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- Las 1.000 páginas con las que la juez Sandra Heredia demostró que Uribe era culpable del delito de Soborno
Por: Redacción Pares “Tengan paciencia como yo he tenido paciencia con ustedes” Le dijo la juez Sandra Liliana Heredia al auditorio que esperaba el fallo de la sentencia en el juicio que se le sigue al expresidente Alvaro Uribe Vélez. Ninguno de los más de cien periodistas que cubrieron la lectura de la sentencia en el juicio que se le sigue al ex presidente pensaba que esto iba a durar tanto. Pero la juez Heredia, quien en los últimos días ha sido presionada por medios como la revista Semana, por jueces que le enviaron una carta enseñándole derecho y hasta por Jerónimo Uribe, necesitaba blindar su decisión. Sobre las 3:30 de la tarde la juez Heredia determinó que Uribe era culpable del delito de soborno de testigos en actuación penal. La espera fue de 475 días en “una lucha contra el reloj”. Desde su finca en Rionegro el expresidente escuchaba la lectura de la juez en donde se invocaba incluso a la diosa “Temis”. La voz de la juez se quebraba mientras afirmaba que se exigía una justicia imparcial. “La justicia ha llegado como debe ser, efectiva y serena, sin arrebatos”. Las últimas horas para Heredia han sido duras. Un perfil de la revista Semana intentó enlodarla y encerrarla con el calificativo de ser de “izquierdas”. Heredia recordó los “ataques machistas” que han tenido que sufrir las mujeres que han estado al frente de este juicio. El discurso de la juez dejaba en claro que el sentido del fallo no tendría lugar para la sospecha ni el cálculo electoral. No distinguía nombres y se separaba la justicia y la política como marca el Estado de Derecho. “Pedimos respeto y sensatez” le dijo una jueza que cada vez ponía más firmeza en su voz. “A usted ciudadano Alvaro Uribe lo ha hecho con la mayor gallardía, de la mano de su esposa, y le recordamos que este juzgado lo hará con justicia y sin pasiones. Todos somos iguales ante la ley”. En la pantalla de Uribe se veía atrás de él el caminar nervioso de Tomás, uno de sus hijos. Tanto el abogado Granados como el expresidente se veían completamente pétreos, como si las cámaras de ellos se hubieran paralizado. En el tribunal estaba en cuerpo presente, como en todo el juicio, Iván Cepeda y sus abogados. En otra sala en Paloquemao estaba un enjambre de periodistas. De tanto en tanto Uribe se movía anotando en un papel lo que decía la juez. La lectura se extendía, cinco, diez minutos. Después del discurso emotivo de Heredia vino lo técnico, la lectura de la sentencia con todos sus vericuetos jurídicos. Entonces empezaron a hablar de las escuchas en la línea telefónica que sostuvo con Diego Cadena entre marzo y abril del 2018. La juez habló de cómo se hicieron estas interceptaciones. Con respecto a este punto la juez mostró que estas intervenciones tuvieron todo el respaldo de la ley. “Estas no comenzaron el 7 de marzo ni concluyeron el 9 de abril, sino se hicieron en las fechas establecidas. La interceptaciones se llevaron en días hábiles entre el 12 y el 17 de marzo. No se continuó con estas intervenciones después”. A medida que la juez que hablaba se veía en la casa de Rionegro a Tomás Uribe caminando nervioso haciendo llamadas desde su celular. Todo parecía indicar lo inevitable, que Uribe sería el primer presidente condenado en un juicio en la historia de este país. La lectura superó los cuarenta minutos. Una buena parte de ella se dedicó a tumbar la versión de la defensa del expresidente que la interceptación a Uribe y a Cadena contó con todo el respaldo de la Corte. Así que las interceptaciones que se usaron contra Uribe y su abogado eran legales. La defensa de Uribe constantemente apostó por la preclusión. Esta se dará el 20 de octubre, por eso intentaron demorar lo más que pudieron el juicio, poniéndole palos en la rueda con tutelas al ritmo que llevaba la juez Heredia. Fue muy importante, tal y como lo dijo la togada al principio de la lectura de fallo, que fue una carrera “contra el reloj”. La razón por la que fueron considerados legales las interceptaciones fue la conducta punible que hubo entre Cadena y Uribe. Uno a uno cada argumento que había puesto la defensa del expresidente fueron cayendo. Desde Rionegro el ambiente se caldeaba. Los nervios de Tomás Uribe contrastaban con la tranquilidad de su papá quien miraba poco a la cámara. Mientras la juez leía la sentencia durante hora y media eran cada vez más los colombianos que se conectaban a la transmisión en vivo. En la cuenta de Youtube de Daniel Coronell habían 71 mil personas conectadas sobre las 10 de la mañana. La otra observación que tuvo la defensa fueron las grabaciones de los relojes espía que compró Deyanira Gómez que fueron altamente cuestionadas por Uribe y Jaime Granados. En él se ve como intentaron, desde la parte de Uribe, cambiarle el relato a Monsalve. Estas pruebas fueron aceptadas, lo que dijo la juez fue determinante: “El testimonio de Deyanira Gómez es consecuente”. “Las grabaciones fueron ciertas” afirmó la juez en este caso. La primera parte de la sesión duró noventa minutos. Durante ellas la juez reconoció que, aunque es un juicio que despierta pasiones “mi compromiso fue con la verdad”. Refiriéndose a las exclusiones de la defensa refiriéndose de las interceptaciones entre Uribe y Cadena afirmó que no eran ilegales porque se trataba de una comisión por un “presunto hecho delictivo”. La segunda parte estuvo orientada a la valoración de los relojes espías, con los que Monsalve grabó al abogado Diego Cadena en donde intentaba hacerle cambiar la versión. La juez afirmó que esas grabaciones, en donde capta a Cadena y Pardo, son válidas y que no acepta argumentos de la defensa donde afirman que es una prueba alterada. Esto hace parte de una copia que llegó y se pruebe comprobar que no hay alteración material de la prueba. Sobre las 10: 35 de la mañana la jueza Heredia leyó la sentencia sobre soborno en actuación penal. Según la jueza Juan Guillermo Monsalve era constantemente abordado por Enrique Pardo para que cambiara la versión que comprometía a Uribe con la creación del Bloque Metro. A la presión de Pardo se sumaron las visitas de Diego Cadena a La Picota. Querían ofrecerle beneficios a cambio de que cambiara su versión y comprometiera a Iván Cepeda en el delito de manipulación de testigos. Incluso Pardo le ofreció una carta en donde sólo tenía que firmarla para pedirle disculpas a los hermanos Uribe. La defensa del expresidente afirmó que la actuación de Cadena fue en franca ley. Sobre las 10:47 se escuchó una voz en la audiencia, era María Fernanda Cabal que intentaba interrumpir la sesión. La jueza tuvo que parar su lectura de sentencia para mandar a callar a la senadora. Sobre las 10:55 la juez afirmó que Deyanira Gómez fue víctima de acciones de amenazas y calumnias que la obligaron a exiliarse. Deyanira es una de las testigos de la presión que sufrió Monsalve en La Picota. “Hubo prejuicios sexistas contra ella” afirmó la juez Heredia. “Lo único que buscaban era la criminalización de Iván Cepeda” La jueza además dijo que la versión de Monsalve no tuvo contradicciones. “Si existieron maniobras para cambiar su testimonio” concluyó la juez en un momento donde en la sala el ambiente se ponía cada vez más tenso. Heredia respaldó la versión de Monsalve y declaró que era un testigo creíble. La jueza recordó que, por un intento de envenenamiento, el testigo Monsalve lleva 13 años lavando y cocinando sus propios alimentos. Uno a uno la juez fue dando la versión definitiva donde se consideró los testigos que llevó la defensa de Uribe. Este primer delito por el que se encontró culpable a Uribe, el de soborno de testigos en actuación penal en el caso del testigo Juan Guillermo Monsalve el código dice que este delito puede dar cárcel de 3 a 6 años y una multa considerable. Es la primera vez que un presidente de Colombia recibe una condena por la justicia penal. La actitud de Uribe ha sido serena mientras Granados, su abogado se mostraba preocupado. La juez Heredia ha resaltado que el expresidente se ha mostrado “gallardo” a la hora de enfrentar a la justicia.
- Se refuerza protección de la jueza Sandra Heredia por amenazas en redes sociales
Por: Redacción Pares Mientras, para una parte de la población, Sandra Liliana Heredia pasó a la historia por la manera como encaró el llamado juicio del siglo, por las razones con las que, una a una, fue desmontando las tesis de la defensa del expresidente; para otra, no es nada más que una comunista que quiere destruir a los que ellos llaman “el Gran Colombiano”. La jueza encontró culpable a Uribe de los delitos de fraude procesal y de soborno. La Fiscalía pidió una condena de nueve años. Esto solo se sabrá el próximo viernes, a las dos de la tarde. La presión que ha sufrido la jueza se ha visto reflejada en perfilamientos como los que hizo la revista Semana y de espontáneos seguidores del expresidente, quienes no dudaron en amenazarla. Por eso, la UNP decidió reforzar su esquema de seguridad. Esto fue confirmado por el propio presidente Petro, quien sostuvo que será prioridad protegerla tanto a ella como a su familia. La UNP, por orden presidencial, hizo un estudio y determinó que se tendría que reforzar su seguridad. La emisora La FM entrevistó a la cabeza de la UNP, Augusto Rodríguez, quien afirmó: “Ella está protegida en virtud del riesgo. Ha manifestado que hay situaciones tensionantes que le hacen pensar que puede ser agredida, ya que hay mucha radicalidad. Además, el Consejo Superior de la Judicatura también lo ha solicitado. Cuando la protección se brinda con base en el nivel de riesgo, como en este caso, la UNP hace la valoración y determina las medidas correspondientes. Hablamos con el coronel Medrano, de la Dipro de la Policía Nacional, y se decidió implementarle refuerzos por parte de ambas instituciones para garantizar la protección de la señora juez”. Hay que recordar que la lectura del fallo que dio la jueza Heredia duró once horas y constó de mil páginas, en las que la juez necesitaba explicar al detalle las razones por las que decidió condenar a Uribe por dos delitos. Según su argumentación, los hechos respondían a la desesperación del expresidente por hacer cambiar las versiones a los paramilitares que lo acusaban de ser uno de los creadores del Bloque metro de las AUC. Este capítulo de la historia debe ser aclarado por eso, hasta el mismo presidente Petro, le está pidiendo al expresidente Uribe que vaya a la JEP a contar toda la verdad.
- Cuando Álvaro Uribe le ganó el pulso a Gabriel García Márquez por ser el Gran Colombiano
Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Semana agitada en Colombia. El pasado lunes 28 de julio, en una lectura de fallo que duró once horas y que tenía la extensión de más de mil páginas, la juez Sandra Heredia determinó que Uribe era culpable de los delitos de soborno y fraude procesal. Era la primera vez en la historia en la que un presidente era encontrado culpable en un juicio de un delito. En este caso eran dos. El legado está completamente mancillado, así la defensa de Uribe tenga otras instancias para evitar que pague la condena de nueve años que está pidiendo la Fiscalía. Por eso es increíble que, en 2013, en un concurso que lanzó History Chanell, Álvaro Uribe —quien todo indica que deberá responder próximamente por algunas acusaciones referentes a formación y apoyo de grupos paramilitares— era más importante para los colombianos que el mismo García Márquez. El escritor nacido en Aracataca será homenajeado este fin de semana, entre los días 2 y 3 de agosto, en su propio pueblo, en el Festival Macondo, el primero de una serie de festivales que tendrán su colofón en 2027, cuando el nobel cumpla cien años. Es un poco absurdo explicar por qué razones Gabo es más importante en la historia que Uribe, pero un repaso a un país que a veces pierde el rumbo no está de más. Después de haber sido el escritor más grande en lengua castellana desde Cervantes, es un poco vanal medir a Gabo por las anécdotas que tiene con estrellas de cine, con deportistas o estadistas. Se sabe que en 1988 fue capaz de sentar en una mesa en Nueva York a Muhammad Ali, Sergio Leone y Robert de Niro; que iba a corridas de toros con Polanski; que Bill Clinton idolatraba su obra; que Robert Redford visitaba, cada vez que se lo pedía, su escuela de cine en San Antonio de los Baños en Cuba; que Torrijos le regaló una fotocopiadora y que se emborrachaban viendo el mar; que Pablo Neruda llegaba a cualquier hora a su apartamento en Barcelona; que Vargas Llosa le pegó un puño y que su gran amigo, además de Cepeda Samudio, fue Fidel Castro. Estos son chismes de farándula. La importancia de Gabo está, no en sus horas de coctel, sino en el tiempo en el que pudo estar solo “sin que nadie me jodiera” como le confesó alguna vez al periodista Germán Castro Caicedo, haciendo su obra. Gabo controvierte ese cliché romántico del artista del hambre. La verdad, lo vivió y lo comprobó. En la sala de redacción de El Heraldo, donde prácticamente vivía, pudo redactar La Hojarasca en las madrugadas, después de un intenso trabajo, El coronel no tiene quien le escriba es autobiográfico: varado en París, después de que Rojas Pinilla mandara a cerrar El Espectador , García Márquez esperaba todas las tardes que le llegara alguna ayuda económica desde Colombia. Pocas veces sucedió. Vivía además con su amor parisino, Tachia Quintanar, y esperaba un hijo. La desesperación no era poca. Tal vez la primera obra que pudo hacer en condiciones de comodidad fue Cien años de soledad . Había logrado ahorrar un dinero gracias a sus trabajos de publicidad en México y con él se sostuvo en esa ciudad, gracias al cuidado de Mercedes, encerrado en su taller —como le gustaba llamar a su estudio— en la Calle del Fuego haciendo la saga de los Buendía. Valió la pena. Cien años de soledad no solo es importante porque ha vendido más de cincuenta millones de ejemplares y porque Netflix le hizo una serie. Lo que logró Gabo fue convertir en una frase tejida con hilos de oro la máxima de Tolstoi: para ser universal debes retratar a tu aldea. Y, a partir de ese momento, Aracataca, la región encantada y olvidada del Magdalena, ubicada al pie de la Sierra Nevada de Santa Marta, se convirtió en la capital del mundo mágico y los grandes críticos arqueaban las cejas y afirmaban que era una metáfora de Latinoamérica cuando Gabo lo único que hizo fue soltar los recuerdos que tenía desde niño de una casa grande, de una abuela que le contaba historias de fantasmas y lo convirtió en un niño olvidadizo, de un abuelo que era coronel y él amaba más que su vida. Y entonces vendría la gloria. García Márquez se convirtió en una de las personas más famosas del mundo y aún así, en ese periodo que va desde 1970 a 1985, pudo construir tres de sus obras más sólidas, Crónica de una muerte anunciada, un relato que le rondaba en la cabeza desde los años cincuenta y en donde vierte todas sus tácticas periodísticas a la hora de narrar, hizo la gran novela de amor, El amor en los tiempos del cólera , que, durante la pandemia fue el libro más vendido en los Estados Unidos y cerró ese ciclo con una obra monumental y completamente infravalorada, El general en su laberinto, donde muestra con precisión de cronista el último viaje de Bolívar, traicionado por los anquilosados bogotanos y, como un náufrago, arrastrándose por la enfermedad y la traición hasta Santa Marta donde moriría, de manera infame, en una casa que ni siquiera era suya a los 47 años. No hay un libro que condense más la soledad del poder. En el año 2013, History Chanell hizo un concurso donde la gente votó. Les preguntaba que quien había sido el colombiano más importante. El ganador fue Álvaro Uribe Vélez, quien actualmente está compareciendo en un juicio por los delitos de manipulación de testigos. Gabo fue segundo. Sus amigos confirman que la niebla del olvido ya lo dominaba por completo así que ni se enteró. Igual tampoco le hubiera extrañado. Como a Bolívar, de Colombia lo echaron, justo un año antes de ganar el nobel, después de descubrir que existía un plan para matarlo. Cuando murió, en 2014, la senadora María Fernanda Cabal afirmó que se estaba quemando en el infierno junto con su amigo Fidel Castro. No nos cabe duda de que fue el Gran Colombiano. No tanto por su obra, sino por su capacidad de darle gloria a un país cuyo establecimiento nunca se sintió cómodo con lo que para ellos era un “costeño demasiado estridente”. Todas esas culpas podrán lavarse este 2 y 3 de agosto en Aracataca. Celebren con nosotros, no solo a Gabo, sino a la tierra donde nació y que nos permitió disfrutar de que el escritor más universal del último siglo sea colombiano.
- Petro se defiende de Uribe dándole una lección en redes sociales
Por: Redacción Pares Horas después de que se produjera la noticia del año, el presidente Gustavo Petro le recomendó a Álvaro Uribe ir a la JEP. Uribe, quien se encuentra en sus horas más bajas, ya que se convirtió en el primer presidente en ser condenado de dos delitos en la historia del país, le respondió a Petro de la peor manera, mandándole incluso a hacer un examen toxicológico y recordándole algún capítulo en la historia de su campaña como el famoso Petro video en donde se ve al entonces candidato recibiendo dinero en bolsas, algo que fue ya completamente aclarado por la justicia. En los últimos meses, acaso por la presión constante que ha recibido por parte de medios de comunicación y la oposición en general, el presidente ha tenido algunas equivocaciones en redes sociales pero este no fue el caso. Petro, con mesura, precisión y algo de humor le contestó a Uribe que a lo mejor ambos irían a contar sus verdades en la Jurisdicción Especial de Paz, pero fue más allá y le explicó al expresidente que él no necesita ningún examen para descartar si él es adicto a alguna sustancia, no como Uribe que está, claramente, adicto al poder: “No estoy intoxicado, no he dejado salir sangre por litros, ni mía, ni de nadie, Ni me gusta el aguardiente. No sufro de intoxicaciones ni de otros males del espíritu , otros se intoxican del poder y del crimen, mantengo mi espíritu libre. No tengo indulto que renunciar, nunca lo recibí: estuve en la cárcel preso y no me dieron prisión domiciliaria, eso si me torturaron siete días". Gustavo Petro hace referencia a su paso por el M-19 y a las torturas que tuvo que sufrir cuando fue miembro de esa agrupación guerrillera. También le envió un dardazo al ex presidente al recordarle que ya tiene 74 años y aún sigue aferrado al poder o en disputas que no son propias de un jefe de estado como estar respondiendo en juicios. Petro continuó e hizo referencia al recuerdo de Uribe con las bolsas de plástico, un enredo que la propia Corte Suprema supo explicar: “ La Corte Suprema me exoneró por el dinero de una bolsa de un video que su amiga (Paloma Valencia, que dio a conocer el clip) publicó sin sonido , porque comprobó fehacientemente, que era dinero de mi campaña y estaba registrado en los libros de la campaña del 2006. Así que puede usted proceder ex presidente Uribe. Dije que hiciéramos el pacto de la verdad, estoy dispuesto a que vayamos nosotros dos a la JEP". El ambiente en Colombia se caldea. El próximo viernes se hará la lectura de sentencia en donde la Fiscalía está pidiendo nueve años de prisión contra Uribe y después vendrá la apelación de la defensa. Una de las tablas de salvación de Uribe podría ser la figura de la preclusión. El próximo 15 de octubre es el día clave. Si aún la sentencia no está en firme para esta fecha al presidente le precluyen este caso.
- La caída de Uribe también es un triunfo para Daniel Coronell
Por: Iván Gallo Coordinador de Comunicaciones Seguí la transmisión de la lectura de sentencia de la juez Sandra Heredia por el canal de YouTube de Daniel Coronell. Llegamos a estar conectados, en vivo, 77.000 personas al mismo tiempo. Su cuenta superó el medio millón de suscripciones. Cuando estuve trabajando en Semana, antes de 2020, Daniel Coronell era considerado un medio aparte. La manera como se trataba su columna requería otro nivel de cuidado. Bajo la mirada de su correctora de siempre, María del Rosario Laverde, ahora colaboradora de Pares. Eran cientos de miles las personas que esperaban, cada mañana de domingo, leer antes que nadie la revelación, el suceso, el nuevo escándalo. Coronell, el pasado 28 de julio, arrancó su transmisión sobre la sentencia contra Uribe a las 8:30 de la mañana y terminó más de12 horas después. Es difícil determinar a qué hora almorzó o cómo se hidrató. Siempre estuvo en un recuadro, tan imperturbable como su némesis, Álvaro Uribe Vélez. A pesar de esa imperturbabilidad, al periodista se le cortó la voz cuando le avisó a Colombia que Uribe había sido encontrado culpable del delito de soborno. Esto sucedió sobre las 3:30 de la tarde. Parte de esa sentencia, de que Uribe fuera el primer presidente colombiano en ser encontrado culpable en un delito, se le debe a Coronell. En el año 2007, el presidente Uribe tenía más del 70 % de aprobación, pero se encontraba en el momento más álgido de su pelea con la Corte Suprema de Justicia. Buscaba, a como diera lugar, obtener una tercera posibilidad de reelegirse por medio del voto. El 8 de octubre de ese año, la FM —emisora que en ese momento era conducida por Julio Sánchez Cristo— llamó al presidente y, en el calor de la conversación, le nombraron la última columna de Coronell, que iba dedicada a él. Uribe, impulsivo, le pidió a Sánchez Cristo que pusiera al aire al columnista para confrontarlo. El tema no podía ser más pesado: en el libro que acababa de publicar Virginia Vallejo, Amando a Pablo, odiando a Escobar , la exdiva contaba una posible relación entre el capo de la mafia y Uribe. El entonces presidente se refirió en este tono a Coronell: “Falso de toda falsedad. Para que de una vez le quede claro, como lo he dicho en tantas ocasiones de mi vida, ninguna relación tuve con Pablo Escobar. No fui amigo de Escobar ni cuando estaba de moda”. En la columna, Coronell afirmaba algo que terminó convertido en una verdad histórica: en el momento en el que asesinaron a su padre, Alberto Uribe Sierra, Álvaro Uribe era el joven alcalde de Medellín. Para llegar hasta San Roque, lugar en donde estaba construida la hacienda Guacharacas, había que llegar en helicóptero. El que usó Uribe y con el que no pudo llegar a la zona, fue uno que resultó siendo propiedad de Escobar. En ese momento, Escobar era una figura pública reconocida, incluso era suplente de Jairo Ortega, político liberal, en la Cámara de Representantes. Uribe siguió con su monólogo contra Coronell: “Usted, lo único que hace es escudarse en sus derechos como periodista para que, en mi caso, pueda herirme con mentiras. Deje ese cinismo que usted mantiene detrás de su, entrecomillas, ética periodística. En medio del dolor del desespero, si a uno le dicen que se está montando en un helicóptero de Pablo Escobar, no se monta”. En ese momento, Coronell también era director de Noticias Uno y era una de las pocas voces periodísticas capaces de controvertir a quien era considerado “el presidente eterno”. Pero lo hizo de esta forma en esa intervención: “estoy mostrando una información del periódico El Mundo del 15 de junio de 1983, en la que indica que, en un helicóptero de Pablo Escobar, en el que él se encontraba, fue a la región donde habían asesinado a su padre y a su hermano, pero el aterrizaje no tuvo éxito”. Efectivamente se comprobó que Uribe no pudo bajar a recoger a su padre y a atender a su hermano que había resultado herido. Lejos de recular, Coronell lo confrontó por las visitas que había hecho a la Modelo para entrevistarse con uno de los condenados por el Proceso 8000, César Villegas, alias el Bandi, además, Coronell lo confrontó por su relación con el narcotraficante Carlos Nader. Así reaccionó Uribe: “Para que usted deje de buscar calumnia, yo conocí a Carlos Nader Simons en las campañas del presidente López Michelsen, antes de haber estado preso por narcotráfico”. El nivel de agresividad que usó el presidente fue tan alto que otros periodistas, como Juan Gossain, reaccionaron de esta forma: “El presidente, independientemente de lo que sea, no puede reaccionar así ante sus críticos en una sola semana. No puede llamar miserable a un periodista, ni a cualquier ciudadano”. Han pasado veinte años y las heridas siguen abiertas. El 28 de septiembre de 2023, Álvaro Uribe, entre tantas de sus diligencias judiciales, fue imputado por calumnia agravada por acusaciones contra Daniel Coronell. El 7 de abril de 2017, el periodista había radicado la denuncia al entonces senador del Centro Democrático. Uribe señaló al periodista de ser un narcotraficante a través de su cuenta en X: “Entonces Daniel Coronel debe someterse a la JEP para que confiese su delito de narcotráfico” . Seis años duró el fallo judicial, a pesar de que Coronell presentó 168 pruebas. Uribe tuvo que disculparse con Coronell pero, por la manera como lo hizo, sus disculpas no fueron aceptadas. Por esta razón, el proceso continúa abierto, y el expresidente está imputado y acusado por injuria y calumnia agravada, y se encuentra próximo a enfrentar un nuevo juicio por eso. Un día antes de que se emitiera el fallo, después de que el periodista publicara una columna llamada “Veredicto”, miembros del Centro Democrático tildaron de “pobre lora envejecida” al periodista. Como colectividad, este partido le respondió con virulencia al columnista: “Señor Daniel Coronell, sobre el caso Uribe han escrito abogados muy importantes. Se esperaba, ante el anuncio de su veredicto, q ue vendría un gran ensayo jurídico y lo que trajo fue una suma de insultos y refritos propios de una pobre lora envejecida y embrutecida que no aprende nada nuevo ”. La columna hace referencia al último fallo sobre el caso de las chuzadas de Uribe cuando el expresidente, en pleno reinado, decidió chuzar las líneas telefónicas de sus más inmediatos opositores, entre los que se contaban Daniel Coronell y el entonces senador Gustavo Petro. Claro que entiendo perfectamente que a Coronell se le parta la voz. Para él, también llegó la justicia.
- Las inquietantes preguntas que deja el juicio a Uribe
Por León Valencia La jueza Sandra Heredia ha hecho una sólida argumentación jurídica para condenar al expresidente Uribe por fraude procesal y soborno en actuación penal. Aún no sabemos si en segunda instancia se ratifica o no esta condena. Pero este largo juicio, sus protagonistas y sus debates, han dejado preguntas más allá, mucho más allá, de los delitos que motivaron la condena en primera instancia. Una pregunta inaugural ¿Por qué Uribe se obsesionó con la idea de llevar a Iván Cepeda a la cárcel por acusaciones muy parecidas a las que una variedad de personajes de la vida pública le hacían? ¿Qué fibras tocó Cepeda? Los indicios y testimonios presentados por Iván Cepeda en los debates parlamentarios de finales de 2012 dejaban ver que Uribe había participado en la formación del Bloque Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia y que la organización de esta estructura ilegal se había realizado en la finca Guacharacas de propiedad de la familia Uribe. Hasta ese momento los señalamientos a Uribe estaban en los linderos de instigador de los paramilitares, referente ideológico, promotor de estas organizaciones, en fin, un líder político de gran influencia en el país que justificaba la emergencia de estas fuerzas por las infames agresiones de las guerrillas y la incapacidad del Estado para combatir la amenaza subversiva. Las acusaciones de Cepeda, apoyadas en el testimonio de Juan Guillermo Monsalve, un campesino convertido en paramilitar, que había crecido en la hacienda Guacharacas y había sido condenado a 40 años de cárcel, le daban un giro completo al relato de Uribe. El Bloque Metro, era, por demás, una fuerza tan brutal como misteriosa, como quiera, que después de una presencia omnímoda en Medellín y en el Oriente y el Nordeste de Antioquía desapareció en un santiamén y su comandante máximo, un exmilitar apodado Doble Cero, fue asesinado en las más extrañas circunstancias. La segunda pregunta, no menos inquietante, es ¿Qué llevó a Monsalve, parte de una familia que le había servido a los Uribe en Guacharacas, al riesgoso empeño de demostrar la vinculación directa de Uribe con los paramilitares? La jueza Sandra Heredia lo presenta como “un hombre atormentado”. Quizás ese tormento explique la azarosa cruzada que ha realizado Monsalve. Un campesino especialmente inteligente, que podía tener un futuro y una vida distinta, termina enrolado en una empresa criminal que lo condena por siempre a la cárcel y culpa de esa desgracia a su antiguo empleador ¿Será esa huella en la memoria la que lo empuja a resistir atentados y vejámenes y controversias durante tantos años con tal de llevar a Uribe a prisión? Esa dualidad de victimario y víctima es ya un trasunto de la vida nacional. La tercera pregunta tiene que ver con Iván Cepeda. Cuando la Corte Suprema de Justicia, en 2018, desestimó las acusaciones que le había hecho Álvaro Uribe a Cepeda y empezó a escudriñar las actuaciones de Uribe, el Senador del Polo Democrático podría haberse retirado de la controversia judicial para cuidar su salud en ese momento bastante comprometida por un cáncer ¿Qué impulsó a Cepeda a continuar en una causa poco amable y quizás inútil? El expresidente Uribe, un día antes de la lectura del fallo de la Jueza Heredia, con cara de pocos amigos, lanza un duro y largo mensaje, a través de Tik Toc; dice allí que Cepeda cumple designios de las FARC, que siempre ha estado ligado a esa fuerza, al comunismo y a la violencia; pero bien es sabido que Cepeda, desde muy joven, empezó a tomar distancia de las guerrillas, a criticar, no sin vehemencia, la violencia y luego se convirtió en un gran apoyo de las iniciativas de paz del país y de las negociaciones que pusieron fin a las FARC. Iván Cepeda ha dicho que su principal motivación es la búsqueda de la verdad y su gran anhelo la reconciliación del país. En los años venideros tendrá ocasión de mostrar la sinceridad de estas convicciones. Es ahora un gran referente de la izquierda y un interlocutor respetado por líderes y sectores derecha y, si se lo propone, puede convertir el fin de una controversia judicial en el inicio de un proceso, seguramente largo, de reconciliación nacional. Hay muchas preguntas. Pero para el espacio de esta columna tengo una más ¿Qué ha cambiado en el país para que una fiscal, Marlene Orjuela y una jueza, Sandra Heredia, se atrevan a llevar a juicio penal y a condenar, por primera vez en la historia nacional, a un expresidente de la república, quizás el hombre más poderoso de la política en los últimos cincuenta años, acompañado de los más afamados y hábiles abogados del país? Tengo una respuesta, quizá controversial, quizá nada convincente para la derecha. Este es uno de los grandes logros de la transición y de la inauguración de la alternación política en Colombia. Muchos fiscales y jueces se sienten realmente libres, sólo atados a la constitución y la ley para actuar. Saben que la derecha ha salido temporalmente el poder ejecutivo y ha perdido palancas para actuar en su contra; pero, saben también, que Petro no tiene mayor influencia en las cortes y a la vista está que se aguantó la ansiedad de enviar mensajes sobre este juicio que seguramente movía, como nunca, su espíritu y su memoria.
- La carrera contra el reloj para que a Uribe no lo salve la prescripción
Por: Redacción Pares El país vivió una jornada histórica después de que la juez Sandra Liliana Heredia leyera la sentencia durante 11 horas, en la que el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue encontrado culpable de los delitos de soborno y fraude procesal. Esto le podría acarrear una pena de nueve años de cárcel, que es lo que pidió la Fiscalía, además de una multa de más de 1.000 salarios mínimos. Solo hasta este viernes, a las dos de la tarde, se leerá la sentencia. Entonces vendrá una carrera contrarreloj, por parte de la Fiscalía, para que a Uribe no lo salve la prescripción. En derecho, esta palabra significa: “es un instituto jurídico por el cual el transcurso del tiempo produce el efecto de consolidar las situaciones de hecho, permitiendo la extinción de la acción”. La prescripción, en este caso, se cumplirá el próximo 15 de octubre. Para nuestro coordinador de la línea de democracia, Isaac Morales, esto es lo que sucederá en estos días: “Lo que se conoció este 28 de julio fue el sentido del fallo y el viernes a las dos se lee la sentencia. Es la primera instancia y, como son delitos no querellables, lo van a apelar, va al tribunal de Bogotá que debería emitir otro fallo o dejar en firma la sentencia de la juez o aceptar la apelación. Si no pasa de acá al 16 de octubre el caso prescribe. Hay que llegar a la Corte Suprema para que defina contra el reloj”. Pocos minutos después de que se dio a conocer el fallo, Iván Cepeda hizo un llamado al diálogo y también habló de la gravedad del fallo contra Uribe ya que fue por hechos como el surgimiento de varios grupos paramilitares, uno de ellos el Bloque Metro, que según testimonio de Juan Guillermo Monsalve se dio en la hacienda las Guacharacas, propiedad de su familia y también de las masacres de El Aro y La Granja. El abogado Jaime Granados es un especialista en el tema de la prescripción y, desde el principio de este juicio, se notó la intencionalidad de dilatar lo más que podía el juicio, con tutelas que ponían en entredicho la ecuanimidad de la juez Sandra Liliana Heredia. Este viernes, a las dos de la tarde, después de la lectura de la sentencia, empezará otra batalla, la del tiempo, y en ella, difícilmente perderá Uribe.
- “Me sorprende la determinación de Juan Guillermo Monsalve para señalar a Uribe como creador del Bloque Metro”: León Valencia
Por: Redacción Pares Este lunes 28 de julio fue histórico para el país. Durante diez horas la juez Sandra Liliana Heredia explicó al detalle las razones por las que desarmó los argumentos que había esgrimido la defensa del expresidente Álvaro Uribe, que trató de deslegitimar testigos como Juan Guillermo Monsalve. Al final, la juez leyó el fallo en el que Uribe fue declarado culpable de dos delitos. El país estalló en dos bandos. Llama la atención la postura de alguien tan cercano a Uribe, como el exfiscal Francisco Barbosa, que se mostró realmente indignado porque condenaron a su amigo. Otras, como la de Iván Cepeda, quien hizo un necesario llamado al diálogo, e intentó aprovechar la caída del expresidente para buscar un momento de reconciliación. Una de las voces más necesarias para entender el momento que vive el país es la de León Valencia, director de la fundación Paz y Reconciliación. Valencia fue entrevistado por Gustavo Gómez Córdoba. Aplaudió la entereza y coherencia que dio muestra ayer la juez Sandra Liliana Heredia, pero Valencia se centró en cuatro preguntas que han surgido en el juicio y que espera que el país pueda responder en los próximos años. Una de ellas es ¿Por qué, con tantos enemigos y contradictores que ha cosechado a lo largo de su dilatada viva política, escogió para demandar e intentar meter a la cárcel a Iván Cepeda? ¿Qué motivaciones lo movieron? Cepeda, como él, perdió a su padre, en 1994, después de que fuera asesinado por la extrema derecha. Hizo carrera como líder de víctimas del conflicto armado con el MOVICE y fue una de las primeras voces que decidió elevarse, después de que los comandantes paramilitares Salvatore Mancuso, Ernesto Báez y Ramón Isaza entraran en medio de aplausos al Congreso. Fue Uribe quien inició este proceso cuando ordenó su investigación por manipulación de testigos, en 2012, un hecho que terminó devolviéndose contra él. Otra de las preguntas que le surgen a Valencia es la siguiente ¿Por qué un señor como Juan Guillermo Monsalve, que está condenado a 42 años por formar un grupo paramilitar, se empeña durante 13 años en señalar a Uribe como creador del Bloque Metro de las AUC? Y la otra pregunta que surge es esta ¿Qué cambió en el país durante los últimos trece años para que apareciera una juez como Sandra Liliana Heredia y terminara dando, con tanta pulcritud y precisión un fallo desfavorable contra Uribe? Y, por último, preguntarse por el tesón de Cepeda quien, desde 2010, ha venido señalando a Uribe y sus posibles vínculos con grupos paramilitares, a pesar de los riesgos que esto conlleva en materia de seguridad y de salud. Al senador Cepeda se le detectó un cáncer de colon en 2018. Valencia concluyó con lo siguiente: “En este juicio desfilaron muchos protagonistas de la violencia nacional. Es responsabilidad de los medios de comunicación examinar qué significa esto”. Queda claro que el gran tema político que vendrá de acá a las elecciones del 2026 es este.
- La devoción incondicional que siente Fico Gutiérrez por Álvaro Uribe Vélez
Por: Redacción Pares Durante más de diez horas, la juez Sandra Liliana Heredia leyó parte de las 1.000 hojas de las que se componía la sentencia que cerró el juicio de Uribe. En la mañana del lunes 28 de julio, el alcalde de Medellín demostró su fervor por el expresidente y afirmó que “Nadie borrará lo que hizo por el país”. En ese entusiasmo, Federico Gutiérrez no es el único en Antioquia que apoya hasta el final a Uribe. El gobernador Andrés Julián Rendón respaldó al presidente a través de la red social X: “sea cual fuere el resultado, el presidente (sic) Álvaro Uribe Vélez debe saber que millones de colombianos lo queremos y lo respaldamos. Nadie borrará, lo que, con tanto sacrificio, hizo por todos y cada uno de nosotros”. Rendón no paró allí y recordó que, según él, Colombia vivió su época de oro entre el 2002 y el 2010 cuando Uribe fue el presidente del país: “ Será difícil registrar en la historia una situación más injusta que la que él está viviendo y que está encarando con el valor de los guerreros, con el valor de quienes han entregado hasta el último centímetro de piel por los suyos. ¡Uribe es inocente!”. Fico no se quedó atrás y se desbordó en recuerdos y los mejores deseos para el presidente: “ Es una persona que ha dedicado su vida al servicio público y ha hecho muchas cosas buenas por el país, la seguridad y el bienestar de todos. Es un ser humano que respeto mucho, y una figura muy importante en la recuperación del país. Mi cariño para él y su familia ”. Los buenos deseos no bastaron. Sobre las 3:30 de la tarde de este 28 de julio el expresidente fue encontrado culpable de los delitos soborno en el caso que se le llevaba al presidente por manipulación de testigos. Horas antes de que se diera el fallo, Fico siguió lamentando porque, según él, una de las grandes injusticias de este país es la injusticia de que viera a un hombre como Uribe condenado mientras los verdaderos delincuentes están libres. Así lo dijo el alcalde de Medellín: “Independiente del fallo, todos nos preguntamos ¿por qué quiénes sí realmente han delinquido están hoy en el poder y muchos premiados en el Congreso? Y hoy vemos justamente en la situación lastimosamente que se encuentra el expresidente Álvaro Uribe Vélez”. El expresidente Uribe también fue encontrado culpable del cargo de fraude procesal en el caso del exparamilitar Tuso Sierra.
- No se pueden perder el Woodstock colombiano, completamente gratis y en un lugar mágico
Por: Redacción Pares Crecimos con la nostalgia de los grandes festivales de música que se convirtieron en manifestaciones culturales transformadoras de la historia. El de Woodstock es el más representativo de todos. Fue la cota más alta que tuvo la liberadora década de los sesenta. En Colombia, unos años después, se hizo un evento parecido. Fue en Alcón, Antioquia, y la anquilosada sociedad paisa condenó esto que varios periódicos de la región calificaron como “un festín demoniaco de marihuanos locos”. En el país, festivales como Rock al parque, desde 1994, celebran la vida y la juventud eterna que producen sonidos como el rock. También han surgido otros festivales que celebran la salsa, el jazz, el hip-hop, pero la mayoría de estos eventos ocurren en Bogotá. Entre el 2 y el 3 de agosto se realizará en Aracataca, cuna del nobel Gabriel García Márquez, el primer festival Macondo. Esta es tan solo la primera piedra que se pone en el camino que nos llevará a celebrar, en 2027, el centenario del autor de Cien años de soledad . En el Festival se presentarán más de sesenta artistas, habrá conversatorios sobre la importancia de la obra de Gabo, se honrará a artistas cataqueros y será una fiesta que volverá a poner a Aracataca-Macondo en el centro del mundo, algo que no sucedía desde los años en los que Melquiades le enseñaba a José Arcadio Buendía los secretos de la ciencia. Pues bien, el Festival tendrá un megaconcierto este 2 de agosto. Será en la concha acústica Isabel Martínez de Maya, en Aracataca. Desde las cinco de la tarde de ese viernes se subirán al escenario los siguientes músicos: Edson Velandia, uno de los más grandes compositores del siglo XXI, Systema Solar, fusión del Pacífico con todo el poder de su experimentación, Adriana Lucía, cultora del folclor vallenato, Jacobo Vélez y la Mamba Negra, la Agrupación Duna, Jorge Villoria, John Santoya, Jackelin Martínez, Luis Carlos Navarro, Carmelo Torres y un invitado especial, DJ Sergi. Esta es la oportunidad de conocer lo que en Cien años de soledad se describe como “La región encantada”, de pasar dos días en el corazón del realismo mágico, al pie de la Sierra Nevada y mecidos por los sonidos más interesantes de la nueva música colombiana.
- La defensa de Uribe no cuelga los guantes “El expresidente aún goza de presunción de inocencia”
Por: Redacción Pares El 28 de julio fue un día histórico, Alvaro Uribe se constituyó en el primer presidente de la historia del país y el líder de la defensa empieza a contestar preguntas. Afirma que el ex presidente “Aún goza de la presunción de inocencia”. Granados dio un ejemplo poco afortunado, el del coronel Plazas Vegas quien fue condenado por la Corte Suprema debido a la sangrienta retoma del Palacio de Justicia. “Acatamos las decisiones judiciales, el juez competente y una vez el juez se pronuncia y nosotros lo respetamos. Nadie está por encima de la ley y lo aceptamos y lo que sigue es el debate y por qué discrepamos profundamente con la decisión. Tenemos que actuar con la prudencia que la situación amerita”. Muy temprano en la mañana de este martes 29 de julio Jaime Granados, después de la maratónica jornada que vivió el día de ayer, salió a los medios de comunicación. Con su respeto acató el fallo que condenaba su cliente a dos delitos, el de Fraude Procesal y otro en el de soborno. La defensa irá a una segunda instancia en donde esperarán revertir el fallo que dictó la juez Sandra Liliana Heredia. Aún la teoría de que existe una persecución política sigue en el papel. Granados dice que la argumentación de la defensa “fue estrictamente técnica”. Una de las protagonistas del año será Sandra Liliana Heredia, la jueza que tuvo la responsabilidad de llevar adelante el juicio Uribe, quien fuera el hombre más poderoso del país hace unos años. Los delitos en los que fue encontrado culpable fue el de soborno y fraude procesal sobre los que la Fiscalía pidió nueve años de cárcel. “Aspiramos como presidente histórico que un inocente no pueda ser encontrado culpable en una sociedad de derecho”. Granados también habló sobre la reacción de Marco Rubio, secretario de Estado, quien afirmó que Colombia estaba en manos de jueces radicales. Granados afirmó que se llena de ánimo que el secretario de estado piense así de Uribe. Los periodistas le preguntaron casi que un chascarrillo que si mil páginas se responden a 1.500 páginas. Además quedó claro que a fecha de prescripción se dará el próximo 15 de octubre. Este viernes 1 de agosto se dará la lectura de sentencia. Después de esto vendrá una apelación y, sin duda, la táctica de la defensa será la de la dilación hasta que se cumpla la fecha del 15 de octubre cuando el caso prescriba. Esa es una de las últimas de las cartas que le queda al abogado Jaime Granados para que su cliente no vaya a la cárcel. Igual es un golpe durísimo desde el punto de vista político para Uribe ya que se considera que fue el primero en la historia de este país en ser encontrado culpable en un delito, aunque en este caso fue de dos. Todo cambiará cuando sea promulgada la sentencia este viernes.
- La complicidad del Estado colombiano con la Chiquita Brands
Por: Germán Valencia Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia El 22 de julio de 2025, el juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de Antioquia emitió el fallo condenatorio, por concierto para delinquir agravado, contra siete exdirectivos de la empresa multinacional americana Chiquita Brands y su filial Banadex. Ellos fueron: Reinaldo Elías Escobar de la Hoz, John Paul Olivo, Charles Dennis Keiser, Álvaro Acevedo González, José Luis Valverde Ramírez, Victor Julio Buitrago Sandoval y Fuad Alberto Giacoman Hasbún. A todos ellos, la jueza Diana Lucía Monsalve los condena a penas privativas de la libertad, de manera inmediata, por 11 años y tres meses y al pago de 13.879 millones de pesos, por financiar, entre finales del siglo XX y comienzos del XXI, a un grupo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que operaba en la región del Urabá y el Magdalena Medio. Con más de 100 pagos, los directivos de la empresa le entregaron a la Convivir de Urabá 1,7 millones de dólares —según cálculos del fallo judicial previo en Estados Unidos—, correspondiente a tres centavos de dólar por caja exportada; además les permitieron entrar armas a través de los puertos. Todos estos recursos fueron utilizados por los grupos paramilitares para comprar armas y financiar todo lo relativo a la organización. Grupo armado ilegal que fue responsable, entre otros graves delitos, de decenas de masacres, cientos de asesinatos y miles de personas desplazados forzosamente. Es decir, los recursos entregados por la compañía bananera le sirvieron al crimen organizado para crear la tormenta perfecta y generar una ola gigante de violencia y muerte en la región del Urabá; convirtiendo a este territorio en el que porcentualmente tiene más víctimas en el país. Con esta decisión judicial se está involucrando a la empresa bananera más grande del mundo con el conflicto armado colombiano. Pues el fallo señala que los ejecutivos de la empresa bananera —los tres gerentes que tuvo la empresa entre 1997 y 2004, el director de seguridad de la compañía y los dos contralores de la bananera y de la empresa— actuaron con el permiso de la compañía: estos, según la sentencia, “tenía la facultad para ordenar esos pagos, por delegación que le hicieran sus superiores”, en particular de Dennis Doyle, el presidente de la bananera. Con el fallo se evidencia el vínculo tan fuerte que tienen los terceros implicados en el conflicto armado del país, en especial los empresarios en calidad de financiadores. De allí la necesidad de considerar en otros procesos de verdad, justicia, reparación y no repetición a colaboradores y financiadores en la guerra. Su contribución al crecimiento del conflicto es considerable y hasta el momento se les protege y vincula muy poco en los estrados judiciales. Pero hasta aquí algo que era evidente y esperado; sobre todo, porque en el exterior ya se habían creado dos fallos donde se condenaba a la empresa Chiquita Brands—uno de ellos en el 2007 y el otro en 2024 por el Tribunal del Distrito Sur de Florida—. Estábamos ante un largo proceso que llevaba casi 17 años y en el cual las condenas y sanciones no aparecían. Afortunadamente, una valerosa mujer pudo entregar un resultado condenatorio este mes de julio de 2025. Lo novedoso del fallo judicial fue que dejó planteada la complicidad que existió entre el Estado colombiano y la empresa Chiquita Brands. Advirtió que desde lo local hasta lo nacional se encuentran personas y organismos estatales responsables de lo sucedido. Estos orquestaron o guardaron silencio frente a los hechos de terror. No fue una entrega de dinero a paramilitares donde el único responsable era los empresarios bananeros. El fallo dejó sobre la mesa la idea de que también diversos organismos del Estado participaron en el tema criminal y, por tanto, tienen responsabilidades que aún es necesario investigar. Entre los responsables están la Gobernación de Antioquia —que para aquel momento estaba liderada por el exgobernador Álvaro Uribe— y la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. Estos actores estatales le entregaron al grupo criminal los avales para que se constituyera legalmente una Convivir. Les entregaron la personería jurídica y el aval para emitirles las licencias de funcionamiento. Le sigue en responsabilidad, el Ejército Nacional de Colombia, en cabeza del general Rito Alejo del Río, quien era comandante de la Brigada 17 de este organismo. En la sentencia se señala que la Fuerza Pública sabía tanto de los hechos delictivos que cometía la Convivir como de la fuente y el uso de los ingresos. Al hacer presencia y usar los mecanismos de inteligencia era conocedor de la situación, frente a la cual hizo caso omiso y ayudó poco a proteger a la población. Igualmente, fue clara la sentencia en que, a pesar de apoyar la investigación, la Fiscalía General de la Nación tiene responsabilidad por descuido. El fallo habla de la responsabilidad de la Fiscalía al mantener en el olvido el caso y abrir el proceso tan sólo hace 11 años. La jueza le reprochó al organismo investigador el no haber inspeccionado las oficinas y cuentas de la empresa, a pesar de que había llegado una denuncia por los pagos a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) desde 2005. Incluso, deja implícito el documento condenatorio que por omisión también son responsables la Procuraduría, la Contraloría y los organismos locales y departamentales, quienes ante tanta barbarie no denunciaron los hechos o no abrieron ninguna investigación. Entre los entes judiciales está el Consejo Superior de la Judicatura, de quien la juez se queja por falta de apoyo y solo se espabiló “cuando ya el juicio estaba finalizado”. De esta manera es claro que las responsabilidad de concierto para delinquir no está solo en los siete empresarios condenados y en los directivos de la empresa, también estará, si se sigue investigando, en la intersectorialidad del Estado. Varios de los organismos del Estado tienen la responsabilidad directa e indirecta, ya sea por su decisión de permitir la creación de empresas criminales, por no hacer nada para proteger a la población, por la falta de denuncia o por la lentitud en investigar y apoyar a los jueces y resolver el caso. Evidenciando con esta situación un claro ejemplo de apoyo interestatal a la criminalidad. * Esta columna es resultado de las dinámicas académicas del Grupo de Investigación Hegemonía, Guerras y Conflicto del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. ** Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.












