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- Esto es lo que debe saber sobre el proyecto del Gobierno nacional para dialogar con capos
Por: Redacción Pares El arquitecto de este proyecto, que consta de 51 artículos, es Armando Montenegro, el actual ministro de Justicia. El exfiscal se reunió con el Consejo de Política Criminal durante cinco horas, el pasado viernes 18 de julio, y redactó una herramienta que le permitiría al gobierno sentarse con los capos de las bandas criminales del país y convencerlos de que dejen las armas. Con esto, se encontraría el esguince necesario para que narcos puras sangre y sus bandas puedan encontrar un espacio dentro de la Ley de Justicia y Paz. Hace 20 años, durante el gobierno de Uribe, se pudieron desmovilizar, al menos en el papel, 32.000 miembros de grupos paramilitares. La Ley de Justicia y Paz lo permitió, a pesar de todas las críticas que tuvo desde la sociedad civil. Ahora este gobierno piensa reencaucharla. Lo que se les ofrecerá a los capos de las bandas criminales son penas entre cinco y ocho años cuando, con la justicia ordinaria, tendrían que pagar hasta 40 años de cárcel. Estas penas no se cumplirían en cárceles comunes, sino en zonas de ubicación, granjas penales o centros de armonización. Esta ley le va a permitir a rebeldes de procesos de paz anteriores, como Iván Márquez, poder repensar la paz, regresar a las mesas de negociación y dejar de lado la guerra. El proyecto, por supuesto, ha traído críticas de personalidades como la senadora Paloma Valencia y la defensora del pueblo Iris Marín Ortiz, ya que hay aspectos polémicos como la posibilidad de que los Grupos Armados Organizados al Margen de la Ley conserven el 12% de su fortuna. Eso sí, deben cumplir ciertos requisitos, sobre todo dos que son irreductibles: El acceso a este tratamiento penal no será automático, de acuerdo con el borrador. Las condiciones exigidas son múltiples y rigurosas: el grupo armado deberá haberse desmovilizado completamente; deberá entregar todos los bienes producto de su actividad ilegal; poner a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a los menores que integraban sus filas ; cesar toda interferencia al libre ejercicio de derechos políticos y libertades públicas; renunciar expresamente a las economías ilícitas y comprometerse a procesos de transformación hacia economías legales. Además, deberá demostrar que no mantiene personas secuestradas ni retenidas. Desde el punto de vista individual , cada miembro que aspire a acogerse al mecanismo deberá firmar un acta de aceptación de las condiciones establecidas por la ley y contribuir efectivamente al esclarecimiento de la verdad, mediante instrumentos judiciales y extrajudiciales. También se exigirá la participación en mecanismos no judiciales de memoria histórica, búsqueda de personas desaparecidas, reconocimiento de responsabilidad y reparación temprana a las víctimas. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones podrá derivar en la revocatoria del beneficio y la reactivación del proceso penal ordinario Por supuesto que va a ser difícil este proyecto que se entregó este 20 de julio, pues tendrá un camino empedrado para pasar. Montenegro, su arquitecto, lo defiende, afirmando que es una mezcla de justicia tradicional y sometimiento a la justicia. Sobre el proyecto en sí, ha comentado a El Tiempo : “este proyecto es una tercera vía entre las experiencias de Justicia y Paz y de la jurisdicción especial producto de los Acuerdos de La Habana. Es una mezcla de justicia retributiva y de justicia restaurativa. Colombia debe tener la seguridad que aquí no estamos construyendo una alambrada de impunidad. Siempre habrá un mínimo de pena privativa de la libertad" A un año del final del mandato de Petro y con el congreso instalado, el hecho de que pase o no esta ley será determinante para conocer el futuro de la paz total.
- Los Pachenca ya bajaron de la Sierra Nevada y ahora piensan meterse al Catatumbo
Por. Iván Gallo Coordinador de comunicaciones Por allá a principios del siglo XX había dos santuarios ecológicos en Colombia: el Amazonas y el Catatumbo. Después llegaron el petróleo, los gringos y otros demonios. Los grupos armados intentaron dominar la zona. Al petróleo se le sumaron los plantíos de coca. Su cercanía con Venezuela lo convirtió en un corredor de privilegio estratégico excepcional. A comienzos de los años noventa, el frente 33 de las FARC se estableció a orillas del río Catatumbo, en poblaciones como La Gabarra, y la convirtieron en una de las capitales del narcotráfico en Colombia. Se estima que trimestralmente, en 1998, las FARC movían 60 millones de dólares al año solo en esa parte del país procesando coca. En ese momento, las Autodefensas Unidas de Colombia estaban en plena consolidación. Desde Aguachica, Salvatore Mancuso empezaba a irradiar su poder a regiones como el Catatumbo, sur de Bolívar y todo el Cesar. En 1999, en una aterradora ofensiva, decidieron entrar al Catatumbo con la ayuda del ejército. Así dominaron la capital, Tibú, con una masacre en el corregimiento de La Gabarra, donde fueron asesinadas más de sesenta personas. El dominio paramilitar se extendió desde 1999 hasta 2004. Después vino una desmovilización a la que le hizo falta claridad. Poco a poco, las FARC y el ELN regresaron a un territorio que se han disputado desde la época de la concesión Barco, cuando se le permitió al gobierno norteamericano sacar nuestro petróleo. Pero, después de los acuerdos de paz con Santos y de los problemas que ha traído su implementación, el Catatumbo volvió a ser tierra de nadie. Los reductos del Frente 33 intentaron quedarse con este territorio y sus riquezas. El ELN entró en disputa. Desde el pasado 16 de enero, este último grupo lanzó una ofensiva que ha dejado a más de 70.000 víctimas entre desplazamiento, confinamiento, desapariciones y asesinatos. La respuesta del ejército no ha sido la esperada por la comunidad. Ahora, en esta guerra que parece no tener fin, aparece un tercer actor: los Pachenca. Los Pachenca no son otra cosa que la semilla que sembraron, en 1977, Adán Rojas y su corporación de autodefensas campesinas que, poco a poco, fueron recibiendo entrenamiento por parte de perros de la guerra consagrados, como el militar israelí Yahir Klein; el gran señor del Magdalena Medio, Henry Pérez y los mismísimos hermanos Castaño. Primero empezaron apoderándose de la cara norte de la Sierra, entre Riohacha y Dibulla. A punta de masacres, se fueron consolidando y uniendo a ellos monstruos como Hernán Giraldo. En los noventa pasaron a ser asimilados por el Frente de Resistencia Tayrona y, después de una desmovilización nebulosa, imprecisa, aparecen con el nombre con el que hoy los conocen: los Pachenca. A todas las guerras que están azotando al país se suma la que tiene este grupo con el Clan del Golfo, pero este es el tema de otro artículo. El caso puntual es que, en Ocaña, municipio que forma parte del gran Catatumbo, hay temor porque desde marzo aparecieron letreros en diferentes muros de la ciudad, anunciando la presencia de los Pachenca. En los alrededores de Ocaña, desde abril de este año, han ocurrido cuatro masacres, uno de los métodos que tienen los Pachenca para anunciar que están llegando a un sitio. El otro es por medio de la extorsión. Así lo han reportado varios comerciantes de esa ciudad. Los Pachenca hace rato que se bajaron de la Sierra Nevada y ahora aprovechan pescar en río revuelto debido a la guerra que tienen el frente 33 y el ELN. Se sienten con la fuerza suficiente como para disputarles palmo a palmo, el territorio al Clan del Golfo. Y lo están logrando. En Ocaña y en todo el Catatumbo hay miedo, y cada vez son más los defensores de derechos humanos, los líderes sociales que están gritando que el ejército y el gobierno deberían hacer un poco más. Los esfuerzos son pocos ante el horror que se está sintiendo. En el Catatumbo, la guerra ya entró en un espiral de infinita zozobra. Sus habitantes solo pueden recordar los días en que los blancos no habían entrado a devorar la selva —hasta el momento, se han deforestado 200.000 hectáreas de bosque— y no habían venido detrás del oro, el petróleo y la coca. Como tantos otros lugares en América, el Catatumbo está condenado al horror por culpa de su riqueza.
- Efraín Cepeda, el vendedor de condominios que Pastrana convirtió en el duro del Partido Conservador
Por: Redacción Pares El pasado jueves 9 de julio, el Aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla se llenó con figuras rutilantes de la política nacional. Algunos controvertidos, como el representante Wilmar Carrillo, quien es muy cercanos al actual gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, envuelto en más de un escándalo, que incluye el haber aparecido en las conversaciones del sicario que asesinó al veedor ciudadano Jaime Vásquez. Llegaron a hacerle fila a Efraín Cepeda, quien dejará su cargo como presidente del Senado el próximo 20 de julio. Su voto será decisivo para que ocurran movimientos tan inesperados como el que el próximo presidente de la Cámara sea un político como Carrillo. Ese es el poder que ahora tiene este barranquillero de 75 años, altamente curtido en las lides políticas, azul como el cielo del Caribe. Fue solo pasados sus cuarenta años, por allá en la década del noventa, cuando Andrés Pastrana lo convenció de dejar su exitoso negocio de bienes raíces para meterse en la vorágine de la política. Así que, si sabe algo Cepeda, es negociar. La política es, en su lado más neoliberal, más aprovechar las buenas oportunidades que tener ideas. Pastrana, que en ese momento soñaba con llegar a la Casa de Nariño, estaba armando su propia escisión para irse del Partido Conservador y era la creación del partido Nueva Fuerza Democrática. Desde entonces, es senador, más de tres décadas. La Nueva Fuerza Democrática fue tragada por el Partido Conservador, del que Cepeda ha sido presidente en varias ocasiones, y ha sido amigo y aliado del presidente de turno, sin tener en cuenta demasiado la ideología. Fue uribista cuando tuvo que serlo; Santista cuando el presidente decidió reelegirse. La única línea que no cruzó fue la de Gustavo Petro. Es más, fue vital para sacar al Partido Conservador de la coalición de gobierno en el año 2023. Según La silla vacía, una de las cosas que más le molestó a Cepeda fue la manera como el entonces presidente del partido, Carlos Trujillo, hizo la repartija de puestos burocráticos. En 2023 fue elegido presidente de su partido, el Conservador y luego llegaría a ser presidente del Senado, desde ahí se dedicó a torpedear las reformas propuestas por el gobierno e incluso se vio sumido en un escándalo, ya que su nombre apareció en las declaraciones de Olmedo López y Sneyder Pinilla de que supuestamente habría sido tentado a recibir una suma de 3.000 millones de pesos, con tal de ayudar a sacar adelante las ambiciosas reformas del llamado gobierno del cambio. Ante estas acusaciones, Efraín Cepeda se defendió de la siguiente forma: “En cumplimiento de mis funciones y deberes como senador de la república contemplados en el artículo 283 numeral 6 y 8 de la Ley 5 de 1992, avalados por la sentencia C-497-94 de la Corte Constitucional, debo expresar que siempre he adelantado y adelantaré gestiones regionales, favoreciendo el interés público nunca con interés personal. Pido respetuosamente equidad y justicia en el tratamiento de esta información”. En los últimos meses la confrontación con Petro ha subido decibeles. Este lo acusó de hacer “fraude”, por denunciar al presidente ante el Consejo de Estado si este imponía la Consulta Popular vía decreto. Cepeda se defendió argumentando que la consulta se había hundido en el congreso en franca lid, después de que perdiera la votación 49 a 47: “Es una violación a la autonomía de los poderes públicos. No solamente el legislativo, sino el poder judicial, porque si alguien no está de acuerdo, debe ir hasta los jueces, y ellos son los que toman la decisión, no de un solo plumazo. Si ellos quieren hacerlo, pues nosotros sí acudimos al Consejo de Estado y estoy seguro de que le tumban eso, por arbitrarios”. Para el analista de la fundación Pares Alejandro Chala, la labor de Cepeda en los dos años que estuvo como presidente del Senado se desglosa en estos cinco puntos: 1. Efraín Cepeda ha sido una de las figuras políticas con mayor enquiste en el Senado. Ha sido senador desde 1991 hasta 2022, habiendo sido reelegido nueve veces. Primero, con el partido de Andrés Pastrana (Nueva Fuerza Democrática), y luego fundiéndose con el Partido Conservador, por lo que representa bastante bien al congresista que se ancla a su curul. 2. Ha tenido diferentes cuotas políticas en la burocracia colombiana con cada gobierno al que ha pertenecido. De hecho, durante el primer gobierno Santos, Cepeda puso en la dirección del ICA a Luis Humberto Martínez Lacouture, quien ha sido su ficha en diferentes cargos durante sus nueve períodos como senador. 3. Cepeda, además, ha tenido influencia y control en el Partido Conservador. Fue presidente tres veces por esa colectividad y ha logrado mantenerse como la línea más pragmática y transaccionalista del partido. 4. Cuando llegó a la presidencia del Senado el 20 de julio de 2024, para la III legislatura, Cepeda declaró en varias oportunidades que era el "jefe de la banda que iba a tumbar las reformas del gobierno" y que no iba a ceder su apoyo, su voto y su gestión como presidente del Senado a favor del gobierno. Por esa fuerte oposición y crítica, el presidente Gustavo Petro lo ha acusado de estar detrás de artilugios y gestiones oscuras para desplazarlo del poder y torpedear su agenda de cambio social. 5. Ahora mismo tiene un proceso abierto en la Corte Suprema de Justicia, a causa de su gestión durante la votación de la primera consulta popular, en la que se le ha acusado de haber limitado el tiempo y haber usado su influencia y capacidad como presidente para incidir en la decisión que llevó al hundimiento de la misma. Mientras tanto, más políticos como Wilmer Carrillo siguen contando con su voto para estar al frente de la cámara y terminar de torpedear las reformas que este gobierno asumió como bandera.
- Así fue como César Gaviria se apoderó del Partido Liberal desde 1989
Por: Redacción Pares Los rumores son cada vez más fuertes. María Paz Gaviria suena con toda la fuerza para ser candidata a la Cámara de Representantes, bajo las toldas del Partido Liberal. María Paula ya tiene una hoja de vida extensa: fue la directora de la Feria de Arte de Bogotá, por más de 13 años, programa de la Cámara de Comercio de Bogotá. Es politóloga, licenciada en Artes Liberales, con especialización en Historia del Arte de la Universidad de Columbia, en Nueva York. Durante su carrera profesional se ha destacado en diversos escenarios culturales, como el Museo Whitney, la Galería Sperone Westwater y la Bienal de Nueva Orleans, entre otros. Pero ahora se va a dedicar a lo que es prácticamente el negocio familiar: el Partido Liberal. Para uno de nuestros analistas de la línea de Democracia, Alejandro Chala, esta designación sorprende, pues María Paz Gaviria no tiene mucha incidencia en el Partido, ha tenido una vida privada mucho más alejada de la política. Fue potencialmente, una de las sugerencias del Partido Liberal para ocupar el Ministerio de Cultura a inicios de 2025, pero en realidad ha estado distante de la vida política de su papá, de su hermano y del partido. Mientras tanto, Simón Gaviria suena para volver a ser presidente del Partido Liberal. Ya lo fue entre los años 2011 y 2014. Para Chala, En esa época se hizo famoso porque siendo presidente de la Cámara, por allá en 2012, firmó la aprobación en Cámara de la Reforma a la Justicia, que terminaba beneficiando en gran medida a los parlamentarios (tenía varios micos relacionados con el tema). Cuando fue cuestionado por la prensa, señaló que no había leído la reforma. Fue director del DNP durante el segundo gobierno Santos, hasta 2017. Se le acusa de presuntamente haber nombrado gerentes de campaña del partido a las elecciones de 2014 a un señor, Eduardo Moreno, acusado de estar involucrado en el escándalo de Odebrecht. El Partido Liberal está en manos de Gaviria prácticamente desde agosto de 1989, cuando los carteles de la mafia mataron a Luis Carlos Galán. A continuación, reconstruiremos cómo fueron esas horas: Juan Manuel, con apenas 17 años, se encerró en la oficina del pabellón de cirugía de la Clínica Kennedy. Luis Carlos Galán, su papá, acababa de morir. 18 de agosto de 1989, 8:00 p.m. Ya no lloraba, ahora pensaba. Como le confesó años después a Juan Lozano, otro galanista, si César Gaviria hubiera estado ahí, la tristeza se hubiera atenuado. Gaviria, recién salido del Ministerio de Gobierno y de regreso a su ciudad natal Pereira, había sido escogido jefe de debate de la candidatura presidencial de Galán. Se había ganado la confianza de la familia. Juan Manuel nunca había visto a su padre tratar con tanto respeto a alguien como lo hacía con el exrepresentante a la Cámara por Risaralda. Galán acostumbraba a establecer con los que lo rodeaban relaciones jerárquicas. Con Gaviria la conversación era de tú a tú. Juan Manuel sabía, que aunque había gente más cercana, César Gaviria sería el reemplazo que hubiera preferido su padre. Gaviria estaba en Valledupar, en plena campaña, y Juan Manuel contaba las horas para que regresara. Durante toda la noche, el primogénito de los Galán trabajó en la oficina el discurso que leería en el entierro de su padre. A ratos su prima, la libretista, Juana Uribe, le traía café. Ella misma reconoció años después, que fue esa noche en la que Juan Manuel se convirtió en un hombre. Juana le ayudó a pasar el discurso en su computador. De ese histórico escrito quedarían tres copias: la que el hijo mayor del caudillo leyó en el cementerio, la que le regaló a su abuelo Mario Galán Gómez y la que se llevó Galán a la tumba. Del otro lado de la cordillera, en Valledupar, Gaviria estaba atrapado en una tempestad. Lograron conseguirle, después de cien llamadas, un avión pequeño que lo trasladara a Bogotá. Gabriel Silva, quien era en ese momento asesor del presidente Barco en temas de narcotráfico y con quien había compartido muchas horas en el gobierno, lo llamó al aeropuerto y le advirtió: tenía que enarbolar las banderas del Nuevo Liberalismo. Gaviria, de origen liberal, y desde cuyas toldas había aceptado apoyar al candidato de este movimiento, atribulado, no sabía qué pensar. Recordaba los intentos en vano de convencerlo de viajar con él a Valledupar. Había información rondando que advertía la posibilidad de un atentado en Soacha. Galán nunca le hizo caso. El domingo 20 de agosto, llevaron el cuerpo de Galán al Capitolio Nacional a rendirle un último homenaje; durante treinta horas, miles de personas visitaron el féretro. En el apartamento de la familia en el norte de Bogotá, en la calle 88, Gloria Pachón leyó el texto y, entre lágrimas, le expresó al hijo mayor el orgullo que sentían por él. Trataron, vanamente, de conciliar el sueño. Al otro día, el lunes, mientras miles de colombianos se despedían del líder, al interior del Nuevo Liberalismo, el movimiento fundado por Galán nueve años atrás, se movían las intrigas. El senador José Blackburn y el concejal Patricio Samper consideraban la posibilidad de respaldar la precandidatura de Ernesto Samper, quien competía con Galán y Hernando Durán Dussán en la consulta liberal. Las dudas las disipó, sorprendiendo a todos, el joven Juan Manuel Galán a las 11:00 a.m. en el Cementerio Central de Bogotá: “Quiero decirle al doctor César Gaviria, en nombre de mi familia y del pueblo, que en sus manos encomendamos las banderas de mi padre y que cuenta con el respaldo para que sea usted el presidente que Colombia necesitaba y quería. La suerte estaba jugada. Las palabras del joven Galán, en un escenario de asombro y desconcierto por el asesinato del carismático líder, colocaron a César Gaviria en el camino de la presidencia. Ganó, meses después, la consulta liberal y el 27 de mayo de 1990, la presidencia de Colombia. Tenía 42 años. Ya presidente, uno de los primeros nombramientos fue el de Gloria Galán en la Embajada de la Unesco en París. Los hermanos Juan Manuel, Carlos Fernando y Juan Claudio se formarían en Francia; el mayor en Ciencias Políticas y un magíster en política internacional. Gaviria gobernó con gente que escogió, preferiblemente sin mayor historial político, el famoso “kínder”. A la mayoría de los galanistas pura sangre, 28 de ellos, quiso distanciarlos del núcleo de poder, preferiblemente con cargos diplomáticos en el exterior, como ocurrió con uno de los más cercanos a Galán, el también pereirano Iván Marulanda, quien fue nombrado embajador en la FAO en Roma. Gaviria, hasta 2017, siempre había cuidado las relaciones con la familia Galán. Más cordialidad y respeto que otra cosa, asegurándole al primogénito de los Galán apoyo político en el Partido Liberal, por el que salió elegido senador con una muy buena votación en dos ocasiones. Sin embargo, para las elecciones legislativas del año pasado, le dio un golpe inesperado. Colocó como cabeza de lista al barranquillero Gómez, una decisión que llevó a Juan Manuel Galán a romper con el Partido Liberal y no presentarse a las elecciones. Los Galán se propusieron revivir el Nuevo Liberalismo, el partido fundado por su padre también en disidencia de la bandera roja, pero no han corrido con suerte frente al Consejo Nacional Electoral, que les ha negado la Personería. Treinta años después de su muerte, quien estaba llamado a continuar con el proyecto de Luis Carlos Galán, el hoy expresidente César Gaviria terminó de darle un puntillazo, dejando a Juan Manuel Galán a la deriva dentro del liberalismo. De allí su afirmación con un dejo de sin sabor: “Nunca le hubiera dado las banderas del partido a César Gaviria”.
- A días del fallo del caso Uribe: Habla Iván Cepeda
Por: Redacción Pares Pocos líderes de izquierda en Colombia suscitan tanto respeto como Iván Cepeda. Su calma, la tranquilidad con la que ha afrontado males que traen tantos daños, como la calumnia y el cáncer, le han dado un halo que puede confundirse muchas veces con el de la santidad. Es hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, un símbolo del Partido Comunista asesinado en 1994 por militares mientras salía de su casa en el occidente de Bogotá. Su voz fue una de las pocas que se opuso a una de las afrentas máximas que ha sufrido la democracia en este país, la llegada de los comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia, Ernesto Báez, Ramón Isaza y Salvatore Mancuso al congreso en donde fueron recibidos por una salva de aplausos y honras por parte de unos senadores que habían llegado a ocupar esas curules por la intervención paramilitar. En el 2012 le abrió a Alvaro Uribe, que en ese momento era su par en el congreso, un debate por la información que había logrado conseguir en las cárceles en Estados Unidos y en Colombia por parte de ex paras en donde señalaban al expresidente y a su hermano Santiago como participantes en la creación del Bloque Metro de las AUC. La respuesta de Uribe fue demandar a Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia por manipulación de testigos. A veces la mejor defensa no es un buen ataque. A veces tu ataque se puede volver contra ti como un boomerang y eso le pasó a Uribe quien en el 2018 recibió el fallo que le partiría su vida en dos, la Corte decidió investigarlo por el delito de manipulación de testigos. Ese año no pudo ser más difícil para Cepeda quien fue diagnosticado con un cáncer severo. A los cuidados que le exigía la enfermedad se le sumaba enfrentarse a uno de los hombres más poderosos en la política colombiana del siglo XXI. Gracias al apoyo de Marta Ruiz, quien tuvo la responsabilidad titánica de ser una de las comisionadas de la verdad en Colombia, pudimos tener esta conversación reveladora e histórica sobre uno de los juicios más trascendentales de nuestra historia y que, por los intereses que tienen los dueños de los grandes medios, no fue debidamente cubierto y analizado. La voz de Cepeda, a días que se conozca el fallo, es un testimonio invaluable para entender lo que pasó. En ella vemos a un hombre reposado quien no está en busca de venganzas personales sino de que se sepa la verdad. Esta conversación entre Iván Cepeda y Marta Ruiz se dio en abril del 2025 y está con mínimos cortes de edición.
- Empiezan las campañas para los Consejos de Juventudes
Por: Ghina Castrillón Torres. Politóloga feminista. Este sábado 19 de julio se cierra el plazo de inscripción para las candidaturas a los Consejos de Juventud. Más que nunca, es necesario impulsar estos espacios para que cumplan con su objetivo de ampliar la participación juvenil en la toma de decisiones y no sean un simple requisito. En la elección del 2021, votaron 1.3 millones de jóvenes de los 12 millones que estaban habilitados, es decir, apenas el 10% del censo. Esto no significa simple apatía, pues responde a décadas de exclusión sistemática y de una cultura política adultocéntrica que minimiza, pero que también instrumentaliza la voz de los y las jóvenes. Aunque en 2021 se eligieron más de 10 mil consejeros y consejeras, la falta de financiación, acompañamiento y voluntad política por parte de los gobiernos locales y departamentales ha limitado significativamente su capacidad de incidencia. A pesar del importante esfuerzo institucional y presupuestal que implican estas jornadas, el impacto real puede ser mucho mayor. Los Consejos de Juventudes son una figura contemplada desde 2013 en el Estatuto de Ciudadanía Juvenil y estos consejos no son una figura superficial, tienen funciones de veeduría y control social sobre los planes de desarrollo y las políticas públicas juveniles, y deben servir como interlocutores legítimos entre las juventudes y las administraciones públicas. Pero este potencial solo se materializa si se acompaña de una institucionalidad comprometida y de jóvenes organizados y dispuestos a incidir en las formas de hacer política. Es un gran reto que los Consejos de Juventud no se conviertan en una reproducción de las peores prácticas de la política tradicional. No se trata solo de “meter jóvenes” en listas, sino de construir liderazgos alejados del clientelismo, la corrupción y el oportunismo. Hay que evitar que estos espacios se conviertan en plataformas para proyectos que reproduzcan el statu quo, y mas cuando estamos viviendo una tendencia hacia la derechización de las juventudes, lo que también es un gran reto para los sectores alternativos y progresistas, para lograr llegar a esas juventudes. Esto exige revisar la manera en que concebimos la participación. Debemos eliminar los enfoques adultocéntricos que asumen que los y las jóvenes deben aprender a participar bajo las reglas de los adultos, en lugar de construir sus propias formas de organización, debates y liderazgo. Como lo plantea el Programa de las Naciones Unidas sobre la Juventud, no es que los y las jóvenes deban aprender a trabajar con los adultos, al contrario, se deben hallar e impulsar formas para promover sus derechos y aspiraciones. Adicionalmente, desde una perspectiva feminista, es importante tener en cuenta cómo operan las desigualdades de género al interior de estos escenarios. Las mujeres jóvenes enfrentan múltiples barreras para ejercer liderazgo político, desde la invisibilización hasta violencias políticas basadas en género. Impulsar su participación en los Consejos de Juventud requiere garantizar que su presencia en las listas no sea solo con la intención de y libres de violencia cumplir la cuota de género, se deben promover ambientes seguros para ellas y para jóvenes que tienen identidades de género y orientaciones sexuales diversas. Si bien hace unos días la Registraduría reportó que hay 900 listas inscritas, es necesario garantizar condiciones reales para la participación efectiva con elementos como el acceso a información, pedagogía política y acompañamiento institucional. El fortalecimiento de estas instancias debe ser una apuesta de Estado. Las elecciones se harán el 19 de octubre y es el momento para insistir en que la democracia se construye y fortalece con y desde las juventudes. Los Consejos de Juventud son una herramienta, pero su potencia depende del acompañamiento, formación y confianza en las juventudes. Siempre es un buen momento para recordar las palabras de Jaime Garzón: “Si los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvárselo ¡NADIE!”.
- LA INDEFENSIÓN DE LA FRANJA DE GAZAY EL NUEVO DIOS DE ISRAEL
Por: Guillermo Linero Montes “Lo que está pasando en Gaza es una tragedia sin nombre y Europa se ha desacreditado completamente frente al resto del mundo. Porque hemos demostrado que la vida de los palestinos no nos importa. Con la excepción de España, Irlanda y de algún otro país, todos le han dicho a Netanyahu que está matando a demasiada gente, pero le dejan continuar y además lo hace con nuestras armas. Es una de las mayores tragedias que hemos vivido. Sabemos que hay 2 millones de personas que están muriendo de hambre, porque es lo que están haciendo, matándolos de hambre y el mundo no reacciona. ¿Qué nos pasa? Hemos perdido todo el sentido de la humanidad”. Estas palaras de Josep Borrell -presidente del centro de pensamiento global CIDOB- podrían ser de cualquier persona advertida, pues las noticias sobre el conflicto entre Israel y Palestina son numerosas. Día tras día, y en completa indefensión, mueren civiles que estando en su territorio raizal son insólitamente víctimas de una extraña guerra; pues estas siempre son entre dos bandos y en franca lid, y en este caso sólo actúa Israel y de manera sucia. Tales noticias revelan que los ataques a Palestina, tienen como único blanco las familias de Gaza y, puntual y cruelmente, a sus hijos e hijas. No por otra cosa el presidente Gustavo Petro ha comparado a Netanyahu con Herodes, el antiguo rey de judea recordado por la llamada “matanza de inocentes”. Lamentablemente, hoy veintiún siglo después de Herodes, en la era de las bombas inteligentes y en el contexto de las llamadas guerras convencionales, es fácil interpretar que el blanco de los israelitas no son los guerrilleros de Hamás (adultos en edad de guerreros) sino única y exclusivamente los niños y las niñas de Gaza; y es aún más fácil interpretar que tras ello hay una estrategia inequívoca: eliminar definitivamente al pueblo palestino. Los israelitas no solo han vuelto añicos las viviendas familiares de la Franja de Gaza, sino que; pese a los muchos niños y niñas asesinados hasta hoy por metrallas y misiles, en una estrategia diabólica han optado además por torturarlos, sometiéndolos a la hambruna para luego cazarlos y masacrarlos mientras, ya desgastados en sus fuerzas físicas, hacen fila para recibir alimentos. El 15 de este mes, murieron 21 palestinos que hacían cola en un punto de ayuda humanitaria. Y con la misma saña que han bombardeado escuelas y hospitales, este 16 de julio -lo que nos sirve para confirmar la infalible inteligencia de sus armas- el ejército israelita bombardeó una parroquia católica, al enterarse que allí se refugiaban, precisamente, familias palestinas con sus hijos e hijas. Es algo tan incomprensible, o tan contrario a la lógica de la evolución de una supuesta civilización, que cada día seamos peores seres, en cuanto al respeto que deberíamos tener a nuestros semejantes. Darle muerte a quienes se nos oponen o piensan distinto que nosotros, pareciera ser la regla de quienes desde sus gobiernos o poderes, practican la inmunda moral del mundo actual y su consecuente barbarie. De hecho, pese a que las Naciones Unidas ha declarado genocida a Netanyahu y ha expedido una orden de captura en contra suya, los representantes de esa inmunda moral les siguen protegiendo y lo surten de armas para el aniquilamiento de niños y niñas. “La destrucción de los civiles es la norma”, comentó Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para Palestina, en una entrevista que le realizaran acá en Colombia, donde se encuentra en ocasión de la “conferencia de emergencia sobre la situación en Gaza”, que fue inaugurada en Bogotá este martes 15 de julio y a la cual asistieron representantes de más de 30 países, con la idea de solicitarle a todos los demás países del mundo que corten las relaciones con Israel, hasta cuando no paren sus diarias acciones genocidas contra el pueblo de Gaza. Finalmente, valga decir que es un acto de enorgullecimiento patriótico, que nuestro presidente lidere dicha campaña, siendo él un perseguido por malsanos opositores que en sus marchas enarbolan banderas de Israel para mostrar sus dientes de asesinos. No obstante, el fascismo en Colombia no volverá a gobernar, y mientras la izquierda y el progresismo lleven las riendas de este país el fascismo no pasará. De eso estamos tan seguros, como lo estamos también de que Israel hoy tiene un nuevo Dios para idolatrar: Adolfo Hitler.
- La mujer que ha levantado su voz contra Netanyahu y su genocidio en Gaza
Por: Redacción Pares Hasta el momento la única fuente de cifras mortales en Gaza ha sido el ministerio de salud local. Israel siempre se horrorizó con el número. Creyó que era una exageración. A comienzos de julio una fuente independiente llamada el Royal Holloway College de la Universidad de Londres afirma que la catástrofe, que empezó en octubre del 2023 después de la desproporcionada respuesta de Israel ante un ataque injustificado de Hamas, puede ser mayor a la esperado. El estudio, dirigido por Michael Spagat, afirma que entre el 7 de octubre del 2023 y el 5 de enero del 2025 la cifra de palestinos muertos por la guerra es de 75.200 personas, la gran mayoría niños y mujeres que estaban lejos de ser considerados como terroristas. Francesca Albanese, Relatora especial de la ONU para Palestina, estuvo en Colombia en la inauguración esta semana de un encuentro del grupo de la Haya. Fue clara y precisa: se le recomendaba a los países del mundo cortar todo lazo con Israel. No usó palabras que no fueran las indicadas, había que condenar la ocupación con la misma firmeza como se debe condenar una ocupación de un país sobre otro. Francesca Albanese nació en 1977 en Ariano Irpino en Campania, Italia y desde 2022 fue la primera mujer designada para ese cargo. Es licenciada en derecho de la universidad de Pisa y tiene una maestría en derechos humanos de la Universidad de Roma pero estos solo serían datos mudos, casi muertos, en una estéril hoja de vida si no hubiera sido acompañada de acciones contundentes, una de ellas es decirle al mundo que lo que ocurre en Palestina por parte de Israel es una “limpieza étnica” y la otra es decirlo sin cortapisas como lo determinó en el 2024, esto es un genocidio. La conferencia ocurrió en Bogotá este 15 de julio y fue gracias a la coordinación de los gobiernos sudafricanos y colombianos. La reunión ministerial del grupo de la Haya se hizo intentando poner freno a lo que vemos todos los días a través de las pantallas de los celulares desde hace dos años y que hemos aceptado con la resignación con la que se acepta un paisaje. Es como si agacháramos los hombros y nos dijéramos que el sino de los niños en Palestina, de las mujeres, de los inocentes, es morir aplastados por una ofensiva de la artillería israelita. Por eso la voz de Albanese, que tanto moleta a machotes como Trump, suena como un aguacero en una lámina de acero: "Que cada Estado revise y suspenda inmediatamente sus vínculos con el Estado de Israel, sus relaciones militares, estratégicas, políticas, diplomáticas y económicas, tanto de importaciones como exportaciones". Porque si cada estado no toma este tipo de medidas es mancharse las manos de sangre, es aceptar la ocupación como el estado normal de las cosas. En enero del 2025 se creó, como bien nos recuerda la DW el grupo de la Haya por iniciativa de los gobiernos de Colombia, Bolivia, Cuba, Honduras, Malasia, Senegal, Sudáfrica y Namibia. En la reunión organizada en Bogotá y que duró dos días participaron delegados de 30 países. La invitada más importante fue Albanese. La determinación con la que ha calificado lo que sucede en Gaza como “Holocausto” le ha traído problemas. El ministerio de asuntos exteriores de Israel la calificó como “Antisemita”. Le sacaron a colación una frase que dio en el 2014 sobre Estados Unidos a quien calificó de súbditos del lobby judío. Sin embargo ocho años después, en el 2022, cinco estudios salidos de universidades judíos la sacaron del ostracismo en el que intentaban meter tanto Washington como Netanyahu. Ellos calificaron las afirmaciones de Albanese como lo siguiente: Es evidente que la campaña contra [Albanese] no se trata de combatir el antisemitismo actual. Se trata esencialmente de esfuerzos por silenciarla y socavar su mandato como una alta funcionaria de la ONU que informa sobre las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional por parte de Israel. A esta declaración se sumó una en el 2023 en donde 116 organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil la defendieron a ultranza y destacaron sus esfuerzos para intentar proteger al pueblo palestino. Ese año empezó la matanza y Albanese, ya convertida en una figura indiscutible, se convirtió en una de las voces más duras e importantes a la hora de condenar lo que no tiene nombre. O bueno, si tiene, y sirve para describir otro tipo de matanzas a través de la historia. Lo que está ocurriendo en Gaza también es un genocidio.
- El general Arias Cabrales, responsable de las desapariciones del Palacio de Justicia, cumplirá su condena en apartamento
Por: Redacción Pares El 6 de noviembre de 1985, un comando de guerrilleros del M-19 entró al Palacio de Justicia en un acto que muchos estrategas calificaron como suicida. Según informes de inteligencia que se han hecho a lo largo de estos cuarenta años, la fuerza pública sabía de este ataque y, por eso, no encontraron ningún problema al entrar. Necesitaban darle un golpe certero a esa organización guerrillera, y los militares usaron un lugar como el Palacio de Justicia para tenerlos controlados y después acabarlos. De nada sirvió que usaran como rehenes a los 11 magistrados de la Corte que ese día fueron a trabajar. Cuando estaban en el baño del Palacio, arrumados por el humo y los balazos, no fueron escuchadas sus súplicas. El ejército simplemente arrasó. Lo que deja la piel de gallina y abre interrogantes es la determinación con la que se atacó a la honorable Corte. Uno de sus magistrados, Carlos Urán, alcanzó a salir con vida del Palacio, su familia, en una lucha heroica, demostró, gracias a las tomas hechas por un camarógrafo de la televisión, que Urán fue sacado con vida del palacio y de un momento a otro lo desaparecieron, y su cadáver fue hallado en el Instituto de Medicina Legal. El máximo responsable de la sangrienta retoma fue el general Arias Cabrales, condenado a pasar 35 años de cárcel por su responsabilidad en la desaparición de personas durante la retoma. Él fue noticia esta semana ya que el Inpec determinó que no pagará esa condena en una cárcel normal, tampoco será recluido en un centro de detención militar, sino que lo hará en un apartamento ubicado en un complejo militar. Una decisión en la que se tuvo en cuenta la avanzada edad de Arias Cabrales, ochenta y nueve años, pero que despertó una lluvia de críticas por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos y familiares de víctimas. El sitio exacto donde cumplirá su condena es un apartamento ubicado en las casas fiscales del batallón de artillería número 13 General Fernando Landazábal Reyes, que se encuentra en el norte de Bogotá. A pesar de las evidencias, Arias Cabrales siempre se ha declarado inocente y ha afirmado que su caso se tomó como si fuera el chivo expiatorio, para que gente con más poder saliera indemne de esa responsabilidad. Este privilegio lo autoriza para usar pabellones propios de manera individual, algo que no suele pasar en ninguno de otros casos. Se espera una réplica por parte de las familias víctimas del holocausto del Palacio de Justicia.
- La eterna soberbia de Álvaro Leyva le trae problema gordo
Por: Redacción Pares El excanciller Álvaro Leyva ha sido el protagonista de uno de los escándalos políticos del año. Tal y como reveló en su momento el diario El País a punta de audios, el excanciller estaba tramando nada más y nada menos que un golpe de Estado. Esto es un delito gravísimo que configura el de traición a la patria. Como parte de ese plan desestabilizador, Leyva sacó una serie de cartas que hizo públicas señalando la vida personal del presidente de la república. Estas conversaciones, las sostuvo con el congresista republicano Mario Diaz- Balart y en ellas salen nombradas varias figuras de la política nacional, como Francia Márquez, actual vicepresidenta. Inmediatamente se dio a conocer este escándalo, Leyva puso pies en polvorosa y viajó hacia España en donde está prácticamente refugiado. Pero allí no paran sus líos jurídicos en Colombia. La Procuraduría acaba de llamarlo a juicio disciplinario por no acatar la orden que le impedía seguir siendo canciller a principios de 2024, después de que le estallara otro escándalo, el de los pasaportes, cuando entró en una confrontación con la firma Thomas Greg and Son. El ente de control determinó que, a pesar de la suspensión que cayó sobre él, Leyva siguió con sus oídos sordos, campante y no se movió de su cargo. La Procuraduría tiene 19 notas diplomáticas y 76 resoluciones como prueba de que Leyva siguió en el cargo, a pesar de la suspensión de dos meses. Incluso hay una reconvención escrita por parte de la Procuraduría, recordándole a Leyva que estaba suspendido y que no podía ejercer sus funciones, algo en lo que Leyva simplemente encogió los hombros y siguió su camino como si no pasara nada. “Así las cosas, cuando se repara en el comportamiento realizado por Álvaro Leyva Durán, se establece que entre el 24 de enero de 2024 y el 6 de febrero de 2024 , continuó ejerciendo las funciones del cargo de ministro de relaciones exteriores, a sabiendas que existía una decisión administrativa que ordenó la suspensión provisional en el ejercicio de las mismas". Todo apunta a que Leyva, quien además podría recibir algún tipo de castigo por su presunta participación en un probable complot que buscaba derrocar a Gustavo Petro, podría enfrentarse a un juicio disciplinario con la Procuraduría simplemente por su soberbia. Desde siempre ha sido consecuente con su sangre y ha hecho lo que ha querido.
- Tierra para las que la trabajan: la deuda histórica con las mujeres rurales
Por: Natalia Reina- Investigadora nacional En Colombia, tener tierra sigue siendo un privilegio; y para las mujeres rurales, una lucha desigual y permanente. Aunque el gobierno Petro ha adjudicado un considerable número de hectáreas a mujeres, en contraste con el gobierno Duque; las cifras revelan que ellas siguen recibiendo apenas una fracción de lo que acceden los hombres . Mientras tanto, la reforma agraria con enfoque de género aún tiene largo trecho por recorrer. Los movimientos campesinos y de mujeres fueron dos de los grandes nichos electorales que respaldaron en las urnas a Gustavo Petro y Francia Márquez. La promesa por fortalecer el campo y la justicia social ha sido una constante durante lo corrido del gobierno, tanto así que incluso, el Plan Nacional de Desarrollo, en el numeral 6 del subpunto 1, define las disposiciones para la “ Tenencia en las zonas rural, urbana y suburbana formalizada, adjudicada y regularizada ”. No es novedad que la tierra haya sido uno de los principales temas de disputa en la historia de Colombia, y con ello, las comunidades rurales han tenido múltiples reveses para el acceso y formalización de la misma. Sin embargo, el escenario para las mujeres rurales ha dejado en evidencia la desigualdad histórica a la que se han enfrentado. Según el DANE , en la mayoría de las Unidades de Producción Agropecuaria (UPA) de 3 hectáreas o más, las decisiones son tomadas solo por hombres; el tamaño de los predios de los cuales son propietarias las mujeres, suele ser menor a los de la población masculina , limitando su capacidad productiva. A lo anterior se suma la desigualdad de género en el acceso a financiación de proyectos productivos, en las cargas del trabajo del cuidado no remunerado y en los bajos índices de escolarización en el campo. Pese a ello, las mujeres rurales no han parado de alimentar al país, asumiendo roles de liderazgo en sus comunidades, abanderando luchas por la defensa del territorio y la vida ; así como la preservación de la memoria y la construcción de paz. El Acuerdo de Paz de La Habana, firmado en 2016, dejó consignado en el punto 1 la “Reforma Rural Integral”, que pretendía la transformación estructural del campo y promover la igualdad. Los esfuerzos de la derecha política por “hacer trizas el acuerdo”, tuvieron repercusiones evidentes en su proceso de implementación. El escenario de las mujeres rurales da cuenta de ello. Según datos entregados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a Pares, durante los primeros dos años del gobierno Duque (2018-2019), se adjudicaron 21.597,2 hectáreas a mujeres; mientras tanto, para el mismo lapso del gobierno Petro (2022-2023), la adjudicación fue de 67.719,8. De hecho, tan solo en los dos primeros años del “Gobierno del Cambio” se han entregado más hectáreas de tierra a mujeres, que la cantidad adjudicada a esta población en el cuatrienio del gobierno Duque (2018-2021), correspondiente a 52.169,3. Tan solo en el 2023 se entregó la mayor cantidad de hectáreas a mujeres en lo corrido de los últimos ocho años. Ahora bien, al revisar las cifras de adjudicación de hectáreas, se evidencia que el género masculino ha sido ampliamente beneficiado por los dos gobiernos. Desde el año 2016 hasta 2024, las mujeres han recibido 129.203,6 hectáreas, en comparación con las 236.750,9 entregadas a hombres, es decir, durante el mismo lapso, a las mujeres se les ha adjudicado casi la mitad del total a los hombres. Lo anterior expone que, a pesar de los avances del gobierno Petro por dignificar la vida de las mujeres rurales y fortalecer la tenencia de tierras para ellas, aún persiste una brecha profunda y que urge reducir; especialmente si se tiene en cuenta que el 48,2% de la población rural está representada por mujeres. Tabla 1: Hectáreas adjudicadas por la Dirección de Acceso a Tierras, según género entre 2016-2024 Año Femenino Masculino 2018 6014,2 13893,5 2019 15583,0 28223,9 2020 9607,3 16679,6 2021 20964,8 41708,0 2022 23152,4 45265,9 2023 44567,4 69887,8 2024 1875,9 3173,6 Elaborado por Pares. Fuente: ANT Cabe mencionar que, en el último año, la adjudicación ha tenido una reducción considerable en contraste con las vigencias previas alcanzadas por el gobierno Petro. Para el caso de las mujeres, en 2023, la cantidad de hectáreas adjudicadas fue de 44.567,4, y en 2024 pasó a 1.875,9, es decir que tuvo una disminución de casi el 95%. Esto, expone la necesidad de garantizar acciones sostenidas y progresivas, acompañadas de programas de acceso a crédito que contribuyan a la financiación de proyectos productivos. Lo anterior es relevante en tanto que la tenencia de la tierra por sí misma no garantiza la seguridad alimentaria, ni la independencia económica de las mujeres rurales. Se requiere capital suficiente para trabajar la tierra y generar solvencia económica para ellas y sus familias. Esto, mediante la transformación y la agroindustrialización del campo, y no solo la mera adjudicación y formalización. A propósito de la formalización, el inicio del gobierno Petro logró resultados importantes en materia de titulación para mujeres; no obstante, los últimos dos años ha presentado dificultades: en 2022 se entregaron 8.411 títulos a mujeres, pero en 2024 disminuyeron a 264, es decir, una reducción de casi 96%. En marzo de 2025, el director de la ANT anunció el Programa Especial de Adjudicación de Tierras para Mujeres Rurales , con el propósito de “agilizar” la equidad de género en la Reforma Agraria, al establecer los criterios y el procedimiento para la selección de beneficiarias de adjudicación de predios rurales. El programa incluye Líneas Especiales de Crédito con tasa preferencial para la población beneficiada, así como “i nsumos técnicos de diagnóstico y priorización que permitan identificar las medidas necesarias para corregir la inequitativa distribución de derechos de propiedad”. La efectividad de dicho programa radica -entre otras cosas- en la articulación de las entidades competentes como la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), la Agencia Nacional de Tierras (ANT), y la Sociedad de Activos Especiales (SAE), para materializar estrategias y no limitarse a la mera elaboración de diagnósticos y diseños de acciones. Ahora bien, el gobierno Petro ha realizado múltiples esfuerzos para agilizar el acceso a la tenencia de la tierra, y por consiguiente avanzar en el cumplimiento del Acuerdo de Paz de 2016, ejemplo de ello, fueron los constantes llamados de Petro al Congreso de la República para viabilizar la jurisdicción agraria. Dicho proyecto de ley pretendía el acceso a la justicia a los campesinos y a las comunidades rurales; a través de la promoción de instituciones y mecanismos de justicia ágiles y de fácil acceso para las poblaciones rurales. Pese a que en junio de 2024 el Congreso aprobó la ley estatutaria que estructuraba la jurisdicción; la ley ordinaria de la misma no corrió con la misma suerte, pues debía ser discutida y avalada por la plenaria del Senado y Cámara antes del 20 de junio de 2025 , hecho que no sucedió. La aprobación de la ley ordinaria era clave en tanto que definiría el componente operativo, es decir, las competencias, principios y procedimientos para materializar la jurisdicción en los territorios rurales. Sin ella, la jurisdicción agraria no tiene dientes y la esperanza de la población rural en Colombia con alternativas de justicia rápidas y eficientes, una vez más está lejos de hacerse real. Al mismo tiempo, las probabilidades de que este proyecto de ley sea presentado y aprobado en la última legislatura, son prácticamente nulas, pues como es sabido, los congresistas priorizaran la carrera electoral de 2026. Por lo pronto, la posibilidad más palpable para las mujeres rurales, encaminada a fortalecer sus derechos sobre la tierra y dignificar su calidad de vida, está depositada en el Programa Especial de Adjudicación de Tierras para Mujeres Rurales de la ANT. En resumen, el último año del gobierno Petro es decisivo: o consolida los avances, o deja pasar la oportunidad histórica de saldar una de las deudas más profundas con las mujeres rurales. Para finalizar, la decisión del Congreso de dejar hundir la ley ordinaria de la jurisdicción agraria, demuestra –una vez más- que las estructuras de poder siguen dando la espalda al campo y a las mujeres que lo sostienen. La tierra, sin garantías de productividad, educación, autonomía y justicia, sigue siendo un derecho a medio camino.
- Las cuatro veces que Vargas Lleras se ha enfrentado con la muerte
Por: Iván Gallo Coordinador de comunicaciones Durante la alocución presidencial de este martes 15 de junio, el presidente Gustavo Petro dedicó unos minutos a hablar sobre su contendiente político Germán Vargas Lleras. El exvicepresidente vuelve a estar en horas bajas con su salud. El 22 de mayo pasado viajó a Houston, Texas, a someterse a una nueva cirugía, esta vez por una situación neurológica. Mientras era vicepresidente de Santos, sufrió un ataque en plena transmisión en vivo. Desde entonces, Vargas Lleras ha sufrido intensos chequeos, pero al parecer, tenía controlada la situación. Se mantenía activo, no solo en la arena política, sino desde la opinión. Su columna dominical en El Tiempo levantaba suficiente polvareda con sus posiciones, casi siempre en contra de Petro. Pero no volvimos a leerlo. Desde las investigaciones de la fundación Pares, se ha cuestionado a su partido, Cambio Radical, por sus escándalos de corrupción, y al propio Vargas Lleras, por escenas como la de golpear a su escolta o regañar a sus asistentes. Pero esta nota recoge los momentos en los que ha tenido que sobrevivir a situaciones extremas uno de los políticos más representativos — y también cuestionados — del país. La primera vez que le vio los ojos a la parca fue el 12 de diciembre de 2002. En ese momento era senador de la república, ya empezaba a acercarse a quien con el tiempo fuera uno de sus enemigos políticos, Álvaro Uribe Vélez, y su discurso contra las FARC se endurecía. Ese día llegó a su despacho y vio sobre el escritorio una agenda negra. No pudo reprimir la curiosidad, la abrió y explotó. Aturdido, fue atendido por sus escoltas y llevado de urgencia a una clínica en donde perdió su dedo meñique. En 2005, ya siendo un alfil de Uribe, un Corsa negro le estalló a 50 metros con 500 kilos de dinamita. Se salvó de milagro. Eso sí, cuatro de sus escoltas salieron gravemente heridos. Unos años después, mientras buceaba con su hija Clemencia, una ola lo arrastró hasta una roca y le causó daños cerebrales. Fue en la isla de San Martín. Nieto de presidente, si alguien estuvo preparado para ser presidente, aparte de Juan Manuel Santos, era él. Ha hecho una exitosa carrera pública que lo ha llevado hasta la vicepresidencia del país, y es reconocido como uno de los mejores, sino el mejor, ejecutor. Pero una nube negra se le posó encima de su cabeza y lo acompañó a donde fuera. A veces lo traicionaba su mal genio y su ansiedad, la última escena ocurrió en 2024, cuando regañó de la peor forma a una asistente de su equipo de comunicaciones. Vargas Lleras, a pesar de todas las recomendaciones, se fumaba sesenta cigarrillos diarios, lo que terminó minando su salud, por supuesto. Se cuenta que esto influyó en sus relaciones personales, con sus parejas, e incluso en lugares de trabajo en donde era tal la compulsión de Vargas Lleras por el cigarrillo, que llegaba a fumar en lugares tan encerrados como los ascensores. Siempre le vio la cara a la muerte. Su mamá murió de un infarto cuando él tenía 6 años, y se convirtió inmediatamente en el niño consentido de su abuelo, Carlos Lleras Restrepo. Lo criaron para eso, para ser el nuevo aspirante a la corona, y ha mantenido posibilidades de alcanzar la presidencia a pesar de las derrotas, incluso en los últimos meses ha figurado en la media tabla de las encuestas, pero las enfermedades, su mal genio y los escándalos de corrupción del partido que creó: Cambio Radical, lo están dejando, al menos por el momento, fuera de la carrera presidencial de 2026. Hoy le deseamos pronta recuperación en el nuevo desafío de salud que está sobrellevando.












