redacción Pares Foto de: Julian Rios La ZUT surge en lo que llamaron, desde la mesa de diálogos de paz entre el Frente 33 (F33) del Estado Mayor del Bloque y Frente (EMBF) de las Disidencias de las FARC-EP y el Gobierno Nacional, como “El acuerdo del 3 de mayo de Catatumbo” y es la primera que se proyecta en el marco de la ley de Paz Total. Para ese día de comienzos del mes de mayo de 2025, en algún lugar de está subregión de Norte de Santander, las conversaciones entre ambas delegaciones continuaban a pesar de la crisis humanitaria que se vive desde el mes de enero; y que deja más de sesenta mil personas desplazadas, miles de confinados y un camino sin respuestas para encontrarle fin a las confrontaciones armadas. Allí se definió, mediante la resolución 161 de 2025, que la ZUT tendría una funcionalidad de siete meses, se ubicará en el área rural de Tibú siendo su delimitación geográfica de completa reserva por parte de las autoridades para la opinión pública. Entre tanto, los miembros de ese frente (de acuerdo a información de la mesa de diálogos podrían ser alrededor de cien hombres) tendrían un plazo inicial de 45 días para movilizarse y comenzar con su proceso de pacificación orientado a desescalar el conflicto en el Catatumbo. Frente a esta indicación, el tiempo se agotó y el manto de dudas cubre la proyección de la ZUT debido al poco avance que se conoce a nivel territorial. Al igual, que el traslado de más de cien familias que se asentaron en el refugio humanitario en la vereda Bertrania de Tibú (liderado por la delegación de paz del Gobierno Nacional en abril de 2025), las conversaciones no llegan al ámbito departamental y municipal, y todo parece desarrollarse bajo un hermetismo que depende de un nivel central. Está barrera entre la Delegación de Paz y las autoridades a nivel territorial, podría dejar serias afectaciones, especialmente a la población civil, ante una posible lectura de incumplimiento (a pesar de la voluntad de paz que mantiene el Frente 33) de los puntos acordados que generaría el volcamiento de esta estructura armada a la lucha por el control territorial y de las economías ilegales que llevarían al aumento de las acciones armadas. Un panorama nada alentador ante la realidad que aún se vive en la región del Catatumbo, debido a las confrontaciones entre el ELN y el Frente 33, que parece nublarse ante la conformación de la ZUT que no comienza a materializarse y se retrasa en medio del camino de la búsqueda de la paz total que se pierde en medio de las balas y las explosiones. Por otro lado, la pérdida de la autonomía de las autoridades municipales y departamentales y la seguridad de quienes lleguen a la ZUT y de la población civil, son las principales incógnitas para las autoridades y para diferentes sectores sociales. Gloria Quiceno, delegada en la mesa de diálogos de paz con el F33 de las disidencias de las FARC-EP, señala que la seguridad de la zona estará a cargo de la autoridades locales, departamentales y nacionales, y permitirá que las funciones del Estado se mantengan a pesar del escepticismo, frente a estas medidas. La resolución señala que se proyectaron tres efectos jurídicos que permitirán garantizar el estado de derecho en la región del Catatumbo y brindará las condiciones para que los miembros del F33 inicien su tránsito a la vida civil: 1) Suspensión de órdenes de captura a quienes ingresen en la ZUT, incluso las que tienen fines de extradición; 2) En el municipio de Tibú se mantienen funciones del Estado y autoridades civiles sin excepción; y 3) La ZUT no es una zona de despeje, el Estado de Derecho se mantiene plenamente vigente. Entre tanto, a pesar de las garantías que se entregan en materia de autonomía y seguridad, diversas voces mantienen la distancia frente a las indicaciones que entrega el gobierno de Gustavo Petro. Diógenes Quintero, representante a la curul de paz por la región del Catatumbo, agregó que se está apelando a un recurso sin tener una base sólida en los avances de la mesa de diálogos de paz. “Estamos ante un abandono de las autoridades a nivel nacional, con la ZUT no va a pasar nada, no va a ver ZUT, estamos ante una nueva improvisación en su política de paz total, no hay decisiones contundentes, no hay seriedad y las autoridades locales no han sido escuchadas…. Nos toca a nosotros unirnos y salir adelante, exigir a que el gobierno atienda de manera concreta a la región del Catatumbo”, precisó Quintero. Lo que considera como un abandono por parte del Estado Colombiano podría repercutir en un aumento del riesgo, de la población civil, de ser víctimas de las confrontaciones armadas. Si no hay una garantía de seguridad en el Catatumbo, por parte de la fuerza pública, la Zona de Ubicación Temporal sería un blanco perfecto para que el ELN pueda atacar a los integrantes del Frente 33 que lleguen a adelantar su proceso, lo que fracturaría y retrasaría aún más los avances en la mesa de diálogo de paz. No obstante, otra de las incógnitas que se presenta para las autoridades y que mantiene entre la expectativa a la ciudadanía es el destino de las armas de quienes lleguen a adelantar el proceso en la ZUT; lo que debe ser un acto de voluntad de paz se nubla con el pasar de los días y con la persistencia de las confrontaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) la incertidumbre se mantiene ante un posible aumento de las acciones armadas en territorio. Para esto, uno de los compromisos que se definieron es que, cuando lleguen a la Zona de Ubicación Temporal, se fijará un acuerdo para definir las condiciones, responsabilidades y modalidad para la disposición del material de guerra. “Por ahora no les podemos decir qué pasará con las armas, porque será algo que se definirá una vez lleguen a la zona”, indicó Quiceno, en uno de los encuentros de socialización de los compromisos que se desarrollaron en Cúcuta y Tibú. Entre los compromisos que se acordaron en la Resolución 161 de 2025 se encuentran: Elaborar y ejecutar un plan de acción y atención integral a niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Establecer garantías de seguridad jurídica dentro del componente de justicia, orientadas a su protección y en su tránsito a un estado de ciudadanía plena en el marco del Estado Social de Derecho. Implementar un plan de transformación territorial que facilite la sustitución de economías ilícitas y el aumento de la producción alimentaria. Desarrollar con las coordinaciones institucionales para garantizar el tránsito hacia una ciudadanía plena de los miembros del Frente 33. Aportar en la elaboración de un plan de búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado. Ejecutar acciones de satisfacción de los derechos de las víctimas que lleven a su reparación; y Contribuir en programas de desminado humanitario para proteger la vida de la población civil, la fuerza pública y los miembros del Frente 33. Por ahora, la búsqueda de la paz en Norte de Santander (especialmente en el Catatumbo) y el proceso de pacificación que se presenta con el Frente 33 del Estado Mayor del Bloque y Frente (EMBF) de las Disidencias de las FARC-EP, no es claro. Las mismas necesidades históricas de la región mantienen en un círculo de guerra a miles de personas que anhelan que la paz de su territorio se pueda dar ante tantos amagues de conversaciones. La instalación de la ZUT en Catatumbo espera ser la herramienta para que la historia le pueda decir a Colombia que el diálogo y el fin del conflicto son los caminos para que los territorios olvidados por la inversión social puedan salir de la espiral de violencia que los marginó. Hasta el momento, los esfuerzos seguirán enfocados en los avances de las conversaciones que puedan traer el cambio social para la región y convertirla en un modelo de paz para el país, que aún no comienza a desarrollarse y que espera porque las disposiciones del Gobierno Nacional se materialicen en territorio. Disposiciones que no solo lleguen a cumplirse como órdenes de superiores a subalternos, sino que puedan construirse e involucren las voces de quienes conocen la realidad de la región y viven las consecuencias. Solo así, el cambio del paradigma de la guerra podrá transformarse en una mirada que vislumbre las transformaciones que necesita el Catatumbo; un camino que necesita ser transitado con el relato de la ciudadanía y que rompa con el centralismo que maneja, históricamente, el país.
- Las razones por las que creemos que Aracataca debe volver a ser el centro del mundo
Por: Redacción Pares Los próximos 2 y 3 de agosto, Aracataca se viste de gala para recibir a gente de todas partes del país y del mundo. Empezaremos a celebrar los 100 años del nacimiento de Gabriel García Márquez, que serán en 2027, con el primer festival cultural Macondo. Este evento está destinado a sacar del olvido a uno de los municipios que más gloria le ha dado a Colombia. Ubicado a dos horas de Santa Marta, en medio de los terrenos que alguna vez fueron de la United Fruit Company, García Márquez hizo de la tierra en la que nació, el pueblo más famoso del mundo. Es que, en 1967, fecha de publicación de Cien años de soledad , el mundo miró para Latinoamérica, y los críticos más prestigiosos afirmaban que Macondo no era más que una metáfora del continente, con sus contradicciones, su desmesura, sus injusticias y matanzas. Sin embargo, Macondo siempre fue Aracataca, el pueblo donde Gabo vivió sus primeros ocho años y a donde regresó esporádicamente, a veces acompañado de su amigo, el cantautor Rafael Escalona, a veces acompañado de su mamá, Luisa Santiaga —a donde fueron incluso a vender su casa— y ya en el otoño de sus días, regresó cuando la enfermedad del olvido —que padecieron tantos Buendía y tantos García Márquez— lo tenía aniquilado. Pero el espíritu de Gabo regresará con el festival y se instalará allí para siempre. Esa es nuestra pretensión, nuestra quijotada. Entre el 2 y el 3 de agosto, más de 65 artistas se presentarán ante un público que regresará tras los pasos de Melquiades. Se darán charlas en torno a la importancia de la medicina en Cien años de soledad , la gastronomía en la cocina de Úrsula Iguarán, se volverá a hablar de la llegada del ferrocarril, de la instalación de los gringos de la United Company que terminó en la matanza de las bananeras: un hecho que la historia oficial ha querido borrar, pero que Gabo mantuvo a flote gracias a su gran novela, recorreremos los pasos en la casa del telegrafista y le mostraremos al mundo que Macondo existe, que no es una locación de cine en el Tolima, sino que está compuesto de gente real, de gente auténtica, de personajes como Ancízar, el custodio de los libros en Aracataca, que hay poetas, músicos y que la Sierra Nevada, que se eleva saliendo del pueblo, es un universo que ha sido impermeable a colonizaciones y conquistas. Este es un momento cumbre para ustedes, para nosotros, las llaves para entrar al mundo real de García Márquez las tienen ustedes en sus manos. Solo es que se decidan y que tomen carros, buses, aviones y nos veamos allá el 2 de agosto. El realismo mágico los espera.
- Los héroes que acompañaron a Iván Cepeda en el juicio que tiene a Uribe asustado
Por: Redacción Pares El pasado 8 de julio Uribe hizo sus últimos descargos ante la juez Sandra Liliana Heredia. En ellos le pidió, casi en tono de súplica, que lo dejara absuelto, que lo declarara inocente, como si esto fuera más una labor de patrioterismo que un trabajo que tendría que hacer Heredia como miembro de la justicia colombiana. Los medios no hicieron referencia hacia ese momento pero en los ojos de Uribe se veía la certeza de la derrota. Todas las cámaras y con justa razón acompañaron a Cepeda en este largo proceso que tendrá, en poco más de un mes, el fallo que lo podrá condenar, lo podrá absolver o simplemente dará como terminado el juicio. Se supone que Uribe, al ser el hombre más poderoso del país, cuenta con potentes penalistas. Lo que no contaba es que el Colectivo Alvear tendría la fuerza y la unión suficientes como para apoyar y de tal manera a Iván Cepeda. Es por lo menos extraño que en las noticias no salga el nombre del colectivo José Alvear cada día. Estos abogados, cuya historia contaremos en el siguiente relato, se han convertido en un dolor de cabeza para Alvaro Uribe. Fueron ellos quienes lo arrinconaron y buscaron el arsenal de pruebas que tiene en este momento la Fiscalía y que, ha todo vapor, están buscando mostrar antes de que el caso prescriba. Uribe, quien todos los días después de las largas comparecencias que tiene que dar diariamente en su juicio, también se cuida de no nombrarlos. Uribe se reune con un equipo de ingenieros y jóvenes expertos en redes sociales para imponer a la brava la versión que circulará en internet. Es como si se hubiese hecho un pacto tácito entre medios y el expresidente: a él le corresponde cubrir su propio juicio ya que el tratamiento que se le ha dado al mismo es intrascendente en los grandes medios. Por eso, una de las pocas veces que cayó en la trampa de nombrarlos fue el año pasado en donde los denunció públicamente por cometer la infamia, supuestamente de que lo estaban persiguiendo. En pleno juicio, en mayo del 2024, se refirió así de Reinaldo Villalba, abogado de Iván Cepeda, afirmó que “me vienen persiguiendo desde hace 34 años” inmediatamente el CAJAR le recordó que todo ha sido al contrario, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fue la que denunció la persecución de la que fue víctima el colectivo de abogados cuando Uribe fue presidente. Recordemos las luchas del CAJAR. Fue Eduardo Umaña Luna, mítico profesor de la universidad Nacional, quien les aconsejó a los jóvenes alumnos que empezaban a componer un colectivo de abogados, atraídos a defender las causas justas, que le hicieran un homenaje a un defensor de campesinos en los Llanos Orientales quien en 1953, mientras iba en su balsa por uno de esos indómitos ríos, se hundió para siempre. Como tumba tuvo una cruz de palo, nada más. Habría que llegar alguien tan memorioso como este profesor, fundador junto con Fals Borda de la facultad de Sociología de la Universidad Nacional, pare resucitarlo con sólo nombrarlo. El abogado se llamaba José Alvear. Era el agitado e infausto año de 1980, tenían encima el yunque del Estatuto de Seguridad del entonces presidente Julio César Turbay Ayala, en la que se obsesionaba, con consentimiento de la ley, con impedir que el germen de cualquier tipo de revolución entrara en Colombia. Una vez más los militares poblaban América, Videla en Argentina, Pinochet en Chile, Stroessner en Paraguay, el Brasil del general Baptista, la Bolivia de la Junta de los Comandantes. Turbay, más que un presidente, parecía una caricatura. Su corbatín y su voz aflautada eran una invitación a la burla, a las imitaciones. El M-19 se ensañó contra su gobierno haciéndolo quedar en ridículo con golpes demoledores de publicidad como el robo de armas del Cantón Norte o la toma a la Embajada de República Dominicana. La manera que encontró él y sus generales de desquitarse fue reprimiendo. En esa época este colectivo de abogados se llamaba la Asociación Nacional de Profesores, Asonalpro. La orden de allanamiento incluyó destrucción de documentos, de objetos, una intimidación total y absoluta. El faro de pensamiento es el profesor Eduardo Umaña Luna pero lo siguen jóvenes abogados como su hijo, Eduardo Umaña Mendoza, quien sería abaleado en su despacho por órdenes de los paracos 18 años después, Eduardo Carreño Wilches, hijo de una familia campesina que llegó desplaza de Boyacá en plena época de la violencia, Daniel Medina, Luis Castro Murcia, Rafael Soto Beltrán. Hay dos personajes que posteriormente se unirían al colectivo y que tienen historias muy atractivas. Uno de ellos es Rafael Barrios Mendivil, barranquillero que renunció de un cargo que le daba lustre y buen sueldo, el de ser asesor del director de control del Banco de la República, pero ante la amenaza de la instauración de un régimen con visos de dictadura, era mejor abandonar lo que tenía y ponerlo todo. El otro gran personaje se llama Alirio Uribe Muñoz, nacido en Aratoca Santander y que debutaría en el fragor de las luchas sociales durante el gran paro de 1977 mientras apenas era un estudiante de bachillerato. Alirio tiene la energía fulgurante de los 17 años, así que mientras de día estudia en la Facultad de Sociología de la Nacional, de noche lo hace en la Universidad Católica con su carrera de derecho. Así que más que un abogado es un humanista. Eran 12 los abogados que estaban en esa época. Estaban en la mira del ejército por un hecho muy concreto, buscaban que los civiles no fueran juzgado por tribunales. Turbay, dando palos de ciego, detuvo a 1.200 personas a las que encerró en las caballerizas del Cantón Norte y algunas fueron sometidas incluso a tortura acusadas de pertenecer al M-19. Allí entran en contacto con comandantes del M que después pasarían a ser parte de la leyenda nacional como Iván Marino Ospina o Carlos Pizarro. El Colectivo José Alvear pasó a ser la inspiración de jóvenes estudiantes de derecho que querían defender las causas justas. Uno de los lemas de una organización que ya tiene 44 años de existencia es la de no defender a nadie que esté procesado ni por narcotráfico, i por delitos sexuales, ni por secuestro de niños, ancianos o mujeres embarazadas”. Pero han defendido las causas sociales que generaron atropellos del Estado tan devastadores como la retoma del Palacio de Justicia, una estrategia urdida por la propia cúpula del Ejército para dejar entrar al M-19 al lugar y luego tener la excusa perfecta de contraatacar con fuerza desmedida. La retoma dejó desaparecidos, personas calcinadas y, lo más grave, acabó con los 11 magistrados de una de las Cortes Supremas de Justicia más intachables y prestigiosas de la historia. Para la historia quedaron las trémulas palabras del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, quien suplicó por el cese del fuego que generaba la retoma con estas palabras dichas desde el baño de Palacio donde perdería la vida : “Estamos en trance de muerte. Ustedes tienen que ayudarnos, tienen que pedirle al gobierno que cese el fuego. Rogarle para que el ejército y la policía se detengan…Ellos no entienden, nos apuntan con sus armas. Yo les ruego: detengan el fuego porque están dispuestos a todo….Nosotros somos magistrados, empleados, somos inocentes…he tratado de hablar con las autoridades. He intentado comunicarme con el señor presidente, pero él no está. No he podido hablar con él…” El colectivo José Alvear tiene entre sus causas el de los desaparecidos de Palacio. Así como también han estado en el del asesinato del alcalde de Sabana de Torres, Álvaro Garcés Parra a mediados de los años ochenta por parte de los MASETOS. El MAS, Muerte a Secuestradores, fue creado en una cumbre que organizó el Cartel de Medellín después de que ordenaran el secuestro de Martha Nieves Ochoa, hermana menor del clan Ochoa, los hermanos socios de Pablo Escobar. Se crea un fondo común y se empieza a darle duro al M-19 y hasta a organizaciones estudiantiles. Si bien el modelo de autodefensa ya se había desplegado en Magdalena Medio, el MAS puede leerse como la semilla del paramilitarismo que vendría a sembrar el terror unos pocos años después. Los abogados emprendieron la tarea de darle asesoramiento jurídico y defender casos emblemáticos como los asesinatos selectivos a miembros y líderes de la UP, como fue el caso de Álvaro Garcés Parra, alcalde de Sabana de Torres, en una combinación armada por miembros del ejército y del MAS. En algunos de los más de 100 casos que han afrontado han demostrado que los militares tienen las manos untadas de sangre. Los casos más emblemáticos han sido el del líder indígena Germán Escue, el de Wilson Gutiérrez Soler que fue torturado; el bombardeo de Santo Domingo, en Arauca, el crimen de Manuel Cepeda, y las masacres de La Rochela y Mapiripán. Vinieron los gobiernos, los abusos y, después de casi tres décadas de fundados, los integrantes del Alvear sintieron en la nuca la mano gélida de un gobierno autoritario. Así fue en los ocho años que duró la Seguridad Democrática. ¿Se acuerdan de las famosas chuzadas que ordenaban Jorge Noguera y la famosa Maria del Pilar Hurtado en el DAS? Buena parte de ella iban destinadas a sus líderes, los abogados Alirio Uribe y Reynaldo Villalba. Al primero incluso llegaban a esculcarle la basura para ver con qué debilidad personal podrían intimidarlo. Las amenazas, la persecución, volvieron, sobre todo entre los años 2003 y 2005. Y casi veinte años después la Corte Interamericana de Derechos Humanos les ha dado la razón. Determinó, ojo a la gravedad de la sentencia, que varias entidades estatales hicieron actividades de inteligencia contra los integrantes del CAJAR y entregaron esa información a grupos paramilitares que luego amenazaron a los defensores de derechos humanos. “El Estado creó una situación de riesgo para la vida e integridad personal de las víctimas”. Es decir, en vez de cuidarlos, el Estado les servía en bandeja de plata a los paramilitares a estos abogados para asesinarlos o amendrentarlos. La sentencia determinó que el Estado violó 14 derechos entre los que se incluye el de la vida la integridad personal, a la vida privada, a la libertad de pensamiento y de expresión. El Estado está en la obligación no sólo de pedir disculpas sino de hacer un acto reparador como el de crear un documental en donde se honre su memoria, sus luchas. Con esto, sólo en parte, se verá restituida la vida y la honra de tantos defensores de derechos humanos que lo dieron todo para defender al que no tenía nada de la furia y poder del Estado. Y a pesar de eso Uribe, en el juicio que le lleva en su contra y en donde ya le han hecho jaque al rey, intenta desestimarlos, cambiar una vez más la historia. ¿Le alcanzará? En menos de un mes sabremos el fallo. Su pedido a la juez Heredia de que lo absolviera sonó, cuanto menos, patética. El rey parece perdido.












